Entradas

La anécdota: características y pasos para su elaboración

¿QUÉ ES UNA ANÉCDOTA?

Una anécdota es un tipo de texto narrativo, que puede ser oral o escrito, y que consiste en relatar una situación vivida, por el emisor, y que tenga como rasgo principal, el destacarse dentro de sus experiencias, ya sea por ser extraña, graciosa, tragicómica o vergonzosa.

CARACTERÍSTICAS DE UNA ANÉCDOTA

Es fundamental que una anécdota sea:

1. NARRATIVA

Esto significa que debe relatarse o escribirse como si fuera un cuento breve. Por ello, debe seguir una secuencia de hechos, que involucren una presentación o inicio; un desarrollo, un clímax y un desenlace.

2. BREVE

Para que una anécdota logre captar la atención de la audiencia, debe ser una historia breve, pero a la vez entretenida e interesante.

3. CONTADA CON HISTRIONISMO

Una anécdota debe ser contada con gracia y actitud, es decir, resaltando las partes más interesantes; utilizando variedad en el tono de voz y logrando, que el público logre imaginarse y empatizar con la situación que se relata.

4. RELATADA EN ORDEN SECUENCIAL

Una anécdota se caracteriza, además, porque los acontecimientos, se relatan en orden cronológico o secuencial, es decir, desde el inicio, hasta su término.

PASOS PARA ELABORAR UNA ANÉCDOTA

Si lo que deseas es relatar una anécdota, considera los siguientes pasos, para su elaboración:

  1. Piensa en algún suceso que hayas vivido que se destaque por ser gracioso, tragicómico, divertido, etc. Y que estés dispuesto a contar en público, sin avergonzarte.
  2. Escribe en una hoja, los acontecimientos principales del suceso, en el orden en que ocurrieron.
  3. Ensaya la forma en que lo contarás, fijándote principalmente, en:
  • destacar los ámbitos más interesantes y divertidos de la historia.
  • ser breve, evitando así, aburrir con tu historia.
  • utilizar variados todos de voz, y en ir actuando con tus palabras, lo que te ha sucedido.

EJEMPLO DE UNA ANÉCDOTA

A continuación, te presentamos un ejemplo de anécdota.

Estaba caminando por la estación del metro. Esa mañana me había arreglado muy bonita para ir a una reunión. Me sentía realmente despampanante y capturando todas las miradas de quienes se encontraban a mi alrededor. De pronto, lo veo: un joven alto, de pelo castaño, ojos verdes; muy bien parecido. Él, me miraba fijamente. Yo, sencillamente, ¡no podía creerlo! Me veía bien, pero… ¿Para captar la atención de un hombre así de guapo? No me cabía en la cabeza. De seguro, era por ese vestido ceñido que me había comprado hacía un par de días o.. por esos masajes que me había hecho en la peluquería… no sé, pero el asunto, es que todo había dado resultado.

Pasé por el lado del joven y como lo perdí de vista, seguí caminando con la cabeza girada hacia atrás, mientras avanzaba en busca del metro – que aún no aparecía – contorneando mis caderas y con un aire muy coqueto, para hacerle notar, que me interesaba entablar una conversación con él. Él sonreía. Yo pensaba: “¡Por fin!, hoy se acaba mi soltería. En eso iba discurriendo, cuando ¡Plaf! ¡Me caigo dentro de la línea del metro! Toda la gente se agolpó a mirarme. Yo, en el suelo, con el pelo desordenado, sin poder subir por mis propios medios; el vestido roto y la vergüenza… ¡Qué vergüenza sentía! Entre varios, lograron sacarme de ahí, antes que llegara el tren y me atropellara. Cuando ya estaba sana y salva, miré de reojo al joven, que se reía a carcajadas de mí. Con el orgullo hecho pedazos, me subí al primer vagón que vi y traté de hacerme la desentendida.

Fuente: https://www.escolares.net/

Discurso – Concepto, tipos, funciones, características y ejemplos

¿Qué es un discurso?

Un discurso es una forma de comunicación en la que un emisor construye un mensaje y lo transmite a un receptor utilizando un código (que usualmente es el lenguaje) a través de un canal, que puede ser oral o escrito.

 

Un concepto de discurso más específico hace referencia a la acción que ejecuta una persona cuando habla ante un público y emite un mensaje previamente preparado. Este tipo de discurso busca orientar respecto a un tema y es desarrollado de manera tal que capte el interés del público.

 

En los actos políticos, económicos o académicos se suelen efectuar discursos y muchos se apoyan en recursos informáticos como presentaciones de diapositivas, vídeos o imágenes.

La palabra discurso también suele relacionarse con la palabra relato, en referencia al contenido cultural e ideológico que profesa una persona o grupo. Por ejemplo: cuando se habla de un discurso liberal, marxista o moderno.

Discurso directo e indirecto

El término discurso también hace alusión a los postulados que comunican información arrojada por un individuo o grupo. Según sus características, el discurso puede ser:

  • Discurso directo. Oración que expresa y reproduce de manera textual las palabras de un individuo. Suele expresarse entre comillas, antecedido por guiones o dos puntos. Por ejemplo: “Quiero jugar a orilla del río” o Mateo: Quiero jugar a orilla del río.
  • Discurso indirecto. Oración que reproduce de manera indirecta las palabras de un individuo adaptando los tiempos verbales, pronombres personales y referencias temporales. Suele introducirse con el verbo decir, expresar, asegurar, entre otros, seguido de la conjunción que. Por ejemplo: Él dice que quiere jugar a orilla del río (tiempo presente si se reproduce en simultáneo con el discurso de Mateo) o Él dijo que quería jugar a orilla del río (tiempo pasado si se reproduce con posterioridad al discurso original).

