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El Cuento: concepto, características y estructura

El relato corto es uno de los géneros literarios más utilizados, te explicamos el concepto de cuento y sus características. ademas de eso te enseñamos a identificar cuales son sus partes y estructura con ejemplo claro:

Esperamos que esta información sobre concepto y características del cuento te sea de mucha ayuda.

📖 El Cuento ¿Qué es? Concepto y Definición 📖

Cuento concepto: a diferencia de las narraciones históricas o documentales,  es un relato breve de carácter ficcional y no podemos juzgarlo como verdadero o falso ya que pertenece al discurso literario, la ficción.

Puede ser verosímil. La verosimilitud es el grado de credibilidad de la historia y está determinada por la mayor o menor aceptabilidad de acciones y personajes dentro de las condiciones creadas por ese mundo de ficción.

El cuento o relato corto es un subgénero muy cultivado. Hay cuentos que pertenecen la tradición literaria y se van transmitiendo por vía oral, de generación en generación. Es el caso de Caperucita roja, blanca nieves, Aladino y otros muchos relatos que forman parte del folclore de la cultura occidental. Frente a ellos están los cuentos de autor, que suelen presentar un estilo más elaborado y una estructura más compleja que los cuentos populares.

En algunas ocasiones el escritor Julio Cortázar expuso la siguiente comparación: una fotografía es el cuento, como una película completa es la novela. Es decir, el cuento se define no solo por su brevedad, si no también pos el hecho de que el escritor escoge un fragmento de la realidad para hacer la narración. Esta decisión del escritor implica que algunos de los elementos de su creación presentan características peculiares.

📗 Características del cuento 📗

Las características de un cuento son:

  • Carácter condensado, es decir, brevedad.
  • Presencia de un narrador que cuenta los hechos.
  • Desarrollo de un conflicto central.
  • Participación de pocos personajes.
  • Descripción precisa.
  • Las acciones conducen a un final o desenlace.

📘 Partes de un cuento 📘

Las partes de un cuento son:

Marco

Personajes – ¿Quiénes?

Espacio – ¿Cuándo?

Tiempo – ¿Dónde?

Conflicto

¿Qué obstáculo se propone?

¿Qué intereses entran en conflicto?

Desenlace

¿Cómo finaliza?

¿Se resuelve el conflicto o queda abierto?

📙 Estructura del cuento 📙

Los personajes. La construcción narrativa en el cuento gira alrededor de las situaciones que vive un personaje. Sin embargo, y a diferencia de la novela, el cuento se centra únicamente en un pequeño fragmento de la vida de los personajes.

Los lugares. Cuando un autor decide escribir un cuento, es decir, un hecho concreto, o un fragmento de la vida de un personaje, no tiene ni espacio ni tiempo para la descripción de loa lugares, a menos que el lugar sea el protagonista de la historia. Por lo tanto, en un cuento la descripción de lugares pasa generalmente, a un segundo plano, es más importante el conflicto.

El argumento. Desarrollan los acontecimientos que van sucediendo paso a paso.

El tema. Es el motivo que genera conflicto o problema, que se ha de resolver positiva o negativamente, o queda abierto. Para comprender el cuento es necesario desentrañar el tema. Pero no debe confundirse con el título a que este, por lo general lo sugiere o lo anticipa.

La trama. En un cuento la trama gira alrededor de un conflicto central. Como su nombre lo indica, la trama es la organización que el escritor hace con los hechos que componen la historia. Esta organización puede corresponder a una secuencia cronológica. Sin embargo, en algunas ocasiones el escritor presenta los hechos sin responder a un orden cronológico. Un cuento puede empezar por el final de la historia y así crear mayor interés. En los cuentos policiales, por ejemplo, se comienza con un hecho misterioso que debe ser resuelto a lo largo de la narración. Cuando el escritor organiza los hechos sin responder a un orden cronológico, el lector debe organizarlos, es decir, debe reconstruirlos a partir de la narración.

✏️ La secuencia narrativa en el cuento ✏️

Los cuentos son textos en los que predomina la trama narrativa porque presentan una serie de acciones que suceden unas a otras en un tiempo establecido una relación de causa-efecto, eso significa que un hecho ocurre como consecuencia del anterior.

