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Cómo aprender los puntos cardinales siguiendo la dirección del Sol

Este plan de clase presenta el concepto de dirección a los niños pequeños mediante el uso de la ubicación del Sol para comprender dónde están ubicados este, oeste, norte y sur. Al final de este artículo, se encuentra disponible un video.

El camino a un lugar se llama dirección. Para encontrar un lugar, debemos saber en qué dirección se encuentra. Con mayor frecuencia, las direcciones se proporcionan en términos de si el lugar se encuentra al norte, sur, este u oeste de donde estamos ubicados actualmente (esto se conoce como ubicación relativa). Norte, sur, este y oeste se conocen como direcciones cardinales. Estas direcciones cardinales se pueden abreviar como N, S, E y W.

Tutorial sobre cómo averiguar la dirección basada en el Sol

Podemos usar la ubicación del sol en el cielo para determinar la dirección. Párate afuera en la mañana y mira hacia el cielo (nunca mires directamente al sol). ¿Dónde se encuentra actualmente el sol? El sol sale por el este. Por lo tanto, la ubicación del sol en la mañana es hacia el este. Compare esto con la ubicación del sol en el cielo al final de la tarde. El sol se pone en el oeste. Al mediodía hora local, el sol está directamente encima

Cómo al sol ubicar el norte, sur, este y oeste

Por la mañana, busque la ubicación general del sol naciente, estire el brazo izquierdo para que la mano izquierda apunte hacia el sol. Tu mano izquierda ahora apunta hacia el este. Importante: asegúrese de nunca mirar directamente al sol.

Ahora, toma tu mano derecha y apúntala hacia el oeste. Ahora estás mirando hacia el sur y tu espalda está hacia el norte.

Explorando el norte, sur, este y oeste

 

Fuente: www.geographyrealm.com

Observación entre maestros: ¿Cómo presentar una clase como docente observado?

La observación entre maestros es una herramienta valiosa que permite aprender a través de le realimentación. Es evidente que un docente necesita del acompañamiento de sus pares para poder identificar de manera más completa las fortalezas y áreas de oportunidad de su práctica. Cuando un maestro realiza un autoanálisis de su labor, existen algunos aspectos que le son difíciles de percibir, por lo que el acompañamiento entre pares a través de la observación de clase, es un  elemento fundamental en la búsqueda de mejoras.

De igual manera, se trata de un proceso que se establece con el fin de resolver problemáticas de enseñanza y aprendizaje que han sido difíciles de solucionar en el aula. El proceso parte de la obtención de información en contexto y tiempo real, producto de analizar cómo abordan un tema complejo los maestros a observar; cómo desarrollan, organizan y plantean el contenido de una asignatura; cómo interactúan y crean con los alumnos ambientes propicios para el aprendizaje; cómo aprovechan los recursos didácticos, y cómo se manejan en el salón de clases.

El hecho de observar una clase como proceso tiene una intención y el compromiso de mirar sin prejuicio una realidad, no para juzgarla, sino para comprenderla y establecer opciones de solución a partir del intercambio, del modelaje, de la experiencia y del análisis.

Beneficios de la observación entre maestros

  • Dar la oportunidad de mirar la manera en que enseñan otros colegas, negocian el contenido que abordan, utilizan materiales e integran a los alumnos en la clase.
  • Expresar y recibir comentarios sobre las formas de enseñanza.
  • Reconocer los estilos propios de enseñanza.
  • Reflexionar sobre la práctica de uno mismo en un ambiente de reciprocidad.
  • Estudiar y observar con otros colegas que no sólo se conocen, sino que comparten una misma problemática.
  • Contribuir a la construcción de una cultura de cooperación profesional.

¿Qué debemos hacer en una observación de clase entre maestros?

Antes:

Difundir y analizar el propósito de la estrategia, para que todos los maestros lo comprendan.

Identificar y socializar el papel de los participantes durante la observación.

Preparar la sede y los espacios para la observación de clase entre maestros.

Establecer claramente los aspectos en que centrará la observación

El maestro que será observado planea la clase que se observará, de acuerdo con la manera en que lo hace cotidianamente. Organiza los materiales con los que habrá de apoyarse durante la clase. Así mismo, comparte con sus alumnos el propósito de su participación y el papel que habrán de desempeñar

Durante:

El docente observador no establece comunicación ni con el maestro observado ni con sus compañeros observadores, así como con ninguno de los alumnos. Sigue el desarrollo de la clase y registra sus percepciones y comentarios en el guion correspondiente.

El docente observado explica el aprendizaje esperado que desarrollará en la clase a los maestros observadores y a los alumnos. Desarrolla su clase de acuerdo con la planeación elaborada. No dialoga con los maestros observadores y evita la interrupción de la secuencia programada de actividades. Concluye la clase según lo programado, agradece y se despide de los alumnos como lo hace cotidianamente.

Después:

El docente observador organiza y sistematiza la información registrada en el guion de observación de clase. Establece un diálogo con el docente observado a partir de intercambiar un conjunto de reflexiones, ideas y experiencias que contribuyan a la solución del problema de enseñanza y aprendizaje. Hace los comentarios y sugerencias de una manera profesional, respetuosa y ceñida a los rubros motivo de la observación. Registra lo que, a partir del diálogo con el maestro observado, enriquece y mejora su propia práctica.

El docente observado externa su experiencia como maestro bajo observación. Establece una actitud receptiva ante los comentarios, reflexiones, ideas y experiencias que reciba. Registra lo que, a partir del diálogo con los observadores, enriquece y mejora su práctica.

