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Seis consejos para promover el debate en clase

El debate pone en marcha un proceso de aprendizaje activo donde los estudiantes elaboran los contenidos y reflexionan sobre ellos, por lo que resulta muy eficaz para asimilar los conocimientos. Además, mejora la comprensión y la expresión oral y ayuda a los alumnos a desarrollar el pensamiento crítico, el análisis o la argumentación. Sin embargo, no siempre es sencillo fomentar el debate en clase, ni desarrollarlo con buenos resultados. Te damos seis consejos para que consigas integrar esta estrategia didáctica en el aula y que tus alumnos se beneficien de todas sus ventajas.

SEIS CLAVES PARA FOMENTAR EL DEBATE

  1. Escoge temas que les interesen. Sea cual sea la asignatura, concepto o contenido que vayas a trabajar, enfócalo de modo que interese a tus alumnos y acércalo lo más posible a su realidad. Puedes recurrir a temas de actualidad que afecten a vuestra localidad o región y que tengan que ver con los conocimientos que deben adquirir, escoger un asunto polémico que les llame la atención o plantar el debate relacionándolo con asuntos o actividades que les gusten.
  2. Plantea preguntas. Las preguntas son esenciales para que nazca el intercambio de pareceres y para que el debate se centre en los puntos que quieres tratar, sin que el asunto principal se diluya o los argumentos se desvíen. También puedes generar debate con un texto que proponga un punto de vista concreto sobre el tema que te interesa analizar, planteando preguntas entre todos a raíz de lo leído.
  3. Recuérdales que deben escuchar. La escucha activa resulta fundamental cuando se opina, tanto en el aula como fuera de ella, y es una de las causas por las que los debates suelen fracasar. Recuerda a tus alumnos que debatir no consiste en exponer afirmaciones una tras otra, sino argumentar el punto de vista propio, escuchar lo que afirman los compañeros y responder con nuevas aportaciones, siempre teniendo en cuenta lo dicho hasta el momento.
  4. Controla los tiempos. El proceso de debate no debe avanzar demasiado rápido, ya que se perderían ideas importantes en las que merece la pena profundizar. Pero tampoco puede alargarse demasiado cada argumentación y contraargumentación porque no se aprovecharía el dinamismo de la conversación. Cuando tus alumnos opinen, ejerce de moderador sin juzgar, da los turnos de palabra para que todos participen, fuerza una pausa si hay que reflexionar sobre alguna de las afirmaciones y avisa cuando un interlocutor deba resumir sus argumentos y concluir su intervención.
  5. Anímales a reflexionar en todo momento. Conforme se sucedan las opiniones, invita a tus alumnos a retomar aquellas que consideres más interesantes, señala las contradicciones o las afirmaciones sin justificar y anímales a plantearse otros puntos de vista que no hayan afrontado hasta ese momento. Evita que se aferren a sus ideas y argumentos por el mero hecho de conservar su posición; hazles ver que está bien cambiar de opinión si se tienen motivos fundados para ello y que en ocasiones no existe una única respuesta correcta.
  6. Sacad conclusiones. Puedes dar por terminado un periodo de debate en el aula aunque no se haya llegado a una solución única al dilema o las preguntas planteadas: no es esencial resolver completamente el tema que ha generado la polémica, ya que en ocasiones no será posible. Pero sí es importante que listéis de manera resumida y rápida las ideas planteadas y las conclusiones a las que habéis llegado. De este modo tus alumnos serán conscientes de la utilidad del propio proceso de debate y de lo que les ha aportado aunque no se hayan convencido unos a otros.

Fuente: aulaplaneta.com

6 consejos para un tranquilo regreso a clases

Ajuste la hora de dormir gradualmente

Haga que la hora de dormir sea un poco más temprano cada día hasta que comience la escuela. Un pequeño cambio cada noche no será evidente para su hijo.

“Logré que mi hijo de 6 años se acostumbrara al nuevo horario para irse a dormir antes de que la escuela comenzara. Dormir más lo ayudará a estar más concentrado. Le regalamos nuevos osos de peluche ‘solo para la cama’ y su tarea era hacerlos dormir. En breve, él también se había dormido y al día siguiente estaba descansado para ir a la escuela”.
Heather A., Huntington, New York

Que la compra de los útiles escolares sea una tarea en equipo

Involucrar a los niños en las etapas de planificación puede facilitar la preparación para el nuevo año escolar.

