Entradas

Don Silvestre Antonio Guzmán Fernández

Hacendado y político, nació en La Vega el 12 de febrero de 1911. Hijo de Silvestre Guzmán , rico negociante de frutos, y de Jimena Fernández. Realizó sus estudios primarios en el Colegio San Sebastián, y los secundarios en la Escuela Normal de Dolores Morilla, en su ciudad natal.

Hombre de carácter y emprendedor, trabajó desde muy joven para forjarse una posición independiente, buscando orientación fuera del ámbito familiar. Apenas con 16 años comenzó a laborar como oficinista en la empresa importadora Font Gamundy & Cía., trabajo que abandonó en 1928 para ingresar como comprador de frutos para la compañía exportadora holandesa Curacao Trading Co., empresa donde llegó a desempeñar la gerencia en Salcedo, Moca, Barahona, Santiago y La Vega, hasta el 1942.

En 1939 había contraído matrimonio con la señorita Renee Klang con quien procreó a sus dos hijos Iván, ingeniero y catedrático universitario, que pereció en plena juventud en un accidente automovilístico en 1970, y Sonia. Al presentar renuncia a su cargo en 1942 como Gerente de la Curacao, estableció, asociado con Alberto Oquet, un negocio propio de compra y venta de frutos para la exportación, al que dieron el nombre de Productos Dominicanos, C. por A.

El éxito obtenido le permitió incursionar en la explotación agrícola y la ganadería, campo donde también alcanzó notables progresos económicos. Tras la muerte del dictador Rafael L. Trujillo y al iniciarse la lucha partidaria democrática, Guzmán se interesó en la política, integrándose al PRD – Partido Revolucionario Dominicano. Participó activamente en la campaña electoral 1962-1963 en la que salió ganador por abrumadora mayoría de votos, el Prof. Juan Bosch Gaviño, para desempeñar la Presidencia de la República.

En el breve gobierno democrático del Prof. Bosch, destituido por un Golpe de Estado en septiembre de ese mismo año, Guzmán fue designado Secretario de Estado de Agricultura. A partir de entonces Guzmán se empeñó activamente en el PRD, que se organizaba con miras a reconquistar el poder perdido.

Tras la revuelta constitucionalista de abril del año de 1965, Guzmán Fernández surge como candidato a la Presidencia Provisional, apoyado por el PRD, sin embargo, las exigencias desconsideradas de los norteamericanos le condujeron a declinar el desempeño de tal posición.

Fue candidato a la Vicepresidencia de la República, acompañando al Prof. Juan Bosch en las elecciones de 1966 en las que salió victorioso el Dr. Joaquín Balaguer. Su partido lo eligió en 1977 como candidato a la Presidencia de la República para los comicios a celebrarse en 1978, teniendo como compañero de boleta para la Vicepresidencia al Lic. Jacobo Majluta. Guzmán y Majluta resultaron electos y asumieron sus cargos el 16 de agosto de 1978.

Inmediatamente, el Presidente Guzmán tomó una serie de medidas tendentes a contrarrestar la corrupción instaurada en los gobiernos anteriores. Inició una acción tendente a despolitizar las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional, y en tan sólo cuatro meses puso en retiro unos 25 generales y otros tantos coroneles y oficiales considerados hasta el momento como “intocables”.

Antes de cumplir 60 días en el poder, promulgó una Ley de Amnistía, poniendo en libertad a centenares de presos políticos, y permitiendo el regreso de decenas de exiliados del régimen anterior.

Don Antonio formó un gobierno de hombres conservadores y liberales, muchos de ellos provenientes de otras tendencias políticas diferentes a la suya. Derogó las medidas administrativas vigentes que atentaban contra el disfrute de las libertades individuales y creo un ambiente democrático, prácticamente olvidado.

Su política económica puede resumirse diciendo que fue de incentivo al desarrollo agrícola y la agroindustria como principales fuentes de empleo para las zonas rurales.

Protegió la pequeña y mediana industria, limitó las importaciones suntuarias, estimuló la actividad exportadora y la ampliación de la producción de energía eléctrica. Al término de su mandato, víctima de una severa depresión, Don Antonio Guzmán Fernández se quitó la vida de un balazo en la cabeza, en sus oficinas del Palacio de Gobierno, la noche del 3 de julio de 1982.

 

 

 

 

 

                                

Fuente: mi-rd.com

Juan Bosch y Gaviño (1909-2001)

Biografía del escritor y novelista, otrora presidente constitucional de la República Dominicana. Bosch dio inicio a una gestión gubernativa patriótica, reformadora, de incuestionable honestidad administrativa.

Escritor, cuentista, novelista y ensayista. Nació en la ciudad de La Vega el 30 de junio de 1909 y murió en Santo Domingo el 1 de noviembre de 2001. Hijo de don José Bosch y Angela Gaviño. El padre de nacionalidad española y la madre también, nacida en Puerto Rico, se habían establecido en el país en los finales del siglo pasado.

Juan Bosch vivió los primeros años de su infancia en una pequeña comunidad rural de esa provincia, llamado Río Verde. Allí realizó sus estudios primarios y más tarde su familia se trasladó a La Vega en donde cursó los primeros años del bachillerato. En su juventud vivió en la ciudad de Santo Domingo y trabajó en establecimientos comerciales; más tarde viajó a España, Venezuela y algunas de las islas del Caribe.

A su retorno a la República Dominicana en los primeros años de la década iniciada en 1931, publicó su ensayo “Indios”, inmediatamente después “Camino Real” y la novela “La Mañosa”, aclamada por la critica nacional como una obra de extraordinario valor en la literatura dominicana. Fundó y dirigió la página literaria del periódico Listín Diario, en el cual se perfiló como un notable critico de arte y ensayista.

Se casó con la señora Isabel García y en su matrimonio procrearon a sus hijos León y Carolina.

En los primeros años de la dictadura de Rafael Trujillo Molina fue encarcelado por razones políticas, permaneciendo varios meses en prisión siendo libertado sin cargos de ninguna naturaleza. En 1938 se ausentó del país estableciéndose en Puerto Rico, y luego se trasladó a Cuba donde dirigió la edición de las obras completas de Eugenio María de Hostos. En 1939, junto a otros exiliados políticos, fundó el Partido Revolucionario Dominicano (PRD), el cual organizó y dio a conocer en otros países del Caribe y América Latina. En los años transcurridos entre 1940 y 1945 se destacó como uno de los más notables escritores de cuentos de la región y laboró activamente en la formación de un frente antitrujillista encabezado por el PRD.

Colaboró con el Partido Revolucionario Cubano y desempeño un destacado papel en la redacción de la Constitución de aquel país promulgada en 1940. allí contrajo matrimonio con la dama cubana Carmen Quidiello, de cuyo matrimonio nacieron sus hijo Patricio y Bárbara.

Ganó importantes premios internacionales de cuentos y ensayos, entre los cuales se distingue el premio “Hernández Catá” que se otorgaba en la Habana a los cuentos escritos por autores de América Latina. Fue uno de los principales organizadores de la expedición militar que se gestó en “Cayo Confite” y en la cual participaron cientos de ciudadanos, cubanos y centroamericanos con intención de derrocar la dictadura de Trujillo.

