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El juego como estrategia de aprendizaje

Minerva González Germosén
San Pedro de Macorís

Es un entretenimiento al que todo infante tiene derecho, según la Convención sobre los Derechos del Niño. Su práctica puede ser educativa.

El juego es una actividad intrínseca del ser humano. Su práctica involucra cualquier nivel social y a través de él se puede formar la personalidad del niño. En primer lugar, por ser una práctica espontánea, relajada, entre personas con los mismos intereses, casi siempre, es idónea para aprender por medio de ella.

Kathy Hirsh-Pasek, profesora del Departamento de Psicología de la Universidad de Temple, Estados Unidos, asegura que el juego a temprana edad es un elemento relevante para el desarrollo cognitivo, ya que según evidencias científicas, cuando se combinan algunas estrategias con el juego como protagonista se acelera el aprendizaje en los niños.

En el juego intervienen elementos que deben ser tomados en cuenta como son la creatividad, las normas que lo regirán y lo divertido que puede resultar para evitar el aburrimiento de los participantes.

Fomenta creatividad

El interés de quienes intervienen no lo determina el instrumento con que se juega, puesto que lo económico no asegura la diversión, sino lo novedosa y entretenida que pueda resultar su práctica. Lo económico no es una barrera que limite a quienes no cuentan con los recursos para adquirir un juego costoso, puesto que la creatividad e imaginación son herramientas para desarrollar destreza y habilidad que faciliten construir juegos con material reciclado, con recursos propios del entorno. El juego podría ser la motivación para fomentar la creatividad y adquirir nuevos aprendizajes.

Explora nuevos saberes

En segundo lugar, la diversión como actividad lúdica facilita la inserción de los niños en contextos socioculturales nuevos, su práctica permite alcanzar sus fantasías e inventar para conocer todo lo que le rodea. Es cierto que jugar no es exclusivo de los infantes, pero su práctica posibilita la exploración de mundos desconocidos, y alcanzar nuevos saberes. Sin embargo, el propósito central del juego es la diversión, también se desarrollan a través de su práctica competencias interpersonales. Pero, ¿es el juego el medio para fomentar emociones que conviertan al niño en una mejor persona? ¿Podrá  moldear la personalidad del niño?

El juego es un entretenimiento al que todo infante tiene derecho según la Convención sobre los Derechos del Niño, su práctica puede ser educativa, aunque sugieren los expertos que se debe regular el tiempo que se dedique a este, ya que existen otras competencias igual de importantes que el juego y que no necesariamente se desarrollan jugando, por lo tanto, los padres o tutores deben velar porque sus vástagos hagan una distribución apropiada de su tiempo y puedan fortalecer todas las competencias requeridas en su entorno y que no se desarrollan a través del juego.

El entretenimiento es una tarea en la que pueden involucrarse todos los miembros de una familia, convertirla en una ocasión propicia para compartir de una manera grata, donde se mezclen en diversas actividades los miembros de las diferentes edades. Para conseguir tal propósito se conjugan varios elementos como: la originalidad, la inventiva y el deseo de compartir en familia.

En realidad, lo que se requiere para pasar un buen momento de esparcimiento, es el interés de los participantes, ya que algunos juegos resultan más atractivos cuando son practicados de manera grupal, esto así, por la adrenalina que genera vencer al opositor y por las alianzas que se forman dentro del mismo juego. Además, al realizar actividades familiares se tiene la oportunidad de que adultos, jóvenes y niños compartan en un mismo plano y fortalezcan el amor entre los miembros que componen esa familia.

Múltiples propósitos

Una actividad lúdica puede ser planeada por la familia con múltiples propósitos: fortalecer la inteligencia emocional, la honestidad, cuidado del medioambiente, la equidad de género, etc. En definitiva, es una manera agradable de fomentar valores en los más jóvenes.

El juego es una tarea en la que pueden involucrarse todos los miembros de una familia, convertirla en una ocasión propicia para compartir de una manera grata.

En resumidas cuentas

En una época en la que se han invertido los valores, la violencia le gana la batalla a la tolerancia ¿valdrá la pena emplear el juego como estrategia? ¿Jugar podría contribuir a formar mejores seres en todas las esferas socioeconómicas? ¿Retomar los valores desde la familia solucionaría parte de nuestros males sociales?  ¿Es el juego el camino idóneo para educar a través de su práctica?

 

Mi hijo pudiera tener dificultades de aprendizaje y de atención

 Amanda Morin

¿Se pregunta si las dificultades de aprendizaje o de atención están causando los problemas que tiene su hija en la escuela o en la casa? Si es así, usted no es el único. Uno de cada cinco niños tiene dificultades de aprendizaje y de atención, pero con la ayuda adecuada pueden progresar en la escuela y en la vida.

Estos son pasos que puede seguir para determinar si su hija tiene dificultades de aprendizaje y de atención, y qué hacer a partir de ahí.

Conozca qué destrezas pueden verse afectadas por las dificultades de aprendizaje y de atención

El término “dificultades de aprendizaje y de atención” incluye una amplia variedad de problemas que los niños pueden enfrentar en la escuela, en el hogar y en al comunidad. Estas dificultades que afectan el cerebro de manera permanente puede causar problemas para leer, escribir, con las matemáticas, la organización, la concentración, las habilidades sociales o las habilidades motoras.

