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Vuelve a República Dominicana la conferencia ACURIL

Rosario Vásquez
Santo Domingo

Por cuarta ocasión se celebra en República Dominicana la Conferencia Anual de la Asociación de Bibliotecas Universitarias de Investigación e Institucionales del Caribe (ACURIL).

Desde sus inicios, los temas de las conferencias han marcado gran importancia para el desarrollo de la sociedad. En 1980 el tema central fue “El rol de los bibliotecarios en una sociedad en vías de desarrollo”, luego en 1997 se conversó sobre “Los sistemas de información: Herramientas del desarrollo humano sostenible”.

En 2010 se trató el tema: “Innovación e impacto informacional en el Caribe: la práctica del profesional de la información basada en evidencia”. Este año la conferencia será celebrada del 3 al 7 de junio, organizada por la Asociación de Bibliotecas Universitarias Dominicanas (ABUD) con el respaldo de la Asociación Dominicana de Rectores de Universidades (ADRU). Dulce María Núñez, directora del Sistema de Bibliotecas de la PUCMM, expresó que: “Lo más importante de este evento es que abre un espacio de actualización a todos los profesionales de la información de República Dominicana y el Caribe”.

Núñez contó que participarán más de 20 delegaciones de países del Caribe Insular, Estados Unidos y Canadá.

El tema para esta edición es: ‘Acceso abierto a la información’. Para el comité encargado, un aspecto arduamente apropiado para el avance digital en el país y las informaciones que genere esta plataforma.

“Las bibliotecas desde sus inicios son las que registran el conocimiento y desafortunadamente el país no se está ocupando de registrar nuestros monumentos, nuestra historia, nuestra cultura. El conocimiento auténtico es responsabilidad de las bibliotecas, aunque hay mucha información en la red, y es una gran ventaja la democratización de la información, pero esa información no está filtrada y son los especialistas de la información los responsables de registrar ese conocimiento para que las generaciones futuras cuenten con el mismo en la posteridad”, agregó Núñez.

En el 2003 fue creado en Budapest el ‘Movimiento de Acceso Abierto’, en el que se reunieron un grupo de especialistas de la información para dar visibilidad, sobre todo a las instituciones de educación superior que producen investigaciones.

En el país existen tres universidades que cuentan con plataformas digitales para dar a conocer todas las investigaciones que se están generando. Estas son: PUCMM, INTEC y UNAPEC.

Víctor Belén, director de la Biblioteca de la Universidad Católica Nordestana, aseguró que esta conferencia puede marcar el inicio para que este movimiento sirva como plataforma de arranque y para que tenga acogida en República Dominicana.

El cónclave internacional reúne a cientos de profesionales de la información de la región del Caribe, Estados Unidos y Canadá, es considerado como una excelente oportunidad para compartir conocimientos y experiencias en torno a las mejores prácticas del campo de la bibliotecología y las ciencias de la información.

(+) ACURIL

El tema de la conferencia se titula Acceso Abierto en Bibliotecas, Archivos y Museos del Caribe: Oportunidades, desafíos y direcciones futuras. Gira en torno a los subtemas: Contextos globales y caribeños; Política, estrategia y cabildeo; Innovación y tendencias; Desarrollo profesional y educación del usuario. Durante la conferencia se desarrollarán una serie de emocionantes presentaciones, talleres, sesiones de carteles y actualizaciones de la tecnología de los expositores acurileños que explorarán las múltiples facetas del Acceso Abierto y su impacto en las bibliotecas, archivos y museos. “Se espera que estas contribuciones agreguen valor al avance de su conocimiento sobre la temática en términos de las muchas oportunidades que ofrece, los desafíos que existen y cómo podemos avanzar, a pesar de los reveses”. Kumaree Ramtahal. Presidenta de ACURIL.

LA BIBLIOTECA UNIVERSITARIA: CENTRO DE RECURSOS PARA LA INVESTIGACIÓN Y SU DIVULGACIÓN.

Dr. Eleuterio Ferreira Calderón

Tradicionalmente tres han sido las funciones principales de la universidad: docencia, extensión e investigación. A pesar de que durante muchos años, sobre todo en nuestra región latinoamericana, la investigación resultó ser la cenicienta de esta tríada, hoy en día los aportes de las instituciones de educación superior a favor del desarrollo integral de nuestros pueblos por medio de importantes y relevantes investigaciones, es un hecho irrefutable.

En el caso particular de nuestro país, de acuerdo a un informe presentado por la Mescyt en el año 2015, los logros han sido significativos: De 194 propuestas sometidas al Fondo Dominicano de Investigaciones Científicas y Tecnológicas (FONDOCYT), 78 fueron seleccionadas para financiamiento por parte del MESCYT.  Desde el punto de vista institucional, participaron 29 entidades (17 IES, 5 Institutos Especializados o Centros Investigación o Innovación, 4 instituciones públicas y 2 consorcios empresariales), 19 de las cuales resultaron beneficiarias. Estas investigaciones han involucrado 544 investigadores, con una inversión de aproximadamente de 700 millones de pesos.