Fracasada esa expedición, Bosch se trasladó a Venezuela y a otros países de América Central, donde desarrolló una activa campaña antitrujillista y consolidó su fama de escritor, cuentista y ensayista de primera categoría. Para ese momento había escrito cuentos de profundo contenido social, entre los que pueden citarse ” La Noche Buena de Encarnación Mendoza”, “Luis Pié”, “Los Amos” y “El Indio Manuel Sicuri” calificados por la crítica como obras maestras del género. En Cuba, lugar al que regresó requerido por sus amigos del Partido Revolucionario Auténtico, desempeñó importantes papeles en la vida política, siendo reconocido como promotor y autor de importantes leyes y del discurso pronunciado por el Presidente de la República , cuando se trasladaron los restos de José Martí al cementerio de Santiago de Cuba. Meses después del derrocamiento del gobierno civil, como consecuencia del golpe de Estado encabezado por Fulgencio Batista, y después de haber sido encarcelado por las fuerzas represivas del gobierno golpista, se ausentó nuevamente del país estableciéndose en Costa Rica.

Dedicado a tareas pedagógicas políticas en ese lugar y a sus actividades como Presidente del PRD, el más importante Partido político opositor del Régimen de Trujillo, en el exilio, se produjo en Cuba el triunfo encabezado por Fidel Castro, que motorizó un reordenamiento político, económico, y social en los países del Caribe. Bosch, con instinto certero, percibió el proceso histórico que se había iniciado a partir del 1ero de enero de 1959, con el advenimiento de Castro a la jefatura política y militar de la nación cubana y dirigió a Trujillo una carta, el 27 de febrero de 1961, en la cual le advertía que su papel político, en términos históricos, había concluido en la República Dominicana.

Ajusticiado Trujillo

El 30 de mayo de ese año, Bosch regresó a su país luego de veintitrés años de exilio, cuatro meses después de haberse establecido en territorio dominicano el Partido que había fundado en 1939. Su presencia en la vida política nacional, como candidato a la presidencia de la República revolucionó y modificó substancialmente el estilo de realizar campañas electorales en el país. Su forma directa y sencilla de dirigirse a las capas más bajas de la población, tanto rurales como urbanas, le permitió desarrollar una profunda influencia y simpatías populares, que lo perfilaron como incuestionable ganador de las elecciones de diciembre de 1962.

Celebrado el torneo electoral, Bosch obtuvo un triunfo arrollador sobre los electores más conservadores del país, representado por la Unión Cívica Nacional. Combatido desde ante de su ascensión al poder por esos mismos sectores que fueron derrotados en las elecciones, tomó posesión como Presidente de la República el 27 de Febrero del 1963.

Bosch dio inicio a una gestión gubernativa patriótica, reformadora, de incuestionable honestidad administrativa y de profundo reordenamiento económico y social. Su gobierno fue derrocado por un golpe militar apoyado por las fuerzas más conservadoras de la nación, estimuladas y apoyadas desde el exterior. Menos de dos años después, la insatisfacción generó el levantamiento militar del 24 de abril de 1965, que tenía como objetivo el reestablecimiento del gobierno constitucional que Bosch había presidido, y la vigencia de la constitución que su gobierno había promulgado el 29 de abril de 1963, la más progresista y liberal que ha conocido la República.

Impedido de regresar al poder por la intervención militar de los Estados Unidos, apoyado por la Organización de los Estados Americano (OEA), se vio obligado, por las circunstancias, a participar en las elecciones realizadas el 30 de mayo de 1966, bajo la dirección y el control de las fuerzas intervensoras. Bosch se marchó al exterior radicándose en España, donde realizó una extraordinaria labor literaria produciendo algunas de sus obras más importantes entre las cuales están: “Composición Social Dominicana”, “Breve Historia de la Oligarquía “, “De Cristóbal Colón a Fidel Castro” “El Caribe, Frontera Imperial” y numerosos artículos de diferentes géneros publicados en revistas, periódicos y otras publicaciones del país y del exterior.

Regresó a la República Dominicana en abril de 1970 con la intención de reorganizar y modernizar al PRD.

Convirtiendo a sus miembros en militantes activos, estudiosos de la realidad histórica y social de su país; su proyecto no fue aceptado por la mayoría del PRD. Las diferencias y contradicciones entre Bosch y un sector importante de la dirección de ese partido lo llevó a abandonar las filas de esa organización en noviembre de 1973 y fundar el 15 de diciembre de ese año el Partido de la Liberación Dominicana (PLD).

Bajo su liderato y rectoría, el PLD se convirtió en una de las fuerzas políticas más importantes del país. Como organización patriótica y democrática tiene ganado un incuestionable crédito en la República Dominicana y en otros pueblos de América y el mundo.

Su relevante aporte a las letras nacionales y americanas en la narrativa, novelas y ensayos lo han convertido en una gloria literaria, maestro de dos generaciones de escritores, cuentistas, novelistas, ensayistas, periodistas e historiadores entre los cuales se distinguen algunas de las más sobresalientes figuras del país y de América Latina.

Su conducta patriótica, cívica, honesta, valiente y militante, como gobernante y líder lo convierten en un símbolo de la dignidad nacional y en un ejemplo a seguir para las generaciones presentes y futuras de la República Dominicana.

Fuente: educando.edu.do

La vida ejemplar de José Francisco Peña Gómez

¿Quién fue el Dr. José Francisco Peña Gómez?

Biografía

El doctor José Francisco Peña Gómez, nacido el 6 de marzo de 1937, en la loma de El Flaco, Cruce de Guayacanes, Mao,  político dominicano hijo de los inmigrantes haitianos, Ragine Vincent Zarzuela y María Florentino (María de los Jazmines). Fue huérfano desde muy joven, pues sus padres lo abandonaron en 1937 cuando el presidente Rafael Leónidas Trujillo ordenó la matanza de haitianos en 1937. Trascendió a la historia dominicana desde que marcó sus pasos por la política, primero ingresando al Partido Revolucionario Dominicano (PRD), en 1961, e involucrándose inmediatamente en la lucha contra los remanentes de la tiranía trujillista.

Los restos de su madre fueron recuperados en un cementerio en Haití en 1984 y trasladados a Santo Domingo de Guzmán, donde fueron sepultados en el cementerio Cristo Redentor.

En su niñez y adolescencia desempeña varios oficios para ganarse la vida y costear sus estudios, labora desde limpiabotas hasta dependiente de pulpería, en ese trajín el joven Peña, en busca de nuevos horizontes decide trasladarse hacia Santiago, y más adelante hacia la capital. “Cuando vine a Santiago me puse de noche en la escuela. Después del quinto curso, compré libros para estudiar y desde entonces lo hago por mi cuenta porque no pude volver a la escuela. Me quedé leyendo por mi cuenta, en 1995 vine para acá (Santo Domingo)”, relató en una ocasión.

Peña Gómez llegó a Santo Domingo según su confesión, sobre la cama de un camión por carecer de dinero. Tenía 18 años para ese entonces. Consigue su primer trabajo en el Instituto Preparatorio de Niños en San Cristóbal. Posteriormente al matricularse en la universidad, consigue trabajo como locutor en la voz dominicana, habiendo pasado el examen de la comisión de Espectáculos Público y Radiofonía, se convierte en el locutor 202.

Se graduó en Derecho en la Universidad Autónoma de Santo Domingo en 1966. Fue también locutor de radio, lo cual le dio gran popularidad, permitiéndole a la vez convertirse en una de las personalidades más famosas de la República Dominicana.