¿Cómo presentar la clase como maestro observado?

Sabemos que, independientemente del tiempo que se tenga laborando como docente, siempre causa un poco de inquietud o inseguridad el presentar una clase frente a otros compañeros docentes, directores o supervisores. Como se señala líneas arriba, es tarea del maestro observado preparar una planeación, prever lo materiales y los tiempos.

Por ello a continuación te presentamos algunas recomendaciones que te ayudarán a preparar una buena clase, están establecidas de acuerdo a los guiones de observación que habitualmente se emplean para este tipo de procesos:

Con respecto al contenido o tema  abordado

-Toma en cuanto los saberes previos de los alumnos

-Contextualiza el tema o contenido (relaciónalo con la realidad y los intereses de los alumnos)

– Domina el tema o contenido (Si tienes algunas dudas en cuanto al tema o contenido repásalo previamente)

-Acompaña a los alumnos

-Trabaja el contenido o tema con la profundidad requerida de acuerdo al grado escolar

En relación a la planeación de la secuencia didáctica

-Utiliza actividades con verdadera intencionalidad pedagógica (actividades que favorezcan el aprendizaje)

-Planea una secuencia didáctica congruente con el tema o contenido

-Incluye en la secuencia didáctica actividades que favorezcan el logro del aprendizaje

-Incluye en la secuencia didáctica la elaboración de productos tangibles o intangibles que evidencien el logro del aprendizaje

-Propón  actividades que promuevan el planteamiento de preguntas, el debate, la exposición o demostración de los alumnos.

Si tienes dudas acerca de cómo estructurar una secuencia didáctica te presentamos la siguiente recomendación:

En cuanto a las interacciones con los alumnos y ambientes propicios para el aprendizaje

-Emplea en momentos oportunos el llamado el orden y la disciplina para mantener el control del grupo

-Organiza a los alumnos acorde con la naturaleza de las actividades

-Conforma equipos en los que todos participen e interactúen

-Ten apertura y atención a las solicitudes e incorpora  a quienes no estén participando

-Emplea distintos espacios (aula, patio de la escuela, biblioteca)

-Promueve un ambiente de colaboración y respeto y mantenlo durante toda la clase

En lo referente al aprovechamiento de los recursos didácticos

-Utiliza recursos didácticos adecuados y pertinentes al tema y contexto que contribuyan al logro del aprendizaje

-Emplea recursos didácticos que favorezcan la elaboración de productos o evidencias de aprendizaje

-Pon a disposición de todos los alumnos los recursos didácticos

-Establece consignas claras para el uso de los recursos didácticos y apoya a los alumnos que lo necesitan

Estas recomendaciones están consideradas a partir de los guiones y listas de cotejo que habitualmente se emplean para los procesos de observación entre maestros, por lo que el seguirlas te ayudará a planear una clase óptima. Recuerda que más allá de presentar una clase “coreografiada”, el objetivo siempre debe ser el obtener información y realimentación a partir de la realidad, para así poder mejorar, por lo que te sugiero que estas orientaciones las tomes con el fin de obtener más confianza y seguridad al ser observado, pero que no pierdas de vista el propósito principal tanto para el observado como para los observadores, que es el reflexionar sobre la propia práctica.

Fuente: docentesaldia.com

El Cuento: concepto, características y estructura

El relato corto es uno de los géneros literarios más utilizados, te explicamos el concepto de cuento y sus características. ademas de eso te enseñamos a identificar cuales son sus partes y estructura con ejemplo claro:

Esperamos que esta información sobre concepto y características del cuento te sea de mucha ayuda.

📖 El Cuento ¿Qué es? Concepto y Definición 📖

Cuento concepto: a diferencia de las narraciones históricas o documentales,  es un relato breve de carácter ficcional y no podemos juzgarlo como verdadero o falso ya que pertenece al discurso literario, la ficción.

Puede ser verosímil. La verosimilitud es el grado de credibilidad de la historia y está determinada por la mayor o menor aceptabilidad de acciones y personajes dentro de las condiciones creadas por ese mundo de ficción.

El cuento o relato corto es un subgénero muy cultivado. Hay cuentos que pertenecen la tradición literaria y se van transmitiendo por vía oral, de generación en generación. Es el caso de Caperucita roja, blanca nieves, Aladino y otros muchos relatos que forman parte del folclore de la cultura occidental. Frente a ellos están los cuentos de autor, que suelen presentar un estilo más elaborado y una estructura más compleja que los cuentos populares.

En algunas ocasiones el escritor Julio Cortázar expuso la siguiente comparación: una fotografía es el cuento, como una película completa es la novela. Es decir, el cuento se define no solo por su brevedad, si no también pos el hecho de que el escritor escoge un fragmento de la realidad para hacer la narración. Esta decisión del escritor implica que algunos de los elementos de su creación presentan características peculiares.

📗 Características del cuento 📗

Las características de un cuento son:

  • Carácter condensado, es decir, brevedad.
  • Presencia de un narrador que cuenta los hechos.
  • Desarrollo de un conflicto central.
  • Participación de pocos personajes.
  • Descripción precisa.
  • Las acciones conducen a un final o desenlace.

📘 Partes de un cuento 📘

Las partes de un cuento son:

Marco

Personajes – ¿Quiénes?

Espacio – ¿Cuándo?

Tiempo – ¿Dónde?

Conflicto

¿Qué obstáculo se propone?

