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¿Tu hijo perdió el año? Aprende a manejar esa situación

En esta temporada, una de las situaciones que más preocupa a los padres de familia es la pérdida del año escolar de sus hijos.

Durante el año pasado, la tasa de reprobación en los colegios fue de un total de 9,7 por ciento representando una tendencia creciente frente a los años anteriores, según
la Secretaría de Educación de Bogotá.

Enterarse de que su hijo reprobó el año podría resultar angustiante, difícil de tramitar y, en algunos casos, frustra la relación como padres y las expectativas que tiene de su hijo, aseguran los expertos.

Justo Andrés Mesa, coordinador de psicología del Colegio Gimnasio Moderno, explicó que para afrontar este tipo de situaciones es importante entender que perder no es siempre un aspecto negativo.

La primera clave es entender que el año no se perdió, en estricto sentido, lo que pasa es que el estudiante se va a retrasar con respecto a sus compañeros y si se hace este cambio en el lenguaje, se podrá comprender que esa experiencia traumática va a reforzar la resiliencia en los niños y en sus familias, que es la capacidad de recoger todo lo bueno de cualquier situación traumática de la vida y a su vez fortalecer la tolerancia a la frustración y a la crisis, que sin duda alguna será una herramienta para toda su vida”, indicó Mesa.

Erika Fernanda Cortes, directora de la Licenciatura en Educación Infantil de la Universidad El Bosque, afirmó que la pérdida del año se debe afrontar en familia.

“La invitación es a afrontar en familia la situación, a identificar y utilizar los
recursos o herramientas con que esta cuenta, para que la crisis pronto se supere y
puedan salir fortalecidos de la misma, asumiendo cada uno su rol y su responsabilidad.
Se recomienda mantener la calma y el control de las emociones, no recurrir a los insultos, agresiones verbales, violencia psicológica o física”, indicó Cortés.

Luego, la siguiente es tener una conversación padre e hijo en la cual se indague sobre el proceso y las razones por las cuales no se alcanzaron los resultados esperados.

Hablando con los niños y viendo el por qué no aprobó, se tiene la oportunidad de identificar qué aspecto pudo ser el debilitante: como la falta de disciplina, de autonomía para hacer las tareas, y con ello, empezar a implementar estrategias como hábitos de estudio o diferentes métodos de enseñanza”, apuntó el experto del Gimnasio Moderno.

No obstante, los especialistas apuntan a que es necesario que el niño, la niña o el joven tenga claro que las acciones tienen implicaciones, esto quiere decir que esa situación no va a pasar como desapercibida y que puede recibir de sus padres algún tipo de sanción.

“Es importante que el padre de familia frente a la sanción asignada o consensuada,
mantenga su posición para evitar ambigüedades o manipulación de la situación por parte del hijo, haciéndole ver todo el tiempo que las acciones tienen consecuencias y que se debe siempre asumir la responsabilidad de estas“, agregó Cortés.

Fuente: abcdelbebe.com

Un año escolar cargado de éxitos y motivación

Carolina Jiménez
[email protected]
Santo Domingo

El reloj comienza a sonar a tempranas horas, los padres se preparan para volver a la rutina diaria y los hijos a sus deberes. La razón es que se aproxima el regreso a clases, el comienzo de un nuevo año escolar que debe ser recibido con amor y entusiasmo.

Suele pasar que para los estudiantes este día sea estresante, ya que luego de unas largas vacaciones deben adaptarse nuevamente a los horarios, las responsabilidades y las tareas. Sin embargo, si se inicia con la mejor actitud y con objetivos a cumplir, se puede lograr un cambio positivo; buenas calificaciones, mayores amistades y rendimiento.

Recomendacion para tener un año escolar exitoso:

1- ¡Prepara tu mochila! Esta vez trata de que todo sea diferente, si te agrada la idea forra tus cuadernos y diséñalos con etiquetas que te fascinen, crea tu propia colección con los útiles escolares, así amarás más llevarlos contigo y hacer tus tareas.

