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Caligrafía para estar en calma

Muchas personas ya hablan de la caligrafía como una nueva forma antiestrés o de meditación que nos puede ayudar a salvarnos de la rutina diaria, los trabajos y el frenético movimiento de las grandes ciudades.

También se trata de una actividad que nos devuelve a nuestro pasado, donde los ordenadores no existían y no cogíamos el móvil para tomar notas.

Escribir pone en orden nuestros pensamientos. La cabeza va más rápido que la mano, por lo que coger un bolígrafo o un lapicero y sentarnos a escribir lo que estamos pensando o sintiendo nos ayudará a bajar el ritmo. Nadie puede escribir tan rápido como piensa.

Si esto es así, al mejorar tu caligrafía ese pensamiento frenético nos hará estar aún más pausados y en calma. Poner la atención, ya no tanto en lo que escribimos sino en cómo lo estamos haciendo, conseguirá que nuestra cabeza se vaya despejando.

La caligrafía se trata de una actividad que nos hace estar conscientes del aquí y del ahora, dejando atrás la actividad cerebral que nos pueda estar incomodando en ese momento.

Además, supone un ejercicio mental. Trabajas el ahora, piensas en el trazo que estás dibujando en ese momento. No olvidemos que la caligrafía es el arte de escribir en un solo trazo. Por ello, todo nuestro pensamiento se fija en el objetivo de la palabra escrita.

Volver a la escritura

En una sociedad que ha sido absorbida por las nuevas tecnologías, en la que todo lo que escribimos es a a través de una pantalla, practicar la caligrafía nos hace volver a la escritura natural.

Ahora tomamos apuntes a través de tabletas, escribimos emails o mandamos mensajes de voz pero, ¿a quién no le hace ilusión recibir una carta escrita a mano?

Volver a escribir nos conecta con nosotros, con nuestro presente, nos hace pensar más las cosas. Escribir a mano es un ejercicio de pausa: si nos equivocamos no existe una tecla que pueda borrar lo que acabamos de poner.

La práctica de caligrafía, además, nos ayudará a que lo que pongamos sobre el papel sea legible y bonito. Podemos enviar sobres personalizados, invitaciones, recordatorios… Todo con un toque único que no ofrecen las pantallas de ordenador. Tu letra es única y practicar una bonita caligrafía hará que te sientas mejor contigo mismo.

Además, la caligrafía sacará a nuestro yo más creativo superando muchos límites que nos autoimponemos como “esto no es lo mío” o “no voy a ser capaz de hacerlo”. Se establecerá un vínculo artístico en el que la creatividad comenzará a fluir y conseguirá que nos olvidemos de nuestras preocupaciones y, no solo mientras se practica, sino que al ver lo que has conseguido, acabarás con un estado de paz muy grande.

Son muchas las personas que practican caligrafía y acuden a talleres para seguir mejorando y que afirman que se convierte en una actividad adictiva. Hay tantas opciones como estilos de caligrafía quieras aprender, por lo que nunca te cansarás.

Por lo tanto, la caligrafía puede tener múltiples beneficios, más allá de saber escribir bonito, por lo que te animamos a practicarla.

Fuente: tallerdecaligrafia.com/

Organiza un taller de caligrafía y lettering en la clase  

Ana Galindo

La escritura a mano o caligrafía, como cualquier habilidad, mejora con la práctica. Cada vez le hemos ido dando menos importancia a la escritura, y cuando lo hacemos es de forma rápida y con finalidad eminentemente práctica. Los estudiantes pierden muchas de sus motivaciones por “escribir bien a mano”, ya que toman apuntes de a gran velocidad, o hacen los dictados o trabajos interminables en los cuadernos, usando un tipo de letra tediosa y desfigurada.

En muchos lugares,  no ha sido hasta el año pasado cuando comenzó a extenderse la fiebre por el mundo del hand lettering y  comienzan a impartirse los primeros talleres.

Así que si no escribimos a mano día a día, y deseamos mejorar nuestra escritura, no nos quedará otra que realizar en clase o en casa prácticas guiadas. Se recomienda pasar al menos 15 minutos al día repasando diferentes formas del alfabeto, o escribir nuestras listas de tareas.

La mayoría de las escuelas no enseñamos la letra cursiva, por lo que sería conveniente y divertido realizar talleres:

Aprender a leer y a escribir textos con diferentes fuertes de alfabetos.

Mejorar habilidades de motricidad fina y la concentración.

Actualmente, puede resultar poco práctico escribir a mano todo. Sin embargo, debemos cambiar nuestra percepción considerándolo como un ejercicio de meditación, significativa y personal, y no un medio de comunicación arcaico.