No se trata de que los “niños sean perezosos”. Y tener esas dificultades no significa que el niño no sea inteligente. Lea más acerca de lo que son las dificultades de aprendizaje y de atención y lo que no son.

Conozca los pilares del desarrollo

Puede ser difícil saber si está observando señales de dificultades de aprendizaje y de atención en su hija si no está seguro cuáles son las habilidades típicas a su edad. Conozca qué esperar en lo referente al desarrollo en los estudiantes de preescolar, primaria, escuela media y bachillerato. Esto puede ayudarlo a tener una idea más clara sobre si su hija está desarrollando acorde con su edad. Puede que también quiera revisar cuáles son las habilidades académicas que los niños usualmente aprenden en los diferentes grados escolares.

Anote las cosas que le preocupan

Observe a su hija y anote las cosas que le preocupan. Esto lo ayudará a encontrar patrones que pueden conducir a soluciones. Por ejemplo, si nota que su hija tiende a frustrarse con la lectura, puede informarse acerca de qué causa los problemas para leer y cómo ayudarla. Puede hacer lo mismo si observa que su hija tiene problemas con la concentración, la escritura, las matemáticas, la organización, la comprensión auditiva, las habilidades sociales o las habilidades motoras.

Mientras observa lo que es difícil para su hija, también anote sus destrezas. Conocer las destrezas de su hija puede hacer más fácil que la ayude a manejar sus las áreas problemáticas.

Averigüe lo que está pasando en la escuela

Hable con la maestra de su hija para enterarse de lo que ella ha observado. ¿Su hija está teniendo problemas para reconocer las letras o hacer rimas? ¿La lectura, la escritura o las matemáticas son difíciles para ella? ¿Su hija se distrae más o pone menos atención que otros niños de su edad? ¿Tiene dificultad para hacer amigos?

Si su hija es mayor, pregúntele cómo le va en la escuela. También es recomendable que se informe si el hecho de tener varios maestros, diferentes asignaturas y expectativas le causa problemas.

Hable con el médico de su hija

Pida una cita para discutir las cosas que le preocupan. Es preferible que su hija no esté presente durante esa conversación. Antes de la cita, aprenda diferentes términos que podría escuchar de los médicos. Lleve sus anotaciones a la cita y no deje de mencionar las cosas que le preocupan a la maestra.

Comente sobre solicitar una evaluación gratuita en la escuela o la intervención temprana

Hay diferentes tipos de ayuda disponibles dependiendo de la edad de su hija. Usted puede solicitar una evaluación de intervención temprana para los niños más pequeños. Y su distrito escolar puede realizar una evaluación educativa gratuita en niños a partir de los 3 años de edad hasta el bachillerato. Esa evaluación proporciona información que puede identificar cualquier dificultad que su hija presente y proveer orientación sobre el tipo de soporte que necesita en la casa y en la escuela.

Tenga en cuenta que la escuela puede que hable sobre las dificultades de aprendizaje y de atención de manera diferente a como lo hace el médico de su hija. Vea algunos ejemplos de las diferentes formas en que los profesionales pueden referirse a las problemas de su hija.

Considere consultar con un especialista

Pida a su pediatra que le recomiende especialistas que puedan evaluar las dificultades de aprendizaje y de atención o descartarlas. Puede que tenga que pagar la evaluación, a menos que tenga un seguro médico que la cubra. Es recomendable averiguar dónde puede obtener una evaluación gratuita o a bajo costo fuera de la escuela.

Reúnase con la escuela o la agencia de intervención temprana

Reúnase con la escuela o con el equipo de intervención temprana para discutir los resultados de la evaluación. Puede ser de ayuda presentar los resultados de cualquier evaluación externa que se haya hecho. Conjuntamente podrán determinar si su hija es elegible para un Programa de Educación Individualizado (IEP, por sus siglas en inglés), un Plan de Servicio Familiar Individualizado (IFPS, por sus siglas en inglés) o un plan 504.

Dé los siguientes pasos basándose en las dificultades específicas de aprendizaje y de atención de su hija

Después de seguir estos pasos tendrá una idea más clara de lo que está causando el problema de su hija, pero puede que aún así no esté seguro. Averigüe qué hacer si le preocupa que su hija pudiera tener una dificultad específica, como la dislexia o el TDAH. O puede averiguar qué hacer si su hija fue recientemente diagnosticada con una dificultad de aprendizaje o de atención.

Escuche y relaciónese con otras familias

Lea historias personales de padres de chicos que tienen dificultades de aprendizaje y de atención. Averigüe qué hubiesen querido saber antes. Y considere relacionarse con otras familias en nuestra comunidad. Conocer sus experiencias y escuchar sus sugerencias pueden ayudar a aclarar la confusión y hacer el camino más fácil.

Fuente: Understood.org

¿Cómo puedes mejorar el rendimiento académico de tu alumnado?

Habitualmente, podemos encontrarnos con clases complicadas donde nos es difícil avanzar: bien sea porque la clase tiene una idiosincrasia particular, por falta de recursos y la consiguiente masificación del aula o porque, debido al motivo que sea, encontramos cierta resistencia y mala receptividad por parte del alumnado a nuestra asignatura. ¿Qué podemos hacer?