¿Qué intereses entran en conflicto?

Desenlace

¿Cómo finaliza?

¿Se resuelve el conflicto o queda abierto?

📙 Estructura del cuento 📙

Los personajes. La construcción narrativa en el cuento gira alrededor de las situaciones que vive un personaje. Sin embargo, y a diferencia de la novela, el cuento se centra únicamente en un pequeño fragmento de la vida de los personajes.

Los lugares. Cuando un autor decide escribir un cuento, es decir, un hecho concreto, o un fragmento de la vida de un personaje, no tiene ni espacio ni tiempo para la descripción de loa lugares, a menos que el lugar sea el protagonista de la historia. Por lo tanto, en un cuento la descripción de lugares pasa generalmente, a un segundo plano, es más importante el conflicto.

El argumento. Desarrollan los acontecimientos que van sucediendo paso a paso.

El tema. Es el motivo que genera conflicto o problema, que se ha de resolver positiva o negativamente, o queda abierto. Para comprender el cuento es necesario desentrañar el tema. Pero no debe confundirse con el título a que este, por lo general lo sugiere o lo anticipa.

La trama. En un cuento la trama gira alrededor de un conflicto central. Como su nombre lo indica, la trama es la organización que el escritor hace con los hechos que componen la historia. Esta organización puede corresponder a una secuencia cronológica. Sin embargo, en algunas ocasiones el escritor presenta los hechos sin responder a un orden cronológico. Un cuento puede empezar por el final de la historia y así crear mayor interés. En los cuentos policiales, por ejemplo, se comienza con un hecho misterioso que debe ser resuelto a lo largo de la narración. Cuando el escritor organiza los hechos sin responder a un orden cronológico, el lector debe organizarlos, es decir, debe reconstruirlos a partir de la narración.

✏️ La secuencia narrativa en el cuento ✏️

Los cuentos son textos en los que predomina la trama narrativa porque presentan una serie de acciones que suceden unas a otras en un tiempo establecido una relación de causa-efecto, eso significa que un hecho ocurre como consecuencia del anterior.

Entre las acciones se distinguen las principales y las secundarias. Las acciones principales núcleos narrativos son aquellas que no pueden ni suprimirse ni modificarse sin alterar el desarrollo de la narración. Solo las acciones secundarias son las que pueden alterarse sin cambiar el curso de la historia.

Además de acciones, en una narraciones pueden encontrar señales pistas que le ayudan al lector a reconocer, estas pistas o señales ofrecen datos anticipatorios de un hecho que ocurrirá. Estas señales son los indicios.

📚 Ejemplo de Cuento 📚


Continuidad de los parques

Julio Cortázar

Había empezado a leer la novela unos días antes. La abandonó por negocios urgentes, volvió a abrirla cuando regresaba en tren a la finca; se dejaba interesar lentamente por la trama, por el dibujo de los personajes. Esa tarde, después de escribir una carta a su apoderado y discutir con el mayordomo una cuestión de aparcerías, volvió al libro en la tranquilidad del estudio que miraba hacia el parque de los robles. Arrellanado en su sillón favorito, de espaldas a la puerta que lo hubiera molestado como una irritante posibilidad de intrusiones, dejó que su mano izquierda acariciara una y otra vez el terciopelo verde y se puso a leer los últimos capítulos. Su memoria retenía sin esfuerzo los nombres y las imágenes de los protagonistas; la ilusión novelesca lo ganó casi en seguida. Gozaba del placer casi perverso de irse desgajando línea a línea de lo que lo rodeaba, y sentir a la vez que su cabeza descansaba cómodamente en el terciopelo del alto respaldo, que los cigarrillos seguían al alcance de la mano, que más allá de los ventanales danzaba el aire del atardecer bajo los robles. Palabra a palabra, absorbido por la sórdida disyuntiva de los héroes, dejándose ir hacia las imágenes que se concertaban y adquirían color y movimiento, fue testigo del último encuentro en la cabaña del monte. Primero entraba la mujer, recelosa; ahora llegaba el amante, lastimada la cara por el chicotazo de una rama. Admirablemente restañaba ella la sangre con sus besos, pero él rechazaba las caricias, no había venido para repetir las ceremonias de una pasión secreta, protegida por un mundo de hojas secas y senderos furtivos. El puñal se entibiaba contra su pecho, y debajo latía la libertad agazapada. Un diálogo anhelante corría por las páginas como un arroyo de serpientes, y se sentía que todo estaba decidido desde siempre. Hasta esas caricias que enredaban el cuerpo del amante como queriendo retenerlo y disuadirlo, dibujaban abominablemente la figura de otro cuerpo que era necesario destruir. Nada había sido olvidado: coartadas, azares, posibles errores. A partir de esa hora cada instante tenía su empleo minuciosamente atribuido. El doble repaso despiadado se interrumpía apenas para que una mano acariciara una mejilla. Empezaba a anochecer.

Sin mirarse ya, atados rígidamente a la tarea que los esperaba, se separaron en la puerta de la cabaña. Ella debía seguir por la senda que iba al norte. Desde la senda opuesta él se volvió un instante para verla correr con el pelo suelto. Corrió a su vez, parapetándose en los árboles y los setos, hasta distinguir en la bruma malva del crepúsculo la alameda que llevaba a la casa. Los perros no debían ladrar, y no ladraron. El mayordomo no estaría a esa hora, y no estaba. Subió los tres peldaños del porche y entró. Desde la sangre galopando en sus oídos le llegaban las palabras de la mujer: primero una sala azul, después una galería, una escalera alfombrada. En lo alto, dos puertas. Nadie en la primera habitación, nadie en la segunda. La puerta del salón, y entonces el puñal en la mano, la luz de los ventanales, el alto respaldo de un sillón de terciopelo verde, la cabeza del hombre en el sillón leyendo una novela.