“Enfocarme en el panorama general me ayudó a estar positivo durante la preparación para volver a la escuela. A la hora de comprar los útiles escolares jugué a la búsqueda del tesoro con mi hijo de 6 años. Si no encontrábamos algunos crayones, no nos importaba”.
Andrew L., Maplewood, New Jersey

Que la lectura sea divertida y esencial

Puede que el verano haya sido una mini vacación de la lectura, pero encontrar maneras divertidas de leer antes de que empiece la escuela puede facilitar la transición.

“Lean los libros favoritos de su hijo en las noches como parte de la diversión familiar. Algunas noches permita que él lea. Anímelo a que use voces diferentes para los personajes. Esto motivó a leer nuevos libros a nuestro hijo que está en 7 grado y tiene dificultades de atención”.
Susan B., Cleveland

Enfocarse en las apariencias

Estar satisfechos con su apariencia puede que haga sentir a los niños seguros y ayudar a que se concentren en sus tareas en lugar de en su vestimenta. Es beneficioso permitirles que den su opinión cuando van de compras.

“Mi hija de 14 años no se podía concentrar por estar pensando en su apariencia. Lo solucionamos comprando juntas la ropa para la escuela. Al dejar de pensar en eso, se sintió segura y pudo concentrarse en la clase”.
Patti M., Oceanside, New York

Use colores para los útiles

Si tiene más de un hijo, asigne un color a cada uno. Permita que cada niño decida el color para la mochila, lonchera y carpetas. Esto facilitará los preparativos para la escuela.

“Tenemos dos niños con necesidades especiales y dificultades de aprendizaje. Cuando dejamos que cada uno escogiera un color para todos sus útiles escolares, la rutina de la mañana se simplificó considerablemente”.
Harold D., Aurora, Ohio

Fomente el entusiasmo antes del primer día de clase

Hablar de la escuela antes de que finalice el verano puede fomentar el entusiasmo. También podría sacar a relucir algunas de las preocupaciones que los niños tienen. Saber cuáles son es el primer paso para encontrar soluciones.

“Mi hija de 8 años estaba preocupada por no poder recordar los nombres de sus compañeros. Hablamos con su maestra antes de empezar clases y estuvo de acuerdo en que mi hija hiciera etiquetas con los nombres de sus compañeros. Esto alivió su preocupación y ¡todos sus compañeros estaban encantados!”
Jennifer B., Staten Island, New York

Lo que un profesor puede enseñar para fomentar la honestidad

Afecta al tipo de persona en que nos estamos convirtiendo.

Para ayudarles a que vean por qué esto es verdad, les pedí que contestaran por escrito una serie de preguntas:

1. Un posible empleador o universidad escribe a uno de sus profesores para que les haga una recomendación. Quien escribe dice, “Sabemos que este alumno tiene buenas calificaciones, pero ¿puede decirnos algo sobre su carácter?” ¿Qué querrían que el profesor escribiera sobre su carácter?

2. ¿Decir que “todos lo hacen” es un motivo válido para hacer algo deshonesto?

3. ¿Engañar en cualquiera de las siguientes circunstancias está menos mal que engañar en otras: (a) escuela, (b) actividad comercial, (c) impuesto a las ganancias, (d) evento deportivo, (e) solicitud de trabajo o de admisión en una universidad? Explica.

4. ¿Cómo te ganas la confianza de otra persona? ¿Cómo la destruyes?

5. ¿Cuáles son algunas de las consecuencias de ser deshonesto?

6. ¿Cuáles son las recompensas de la honestidad?

A continuación, los alumnos debían compartir sus respuestas en pequeños grupos, para luego presentarlas a los demás y debatirlas con todos los grupos. Luego, hacía que los alumnos leyeran un pasaje de mi libro Las grandes lecciones de la vida, en el que se describían las consecuencias de la deshonestidad (nos convierte en farsantes, destruye la confianza y debilita el amor propio) y los beneficios de llevar una vida honesta (forma una buena reputación, fortalece las relaciones y nos da serenidad).