José Francisco Antonio Peña Gómez desempeñó las funciones de: Maestro de Alfabetización en el Municipio de Mao, Provincia Valverde de la República Dominicana, de 1952 a 1955. Profesor del Liceo Secundario Nocturno de San Cristóbal, República Dominicana, 1956. Maestro de Enseñanza Primaria en la Escuela Intermedia Fray Bartolomé de las Casas, en Yaguate, San Cristóbal, 1958. Profesor del Instituto Preparatorio de Menores en San Cristóbal, 1957-1960. Locutor y Narrador Deportivo de la Emisora “La Voz Dominicana”, 1960-1961.

En el gobierno constitucional del Profesor Juan Bosch, 1963, ocupó el cargo de director de la Oficina del Pueblo.

Pero el que vendría a ser el más vibrante político dominicano post Trujillo, se estableció como un recio dirigente político al estallar la revolución civil de 1965, cuando le correspondió llamar al pueblo a movilizarse en defensa de la constitucionalidad perdida en 1963.

La trayectoria del brillante político dominicano desde su niñez en Mao; su excelente carrera de estudiante, aún desde muy corta edad; los éxitos académicos y políticos, tanto en lo nacional como en el plano internacional, son bien conocidos.

Sin embargo, es preciso señalar algunos pasos de su vida de lucha, no sólo en el plano político, sino también en lo social, en vista de su tez oscura.

Graduado de abogado en la Universidad Autónoma de Santo Domingo, con estudios de ciencias políticas en la Universidad de Harvard y la Michigan State University, y de Derecho Constitucional en la Universidad de París, José Francisco Peña Gómez se destacó entre los primeros de sus compañeros de estudios.

Se asegura que el haber sido locutor contribuyó con la magnífica oratoria que siempre lo distinguió en todas las tribunas, al extremo de que se convirtió rápidamente en uno de los más grandes tribunos dominicanos.

Entre los títulos académicos más sobresalientes se incluyen los siguientes: Educación Política, en San Juan, Puerto Rico; Ciencias Jurídicas en la UASD; Derecho Constitucional, en la Universidad de París; Derecho del Trabajo y Seguridad Social, Universidad de París; y otros.

Como político, el doctor Peña Gómez fue presidente del PRD desde 1986, vicepresidente de la Conferencia Permanente de Partidos Políticos de América Latina (COPPAL), vicepresidente de la Internacional Socialista y vicepresidente de dicha organización para América Latina, vicepresidente de la Asociación Latinoamericana para la Defensa de los Derechos Humanos, miembro del consejo directivo del Instituto Latinoamericano de Estudios Políticos, Económicos y Sociales, miembro del Diálogo Interamericano. Embajador extraordinario y plenipotenciario en Italia, Francia y España, y otros cargos
Se identificó con la lucha para erradicar los remanentes de la dictadura de Trujillo, y se enroló en las filas del Partido Revolucionario Dominicano tan pronto esta organización se estableció en el país, el 5 de julio de 1961. Inclusive, en el primer comité ejecutivo del PRD, Peña Gómez fue designado secretario de prensa y propaganda.

En poco tiempo ascendió a la secretaría general, y compartió con el profesor Juan Bosch el liderazgo del partido.

Luego del golpe de estado que derrocó a Bosch, y que lo deportó al exterior, en 1963, Peña Gómez se convirtió en el líder principal del PRD en el país, lo que se consolidó con el alzamiento constitucionalista de abril de 1965.

Bajo la dirección del doctor Peña Gómez, el Partido Revolucionario Dominicano ganó en dos ocasiones seguidas las elecciones generales, en 1978 y en 1982. Para este último período, 1982-1986, el líder perredeísta resultó electo síndico del Distrito Nacional. Las confrontaciones internas en la organización impidieron que el partido del ´jacho prendío´, mantuviera el poder en las elecciones de 1986.

En el ámbito internacional el Dr. Peña Gómez ocupó la vicepresidencia de la Conferencia Permanente de Partidos Políticos de América Latina (COPPAL); fue miembro de la Asociación Latinoamericana para la Defensa de los Derechos Humanos (ALDHU), 1980; socio-fundador del Diálogo Interamericano con sede en Washington, E.U.A., 1982; Presidente del Comité Latinoamericano y Vicepresidente Mundial de la Internacional Socialista (IS), desde 1983; miembro del Consejo Directivo del Instituto Latinoamericano de Estudios Políticos, Económicos y Sociales, Montevideo, Uruguay, 1992. Fue Embajador Extraordinario y Plenipotenciario en Misión Especial ante los Gobiernos de Italia, Francia, España y Suecia, 1982-1986.

El Doctor José Francisco Peña Gómez obtuvo condecoraciones y distinciones de autoridades, tanto en su país como en otros países: Ecuador, Portugal, Nicaragua, Venezuela, España…

Recibió Doctorados Honoris Causa de la Universidad Tecnológica de Santiago (UTESA), República Dominicana, en 1995; Universidad Complutense de Madrid, España, 1995; Universidad Evangélica Dominicana, 1996; y un Doctorado Honoris Causa “post mortem” de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), el 10 de mayo del 1999.

Fue Académico Honorario de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación en Madrid, España, en 1996. En ese mismo año fue Académico Honorario de la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense de Madrid.

En lo adelante, el PRD ha sido partido de oposición, aunque con significativas representaciones tanto en el Senado de la República y la Cámara de Diputados, como en los gobiernos municipales del país.

Vida Accidentada

La vida de Peña Gómez se caracterizó por el drama. Desde sus primeros años, sufrió los rigores del dolor. Hijo de una familia campesina muy pobre, se vio abandonado prácticamente de meses, cuando sus padres debieron huir de la persecución trujillista de 1937, cuando la matanza de haitianos.

Sus padres, Oguís Vincent y María Marcelino, vivían en la loma de El Flaco, en Cruce de Guayacanes, y cuando el dictador Rafael Leonidas Trujillo ordenó la persecución de los haitianos, se desató una cacería de las personas de color. El terror se generalizó en los campos dominicanos, especialmente en las zonas cercanas a la frontera con Haití y se produjo una gran huida, en la cual también huyeron los padres de Peña Gómez.

Peña Gómez, de apenas meses de nacido, quedó abandonado en los montes de Gurabo, Mao, cuando sus padres -en huída- fueron atacados por bandoleros al servicio de Trujillo. Quedó en los montes junto con su único hermano, Domingo, y una pariente menor de edad.

Encontrados por una familia de Gurabo, el doctor Peña Gómez salvó la vida casi milagrosamente. Fue posteriormente adoptado por otra familia en Mao, y a poca edad quedó nuevamente huérfano. Su hermano adoptivo, Leonidas Peña Gómez, le mantuvo la protección, pero éste también falleció, y finalmente el joven Peña Gómez quedó prácticamente solo en el mundo.

Fue a pura fuerza personal y a base de sacrificios que empezó una dura carrera por la vida, hasta llegar a la Universidad de Santo Domingo, y al mismo tiempo a la locución. Hasta que empezó su dramática carrera política, la cual nunca estuvo ausente de los grandes dramas humanos.

Fue Vicepresidente de la Internacional Socialista (IS) y Presidente del Comité de la IS para América Latina y el Caribe, SICLAC. Peña Gómez fue miembro del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) y luchó contra el gobierno dictatorial de Rafael Leonidas Trujillo.

Constituyó un figura importante en la Revolución de abril de 1965  en Santo Domingo, la cual buscaba la vuelta del gobierno de Juan Bosch y la Constitución del 1963. Fue síndico de Santo Domingo desde 1982 hasta 1986.