Fuente: tareas-facil.com

Cómo hacer un cierre simple pero efectivo al final de tus clases

Para lograr aprendizajes realmente significativos, enseñar los contenidos propuestos y avanzar hacia una educación que reconoce el valor del monitoreo constante, los profesores le asignan gran importancia a un elemento fundamental en la estructura de la clase: el cierre. Por ejemplo, para Pilar Palacios, profesora de lenguaje y coordinadora del proyecto Ideas Docentes de Elige Educar, es muy importante utilizar alguna dinámica que enganche a los estudiantes al finalizar la clase. Esta es una manera de premiarlos por el trabajo realizado a lo largo de la jornada, monitorear lo que aprendieron y también, una forma muy útil de ver los avances y los puntos en los que hay que poner el foco en una siguiente sesión.

El cierre en una clase es además la última sensación con la que se quedan los alumnos y con esas sensaciones o emociones se enfrentarán a la siguiente clase. El objetivo, entonces, es poder concluir el proceso de aprendizaje de una forma adecuada y sencilla teniendo en cuenta los logros, las dificultades e incluso las emociones a las que se enfrentaron los alumnos. Para ellos es esencial, pues de esta forma pueden reflexionar y autoevaluar sus propios aprendizajes de una manera general. Y para los profesores es fundamental como herramienta para planificar e incluso mejorar el enfoque o los instrumentos de enseñanza teniendo en cuenta las necesidades de todos los estudiantes. El cierre no debe ser extenso, tampoco abrumador, simplemente debe ser una especie de síntesis y reflexión en torno a los aprendizajes. Pero, ¿cómo lograr un cierre adecuado en poco tiempo?

En sólo siete minutos, Sarrah Saasa, una profesora en una escuela en India, ha logrado darle un cierre a sus clases de una forma concisa y efectiva.

Con su estrategia ella monitorea, analiza cómo estuvo la lección y logra entender qué aprendieron sus alumnos. Para Sarrah, esta etapa final es esencial pues implica lograr terminar la clase de la mejor forma. “No queremos que los estudiantes vayan a la siguiente clase de una forma abrupta. Queremos saber si ellos entendieron los conceptos, así que cerramos el ciclo con reflexiones cortas”, explica una docente en un video de Edutopia. Su estrategia se divide en los siguientes tres pasos:

Paso 1: Sacar el tiempo

Lo primero que hace Sarrah Saasa, es destinar tiempo al final de la clase, antes de que suene la campana para la siguiente.

Paso 2: Resumir

Luego, la docente les pide a sus estudiantes que resuman las principales conclusiones de la temática vista. Esto favorece la metacognición en los estudiantes y permite que ellos realice una priorización de los contenidos abordados.

Paso 3: Preguntas

Finalmente vienen las preguntas reflexivas acerca del contenido y del aprendizaje como tal. En esta parte, Sarrah pide a sus alumnos que le cuenten qué fue lo más difícil y qué fue lo más fácil. Al plantear varias preguntas metacognitivas, los estudiantes se vuelven mucho más conscientes de sus aprendizajes y los docentes obtienen mayor información sobre cómo y cuánto están aprendiendo.

Este cierre, dice la profesora en el video, le permite conocer mucho más a sus estudiantes y por supuesto, le permite planear de mejor forma la siguiente clase. Además, para los alumnos también es clave, pues tienen el tiempo de “aterrizar” los contenidos aprendidos, pensar acerca de las dificultades que tuvieron y reflexionar acerca de los logros alcanzados para concluir la lección y pasar a la siguiente. La estrategia de Sarrah es rápida, es sencilla, pero sobre todo efectiva y aplicable en diversos contextos y niveles educativos.

Y tú, ¿qué estrategia utilizas para darle un cierre a tus clases?

Fuente: eligeeducar.cl

¿Cómo integrar LEGOS en clase con un propósito educativo?

Si eres profesor (no importa de qué área académica específica), esto te interesa: ¿Quién no conoce los famosos bloques de juego llamados LEGOS? ¿Tienes idea de cómo integrarlos en el salón de clase con un propósito educativo? ¡No te preocupes! A través de un ejemplo claro que planteo en este artículo te daré una idea de cómo puedes iniciar este proceso de integración.

Pero primero lo primero, un poco de historia para ubicarnos dónde nació esta iniciativa. LEGO Group fue fundada en la década de los treinta por Ole Kirk Kristiansen, desde entonces se han incorporado un sin fin de productos a esta marca. Pero también se han creado proyectos para inspirar a los niños a través de experiencias únicas de aprendizaje.

LEGO Education ROBOTIX nace en el año 2000 con el fin de promover y desarrollar soluciones de aprendizaje en centros educativos. Dicha iniciativa se encuentra fuertemente comprometida con la enseñanza y el aprendizaje de la robótica, programación y áreas de STEM (acrónimo en inglés de Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas).

 

“Construir y programar robots con LEGOS, proporciona a los estudiantes motivación, seguridad y un sentido de logro para seguir trabajando y descubrir futuras vocaciones.”