Entre las acciones se distinguen las principales y las secundarias. Las acciones principales núcleos narrativos son aquellas que no pueden ni suprimirse ni modificarse sin alterar el desarrollo de la narración. Solo las acciones secundarias son las que pueden alterarse sin cambiar el curso de la historia.

Además de acciones, en una narraciones pueden encontrar señales pistas que le ayudan al lector a reconocer, estas pistas o señales ofrecen datos anticipatorios de un hecho que ocurrirá. Estas señales son los indicios.

📚 Ejemplo de Cuento 📚


Continuidad de los parques

Julio Cortázar

Había empezado a leer la novela unos días antes. La abandonó por negocios urgentes, volvió a abrirla cuando regresaba en tren a la finca; se dejaba interesar lentamente por la trama, por el dibujo de los personajes. Esa tarde, después de escribir una carta a su apoderado y discutir con el mayordomo una cuestión de aparcerías, volvió al libro en la tranquilidad del estudio que miraba hacia el parque de los robles. Arrellanado en su sillón favorito, de espaldas a la puerta que lo hubiera molestado como una irritante posibilidad de intrusiones, dejó que su mano izquierda acariciara una y otra vez el terciopelo verde y se puso a leer los últimos capítulos. Su memoria retenía sin esfuerzo los nombres y las imágenes de los protagonistas; la ilusión novelesca lo ganó casi en seguida. Gozaba del placer casi perverso de irse desgajando línea a línea de lo que lo rodeaba, y sentir a la vez que su cabeza descansaba cómodamente en el terciopelo del alto respaldo, que los cigarrillos seguían al alcance de la mano, que más allá de los ventanales danzaba el aire del atardecer bajo los robles. Palabra a palabra, absorbido por la sórdida disyuntiva de los héroes, dejándose ir hacia las imágenes que se concertaban y adquirían color y movimiento, fue testigo del último encuentro en la cabaña del monte. Primero entraba la mujer, recelosa; ahora llegaba el amante, lastimada la cara por el chicotazo de una rama. Admirablemente restañaba ella la sangre con sus besos, pero él rechazaba las caricias, no había venido para repetir las ceremonias de una pasión secreta, protegida por un mundo de hojas secas y senderos furtivos. El puñal se entibiaba contra su pecho, y debajo latía la libertad agazapada. Un diálogo anhelante corría por las páginas como un arroyo de serpientes, y se sentía que todo estaba decidido desde siempre. Hasta esas caricias que enredaban el cuerpo del amante como queriendo retenerlo y disuadirlo, dibujaban abominablemente la figura de otro cuerpo que era necesario destruir. Nada había sido olvidado: coartadas, azares, posibles errores. A partir de esa hora cada instante tenía su empleo minuciosamente atribuido. El doble repaso despiadado se interrumpía apenas para que una mano acariciara una mejilla. Empezaba a anochecer.

Sin mirarse ya, atados rígidamente a la tarea que los esperaba, se separaron en la puerta de la cabaña. Ella debía seguir por la senda que iba al norte. Desde la senda opuesta él se volvió un instante para verla correr con el pelo suelto. Corrió a su vez, parapetándose en los árboles y los setos, hasta distinguir en la bruma malva del crepúsculo la alameda que llevaba a la casa. Los perros no debían ladrar, y no ladraron. El mayordomo no estaría a esa hora, y no estaba. Subió los tres peldaños del porche y entró. Desde la sangre galopando en sus oídos le llegaban las palabras de la mujer: primero una sala azul, después una galería, una escalera alfombrada. En lo alto, dos puertas. Nadie en la primera habitación, nadie en la segunda. La puerta del salón, y entonces el puñal en la mano, la luz de los ventanales, el alto respaldo de un sillón de terciopelo verde, la cabeza del hombre en el sillón leyendo una novela.

