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Booktubers, fomentando la lectura entre los más jóvenes

Todos conocemos —o hemos oído hablar— del fenómeno de los YouTubers, gente capaz de ofrecer contenido en vídeo que es seguido por millones de personas en todo el mundo. Hay cientos de profesores ‘youtubers’, y en los últimos tiempos se está abriendo un nuevo género de estos curiosos creadores de contenido: los booktubers, usuarios que crean sus propios vídeos hablando de literatura, recomendaciones y reseñas sobre lo último que han leído. Y se están convirtiendo en piezas esenciales a la hora de fomentar la lectura entre los más jóvenes.

De los primeros ‘youtubers’ a la actualidad

Era febrero de 2005 cuando tres jóvenes crearon YouTube, una plataforma en la que cualquiera podía subir un vídeo y compartirlo con sus contactos que con el paso de los años se ha convertido en un elemento imprescindible de la Internet moderna. Tan fundamental que algunos son capaces de generar grandes cantidades económicas al año, moviendo millones de de seguidores por todo el mundo.

Mientras los temas que suelen tratar se refieren, generalmente, al ocio y el entretenimiento (videojuegos, curiosidades, etc.), en los últimos años han empezado a surgir otro tipo de youtubers que tienen mucho que ver con el mundo de la educación. Sirva como ejemplo el caso de David Calle con UNICOOS, uno de los 10 finalistas del Global Teacher Prize 2017 y cuyo eje fundamental de trabajo es el mundo de vídeo a través de Internet; sin embargo, no es el único ejemplo de ‘youtuber temático’.

Lo fácil que es grabar nuestros propios vídeos ha permitido que cualquiera pueda exponer sus inquietudes y aficiones en la red, y esto ha hecho que aparezcan multitud de usuarios que tratan temáticas más específicas. En concreto, los booktubers son aficionados amantes de la lectura y la literatura, cuyo cometido es enseñar a su público qué leen, sus opiniones y recomendaciones.

Tocando nuevos temas: así son los booktubers

Mientras un aficionado a los videojuegos muestra sus partidas, analiza jugadas y estrategias o desmenuza los detalles de las últimas novedades, un booktuber indaga en los argumentos de un nuevo libro y en sus personajes. Tanto grandes clásicos como títulos más modernos, todo según la óptica del propio booktuber y su estilo.

Al igual que ocurre con otros youtubers, los booktubers tratan el mundo de los libros de una forma muy diferente a la visión más tradicional. El contenido que crean es mucho más dinámico y cercano al espectador, lo cual les permite llegar a una mayor masa de jóvenes. Los tiempos han cambiado y hemos de reconocer que para los jóvenes escolares del siglo XXI, Internet es el lugar donde recibir información. Los periódicos, revistas especializadas u otros medios han quedado obsoletos.

Existen vídeos temáticos, conexiones entre diferentes booktubers que por ejemplo tratan el mismo libro pero desde dos opiniones diferentes, vídeos en directo a través de las plataformas que lo permiten (como Periscope, Facebook Live, etc.) o incluso concursos, quedadas y reuniones. Se ignora el lenguaje más técnico y profundo con el objetivo de llegar al público joven, siendo más coloquial tanto en la palabra como en el trato.

Uno de los ejemplos de booktuber que mayor éxito ha tenido es el de Javier Ruescas, licenciado en periodismo y nacido en 1987, que cuenta con más de 185 mil seguidores en su canal en YouTube. Aunque comenzó a escribir en 2002, desde 2010 compatibiliza la labor de booktuber con la redacción de sus propias obras de literatura juvenil como Play o Pulsaciones o las más recientes Electro, Aura, Némesis y Latidos, que han cosechado gran éxito tanto entre sus seguidores como entre la comunidad de jóvenes aficionados por la lectura.

Al igual que sucede con otras categorías de youtubers, la clave en los booktubers está en esa cercanía a su público y en los nuevos contenidos y formatos que han sabido capaces de crear y poner en marcha. No vale sólo con grabarse a si mismos hablando a cámara, recitando un texto previamente preparado; los booktubers improvisan bajo guiones muy poco específicos e incluyen coloquialismos. Y por supuesto no sólo estamos ante reseñas de libros: también llevan concursos, retos o curiosidades del mundo de la literatura directamente a las pantallas de los espectadores.

La influencia de los booktubers en la industria del libro

Al igual que sucedió con otros segmentos del mercado, los booktubers están siendo esenciales en la industria del libro. Y no es un fenómeno recién aterrizado en la sociedad: medios como El País se refirieron a los booktubers en 2014, y lo mismo ocurrió con ABC en 2016, con El Confidencial o, más recientemente, también La Vanguardia.

Estos artículos de los medios generalistas nos permiten intuir que el fenómeno booktuber ha llegado para quedarse, y que su repercusión para las editoriales es más que significativa. Según el artículo de La Vanguardia, la crítica positiva de un libro por parte de un booktuber puede llegar a aumentar el 20% las ventas de ese libro en la plataforma Amazon.

Más allá de la importancia que este dato pueda tener para las editoriales, plenamente conscientes de lo que los booktubers pueden aportar a su negocio, esto también significa que existe un gran movimiento e interés por parte de la sociedad en general, y de los jóvenes en particular. Los canales tradicionales (revistas especializadas, dominicales, etc.) están obsoletos y el público busca otros medios en los que informarse.