Una vez que los estudiantes terminaran de leer este ensayo, les pedía que volvieran a contestar las preguntas iniciales sobre honestidad y que compararan los dos grupos de respuestas.

Como clase, debatimos sobre cómo sus respuestas pueden haber cambiado y por qué. Esta actividad los ayudó a aprender que la honestidad es una elección, una que importa. Pudieron entender mejor por qué la honestidad es esencial si querían tener amor propio y relaciones satisfactorias ahora y a lo largo de sus vidas.

Fuente: catholiceducation.org

Día de la alimentación: proyecto desde Español y Ciencias Naturales

Rosario Vásquez

Este artículo de Listín Diario que te presentamos es para que enseñes a construir oraciones interrogativas: “No te compliques, haz un locrio”.

Las actividades que hoy les proponemos corresponden al área de Lengua Española y Ciencias de la Naturaleza, ayudarán a mejorar sus habilidades en comprensión lectora y escritura; e incorporar valores y actitudes sobre la salud y nuestros valores culturales.

Artículo que se propone: No te compliques, haz un locrio

Género: Artículo cultural

Tema: Receta tradicional dominicana

Escrito por: Jaclin Campos

Fecha de publicación: viernes 12 de octubre 2018

Búscalo en la página 2C La Vida y en el digital:https://listindiario.com/la-vida/2018/10/12/537056/no-te-compliques-haz-un-locrio

Actividades sugeridas usando de base el artículo propuesto:

 Escribir preguntas que se puedan contestar con estas oraciones.

-El artículo fue escrito por Jaclin Campos.
-Su aporte alimenticio resulta de la combinación de un carbohidrato y al menos de un tipo de proteína.
-Hoy hay de comer locrio.
-Esta receta consiste en arroz cocido a partir del guiso de una carne o varios tipos.
– Los dominicanos suelen diferenciar el locrio de otros arroces por los ingredientes (un arroz mezclado con legumbres o granos sería un moro) y por su consistencia (un arroz caldoso sería más bien un asopao).
– También tiene una diferencia muy jocosa y es que para el dominicano mayormente el locrio sin planificar se hace con lo que tengas en la despensa o nevera.
– El locrio, de acuerdo con Arias, no es más que una adaptación criolla de la famosa paella valenciana, típico plato español.
– En época de la colonización los españoles trajeron consigo sus recetas, que luego fueron modificadas haciendo estas nuevas fusiones como el locro o locrio.
-Consejo: Para hacer un buen locrio hay que tomar en cuenta las carnes que usarás y la forma de cocinarlas.
– Cuando prepares un locrio de varias carnes, Arias recomienda dorar las carnes duras y reservarlas:
– Por otro lado, en el caso de las carnes ahumadas hay que sofreírlas en su propia grasa y luego reservarlas.
– El pollo, como es el que más fácilmente se deshace, hay que dorarlo al final.
-Luego verter las demás carnes, las hortalizas, sofreír rápidamente y agregar el caldo.
– Si las carnes de res, de cerdo y ahumadas las doras por separado y luego unes cuando el pollo esté dorado, al unirlo todo estará cocido al mismo tiempo.
– Son populares las preparaciones con pollo, longaniza, carnes ahumadas, costillitas, chuleta, cerdo, arenque, sardina, atún, siete carnes, vegetales y bacon, carne ahumada y habichuelas, salami y chicharrón de cerdo.
-Ingredientes: 2 libras de carne de cerdo con rabito para guisar, 2 libras de chicharrón de cerdo con capa crocante (cortar en dados y reservar), 2 libras de arroz, 1 cebolla roja cortada en plumas, 1 ají verde cortado en cubitos, 5 dientes de ajo majados con orégano fresco tostado, 1 rama de cilantro ancho, 1 naranja agria (el jugo), 1 caldo de tomate, 4 tazas de agua, 1 chorro de aceite neutro, 1 cucharada de azúcar, 2 onza de salsa de soya, sal y pimienta al gusto.