Otros avances dignos de mención, de acuerdo con la anterior ministra de Educación Superior, Dra. Ligia Amada Melo (Conferencia realizada en Ginebra, Suiza en el año 2014), han sido la  institucionalización de  la figura del Profesor Investigador, la figura de Monitor de Investigación y el diseño del Sistema Nacional de Investigadores, el cual incluye los criterios e indicadores requeridos para que un investigador pueda formar parte de éste.

Ante este nuevo escenario, caracterizado por la generación de nuevos conocimientos encaminados a dar solución a una determinada  situación, así como por la creación de nuevos productos, bienes o servicios de alto valor agregado en el mercado (Plan Estratégico 2008-2018 Ciencia y Tecnología), la biblioteca universitaria, como componente fundamental de las instituciones de educación superior,  constituye un espacio privilegiado para contribuir de forma activa en la generación, transmisión y difusión de estos nuevos  conocimientos y productos.

Es precisamente en este contexto, en donde los grandes sistemas normativos  y planes estratégicos para bibliotecas universitarias, establecen como una de sus principales prioridades promover la construcción de un nuevo modelo de biblioteca universitaria, la cual se concibe como parte activa y esencial de un sistema de recursos para el aprendizaje y la investigación.  Tal es el caso,  de los Estándares de Bibliotecas Universitarias Chilenas; de la Red Española de Bibliotecas Universitarias (REBIUN) y del Reglamento de Evaluación para las Bibliotecas de las Instituciones de Educación Superior de la República Dominicana.

La REBIUN sostiene en la justificación de su segundo Plan Estratégico 2007-2011, que el concepto de biblioteca como centro de soporte a la docencia  ha de ser superado por el de Centro de Recursos para el Aprendizaje y la Investigación (CRAI). En tal sentido, propugna trascender el rol tradicional caracterizado por la  pasividad, reactividad, y escasa participación de la biblioteca universitaria por acciones impulsadas por la proactividad y la integración dinámica y entusiasta en el aprendizaje, la docencia y la investigación. Los estándares de las bibliotecas chilenas y dominicanas así también lo establecen, cuando afirman que la  misión de la biblioteca universitaria es proveer servicios de información y gestión del conocimiento en apoyo a la docencia, investigación y extensión.

En el caso particular de la investigación,  la REBIUN sostiene de forma explícita, en su III Plan Estratégico 2020, que  las bibliotecas han de estar en condiciones de satisfacer  las necesidades cada vez más exigentes de los investigadores. La estrategia es desarrollar el trabajo colaborativo de las manos de los investigadores, involucrándose  desde el inicio en los procesos de investigación en su calidad de proveedores de información científica,  promotoras de sus publicaciones y difusoras de sus resultados.

En conclusión, la biblioteca universitaria en su calidad de aliada inseparable de los procesos de investigación de la universidad, ha de dirigir su accionar en base a los siguientes componentes:

  • Disponer de colecciones bibliográficas actualizadas y relevantes, en formato impreso y digital.
  • Favorecer el  acceso a revistas científicas, portales y recursos especializados, muchos de ellos disponibles de forma gratuita en la web, acceso a bases de datos, entre otros.
  • Crear servicios bibliotecarios personalizados para los investigadores .
  • Fomentar la creación de repositorios digitales con las producciones académicas de la institución y otras instituciones análogas.
  • Gestionar la producción, edición y difusión de las publicaciones y resultados mediante políticas de acceso abierto.
  • Participar activamente en los organismos responsables de las publicaciones científicas y académicas de la universidad.
  • Favorecer encuentros o conversatorios con investigadores para fomentar en los estudiantes y personal docente la producción de buenos trabajos académicos y de investigación, que tengan como sustento sólidos criterios de rigurosidad y búsqueda constante de la verdad científica.
  • Implementar un  programa de desarrollo de las competencias digitales o informacionales para formar al personal docente  y discente en el adecuado acceso, búsqueda, selección, evaluación y divulgación de la información disponible en la Web, condición angular para garantizar el acceso y recuperación de información de calidad.
  • Integrar de forma progresiva y armónica las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) en el proceso de producción científica y difusión de sus resultados.
  • Capacitación continua del personal bibliotecario para que ponerlo en condiciones de responder adecuadamente a la demanda de los nuevos tiempos permeado por el avance vertiginoso de la ciencia y tecnología.
  • Crear alianzas estratégicas con otras unidades de información para compartir conocimientos, experiencias y recursos a favor del fomento de la investigación científica.