2- Deja que las personas conozcan por tus acciones a tu nuevo yo! No te encorves sobre tus libros o arrastres los pies y agaches la cabeza mientras caminas. Párate derecho y con orgullo, camina con la cabeza en alto y ¡deja que tus libros sientan que están en buenas manos! Sé amistoso y saluda a tus amigos y a los nuevos compañeros que conozcas. Tener buenos amigos aumentará tu confianza y pasarás momentos inolvidables en la escuela.

3- Toma notas en clases y escucha al profesor. Puedes haber escuchado en el pasado esto muchas veces, pero esta es una buena idea. Si verdaderamente escuchas al profesor y tomas notas, ahorrarás mucho tiempo en las tareas y realmente aprenderás.

4- No entres en pánico cuando escuches, “¡Mañana habrá un examen de los capítulos 6 al 10 de su libro de sociales!”. Si entras en pánico, no será de mucha ayuda. Puede empeorar las cosas. Relájate y revisa tus notas y tu libro.

5- Averigua cómo graduarte con honores. Puede sonar extraño pensar en esto desde el primer día, pero la verdad es que si preguntas temprano a tus profesores y consejeros sobre lo que puedes hacer para obtener honores para graduarte, estarás más apto para trabajar por ello. Te dará una meta por la cual esforzarte.

 

Acompañamiento de los padres en el año escolar 

Desde antes de llegar el comienzo a clases, los padres tienen el deber de motivar a sus hijos utilizando expresiones tales como: “Tú puedes lograrlo”, “Eres inteligente”, “Confío en ti: vas a conseguirlo”, “El esfuerzo tendrá su recompensa”, “Puedes contar con mi ayuda”. Según expertos, la motivación es clave en el aprendizaje. Un niño sin motivación se negará a atender en clase. Buscará distracciones de cualquier tipo o intentará llamar la atención mediante un comportamiento no deseado. Un niño motivado, sin embargo, se mostrará ilusionado por aprender y tendrá muchísimas más posibilidades de terminar el curso con un excelente resultado.

Cómo finalizar bien el primer período del año escolar e iniciar el próximo de la mejor manera

Las reflexiones, acciones y decisiones que tomes en la recta final, pueden ser la clave para iniciar el siguiente año con el pie derecho.

El término de un año escolar significa cerrar una etapa, evaluar y reflexionar para despedirse de un proceso que probablemente estuvo lleno de altos y bajos para profesores y estudiantes. Pero, si bien se cierra un ciclo, es importante pensar que, aquello que se hace hasta los último días, puede impactar de forma positiva lo que sucederá el próximo año. “El fin de año, es realmente el inicio del próximo año”, asegura en Edutopia, Elena Aguilera (consultora en educación y autora de diversos libros sobre entrenamiento de equipos y resiliencia en profesores). Por esto, es importante idear estrategias que permitan empezar con el pie derecho una nueva etapa. Esto exigirá un último esfuerzo en la recta final, pero después habrá valido la pena. Y, ¿qué se puede hacer exactamente para concluir un ciclo y darle un pequeño empujó al que vendrá más adelante? Aguilera sugiere algunas ideas:

Una carta

Empieza por ti. Por reconocer lo que hiciste a lo largo del año, por evaluar lo que aprendiste y lo mucho que creciste en términos profesionales y personales. Lo puedes hacer escribiéndote una carta de reconocimiento… puede ser extraño al principio, pero es importante hacerlo, pues nadie más que tú sabe lo que te has esforzado para lograr que todos tus estudiantes aprendan. Escribe tus desafíos, dificultades, logros e imagina el impacto que todo tu trabajo ha tenido en otros. Este ejercicio te permitirá darte cuenta de cuánto vale la pena estar donde estás y cuáles son aquellas cosas en las que quieres perseverar el año que viene.

Retroalimentación

Antes de que termine el año, sería importante crear instancias de cierre donde los estudiantes también puedan reflexionar sobre lo que aprendieron y sintieron a lo largo de todo el año. Al fin y al cabo, son ellos el motor de tu labor y es importante hacerlos parte de una retroalimentación fundamental para las mejoras del ejercicio docente.