Para las elecciones de 1990, Peña Gómez fue candidato presidencial, quedando en un tercer lugar, fruto de la división interna del PRD. Las elecciones de 1994 se vieron empañadas por acusaciones de impedimento selectivo de votantes y fraude Joaquín Balaguer llamó a la situación “un virtual empate”, y luego de meses de alegatos y discusiones, hizo que el período presidencial de Balaguer fuera recortado a dos años. En las elecciones presidenciales de 1996, Peña Gómez ganó la primera vuelta, mas no la segunda, debido a una alianza conformada por el Partido de la Liberación Dominicana y el Partido Reformista Social Cristiano (contrarios ideológicamente), los cuales formaron el llamado “Frente Patriótico”, que llevaba a Leonel Fernández como candidato a la presidencia. La campaña se concentró (al igual que en la mayor parte de su vida) en recusarle su condición de descendiente de haitiano y de antipatriota.

En 1998 Peña Gómez se postuló como candidato para la alcaldía (sindicatura) de la ciudad de Santo Domingo, favoreciéndole los sondeos. Hatuey De Camps Jiménez, entonces presidente del partido, informó que Peña Gómez debió retornar a su casa de San Cristóbal, a 30 kilómetros al sur de la capital, al sentirse mal durante un acto de campaña en Baní, ciudad al sur de Santo Domingo. Peña Gómez falleció de edema pulmonar el 10 de mayo de 1998, a la edad de 61 años, producto de las complicaciones por un cáncer hepático días antes de las elecciones. Esto conllevó a que el electorado favoreciera a su partido (PRD) y le diera una mayoría descomunal en el Congreso y en los cabildos.  Peña Gómez dejó como sucesores a Luz del Alba (Luchy), José Francisco (José Frank) y Francisco Antonio Peña Guaba (Tony), así como también a Ángela, Desiree, Abril, Arlene y María Peña.

En su honor, el aeropuerto más importante del país pasó a llamarse de ”Aeropuerto Internacional de las Américas” (AILA) a ”Aeropuerto Internacional José Francisco Peña Gómez” (AIJFPG).

Fuente: gentequehacenlahistoria.blogspot.com

Martin Luther King

(Martin Luther King Jr.; Atlanta, 1929 – Memphis, 1968) Pastor baptista estadounidense, defensor de los derechos civiles. La larga lucha de los norteamericanos de raza negra por alcanzar la plenitud de derechos conoció desde 1955 una aceleración en cuyo liderazgo iba a destacar muy pronto el joven pastor Martin Luther King.

Su acción no violenta, inspirada en el ejemplo de Gandhi, movilizó a una porción creciente de la comunidad afroamericana hasta culminar en el verano de 1963 en la histórica marcha sobre Washington, que congregó a 250.000 manifestantes. Allí, al pie del Lincoln Memorial, Martin Luther King pronunció el más célebre y conmovedor de sus espléndidos discursos, conocido por la fórmula que encabezaba la visión de un mundo justo: I have a dream (Tengo un sueño).

Pese a las detenciones y agresiones policiales o racistas, el movimiento por la igualdad civil fue arrancando sentencias judiciales y decisiones legislativas contra la segregación racial, y obtuvo el aval del premio Nobel de la Paz concedido a King en 1964. Lamentablemente, un destino funesto parece arrastrar a los apóstoles de la no violencia: al igual que su maestro Gandhi, Martin Luther King cayó asesinado cuatro años después.

Biografía

Hijo de un ministro baptista, Martin Luther King estudió teología en la Universidad de Boston. Desde joven tomó conciencia de la situación de segregación social y racial en que vivían los negros de su país, y en especial los de los estados sureños. Convertido en pastor baptista, en 1954 se hizo cargo de una iglesia en la ciudad de Montgomery, Alabama.

Muy pronto dio muestras de su carisma y de su firme decisión de luchar por la defensa de los derechos civiles con métodos pacíficos, inspirándose en la figura de Mahatma Gandhi y en la teoría de la desobediencia civil de Henry David Thoreau, las mismas fuentes que por aquellos mismos años inspiraban la lucha de Nelson Mandela contra el apartheid en Sudáfrica. En agosto de 1955 una humilde modista negra, Rosa Parks, fue detenida y multada por sentarse en la sección reservada para blancos de un autobús; King dirigió un masivo boicot de más de un año contra la segregación en los autobuses municipales.

La fama de Martin Luther King se extendió rápidamente por todo el país y enseguida asumió la dirección del movimiento pacifista estadounidense, primero a través de la Southern Cristian Leadership Conference y más tarde del Congress of Racial Equality. Asimismo, como miembro de la Asociación para el Progreso de la Gente de Color, abrió otro frente para lograr mejoras en sus condiciones de vida.

En 1960 aprovechó una sentada espontánea de estudiantes negros en Birmingham, Alabama, para iniciar una campaña de alcance nacional. En esta ocasión, Martin Luther King fue encarcelado y posteriormente liberado por la intercesión de John Fitgerald Kennedy, entonces candidato a la presidencia de Estados Unidos, pero logró para los negros la igualdad de acceso a las bibliotecas, los comedores y los estacionamientos.

En el verano de 1963, su lucha alcanzó uno de sus momentos culminantes al encabezar una gigantesca marcha sobre Washington en la que participaron unas 250.000 personas, ante las cuales pronunció el discurso hoy titulado I have a dream(Tengo un sueño), una bellísima alocución en favor de la paz y la igualdad entre los seres humanos. King y otros representantes de organizaciones antirracistas fueron recibidos por el presidente John F. Kennedy, quien se comprometió a agilizar su política contra el segregacionismo en las escuelas y en la cuestión del desempleo, que afectaba de modo especial a la comunidad negra.

No obstante, ni las buenas intenciones del presidente, quien moriría asesinado meses más tarde, ni el vigor ético del mensaje de Martin Luther King, premio Nobel de la Paz en 1964, parecían suficientes para contener el avance de los grupos nacionalistas de color contrarios a la integración y favorables a la violencia, como Poder Negro, Panteras Negras y Musulmanes Negros. La permeabilidad de los colectivos de color (sobre todo de los que vivían en los guetos de Nueva York y de otros estados del norte) a la influencia de estos grupos violentos ponía en peligro el núcleo del mensaje de King, el pacifismo.

En marzo de 1965 encabezó una manifestación de miles de defensores de los derechos civiles que recorrieron casi un centenar de kilómetros, desde Selma, donde se habían producido actos de violencia racial, hasta Montgomery. La lucha de Martin Luther King tuvo un final trágico: el 4 de abril de 1968 fue asesinado en Memphis por James Earl Ray, un delincuente común de raza blanca. Mientras se celebraban sus funerales en la iglesia Edenhaëser de Atlanta, una ola de violencia se extendió por todo el país. Ray, detenido por la policía, se reconoció autor del asesinato y fue condenado con pruebas circunstanciales. Años más tarde se retractó de su declaración y, con el apoyo de la familia King, pidió la reapertura del caso y la vista de un nuevo juicio

Obra e ideario

Martin Luther King entendió como una condición esencial de la dignidad humana la igualdad racial, la cual se hallaba por otra parte legitimada, en el plano político, por los principios de la democracia (de la cual siempre se declaró partidario), y en el plano moral, por los principios religiosos. En consecuencia, la acción destinada a la conquista de los propios derechos no debía ser considerada jamás como subversiva ni revolucionaria. King no proclamaba la violación de la ley, sino que sostenía que no pueden obedecerse leyes injustas, porque éstas se oponen a la ley moral. Señalaba el camino del amor en contraposición a la inactividad de los negros pasivos y al odio exasperado de los nacionalistas. Y se dolía de no haber sido ayudado y comprendido por la iglesia blanca.