Características del discurso

  • Preciso. Debe exponer un tema y sus argumentos de manera que pueda ser comprendido por la audiencia.
  • Verificable. Debe basarse en hechos comprobables que justifiquen y den validez al discurso, salvo en algunos casos como en el discurso religioso o artístico.
  • Especializado. Debe hacer foco en un área y estar dirigido a la audiencia idónea que pueda interpretarlo y sea de utilidad.
  • Original. Debe valerse de sus propios recursos y contar con puntos de vistas creativos, únicos y novedosos
  • Estructurado. Debe organizar la información de manera clara y ordenada para ser interpretado por los oyentes o lectores.
  • Atractivo. Debe llamar la atención de la audiencia, mantenerla activa y, en muchos casos, motivar a la acción.
  • Multi contenido. Puede contar con varios tipos de información y complementarse con recursos audiovisuales.
  • Multi plataforma. Puede transmitirse a la audiencia de forma oral o escrita.

Partes del discurso

Las partes del discurso clásico fueron establecidas en la Rhetorica ad Herennium, tratado que reúne los principales lineamientos de la oratoria y el discurso escrita en el 90 a. C. (aproximadamente) por autor desconocido.

  • Exordio. El orador busca captar la atención de la audiencia.
  • Narratio. El orador presenta el tema a tratar en el discurso.
  • Divisio. El orador desarrolla su punto de vista y defiende su teoría o argumento sobre la cuestión tratada.
  • Confirmatio. El orador expone sus argumentos y las pruebas sobre las que se fundamentan.
  • Refutatio. El orador presenta las pruebas que rechazan los demás argumentos contrarios al suyo.
  • Conclusio. El orador plantea las conclusiones de lo expuesto y los pasos a seguir.

Además, existe una clasificación ampliamente utilizada que divide al discurso en:

  • Introducción. Se presenta el tema a tratar.
  • Desarrollo. Se postulan los argumentos existentes sobre la cuestión.
  • Desenlace. Se sintetizan las ideas más relevantes y se destaca el aporte del análisis de la argumentación expuesto.

Las disciplinas que estudian el discurso

Al ser un concepto muy amplio varias disciplinas o ciencias estudian y analizan el discurso. En primer lugar, la lingüística estudia el discurso como forma de lenguaje escrito u oral, es decir, el texto o conversación. En cuanto a la comunicación se encargan la antropología y la etnografía.

Para la filosofía, el discurso responde a un sistema social de ideas o pensamientos y dentro de la psicología, en el área del psicoanálisis, el discurso se basa en una cuestión lógica.

Los tipos de discursos

Los tipos de discurso se pueden diferenciar según ciertos criterios:

Según la estructura:

  • Discurso narrativo. Refiere a hechos que se expresan en un contexto de tiempo y espacio y que pueden ser reales o imaginarios.
  • Discurso descriptivo. Intenta mostrar las características de lo expresado sin emitir una valoración personal.
  • Discurso expositivo. Informa acerca de algo de manera objetiva, clara y ordenada.
  • Discurso argumentativo. Intenta convencer o persuadir acerca de algo.

Según el área:

  • Discurso político. Comunica las bases y propuestas políticas de un espacio y busca convencer a la audiencia.
  • Discurso religioso. Comunica las bases de un credo a través de los dogmas de fe que rigen una religión para generar fidelidad y captar seguidores.
  • Discurso publicitario. Comunica las particularidades de un bien o servicio y tiene como objetivo convencer a la audiencia para que lo adquiera en el mercado.
  • Discurso empresarial. Comunica las decisiones, planes o proyectos de una organización o empresa y busca motivar a los empleados, clientes y proveedores.
  • Discurso académico. Comunica novedades o propuestas dentro del ámbito de una escuela o universidad, su función es comunicar y generar comunidad entre los miembros de la organización.
  • Discurso artístico. Comunica emociones y sentimientos de carácter subjetivo, su función es trasmitir y entretener.

Las funciones del discurso

discurso funciones del lenguaje
En el discurso se pueden combinar diversas funciones del lenguaje.

Según la postura que toma el hablante, el lenguaje dentro del discurso toma distintas formas y funciones:

  • Función expresiva. Cuando el mensaje apela a expresar un sentimiento.
  • Función apelativa. Cuando el mensaje busca llamar la atención del oyente y provocar una respuesta.
  • Función poética. Cuando el discurso prioriza la forma del mensaje.
  • Función informativa o referencial. Cuando el mensaje brinda información objetiva.
  • Función de convencimiento. Cuando el mensaje busca vender un bien o servicio.
  • Función de entretenimiento. Cuando el mensaje busca divertir o distender.

Ejemplos de discursos

Discurso político:

“(…) Por eso tenemos que empezar por reconocer que, por más leyes que existan sobre el papel, por más declaraciones maravillosas que figuren en las constituciones, por más bellas palabras que se hayan pronunciado en las últimas décadas en las cumbres internacionales o en los pasillos de Naciones Unidas, las viejas estructuras de poder y privilegio, de injusticia y explotación nunca desaparecieron del todo”.

Barack Obama

Johannesburgo, 17 de julio de 2018

Discurso religioso:

“Queridos hermanos y hermanas: ¡Feliz Navidad!

En el seno de la madre Iglesia, esta noche ha nacido nuevamente el Hijo de Dios hecho hombre. Su nombre es Jesús, que significa Dios salva. El Padre, Amor eterno e infinito, lo envió al mundo no para condenarlo, sino para salvarlo (cf. Jn 3,17). El Padre lo dio, con inmensa misericordia. Lo entregó para todos. Lo dio para siempre. Y Él nació, como pequeña llama encendida en la oscuridad y en el frío de la noche. Aquel Niño, nacido de la Virgen María, es la Palabra de Dios hecha carne. La Palabra que orientó el corazón y los pasos de Abrahán hacia la tierra prometida, y sigue atrayendo a quienes confían en las promesas de Dios”.

Papa Francisco
Roma, 25 de diciembre de 2019.

Discurso empresarial:

“(…) Apple siempre ha tenido la disciplina para tomar la decisión audaz de dejar cosas. Dejamos de lado el diskette cuando aún era popular con muchos usuarios. En vez de hacer las cosas de manera más tradicional y diversificarnos y minimizar los riesgos, produjimos la unidad óptica, que le encantaba a alguna gente. Cambiamos nuestro conector pese a que mucha gente le encantaba el conector de 30 pines. Algunas de estas cosas no fueron populares por bastante tiempo. Pero uno tiene que estar dispuesto a perder de vista la costa y salir. Aún lo hacemos”.