La sociedad continúa interesada en la lectura, pero ahora los medios han cambiado y parte de la culpa está en todos esos booktubers que están despertando el interés por leer. Y en España hay muchos jóvenes con miles de seguidores a sus espaldas: sirva como ejemplo esta lista de Julián Marquina que ofrece un ranking con los 10 booktubers españoles con mayor número de seguidores, esta amplísima selección de Mariana Eguaras o esta otra de Melani Coyoy. O incluso un vídeo de una booktuber, las Palabras de Fa, que recomienda booktubers:

Las áreas protegidas son fuente de vida sostenible

Hainan Reynoso Uribe

El Plan LEA de LISTÍN DIARIO, junto a la comunidad educativa dominicana, se avoca a la celebración de la XXIV edición de Semana de la Geografía del 13 al 17 de marzo, bajo el tema ¡Aprende! nuestras áreas protegidas son fuente de vida sostenible.

Este tradicional proyecto educativo busca desarrollar conductas sustentables que propugnen por la preservación de las áreas protegidas, mediante la divulgación de conocimientos sobre geografía.

Es por esto que las escuelas y colegios se apresuran a adquirir los fascículos sobre los cinco ejes temáticos que se abordarán este año, y de los cuales tenemos a bien compartir el primero sobre las áreas protegidas. El folleto es de la autoría de la Dirección de Información Ambiental y Recursos Naturales del Ministerio de Medio Ambiente.

Un área protegida es “una porción de terreno y/o mar especialmente dedicada a la protección y mantenimiento de elementos significativos de la biodiversidad y de recursos naturales y culturales asociados, manejados por mandato legal y otros medios efectivos”, según la Ley 64-00.

Según el ministerio, dentro de los aspectos determinantes para declarar una zona como protegida se cuentan: el grado de intervención humana, representatividad de unidades biológicas, salvaguardar cuencas hidrográficas, conservar formaciones geológicas únicas, biodiversidad, valor genético, especies endémicas, especies en peligro de extinción, especies de flora y fauna característica, sitio de rutas migratorias, valores histórico-culturales, entre otras.

Patrimonio natural  y cultural del pueblo

El objetivo de estos espacios es la preservación de especies locales, migratorias y los recursos genéticos que mantienen la estabilidad de los ambientes y procesos ecológicos que se verifican en ellos, según establece un documento del departamento de Gestión de Áreas Protegidas.

Son remansos de agua dulce, salada y su biodiversidad asociada. De ellos fluye el aire puro que regula el clima, reciclan los nutrientes del bosque, y conservan los suelos que sirven de hábitat a una gran diversidad de especies.

En las áreas protegidas se puede encontrar evidencia de la historia y cultura de los pueblos, a través de vestigios. Asimismo, permiten a los estudiosos conocer el lugar en que ocurrieron hechos importantes.

La primera área protegida fue el Parque Nacional Yellowstone, en Estados Unidos de América. Declarado así a finales del siglo XIX.

El país se suma a la iniciativa en 1928, cuando se legisla a favor de que la porción de la Cordillera Central llamada el Vedado Yaque del Norte, se constituyera como la primera área protegida del país. En 1933, se delimita el primer parque nacional en Las Matas y en el 1938, el Vedado de Constanza.

La gestión de dichas áreas inicia en 1962 con la creación de la Dirección General Forestal. En 1974 surge la Dirección Nacional de Parques, con la misión de “ordenar, administrar y regir los espacios protegidos”. En 2000 se crea el hoy Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales mediante la la Ley 64-00.

Los datos indican que la superficie de las áreas protegidas es de aproximadamente 58,441.45 km², de los cuales alrededor de 12,890,81 km² corresponden al área terrestre, mientras que unos 45,550,64 km² comprenden el área protegida marina.

Protegidas por ley

El manejo de un total de 128 áreas dentro de 12 categorías, según los objetivos de conservación, se realiza de forma armónica a través del Sistema Nacional de Áreas Protegidas (Sinap).  Con el fin de tener un lenguaje común respecto a las categorías de manejo adoptadas en el Sinap, el país adoptó las directrices patrocinadas por la Unión Mundial para la Naturaleza (UICN). Dichos renglones facilitan la planificación, y mejoran la gestión de la información sobre las áreas protegidas, ayudando a regular las actividades dentro de ellas.

En su artículo 13, la Ley Sectorial de Áreas Protegidas de República Dominicana contempla las siguientes categorías de manejo:

Categoría I. Áreas de Protección Estricta: Reserva Científica. Santuario de Mamíferos Marinos.

Categoría II. Parques Nacionales: Parque Nacional y Parque Nacional Submarino.

Categoría III. Monumentos Naturales. Monumento Natural y Monumento Cultural.

Categoría IV. Áreas de Manejo de Hábitat/Especies. Refugio de Vida Silvestre.

Categoría V. Reservas Naturales. Reservas Forestales, Bosque Modelo y Reserva Privada

Categoría VI. Paisajes Protegidos Vías Panorámicas, Corredor Ecológico y Áreas Nacionales de Recreo

Para cada una de esas categorías de manejo, dicha ley define los objetivos por lo cual fueron creadas, a la vez que indica los usos permitidos en cada uno de ellas.

Áreas protegidas con reconocimiento internacional

La zona de Jaragua–Bahoruco –Enriquillo fue declarada como Reserva Científica por la UNESCO en 2002. Este paraíso ubicado en la región suroeste del país, alberga tres zonas núcleo, que son los parques nacionales: Jaragua, Sierra de Bahoruco y Lago Enriquillo e isla Cabritos.  La zona es de gran importancia ecológica y de alta diversidad biológica, sumado a su alto porcentaje de especies endémicas