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5 diferencias entre la educación virtual y presencial

Estamos tan habituados a escuchar el término educación que se ha convertido en otro más de esos conceptos que conocemos pero en el fondo no sabemos definir.

¿Te ha pasado? …Sentarte a charlar con alguien, preguntarle qué significa determinada palabra y encontrarte con una definición que es un conjunto de palabras enlazadas sin verdadero sentido…

Creo que todos tenemos una opinión respecto a la educación, pero ¿realmente entendemos cuál es su importancia y finalidad?

La educación es el proceso de facilitar el aprendizaje de conocimientos, ideas y valores. Suena sencillo pero su eje fundamental radica en dos instancias que muchas veces se desdibujan en la práctica: la enseñanza para facilitar el aprendizaje.

Muchos educadores invierten cientos de horas en planificar la fase de enseñanza olvidando que lo realmente importante es destacar el aprendizaje como fin primordial de cualquier estrategia formativa.

No podemos desligar la planificación del cumplimiento de los objetivos, la importancia de esta etapa es innegable, pero… ¡dejemos de perder el tiempo! El foco de cualquier proceso pedagógico debe estar en los métodos y los medios que garanticen la fijación sostenible del conocimiento. En palabra más simples “¡el aprendiz tiene que aprender!”.

Lamentablemente, con el avance de las metodologías educativas estos problemas se han agudizado. Especialmente en los entornos virtuales, los capacitadores preparan sus programas de formación pensando que el trabajo consiste únicamente en digitalizar el material de las clases presenciales sin preocuparse si este va a ser interiorizado.

Capacitar eficazmente en el mundo virtual requiere métodos distintos de aquellos que usamos en las clases presenciales. ¡Es como si un piloto creyera que por saber conducir un auto puede también manejar un avión!

¿Realmente crees que una persona puede aprender y motivarse al leer un PDF a través de la estática pantalla de una computadora?

Si el proceso de aprendizaje encuentra aún más obstáculos con la incorporación de la tecnología… ¿cuál es la solución?

Lo primero es considerar cuáles son las diferencias entre las dos metodologías. Hay varios factores que marcan claramente la línea divisoria entre estos dos formatos de educación y entenderlos puede ser la clave que nos permita promover un aprendizaje verdaderamente significativo.

¿CUÁLES SON LAS DIFERENCIAS ENTRE LA EDUCACIÓN VIRTUAL Y PRESENCIAL?

Profesor OnlineEl rol del instructor. ¡De transmisor a motivador! En las clases presenciales el instructor es la única fuente de consulta mientras que en los entornos virtuales los participantes pueden enriquecerse a través de diversas fuentes de conocimiento. Las Tecnologías de Información y Comunicación (TICs) facilitan la construcción de conocimiento colectivo. Si aprovechamos bien esta posibilidad, el rol de la instrucción virtual pasa de ser una simple transmisión de información a convertirse en una serie de procesos que estimulan el pensamiento crítico, por ende elevan la calidad del aprendizaje. El instructor guía y aconseja a los participantes a lo largo del curso, contesta inquietudes y preguntas ya sea por e-mail, chats y foros, provee feedback en trabajos prácticos y evalúa las competencias, al tiempo que estimula y fomenta la actitud autodidacta.

Alumno OnlineEl participante. ¡De pasivo a activo! En las capacitaciones virtuales el participante tiene la posibilidad de convertirse en un personaje autónomo y activo ya que por un lado puede tomar el curso a su propio ritmo, y por otro puede aportar el conocimiento adquirido en sus investigaciones en la web por medio de su participación en las actividades interactivas. Es importante destacar que en la educación online los participantes tienden a sentirse abandonados, por lo que te recomendamos diseñar constantemente actividades que te permitan mantener comunicación fluida con los participantes de tus cursos.

RelojTiempo y espacio. ¡De fijo a flexible! En la educación presencial hay un horario y lugar establecido que debe respetarse para que se produzca el conocimiento. La educación virtual asíncrona ofrece la ventaja de ajustarse al horario de los participantes. No importa si por algún motivo un estudiante no pueden reunirse en un aula regular para aprender, la tecnología permite que la información esté accesible siempre. El reto es que los instructores puedan estimular a tal punto a sus alumnos, que estos deseen aprovechar la ventaja de la disponibilidad permanente del conocimiento.

Sala virtualMaterial. ¡De Limitado a Extenso! En la educación presencial los contenidos están limitados a la comunicación verbal, no verbal y escrita. Las TICs representan una herramienta de apoyo al proceso de aprendizaje, la disponibilidad de grabaciones sonoras, imágenes, vídeos, correo electrónico, mensajería interna, foros de discusión y todo tipo de contenidos multimedia, son fuentes de innovación y herramientas creativas que pueden ayudarte a capturar la atención de quienes quieres capacitar.

Aula virtualMétodos de enseñanza. ¡De la uniformidad a la multiplicidad! Otra diferencia que cambia las reglas del juego es la gran variedad de herramientas didácticas que puedes utilizar con la modalidad virtual. En la enseñanza presencial los participantes se ven obligados a adaptarse a la forma en la que enseñanza el profesor, las limitaciones se basan en el nivel de creatividad de este, en cambio en la enseñanza virtual las posibilidades metodológicas se extienden: con la tecnología educativa la limitación no es el conocimiento sino la curiosidad.

Además de un rol enseñar es una responsabilidad, así que si estás pensando en pasar tus capacitaciones presenciales a modo virtual, no dejes de capacitarte. La educación avanza al ritmo vertiginoso de la tecnología.

Y ahora qué te parece si nos cuentas… ¿encuentras alguna otra diferencia entre la educación presencial y virtual?

Fuente: https://www.wormholeit.com/

¿Es seguro que los niños regresen a la escuela?

Los padres tienen que tener en cuenta muchas cosas: sus necesidades relacionadas con el trabajo, la educación y el cuidado de sus hijos; las ventajas del aprendizaje presencial; y la salud y la seguridad de su familia. Los niños pequeños y los niños con necesidades especiales aprenden mejor en la escuela. Los niños de secundaria y de bachillerato pueden ser más capaces de beneficiarse de la enseñanza a distancia.