Fuente: tareas-facil.com

Las 5 características de los maestros más eficaces

Desempeñar la profesión docente requiere de gran responsabilidad, por ello estas son 5 características que no pueden faltar en los maestros

Un docente es el responsable del desarrollo de todo un grupo de estudiantes. La enseñanza no se trata solo de la difusión del conocimiento académico, ya que los profesores también deben absorber en la vida cotidiana lo que piensan sus alumnos y guiarlos por el camino correcto.
Beneficios como la seguridad del empleo, la movilidad académica y las vacaciones largas, a menudo actúan como poderosos incentivos ante los futuros profesores. Sin embargo, hay muchas personas que no suelen notar las exigencias que conlleva esta profesión.
No obstante, si posees paciencia, respeto por el aprendizaje, empatía y ganas de ayudar a otros, la enseñanza sin duda puede tornarse en una carrera muy gratificante,llena de oportunidades para el desarrollo personal y profesional.
Entonces, si eres una persona que busca desempeñarse en la tarea de educar a otros y contribuir a su progreso íntegro, debes tener las 5 características de los maestros más eficaces. Descúbrelas a continuación.

5 características de los maestros más eficaces:

1 – Una mente abierta

Aprendizaje y adaptación son dos de las partes más grandes de ser un buen maestro. Cada día esta experiencia te traerá nuevos e inesperados obstáculos que superar, por lo que debes ser capaz de adaptarte y saber manejar una significativa cantidad de elementos adversos, sobre todo al principio de tu carrera.

“Los maestros eficaces no nacen, se hacen después de una enorme cantidad de trabajo duro y dedicación”, afirma Lynn Columba, coordinadora del programa de la Facultad de Educación de la Universidad de Lehigh en Bethlehem, Pensilvania.

2 – Flexibilidad y paciencia

Las interrupciones mientras impartes cátedra son muy comunes, por lo que, una actitud flexible y paciente es importante no solo para que tengas estable tu nivel de estrés, sino también para que puedas controlar cualquier situación que pueden generar los estudiantes que están a tu cargo.

3 – Dedicación

Ser profesor genera grandes beneficios como el tener varios meses de vacaciones. Sin embargo, esta profesión implica dedicación total, por lo que es necesario que aprendas nuevas habilidades y que, por ejemplo, asistas a seminarios sobre diferentes temas y disciplinas durante este período de descanso.

4 – Actitud positiva

Una actitud positiva te ayudará a saber cómo sobrellevar y actuar frente a diversos problemas que pueden expresar o tener los estudiantes. Los jóvenes a los que enseñes tendránademás de un profesor, un referente a quien acudir en diferentes situaciones. Es importante que mantengas una actitud abierta con ellos para que se sientan apoyados.

5 – Altas expectativas

Un maestro eficaz debe tener altas expectativas, por lo cual cada día debe motivar a que sus alumnos se esfuercen cada vez más para lograr mejores resultados.

La conformidad y la quietud no son características de esta profesión. Ser maestro es una ardua tarea, sin dudas, pero solo aquellos que aspiran a más y tienen altas expectativas sobre su trabajo son los que alcanzan el éxito y se destacan.

Fuente: noticias.universia.net.mx

Todo lo que debes valorar a la hora de elegir el colegio de tus hijos

Para muchas familias elegir un centro educativo para los hijos supone no solo una prioridad, sino también una enorme responsabilidad que trae de cabeza a muchos padres, sobre todo cuando el niño va a ser escolarizado por primera vez. No existe una fórmula mágica, ni única, que dé respuesta a las preguntas que se plantean los padres para acertar en la elección, pues al final es una decisión personal de cada familia.

Se aconseja que las familias hagan una profunda reflexión antes de hacer matrícula en un centro: deben tener clara cuál es su meta. No se trata de que sea cirujano o abogado, sino de tener una visión integral de la persona en la que queremos que se convierta, de los valores y capacidades que queremos que posea. Para unos padres será más importante que al final del proceso educativo su hijo tenga un conocimiento de varios idiomas, para otros que posea unos valores religiosos, o que su hijo esté integrado en la sociedad real. Lo importante es que la familia tenga claro el proyecto educativo que quiere para su hijo, y que se cree una sociedad entre la familia y el colegio. Lo ideal es que el centro sea una prolongación de lo que se vive en casa.

Público, privado, concertado

La mayoría de los padres comienzan por establecer si quieren un centro educativo público, concertado o privado. Quizá la crisis sea una buena oportunidad para que quien nunca pensó en la oferta pública comprueben la buena calidad de esta enseñanza. Si tienen cerca un colegio público (gestionado por la Administración y gratuito), se recomienda a los padres acercarse a ver sus dotaciones, conocer al profesorado.