En este sentido, King adaptó y desarrolló el concepto de Gandhi de la no violencia, que supo aplicar de forma creativa en una serie de campañas antisegregacionistas que le convirtieron en el líder más prestigioso del movimiento americano para los derechos civiles, le valieron la concesión en 1964 del premio Nobel de la Paz y provocaron su asesinato a manos de un racista fanático en 1968. Tras su fallecimiento, el movimiento negro estadounidense emprendió un camino más abiertamente revolucionario y violento, alejado de la inspiración cristiana y liberal de King, cuya memoria, a pesar de todo, sigue siendo venerada y amada por las masas de desheredados de su raza.

El mismo año del Nobel, el presidente Lyndon Johnson, sucesor de Kennedy tras el magnicidio, promulgó la ley de derechos civiles, que consagraba la igualdad de todos los ciudadanos. Según King, los negros tenían que abandonar su abstracta neutralidad política para estrechar alianzas electorales y apoyar a los candidatos dignos de confianza, porque “la influencia de los negros en el poder político es importante”. Solamente entonces se alcanzaría la verdadera meta de la libertad, porque el destino de los negros está unido al de toda América.

Fuente: biografiasyvidas.com

Mamá Tingó: Mártir Campesina

El primero de noviembre se conmemora el aniversario de la muerte de la líder sindical campesina Florinda Soriano Muñoz (Mamá Tingó), asesinada ese día en 1974 en Gualey, Hato Viejo, República Dominicana. Se convirtió en un símbolo de la lucha por la tierra y un ejemplo de la mujer rural en la defensa de los derechos del campesinado en toda América Latina y el Caribe.

Mamá Tingó, nació el 8 de noviembre de 1921, hija natural de Eusebia Soriano. Fue bautizada en la parroquia Espíritu Santo de esta comunidad de Villa Mella, el día 6 de diciembre de 1922. Contrajo matrimonio con un campesino llamado Felipe con el cual procreó una familia.

Mamá Tingó era un militante de la Liga Agraria Cristiana de una comunidad de 350 familias pobres, que venían luchando por varios años por la tierra que los vio nacer y que trabajaron varias décadas, pero terratenientes y políticos disfrutaban de los títulos de propiedad, en forma mal adquirida. Varios acontecimientos ocurrieron antes del asesinato de la líder sindical. Varios jóvenes fueron heridos, a la señora Altagracia Rosario le cortaron una oreja, decenas de campesinos de esa comunidad estuvieron en prisión en varias ocasiones, entre ellos su líder natural, Florinda Soriano Muñoz ( Mamá Tingó), mujer de edad avanzada y analfabeta, pero con cualidades y autoridad suficientes para encabezar la lucha contra los desalojos injustificados. Después de poner una querella contra el terrateniente Pablo Díaz, la sindicalista fue asesinada por Ernesto Díaz (Turín).

La Federación Dominicana de Ligas Agrarias Cristianas (FEDELAC), y la Confederación Autónoma de Sindicatos Cristianos (CASC) denunciaron a nivel nacional e internacional este asesinato. Hay que destacar la labor del periodista Juan Manuel García, quién hizo varios reportajes, antes y después del asesinato, sobre la situación de los campesinos en esa comunidad, toda la prensa nacional, radio, periódicos y televisión destacaron ese asesinato. Décimas, poemas y canciones resaltaron las virtudes de la líder sindical campesina, entre ella un merengue del cantante Johnny Ventura titulado « Mamá Tingó », y la referencia de la cantante argentina Mercedes Sosa durante el espectáculo « 7 días con el Pueblo », que organizó la CGT. Pero el asesinato de Mamá Tingó no es un caso aislado en la lucha por la tierra. El 30 de junio de 1975, en Alto de Peguero, El Cuey, en El Seybo, fue asesinado Dionisio Frías (Mister Beca) también militante de las ligas agrarias cristianas. En Honduras ocurrió la Masacre de la Talanquera, el 18 de febrero de 1972, y las Masacres de Santa Clara y Los Horcones, el 25 de junio de 1975 en OLANCHO, donde fueron asesinados 25 campesinos, entre ellos 2 sacerdotes. Lidia Madariaga, de Nicaragua, líder campesina, fue asesinada, cuando estaba embarazada de su cuarto hijo.

Los asesinatos de líderes campesinos en Colombia y Brasil son permanentes y en masas, siendo estos dos países los de mayores atropellos a los derechos elementales de los campesinos; pero los asesinatos también han ocurrido en diversas ocasiones en El Salvador, Guatemala, Haití, Perú y Paraguay. Recientemente fue asesinada en Colombia Cecilia Gallego, Secretaria femenina de Acción Campesina Colombiana (ACC), también han sido asesinados otros dirigentes campesinos en otros países latinoamericanos.Mamá Tingó es un ejemplo de la participación de las mujeres en el sindicalismo y en la lucha para que la tierra de los hombres y mujeres que la trabajan.

Desde la muerte de Mamá Tingó, quien fuera un símbolo de la lucha y defensora de los derechos del campesino en América Latina y el Caribe, Juan Muñoz de la Cruz, su primo, recuerda cada año aquellas vivencias. “Estos eran terrenos comuneros, pero que tenían dueño. Se decía que las tierras eran de unos Marchena, pero la gente siguió trabajando…Vino el mayor Román, jefe de las Fuerzas Armadas y le compró dizque a la gente, vino desalojó y esta parte la cercó un tal Carbucia, no dejaban que uno trabajara y empezó esa lucha’’, cuenta Muñoz de la Cruz. Más adelante Román vendió las tierras a Virilio Pérez Bernard para sembrar piña, lo que activó la lucha y provocó el apresamiento por un mes de decenas de agricultores.

Luego Mamá Tingó y un señor conocido como Higinio arrendaron por un año un terreno, y llegaron los tiempos de campaña balaguerista, y los políticos prometieron que repartirían la tierra. Empero lo que hicieron fue cercar los terrenos, provocando así la movilización de todos para asegurar sus terrenos con alambres de púa.

“Ella empezó a moverse por los partidos, nosotros teníamos ya la organización Liga Agraria Cristiana de la FEDELAC y estábamos afiliados a la Confederación Autónoma de Sindicatos Cristianos (CASC), que siempre defendió a los campesinos, entonces cuando se empezó a tratar de verse con los políticos y cuando ellos ganaban no daban la cara. Vio que los campesinos estábamos en lucha y entonces se unió con decisión y sin miedo, se hizo cargo de todo y se hizo dueña y vocero de todos’’, comentó el primo de 73 años de edad. Recuerda que formó en una ocasión un movimiento de niños y ocupó la sindicatura de Yamasá en su defensa por la tierra. Sus agresores no sabían que al matarla las acciones se recrudecerían.

Fuente: biografiasdominicanos.blogspot.com

 

Hoy es el natalicio de Matías Ramón Mella

“No hay tiempo de retroceder, habremos de ser libres o morir, es la consigna… ¡Viva la República Dominicana!”, cuenta la historia que  estas fueron las palabras que pronunció Matías Ramón Mella, uno de los líderes la Independencia Nacional de la República Dominicana, la noche del 27 de febrero de 1844.