Entrevista a Tim Cook, CEO de Apple.

Discurso académico:

“(…) Estas divagaciones, muy generales, tienen también pleno sentido en las comunidades universitarias. La universidad española se ha transformado profundamente en el último cuarto del siglo XX, creándose en los colectivos universitarios un fuerte dinamismo social, consecuencia de algunos factores de cambio muy significativos. En primer lugar, la práctica universalización de la enseñanza universitaria. En muy pocos años, hemos pasado de 28 universidades y trescientos y pico mil estudiantes en 1975 a 77 universidades en la actualidad y cerca de 1.400.000 estudiantes, con un máximo superior al millón y medio de estudiantes en el año 2000”.

Javier Uceda, Rector de la Universidad Politécnica de Madrid.

Madrid, septiembre 2010.

Discurso artístico.

Si yo te odiara, mi odio te daría
en las palabras, rotundo y seguro;
¡pero te amo y mi amor no se confía
a este hablar de los hombres tan oscuro!

Tú lo quisieras vuelto un alarido,
y viene de tan hondo que ha deshecho
su quemante raudal, desfallecido,
antes de la garganta, antes del pecho.

Estoy lo mismo que estanque colmado
y te parezco un surtidor inerte.
¡Todo por mi callar atribulado
que es más atroz que entrar en la muerte!

“El amor que calla”, Gabriela Mistral

Fuente: https://concepto.de/discurso/#ixzz6tzr2hNxo

El debate de opinión: definición y características

¿Qué es el debate?

El debate es una forma de comunicarse que consiste en la confrontación de diferentes puntos de vista respecto a un mismo tema. El encuentro se realiza entre dos partes o más (dos personas o grupos) en el que un asunto específico es abordado desde diferentes concepciones.

En un ambiente escolar y académico, el debate resulta una herramienta útil para analizar temas de estudio y permitir alcanzar un mayor nivel de conciencia. No se trata de una pelea o de una burla hacia el otro, sino de una conversación entre personas que se respetan y se escuchan.

Es comprensible que las personas tengan diferentes opiniones y reacciones sobre un mismo tema, especialmente si están relacionadas con la política o la ética. A través de un debate es probable que las partes no cambien de parecer, pero sí que puedan comprender mejor a aquellos que piensan distinto.

Características del debate

Debate
Los debates formales suelen dar oportunidad a la audiencia para realizar preguntas.

Un debate se caracteriza por ser un momento de encuentro seguro para la confrontación de ideas, a través del respeto y sin violencia (de lo contrario, sería un enfrentamiento). Existen dos tipos generales de debate, dependiendo del ambiente en el que tengan lugar:

  • Los debates formales. Aquellos que suelen tener una estructura que establece los momentos para el orador y los momentos para que la audiencia realice sus preguntas y opine. Incluso, pueden contar con un encargado de moderar el encuentro (responsable de conservar el orden entre las partes). Por ejemplo, un debate informativo que ofrece una autoridad a una audiencia especializada o de prensa.
  • Los debates informales. Aquellos que surgen de manera espontánea, sin acuerdo previo ni estructura, y que permiten intercambiar los puntos contrapuestos de manera armoniosa. Suelen ser muy interesantes y genuinos porque afloran los pensamientos y las emociones de cada participante, sin premeditarlos. Por ejemplo, debates que se originan durante una cena familiar o durante una clase de la escuela.

Los debates, tanto formales como informales, pueden estructurarse con diferentes tonos de comunicación:

  • Un tono informativo. La información a debatir se presenta de manera completa, basada en hechos y evidencias. Un orador puede ser quien presente esos datos y la audiencia puede ser quien realizará preguntas para despejar dudas.
  • Un tono argumentativo. Los datos que intentan dar razones sobre un punto de vista deben tener un respaldo confiable que lo avale para que el debate no resulte una discusión sin sentido entre las posturas contrapuestas.
  • Un tono persuasivo. Un orador (o grupo al que representa) puede tener la intención de convencer a una audiencia. Para eso, empleará técnicas de convencimiento desde la lógica, emotividad o simpatía.

Elementos de un debate formal

Un debate formal cuenta con los siguientes elementos o pasos a seguir para poder llevarlo a cabo:

  • Planificación del tema o hipótesis a debatir, de manera clara y acorde al público al que se dirige.
  • Organización de los equipos (desde el orador o representante del grupo, audiencia, moderador, entre otros).
  • Determinación de la estructuras o momentos para que cada parte tenga la palabra. Por ejemplo, un orador puede responder las preguntas del público solo tras finalizar su discurso.
  • Iniciación del debate propiamente dicho, que puede estar a cargo o no del mediador o moderador.
  • Ejecución del debate, con los respectivos momentos para que cada parte pueda hablar.
  • Conclusión del debate, que puede constar de unas pocas palabras del moderador, para darle un cierre al encuentro.

Reglas de conducta

Debate
En un debate, es importante que los participantes respeten a quien piensa distinto.

Para que un debate se desarrolle de manera adecuada y en armonía, es necesario que cada parte respete ciertas reglas generales de conducta:

  • Ser tolerante ante las diferencias de los demás.
  • Escuchar sin interrumpir.
  • No subestimar ni burlarse del que piensa diferente.
  • Evitar alzar la voz para interrumpir al que está hablando.
  • Evitar dispersarse o hablar de temas ajenos al debatido.
  • Criticar con fundamentos o con propuestas mejores a las criticadas.

Fuente: https://www.caracteristicas.co/debate/#ixzz6lRfqwGHx

10 Características de las Revoluciones Burguesas

¿Qué son las Revoluciones burguesas?