Lo primero que hay que tener en cuenta es que cada uno de estos pasos puede ser aplicado simultáneamente a los demás, y que no dejan de ser simples ideas, un guión genérico: prescindir de una parte o no depende del buen juicio docente del lector en función de su materia, alumnado, centro… 🙂

Trabajos

En una clase donde, sea cual sea el motivo, nos encontramos con grandes dificultades para hacer del aprendizaje de los y las estudiantes algo eficaz, el examen solo es un elemento más de frustración que contribuye a una receptividad por su parte cada vez más negativa. Ciertamente, no podemos prescindir en algunos casos de esta herramienta, pero hemos de tomar conciencia de que se trata de una herramienta más, y hay otras herramientas posibles que nos permiten una mejor evaluación de la mayor parte de las materias y temáticas.

La herramienta por excelencia para evaluar, no solo conocimientos, sino capacidad de investigación e indagación, pensamiento crítico, razonamiento lógico-argumentativo y varias competencias básicas a la vez, es el trabajo o la disertación: bien sea en grupo o bien sea individual, el trabajo, en sus dos opciones, es una actividad de aula que requiere un gran esfuerzo por parte del alumnado. Los trabajos individuales inciden sobre la autonomía, el pensamiento crítico, la argumentación…; el trabajo colaborativo incide sobre la comunicación, la planificación y la capacidad de ordenar y organizar información. Ambos tipos pueden combinarse: es más fácil aprender aquello que entendemos, lógicamente. Sin entenderlo, es imposible hacer un buen trabajo: eso sí, explica los requisitos y en qué consiste, para no encontrarte dos entradas de wikipedia pasadas a mano y con una grapa en la esquina izquierda superior.

Retroalimentación

Volviendo a un exámen: un número no enseña gran cosa. La corrección sí: es importante explicar detalladamente qué es lo que falla y, por supuesto, no olvidar aquellos puntos fuertes o sobresalientes.

Búsqueda de información

Y ahora volvemos a los trabajos (y a los exámenes): empollar vilmente lo que pone en un libro de texto entra difícilmente dentro de “aprendizaje” real y significativo. Buscar información es esencial, necesario, cada uno a su nivel y en sus posibilidades.

Por ello, las actividades de aula deberían implicar, al menos en un 40% la necesidad de buscar, fuera de libro de texto o de apuntes, información. Eso es “aprender a aprender”

 Ampliación

En los exámenes, el espacio cerrado juega en contra del desarrollo del aprendizaje de tus estudiantes: deja espacio para escribir si tu asignatura lo requiere, porque no hay nada más frustrante para un GRAN estudiante que haberse interesado por algo que le ha encantado, haberlo buscado, saber MÁS de lo marcado en “Objetivos didácticos” y no tener forma de expresarlo.

 Adaptación a las necesidades y preferencias

Hay alumnos que quieren subrayar, otros toman notas,… ¿Qué hacer? Nada. Se puede aconsejar sobre métodos de esquematización, subrayado y trabajo instrumental en general, pero cada persona aprende a su manera y tu trabajo es enseñarle a aprender de la forma óptima para su caso particular, y no a enseñarle a aprender de la forma óptima para ti. Molesta a muchos profesores y profesoras ver cómo alguien marca un libro: un libro sirve para estudiar, y salvo que este sea propiedad del colegio, si el libro es suyo, no está profanándolo por subrayar, sino todo lo contrario.

Fuente: escuela20.com

10 características de una clase que “funciona”

¿Quieres que tu aula sea un lugar “intelectualmente activo”? ¿Qué caractiza a los entornos de aprendizaje progresivo? ¿Por qué son el modelo del siglo XXI para tantos?  Terry Heick, en TeachThought, nos ofrece un resumen en 10 puntos sobre aquello que caracteriza a un entorno de enseñanza-aprendizaje efectivo. Y tu aula, ¿qué?

  1. Estudiantes que hacen preguntas; buenas preguntas

No decimos que esto sea consecuencia de un buen clima de aula, pero sí es crucial si hablamos de aprendizaje y, además, el papel de la curiosidad está infravalorado: aunque se ha estudiado, no lo hemos tratado con la suficiente y necesaria profundidad, ni lo apreciamos debidamente entre nuestras/os alumnas/os. Si una unidad temática provoca poca curiosidad, si las tareas no la generan, mal asunto… Muchos profesores y muchas profesoras obligan al alumnado a preguntar cosas, sobre todo al principio de las unidades didácticas y al final de las clases: no se trata de esto, en absoluto. Esta táctica no da resultado, es en vano y desalienta a ambas partes. Hay que enseñar a los niños y las niñas a hacer buenas preguntas

  1. Las preguntas se valoran más que las respuestas

Porque, sí, las preguntas son más importantes que las respuestas: las buenas preguntas conducen al aprendizaje. Tienen valor en sí mismas (lo cual no significa que las buenas respuestas no lo tengan, pero una buena pregunta revela indagación y, a menudo, una respuesta implícita y un proceso constructivo para hallar la incógnita). Es más: es muy recomendable que “premies” ese tipo de acontecimientos y los tengas en cuenta a la hora de poner la (muy sobrevalorada) calificación.