Las otras dos grandes opciones pasarían por elegir una formación concertada (centros privados que disfrutan de subvenciones públicas, por lo que el coste de las matrículas es inferior al de los privados), o privada, donde el modelo de educación está financiado por los padres de los alumnos y están autorizados para implantar un ideario de enseñanza propio, siempre que se ajusten a las exigencias que marca la ley. También tienen libertad para establecer sus normas de admisión.

Pero, ¿cómo inclinarse por una opción u otra? Expertos en la materia recomiendan que los padres busquen referencias directas del centro que les interese. También que pregunten a otros padres de alumnos las cuestiones que más le inquieten y, si es posible, que concierten una entrevista con los responsables o profesores del centro para profundizar en aquellos asuntos de los que necesiten más información. No obstante, algunos colegios celebran «jornadas de puertas abiertas» para que los padres vean el centro en pleno funcionamiento y resuelvan sus dudas «in situ».

Es recomendable  preguntar por el proyecto pedagógico, por cómo es la comunicación del centro con las familias, si hay facilidad de acceso al equipo directivo, si el colegio realiza actividades extraescolares y complementarias y participa en programas de innovación, porque estos son indicadores de un profesorado motivado.

 La ubicación del centro educativo es uno de los principales aspectos a evaluar.

No es irreversible

En cualquier caso, la decisión hay que vivirla con calma porque, como asegura el filósofo y pedagogo Gregorio Luri, autor del libro «Mejor educados» (Ariel, 2014), «si algo hay que tener claro a la hora de echar una inscripción en un centro es saber que el clima intelectual y los hábitos de trabajo que reinan en la familia son mejores predictores del éxito o del fracaso escolar que la escuela misma». Además conviene pensar que no es una decisión irreversible. Si no has acertado, siempre puedes volver a buscar algo mejor para tu hijo.

Fuente: abc.es

10 características de una clase que “funciona”

¿Quieres que tu aula sea un lugar “intelectualmente activo”? ¿Qué caractiza a los entornos de aprendizaje progresivo? ¿Por qué son el modelo del siglo XXI para tantos?  Terry Heick, en TeachThought, nos ofrece un resumen en 10 puntos sobre aquello que caracteriza a un entorno de enseñanza-aprendizaje efectivo. Y tu aula, ¿qué?

  1. Estudiantes que hacen preguntas; buenas preguntas

No decimos que esto sea consecuencia de un buen clima de aula, pero sí es crucial si hablamos de aprendizaje y, además, el papel de la curiosidad está infravalorado: aunque se ha estudiado, no lo hemos tratado con la suficiente y necesaria profundidad, ni lo apreciamos debidamente entre nuestras/os alumnas/os. Si una unidad temática provoca poca curiosidad, si las tareas no la generan, mal asunto… Muchos profesores y muchas profesoras obligan al alumnado a preguntar cosas, sobre todo al principio de las unidades didácticas y al final de las clases: no se trata de esto, en absoluto. Esta táctica no da resultado, es en vano y desalienta a ambas partes. Hay que enseñar a los niños y las niñas a hacer buenas preguntas

  1. Las preguntas se valoran más que las respuestas

Porque, sí, las preguntas son más importantes que las respuestas: las buenas preguntas conducen al aprendizaje. Tienen valor en sí mismas (lo cual no significa que las buenas respuestas no lo tengan, pero una buena pregunta revela indagación y, a menudo, una respuesta implícita y un proceso constructivo para hallar la incógnita). Es más: es muy recomendable que “premies” ese tipo de acontecimientos y los tengas en cuenta a la hora de poner la (muy sobrevalorada) calificación.

  1. Las ideas provienen de muchas fuentes

Ideas para lecciones, para lecturas, para las pruebas objetivas, para los proyectos, para los trabajos… La fibra del aprendizaje del alumnado tiene que surgir desde muchas fuentes. Si todo viene de tí, mal: estás ayudando a matar la curiosidad, dándolo todo hecho. La comunidad educativa, los/as expertos/as (fuera del ámbito educativo; por ejemplo, físicos/as, lingüistas,etc) o el propio alumnado son muy buenas fuentes: un gran cambio en la credibilidad de los contenidos y habilidades impartidos en el aula.