Sugerencias para el uso del periódico Listín Diario como recurso pedagógico:

1- Lea el artículo antes de presentarlo a los estudiantes.
2- Determine cómo va a dar a conocer el contenido de la información: lectura en voz alta, narración de las partes más significativas o lectura silenciosa por parte de los alumnos.
3- Presente la página completa o el sitio web donde está ubicado el artículo. Sugerimos no recortar la noticia, pues el espacio que ocupa y la ubicación en la página, también ofrecen elementos de análisis.
4- Aproveche todas las partes del artículo: textos, gráficos, ilustraciones, fotografías y videos, en el caso del digital listindiario.com.
5- Permita que niños y jóvenes exploren el periódico o el sitio web para identificar su estructura: los tipos de historias y la manera como las presentan.

Docente una lectura al periódico todos los días te puede ampliar el tema a trabajar.

Niños muy habladores en clase

Es una suerte tener niños y niñas en clase que hablan, que participan, que preguntan, que comunican, pero a veces, pueden llegar a ser muy molestos tanto para el docente como para el resto de compañeros de clase.

Cuando esos niños muy habladores en clase, lo hacen en momentos en los que nosotros docentes, no lo consideramos adecuado, puede convertirse en momentos de tensión y de despiste para muchos. Ese susurro continuo cuando el profesor está dando la explicación de una actividad, comentando el contenido a trabajar o resolviendo dudas en gran grupo, puede ayudar a distorsionar el buen funcionamiento de la clase. Hablar sin parar puede llegar a negar la existencia del otro.

Niños muy charlatanes

Hoy en día los niños y niñas tienen muchas cosas que contar, muchas ideas y anécdotas que compartir con sus compañeros, y debemos partir de la base de que hay que, en primer lugar, facilitarles ese espacio y momento.

En algunos grupos o aulas, funciona muy bien pactar con todo el alumnado, el dejarles los primeros 10 minutos de clase para que hablen y charlen, y después deberán respetar los momentos en los que se requiere el silencio, para poder hacer la explicación necesaria y así no molestar al resto de compañeros.

Hoy en día existen metodologías que, de una u otra manera permiten que estos niños y niñas, que necesitan hablar más, que necesitan comunicar más, puedan hacerlo, a la vez que trabajan en lo que corresponde en ese momento. Estos niños y niñas tienen, en muchas ocasiones, la necesidad de hablar, y nosotros docentes, podemos orientar a que hablen de la materia que corresponde. Mandarles callar de forma continua, desgasta al docente y al propio alumno hablador.

Consejos para profesores de niños muy habladores en clase

Aquí te dejo algunos consejos, que quizá, puedas emplear en tus clases:

– Es interesante explicarles la importancia de la escucha y el respeto. No con un sermón o charla magistral, sí con una dinámica o actividad adecuada a su edad.

Pactar normas de clase, como comentaba antes; que queden visibles para todo el alumnado y que estén redactadas en positivo, por ejemplo: “cuando un compañero o compañera habla para todos, el resto escuchan”.

Que se den cuenta que damos por válido lo que dicen, que aprobamos su participación, pero que esta debe ser adecuada al desarrollo de la clase.

– Valora qué otras metodologías podrían funcionar en el grupo donde das clase. En ocasiones es más fácil y adecuado que el docente se adapte a las características del grupo, que el grupo se adapte a la metodología del profesor. Por ejemplo, aprendizaje cooperativo o basado en proyectos.

Prepara clases participativas y amenas, los niños y niñas necesitan hablar, moverse, comentar… Es tanto el estímulo y competencia que tienen fuera del colegio, que los docentes debemos estar preparados para sacar lo mejor de ellos y ellas desde sus propias características y capacidades, y siempre adaptándonos a los tiempos que corren.

– En casos puntuales, la coordinación con la familia puede hacerse muy necesaria. Hay niños y niñas que hablan mucho porque necesitan ser escuchados.

Presta especial atención a esos niños y niñas habladores. Se despistan más fácilmente en clase, por lo que pueden perder ritmo y caer en el fracaso.

Gánatelos, gánate a todos y cada uno de tus alumnos y alumnas. Eres docente por vocación, ¿verdad? Mejor que tú nadie sabrá hacerlo.

Paciencia, ármate de paciencia. Son niños y niñas. No hablan para molestar ni para hacer daño, hablan porque necesitan hablar. Liberan los pensamientos de su cabeza a través del lenguaje.