  1. Las ideas provienen de muchas fuentes

Ideas para lecciones, para lecturas, para las pruebas objetivas, para los proyectos, para los trabajos… La fibra del aprendizaje del alumnado tiene que surgir desde muchas fuentes. Si todo viene de tí, mal: estás ayudando a matar la curiosidad, dándolo todo hecho. La comunidad educativa, los/as expertos/as (fuera del ámbito educativo; por ejemplo, físicos/as, lingüistas,etc) o el propio alumnado son muy buenas fuentes: un gran cambio en la credibilidad de los contenidos y habilidades impartidos en el aula.

  1. Se usan una gran variedad de métodos didácticos y diferentes modelos de diseño de material

Investigación, ABP (Aprendizaje Basado en Proyectos), estudio de casos, eLearning, flipping classroom… Las posibilidades son infinitas. Ningún método satisface a todos/as los/as alumnos/as: hay que variar y adaptarse a la diversidad del aula. Esa diversidad, además, incide en tus capacidades y habilidades docentes

  1. Aulas inmersas en el “mundo real”, en la comunidad

No tiene sentido que el aprendizaje ocurrido en el aula no trascienda al “mundo”, y que el “mundo” no llegue al aula. Hay que combinar todo: entorno digital y entorno físico, libros, murales, TIC, trabajos manuales… Todo en uno.

  1. Personalizamos el aprendizaje sirviéndonos de varios criterios

Esta personalización es, posiblemente, el futuro. Por ahora, la responsabilidad de la y el estudiante sobre su propio aprendizaje, sobre su “enrutamiento”, es limitada y parece caer sobre los/as docentes. Esto hace de la planificación individualizada un desafío; las guías a tomar para hacerlo “a medida” deberían reunir diferentes tipos de criterios: no sólo los resultados académicos o el nivel de competencia lingüística, por ejemplo, sino también las preferencias de trabajo, disposición hacia diferentes contenidos, intereses, etc.

  1. Evaluación transparente, auténtica, no punitiva.

La evaluación es un intento de saber lo que alguien “entiende”. Lo más frecuente es separar a “buenos/as alumnos/as” de “malos/as alumnos/as” en función de calificaciones. Para empezar, podríamos dudar de lo adecuado de los métodos de evaluación utilizados, del análisis del aprendizaje… pero lo central es que la evaluación debe ayudarles a mejorar: de ahí la importancia de la retroalimentación

  1. Los criterios de “éxito” son equilibrados y el alumnado los conoce

Las/os alumnas/os no deberían tener que adivinar qué significa para nosotros/as el “éxito”. Tampoco debería ponderarse totalmente sobre la participación, los resultados de las pruebas objetivas y los factores individuales de predisposición, actitud y comportamiento. ¿Tienes un marco coherente para definir el éxito? Hazlo y comunícalo a tus alumnos y alumnas

  1. Hábitos de aprendizaje en constante modelado

Curiosidad, persistencia, flexibilidad, creatividad, colaboración, retroalimentación, fijar prioridades, fijar metas… Lo que a menudo aprendemos sobre todo aquello que nos rodea es menos didáctico y más observacional, más indirecto

  1. Hay oportunidades para la práctica

Revisamos los conocimientos y pensamientos “antiguos” de nuestro alumnado y los propios, reflejamos los viejos errores, abordamos de nuevo las ideas complejas, repensamos las ideas clave desde diferentes ángulos y contrastamos los conceptos divergentes. Viajamos, ascendemos y descendemos dentro de la Taxonomía Bloom para maximizarlas oportunidades del estudiante de comprender, aprender y demostrar.

Fuente: escuela20.com

Salvemos la educación

Fracaso escolar, jóvenes que dedican años y años a su formación y que, a pesar de contar con uno o más títulos académicos, no consiguen encontrar trabajo, universitarios que terminan dedicándose a algo para lo que se han preparado pero que no les convence ni les llena ni les ilusiona, profesores que siguen las mismas técnicas de enseñanza desde hace años… Hemos evolucionado en muchos ámbitos: medicina, tecnología, comunicaciones, transporte, pero, ¿qué pasa con lo que debería considerarse la base del futuro de la Humanidad? ¿Qué ocurre con la educación?

Existe una corriente que aboga por una verdadera revolución en la educación, que defiende la idea de que, si seguimos con las mismas técnicas y metodologías de la escuela tradicional, el fracaso será la nota predominante en la carrera académica de millones de estudiantes.

“Con el tiempo he perdido la cuenta del número de personas que he llegado a conocer que carecen de una verdadera percepción de sus talentos individuales y lo que les apasiona. No disfrutan de lo que hacen, pero tampoco tienen idea de lo que les satisfaría” El Elemento. Sir Ken Robinson.