Las revoluciones burguesas fueron movimientos revolucionarios dominados por el sector social de la burguesía, que tuvieron lugar en distintos escenarios desde finales del siglo XVIII y hasta el período de la Primera guerra mundial (1914-1918).

El ejemplo paradigmático es la Revolución Francesa (1789), aunque también ingresan en esta categoría historiográfica la revolución de 1848 en distintas zonas de Europa o los procesos de independencia en las regiones americanas bajo dominio hispano. Algunas corrientes sostienen que su origen puede remontarse al nacimiento de la burguesía europea en el ámbito urbano medieval.

El fin de este período es marcado por los historiadores con la eclosión de la Revolución Rusa en 1917, que a diferencia de las revoluciones burguesas (también llamadas revoluciones liberales) contó con un papel vital del proletariado y el sector obrero. El propósito final de las revoluciones burguesas era acabar con las limitaciones impuestas por el absolutismo monárquico para el desarrollo de la burguesía (clase media acomodada).

Inspirada en las ideas de la Ilustración, la clase burguesa buscaba liberar su fuerza productiva y económica, lograr el ascenso social y alcanzar espacios de poder político.

Características de las revoluciones burguesas:

  1. Aspectos políticos e institucionales

Las revoluciones propiciaron cambios en el orden jurídico e institucional, pasando del denominado Antiguo Régimen al llamado estado burgués o liberal. En muchas ocasiones esto incluye la limitación o salida del poder de los sectores monárquicos.

  1. Metodologías de cambio

Revolución Burguesa
Las revoluciones burguesas solían incluir el uso de la violencia. 

Las revoluciones burguesas pueden o no incluir el uso de la violencia para obtener los cambios deseados, aunque en la mayoría de los casos se dio este escenario. Al mismo tiempo, aunque en un principio se habla de modificaciones inmediatas posteriormente los cambios se van sucediendo de forma gradual, ante la imposibilidad de producir variantes profundas de un día para el otro.

  1. Situación revolucionaria previa

Para que pueda producirse una revolución burguesa es imprescindible una crisis previa en los aparatos estatales, coyuntura histórica que deriva en una lucha de poder entre las distintas clases sociales, con el propósito de obtener el control del estado en crisis y generar una nueva situación o realidad.

  1. Proceso revolucionario

Revolución burguesa
La concreción de la revolución burguesa se efectiviza a través del proceso revolucionario.

Mientras la crisis de la situación revolucionaria previa puede derivar en un cambio de poder o dejar un escenario latente para estas modificaciones, la concreción de la revolución burguesa se efectiviza a través del proceso revolucionario. El mismo consiste en una sucesión de crisis que culminan en un cambio real de poder, con la finalización del régimen previo y el comienzo de uno nuevo.

  1. Soberanía popular

Las revoluciones burguesas impulsan la soberanía popular, propiciando elecciones democráticas para la selección de autoridades que anteriormente detentaban el poder por motivos divinos o hereditarios.

Sin embargo, en muchas ocasiones el ejercicio de esta soberanía popular no llega a los sectores más desfavorecidos de la sociedad, observándose por ejemplo sufragios limitados.

  1. Forma del estado

Revoluciones Francesas
En las repúblicas se utilizaba la elección democrática de un presidente a través del sufragio.

Se crean regímenes parlamentarios con la figura de la Constitución como ley suprema, división de poderes (legislativo, ejecutivo, judicial) y la actuación de un Congreso elegido por votación popular, para lo cual se pone en marcha un sistema electoral.

Las dos formas más utilizadas en el marco de las revoluciones burguesas fueron la República, con la elección democrática de un presidente a través del sufragio, y la Monarquía Constitucional Parlamentaria, que mantenía la figura de un rey en el poder central.

  1. Ordenamiento legal

Los cambios producidos en la sociedad civil por las revoluciones burguesas tienen un impacto legal concreto, modificándose la estructura jurídica del régimen previo y creándose una nueva que contemple las variaciones realizadas y la ampliación de derechos sociales, políticos y económicos.

Con la Constitución como herramienta central, se consagran los derechos y deberes de cada ciudadano, se establece la libertad civil y económica y se marca la igualdad ante la ley de todas las personas, entre otras modificaciones.

  1. Principios políticos

Revoluciones burguesas
Con los nuevos principios políticos varias ideas de la Ilustración comenzaron a tomar valor. 

Toman valor conceptos y teorías relacionadas con la libertad, la igualdad, la división de poderes y otras ideas provenientes de la Ilustración. Los nuevos principios guían los cambios efectuados sobre las formas del Estado y las estructuras legales.

  1. Clases sociales

Ganan visibilidad los obreros, los jornaleros y otros grupos que eran negados en los regímenes previos.

  1. Ordenamiento económico

Modalidades como el mercantilismo, las manufacturas, el empleo por encargo o el capitalismo basado en el desarrollo comercial surgen o toman valor con la eclosión de las revoluciones burguesas.

Fuente: “Revoluciones Burguesas”. Autor: Julia Máxima Uriarte. Para: Caracteristicas.co. Última edición: 5 de julio de 2019. Disponible en: https://www.caracteristicas.co/revoluciones-burguesas/. Consultado: 19 de enero de 2021.

El Cuento: concepto, características y estructura

El relato corto es uno de los géneros literarios más utilizados, te explicamos el concepto de cuento y sus características. ademas de eso te enseñamos a identificar cuales son sus partes y estructura con ejemplo claro:

Esperamos que esta información sobre concepto y características del cuento te sea de mucha ayuda.

📖 El Cuento ¿Qué es? Concepto y Definición 📖

Cuento concepto: a diferencia de las narraciones históricas o documentales,  es un relato breve de carácter ficcional y no podemos juzgarlo como verdadero o falso ya que pertenece al discurso literario, la ficción.

Puede ser verosímil. La verosimilitud es el grado de credibilidad de la historia y está determinada por la mayor o menor aceptabilidad de acciones y personajes dentro de las condiciones creadas por ese mundo de ficción.