He aquí algunas cosas en que pensar.

¿Qué medidas de seguridad pueden ayudar?

Las escuelas son más que un lugar para aprender. También son un lugar seguro que apoyan la salud física, mental, social y emocional de los niños mientras los padres trabajan.

Pero son seguros solo si las escuelas usan medidas de seguridad para prevenir la propagación del coronavirus y si la comunidad en la que se encuentran tiene al virus bajo control.

Los expertos en salud, los directores de los centros escolares y los profesores se están esforzando mucho para asegurarse de que las escuelas sean un lugar seguro. Para ayudar a prevenir la propagación del coronavirus, los centros escolares pueden limitar el tamaño de las clases, escalonar los horarios u ofrecer aprendizaje en línea. Algunas escuelas pueden ofrecer una mezcla de aprendizaje presencial y en línea. Aquellas escuelas que ofrezcan aprendizaje presencial pueden exigir que tanto los niños como los profesores lleven mascarillas, mantengan el distanciamiento social y sigan otras precauciones.

Para enterarse sobre si en su zona los casos están aumentando, disminuyendo o se están manteniendo estables, llame al departamento de salud de su localidad o búsquelo en su sitio web. También se puede informar en su periódico local. En muchas noticias se informa con regularidad sobre la cantidad de casos por áreas o distritos.

¿Es probable que mi hijo enferme de COVID-19 en la escuela?

Es menos probable que un niño contraiga y contagie el coronavirus que un adulto. Los expertos en salud afirman que ir a la escuela con medidas de protección ayuda a proteger a los alumnos y reduce sus posibilidades de que contraigan el virus. Entre estas medidas, se incluyen las siguientes:

  • lavarse las manos y limpiar las superficies a menudo
  • llevar puestas mascarillas o cubiertas de tela para la cara
  • mantener a los niños separados
  • escalonar los horarios
  • agrupar a los mismos alumnos y profesores a lo largo de toda la jornada escolar

Si un niño sano contrae el coronavirus, tiene menos probabilidades que un adulto de presentar síntomas y de ponerse muy enfermo. Y, aunque pueda asustar a los padres, el trastorno inflamatorio llamado síndrome inflamatorio multsistémico, que desarrollan algunos niños después de contraer el coronavirus, es una afección muy poco frecuente.

¿Y si mi hijo u otro miembro de mi familia pertenece a un grupo de alto riesgo?

Es posible que algunas personas puedan enfermarse mucho si contaren el coronavirus. Esto incluye a personas con problemas de salud, como el asma, la diabetes, o con sistemas inmunitarios debilitados, así como a adultos de 65 años en adelante. Los bebés menores de 12 meses de edad se ponen más enfermos al contraer el coronavirus que los niños mayores.

Si su hijo tiene un problema de salud crónico o vive con alguien que pertenece a un grupo de alto riesgo, tendrá que tener en cuenta los riesgos de que su hijo traiga gérmenes de la escuela a casa. Muchas familias con miembros de alto riesgo prefieren optar por el aprendizaje a distancia. El médico de su hijo lo puede ayudar a tomar esta decisión.

¿Va a seguir la escuela de mi hijo todas las medidas de seguridad del COVID-19?

Averigüe cuáles van a ser las precauciones de seguridad que va a seguir la escuela de su hijo. Pregunte sobre:

  • La limpieza y la desinfección. Las escuelas deben seguir las indicaciones de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) sobre la limpieza y la desinfección de las áreas de uso común. Las superficies que se tocan mucho (como las manillas y los pomos de los lavabos, los teclados y los pomos de las puertas) se deben limpiar lo máximo posible, por lo menos una vez al día.
  • Cribado y monitorización de la salud. Las escuelas deben estar pendientes de los síntomas del coronavirus en sus alumnos todos los días. Esto puede incluir tomar la temperatura y hacer revisiones sobre los síntomas, tanto en casa como en la escuela. Si alguien se pusiera enfermo en la escuela, se debería iniciar un proceso de aislamiento de esa persona, informando sobre con quién se ha relacionado y mandándola a su casa. Los alumnos, profesores u otro personal de la escuela se deben quedar en casa si están enfermos. Los niños que hayan estado en contacto directo con personas infectadas por COVID-19 no deben ir a la escuela
  • Cubiertas de tela para la cara. Todos los adultos que estén en un centro escolar deben llevar puestas mascarillas o cubiertas de tela para la cara, al igual que los alumnos de enseñanza secundaria y los de bachillerato. Los alumnos de enseñanza primaria y de preescolar también deben llevar puestas mascarillas o cubiertas de tela para la cara, siempre que sean capaces de llevarlas sin tocarse la cara.
  • Lavado de manos. Tanto los alumnos como el personal del centro se deben lavar la manos con agua y jabón fondo y con frecuencia. También pueden usar gel antiséptico o desinfectante para manos cuando no tengan agua y jabón a mano.
  • Distanciamiento social (también llamado distanciamiento físico). Tanto los adultos como los alumnos deben mantener entre sí una distancia mínima de 6 pies (2 metros) siempre que sea posible. Dentro del aula, separar los pupitres entre sí de 3 a 6 pies (1 a 2 metros) y hacer que los alumnos lleven mascarillas o cubiertas de tela para la cara ayudarán a impedir la propagación del coronavirus.
  • Clase o tamaño del grupo. Algunos centros escolares pueden limitar la cantidad de alumnos de las clases, poner a los alumnos en cohortes, escalonar los horarios o hacer una combinación de clases presenciales y clases en línea. Una cohorte es un grupo de alumnos y profesores que permanecen juntos durante toda la jornada escolar. Consulte al centro escolar de su hijo para saber sobre sus planes específicos relacionados con la seguridad y el COVID-19.
  • Otras maneras de reducir el riesgo. Las escuelas de todo el país están diseñando maneras creativas de reducir la propagación de los gérmenes. Pueden:
    • Hacer clases y actividades en el exterior lo máximo posible.
    • Hacer que sean los profesores quienes se cambien de aula, en vez de los alumnos.
    • Hacer que los alumnos coman dentro de las aulas en vez de hacerlo en el comedor o la cafetería.
    • Marcar el piso para enseñar a los alumnos dónde colocarse y qué recorridos seguir.
    • Hacer que los alumnos se sienten en asientos designados del autobús escolar que estén bien separados entre sí.