  1. Se usan una gran variedad de métodos didácticos y diferentes modelos de diseño de material

Investigación, ABP (Aprendizaje Basado en Proyectos), estudio de casos, eLearning, flipping classroom… Las posibilidades son infinitas. Ningún método satisface a todos/as los/as alumnos/as: hay que variar y adaptarse a la diversidad del aula. Esa diversidad, además, incide en tus capacidades y habilidades docentes

  1. Aulas inmersas en el “mundo real”, en la comunidad

No tiene sentido que el aprendizaje ocurrido en el aula no trascienda al “mundo”, y que el “mundo” no llegue al aula. Hay que combinar todo: entorno digital y entorno físico, libros, murales, TIC, trabajos manuales… Todo en uno.

  1. Personalizamos el aprendizaje sirviéndonos de varios criterios

Esta personalización es, posiblemente, el futuro. Por ahora, la responsabilidad de la y el estudiante sobre su propio aprendizaje, sobre su “enrutamiento”, es limitada y parece caer sobre los/as docentes. Esto hace de la planificación individualizada un desafío; las guías a tomar para hacerlo “a medida” deberían reunir diferentes tipos de criterios: no sólo los resultados académicos o el nivel de competencia lingüística, por ejemplo, sino también las preferencias de trabajo, disposición hacia diferentes contenidos, intereses, etc.

  1. Evaluación transparente, auténtica, no punitiva.

La evaluación es un intento de saber lo que alguien “entiende”. Lo más frecuente es separar a “buenos/as alumnos/as” de “malos/as alumnos/as” en función de calificaciones. Para empezar, podríamos dudar de lo adecuado de los métodos de evaluación utilizados, del análisis del aprendizaje… pero lo central es que la evaluación debe ayudarles a mejorar: de ahí la importancia de la retroalimentación

  1. Los criterios de “éxito” son equilibrados y el alumnado los conoce

Las/os alumnas/os no deberían tener que adivinar qué significa para nosotros/as el “éxito”. Tampoco debería ponderarse totalmente sobre la participación, los resultados de las pruebas objetivas y los factores individuales de predisposición, actitud y comportamiento. ¿Tienes un marco coherente para definir el éxito? Hazlo y comunícalo a tus alumnos y alumnas

  1. Hábitos de aprendizaje en constante modelado

Curiosidad, persistencia, flexibilidad, creatividad, colaboración, retroalimentación, fijar prioridades, fijar metas… Lo que a menudo aprendemos sobre todo aquello que nos rodea es menos didáctico y más observacional, más indirecto

  1. Hay oportunidades para la práctica

Revisamos los conocimientos y pensamientos “antiguos” de nuestro alumnado y los propios, reflejamos los viejos errores, abordamos de nuevo las ideas complejas, repensamos las ideas clave desde diferentes ángulos y contrastamos los conceptos divergentes. Viajamos, ascendemos y descendemos dentro de la Taxonomía Bloom para maximizarlas oportunidades del estudiante de comprender, aprender y demostrar.

Fuente: escuela20.com

Cómo identificar los problemas de aprendizaje en los niños

Los problemas de aprendizaje afectan a 1 de cada 10 niños en edad escolar. Estos problemas pueden ser detectados en los niños a partir de los 5 años de edad y constituyen una gran preocupación para muchos padres, ya que afectan al rendimiento escolar y a las relaciones interpersonales de sus hijos. Un niño con problemas de aprendizaje suele tener un nivel normal de inteligencia, de agudeza visual y auditiva.

Es un niño que se esfuerza en seguir las instrucciones, en concentrarse y portarse bien en su casa y en la escuela. Su dificultad está en captar, procesar y dominar las tareas e informaciones, y luego en desarrollarlas posteriormente. El niño con ese problema simplemente no puede hacer lo mismo que los demás, aunque su nivel de inteligencia sea el mismo.