Fuente: guiainfantil.com

10 Trucos para enamorar a tus alumnos el primer día de clase

El artículo de hoy es uno de esos artículos que se basan más en la experiencia personal que en la teoría. Son pequeñas actuaciones que voy llevando a cabo durante estos últimos años y quiero pensar que con cierto éxito. Los trucos de los que quiero hablar hoy se caracterizan principalmente por su sencillez, ya que todos somos capaces de llevarlos a cabo en nuestras sesiones lectivas.

En la actualidad, hay un término inglés que se ha popularizado enormemente en distintos campos y disciplinas, también en la Educación. Se trata de la palabra engagement. Un término, por otra parte, de no muy fácil definición pero que viene a definir un tipo de relación personal basado en la fidelización, en el compromiso y en la motivación. En mi caso prefiero un término que creo que nos es mucho más cercano a todos. Este término no es otro que enamorar.

¿Qué trucos podemos utilizar para enamorar a nuestros alumnos?

Vaya por delante que la intención de este artículo no es hacer que nuestros alumnos acaben rendidos a nuestros encantos. Nada más lejos de eso. A lo que me refiero con la palabra enamorar, es conseguir conectar con los alumnos, que se alegren de vernos, que esperen con ilusión la clase que les vamos a impartir, que sean capaces de ver en nosotros a un modelo, a alguien cercano. Esto para mí es lo que entiendo por enamorar a los alumnos y estos son algunos de los trucos que creo te pueden funcionar:

1. Entra sonriendo. No digo nada nuevo al afirmar la importancia del lenguaje no verbal a la hora de comunicarse. Personalmente, la entrada en el aula es un momento al que le concedo muchísima importancia, porque en cierta manera puedes adivinar cómo se desarrollará la sesión lectiva. En mi caso siempre intento entrar con una sonrisa. Y entro con una sonrisa porque sé que es contagiosa, porque siempre habrá algún alumno que te devolverá en algún momento esta sonrisa. Con este alumno habrás conseguido conectar muy probablemente hasta el final de la clase. No entiendo el empeño de muchos docentes en entrar con el semblante serio o proyectando cierto enfado. No tengo muy claro que el semblante serio implique mayor control del aula y mayor disciplina. En mi caso, al menos, prefiero enseñar desde la sonrisa. Tiempo habrá si acaso de ponerse serios durante la sesión lectiva.

2. Cuenta una anécdota. No hay mejor forma de conectar con un alumno que contando una anécdota. Una anécdota que puede ser nuestra o de otra persona. Las anécdotas, como las historias, tienen un enorme poder de seducción para los alumnos. Debemos ser capaces de poder usar estas anécdotas de una forma inteligente, ir dosificándolas a lo largo de una clase. Son una excelente forma de captar la atención, de disminuir conductas disruptivas, de encandilar a tus alumnos. Se puede y se debe enseñar contando historias, contando anécdotas. Y tan importante es contarlas como que nuestros alumnos también puedan hacerlo.

3. Finaliza la clase con un vídeo. Este truco no falla nunca. Ya me he referido en otros artículos a la importancia de diversificar los distintos materiales de que disponemos. Aquellos que contamos en clases con equipos de audio y pantallas digitales o proyectores, conexión a internet, debemos aprovecharnos al máximo de estos recursos. Poniendo un vídeo al final de la sesión es una excelente forma de decirles a tus alumnos que han hecho un buen trabajo durante la sesión, que estás satisfecho y agradecido por ello, y que quieres recompensar este esfuerzo con un tipo de material que permite la distensión y la relajación. Es un momento para disfrutar con ellos. Yo os recomiendo que sean vídeos que no superen los cinco minutos y que, en la medida de lo posible, guarden relación con el currículo de la Unidad Didáctica que estés impartiendo. También hay que tener muy en cuenta un canal como el de Youtube, muy popular entre los alumnos.

4. Aprende de tus alumnos. No hay mejor manera de enamorar que hacerles ver a tus alumnos que ese día ellos te han enseñado algo. Se trata de un truco muy sencillo, ya que puedes aprovechar las asignaturas que hayan tenido ese mismo día. La propia pizarra tradicional te dará un montón de pistas. Hazte el curioso, y deja que ellos te enseñen algo que saben, algo que para ellos tiene cierto valor y escúchales con atención, de forma activa, asintiendo con la cabeza. Hazles sentir importantes, hazles sentir que ellos también tienen algo que decirte.

