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¡Atrapado en la ciencia! un libro escrito por niños

 ¡Atrapado en la ciencia! es un libro lleno de experimentos, escrito por niños de 6º de Primaria del Colegio Público de San José de Gerindote, de Toledo, y por su profesor José Antonio Pérez Cano. Éste nos cuenta las divertidas explicaciones e ilustraciones que incluye, cuyo objetivo es mostrar el lado más divertido de las Ciencias. Además, se trata de un proyecto solidario que, en colaboración con la Fundación Carpio Pérez y gracias a la donación de 1.200 euros, ha conseguido levantar un colegio en Tanzania.

¿Se pueden explicar las leyes de la termodinámica haciendo un cocido en clase? ¿Y si digerimos las reacciones químicas de Maillard haciendo un desayuno de salchichas y bacon antes de la clase de Lengua? Éstas son algunas de las cuestiones que se desvelan en este proyecto escolar, desarrollado durante dos cursos.

‘¡Atrapado en la ciencia!’, editado por ENDE, tiene un objetivo claro: acercar la Ciencia a niños de 11 y 12 años de forma entretenida, práctica y participativa. Para ello pusimos en marcha un laboratorio e impulsamos un proyecto donde los niños colaboraban de forma directa creando y diseñando sus maletines científicos. Además, hicimos un carnet científico, donde cada exposición y demostración de experimentos sumaba puntos. Estas demostraciones se realizaban todos los jueves.

Limpieza de agua sucia

Este proyecto se trabaja en varias direcciones. Una a nivel manipulativo y experimental, donde los chicos preparaban experimentos de todo tipo, que previamente buscan en la red, anotan y registran las conclusiones. Mientras tanto el resto de la clase se beneficia ya que asisten en directo a estas demostraciones —50 de ellas están recogidas en el libro.

La otra dirección es la participación en proyectos. Uno de ellos fue la elaboración de puentes y estructuras sencillas, otro fue la limpieza de agua sucia, con la elaboración de filtros diferentes para purificarla, a través de la utilización de carbón, arenas y gravas entre otros materiales. Un gran aliciente fue que después tenían que bebérsela.

Una de las novedades que completan ‘¡Atrapado en la ciencia!’ son algunas de los temas para explicar algunas leyes de la física en clase. Y por último, por si fuera poco, en el capítulo ‘¿Y si hacemos un cocido?’ se muestra cómo descubrimos las leyes de la termodinámica, a través de la elaboración de un riquísimo cocido, en una olla rápida de 8 litros, y que terminaron comiéndose todos los alumnos.

Fuente: Educación 3.0

Niño absentista: familia disfuncional

Hainan Reynoso Uribe

Este martes 10 de enero casi 2.2 millones de niños y adolescentes están convocados a reintegrarse a la docencia en los planteles públicos del país luego del asueto de Navidad, Año Nuevo y Día de los Magos.

Según datos suministrados por la Unicef, en 2009, la asistencia a la escuela media era de apenas un 27% de alumnos y un 39% de alumnas.

El entonces secretario de Educación ofrecía cifras alarmantes  en declaraciones a la prensa. “El absentismo sobrepasa el 50% entre escolares del nivel básico.” Afirmaba Melanio Paredes. A la sazón citaba entre las causas principales, “las condiciones de trabajo del maestro“.

Hoy, tras la aplicación del 4% del Producto Interno Bruto (PIB) en el sector educativo, habría que preguntarse por qué es todavía necesario motivar la asistencia a clases.

En respuesta, en los últimos años el Estado ha implementado campañas publicitarias a los fines de sensibilizar a los padres y tutores sobre la importancia del reintegro oportuno y puntual de todos los alumnos a clases. Un aspecto del cual la familia debe ser precursora.

Mala nota

Durante el tiempo de ausencia en el aula se produce un desajuste en el proceso de aprendizaje, que en la mayoría de los casos ya existía,  y que resulta en un nuevo abandono escolar.  Los niños absentistas obtienen bajas calificaciones, se desmotivan de asistir a clases y hasta se convierten en desertores del sistema.

Es por esto que el maestro debe dirigir acciones que suplan  las expectativas del alumno en lo relacionado a su nivel y capacidad de aprendizaje, para adaptarlo a su realidad  y llevar su determinado ritmo de aprendizaje. De esta forma evitará el descontento en el niño y por ende la repetición del ciclo de abandono.