¿En qué nos estamos equivocando? Hay varias cosas que estamos haciendo mal, pero la base de todo está en que “las escuelas matan la creatividad”. Eso dijo Sir Ken Robinson, uno de los más conocidos defensores del cambio en la educación, en una de sus más concurridas conferencias. La base de su discurso se centra en que, si analizamos los sistemas educativos que existen en la actualidad, veremos que la mayoría de ellos tienen unas características comunes: 1. las humanidades y las artes siempre se consideran materias menos importantes que las matemáticas o la lengua,2. se penaliza el error y el fracaso y 3. se potencia la idea de la habilidad académica frente al verdadero talento de cada alumno. Lo grave de esto es que mucha gente que es realmente brillante y creativa termina plenamente convencida de que no lo es.

La imaginación, la creatividad y la falta de miedo a equivocarse es algo que los niños desarrollan de manera natural. Con el tiempo, y no sin la ayuda del sistema educativo, vamos perdiendo esa valentía, esa confianza en nuestra capacidad de imaginar y de crear. Nos inflamos a títulos, que es lo que nos da seguridad, y lo que, sin embargo, no nos garantiza el éxito. Porque, como advierte Sir Ken Robinson, quien antes tenía un título, tenía un trabajo, pero ahora no, y esto se debe, entre otras cosas, a la explosión demográfica y la extensión de la alfabetización.

“Nuestros coetáneos, nuestra cultura y las expectativas que tenemos de nosotros mismos pueden agravar esta visión limitada de nuestras capacidades. Sin embargo, uno de los factores más importantes para todo el mundo es la educación”. El Elemento. Sir Ken Robinson.

No podemos seguir anclados en los mismos sistemas educativos mientras el mundo cambia a una velocidad vertiginosa. Hay iniciativas, como Proyecta, de la Fundación Amancio Ortega y la Fundación Santiago Rey Fernández-Latorre, que fomentan la innovación en la educación y promueven el desarrollo de técnicas creativas por parte del profesorado.

Fuente: ventanaalfuturo.elmundo.es

Es más probable recordar lo nuevo cuando conecta con las emociones

Consultor educativo internacional y autor de más de una docena de libros como ‘Neurociencia educativa’ o ‘Cómo aprende el cerebro’, David A. Sousa reflexiona en esta entrevista sobre el papel que juega el cerebro en la educación. Según su opinión, la neurociencia educativa ayuda a entender diversas maneras de abordar el aprendizaje de los estudiantes.

¿Por qué es tan importante conocer el funcionamiento y la estructura del cerebro?

Los maestros intentan cambiar el cerebro humano todos los días. No se trata de pedirles que se conviertan en neurocientíficos pero, cuanto más sepan sobre cómo aprende el cerebro, más éxito tendrán en la enseñanza.

¿Se tiene en cuenta hoy en día en los centros educativos?

Sí, pero muy poco. Los educadores están empezando ahora a conocer los estudios sobre cómo aprende el cerebro. Esta información debería formar parte de la base de conocimiento de todos los maestros. Por ello, estamos trabajando duro para actualizar las aulas, sobre todo, para conseguir que los profesores de las universidades educativas incluyan la neurociencia en sus cursos.

Cuanto más sepan los docentes sobre cómo aprende el cerebro, más éxito tendrán en la enseñanza.

¿Dónde y por qué se produce el aprendizaje en el cerebro?

Son muchas las partes del cerebro que se activan durante el proceso de aprendizaje. La parte frontal (lóbulo frontal) es la responsable de la atención, la memoria activa, la resolución de problemas y la toma de decisiones. El centro profundo del cerebro (sistema límbico) procesa las emociones y decide qué aprendizaje se codificará en la memoria a largo plazo. La información sensorial se procesa a través de otras áreas.

¿Qué aporta la neuroeducación al proceso de enseñanza-aprendizaje?

A medida que los investigadores hacen nuevos descubrimientos sobre cómo el cerebro aprende, los educadores pueden decidir si cualquiera de esos descubrimientos se traducen en estrategias de enseñanza más eficaces.

¿Propiciaría una educación individualizada que respetara los ritmos de cada alumno?

A medida que la población estudiantil se diversifica en cultura, idiomas y habilidades, los maestros necesitan diferenciar su instrucción para satisfacer las necesidades individuales de sus estudiantes. La neurociencia educativa les ayuda a entender diversas maneras de abordar el aprendizaje de los estudiantes.

La neurociencia educativa ayuda a los maestros a entender diversas maneras de abordar el aprendizaje de los estudiantes.

¿Qué cambios serían necesarios en el proceso de evaluación actual?

Deberíamos hacer evaluaciones formativas con frecuencia para comprobar la comprensión del estudiante y su progreso hacia el objetivo de aprendizaje. Así, los profesores podrían adaptar la enseñanza. Además, deberíamos centrarnos menos en una evaluación sumativa —esas pruebas ‘de alto riesgo’ al final de la unidad—, con la que poco se puede hacer para mejorar el aprendizaje de los alumnos una vez terminada la lección.

¿Y en otros aspectos (entorno físico, modo de trabajo…)?

En cuanto al ambiente físico, éste debería ser un lugar donde los estudiantes se sientan físicamente seguros y tengan suficiente espacio para poder moverse por el aula durante la lección. El movimiento es un factor importante para generar aprendizajes, así como para activar la memoria.

El movimiento es un factor importante para generar aprendizajes, así como para activar la memoria.

¿Qué papel desempeñan las emociones en el aprendizaje?

