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Bacterias en un estornudo pueden durar hasta 45 minutos en el aire

Investigadores han desarrollado una nueva técnica para estudiar cómo una bacteria que causa resfriados comunes puede extenderse y prevalecer en el ambiente después de que alguien tose o estornuda – y los resultados fueron horribles.

El equipo, de la Universidad Tecnológica de Queensland (QUT), descubrió que un subgrupo de pseudomonas aeruginosa, una especie bacteriana asociada con infecciones en hospitales, expulsada por medio de la tos o un estornudo tiene una vida media de 10 minutos y puede permanecer en el aire por hasta 45 minutos.

Un estudio previo del mismo equipo ya había demostrado que éstos patógenos pueden viajar hasta cuatro metros una vez expulsados.

La bacteria P. aeruginosa es un patógeno común y resistente a varios medicamento, que puede causar infecciones en hospitales como la neumonía y sepsis asociadas con ventiladores. Normalmente la bacteria solo causa enfermedades en aquellos con condiciones existentes, especialmente con fibrosis cística.

Aunque estos tipos de bacteria han sido muy estudiados, aun no entendemos por completo cómo la tos o un estornudo puede esparcir la infección.

La técnica del equipo del QUT, llamado Sistema Tándem de Investigación de Gotitas Respiratorias, le permitió a los investigadores averiguar cómo los aerosoles de un estornudos o tos se extienden, y después se quedan por el aire (y por cuanto tiempo).

La mayoría de éstas gotas se degradan lo suficiente para que la bacteria no pueda sobrevivir dentro de ellas – usualmente muy rápidamente. Gran parte de las bacterias en las gotas secas se morían o decaían en un promedio de 10 segundos, pero un subgrupo pequeño de la bacteria tiene vida promedio de 10 minutos.

Aunque los investigadores no están completamente seguros de porqué sucede, su hipótesis es que está relacionado con el lugar donde se producen las gotas en el tracto respiratorio y el tamaño de las mismas gotas.

De cualquier forma, la investigación tiene implicaciones importantes para el control de infecciones en los hospitales y también brinda más evidencia para respaldar la advertencia eterna de: tápate la boca cuando estornudes o tosas y lávate las manos después.

Fuente> muy interesante.com

¿Por qué debes dejar que tu hijo se ensucie?

Bueno, se comprende que nuestra primera reacción pueda ser, además de sorpresa, algo de enojo por ensuciarse de tal manera; sin embargo, no es tan malo como parece. Te decimos por qué.

Dejar que tu hijo juegue con tierra, lodo, con su mascota, en el suelo, los charcos, etc., todo aquello que hace que se ensucie es más que divertido para ellos, incluso a veces parece que entre más le digas que no lo haga, ¡lo hace! Pero además, puede ser muy benéfico para su salud.

Como bien imaginas, toda esa suciedad está llena de bacterias y microorganismos causantes de enfermedades. Precisamente esa es la razón por la cual debe estar en contacto con ellos casi tanto como sea posible, pues de ello dependerá que tu pequeño se haga de anticuerpos y fortalezca sus defensas.

Al respecto, la ciencia indica que la poca o nula exposición a gérmenes puede ocasionar que una persona sea más propensa a desarrollar alergias o asma en algún punto de su vida, pues estar en contacto desde niño con diferentes microorganismos transforma a las bacterias y hongos en guardianes de la salud.

Por lo anterior, creo que ahora pensaremos dos veces antes de regañar a los pequeños. Y si aún así se te complica verlo todo sucio, entonces el remedio es que juegues con él y te ensucies tanto como puedas. ¡Nunca está de más reforzar las defensas!

Fuente: padresehijos.com.mx/

Cada familia tiene un ‘aura’ de bacterias característica

Mírese a sí mismo un instante. Eso que cree un cuerpo humano está, en realidad, mayoritariamente formado por otros seres vivos microscópicos, con sus propias preocupaciones e intereses. Por cada una de las células humanas que hay en su cuerpo, hay nueve bacterias. Técnicamente hablando, usted es 10% humano, 90% bacteria.