Un estudio de la UNICEF y la  Asociación civil Educación para todos en Argentina, establece que la repitencia y el abandono durante el año escolar, principalmente después de las vacaciones de Navidad y Año Nuevo,  son los síntomas de una cadena de pequeños fracasos en la vida escolar de los alumnos, entre las que citan: la falta de comprensión de los temas en la clase, el absentismo,  sufrir  situaciones familiares adversas, falta de apoyo, a quien acudir para encontrar respuesta o explicaciones, entre otras.

Existen algunas pautas mediante las cuales los profesores pueden detectar posibles casos de absentismo escolar, dentro de las que se cuentan:

  1. Los hijos de padres o tutores desafiantes ante el sistema educativo, descuidados, irresponsables, sobreprotectores, entre otras cualidades.
  2. Familias disfuncionales con normas inadecuadas, con cierta incapacidad para la organización y asignar responsabilidades a los niños.
  3. Niños cuyos hermanos tienen historial de faltar a la escuela.
  4. Alumnos con un intelecto por debajo de la inteligencia promedio.
  5. Respuesta educativa inadecuada para alumnos con habilidades diferentes.
  6. Falta de emoción en la educación.
  7. Cualquier otra situación que pueda alertar sobre el riesgo de absentismo escolar.
Rol de padres y tutores

La familia debe jugar su rol de aula grande,  donde inicia el proceso de formación y educación del individuo, según explica Miguel Alejandro Fersobe, director de Participación Comunitaria del  Ministerio de Educación de la República Dominicana (Minerd).

 “Un segundo rol, de carácter político institucional -prosigue Fersobe- es la participación organizada de la familia en el sistema educativo dominicano, a través de los diversos mecanismos creados por las políticas públicas expresadas en las normativas institucionales que empoderan a la familia como ente participativo del sistema”.

El funcionario apela a que los padres desempeñen este rol de manera efectiva, por motu proprio, más que por compromiso, allende su afiliación a través de los mecanismos de participación.

¿Falta del  alumno o falla del sistema?

El sistema educativo está compuesto por diversos actores y protagonizado por los maestros, directores, orientadores, funcionarios, técnicos y la familia.  Culpar al alumno absentista es revictimizarlo, pues él es el producto de ese conjunto de estructuras y sujetos –el sistema educativo-  que todavía dista de ser inclusivo y de excelencia.

 

La música en la educación primaria

Luis Domenech García

De todos es sabido que la música está presente durante todas las etapas de nuestra vida. Aparece en anuncios de televisión y radio, salas de espera, viajes, bandas sonoras de películas, etc. Son solo algunos ejemplos de la presencia de la música en nuestras vidas, pero ¿cómo llega la música a esos lugares?, ¿quién compone esas melodías que tanto nos atrapan?, y la pregunta más importante de todas es ¿quién y cómo siente esa necesidad de dedicarse a una profesión como es la música?

Últimamente se está cuestionando mucho la necesidad de impartir una asignatura tan importante como es la de música. De hecho, en España hace muy poco tiempo que el ministro José Ignacio Wert ha decidido prescindir de ella como obligatoria en la educación primaria.  ¿Es necesario?, ¿es correcta esta decisión que se ha tomado recientemente?

Son muchas personas las que están en contra de esta propuesta, afirmando que antes de tomar una decisión así se deberían conocer aspectos sobre por qué la música es tan importante en nuestras vidas.

La música nos ayuda a relajarnos y tranquilizarnos, concentrarnos ante situaciones de gran esfuerzo mental e incluso nos anima ante situaciones de desesperación como las que pueden surgir con alguna enfermedad o trauma psicológico.

Existen numerosos estudios que determinan que la música tiene una influencia muy positiva en el desarrollo cognitivo, creativo, intelectual y psicológico de los más pequeños, y algunos científicos han probado que esta estimula el hemisferio izquierdo de nuestro cerebro, el cual es el encargado del desarrollo de actividades básicas como el aprendizaje del lenguaje, la escritura, los números y el uso de la lógica.