El cuento o relato corto es un subgénero muy cultivado. Hay cuentos que pertenecen la tradición literaria y se van transmitiendo por vía oral, de generación en generación. Es el caso de Caperucita roja, blanca nieves, Aladino y otros muchos relatos que forman parte del folclore de la cultura occidental. Frente a ellos están los cuentos de autor, que suelen presentar un estilo más elaborado y una estructura más compleja que los cuentos populares.

En algunas ocasiones el escritor Julio Cortázar expuso la siguiente comparación: una fotografía es el cuento, como una película completa es la novela. Es decir, el cuento se define no solo por su brevedad, si no también pos el hecho de que el escritor escoge un fragmento de la realidad para hacer la narración. Esta decisión del escritor implica que algunos de los elementos de su creación presentan características peculiares.

📗 Características del cuento 📗

Las características de un cuento son:

  • Carácter condensado, es decir, brevedad.
  • Presencia de un narrador que cuenta los hechos.
  • Desarrollo de un conflicto central.
  • Participación de pocos personajes.
  • Descripción precisa.
  • Las acciones conducen a un final o desenlace.

📘 Partes de un cuento 📘

Las partes de un cuento son:

Marco

Personajes – ¿Quiénes?

Espacio – ¿Cuándo?

Tiempo – ¿Dónde?

Conflicto

¿Qué obstáculo se propone?

¿Qué intereses entran en conflicto?

Desenlace

¿Cómo finaliza?

¿Se resuelve el conflicto o queda abierto?

📙 Estructura del cuento 📙

Los personajes. La construcción narrativa en el cuento gira alrededor de las situaciones que vive un personaje. Sin embargo, y a diferencia de la novela, el cuento se centra únicamente en un pequeño fragmento de la vida de los personajes.

Los lugares. Cuando un autor decide escribir un cuento, es decir, un hecho concreto, o un fragmento de la vida de un personaje, no tiene ni espacio ni tiempo para la descripción de loa lugares, a menos que el lugar sea el protagonista de la historia. Por lo tanto, en un cuento la descripción de lugares pasa generalmente, a un segundo plano, es más importante el conflicto.

El argumento. Desarrollan los acontecimientos que van sucediendo paso a paso.

El tema. Es el motivo que genera conflicto o problema, que se ha de resolver positiva o negativamente, o queda abierto. Para comprender el cuento es necesario desentrañar el tema. Pero no debe confundirse con el título a que este, por lo general lo sugiere o lo anticipa.

La trama. En un cuento la trama gira alrededor de un conflicto central. Como su nombre lo indica, la trama es la organización que el escritor hace con los hechos que componen la historia. Esta organización puede corresponder a una secuencia cronológica. Sin embargo, en algunas ocasiones el escritor presenta los hechos sin responder a un orden cronológico. Un cuento puede empezar por el final de la historia y así crear mayor interés. En los cuentos policiales, por ejemplo, se comienza con un hecho misterioso que debe ser resuelto a lo largo de la narración. Cuando el escritor organiza los hechos sin responder a un orden cronológico, el lector debe organizarlos, es decir, debe reconstruirlos a partir de la narración.

✏️ La secuencia narrativa en el cuento ✏️

Los cuentos son textos en los que predomina la trama narrativa porque presentan una serie de acciones que suceden unas a otras en un tiempo establecido una relación de causa-efecto, eso significa que un hecho ocurre como consecuencia del anterior.

Entre las acciones se distinguen las principales y las secundarias. Las acciones principales núcleos narrativos son aquellas que no pueden ni suprimirse ni modificarse sin alterar el desarrollo de la narración. Solo las acciones secundarias son las que pueden alterarse sin cambiar el curso de la historia.

Además de acciones, en una narraciones pueden encontrar señales pistas que le ayudan al lector a reconocer, estas pistas o señales ofrecen datos anticipatorios de un hecho que ocurrirá. Estas señales son los indicios.

📚 Ejemplo de Cuento 📚


Continuidad de los parques

Julio Cortázar

Había empezado a leer la novela unos días antes. La abandonó por negocios urgentes, volvió a abrirla cuando regresaba en tren a la finca; se dejaba interesar lentamente por la trama, por el dibujo de los personajes. Esa tarde, después de escribir una carta a su apoderado y discutir con el mayordomo una cuestión de aparcerías, volvió al libro en la tranquilidad del estudio que miraba hacia el parque de los robles. Arrellanado en su sillón favorito, de espaldas a la puerta que lo hubiera molestado como una irritante posibilidad de intrusiones, dejó que su mano izquierda acariciara una y otra vez el terciopelo verde y se puso a leer los últimos capítulos. Su memoria retenía sin esfuerzo los nombres y las imágenes de los protagonistas; la ilusión novelesca lo ganó casi en seguida. Gozaba del placer casi perverso de irse desgajando línea a línea de lo que lo rodeaba, y sentir a la vez que su cabeza descansaba cómodamente en el terciopelo del alto respaldo, que los cigarrillos seguían al alcance de la mano, que más allá de los ventanales danzaba el aire del atardecer bajo los robles. Palabra a palabra, absorbido por la sórdida disyuntiva de los héroes, dejándose ir hacia las imágenes que se concertaban y adquirían color y movimiento, fue testigo del último encuentro en la cabaña del monte. Primero entraba la mujer, recelosa; ahora llegaba el amante, lastimada la cara por el chicotazo de una rama. Admirablemente restañaba ella la sangre con sus besos, pero él rechazaba las caricias, no había venido para repetir las ceremonias de una pasión secreta, protegida por un mundo de hojas secas y senderos furtivos. El puñal se entibiaba contra su pecho, y debajo latía la libertad agazapada. Un diálogo anhelante corría por las páginas como un arroyo de serpientes, y se sentía que todo estaba decidido desde siempre. Hasta esas caricias que enredaban el cuerpo del amante como queriendo retenerlo y disuadirlo, dibujaban abominablemente la figura de otro cuerpo que era necesario destruir. Nada había sido olvidado: coartadas, azares, posibles errores. A partir de esa hora cada instante tenía su empleo minuciosamente atribuido. El doble repaso despiadado se interrumpía apenas para que una mano acariciara una mejilla. Empezaba a anochecer.