5. Da o presta algo que sea tuyo. En el maletín de un docente hay algunas cosas que nunca pueden faltar. Los pañuelos de papel son una de esas cosas. A los alumnos les encanta que les demos o prestemos algo. La acción de coger el maletín y sacar algo de dentro y dárselo al alumno es visto por muchos de ellos como algo muy a valorar. He hablado de pañuelos de papel, pero también puede ser material escolar. En este caso hazles ver que se lo prestas indicándoles que para ti es algo importante, que deben responsabilizarse de este material prestado. En ese momento estarás creando un vínculo entre tú y el alumno, y podrás aprovechar para hablar con él cuando te lo devuelva.

Fuente: justificaturespuesta.com

10 consejos para un exitoso regreso a clases

La vuelta a clases no es para nada sencilla, y si no nos organizamos puede convertirse en un caos. Es fundamental que la familia entera se vaya preparando, no solo con la compra de útiles e ideas para los almuerzos, sino también mentalmente.

Para que el comienzo del ciclo lectivo sea un lindo momento para tus hijos, te recomiendo que sigas estos consejos para un exitoso regreso a clases.

#1 Check list

Primero y principal, para que puedas organizarte y tener a tiempo todo lo que se necesita para el comienzo de clases es fundamental definir cuáles son tus pendientes.

Útiles, horarios, almuerzos, guardapolvo, libros… la lista puede ser más larga de lo que pensás.

Colocá post it en la heladera o armá una lista para ir tachando todas las tareas terminadas.

#2 ¡De compras!

Una buena forma de mentalizarse es ir todos de compras por los útiles y elementos pendientes.

Hacerlo junto a tus hijos es una linda actividad para compartir en familia y a la vez es una gran oportunidad para hablar sobre la vuelta a clases, darles consejos y prepararlos para que tengan un buen comienzo.

#3 Ser su sostén

Para algunos niños, el primer día de escuela puede ser causa de estrés y nervios. Por eso, es importante que tanto nosotros como las maestras seamos accesibles y los acompañemos para que se sientan confiados y relajados.

#4 Reunirse con sus compañeros

Antes de comenzar las clases es bueno que tu hijo se reúna con algunos compañeros. De esa forma, se va a integrar mejor y va a perderle el miedo a la vuelta a clases.

Organizá meriendas en casa o salidas que pueda hacer con sus amigos.

#5 Ser optimistas

Como mamás y papás, tenemos una gran influencia sobre nuestros hijos y es importante que les transmitamos pensamientos positivos.

Tenés que animarlo y prepararlo para que vea la vuelta a clases como una posibilidad de juntarse con antiguos compañeros, hacer más amigos y aprender cosas nuevas.

#6 Papás conectados

Por lo general, algún familiar siempre acompaña a los chicos a la escuela. En ese sentido, la entrada y la salida del colegio son una excelente oportunidad para contactarte con ellos y pedirles sus teléfonos.

Ya sea porque querés invitarlos a un cumple o hacer una consulta puntural, siempre es útil estar comunicada con otros papás y mamás.

#7 El descanso sí importa

Es importante que los niños descansen bien durante la noche, sobre todo antes del primer día. Procurá que tengan una buena alimentación y ocho horas de sueño para que estén con energía y ánimos de aprender.

En lo posible, evitá que miren la tele, usen la compu o el celular hasta altas horas.

#8 Armar un calendario

¿A tus hijos les gusta hacer manualidades? ¿Por qué no armar con ellos un calendario con dibujos y colores? Además de ser divertido, puede ayudarlos a organizarse con los deberes y las fechas de las pruebas.

Cumplir con las tareas a tiempo va a hacer que el día a día les sea más fácil durante todo el año.

#9 Actividades extracurriculares

Es bueno que los padres incentiven a sus niños a realizar actividades extracurriculares, como deportes u otros hobbies. Es una gran oportunidad para que se interesen por diferentes cosas, conozcan nuevas personas y vayan formando su identidad.