Un estudio muestra que cuando una familia se muda de casa se lleva consigo un mundo propio e identificable de miles de especies de microbios, que influyen en su salud

Pero, como señala el microbiólogo estadounidense Jack Gilbert, ese mundo paralelo invisible que marca nuestras vidas no acaba en uno mismo. Cada familia, y por tanto cada casa, tiene un aura de bacterias características. Gilbert, profesor de la Universidad de Chicago, capitanea el Proyecto Microbioma del Hogar, que explora cómo las personas interactúan con las bacterias que viven en sus casas.

El microbiólogo y su equipo han seguido durante seis semanas a siete familias, en los estados de California, Washington e Illinois. Cada dos días, los adultos participantes en el estudio —15, acompañados por tres niños, tres perros y un gato— cogían bastoncillos con algodón esterilizado y tomaban muestras del interior de su nariz, de sus manos y de sus talones. Además, pasaban estos hisopos por la manija de la entrada principal de su casa, por el pomo de la puerta del baño, por el suelo del dormitorio y por la encimera y el interruptor de la cocina.

Bacterias que engordan

La primera conclusión de su estudio, que se publica hoy en la revista Science, es que cada hogar tiene una fauna microscópica característica. Y, es más, cuando una familia se muda de casa, como hicieron tres de las participantes en el estudio, se llevan su personal aura de bacterias con ellas. En sólo un día, el nuevo hogar tiene la misma flora microbiana que el antiguo. Ahora, la gran pregunta es cómo influyen estas compañeras invisibles en la salud humana.

Ciertas bacterias afectan al desarrollo cerebral, según investigaciones en ratones

“Sabemos que ciertas bacterias pueden hacer que un ratón engorde de manera más sencilla, por ejemplo, y que otras tienen un papel en el desarrollo cerebral de los ratones jóvenes”, explica Gilbert en un comunicado. “Queremos saber de dónde vienen estas bacterias y, ya que la gente pasa cada vez más tiempo bajo techo, queríamos mapear los microbios que viven en nuestros hogares y la probabilidad de que se establezcan con nosotros”, expone. “Son esenciales para entender nuestra salud en el siglo XXI”.

El equipo de Gilbert ha observado que los miembros de un núcleo familiar tienen muchas más bacterias en común entre ellos que con las personas de otros hogares. Sus manos tienen una población microscópica muy similar y sólo el interior de sus narices muestra un mundo de bacterias más personal, propio de cada individuo.

Transmisión de enfermedades

En las más de 1.500 muestras recogidas, los científicos han identificado unas 22.000 especies diferentes de bacterias. ”Las especies más comunes que vemos son bacterias asociadas a la piel. El género Propionibacterium tiende a dominar todo”, detalla por correo electrónico Gilbert, cuya familia ha participado en el estudio.

Con una muestra de bacterias del suelo de una casa se puede averiguar a qué familia pertenece

“Pasamos el 90% de nuestras vidas bajo techo y de niños ese porcentaje puede ser incluso mayor. Este es nuestro ecosistema y adquirimos nuestras bacterias de este ecosistema. Si nos faltan algunas bacterias que pueden ser beneficiosas para nuestra salud, podemos sufrir impactos negativos. Por ejemplo, sabemos que la falta de algunas bacterias puede influir en nuestra propensión a desarrollar asma y alergias alimentarias. Si pudiéramos manipular la casa para tener más bacterias de este tipo, podríamos tratar estas enfermedades desde el nacimiento”, especula el microbiólogo.

En una de las familias investigadas, los científicos siguieron el rastro de una cepa potencialmente patógena del género Enterobacter. Primero apareció en las manos de una persona, luego en la encimera de la cocina y luego en las manos de otra persona, mostrando una posible cadena de transmisión de enfermedades dentro del hogar.

El aura de bacterias característica de una familia podría, además, servir como herramienta forense, en opinión de Gilbert. Con una muestra sin identificar de microbios del suelo de una de las casas del estudio, “se podría predecir fácilmente a qué familia pertenece”.

El abuso de antibióticos en animales amenaza a millones de personas

Manuel Ansede

“Morirán 10 millones de personas cada año”, alerta William Hall. “Los riesgos son demasiado grandes como para ignorarlos”, sentencia. Hall es uno de los autores de un informe sobre la resistencia a los antibióticos que ha puesto en guardia a las autoridades europeas. El documento, elaborado para el Gobierno británico, sostiene que si no se toman medidas urgentes en 2050 morirán más personas por superbacterias —mutadas e inmunes a cualquier fármaco conocido— que por cáncer (8,2 millones de muertes) o por accidentes de tráfico (1,2 millones).