La caligrafía y el lettering tienen bases muy similares.  Están relacionados, pero son diferentes. Se utilizan los mismos principios básicos, sin embargo el lettering se trata más de un dibujo que la escritura.

La caligrafía no es solo la que utilizamos para aprender a escribir cuando tenemos 5 años. Va mucho más allá. Con una letra bonita puedes sorprender, enamorar e hipnotizar, y  todos hemos pasado por ese proceso de ver a otros y pensar “yo también quiero escribir así“.

¿Qué necesitamos para poner en marcha un taller de caligrafía y lettering en clase?
1) Rotuladores y soportes.

Los soportes y materiales son diversos: lápices, rotuladores, plumillas y tinta, pinceles… Si hace un tiempo primaban tizas y Chalkpaint sobre pizarra, ahora lo que más de moda están son las acuarelas y los rotuladores con efecto acuarela.

Es fundamental tener unos buenos materiales. Los de la marca Tombow son muy recomendables Se puede apretar mucho más con lo que se logra más fácilmente la diferencia del trazo fino ascendente y ancho descendente si no estás muy ducho en la materia.

La última tendencia es acuarela multicolor sobre blanco. Se hace con pincel rellenable, que deja un resultado muy limpio.
Si practicamos también algunas técnicas de Scrap, nos viene muy bien un rotulador de tinta transparente para hacer “reservar” cuando pintemos. una reserva con tinta transparente y acuarela encima para crear un efecto muy delicado.

Fuente: elmarescolorazul.blogspot.com.es

Cómo mejorar la caligrafía

Mariló Góngora

La mala caligrafía suele ser muy usual entre adultos, con las prisas y el poco tiempo no nos paramos en escribir de forma correcta y legible, lo cual puede ocasionar problemas considerable en nuestro entorno: desde falta de comunicación a problemas laborales. Por ello, es aconsejable que desde pequeños se eduque a los niños en la buena caligrafía, vigilando que no cometan faltas y que escriban de forma clara. Esto les ayudará a adquirir este hábito y añadirlo a sus vidas de forma fácil y natural. En el siguiente artículo  te explicamos cómo mejorar la caligrafía.

  1. La primera tarea necesaria para mejorar la caligrafía es practicar y dedicarse a escribir, a ser posible de forma constante y regular. Hay que empezar adquiriendo y desarrollando dicho hábito para ejercerlo con ganas y de una forma adecuada que te permita mejorar tu letra de manera progresiva.
  2. Una vez que te sientes a escribir, debes hacerlo de forma tranquila, fijándote en lo que escribes y cómo lo haces. Esto te permitirá ser consciente de tus limitaciones y de tus errores más comunes, un paso esencial para modificarlos y mejorar así tu caligrafía.
  3. En este caso, es necesario dejar de lado la tecnología y concentrarse en escribir a mano, con papel y lápiz. Ello permitirá potenciar el ejercicio y desarrollarlo de forma autónoma, mejorando todo aquello que cuenta con fallas. En muchas casos, la mala caligrafía tiene mucho que ver con la forma en la que coges el lápiz, por lo que será bueno que repares en ello e intentes tomar el lápiz o el bolígrafo de la siguiente forma: deja que la parte inferior repose sobre la base del dedo pulgar y para sostenerlo ayúdate del dedo pulgar, índice y corazón.
  4. En otros casos, el problema principal reside en la velocidad de escritura. Así que si notas que tu caligrafía es difícil de entender o te equivocas con demasiada frecuencia, lo mejor es que intenten bajar un poco el ritmo con el que escribes habitualmente. Verás que al ir más lento, tu concentración en hacer bien las letras será mayor y, por consiguiente, conseguirás una caligrafía mucho más legible y sin tantos errores.
  5. Es imprescindible leer. De esta forma, te darás cuenta de cómo se escriben las palabras, adquirirás vocabulario nuevo y tu escritura posterior será más enriquecedora y fructífera, lo que te ayudará a mejorar tu caligrafía.
  6. Se aconseja dibujar y colorear figuras ya realizadas para fortalecer las manos y de esta forma ponerse límites en el momento de utilizar un lápiz. Existen libros adaptados para adultos que te permitirán adquirir este hábito y mejorar tu escritura.
  7. En el caso que sea necesario, puedes ayudarte de cuadernos especializados en caligrafía sin importar cual sea tu edad. Pues este tipo de librillos son muy útiles para mejorar la letra, ya que suelen incluir renglones que te ayudarán a hacer las letras con el tamaño y la proporción adecuada. Esta es, sin duda, una forma directa y sencilla de comenzar a tratar el problema.

Fuente: Un como