Las emociones juegan un papel muy importante en el aprendizaje. Las dos estructuras cerebrales responsables de crear recuerdos a largo plazo se encuentran en la parte emocional (límbica) del cerebro. Por eso recordamos las mejores y peores cosas que nos han pasado. Siempre que los maestros puedan conectar el objetivo de aprendizaje con las emociones, habrá una mayor probabilidad de que los estudiantes recuerden el nuevo aprendizaje.

¿Qué rol juega la tecnología en este contexto?

La influencia de la tecnología en el proceso de enseñanza-aprendizaje es complicada. La tecnología puede ser útil, por ejemplo, cuando permite a los estudiantes ver lo que están aprendiendo aplicado al mundo real, o ponerse en contacto con estudiantes de otras partes del mundo para obtener sus puntos de vista sobre los temas tratados en el aula. Sin embargo, la tecnología también puede alejarnos de un aprendizaje efectivo cuando se convierte en el foco de la lección, en lugar de asistir al logro del objetivo real de la lección.

Fuente:  Educación 3.0

 

Estos son los motivos para establecer el teatro como asignatura en el aula

Haydee Mesa

Autoconocimiento, juego, aprendizaje profundo, fomento del vínculo y la cohesión social… La introducción del teatro como una asignatura más en la escuela proporciona varios beneficios a los estudiantes. En Brasil, por ejemplo, ya se contempla como materia.

No hace mucho que me sorprendí gratamente al leer la noticia de que Brasil ha decidido integrar el teatro y la danza en su plan educativo. En efecto, estas disciplinas son un completo instrumento para estimular el aprendizaje profundo y necesario para un eficiente desarrollo cognitivo y emocional. Este artículo pretende hacer un breve repaso de los beneficios que pueden aportar las Artes Escénicas al alumnado, con la ferviente esperanza de que pronto los niños  puedan optar también por ellas como asignaturas en sus centros formativos. 

  1. Aprendizaje profundo

Integra cuerpo, emoción, mente y espíritu, y se articula mediante una:

-Estimulación corporal sensorialA través de la expresión corporal, el teatro desarrolla la Inteligencia cinestésica y el dominio del cuerpo.

-Estimulación de la inteligencia emocional: El teatro y la inteligencia emocional caminan siempre de la mano. Si por inteligencia emocional entendemos la capacidad de identificar, comprender, controlar y modificar emociones no te quepa la menor duda de que es esta la esencia del trabajo del actor.

-Estimulación de facultades de las capacidades mentales como la memoria, la atención, la percepción…

-Estimulación de valores que nutren el espíritu: De la mano del trabajo en equipo, se fortalecen valores como la empatía, la colaboración, el respeto, la tolerancia y la autenticidad.

  1. Autonocimiento

El alumno adquiere conocimientos sobre su persona, sus características y peculiaridades. Es la base de la autoestima. El teatro la potencia profundamente, en la medida en que contrasta, las cualidades del alumno que actúa con la del personaje que va a ser interpretado.

  1. Juego y diversión

Como dice el neurocientífico español Francisco Mora: “El juego es el disfraz con que la naturaleza ha disfrazado los procesos cognitivos y de aprendizaje.” El teatro en sí no es más que un juego entre la imaginación en estado puro y el cuerpo que pretende materializarla.

  1. Mirada crítica y compromiso social

No sólo te divierte, sino que te conmueve y te hace pensar soluciones empáticas a la problemática del ser humano que el teatro muestra a tu alumno a modo de espejo.

  1. Cultura

El teatro se nutre de la cultura (música, pintura, cine, danza, literatura…) y a su vez impacta en ella.

  1. Fomenta el vínculo y la cohesión social

Lo hace a través del empleo de dinámicas grupales que garantizan el respeto y la confianza necesarias para que pueda darse el grado óptimo de desinhibición que permita al alumno enfrentase a un público.

  1. Inteligencias múltiples y motivación

Menos la Lógico-Matemática, potencia todas las demás inteligencias y cuenta con un repertorio de actividades vivenciales que estimulan cada una de ellas formando parte del entrenamiento diario de quien actúa. El teatro ofrece formas de aprendizaje para todo tipo de perfiles y, por eso, es muy motivador.

educaciontrespuntocero.com

Todos los alumnos saben algo: el método Learning Cycle

JUAN PÉREZ VENTURA

Hoy hablamos del Learning Cycle, una interesante forma de entender el proceso de aprendizaje que ha pasado desapercibida fuera del mundo anglosajón.

El profesor David Kolb es el ideólogo de esta metodología que se basa en la autonomía de los estudiantes para adquirir conocimientos. Bajo la aplicación de este método, la figura del docente pasa a convertirse en una especie de guía. No se forma a los estudiantes enseñando conceptos, sino enseñándoles a construir conceptos por sí mismos.

El pilar fundamental del Learning Cycle es que todos los alumnos saben (muchas) cosas. Y esto no es porque hayan estudiado previamente, sino por la propia experiencia personal de cada uno de ellos: lo que han vivido, lo que han visto, lo que han aprendido en el día a día, las situaciones que han conocido, los problemas que han tenido que superar… Se suele decir que la vida es la mejor escuela y, efectivamente, durante los años de vida de los estudiantes éstos han adquirido muchos conocimientos sobre los que se puede construir más conocimiento académico.