#10 Metas para el año escolar

Si bien puede parecer ambicioso y exigente, hecho de la manera correcta establecer metas puede ser muy útil. Hablá con ellos sobre las cosas que les gustaría lograr en este año escolar, desde participar en una obra de teatro hasta entender matemática.

Es una buena forma de explorar junto a ellos sus deseos y sentimientos, y de establecer objetivos sanos, que no se basen en la competencia.

Fuente: vix.com

Ideas de actividades para los últimos días de clases

Los últimos días de clase pueden hacerse muy largos. La temperatura de las aulas es más alta, los alumnos están pensando en las vacaciones, muchas de las programaciones que hemos preparado para el curso están terminadas, libros, cuadernos…

Estas actividades que compartimos pueden hacer que los alumnos disfruten sus últimos días y se conviertan en un buen recuerdo para el verano además de enseñarles mucho. ¿Tienes más ideas que quieras compartir? Escribe un comentario contando tus experiencias.

1. Escribir cartas, consejos… para los alumnos que pasan a tu curso: Pide a los alumnos que escriban una carta dando consejos a los alumnos que el próximo curso estarán en esa clase, qué van a encontrar, actividades interesantes que pueden hacer, excursiones…

2. Álbum de recuerdos… imprime fotos que hayas sacado durante el curso, pide a los alumnos que las secuencias y revivan el momento, pueden crear entre todos un álbum con los recuerdos de lo que ha sido el curso. Es un gran recuerdo como regalo para terminar el año.

3. Sacar la basura: Literalmente! Pide a los alumnos que revisen, guarden o tiren todo lo que no sirve para dejar la clase limpia para el próximo curso. Guarda en carpetas o cajas con su nombre todo lo que será útil el próximo curso.

4. Saco de Ideas: Introduce en una bolsa títulos de ideas para que los alumnos hablen en clase, uno para cada uno, haz que los alumnos cojan un papel al azar y desarrollen ideas creativas y divertidas para compartir. Ej: Cómo convencerías a tus compañeros de que tus zapatos son los mejores, Qué harías si fueras la directora del colegio, Cómo te imaginas los recreos ideales…

5. Sal al patio: Cuando llega el buen tiempo, los niños prefieren estar al aire libre. Pruebe algunos juegos al aire libre de la diversión que requieren el trabajo en equipo. Búsquedas del tesoro (puede ser interesante hacer vista atrás de lo aprendido en el área y que sea necesario resolver los enigmas teniendo en cuenta lo aprendido) , lectura en el patio, juegos cooperativosjuegos infantilesjuegos para preceptores, aquí tienes una colección de 150 juegos compartida por nuestros amigos de Orientación Andujar.

6. Juegos de mesa: Si tu aula está equipada con una variedad de juegos educativos, ahora es un buen momento para utilizarlos. Organizar juegos en grupo en cada 4 o 5 mesas. Haz que los grupos roten de una actividad a otra de forma periódica.

8. Ginkana para los últimos días de clase.

9. Agradecer a los compañeros. Pide a los alumnos que hagan un listado de todos los compañeros del aula y que escriban algo bueno que ha pasado con ellos durante ese curso, agradeciéndoles su buen hacer.

10. Agradecer al personal del colegio: Pide también que hagan una reflexión por escrito agradeciendo a todos los que han hecho posible que el colegio funcione correctamente (padres voluntarios, el director, portero o de los trabajadores de servicio del comedor). Creen tarjetas personales para agradecerles su ayuda.

11. El tarro de los mensajes: Compra un tarro bonito de cristal e invita a tus alumnos que en un papelito de color escriban un momento bonito, algo que les haya gustado o un mensaje que crean que puede agradar al profesor al que va dirigido. Cuando hayan terminado, lía el papel en forma de canutillo muy fino y enróllalo con una goma fina (como la de hacer pulseras). introduce el canutillo por el agujero del frasco. Escribe en la etiqueta el nombre del profesor al que va dirigido. (pensado para hacer en el aula y entregar a profesores especialistas).

Fuente: aulapt.org

Así sería el profesor perfecto para nuestros hijos

Hay profesores más clásicos. A algunos les gusta hablar en clase. Otros, prefieren que los alumnos tomen apuntes. Hay profesores que intentan ser amigos de los alumnos y los hay que guardan distancias. Los hay que mandan montañas de deberes y otros que prefieren trabajar sólo en clase.