Las escuelas que sigan estas prácticas podrán reducir las probabilidades de que el COVID-19 se propague entre su personal y sus alumnos. Pero esto no significa que no pueda haber infecciones. Si hubiera rebrotes, las escuelas deberían tener un plan preparado que puede incluir la distancia a tiempo completo y aprender desde casa.

¿Qué más debería saber?

Si la pandemia de coronavirus sigue cambiando, es importante ser flexible. Siga las indicaciones que le dé la escuela de su hijo y esté preparado para ir haciendo las adaptaciones que sean necesarias.

Saber qué puede esperar y cómo mantener a su hijo seguro ayudará a reducir el riesgo de que su familia contraiga el coronavirus. Puede encontrar más información sobre cómo volver a ir a la escuela con seguridad en el sitio web de los CDC.

Fuente: https://kidshealth.org/

10 consejos para dinamizar las clases online

Ideales para docentes que siempre habían dado clases presenciales, estos consejos ofrecidos por Ignacio Olavarría, profesor de Secundaria en Madrid, serán de gran ayuda para atraer la atención y aumentar la motivación de los estudiantes.

Si eres de esos profesores que nunca antes había dado una clase online, y todo esto del eLearning te parece una pesadilla, quizá estas dinámicas te resulten sencillas para ponerlas en práctica en tu próxima clase online.

Comunicación estudiante-docente

Antes de empezar, es importante asegurarse de que la herramienta de videollamada que se utilice, sea la que sea, tenga un chat y la posibilidad de que los estudiantes hablen.

Busca aliados

Un alumno puede llegar a ser un gran profesor ayudante. Otorgar una responsabilidad a un alumno, a menudo resulta ser muy beneficioso, porque se esforzará al máximo para corresponder esa confianza. Este ‘coprofesor’ llenará esos silencios incómodos de una clase online, mientras que compruebas o buscas algo; avisará si algún comentario o pregunta se ha quedado en el chat sin contestar; escogerá a los ‘voluntarios’ para responder preguntas o corregir,  y sobre todo, hará que la monotonía de escuchar durante tanto tiempo la misma voz se rompa con sus intervenciones. Por último, es importante cambiar de ‘coprofesor’ de una en cada ocasión, porque hará cada clase distinta.

dinamizar las clases online

El chat sirve para algo más que para chatear

Es una herramienta básica pero fundamental. Para evitar una orquesta de ruidos, lo mejor es que todos los alumnos tengan cerrado el micrófono y que sea el profesor el que les de paso. Pero… ¿cómo comprobar rápidamente si alguien no está siguiendo la explicación? El chat es dinámico para preguntas de respuesta rápida. Por ejemplo, se puede preguntar si se ha entendido un apartado y pedir a los alumnos, que contesten con un ‘sí’ o un ‘no’ en el chat.  En el momento que alguien diga ‘no’ hay tres opciones: dar paso a ese alumno que no ha entendido un apartado para que pregunte; repetir la explicación desde otro enfoque o, invitar a los que tengan preguntas a que se queden cinco minutos al final de la videoconferencia para resolver dudas.

Un clásico: los vídeos

¿Si se usan en clases presenciales por qué en una online, no? Por un lado, son una herramienta didáctica muy valiosa y por otro, sirven para evitar que los alumnos se aburran de escuchar siempre la misma voz. Ahora bien, como siempre es fundamental que ese visionado tenga un propósito y vaya asociado a una actividad planificada.

Combinar la videollamada con aplicaciones colaborativas

Las metodologías que promueven un aprendizaje más participativo también tienen cabida en una clase online. Para poder implicar a los alumnos en su aprendizaje y que este sea más activo, es posible recurrir a múltiples herramientas colaborativas como Jamboard. Esta aplicación del entorno de G-Suite fue diseñada para empresas, pero tiene funciones muy valiosas para el mundo educativo online. Permite que los usuarios actúen, tanto in situ como en remoto, sobre la misma dispositiva. Se puede dibujar, escribir a mano, incorporar notas de colores o reproducir vídeos desde un portátil, móvil y pizarra digital.

¿Cómo utilizar esta aplicación en una clase online? Dependerá de la imaginación del docente. Manteniendo la conferencia abierta se puede hacer un brainstorming. Se plantea una pregunta  y los alumnos, añaden sus ideas a una misma diapositiva en forma de post de distintos colores. A continuación, el profesor puede analizar el resultado con toda la clase en silencio y dar paso de forma ordenada a los alumnos. Otra posibilidad es la de establecer debates, en los que los  alumnos aportan sus ideas mediante imágenes que luego tienen que explicar.

Compartir documentos con los alumnos

Las grandes plataformas de eLearning permiten al profesor dividir su clase en pequeños grupos cerrados, en los que los alumnos interactúan de manera independiente a la del resto de la clase. Sin embargo, no es una posibilidad tan extendida entre los programas de videollamada más utilizados y gratuitos. Ese trabajo en grupos pequeños se puede llevar a cabo durante una clase online, creando y compartiendo documentos con nuestros alumnos. Se divide la clase en grupos, se  comparte con cada uno de de estos grupos un documento distinto y de esta forma, cada grupo puede trabajar simultáneamente de forma online. A continuación, cada grupo colabora en ese documento de manera independiente y durante su elaboración, el profesor puede ir comprobando cómo trabajan mientras que comparte pantalla con toda la clase. Una vez que todos hayan acabado, se puede enseñar el trabajo de cada grupo al resto de la clase compartiendo pantalla.