 

La metodología LEGO Education permite que los alumnos descubran y experimenten de forma autónoma realizando un aprendizaje funcional. Los estudiantes pueden observar el resultado de sus programaciones y enlazar sus conocimientos con la forma de concebir el mundo real. Construir y programar robots les proporciona motivación, seguridad y un sentido de logro para seguir trabajando y descubrir futuras vocaciones.

Su adopción en los centros educativos por lo general, es una actividad extraescolar y los alumnos la eligen cursar de manera voluntaria en horario no lectivo. El objetivo de LEGO Education ROBOTIX es integrar la robótica como parte de las materias que conforman el currículo. En el 2017 participaron hasta 600 niños en estas actividades extraescolares con mucho éxito. Aún son pocos centros educativos que la han integrado dentro de sus planes de estudio al menos en la Región de Murcia en España, pero dada su gran aplicabilidad en diferentes áreas de estudio su adopción podría evolucionar rápidamente.

 

 “Con la metodología LEGO la evaluación se convierte en un instrumento de seguimiento y de valoración de los resultados obtenidos durante el proceso de construcción, contemplación y continuación de la actividad.”

 

A continuación presento una actividad diseñada para integrar el uso de LEGOS en los cursos de 1. º, 2. º o 3. º de nivel primaria (alumnos entre 6 y 8 años) vinculándolo con los objetivos de aprendizaje que se desean alcanzar:

Actividad en clase: “Conociendo a los insectos: las libélulas”

 ●     Objetivos de aprendizaje:

➔     Explorar y conectar con el mundo real.

➔     Examinar las fuerzas, movimientos y las relaciones causa-efecto asociadas a los mecanismos de engranajes y sensores.

➔     Introducir a los alumnos en la tecnología y la programación sencilla con el software Lego Education Wedo 1.0 y Lego Education Wedo 2.0.

●     Alumnos a quién va dirigido: Educación Primaria (niños entre  6 y 8 años).

●     Construcción: 30 minutos.

●     Programación: 30 minutos.

●     Descripción: Para conectar con los alumnos, el profesor expone a los niños las diferentes variedades de libélulas que existen, a través de una presentación de imágenes atractivas y vídeos sobre las fases de evolución de estos insectos destacando su proceso de metamorfosis. Finalmente, se les cuenta cómo las libélulas y otros insectos voladores adaptan su vuelo a las diferentes condiciones.

El modelo en LEGOS mimetiza fielmente el aspecto real del animal: un largo abdomen, unas sólidas alas y unos ojos grandes, que son los rasgos más característicos de todas las libélulas. La construcción aprovecha un complicado sistema de transmisión de engranajes que movilizan a la libélula y al brazo en el que se encuentra montada. El programa ejecuta en primer lugar el giro de la libélula y luego el movimiento del brazo. El efecto es un giro de la libélula en vuelo.

Libelula Lego.PNG

 

●     Metodología de aprendizaje 4 C’s:

○     Conectar (10min)

El profesor comienza la clase con una exposición de imágenes de estos insectos, lanzando la pregunta: “¿qué sabes sobre las libélulas?”. De este modo se da pie a una breve lluvia de ideas sobre los insectos. A continuación se exponen los vídeos sobre el hábitat, estilo de vida y evolución de las libélulas: Tras la visualización de los videos se da comienzo a la construcción de la Libélula LEGO.

○     Construir (30 min)

Los alumnos durante 30 min aproximadamente construyen su Libélula LEGO a partir de los manuales de construcción proporcionados por el profesor.

○     Contemplar (10 min)

Los alumnos contemplan la Libélula LEGO creada y deben observar todas las partes que la constituyen; deben saber diferenciar las partes de la libélula LEGO (abdomen, alas y ojos) así como el ensamblaje de mecanismos que la hace funcionar.

La libélula se mueve por el motor que activa el complicado sistema de engranajes y gira alrededor del eje que atraviesa el orificio central. El sensor de movimiento puede regular la velocidad del vuelo de la libélula.

La segunda parte del mecanismo que mueve a la Libélula LEGO, es el brazo rotatorio sobre el que se asienta. Éste está formado por otro sistema de engranajes complejo, es decir, que forman parte dos niveles de ruedas dentadas diferentes.

Finalmente, el profesor propone que se inserte el sensor de movimiento en la construcción así como su programación para poder observar qué es lo que puede suceder en su vuelo.

○     Continuar (10 min)

Una vez observado el funcionamiento de la Libélula, se les propone a los alumnos un nuevo reto: usando el mecanismo aprendido para construir la libélula, construye un águila que se disponga a cazar su presa, programando para que vuele alrededor de ella.

Con la metodología LEGO la evaluación se convierte en un instrumento de seguimiento y de valoración de los resultados obtenidos durante el proceso de construcción, contemplación y continuación de la actividad. Se trata de evaluar el proceso, las habilidades y las destrezas empleadas para resolver los retos propuestos, así como también la motivación, la iniciativa y las posibles dificultades encontradas. A la hora de registrar la evolución de los alumnos se utiliza una hoja de autoevaluación, en la que los propios niños juzgan los resultados obtenidos y cuáles han sido sus aprendizajes.

Los materiales LEGO pueden servir como recurso para facilitar el aprendizaje de todas las competencias generales. Entendiendo las competencias de aprendizaje como: capacidades para aplicar de forma integrada los contenidos propios de cada enseñanza y etapa educativa, con el fin de lograr la realización adecuada de actividades y la resolución eficaz de problemas complejos (Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, 2014).