Nació el 25 de febrero de 1816, en Santo Domingo, República Dominicana.  Hoy se conmemora  un año más del natalicio de un patriota que a los diecinueve años de edad ya era encargado de la común de San Cristóbal. Se distinguió por el trabucazo en la Puerta de la Misericordia; y durante su negocio de la madera se destacó como hombre “hábil” con el sable y la espada.

Su desempeño en la actividad política y en especial como militar, se desarrolló durante los años 1822 a 1843 en el gobierno haitiano de Jean Pierre Boyer, que dominaba la parte española de la isla.

Obtuvo grandes logros como activista y  durante el servicio militar, el hijo de Antonio Mella Álvarez y Francisca Castillo, se convirtió en uno de los miembros de la Sociedad Secreta La Trinitaria.

Por su rectitud, responsabilidad, valor y honestidad delegó en Juan Pablo Duarte algunas tareas que  Juan Nepomuceno Ravelo no pudo cumplir. Una de estas era trasladarse a la villa haitiana de Los Cayos de San Luis, al sur de la isla, para hacer contactos con los revolucionarios reformistas adversarios del presidente Boyer.

Mella consiguió entrar en contacto con el líder de la oposición haitiana Charles Hérard y lideraba a su vez el movimiento, sin embargo Hérard lo encarceló luego que derrocaran a Boyer. Durante su encarcelamiento, estalló una rebelión contra Hérard, lo que le permitió a Mella y sus seguidores marchar a Santo Domingo.

En distintos episodios se destaca el papel de Mella. Se considera como uno de los fundadores de la República Dominicana más adaptado a las actividades militares y conocedor de estrategias de batalla.

Biografía de Matías Ramón Mella Castillo

Matías Ramón Mella

Matías Ramón Mella Castillo nació el 25 de febrero de 1816 en Santo Domingo. Fue un militar, político y activista dominicano. Es considerado uno de los Padres de la Patria de la República Dominicana junto a Juan Pablo Duarte y Francisco del Rosario Sánchez.

Como miembro del movimiento independentista, Mella encarnó la expresión militante y decidida siendo conocido por haber disparado su trabuco la noche del 27 de febrero del 1844 en la Puerta de la Misericordia dando comienzo de esta forma a la revuelta por la independencia del país.

De los fundadores de la República, Mella fue el más apto para las actividades militares. Su habilidad como estratega contribuyó significativamente a lograr la independencia dominicana, hecho que puso fin a la ocupación haitiana.

Más tarde se incorporó al movimiento restaurador contra la Anexión a España, realizada por el terrateniente Pedro Santana en 1861. Fue vicepresidente del país entre 1863-1864.

Familia y primeros años

Hijo de Antonio Mella Álvarez y Francisca Castillo.

En 1835, en plena dominación haitiana, fue nombrado “Preposé”, o encargado de la común de San Cristóbal. Allí se dedicó al negocio del corte de madera, actividad de la que también se ocupaba Antonio Duvergé, lo que hace suponer que ambos líderes se conocieron desde entonces. Mella era hábil con el sable y la espada.

Hacia 1836, contando con veinte años de edad, Mella contrajo matrimonio con Josefa Brea, quien pertenecía a una familia importante del país, y con quien procreó 4 hijos: Ramón María, Dominga América María, Antonio Nicanor e Ildefonso. Según un testamento del 5 de mayo de 1859, ninguno de los dos aportó grandes bienes al matrimonio. Al parecer adquirió sus bienes y propiedades estando casado, parte de ellos por vía hereditaria tras el fallecimiento de su padre en febrero de 1837.

Vida política y militar

El 1 de marzo de 1844 se integró como miembro de la recién creada Junta Gubernativa Provisional durante la Primera República y pocos días después partió para el Cibao donde asumió el cargo de gobernador de Santiago y delegado de la Junta Central Gubernativa, convirtiéndose en el jefe político y militar de la región más importante del país. Ostentó el rango de General del Ejército Nacional e hizo venir a José María Imbert desde Moca, quien lo auxilió como “mano derecha” en el mando militar.

Al dar comienzo la Batalla de Santiago, Mella, que no se encontraba en el campo de batalla, impartió las primeras instrucciones y escogió a Imbert como lugarteniente.

Cuando Faustin Soulouque invadió el país, Mella se incorporó al ejército, destacándose en la Batalla de Las Carreras y pasó a ser secretario de Pedro Santana. Luego de la renuncia del presidente Jimenes y la elección de Buenaventura Báez como presidente, en septiembre de 1849, Mella es nombrado Secretario de Estado de Hacienda y Comercio.

Al surgir la enemistad entre Santana y Báez, Mella decidió seguir al lado del primero. No obstante, la obstinación de Santana por querer anexar el país a España los enemistó para siempre. Entre 1849 y 1861, Mella rechazó a Santana y su proyecto de anexión.

Mella desempeñó los cargos de Comandante de Armas, Ministro de la Guerra, Gobernador de Santiago, Ministro Plenipotenciario y Enviado Extraordinario en Misión Especial frente al Gobierno español. En julio de 1856 se le encomendó preparar un proyecto de ley para organizar el ejército.

Miembro de La Trinitaria

Aunque no se sabe cuándo conoció a Duarte, una vez fundada La Trinitaria, se adhirió a ella en calidad de miembro mediante un comunicado, junto a Sánchez y Félix María del Monte. Duarte vio en Mella un discípulo de condiciones excepcionales y lo designó como sustituto de Juan Nepomuceno Ravelo cuando éste fracasó en las gestiones de llegar a un acuerdo con los dirigentes haitianos con la finalidad de organizar el movimiento de “La Reforma”.

Guerra de independencia

En enero de 1843 fue comisionado por Duarte para trasladarse a la villa haitiana de Los Cayos de San Luis, al sur de la isla, para hacer contactos con los revolucionarios reformistas adversos al presidente Boyer.

Convocó e hizo posible una alianza entre los trinitarios y los reformistas haitianos que combatían a Boyer. Esto trajo como consecuencia, el 16 de enero de 1844, la firma del acta de separación, que proclamó la necesidad de separarse de la opresión haitiana y oficializó la unión de liberales y conservadores. Durante la guerra de independencia ocupó la región norte para impedir la penetración haitiana. Misericordia Puerta donde Mella disparó el trabucazo la noche del 27 de febrero de 1844, siendo este el principio del fin de la invasión haitiana en la República Dominicana.

Guerra por la Restauración

Luego de declarada la independencia, Mella proclamó a Duarte presidente de la Junta Central Gubernativa con la finalidad de evitar que algún partidario del colonialismo ocupara el poder. Esta actitud provocó que Pedro Santana lo expulsara del país.

Mella regresó al país en 1848 amparado en la amnistía del presidente Manuel Jimenes. Al regresar se unió a los conservadores liderados por Pedro Santana, hasta que en 1861, ya ante la eminente Anexión a España, se unió a los restauradores.

En agosto de 1863 viajó al sur, atravesando la Cordillera Central por Constanza, con el encargo de organizar las tropas restauradoras dirigidas por Pedro Florentino. Durante la restauración fue designado Ministro de la Guerra y elaboró un manual de guerra de guerrillas en enero de 1864.