Sin mirarse ya, atados rígidamente a la tarea que los esperaba, se separaron en la puerta de la cabaña. Ella debía seguir por la senda que iba al norte. Desde la senda opuesta él se volvió un instante para verla correr con el pelo suelto. Corrió a su vez, parapetándose en los árboles y los setos, hasta distinguir en la bruma malva del crepúsculo la alameda que llevaba a la casa. Los perros no debían ladrar, y no ladraron. El mayordomo no estaría a esa hora, y no estaba. Subió los tres peldaños del porche y entró. Desde la sangre galopando en sus oídos le llegaban las palabras de la mujer: primero una sala azul, después una galería, una escalera alfombrada. En lo alto, dos puertas. Nadie en la primera habitación, nadie en la segunda. La puerta del salón, y entonces el puñal en la mano, la luz de los ventanales, el alto respaldo de un sillón de terciopelo verde, la cabeza del hombre en el sillón leyendo una novela.

Fuente: tareas-facil.com

Las 5 características de los maestros más eficaces

Desempeñar la profesión docente requiere de gran responsabilidad, por ello estas son 5 características que no pueden faltar en los maestros

Un docente es el responsable del desarrollo de todo un grupo de estudiantes. La enseñanza no se trata solo de la difusión del conocimiento académico, ya que los profesores también deben absorber en la vida cotidiana lo que piensan sus alumnos y guiarlos por el camino correcto.
Beneficios como la seguridad del empleo, la movilidad académica y las vacaciones largas, a menudo actúan como poderosos incentivos ante los futuros profesores. Sin embargo, hay muchas personas que no suelen notar las exigencias que conlleva esta profesión.
No obstante, si posees paciencia, respeto por el aprendizaje, empatía y ganas de ayudar a otros, la enseñanza sin duda puede tornarse en una carrera muy gratificante,llena de oportunidades para el desarrollo personal y profesional.
Entonces, si eres una persona que busca desempeñarse en la tarea de educar a otros y contribuir a su progreso íntegro, debes tener las 5 características de los maestros más eficaces. Descúbrelas a continuación.

5 características de los maestros más eficaces:

1 – Una mente abierta

Aprendizaje y adaptación son dos de las partes más grandes de ser un buen maestro. Cada día esta experiencia te traerá nuevos e inesperados obstáculos que superar, por lo que debes ser capaz de adaptarte y saber manejar una significativa cantidad de elementos adversos, sobre todo al principio de tu carrera.

“Los maestros eficaces no nacen, se hacen después de una enorme cantidad de trabajo duro y dedicación”, afirma Lynn Columba, coordinadora del programa de la Facultad de Educación de la Universidad de Lehigh en Bethlehem, Pensilvania.

2 – Flexibilidad y paciencia

Las interrupciones mientras impartes cátedra son muy comunes, por lo que, una actitud flexible y paciente es importante no solo para que tengas estable tu nivel de estrés, sino también para que puedas controlar cualquier situación que pueden generar los estudiantes que están a tu cargo.

3 – Dedicación

Ser profesor genera grandes beneficios como el tener varios meses de vacaciones. Sin embargo, esta profesión implica dedicación total, por lo que es necesario que aprendas nuevas habilidades y que, por ejemplo, asistas a seminarios sobre diferentes temas y disciplinas durante este período de descanso.

4 – Actitud positiva

Una actitud positiva te ayudará a saber cómo sobrellevar y actuar frente a diversos problemas que pueden expresar o tener los estudiantes. Los jóvenes a los que enseñes tendránademás de un profesor, un referente a quien acudir en diferentes situaciones. Es importante que mantengas una actitud abierta con ellos para que se sientan apoyados.

5 – Altas expectativas

Un maestro eficaz debe tener altas expectativas, por lo cual cada día debe motivar a que sus alumnos se esfuercen cada vez más para lograr mejores resultados.

La conformidad y la quietud no son características de esta profesión. Ser maestro es una ardua tarea, sin dudas, pero solo aquellos que aspiran a más y tienen altas expectativas sobre su trabajo son los que alcanzan el éxito y se destacan.

Fuente: noticias.universia.net.mx

Todo lo que debes valorar a la hora de elegir el colegio de tus hijos

Para muchas familias elegir un centro educativo para los hijos supone no solo una prioridad, sino también una enorme responsabilidad que trae de cabeza a muchos padres, sobre todo cuando el niño va a ser escolarizado por primera vez. No existe una fórmula mágica, ni única, que dé respuesta a las preguntas que se plantean los padres para acertar en la elección, pues al final es una decisión personal de cada familia.

Se aconseja que las familias hagan una profunda reflexión antes de hacer matrícula en un centro: deben tener clara cuál es su meta. No se trata de que sea cirujano o abogado, sino de tener una visión integral de la persona en la que queremos que se convierta, de los valores y capacidades que queremos que posea. Para unos padres será más importante que al final del proceso educativo su hijo tenga un conocimiento de varios idiomas, para otros que posea unos valores religiosos, o que su hijo esté integrado en la sociedad real. Lo importante es que la familia tenga claro el proyecto educativo que quiere para su hijo, y que se cree una sociedad entre la familia y el colegio. Lo ideal es que el centro sea una prolongación de lo que se vive en casa.

Público, privado, concertado

La mayoría de los padres comienzan por establecer si quieren un centro educativo público, concertado o privado. Quizá la crisis sea una buena oportunidad para que quien nunca pensó en la oferta pública comprueben la buena calidad de esta enseñanza. Si tienen cerca un colegio público (gestionado por la Administración y gratuito), se recomienda a los padres acercarse a ver sus dotaciones, conocer al profesorado.

Las otras dos grandes opciones pasarían por elegir una formación concertada (centros privados que disfrutan de subvenciones públicas, por lo que el coste de las matrículas es inferior al de los privados), o privada, donde el modelo de educación está financiado por los padres de los alumnos y están autorizados para implantar un ideario de enseñanza propio, siempre que se ajusten a las exigencias que marca la ley. También tienen libertad para establecer sus normas de admisión.