A través de esta actividad se fortalecen las siguientes competencias básicas de aprendizaje:

  • Competencia lingüística: los alumnos aprenden a comunicarse entre ellos para realizar la construcción del LEGO expresado y compartiendo sus ideas para interactuar con su compañeros a fin de  lograr el reto final.
  • Competencias básicas de ciencia y tecnología: La primera competencia se adquiere cuando conocen cómo son y viven los insectos, especialmente las libélulas y trasladan estos conocimientos para aplicarlos a la realidad que les rodea. Así mismo aprenden principios mecánicos básicos como son el funcionamiento de los ejes, engranajes, motores y sensores. La competencia tecnológica se desarrolla cuando se introduce a los alumnos a las bases de la robótica, aplicando y observando el resultado de su construcción con la forma de concebir la realidad.
  • Aprender a aprender: los alumnos experimentan un método de aprendizaje progresivo de forma autónoma través de la construcción y programa de un pequeño robot que estimula su interés por aprender y persiste en el tiempo con sus tareas en equipo.
  • Competencias sociales y cívicas: los alumnos trabajan en pequeños grupos y tienen que relacionarse y participar de forma activa y participativa en la construcción del robot, fomentando el trabajo cooperativo y el desarrollo de valores como el respeto y la tolerancia hacia los demás.
  • Sentido de iniciativa y espíritu emprendedor: los alumnos se involucran durante la construcción del robot y se hacen responsables del proyecto creado; asumiendo y gestionando su propio trabajo. Del mismo modo expresan sus ideas y las llevan a cabo, desarrollando así la capacidad creativa y de automotivación que promueve el aprendizaje.

La experiencia me hace afirmar que la Robótica Educativa estimula la motivación y el interés de los alumnos por aprender sobre situaciones y retos de la vida cotidiana. LEGO Education  puede ser el ‘cable de conexión’ entre las materias convencionales impartidas en las aulas (Lengua, Matemáticas, Ciencias Naturales, Historia, etcétera) y los intereses de los alumnos mediante una programación de actividades adecuada.

Acerca del autor

María Adelina Gabarrón Sánchez ([email protected]) es Licenciada en Educación Primaria por la Universidad de Murcia en España. Es profesora de Robótica educativa atendiendo a la Metodología de LEGO Educación. Tiene experiencia en la metodología Scratch del MIT y el diseño e impresión en 3D.

Fuente: observatorio.itesm.mx

Cinco ideas para asegurar que tus clases no sean aburridas

Muchos profesores, cada año ven como sus alumnos ponen cara de aburrimiento y pocas ganas de atender cuando explican en clase. Explicar el mismo contenido y de la misma manera año tras año ya no es suficiente en esta era digital. Para involucrar al alumno debes conocer que le motiva y con qué herramientas aprende mejor. Si te preguntas ¿Cómo hago para que mis clases no sean aburridas?, aquí tienes cinco sencillas ideas para empezar. Tras implementarlas, poco a poco irás aprendiendo nuevas posibilidades junto a ellos:

1. Haz que tus alumnos publiquen sus trabajos online.

Tras el esfuerzo y las horas dedicadas en un trabajo es muy gratificante para los alumnos poder exponer su proceso de aprendizaje y el resultado final. Para ello, es muy recomendable crear un blog de aula con BloggerWordPress o Tumblr (este último muy popular entre los jóvenes por su bello diseño y facilidad de uso). Como incentivo adicional, los alumnos podrán a través de las redes sociales compartir con sus compañeros, padres y otros colegios los trabajos que hayan realizado.

2. Usa la tecnología en el aula.

Piensa en los objetivos que quieres alcanzar cuando vas a explicar un tema y escoge en cada momento la herramienta tecnológica más apropiada. No significa que debas dejar de lado el libro de texto tradicional, sino enriquecer tus lecciones con material multimedia: un video ilustrativo para aprovechar la memoria visual, ejercicios con la pizarra digital, presentaciones con animaciones, podcasts, encuestas para verificar que se ha entendido un tema, juegos online educativos…La oferta de herramientas web gratuitas es infinita para cualquier asignatura (música, literatura, geografía, matemáticas, etc) . Si navegas por internet o sigues Recursos TIC para profesores encontrarás interesantes propuestas.

3. Colabora con centros escolares extranjeros para una perspectiva multicultural.

Las TIC te permiten debatir y acceder a un aprendizaje con centros cerca de ti pero también con centros de países bien lejanos y diferentes. Por ejemplo, con la red educativa Skype en el aula puedes comunicarte en directo con otras aulas del mundo, intercambiar tradiciones culturales o practicar idiomas. Los alumnos podrán presumir de tener compañeros de clase en Australia, India o cualquier lugar que resulte interesante para el aula.

4. Crea un grupo cerrado en Facebook con tus alumnos para tu asignatura.

El aprendizaje no debe quedar limitado a las paredes del aula. Tus alumnos pueden seguir hablando de un proyecto, de un exámen o un trabajo que están realizando en grupo cuando llegan a casa o mientras les surge una duda en el metro. ¿Por qué Facebook? Simplemente a tus alumnos les encanta y están familiarizados con él. Un grupo cerrado te asegura la privacidad y seguridad total de los alumnos. En caso de que tu centro no autorice el uso de Facebook, existen otras redes sociales educativas como Edmondo.