Sabiendo esos beneficios que nos aporta, tanto a niños como a mayores, vamos a nombrar algunas de las razones de por qué la música debería estar presente desde los cursos básicos de educación primaria:

  • Es una forma de poder expresarse libremente.
  • Actúa sobre todas las áreas del desarrollo por lo que incita a la mejora y a un completo desarrollo intelectual del niño.
  • Los avances que se van experimentando poco a poco producirán una gran satisfacción y alegría en el niño. El niño siente que todo su esfuerzo ha valido la pena, se sienten realizados y esto mejora su autoestima.
  • Mejora sus habilidades de comunicación con otras personas.
  • Desarrolla las capacidades de memoria, concentración y atención del niño.
  • Mejora la habilidad en el estudio de otras materias como la lectura, matemáticas y los nuevos idiomas.
  • Darse cuenta de que aplican la teoría aprendida en la práctica aporta una  gran satisfacción.
  • Mejora su coordinación.
  • Esta es una asignatura que requiere constancia, un gran esfuerzo y persistencia, valores esenciales en la educación de los más pequeños.

Parémonos a pensar entonces si es prescindible una asignatura que nos aporta todos estos beneficios. Quizás muchos de nuestros pequeños al crecer no sientan esa llamada por hacerse músicos, ya sea por afición o profesionalmente, pero está claro que si no tienen la oportunidad de tratarla nunca la sentirán y perderán la oportunidad de poder beneficiarse de todos los bienes que aporta.

Fuente: Arco Iris

Dar clases divertidas y participativas

Santo Domingo

Para lograr que nuestros alumnos puedan procesar al máximo la información que les proporcionamos a través de las clases, es fundamental que el aprendizaje sea dinámico y divertido. Esta es la razón por la cual los docentes no deben descuidar este aspecto tan fundamental a la hora de cumplir con su labor de forma correcta.

Lo primero es establecer claramente el objetivo final que en este caso sería siempre lograr que los niños comprendan muy bien el contenido de la enseñanza y posteriormente sean capaces de recordarlo y de memorizarlo.+9

Para lograrlo hay muchas técnicas originales. Sin embargo, el mecanismo más seguro es lograr que los niños se conecten con la clase hasta el punto de que esta ocupe por completo su interés. Es decir, enamorar al niño del contenido de la clase con figuras, imágenes, música y otros recursos.

A medida que el contenido, los textos, las imágenes y las ilustraciones que se están compartiendo en la clase logran captar la atención de los pequeños se lograra despertar la curiosidad del niño por conocer más y más sobre el tema, estudiarlo y aprenderlo.

Recuerde que lo más importante es la relación entre docente y alumno y la comunicación bajo la base del respeto mutuo y la disciplina positiva. Además, la comunicación con los padres podría ayudar a que exista más motivación entre los pequeños que tenga base en el entorno familiar.

Como maestro hay varias cosas que puedes hacer para lograr impartir una clase divertida y amenas que enamoren a tus estudiantes.

Una clase divertida y participativa

Haz atractivos los contenidos: es fundamental que los que enseñas sea del agrado de los alumnos. Si el contenido es monótono será necesario que el docente prepare láminas, dibujos, e lustraciones, juegos o dinámicas para facilitar la concentración y ampliar el tiempo de atención del estudiante. Debes hacer que los niños sientan ganas de involucrarse con el contenido.

  • Trasmite entusiasmo: como el maestro o el docente se vea o se sienta es fundamental para lograr la atención del niño. Si al maestro le gusta o le atrae el tema y se lo toma con especial interés entonces el niño también lo hará. Caso contrario; si el maestro parece aburrido y fastidiado el niño desviara la atención inmediatamente.
  • Conecta los sentidos: para comunicarnos de mejor manera y trasmitir mensajes más claros para todos y con mayor alcance es ideal tratar de involucrar todos los sentidos en los contenidos. Que hay imágenes para ver, historias para oír, cosas para tocar o cosas para oler y mucha expresión corporal por parte del docente.
  • Estimula preguntas y respuestas: las preguntas de los niños son el mejor indicador del porcentaje de atención. Por eso, después de enseñanzas breves, motiva a los pequeños a levantar la mano para preguntar, intervenir o responder una pregunta que hayas dejado al aire y prémialos. Esta es la mejor forma de garantizar el aprendizaje.
  • Refuerza la enseñanza: al final de la clase repite los puntos clave al menos tres veces para que los pequeños puedan recordarlas e inclusive repetirlas y así evitaras que olviden el contenido de jornada.

Logra que tu clase sea una clase divertida y participativa.

Fuente: Educapeques

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