Pero, ¿cómo inclinarse por una opción u otra? Expertos en la materia recomiendan que los padres busquen referencias directas del centro que les interese. También que pregunten a otros padres de alumnos las cuestiones que más le inquieten y, si es posible, que concierten una entrevista con los responsables o profesores del centro para profundizar en aquellos asuntos de los que necesiten más información. No obstante, algunos colegios celebran «jornadas de puertas abiertas» para que los padres vean el centro en pleno funcionamiento y resuelvan sus dudas «in situ».

Es recomendable  preguntar por el proyecto pedagógico, por cómo es la comunicación del centro con las familias, si hay facilidad de acceso al equipo directivo, si el colegio realiza actividades extraescolares y complementarias y participa en programas de innovación, porque estos son indicadores de un profesorado motivado.

 La ubicación del centro educativo es uno de los principales aspectos a evaluar.

No es irreversible

En cualquier caso, la decisión hay que vivirla con calma porque, como asegura el filósofo y pedagogo Gregorio Luri, autor del libro «Mejor educados» (Ariel, 2014), «si algo hay que tener claro a la hora de echar una inscripción en un centro es saber que el clima intelectual y los hábitos de trabajo que reinan en la familia son mejores predictores del éxito o del fracaso escolar que la escuela misma». Además conviene pensar que no es una decisión irreversible. Si no has acertado, siempre puedes volver a buscar algo mejor para tu hijo.

Fuente: abc.es

10 características de una clase que “funciona”

¿Quieres que tu aula sea un lugar “intelectualmente activo”? ¿Qué caractiza a los entornos de aprendizaje progresivo? ¿Por qué son el modelo del siglo XXI para tantos?  Terry Heick, en TeachThought, nos ofrece un resumen en 10 puntos sobre aquello que caracteriza a un entorno de enseñanza-aprendizaje efectivo. Y tu aula, ¿qué?

  1. Estudiantes que hacen preguntas; buenas preguntas

No decimos que esto sea consecuencia de un buen clima de aula, pero sí es crucial si hablamos de aprendizaje y, además, el papel de la curiosidad está infravalorado: aunque se ha estudiado, no lo hemos tratado con la suficiente y necesaria profundidad, ni lo apreciamos debidamente entre nuestras/os alumnas/os. Si una unidad temática provoca poca curiosidad, si las tareas no la generan, mal asunto… Muchos profesores y muchas profesoras obligan al alumnado a preguntar cosas, sobre todo al principio de las unidades didácticas y al final de las clases: no se trata de esto, en absoluto. Esta táctica no da resultado, es en vano y desalienta a ambas partes. Hay que enseñar a los niños y las niñas a hacer buenas preguntas

  1. Las preguntas se valoran más que las respuestas

Porque, sí, las preguntas son más importantes que las respuestas: las buenas preguntas conducen al aprendizaje. Tienen valor en sí mismas (lo cual no significa que las buenas respuestas no lo tengan, pero una buena pregunta revela indagación y, a menudo, una respuesta implícita y un proceso constructivo para hallar la incógnita). Es más: es muy recomendable que “premies” ese tipo de acontecimientos y los tengas en cuenta a la hora de poner la (muy sobrevalorada) calificación.

  1. Las ideas provienen de muchas fuentes

Ideas para lecciones, para lecturas, para las pruebas objetivas, para los proyectos, para los trabajos… La fibra del aprendizaje del alumnado tiene que surgir desde muchas fuentes. Si todo viene de tí, mal: estás ayudando a matar la curiosidad, dándolo todo hecho. La comunidad educativa, los/as expertos/as (fuera del ámbito educativo; por ejemplo, físicos/as, lingüistas,etc) o el propio alumnado son muy buenas fuentes: un gran cambio en la credibilidad de los contenidos y habilidades impartidos en el aula.

  1. Se usan una gran variedad de métodos didácticos y diferentes modelos de diseño de material

Investigación, ABP (Aprendizaje Basado en Proyectos), estudio de casos, eLearning, flipping classroom… Las posibilidades son infinitas. Ningún método satisface a todos/as los/as alumnos/as: hay que variar y adaptarse a la diversidad del aula. Esa diversidad, además, incide en tus capacidades y habilidades docentes

  1. Aulas inmersas en el “mundo real”, en la comunidad

No tiene sentido que el aprendizaje ocurrido en el aula no trascienda al “mundo”, y que el “mundo” no llegue al aula. Hay que combinar todo: entorno digital y entorno físico, libros, murales, TIC, trabajos manuales… Todo en uno.

  1. Personalizamos el aprendizaje sirviéndonos de varios criterios

Esta personalización es, posiblemente, el futuro. Por ahora, la responsabilidad de la y el estudiante sobre su propio aprendizaje, sobre su “enrutamiento”, es limitada y parece caer sobre los/as docentes. Esto hace de la planificación individualizada un desafío; las guías a tomar para hacerlo “a medida” deberían reunir diferentes tipos de criterios: no sólo los resultados académicos o el nivel de competencia lingüística, por ejemplo, sino también las preferencias de trabajo, disposición hacia diferentes contenidos, intereses, etc.