5. Programa una tarde “FedEx” dentro de las horas lectivas  de tus alumnos.

Una tarde “FedEx” se trata de una práctica inusual que empresas como Google realizan con sus empleados con grandes resultados. Gmail y Google News son dos productos desarrollados durante estas horas FedEx. En centros escolares también empiezan a aplicarse. Básicamente cada trimestre, un viernes por la tarde, los alumnos trabajan en un proyecto durante varias horas que no forma parte del temario escolar pero que les despierta un gran interés. Puede ser escribir poema, crear un blog, construir un artilugio, etc. El lunes siguiente, los alumnos presentan los resultados e impresiones. Su lógica se basa en que los alumnos aprenderán más cuando tienen la libertad de escoger el tema (autonomía), tienen la sensación que van adquiriendo nuevas habilidades (maestría) y piensan que están contribuyendo a una cosa positiva para los demás (propósito).

¿Y tu qué haces para que tus clases no sean aburridas? 

Fuente: totemguard.com

¿Cómo puedes mejorar el rendimiento académico de tu alumnado?

Habitualmente, podemos encontrarnos con clases complicadas donde nos es difícil avanzar: bien sea porque la clase tiene una idiosincrasia particular, por falta de recursos y la consiguiente masificación del aula o porque, debido al motivo que sea, encontramos cierta resistencia y mala receptividad por parte del alumnado a nuestra asignatura. ¿Qué podemos hacer?

Lo primero que hay que tener en cuenta es que cada uno de estos pasos puede ser aplicado simultáneamente a los demás, y que no dejan de ser simples ideas, un guión genérico: prescindir de una parte o no depende del buen juicio docente del lector en función de su materia, alumnado, centro… 🙂

Trabajos

En una clase donde, sea cual sea el motivo, nos encontramos con grandes dificultades para hacer del aprendizaje de los y las estudiantes algo eficaz, el examen solo es un elemento más de frustración que contribuye a una receptividad por su parte cada vez más negativa. Ciertamente, no podemos prescindir en algunos casos de esta herramienta, pero hemos de tomar conciencia de que se trata de una herramienta más, y hay otras herramientas posibles que nos permiten una mejor evaluación de la mayor parte de las materias y temáticas.

La herramienta por excelencia para evaluar, no solo conocimientos, sino capacidad de investigación e indagación, pensamiento crítico, razonamiento lógico-argumentativo y varias competencias básicas a la vez, es el trabajo o la disertación: bien sea en grupo o bien sea individual, el trabajo, en sus dos opciones, es una actividad de aula que requiere un gran esfuerzo por parte del alumnado. Los trabajos individuales inciden sobre la autonomía, el pensamiento crítico, la argumentación…; el trabajo colaborativo incide sobre la comunicación, la planificación y la capacidad de ordenar y organizar información. Ambos tipos pueden combinarse: es más fácil aprender aquello que entendemos, lógicamente. Sin entenderlo, es imposible hacer un buen trabajo: eso sí, explica los requisitos y en qué consiste, para no encontrarte dos entradas de wikipedia pasadas a mano y con una grapa en la esquina izquierda superior.

Retroalimentación

Volviendo a un exámen: un número no enseña gran cosa. La corrección sí: es importante explicar detalladamente qué es lo que falla y, por supuesto, no olvidar aquellos puntos fuertes o sobresalientes.

Búsqueda de información

Y ahora volvemos a los trabajos (y a los exámenes): empollar vilmente lo que pone en un libro de texto entra difícilmente dentro de “aprendizaje” real y significativo. Buscar información es esencial, necesario, cada uno a su nivel y en sus posibilidades.

Por ello, las actividades de aula deberían implicar, al menos en un 40% la necesidad de buscar, fuera de libro de texto o de apuntes, información. Eso es “aprender a aprender”

 Ampliación

En los exámenes, el espacio cerrado juega en contra del desarrollo del aprendizaje de tus estudiantes: deja espacio para escribir si tu asignatura lo requiere, porque no hay nada más frustrante para un GRAN estudiante que haberse interesado por algo que le ha encantado, haberlo buscado, saber MÁS de lo marcado en “Objetivos didácticos” y no tener forma de expresarlo.

 Adaptación a las necesidades y preferencias

Hay alumnos que quieren subrayar, otros toman notas,… ¿Qué hacer? Nada. Se puede aconsejar sobre métodos de esquematización, subrayado y trabajo instrumental en general, pero cada persona aprende a su manera y tu trabajo es enseñarle a aprender de la forma óptima para su caso particular, y no a enseñarle a aprender de la forma óptima para ti. Molesta a muchos profesores y profesoras ver cómo alguien marca un libro: un libro sirve para estudiar, y salvo que este sea propiedad del colegio, si el libro es suyo, no está profanándolo por subrayar, sino todo lo contrario.

Fuente: escuela20.com

Orden en casa, una rutina necesaria

En casa la mayoría de los niños no cuenta con una rutina de orden y limpieza como la que tienen en la escuela. Es necesario integrarla a la vida familiar para lograr que los pequeños mantengan organizados sus juguetes, ropa, pinturas, etcétera. Esta disposición, como la mayoría de las cosas que aprenden a esta edad, es cuestión de rutina. 

Paqui Díaz, profesora de educación infantil, sabe lo que es instaurar el hábito del orden, «sin éste, la clase no podría funcionar jamás», reconoce. Es lo primero en lo que se enfoca cuando los niños entran al colegio a los tres años de edad. Poco a poco, una a una, se van estableciendo las rutinas que hacen posible que 25 personas juguetonas convivan tantas horas en un espacio reducido y que, al marcharse a casa, todo quede tal como lo encontraron en la mañana al llegar al colegio.