El Learning Cycle comienza teniendo en cuenta esa experiencia personal de cada alumno y continúa dejando que los propios estudiantes construyan su propio proceso de adquisición de conocimientos. Esto es: que cada alumno avance autónomamente hacia la comprensión de los conceptos. Comprender qué es el absolutismo, qué es la deslocalización, qué es el sector terciario, qué es el ciclo del agua, qué es la Guerra Fría… En distintas asignaturas (especialmente en las Ciencias Sociales) la metodología del Learning Cycle puede ser muy interesante.

Pero si los alumnos trabajan de forma autónoma, buscan información y construyen conocimiento teniendo en cuenta su experiencia. Entonces, ¿cuál es el papel del profesor? Esta forma de entender la enseñanza reserva un papel muy importante a los docentes: deben facilitar el proceso de construcción de conceptos. El profesor tiene que preparar los materiales y contenidos necesarios para que los alumnos puedan encontrar respuestas y aprender; recomendar la lectura de un libro, el visionado de un documental o la visita a una exposición pueden ser elementos que el profesor ponga sobre la mesa y ayuden a los estudiantes.

Y aunque exista esta guía por parte del profesor, lo cierto es que el proceso de aprendizaje debe consistir en la autonomía y el razonamiento por parte del alumno. Es un proceso de reflexión personal el que se debe seguir para acabar comprendiendo y entendiendo la información.

Objetivos del “Learning Cycle” en cada una de sus fases. Elaboración propia.

Cada una de las fases que prevé el Learning Cycle está encaminada a la construcción de conceptos. Como hemos dicho, se parte de una experiencia concreta (tratar que los alumnos relacionen el tema de estudio con su propia experiencia y que descubran la importancia de aprender más sobre dicho tema) y se avanza a través de la reflexión y la definición de conceptos. Las ideas y conceptos son como ladrillos que construyen el edificio de un tema. Para comprender la Guerra Fría, por ejemplo, los estudiantes tendrán que aprender y conocer conceptos como “bloque” y “competición”.

Finalmente, es importante que todas estas ideas puedan ser puestas en práctica por los alumnos, si bien es cierto que no siempre las materias se componen de conceptos aplicables. Mientras en Tecnología o Plástica sí se puede crear algo físico (aplicar una técnica de dibujo, elaborar una maqueta, fabricar un objeto…) tras haber realizado el Learning Cycle; en otras asignaturas, como Historia, lo aprendido sólo se puede aplicar escribiendo un ensayo. En cualquier caso, lo más importante es el proceso que lleva a los estudiantes a formar contenidos académicos.

Es una metodología que cambia los roles y que asigna el protagonismo al alumnado, dejando al profesor como un elemento de apoyo y guía. Haciendo uso de los materiales que facilite el docente, los estudiantes tendrán que ser capaces de bucear y encajar las piezas que les permitan construir conocimientos.

Cuando uno es capaz de construir algo por sí mismo, la lección se aprende y entiende mucho mejor.

Fuente: muhimu.es

Todo lo que aprenden cuando juegan

Amparo Gil, directora de Caxton College, explica por qué en el ámbito de la educación infantil el juego es el medio más importante que los niños tienen para aprender.

Es habitual creer que el “juego” no tiene la misma consistencia que el “trabajo”, incluso, que son dos términos contradictorios. Esto es así porque tendemos a pensar que cuando jugamos lo hacemos sin atender serios propósitos. Sin embargo, esta visión es errónea.

En la  educación infantil (de cero a cinco años) el juego es el medio más importante que los niños tienen para aprender y crecer como individuos. Cada vez son más los investigadores y educadores que reconocen que esta práctica tiene un papel fundamental en el desarrollo intelectual, el bienestar emocional y las habilidades sociales.

El cerebro nunca volverá a desarrollarse tan rápido como en los primeros cinco años de vida, periodo en el cual se adquieren los mecanismos que le permitirán aprender en el futuro. Y es que durante la primera etapa de la infancia, el cerebro crece de forma espectacular.

El juego como eje en su crecimiento

Mientras los niños avanzan rápidamente de una etapa a otra, el juego debe ser el eje central del crecimiento y el desarrollo. Es el principal medio sobre el que construirán sus habilidades cognitivas y a través del cual le darán sentido al mundo, ya que es un método de aprendizaje que se queda grabado para siempre.

Y esto es así porque nacen con una capacidad innata para adquirir nuevos conocimientos y tremendamente motivados para jugar. Por eso, cuando le dedican el tiempo necesario al juego, éste crece en complejidad y los niños se vuelven más exigentes cognitiva y socialmente.