Gamificación online

La gamificación se han convertido en una técnica didáctica cada vez más presente en las aulas. Los juegos son  especialmente válidos para el aprendizaje de conceptos cerrados como los elementos de la tabla periódica, fechas históricas, nombres de obras literarias, participios pasados de verbos ingleses etc. Estos conceptos cerrados son fundamentales para articular las asignaturas, pero a menudo su aprendizaje supone un quebradero de cabeza. Los juegos pueden servir en las clases online para el aprendizaje de estos conceptos cerrados y también; para asegurar la motivación y atención constante del alumnado. Existen muchas fórmulas para aplicar la gamificación en una clase online, pero una muy sencilla es usando el chat. El profesor lanza preguntas durante la clase sobre aspectos que ya se han visto, y el primer alumno que conteste en el chat gana un punto.

dinamizar las clases online

Usar adecuadamente las presentaciones para dinamizar las clases online

A estas alturas todo el profesorado sabe que una presentación atractiva es fundamental, pero en ocasiones, se usan las mismas presentaciones que para las clases presenciales. Esto es un error. En una clase online las distracciones para el alumnado están, si cabe, mucho más presentes que una clase presencial.Por este motivo se deben hacer la presentaciones más atractivas; invitar a los alumnos a que lean una diapositiva; hacer que se conviertan en profesores explicando una diapositiva con título pero en blanco y; ‘esconder’ pistas en algunas diapositivas. Sí, es muy útil esconder pistas en algunas diapositivas  para mantener la atención del alumnado y repasar. Lo ideal es incluir aspectos que se tengan que estudiar, como imágenes muy pequeñas de obras en una clase de Historia del Arte; operaciones de cálculo en una clase de Matemáticas; vocabulario en una clase inglés, etc. Como último recurso siempre se pueden incluir emojis para mantener la atención…

Música y sonidos

En muchas ocasiones mientras que todos los alumnos de una clase se incorporan a una videoconferencia, pueden pasar unos valiosísimos minutos. Es un tiempo que se puede emplear para dinamizar las clases online poniendo canciones, que aporten algo a la cultura musical de los alumnos. Hay muchos criterios para configurar esta playlist, pero uno muy recurrente, es el de celebrar efemérides de grandes músicos. Además, no se debe menospreciar el uso de diferentes sonidos para hacer las clases más entretenidas y dinámicas. Los sonidos de una bocina, de una cuenta atrás o de un reloj,  aportan un toque distinto a las clases.

¿Qué tal una masterclass? 

Colaborar con profesionales de fuera del centro educativo, siempre es problemático por los desplazamientos y la dificultad de compaginar horarios Sin embargo, gracias a las videollamada y las clases online,  existe la posibilidad de invitar a especialistas que quieran colaborar en las clases pero no puedan acudir de manera presencial. No es necesario que sean figuras muy relevantes, ya que dentro de la propia red del centro, siempre hay algún miembro de interés para las clases por sus experiencias personales o por su desempeño profesional.

Una locución entusiasta

Sean o no conscientes de ello, las personas comunican gran parte de sus mensajes por medio de la comunicación no verbal. De alguna manera los profesores son actores que, en su desempeño en el aula, atraen la atención de unos espectadores muy especiales, sus alumnos. Aunque se pueda contar con una  videollamada, las barreras a la comunicación no verbal son evidentes. ¿Si en una clase presencial el símil se establece con el mundo de los actores, en una clase online el símil será con? Efectivamente. Los profesores en una clase online se asemejan a los locutores de radio. Por lo tanto, es el momento de derrochar entusiasmo con la voz, para que los estudiantes sientan pese a la distancia que estamos más cerca que nunca.

Fuente: educacion3.0

Los 8 minutos más importantes de una clase

Organizar una clase no es fácil y todo profesor/a lo sabe: requiere de planificación, de estudio, de tácticas novedosas que puedan atraer al alumnado…Al igual que un escritor, un profesor desea absorber también y tener fija y pendiente a su audiencia, que no es otra que el alumnado, y para ello es necesario crear un ambiente de drama y tensión o de giros inesperados como en la literatura.

Del mismo modo, un maestro o profesor, al igual que un buen escritor o un cineasta, tiene que saber cómo comenzará su historia y cómo terminará, con la diferencia y la complicación añadida de que un profesor debe crear esas historias todos los días.

Y esa es la verdadera clave de una buena planificación, el dar con los comienzos y los finales adecuados, porque si no se consigue involucrar a los estudiantes desde un principio, es posible que dicha colaboración y atención ya no se pueda recuperar. Si a eso se suma un final improvisado, se corre el riesgo de fallar en la planificación echando el trabajo y los objetivos a perder.

Por eso, los 8 minutos que más importan en una clase corresponden al inicio y al final de la misma. Si una lección o actividad en clase no comienza con fuerza, el interés de los estudiantes se desvanecerá pronto y el profesor tendrá que hacer un trabajo doble y mucho más pesado para procurar no perder esa atención tan necesaria. Y es que, si dicha atención no se logra, tampoco podrán alcanzarse los objetivos planeados de comprensión y de trabajo.

Maneras de hacer que esos 8 minutos sean mágicos

  • Comenzar la clase con buenas noticias

Las aulas en las que se habla abiertamente de sucesos o noticias y problemas cotidianos, que debate y formula preguntas críticas de interés, o que celebra las cosas bonitas de la vida, construye el clima de comodidad necesario para que los estudiantes se impliquen, compartan ideas y participen en discusiones honestas y abiertas. Comenzar con buenas noticias el día es una forma muy sencilla y asequible de llegar a los estudiantes.

  • Establecer disciplinas cruzadas

Lanza una pelota de fútbol durante la clase antes de enseñar las disciplinas de la física, toca una canción que haga alusión o recuerde a tu tema de mitología, mide los ángulos de una pintura de Picasso en la clase de matemáticas…¡Existen posibilidades casi infinitas! La integración de otras disciplinas enseña a los estudiantes que las ideas y los conceptos no están solos, sino que existen dentro de una red más amplia de conocimiento. Comenzar con otra disciplina o con otra actividad relacionada de alguna forma, puede abrir también los sentidos a un aprendizaje más profundo.

  • Trabajar y planear con ayuda de YouTube

Cien horas de video son subidas cada minuto en esta red social, y en ella hay algo para cada grado, materia y enfoque que necesitemos. El empleo como apoyo de redes como YouTube no solo hace que el aprendizaje sea visible y moderno, sino que también permite que los maestros establezcan conexiones que no serían posibles de otra forma, acercando de paso el conocimiento a los intereses y medios habituales de los más jóvenes.