No es lo mismo hacerse cargo de la ropa, juguetes y objetos personales de un niño que de 25. «Los pequeños se adaptan a lo que se espera de ellos. Si esperas poco, dan poco, si esperas mucho, dan mucho», afirma.

Hacerse cargo de sí mismos, también es hacerse cargo de sus objetos personales, de los juguetes con los que juega y que, con relativa facilidad, sueles encontrar desperdigados por los rincones. Ésta es, sin duda, la parte que a veces más trabajo cuesta. ¿Qué puedes hacer para que mantengan en orden sus cosas?

  1. Ritualizar el orden: «Recoger, ordenar cada cosa en su lugar», es la canción que cantan en la clase de Maya cuando terminan de usar el material. Y todos, como movidos por un resorte, comienzan a guardar lo que han usado. La canción se convierte en un símbolo, el comienzo de un ritual (de recoger) y el final de otro (de jugar). A esta edad las canciones son un recurso sensacional para marcar el principio o el fin de algo y poner a los niños en acción.
  2. Cada cosa en su lugar, como dice la canción, y un lugar para cada cosa. El orden es cuestión de espacio. Hay que tener claro dónde va cada objeto y enseñárselo al niño. Entre menos cajas y cajones tenga para organizar, será mejor.
  3. Necesita un comienzo y un final claros a la hora de jugar. Puedes fijar momentos específicos a lo largo del día. Por ejemplo, pactar con él que antes de salir al parque, van a asegurarse de que todos los juguetes estén en su lugar.
Errores
  1. Convertir al niño en observador pasivo: en vez de meter el sándwich en su lonchera mientras él mira, debes cederle a él la responsabilidad, por ejemplo, dejando sobre la mesa su lunch y permitiendo que él sea quien lo guarde.
  2. Pensar que el grito de «A recogeeeeer», desde la cocina, es suficiente. No hay que creer que por acompañarlo un día podrá guardar sus cosas solo en adelante.
  3. Instaurar un hábito implica una importante inversión de tiempo. Al principio, tienes que saber que eso que tú recoges en un abrir y cerrar de ojos te puede llevar cinco veces más de tiempo con ellos.
  4. Constancia, es decir, que siempre sea igual: después de sacar sus juguetes, se tienen que guardar al terminar de utilizarlos. Éste es un punto en el que muchas veces se flaquea, pues si tienes prisa preferirás recogerlos y acabar en un dos por tres, en lugar de que se cumpla la rutina.

Organiza un taller de caligrafía y lettering en la clase  

Ana Galindo

La escritura a mano o caligrafía, como cualquier habilidad, mejora con la práctica. Cada vez le hemos ido dando menos importancia a la escritura, y cuando lo hacemos es de forma rápida y con finalidad eminentemente práctica. Los estudiantes pierden muchas de sus motivaciones por “escribir bien a mano”, ya que toman apuntes de a gran velocidad, o hacen los dictados o trabajos interminables en los cuadernos, usando un tipo de letra tediosa y desfigurada.

En muchos lugares,  no ha sido hasta el año pasado cuando comenzó a extenderse la fiebre por el mundo del hand lettering y  comienzan a impartirse los primeros talleres.

Así que si no escribimos a mano día a día, y deseamos mejorar nuestra escritura, no nos quedará otra que realizar en clase o en casa prácticas guiadas. Se recomienda pasar al menos 15 minutos al día repasando diferentes formas del alfabeto, o escribir nuestras listas de tareas.

La mayoría de las escuelas no enseñamos la letra cursiva, por lo que sería conveniente y divertido realizar talleres:

Aprender a leer y a escribir textos con diferentes fuertes de alfabetos.

Mejorar habilidades de motricidad fina y la concentración.

Actualmente, puede resultar poco práctico escribir a mano todo. Sin embargo, debemos cambiar nuestra percepción considerándolo como un ejercicio de meditación, significativa y personal, y no un medio de comunicación arcaico.

La caligrafía y el lettering tienen bases muy similares.  Están relacionados, pero son diferentes. Se utilizan los mismos principios básicos, sin embargo el lettering se trata más de un dibujo que la escritura.

La caligrafía no es solo la que utilizamos para aprender a escribir cuando tenemos 5 años. Va mucho más allá. Con una letra bonita puedes sorprender, enamorar e hipnotizar, y  todos hemos pasado por ese proceso de ver a otros y pensar “yo también quiero escribir así“.

¿Qué necesitamos para poner en marcha un taller de caligrafía y lettering en clase?
1) Rotuladores y soportes.

Los soportes y materiales son diversos: lápices, rotuladores, plumillas y tinta, pinceles… Si hace un tiempo primaban tizas y Chalkpaint sobre pizarra, ahora lo que más de moda están son las acuarelas y los rotuladores con efecto acuarela.

Es fundamental tener unos buenos materiales. Los de la marca Tombow son muy recomendables Se puede apretar mucho más con lo que se logra más fácilmente la diferencia del trazo fino ascendente y ancho descendente si no estás muy ducho en la materia.

La última tendencia es acuarela multicolor sobre blanco. Se hace con pincel rellenable, que deja un resultado muy limpio.
Si practicamos también algunas técnicas de Scrap, nos viene muy bien un rotulador de tinta transparente para hacer “reservar” cuando pintemos. una reserva con tinta transparente y acuarela encima para crear un efecto muy delicado.

Fuente: elmarescolorazul.blogspot.com.es