8 pistas para detectar problemas de aprendizaje en los niños

El niño con problemas de aprendizaje específicos presenta patrones poco usuales, a la hora de percibir las cosas en el ambiente externo. Sus patrones neurológicos son distintos a los de otros niños de su misma edad. Sin embargo, tienen en común algún tipo de fracaso en la escuela o en su comunidad.

Cuando un niño tiene problemas para procesar la información que recibe, le delata su comportamiento. Los padres deben estar atentos y observar las señales más frecuentes que indican la presencia de un problema de aprendizaje:

– Dificultad para entender y seguir tareas e instrucciones.

– Problemas para recordar lo que alguien le acaba de decir.

– Dificultad para dominar las destrezas básicas de lectura, deletreo, escritura y/o matemática, por lo que fracasa en el trabajo escolar.

– Dificultad para distinguir entre la derecha y la izquierda, para identificar las palabras, etc. Puede presentar tendencia a escribir las letras, las palabras o los números al revés.

– Falta de coordinación al caminar, hacer deporte o llevar a cabo actividades sencillas como sujetar un lápiz o atarse el cordón del zapato.

– Facilidad para perder o extraviar su material escolar, libros y otros artículos.

– Dificultad para entender el concepto de tiempo, confundiéndo el ‘ayer’, con el ‘hoy’ y/o ‘mañana’.

– Tendencia a la irritación o a manifestar excitación con facilidad.

Características de los problemas de aprendizaje

Los niños que tienen problemas del aprendizaje con frecuencia presentan, según la lista obtenida de When Learning is a Problem/LDA(Learning Disabilities Association of America), características y/o deficiencias en:

Lectura (visión) El niño se acerca mucho al libro; dice palabras en voz alta; señala, sustituye, omite e invierte las palabras; ve doble, salta y lee la misma línea dos veces; no lee con fluidez; tiene poca comprensión en la lectura oral; omite consonantes finales en lectura oral; pestañea en exceso; se pone bizco al leer; tiende a frotarse los ojos y quejarse de que le pican; presenta problemas de limitación visual, deletreo pobre, entre otras.

Escritura Invierte y varía el alto de las letras; no deja espacio entre palabras y no escribe encima de las líneas; coge el lápiz con torpeza y no tiene definido si es diestro o zurdo; mueve y coloca el papel de manera incorrecta; trata de escribir con el dedo; tiene un pensamiento poco organizado y una postura pobre.

Auditivo y verbal El niño presenta apatía, resfriado, alergia y/o asma con frecuencia; pronuncia mal las palabras; respira por la boca; se queja de problemas del oído; se siente mareado; se queda en blanco cuando se le habla; habla alto; depende de otros visualmente y observa al maestro de cerca; no puede seguir más de una instrucción a la vez; pone la tele y la radio con volumen muy alto.

Matemáticas El alumno invierte los números; tiene dificultad para saber la hora; pobre comprensión y memoria de los números; no responde a datos matemáticos.

Fuente: guiainfantil.com

¿Qué características esperan los alumnos de nosotros?

¿Sabes qué características  esperan los alumnos de nosotros? ¿qué expectativas y prejuicios tiene nuestro alumnado acerca de nosotros? En este artículo te daremos a conocer los cuatro rasgos que los estudiantes desean encontrar en su profesorado.

  1. “Es divertido y hace que aprender también sea divertido”. Al profundizar en el tema, los alumnos detallaron esta percepción, señalando que deseaban profesores y profesoras que disfrutaran enseñando y lo demostraran en sus interacciones con el alumnado en su día a día (es que esas cosas se notan).
  2. “Se preocupa realmente por mí”. Básicamente, hacen distinción entre el cuidado genuino y otras actitudes más hipócritas: muchos de ellos afirmaron haberse llegado a sentir insultados ante actitudes extremadamente paternalistas.
  3. “Nos da un trato igualitario” Casi todos los alumnos encuestados afirman que les agrada el trato con igualdad entre los compañeros, y valoran que el o la docente trate a cada cual según ese principio.
  4. “Trabajamos en grupo y por proyectos” para, volviendo al punto 1, hacer el aprendizaje divertido. Todo estudiante desea poder elegir y desea actividades prácticas, resolución de problemas y elaboración de proyectos.

Fuente: comunidaddocente.org