 

YOUTUBE EN EL AULA

 

  • Reflexiones en 5 minutos

Los estudiantes necesitan estudiar y escribir mucho para aprender y para superarse a sí mismos, pero existen otro tipo de mecanismos más dinámicos para conseguir esas mismas metas. Por ejemplo, si planteamos una duda o una pregunta relacionada con algo de la materia, de una forma más actual e interesante, los estudiantes sentirán el reto de descubrir la respuesta y puede que se sientan motivados también a ir más allá e investigar lo necesario. Una forma de lograrlo es comenzar cada día con una pregunta a la cual los alumnos deban dedicar en torno a unos cinco minutos para responder. Este ritual potenciará la reflexión y el aprendizaje de una forma menos agresiva y más interesante que una lección completa.

 Otros trucos para dar un buen final a una clase

  • Subir de nivel

No es un secreto que a los niños les encantan los videojuegos, en parte debido a la recompensa constante de alcanzar nuevos niveles y obtener una clasificación más alta. Esto crea una sensación de logro, de competencia y valor. Y los videojuegos, en este sentido, ofrecen una importante táctica para los maestros, que pueden jugar con esta necesidad de superación y desarrollar niveles de competencia basados ​​en estándares concretos. Por ejemplo, al final de una lección pide a los estudiantes que planifiquen su propio progreso y se dividan el trabajo en metas, poniendo nombres típicos de sus videojuegos favoritos a dichas fases. Basar una planificación en niveles y relacionarlos con juegos populares, puede ser la motivación ideal para lograr que hasta los estudiantes más reacios superen sus logros.

  • El poder del post-it

Otra forma de crear un clima positivo en el aula, más allá del comienzo de las “buenas noticias”, es terminar con notas de interés pero más relacionadas con el conjunto de los alumnos y de la clase. Por ejemplo, puedes pedir a los alumnos que escriban cosas que hayan aprendido de otra persona en la clase o que les gusten en una nota post-it, que pegarán en la pizarra según vayan saliendo. Al comienzo del día siguiente se leerán estas notas en voz alta, creándose un clima muy positivo para comenzar de nuevo. Esta idea reafirma que un aula es una comunidad de aprendices y fomenta la participación de todos mejorando el ambiente de comunidad y de compañerismo, porque… ¿quién no quiere comenzar el día con buenas palabras y mensajes?

 

mensajes positivos aula

 

  • Otras redes sociales en el aula

El espíritu de colaboración y conexión del mundo digital se puede replicar en el aula física. Muchos profesionales de la educación ya han escrito sobre las formas positivas del uso de Twitter, Pinterest e Instagram en el aula. En los últimos cuatro minutos, puedes desafiar a los estudiantes a redactar un tweet creativo o a encontrar una imagen que se identifique también de forma original y creativa con la temática a estudiar o los objetivos que deban alcanzarse en Instagram o Pinterest.

Y tú, ¿cómo empiezas y terminas cada día tus clases?

Fuente: blog.bosquedefantasias.com

Seis consejos para promover el debate en clase

El debate pone en marcha un proceso de aprendizaje activo donde los estudiantes elaboran los contenidos y reflexionan sobre ellos, por lo que resulta muy eficaz para asimilar los conocimientos. Además, mejora la comprensión y la expresión oral y ayuda a los alumnos a desarrollar el pensamiento crítico, el análisis o la argumentación. Sin embargo, no siempre es sencillo fomentar el debate en clase, ni desarrollarlo con buenos resultados. Te damos seis consejos para que consigas integrar esta estrategia didáctica en el aula y que tus alumnos se beneficien de todas sus ventajas.

SEIS CLAVES PARA FOMENTAR EL DEBATE

  1. Escoge temas que les interesen. Sea cual sea la asignatura, concepto o contenido que vayas a trabajar, enfócalo de modo que interese a tus alumnos y acércalo lo más posible a su realidad. Puedes recurrir a temas de actualidad que afecten a vuestra localidad o región y que tengan que ver con los conocimientos que deben adquirir, escoger un asunto polémico que les llame la atención o plantar el debate relacionándolo con asuntos o actividades que les gusten.
  2. Plantea preguntas. Las preguntas son esenciales para que nazca el intercambio de pareceres y para que el debate se centre en los puntos que quieres tratar, sin que el asunto principal se diluya o los argumentos se desvíen. También puedes generar debate con un texto que proponga un punto de vista concreto sobre el tema que te interesa analizar, planteando preguntas entre todos a raíz de lo leído.
  3. Recuérdales que deben escuchar. La escucha activa resulta fundamental cuando se opina, tanto en el aula como fuera de ella, y es una de las causas por las que los debates suelen fracasar. Recuerda a tus alumnos que debatir no consiste en exponer afirmaciones una tras otra, sino argumentar el punto de vista propio, escuchar lo que afirman los compañeros y responder con nuevas aportaciones, siempre teniendo en cuenta lo dicho hasta el momento.
  4. Controla los tiempos. El proceso de debate no debe avanzar demasiado rápido, ya que se perderían ideas importantes en las que merece la pena profundizar. Pero tampoco puede alargarse demasiado cada argumentación y contraargumentación porque no se aprovecharía el dinamismo de la conversación. Cuando tus alumnos opinen, ejerce de moderador sin juzgar, da los turnos de palabra para que todos participen, fuerza una pausa si hay que reflexionar sobre alguna de las afirmaciones y avisa cuando un interlocutor deba resumir sus argumentos y concluir su intervención.
  5. Anímales a reflexionar en todo momento. Conforme se sucedan las opiniones, invita a tus alumnos a retomar aquellas que consideres más interesantes, señala las contradicciones o las afirmaciones sin justificar y anímales a plantearse otros puntos de vista que no hayan afrontado hasta ese momento. Evita que se aferren a sus ideas y argumentos por el mero hecho de conservar su posición; hazles ver que está bien cambiar de opinión si se tienen motivos fundados para ello y que en ocasiones no existe una única respuesta correcta.
  6. Sacad conclusiones. Puedes dar por terminado un periodo de debate en el aula aunque no se haya llegado a una solución única al dilema o las preguntas planteadas: no es esencial resolver completamente el tema que ha generado la polémica, ya que en ocasiones no será posible. Pero sí es importante que listéis de manera resumida y rápida las ideas planteadas y las conclusiones a las que habéis llegado. De este modo tus alumnos serán conscientes de la utilidad del propio proceso de debate y de lo que les ha aportado aunque no se hayan convencido unos a otros.