Muerte

Restos de los padres de la patria. Altar de la Patria, donde reposan los restos de Matías Ramón Mella junto a Duarte y Sánchez. Mella se desempeñaba como vicepresidente de la República Dominicana cuando, en pleno Grito de Capotillo, enfermó de disentería. En las cercanías de su muerte pidió que sus restos fueran envueltos en la Bandera Nacional y pronunció estas palabras: “Aún hay patria, viva la República Dominicana”.

Murió el 4 de junio de 1864, en extrema pobreza, en una pequeña casa cercana a la Fortaleza San Luis, en Santiago; siendo enterrado cubierto por la bandera dominicana como fuera su deseo. Sus restos se encuentran, junto a los de Duarte y Sánchez, en el Altar de la Patria.

 

Biografía de Francisco del Rosario Sánchez

Francisco del Rosario Sánchez

Francisco del Rosario Sánchez nace en Santo Domingo el 9 de marzo de 1817, tuvo su gloria en la puerta del Conde el 27 de Febrero de 1844 día de la proclamación de la independencia dominicana.

Luego de haber enarbolado la Bandera Nacional es expulsado del país hacia Inglaterra, de ahí pasó a Nueva York, Curazao, Antillas Holandesas, donde se entera del fusilamiento de su tía, la también patriota María trinidad Sánchez. Regresa al país en la goleta “27 de Febrero” y ejerce varias funciones en el país como comandante de armas, fiscal, defensor público. Es expulsado nuevamente en 1855 hacia Curazao pero regresa en el 1856.

En 1859 fue desterrado hacia Saint Thomas, donde sufrió múltiples vicisitudes, un año después se entera de los planes de anexión a España preparados por Pedro Santana. El 20 de Enero de 1861 Sánchez como jefe del movimiento nacional de la parte sur contra la Anexión a España llega a Haití junto a otros dominicanos desde Saint Thomas y lanza una patriótica proclama.

Su Captura

El que Sánchez entrara por Haití fue explotado por el gobierno de Santana para presentar a Sánchez ante el pueblo dominicano como un traidor. Penetra a territorio dominicano por las montañas Hondo Valle, Vallejuelo y El Cercado, donde fue herido en una ingle, capturado y trasladado junto a sus compañeros a San Juan de la Maguana donde fueron juzgados por una corte militar y condenados a muerte.

Sánchez hace una brillante defensa exonerando de toda culpa a sus compañeros y dijo: “para enarbolar el pabellón dominicano fue necesario derramar la sangre de los Sánchez, para arriarlo se necesita también la de los Sánchez”.

Su Fusilamiento

El 4 de Julio de 1861, donde hoy se encuentra el cementerio de San Juan de la Maguana se cumplió la sentencia de muerte. Momentos antes había hecho un último encargo: “Decid a los dominicanos que muero con la patria, por la patria y a mi familia, que no recuerde mi muerte para vengarla”. El fusilamiento de Sánchez ayudó al pueblo dominicano a recuperar la soberanía poco después gracias a La Restauración.

Biografía de Juan Pablo Duarte

De joven, Juan Pablo Duarte fue apegado a la lectura, traducía del francés y latín al español, y siempre fue un preocupado por la independencia de la República Dominicana.

Juan Pablo Duarte, Padre de la Patria,

Orígenes

Los padres de Juan Pablo Duarte fueron, Juan José Duarte un negociante oriundo de Vejer de la Frontera en la provincia española de Cádiz, quien se casó en Santo Domingo con Manuela Diez Jiménez, oriunda de El Seibo, hija a su vez de padre español y madre dominicana.

Luego de la invasión de Toussaint en 1801, los Duarte emigraron hacia Puerto Rico, residiendo en Mayagüez. La familia regresó al país luego de terminada la guerra de la Reconquista en 1809, cuando el país volvió a ser colonia española.

Juan José Duarte instaló un negocio de efectos de marina y ferretería, único en su género en la ciudad de entonces, situado en la margen occidental del río Ozama, en la zona conocida con el nombre de La Atarazana.

Niñez

Juan Pablo Duarte y Diez nació en la ciudad de Santo Domingo el 26 de enero de 1813. Fue bautizado en la Iglesia de Santa Bárbara el 4 de febrero de 1813. Sus primeras enseñanzas las recibió de su madre.

Viaje formador

En 1828 o en 1829, con apenas quince años de edad, y acompañado del señor Pablo Pujols, comerciante ligado a su familia, sale vía Estados Unidos, Inglaterra, y Francia rumbo a España, radicándose en Barcelona, donde tenía parientes. Poco se conoce de Duarte durante su permanencia en España pero se asegura que incidió inmensamente en su formación.

Vida social en Santo Domingo

En 1832 aparece de nuevo en Santo Domingo y trabaja en el negocio de su padre. Entonces realiza una intensa vida social que le liga a importantes sectores de la pequeña burguesía urbana. Es testigo de matrimonios, apadrina bautizos y asiste a reuniones de carácter cultural.

Esa vivencia de la sociedad es la que le permite percibir que existe un sentimiento patriótico que rechaza la presencia de los haitianos en el país.

Inicio en la política

Ya en esa época el gobierno de Boyer había envejecido y de un gobierno liberal y progresista, pasó a ser una dictadura con graves problemas económicos y resistencia interna en su territorio original.

Juan Pablo era un joven apegado a la lectura y ávido de conocimientos, traducía del francés al español, así como del latín. Debió haberse entusiasmado con la cadena de independencias que se sucedían en el continente americano y en las cuales el país no participaba.

La Trinitaria y La Filantrópica

El 16 de julio de 1838, fundó la Sociedad Secreta “La Trinitaria” con intenciones de independizar el país. Los primeros miembros de La Trinitaria fueron Juan Pablo Duarte, Juan Isidro Pérez, Pedro Alejandro Pina, Jacinto de la Concha, Félix María Ruiz, José María Serra, Benito González, Felipe Alfau y Juan Nepomuceno Ravelo.

Debido a que necesitaban promocionarse de manera velada surgió otra sociedad llamada “La Filantrópica” que hacía presentaciones de piezas teatrales para concientizar a los ciudadanos de la separación de Haití.

Años atrás el gobierno de Jean Pierre Boyer había descubierto una conspiración en Los Alcarrizos, un poblado cercano a Santo Domingo y ordenó ahorcar a los involucrados. Los Trinitarios sabían que arriesgaban la vida con sus actividades.

La Reforma Haitiana

En 1843 un grupo haitiano liderado por Charles Herard inicia una revuelta contra Boyer que repercutió en la parte oriental de la isla, Duarte encabeza el movimiento reformista en la ciudad de Santo Domingo y envía a Matías Ramón Mella a negociar con Herard al poblado haitiano de Les Cayes. Por su parte, Duarte contacta a los hermanos Santana en El Seybo y los atrae a su causa.

Primer Exilio

Cuando Charles Herard llega triunfante a Santo Domingo en 1843 desata una cacería contra Duarte y Los Trinitarios. Juan Pablo se ve obligado a partir en una goleta rumbo a Saint Thomas y de allí a “La Guaira” cerca de Caracas, Venezuela.

El padre de Duarte murió en Santo Domingo el 25 de noviembre del 1843 estando Juan Pablo exiliado.

Trinitarios en acción

Los Trinitarios encabezados por su presidente en funciones, Francisco del Rosario Sánchez y Matías Ramón Mella, llevaron a cabo las gestiones del movimiento independentista. Redactaron el Manifiesto del 16 de enero de 1844 en el cual quedaron plasmados los principios republicanos y liberales que Duarte predicó durante años y ratificaron, en ese documento, la firme voluntad de crear un Estado soberano.