No es una amenaza del futuro. Solo en España, los microbios superresistentes ya provocan la muerte de 2.500 personas cada año y generan un gasto sanitario de 150 millones de euros anuales, según los datos del Ministerio de Sanidad.

El origen del problema no son los microbios, sino las personas: médicos, veterinarios, farmacéuticos, ganaderos, pacientes. El uso indiscriminado e irresponsable de antibióticos está provocando que surjan cepas multirresistentes de bacterias como la Klebsiella pneumoniae, “con una letalidad por encima del 50%, similar a la del último brote de ébola, pero sin generar atención mediática”, según la médica Pilar Ramón, asesora de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Ramón y Hall participaron el viernes en una jornada por el Día Europeo para el Uso Prudente de los Antibióticos, organizada en Madrid en la sede del Ministerio de Sanidad. La veterinaria estuvo en el punto de mira. “El consumo de antibióticos para animales en España es uno de los más altos del continente”, expuso la veterinaria belga Nancy de Briyne, de la Federación de Veterinarios de Europa.

Excluyendo a España, las ventas de antibióticos para animales cayeron un 12% entre 2011 y 2014 en los países europeos analizados por la Agencia Europea de Medicamentos, hasta llegar a 121 miligramos vendidos por kilo de carne producido. Pero en España la cifra roza los 419 miligramos, casi un 25% más que en 2011. El Gobierno danés ha presentado una queja ante la UE por estos “pésimos” datos españoles.

La farmacóloga Belén Crespo, directora de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios, destacó el viernes un acuerdo alcanzado con el sector porcino nacional para “la reducción voluntaria” del uso de colistina, un antibiótico de importancia crítica para la salud humana. Los ganaderos utilizan masivamente el fármaco para prevenir infecciones y para promover el crecimiento de los cerdos.

La colistina también se emplea en personas como tratamiento de última línea contra microbios multirresistentes, como Klebsiella pneumoniaeAcinetobacter baumannii y Pseudomonas aeruginosa, responsables de infecciones con alta mortalidad. Sin embargo, empiezan a aparecer resistencias a la colistina, favorecidas por su utilización en la cría de animales, según ha denunciado la OMS, que ha pedido que se prohíba su uso como profilaxis. Este año, una mujer en EE UU ha sido la primera persona que ha sufrido una infección de orina con una versión de la bacteria Escherichia coli resistente al tratamiento con colistina.

“España tiene el mayor consumo europeo de este antibiótico. Hemos pedido al sector porcino que reduzca voluntariamente su uso. Y ya han firmado más del 60% de los productores”, anunció Crespo, que mostró ejemplos, como el fabricante de embutidos Casa Tarradellas. España es el primer productor de cerdos de la UE, con 28 millones de animales.

El uso irresponsable de antibióticos para animales no se reduce a la ganadería, como remarcó en la jornada el veterinario de gatos Salvador Cervantes, miembro del Grupo de Estudio de Medicina Felina en España. Cervantes denunció “un exceso de prescripción de antibióticos” en las clínicas de pequeños animales, por ignorancia, para cumplir los objetivos comerciales de los gerentes, para satisfacer a los dueños o “por la presión de las farmacéuticas, que también está ahí”.

“Nuestro posicionamiento es que los antibióticos deben ser prescritos por los veterinarios tan poco como sea posible, a fin de evitar su uso inapropiado, y tanto como sea necesario, para asegurar que los animales son tratados de forma eficaz para proteger su salud y su bienestar”, ha declarado en un comunicado Félix Hernáez, director general para el sur de Europa de Zoetis, la primera empresa de salud animal del mundo, con unos ingresos anuales de 4.800 millones de dólares. La industria apoya el portal web Vetresponsable, para promover el “uso responsable de los medicamentos veterinarios”.

La asesora de la OMS Pilar Ramón también hizo un llamamiento a “resistir las presiones e incentivos de la industria farmacéutica para prescribir antibióticos cuando no están indicados”, sobre todo a través de “campañas agresivas de introducción de nuevos productos” en países en desarrollo. Ramón expuso “las tres p de presión sobre los trabajadores de la salud: padres, pacientes y pharma

Fuente: El País