Fuente: aulaplaneta.com

6 consejos para un tranquilo regreso a clases

Ajuste la hora de dormir gradualmente

Haga que la hora de dormir sea un poco más temprano cada día hasta que comience la escuela. Un pequeño cambio cada noche no será evidente para su hijo.

“Logré que mi hijo de 6 años se acostumbrara al nuevo horario para irse a dormir antes de que la escuela comenzara. Dormir más lo ayudará a estar más concentrado. Le regalamos nuevos osos de peluche ‘solo para la cama’ y su tarea era hacerlos dormir. En breve, él también se había dormido y al día siguiente estaba descansado para ir a la escuela”.
Heather A., Huntington, New York

Que la compra de los útiles escolares sea una tarea en equipo

Involucrar a los niños en las etapas de planificación puede facilitar la preparación para el nuevo año escolar.

“Enfocarme en el panorama general me ayudó a estar positivo durante la preparación para volver a la escuela. A la hora de comprar los útiles escolares jugué a la búsqueda del tesoro con mi hijo de 6 años. Si no encontrábamos algunos crayones, no nos importaba”.
Andrew L., Maplewood, New Jersey

Que la lectura sea divertida y esencial

Puede que el verano haya sido una mini vacación de la lectura, pero encontrar maneras divertidas de leer antes de que empiece la escuela puede facilitar la transición.

“Lean los libros favoritos de su hijo en las noches como parte de la diversión familiar. Algunas noches permita que él lea. Anímelo a que use voces diferentes para los personajes. Esto motivó a leer nuevos libros a nuestro hijo que está en 7 grado y tiene dificultades de atención”.
Susan B., Cleveland

Enfocarse en las apariencias

Estar satisfechos con su apariencia puede que haga sentir a los niños seguros y ayudar a que se concentren en sus tareas en lugar de en su vestimenta. Es beneficioso permitirles que den su opinión cuando van de compras.

“Mi hija de 14 años no se podía concentrar por estar pensando en su apariencia. Lo solucionamos comprando juntas la ropa para la escuela. Al dejar de pensar en eso, se sintió segura y pudo concentrarse en la clase”.
Patti M., Oceanside, New York

Use colores para los útiles

Si tiene más de un hijo, asigne un color a cada uno. Permita que cada niño decida el color para la mochila, lonchera y carpetas. Esto facilitará los preparativos para la escuela.

“Tenemos dos niños con necesidades especiales y dificultades de aprendizaje. Cuando dejamos que cada uno escogiera un color para todos sus útiles escolares, la rutina de la mañana se simplificó considerablemente”.
Harold D., Aurora, Ohio

Fomente el entusiasmo antes del primer día de clase

Hablar de la escuela antes de que finalice el verano puede fomentar el entusiasmo. También podría sacar a relucir algunas de las preocupaciones que los niños tienen. Saber cuáles son es el primer paso para encontrar soluciones.

“Mi hija de 8 años estaba preocupada por no poder recordar los nombres de sus compañeros. Hablamos con su maestra antes de empezar clases y estuvo de acuerdo en que mi hija hiciera etiquetas con los nombres de sus compañeros. Esto alivió su preocupación y ¡todos sus compañeros estaban encantados!”
Jennifer B., Staten Island, New York

Lo que un profesor puede enseñar para fomentar la honestidad

Afecta al tipo de persona en que nos estamos convirtiendo.

Para ayudarles a que vean por qué esto es verdad, les pedí que contestaran por escrito una serie de preguntas:

1. Un posible empleador o universidad escribe a uno de sus profesores para que les haga una recomendación. Quien escribe dice, “Sabemos que este alumno tiene buenas calificaciones, pero ¿puede decirnos algo sobre su carácter?” ¿Qué querrían que el profesor escribiera sobre su carácter?

2. ¿Decir que “todos lo hacen” es un motivo válido para hacer algo deshonesto?

3. ¿Engañar en cualquiera de las siguientes circunstancias está menos mal que engañar en otras: (a) escuela, (b) actividad comercial, (c) impuesto a las ganancias, (d) evento deportivo, (e) solicitud de trabajo o de admisión en una universidad? Explica.

4. ¿Cómo te ganas la confianza de otra persona? ¿Cómo la destruyes?

5. ¿Cuáles son algunas de las consecuencias de ser deshonesto?

6. ¿Cuáles son las recompensas de la honestidad?

A continuación, los alumnos debían compartir sus respuestas en pequeños grupos, para luego presentarlas a los demás y debatirlas con todos los grupos. Luego, hacía que los alumnos leyeran un pasaje de mi libro Las grandes lecciones de la vida, en el que se describían las consecuencias de la deshonestidad (nos convierte en farsantes, destruye la confianza y debilita el amor propio) y los beneficios de llevar una vida honesta (forma una buena reputación, fortalece las relaciones y nos da serenidad).

Una vez que los estudiantes terminaran de leer este ensayo, les pedía que volvieran a contestar las preguntas iniciales sobre honestidad y que compararan los dos grupos de respuestas.

Como clase, debatimos sobre cómo sus respuestas pueden haber cambiado y por qué. Esta actividad los ayudó a aprender que la honestidad es una elección, una que importa. Pudieron entender mejor por qué la honestidad es esencial si querían tener amor propio y relaciones satisfactorias ahora y a lo largo de sus vidas.

Fuente: catholiceducation.org

Día de la alimentación: proyecto desde Español y Ciencias Naturales

Rosario Vásquez

Este artículo de Listín Diario que te presentamos es para que enseñes a construir oraciones interrogativas: “No te compliques, haz un locrio”.

Las actividades que hoy les proponemos corresponden al área de Lengua Española y Ciencias de la Naturaleza, ayudarán a mejorar sus habilidades en comprensión lectora y escritura; e incorporar valores y actitudes sobre la salud y nuestros valores culturales.