Sobre esta cuestión, el currículo británico de Educación Infantil es muy explícito, ya que ofrece las posibilidades de un aprendizaje centrado en el niño con el juego como protagonista. A través de este tipo de enseñanza los niños alcanzan las siguientes destrezas:

  • Desarrollan habilidades comunicativas y del lenguaje.
  • Desarrollan la  motricidad fina y gruesa.
  • Exploran los materiales y descubren sus propiedades.
  • Usan sus conocimientos sobre los materiales para jugar creativamente.
  • Expresan sus emociones y sentimientos.
  • Mejoran su equilibrio emocional y su bienestar.
  • Desarrollan su sentimiento de identidad y aprenden a valorar el de los demás.
  • Adquieren habilidades sociales como compartir, respetar los turnos y llegar a acuerdos.
  • Resuelven problemas pasando de necesitar apoyo a alcanzar su independencia.
  • Practican, desarrollan y dominan habilidades relacionadas con el crecimiento y el aprendizaje.
Un ejemplo de cómo promover el aprendizaje lúdico

Una forma de promover esta didáctica basada en la diversión y el desafío por aprender es a través de actividades lúdicas planificadas. Cuando los niños juegan, el grado de aprendizaje es muy elevado. Si esta actividad se utiliza para desarrollar áreas muy concretas se consigue, por ejemplo, que  mejoren las habilidades del lenguaje a través del diálogo o del nuevo vocabulario que utilizan y representan en su juego.

Un ejemplo de una experiencia llevada a cabo recientemente en el segundo ciclo de Educación Infantil es la creación de un centro de salud en clase.

Los niños disfrutaron descubriendo utensilios médicos como el estetoscopio y los rayos X, realizaron juegos de rol sobre los oficios, diagnosticaron dolores de garganta e incluso vendaron supuestos brazos rotos.

Este enfoque tan lúdico del aprendizaje se construye sobre los intereses del niño y responde a su propio concepto del juego. Además, permite planificar actividades más estructuradas para la enseñanza de determinadas habilidades y conocimientos. Al  interactuar con otros niños en el área reservada aprenden a negociar y respetar su turno y adquieren técnicas para resolver conflictos. Además, también desarrollan sus habilidades sociales y emocionales.

Como se demuestra en el ejemplo anterior, el juego es una actividad compleja en la que, a menudo, los niños tienen la oportunidad de practicar y desarrollar habilidades de vital importancia para el día a día así como de potenciar su desarrollo académico.

Como O. Fred Donaldson, ex profesor de la Universidad Washington y California, señaló: “Los niños aprenden cuando juegan. Y lo que es más importante, cuando los niños juegan aprenden a aprender”.

Fuente: Amparo Gil, directora de Caxton College

Recursos y juegos para aprender a jugar al ajedrez

por Pablo Espeso

El ajedrez es un exquisito recurso pedagógico cuyo uso es muy alabado en edades tempranas, y cuyos beneficios son innumerables. Es por ello por lo que muchos centros lo usan ya en sus aulas como una actividad que potencia el desarrollo de las inteligencias múltiples, los valores y afianza el seguimiento de las normas y las reglas. ¿Cómo introducir el ajedrez en clase? Os proponemos esta selección de recursos para aprender a jugar al ajedrez, tanto en clase como en casa.

The Zugzwang blog

Este blog está especializado en el ajedrez tanto como deporte y juego desde una perspectiva general, como siendo una herramienta para su uso en menores y estudiantes de todas las edades. The Zugzwang blog dispone de multitud de artículos publicados sobre el uso en niños, por ejemplo explicaciones de las reglas, 10 consejos para enseñar a niños o esta sección específica sobre ajedrez educativo. Una referencia muy interesante de tener a mano si quieres poner en marcha una actividad de ajedrez en tu clase.

Ocachess

Un híbrido entre el juego de la oca más tradicional reconvertido a juego de mesa para explicar las reglas del ajedrez de una forma divertida a través de la gamificación. Ocachess ha sido desarrollado por un equipo de expertos españoles para mucho más que sólo aprender las reglas y normas del juego: también permite educar en valores, enseñar creatividad y reforzar el proceso del aprendizaje en el aula.

ChessKid

Una plataforma específica para su uso en niños y jóvenes que estén interesados en aprender los fundamentos y las reglas, tanto básicas como intermedias o avanzadas. ChessKid dispone de una amplia variedad de recursos, guías, manuales e incluso pequeños juegos interactivos que tienen como objetivo enseñar conceptos a todos los niveles, desde cero hasta infinito. Una interfaz muy amigable y dirigida para que los niños aprendan ajedrez, tanto en clase como en casa, también tienen apps para iOS y para Android para poder aprender a través del tablet o smartphone.

CapaKhine

Otra comunidad sobre que aprovecha este juego de mesa como recurso educativo es el blogCapaKhine, y que también tiene revista en papel e información de torneos y otras actividades. Tiene mucho material para aprender a jugar, para todas las edades pero con especial énfasis en su uso educativo en Infantil y Primaria, sobre todo.

Ajedrez y psicología

El uso del ajedrez va más allá del simple juego o deporte, y su influencia en aspectos psicológicos y pedagógicos ha sido estudiada por numerosos estudios científicos. Ajedrez y psicología es un recurso web en formato blog que aporta la parte más ‘mental’ de este juego, y en el que encontraremos textos y material sobre cómo enseñar a niños, experiencias en su uso en las escuelas o cómo ayudar a superar una derrota, todas ellas orientadas a servir como ayuda a adultos que enseñan a niños o alumnos.

Fuente: educaciontrespuntocero.com