  1. Evaluación transparente, auténtica, no punitiva.

La evaluación es un intento de saber lo que alguien “entiende”. Lo más frecuente es separar a “buenos/as alumnos/as” de “malos/as alumnos/as” en función de calificaciones. Para empezar, podríamos dudar de lo adecuado de los métodos de evaluación utilizados, del análisis del aprendizaje… pero lo central es que la evaluación debe ayudarles a mejorar: de ahí la importancia de la retroalimentación

  1. Los criterios de “éxito” son equilibrados y el alumnado los conoce

Las/os alumnas/os no deberían tener que adivinar qué significa para nosotros/as el “éxito”. Tampoco debería ponderarse totalmente sobre la participación, los resultados de las pruebas objetivas y los factores individuales de predisposición, actitud y comportamiento. ¿Tienes un marco coherente para definir el éxito? Hazlo y comunícalo a tus alumnos y alumnas

  1. Hábitos de aprendizaje en constante modelado

Curiosidad, persistencia, flexibilidad, creatividad, colaboración, retroalimentación, fijar prioridades, fijar metas… Lo que a menudo aprendemos sobre todo aquello que nos rodea es menos didáctico y más observacional, más indirecto

  1. Hay oportunidades para la práctica

Revisamos los conocimientos y pensamientos “antiguos” de nuestro alumnado y los propios, reflejamos los viejos errores, abordamos de nuevo las ideas complejas, repensamos las ideas clave desde diferentes ángulos y contrastamos los conceptos divergentes. Viajamos, ascendemos y descendemos dentro de la Taxonomía Bloom para maximizarlas oportunidades del estudiante de comprender, aprender y demostrar.

Fuente: escuela20.com

Cómo identificar los problemas de aprendizaje en los niños

Los problemas de aprendizaje afectan a 1 de cada 10 niños en edad escolar. Estos problemas pueden ser detectados en los niños a partir de los 5 años de edad y constituyen una gran preocupación para muchos padres, ya que afectan al rendimiento escolar y a las relaciones interpersonales de sus hijos. Un niño con problemas de aprendizaje suele tener un nivel normal de inteligencia, de agudeza visual y auditiva.

Es un niño que se esfuerza en seguir las instrucciones, en concentrarse y portarse bien en su casa y en la escuela. Su dificultad está en captar, procesar y dominar las tareas e informaciones, y luego en desarrollarlas posteriormente. El niño con ese problema simplemente no puede hacer lo mismo que los demás, aunque su nivel de inteligencia sea el mismo.

8 pistas para detectar problemas de aprendizaje en los niños

El niño con problemas de aprendizaje específicos presenta patrones poco usuales, a la hora de percibir las cosas en el ambiente externo. Sus patrones neurológicos son distintos a los de otros niños de su misma edad. Sin embargo, tienen en común algún tipo de fracaso en la escuela o en su comunidad.

Cuando un niño tiene problemas para procesar la información que recibe, le delata su comportamiento. Los padres deben estar atentos y observar las señales más frecuentes que indican la presencia de un problema de aprendizaje:

– Dificultad para entender y seguir tareas e instrucciones.

– Problemas para recordar lo que alguien le acaba de decir.

– Dificultad para dominar las destrezas básicas de lectura, deletreo, escritura y/o matemática, por lo que fracasa en el trabajo escolar.

– Dificultad para distinguir entre la derecha y la izquierda, para identificar las palabras, etc. Puede presentar tendencia a escribir las letras, las palabras o los números al revés.

– Falta de coordinación al caminar, hacer deporte o llevar a cabo actividades sencillas como sujetar un lápiz o atarse el cordón del zapato.

– Facilidad para perder o extraviar su material escolar, libros y otros artículos.

– Dificultad para entender el concepto de tiempo, confundiéndo el ‘ayer’, con el ‘hoy’ y/o ‘mañana’.

– Tendencia a la irritación o a manifestar excitación con facilidad.

Características de los problemas de aprendizaje

Los niños que tienen problemas del aprendizaje con frecuencia presentan, según la lista obtenida de When Learning is a Problem/LDA(Learning Disabilities Association of America), características y/o deficiencias en:

Lectura (visión) El niño se acerca mucho al libro; dice palabras en voz alta; señala, sustituye, omite e invierte las palabras; ve doble, salta y lee la misma línea dos veces; no lee con fluidez; tiene poca comprensión en la lectura oral; omite consonantes finales en lectura oral; pestañea en exceso; se pone bizco al leer; tiende a frotarse los ojos y quejarse de que le pican; presenta problemas de limitación visual, deletreo pobre, entre otras.

Escritura Invierte y varía el alto de las letras; no deja espacio entre palabras y no escribe encima de las líneas; coge el lápiz con torpeza y no tiene definido si es diestro o zurdo; mueve y coloca el papel de manera incorrecta; trata de escribir con el dedo; tiene un pensamiento poco organizado y una postura pobre.

Auditivo y verbal El niño presenta apatía, resfriado, alergia y/o asma con frecuencia; pronuncia mal las palabras; respira por la boca; se queja de problemas del oído; se siente mareado; se queda en blanco cuando se le habla; habla alto; depende de otros visualmente y observa al maestro de cerca; no puede seguir más de una instrucción a la vez; pone la tele y la radio con volumen muy alto.

Matemáticas El alumno invierte los números; tiene dificultad para saber la hora; pobre comprensión y memoria de los números; no responde a datos matemáticos.

Fuente: guiainfantil.com

¿Qué características esperan los alumnos de nosotros?

¿Sabes qué características  esperan los alumnos de nosotros? ¿qué expectativas y prejuicios tiene nuestro alumnado acerca de nosotros? En este artículo te daremos a conocer los cuatro rasgos que los estudiantes desean encontrar en su profesorado.

  1. “Es divertido y hace que aprender también sea divertido”. Al profundizar en el tema, los alumnos detallaron esta percepción, señalando que deseaban profesores y profesoras que disfrutaran enseñando y lo demostraran en sus interacciones con el alumnado en su día a día (es que esas cosas se notan).
  2. “Se preocupa realmente por mí”. Básicamente, hacen distinción entre el cuidado genuino y otras actitudes más hipócritas: muchos de ellos afirmaron haberse llegado a sentir insultados ante actitudes extremadamente paternalistas.
  3. “Nos da un trato igualitario” Casi todos los alumnos encuestados afirman que les agrada el trato con igualdad entre los compañeros, y valoran que el o la docente trate a cada cual según ese principio.
  4. “Trabajamos en grupo y por proyectos” para, volviendo al punto 1, hacer el aprendizaje divertido. Todo estudiante desea poder elegir y desea actividades prácticas, resolución de problemas y elaboración de proyectos.

Fuente: comunidaddocente.org