Artículo que se propone: No te compliques, haz un locrio

Género: Artículo cultural

Tema: Receta tradicional dominicana

Escrito por: Jaclin Campos

Fecha de publicación: viernes 12 de octubre 2018

Búscalo en la página 2C La Vida y en el digital:https://listindiario.com/la-vida/2018/10/12/537056/no-te-compliques-haz-un-locrio

Actividades sugeridas usando de base el artículo propuesto:

 Escribir preguntas que se puedan contestar con estas oraciones.

-El artículo fue escrito por Jaclin Campos.
-Su aporte alimenticio resulta de la combinación de un carbohidrato y al menos de un tipo de proteína.
-Hoy hay de comer locrio.
-Esta receta consiste en arroz cocido a partir del guiso de una carne o varios tipos.
– Los dominicanos suelen diferenciar el locrio de otros arroces por los ingredientes (un arroz mezclado con legumbres o granos sería un moro) y por su consistencia (un arroz caldoso sería más bien un asopao).
– También tiene una diferencia muy jocosa y es que para el dominicano mayormente el locrio sin planificar se hace con lo que tengas en la despensa o nevera.
– El locrio, de acuerdo con Arias, no es más que una adaptación criolla de la famosa paella valenciana, típico plato español.
– En época de la colonización los españoles trajeron consigo sus recetas, que luego fueron modificadas haciendo estas nuevas fusiones como el locro o locrio.
-Consejo: Para hacer un buen locrio hay que tomar en cuenta las carnes que usarás y la forma de cocinarlas.
– Cuando prepares un locrio de varias carnes, Arias recomienda dorar las carnes duras y reservarlas:
– Por otro lado, en el caso de las carnes ahumadas hay que sofreírlas en su propia grasa y luego reservarlas.
– El pollo, como es el que más fácilmente se deshace, hay que dorarlo al final.
-Luego verter las demás carnes, las hortalizas, sofreír rápidamente y agregar el caldo.
– Si las carnes de res, de cerdo y ahumadas las doras por separado y luego unes cuando el pollo esté dorado, al unirlo todo estará cocido al mismo tiempo.
– Son populares las preparaciones con pollo, longaniza, carnes ahumadas, costillitas, chuleta, cerdo, arenque, sardina, atún, siete carnes, vegetales y bacon, carne ahumada y habichuelas, salami y chicharrón de cerdo.
-Ingredientes: 2 libras de carne de cerdo con rabito para guisar, 2 libras de chicharrón de cerdo con capa crocante (cortar en dados y reservar), 2 libras de arroz, 1 cebolla roja cortada en plumas, 1 ají verde cortado en cubitos, 5 dientes de ajo majados con orégano fresco tostado, 1 rama de cilantro ancho, 1 naranja agria (el jugo), 1 caldo de tomate, 4 tazas de agua, 1 chorro de aceite neutro, 1 cucharada de azúcar, 2 onza de salsa de soya, sal y pimienta al gusto.

Sugerencias para el uso del periódico Listín Diario como recurso pedagógico:

1- Lea el artículo antes de presentarlo a los estudiantes.
2- Determine cómo va a dar a conocer el contenido de la información: lectura en voz alta, narración de las partes más significativas o lectura silenciosa por parte de los alumnos.
3- Presente la página completa o el sitio web donde está ubicado el artículo. Sugerimos no recortar la noticia, pues el espacio que ocupa y la ubicación en la página, también ofrecen elementos de análisis.
4- Aproveche todas las partes del artículo: textos, gráficos, ilustraciones, fotografías y videos, en el caso del digital listindiario.com.
5- Permita que niños y jóvenes exploren el periódico o el sitio web para identificar su estructura: los tipos de historias y la manera como las presentan.

Docente una lectura al periódico todos los días te puede ampliar el tema a trabajar.

Niños muy habladores en clase

Es una suerte tener niños y niñas en clase que hablan, que participan, que preguntan, que comunican, pero a veces, pueden llegar a ser muy molestos tanto para el docente como para el resto de compañeros de clase.

Cuando esos niños muy habladores en clase, lo hacen en momentos en los que nosotros docentes, no lo consideramos adecuado, puede convertirse en momentos de tensión y de despiste para muchos. Ese susurro continuo cuando el profesor está dando la explicación de una actividad, comentando el contenido a trabajar o resolviendo dudas en gran grupo, puede ayudar a distorsionar el buen funcionamiento de la clase. Hablar sin parar puede llegar a negar la existencia del otro.

Niños muy charlatanes

Hoy en día los niños y niñas tienen muchas cosas que contar, muchas ideas y anécdotas que compartir con sus compañeros, y debemos partir de la base de que hay que, en primer lugar, facilitarles ese espacio y momento.

En algunos grupos o aulas, funciona muy bien pactar con todo el alumnado, el dejarles los primeros 10 minutos de clase para que hablen y charlen, y después deberán respetar los momentos en los que se requiere el silencio, para poder hacer la explicación necesaria y así no molestar al resto de compañeros.

Hoy en día existen metodologías que, de una u otra manera permiten que estos niños y niñas, que necesitan hablar más, que necesitan comunicar más, puedan hacerlo, a la vez que trabajan en lo que corresponde en ese momento. Estos niños y niñas tienen, en muchas ocasiones, la necesidad de hablar, y nosotros docentes, podemos orientar a que hablen de la materia que corresponde. Mandarles callar de forma continua, desgasta al docente y al propio alumno hablador.

Consejos para profesores de niños muy habladores en clase

Aquí te dejo algunos consejos, que quizá, puedas emplear en tus clases:

– Es interesante explicarles la importancia de la escucha y el respeto. No con un sermón o charla magistral, sí con una dinámica o actividad adecuada a su edad.

Pactar normas de clase, como comentaba antes; que queden visibles para todo el alumnado y que estén redactadas en positivo, por ejemplo: “cuando un compañero o compañera habla para todos, el resto escuchan”.

Que se den cuenta que damos por válido lo que dicen, que aprobamos su participación, pero que esta debe ser adecuada al desarrollo de la clase.

– Valora qué otras metodologías podrían funcionar en el grupo donde das clase. En ocasiones es más fácil y adecuado que el docente se adapte a las características del grupo, que el grupo se adapte a la metodología del profesor. Por ejemplo, aprendizaje cooperativo o basado en proyectos.