La noche del 27 de febrero del 1844 los Trinitarios encabezados por Sánchez y Mella hicieron realidad el sueño Trinitario al proclamar la independencia dominicana enarbolando los principios que habían aprendido de Duarte.

Regreso a la patria

Juan Pablo regresó a Santo Domingo el 14 de marzo e inmediatamente se integró a la Junta Central Gubernativa dominada por sectores que no creían en la integridad del país.

Enfrentamiento con Santana

La Junta Central Gubernativa nombra a Duarte General y lo envía a Azua donde se realizaba un enfrentamiento con las tropas de Charles Herard. Duarte no está de acuerdo con las tácticas militares de Pedro Santana y ambos se enemistan. La Junta Central Gubernativa llama a Duarte a Santo Domingo.

Proclamado Presidente

El 4 de julio de 1844 en Santiago el Coronel Matías Ramón Mella, Comandante en Jefe del Departamento Central (Cibao), aclama a Juan Pablo Duarte como Presidente de la República Dominicana. Los Trinitarios gozaban de mucha simpatía en toda la región cibaeña. Seis días más tarde Duarte es proclamado Presidente en Puerto Plata.

Pedro Santana arrebata el poder. Al enterarse de la situación Pedro Santana, héroe de la Batalla de Azua, llega a Santo Domingo y el día 14 de julio disuelve la Junta Central Gubernativa existente y crea una nueva excluyendo a los Trinitarios. Santana ordena arrestar a Sánchez y Mella. Duarte es perseguido y finalmente arrestado en Puerto Plata.

Días después Santana declara traidores a los Trinitarios y los expulsa del país.

Segundo Exilio

El 10 de septiembre de 1844 Juan Pablo Duarte parte al exilio embarcándose para Hamburgo – Alemania. Emprende su viaje de regreso para reunirse con su familia y llega a Saint Thomas el 24 de diciembre para proseguir a Venezuela.

En Caracas le sorprende la noticia del fusilamiento de la líder interna de los trinitarios, María Trinidad Sánchez, justamente el 27 de febrero de 1845, en el primer aniversario de la independencia.

Asumiéndose culpable de esta muerte, y evitando una guerra civil, Duarte desaparece de la vida pública, internándose en la selva venezolana, radicándose en la ciudad de Angostura (hoy Ciudad Bolívar), donde pierde todo contacto con amigos y familiares durante más de quince años.

Duarte restaurador

Luego de enterarse de las acciones durante la Guerra de Restauración Duarte desembarca en Montecristi en 1864 para ponerse a las órdenes del gobierno restaurador en armas de Santiago de los Caballeros. La Guerra Restauradora estaba decidida a favor de los dominicanos y el gobierno decidió nombrar a Juan Pablo como su representante en el exterior con la misión de obtener apoyo de Venezuela y las demás naciones americanas en la lucha militar contra España.

Última etapa

Duarte se quedó con su familia en Caracas, subsistiendo de una fábrica de velas hasta su fallecimiento el 15 de julio de 1876 a los 63 años de edad.

Sus restos fueron trasladados al suelo dominicano en 1884, por el gobierno de Ulises Heureaux (Lilís), que lo había declarado Padre de la Patria junto a Francisco Sánchez del Rosario y a Matías Ramón Mella.

Fuente: Educando

 

Biografía de Salomé Ureña de Henríquez

Salomé Ureña de Henríquez

(Nombre de nacimiento Salomé Ureña Díaz; 21 de octubre de 1850 – 6 de marzo de 1897) fue una reverenciada poetisa y educadora dominicana, siendo una de las figuras centrales de la poesía lírica del siglo XIX e innovadora de la educación femenina en su país.

Alumna aventajada de Eugenio María de Hostos, sus obras se centran en el amor a la patria y en su entorno familiar. Aunque no escribía muy a menudo, logró llamar la atención de gran parte de Latinoamérica por la profundidad de sus obras. Entre sus trabajos más notables se encuentran: A La PatriaEl Ave y El Nido, Sombras, entre otros.

BIOGRAFIA

Ureña nació en Santo Domingo, República Dominicana el 21 de octubre de 1850. Era hija del abogado y también escritor Nicolás Ureña de Mendoza y Gregoria Díaz de León, quien dio a su hija sus primeras lecciones educativas. A temprana edad, Salomé fue influenciada también por la literatura. Su padre le enseñó las obras clásicas de autores españoles y franceses que ayudaron a la joven Salomé a desarrollar su propia carrera.

Comenzó a escribir sus versos a los quince años de edad, publicando posteriormente sus primeras obras a la edad de diecisiete años y haciéndose conocida por su espontaneidad y ternura. En 1867 publicó sus primeras obras bajo el seudónimo «Herminia», nombre que usó hasta 1874. Mientras iba pasando el tiempo se volvía más trágica y triste con poemas como En horas de angustia o muy patriótica y fuerte en poemas como A La Patria y Ruinas. En los años posteriores incluiría temas de su propia vida en sus poesías, como se puede ver en Mi Pedro (dedicada a su hijo, tal vez su poema más cariñoso), La llegada del invierno, y un libro que se hizo muy popular llamado Esteban, donde habla de su país, su familia, las plantas y flores, y de la propia isla.

INSTITUTO DE SEÑORITAS

Alrededor de 1881, Salomé fue animada por su marido para abrir el primer centro de educación superior para mujeres jóvenes en la República Dominicana, lo cual hizo el 3 de noviembre de ese año bajo el nombre de «Instituto de Señoritas». En los próximos cinco años, las primeras seis mujeres se graduaron de maestras en el Instituto, algo poco común en ese momento. Años después de su muerte, el instituto fue bautizado con su nombre.

VIDA PERSONAL

El 11 de febrero de 1880, a la edad de veintinueve años, se casó con el doctor Francisco Henríquez y Carvajal (más tarde presidente de la República Dominicana), quien también fue escritor, y una figura importante en la política.1 Tuvo cuatro hijos con él: Francisco, Pedro, Max y Camila. Sus hijos más tarde se convertirían en figuras altamente respetadas de la literatura contemporánea de mediados y finales del siglo XX como escritores, filósofos, poetas, humanistas y críticos de arte.

MUERTE Y LEGADO

Ureña murió debido a complicaciones de tuberculosis en 1897, a la edad de 46 años. Fue enterrada en la iglesia de Nuestra Señora de las Mercedes y trasladada en 1972 al Panteón de la Patria.

Es considerada por muchos como la escritora más excelsa de la República Dominicana; inyectaba profundos sentimientos en cada uno de sus poemas. Salomé no fue solo una prominente escritora y educadora dominicana, sino también una gran luchadora por la igualdad de derechos entre mujeres y hombres. Su lucha la convirtió en una mártir en su país y es recordada por su arduo trabajo en favor de la educación femenina.

Acerca de ella se ha escrito mucho y sus poemas forman parte del patrimonio literario dominicano.

OBRAS

Sus obras poéticas, cerca de sesenta composiciones, incluyen la épica y la lírica, entre las que se encuentran:

1873 – La gloria del progreso

1876 – Ruinas

1877 – La llegada del invierno

1878 – La fe en el porvenir

1880 – Anacaona

1880 – Poesía de Salomé Ureña de Henríquez

1881 – Sombras

1897 – Mi Pedro