Con tantos y tantos maestros… ¿qué es lo mejor? ¿Cómo debería ser el profesor de nuestros hijos? Una vez analizados los pros y los contras, aquí tenemos la radiografía del que seguramente sería el profesor perfecto. Así sería el profesor perfecto para nuestros hijos.

10 características del profesor perfecto

Descubre las virtudes que hacen que un maestro se acerque a la perfección. Es el que consigue que sus alumnos se motiven y aprendan de verdad. Esos profesores tienen en común todo esto:

1. Mantiene el contacto con la familia y piensa en cada alumno como alguien especial. Conocer a los padres y la familia del alumno ayuda a entender y empatizar con el niño. El profesor ideal es aquel capaz de encontrar la clave para sacar lo mejor de cada alumno.

2. Lee y conecta con profesores que debaten constantemente sobre la educación. Se trata de un profesor activo, que investiga nuevas fórmulas, nuevos caminos para educar, que se adapta a los cambios de la sociedad y nunca deja de aprender. Suele ser un profesor que no rechaza las redes sociales, sino que las utiliza a su favor, y que prefiere dejar de lado las lecciones de los libros para interactuar y debatir en clase.

3. Habla mucho con sus alumnos, e incluye la música y el arte en la clase. Lejos de olvidar la enseñanza de la música, el buen profesor se respalda en ella para enseñar a sus alumnos. También incentiva a sus alumnos para que se expresen mediante el arte.

4. Desafía a sus alumnos a superar sus objetivos. Les incentiva y reta para que consigan superarse a sí mismos.

5. Siempre recompensa el esfuerzo. No consiste en premiar al niño que mejores notas saca sino el que más se esforzó.

6. Desarrolla el pensamiento crítico de los alumnos. Incita a que los alumnos pregunten y se planteen dudas. No enseña para que aprendan de memoria. Enseña a sus alumnos pensar.

7. Experimenta en clase. Este profesor prefiere que sus clases sean más prácticas. Investiga ejercicios y actividades. Experimenta.

8. Sabe controlar los nervios y es paciente. Un profesor que no grita en clase, que sabe comunicarse con sus alumnos de forma enérgica sin necesidad de gritar. Sabe perfectamente que para ganarse el respeto no hay que alzar la voz.

9. Es creativo, y facilita a sus alumnos las herramientas necesarias para que puedan aprender.

10. Incentiva y anima a sus alumnos constantemente. No deja que tiren la toalla, sino que les animan a seguir intentándolo una y otra vez. Y si fallan, no le dan importancia: perdona sus errores y les convence para que lo corrijan y empiecen de nuevo.

Fuente: guiainfantil.com

Actividades para realizar en el aula luego de Semana Santa

Por: Carolina Jiménez

El pasado domingo de Pascua, culminó la Semana Santa con la resurrección de nuestro Señor Jesucristo. Por lo que, quienes trabajan vuelven a reintegrarse en sus oficios e inicia la cotidianidad de todos. Asimismo los más pequeños del hogar vuelven a sus escuelas o colegios. Quizás para ellos sea más difícil adaptarse a sus quehaceres escolares luego de unas vacaciones por más cortas que fuesen.

En Plan LEA te proporcionamos cinco actividades que podrían ser muy útiles para motivar a tus estudiantes a que tengan un buen rendimiento luego de esta Semana Santa:

  • Realiza en el aula un conversatorio con tus estudiantes de cómo estuvo su Semana Santa, qué hicieron, cuales lugares visitaron y con quienes compartieron. (Si es preciso que lo expresen a través de un dibujo o resumen descriptivo).
  • Lee alguna reflexión relacionada a la resurrección de Jesús para que entiendan el significado que tiene luego de la Semana Santa.
  • Redactar un cuento donde los personajes principales sean los miembros de sus familias y los hechos contados sean todos aquellos eventos que realizaron durante las vacaciones.
  • Retroalimenta las clases que quedaron pendientes antes de Semana Santa, para así refrescar ese contenido y seguir avanzándolo.
  • Crear actividades enlaces en las que relacionen la Semana Santa con el tema de clase a trabajar.