Prepara clases participativas y amenas, los niños y niñas necesitan hablar, moverse, comentar… Es tanto el estímulo y competencia que tienen fuera del colegio, que los docentes debemos estar preparados para sacar lo mejor de ellos y ellas desde sus propias características y capacidades, y siempre adaptándonos a los tiempos que corren.

– En casos puntuales, la coordinación con la familia puede hacerse muy necesaria. Hay niños y niñas que hablan mucho porque necesitan ser escuchados.

Presta especial atención a esos niños y niñas habladores. Se despistan más fácilmente en clase, por lo que pueden perder ritmo y caer en el fracaso.

Gánatelos, gánate a todos y cada uno de tus alumnos y alumnas. Eres docente por vocación, ¿verdad? Mejor que tú nadie sabrá hacerlo.

Paciencia, ármate de paciencia. Son niños y niñas. No hablan para molestar ni para hacer daño, hablan porque necesitan hablar. Liberan los pensamientos de su cabeza a través del lenguaje.

Fuente: guiainfantil.com

10 Trucos para enamorar a tus alumnos el primer día de clase

El artículo de hoy es uno de esos artículos que se basan más en la experiencia personal que en la teoría. Son pequeñas actuaciones que voy llevando a cabo durante estos últimos años y quiero pensar que con cierto éxito. Los trucos de los que quiero hablar hoy se caracterizan principalmente por su sencillez, ya que todos somos capaces de llevarlos a cabo en nuestras sesiones lectivas.

En la actualidad, hay un término inglés que se ha popularizado enormemente en distintos campos y disciplinas, también en la Educación. Se trata de la palabra engagement. Un término, por otra parte, de no muy fácil definición pero que viene a definir un tipo de relación personal basado en la fidelización, en el compromiso y en la motivación. En mi caso prefiero un término que creo que nos es mucho más cercano a todos. Este término no es otro que enamorar.

¿Qué trucos podemos utilizar para enamorar a nuestros alumnos?

Vaya por delante que la intención de este artículo no es hacer que nuestros alumnos acaben rendidos a nuestros encantos. Nada más lejos de eso. A lo que me refiero con la palabra enamorar, es conseguir conectar con los alumnos, que se alegren de vernos, que esperen con ilusión la clase que les vamos a impartir, que sean capaces de ver en nosotros a un modelo, a alguien cercano. Esto para mí es lo que entiendo por enamorar a los alumnos y estos son algunos de los trucos que creo te pueden funcionar:

1. Entra sonriendo. No digo nada nuevo al afirmar la importancia del lenguaje no verbal a la hora de comunicarse. Personalmente, la entrada en el aula es un momento al que le concedo muchísima importancia, porque en cierta manera puedes adivinar cómo se desarrollará la sesión lectiva. En mi caso siempre intento entrar con una sonrisa. Y entro con una sonrisa porque sé que es contagiosa, porque siempre habrá algún alumno que te devolverá en algún momento esta sonrisa. Con este alumno habrás conseguido conectar muy probablemente hasta el final de la clase. No entiendo el empeño de muchos docentes en entrar con el semblante serio o proyectando cierto enfado. No tengo muy claro que el semblante serio implique mayor control del aula y mayor disciplina. En mi caso, al menos, prefiero enseñar desde la sonrisa. Tiempo habrá si acaso de ponerse serios durante la sesión lectiva.

2. Cuenta una anécdota. No hay mejor forma de conectar con un alumno que contando una anécdota. Una anécdota que puede ser nuestra o de otra persona. Las anécdotas, como las historias, tienen un enorme poder de seducción para los alumnos. Debemos ser capaces de poder usar estas anécdotas de una forma inteligente, ir dosificándolas a lo largo de una clase. Son una excelente forma de captar la atención, de disminuir conductas disruptivas, de encandilar a tus alumnos. Se puede y se debe enseñar contando historias, contando anécdotas. Y tan importante es contarlas como que nuestros alumnos también puedan hacerlo.

3. Finaliza la clase con un vídeo. Este truco no falla nunca. Ya me he referido en otros artículos a la importancia de diversificar los distintos materiales de que disponemos. Aquellos que contamos en clases con equipos de audio y pantallas digitales o proyectores, conexión a internet, debemos aprovecharnos al máximo de estos recursos. Poniendo un vídeo al final de la sesión es una excelente forma de decirles a tus alumnos que han hecho un buen trabajo durante la sesión, que estás satisfecho y agradecido por ello, y que quieres recompensar este esfuerzo con un tipo de material que permite la distensión y la relajación. Es un momento para disfrutar con ellos. Yo os recomiendo que sean vídeos que no superen los cinco minutos y que, en la medida de lo posible, guarden relación con el currículo de la Unidad Didáctica que estés impartiendo. También hay que tener muy en cuenta un canal como el de Youtube, muy popular entre los alumnos.

4. Aprende de tus alumnos. No hay mejor manera de enamorar que hacerles ver a tus alumnos que ese día ellos te han enseñado algo. Se trata de un truco muy sencillo, ya que puedes aprovechar las asignaturas que hayan tenido ese mismo día. La propia pizarra tradicional te dará un montón de pistas. Hazte el curioso, y deja que ellos te enseñen algo que saben, algo que para ellos tiene cierto valor y escúchales con atención, de forma activa, asintiendo con la cabeza. Hazles sentir importantes, hazles sentir que ellos también tienen algo que decirte.

5. Da o presta algo que sea tuyo. En el maletín de un docente hay algunas cosas que nunca pueden faltar. Los pañuelos de papel son una de esas cosas. A los alumnos les encanta que les demos o prestemos algo. La acción de coger el maletín y sacar algo de dentro y dárselo al alumno es visto por muchos de ellos como algo muy a valorar. He hablado de pañuelos de papel, pero también puede ser material escolar. En este caso hazles ver que se lo prestas indicándoles que para ti es algo importante, que deben responsabilizarse de este material prestado. En ese momento estarás creando un vínculo entre tú y el alumno, y podrás aprovechar para hablar con él cuando te lo devuelva.

Fuente: justificaturespuesta.com