Una limpieza profunda

Si estás a cargo de una sala de clase, limpiarla a profundidad puede ser realmente liberador y sobre todo, una buena instancia para dejar la sala lista para un próxima etapa. Si crees que es mucho trabajo para una sola persona, quizás puede encontrar un grupo de estudiantes entusiastas y voluntarios que te quieran ayudar en el proceso. Ordenar la sala, o al menos una parte de ella, te permitirá también seguir con esta lógica de orden a lo largo del nuevo año escolar.

Crear lazos

Crea lazos con otros profesores, con estudiantes, con padres, con todos los miembros de la comunidad educativa. En este importante periodo de cierre es clave enfrentar la transición de una etapa a otra en equipo. Para todos es un gran cambio, así que enfrentarlo en armonía y de manera grupal permite estructurar relaciones saludables que den pie para iniciar bien el próximo año. Además, crear lazos con aquellas personas, te motivará a querer verlos el año que viene.

Fuente: eligeeducar.cl

 

Mi hijo reprobó el año escolar ¿Qué hago?

Mientras unos no caben de la dicha porque por fin terminaron el año y ahora podrán disfrutar de un período de vacaciones, para otros es motivo de tristeza porque ya no hay nada que hacer. El resultado fue que reprobaron el año.

Frente a esta realidad, los menores no saben qué hacer, pues tienen claro que sus padres no recibirán de buena manera la noticia.

El argumento de muchos jefes de hogar es que sus hijos tienen todo el día para cumplir con los requisitos académicos, por lo que no hay ninguna excusa para que se presenten malas calificaciones, falta de entrega de tareas y, por ningún motivo, perder el año.

Algunos  estudiantes deben someterse a la reacción de sus progenitores, quienes, como sanción, optan por no darles regalos de navidad, agredirlos de manera física y verbal. También están los casos de los niños y jóvenes que deben permanecer estudiando durante las vacaciones con la asesoría de un tutor y soportando las comparaciones con sus primos y amigos, quienes sí fueron promovidos al año siguiente.

De acuerdo con profesionales y expertos en el tema, la pérdida del año escolar es una de las causas de suicidio infantil. Por esto, es importante actuar de manera correcta, con el fin de no generar consecuencias mayores. Además, reprobar un nivel académico es algo de lo que todos son responsables.

Con el ánimo de reconocer cuál debe ser el papel que el padre de familia debe asumir frente a esta realidad.

¿Qué hacer?

Antes de que papá o mamá señalen a su hijo por no haber cumplido con los requisitos para continuar al siguiente nivel, lo mejor es analizar por qué pasó esto. Si fue por irresponsabilidad, si presenta alguna dificultad de aprendizaje que no ha sido reconocida o si fue por una situación emocional que está viviendo.

Así lo destaca la psicóloga Claudia Liliana Cely, quien señala que para muchos adultos es fácil criticar a sus hijos pero no se dan cuenta de que durante todo el año los menores vivieron situaciones que requerían de su compañía pero nunca les prestaron atención. Tal es el caso de los niños que afrontaron la separación de sus padres, la pérdida de un ser querido, inestabilidad familiar en lo económico o ser de aquellos que se distraen fácilmente.

Independiente de la razón, los progenitores deben tener en cuenta que nunca se pierde un año, pues fue un período en el que el educando vivió y aprovechó algo para su vida. Lo que perdió fue un nivel académico que debe repetir. Si bien es una situación que afecta económicamente, no se debe sobredimensionar como si se hubiera perdido algo en la vida.

Es importante hacer una autoevaluación para percibir qué tan responsables hemos sido como padres. Esto, porque un niño o joven no reprueba en el último momento sino por una serie de dificultades que se han presentado durante todo el año”, afirma la psicóloga.

De acuerdo con la psicóloga Claudia Cely, papá y mamá deben brindar la oportunidad de explicar qué fue lo que pasó y de seguir estudiando. No pensar que deben salir a trabajar porque, además de ser ilegal, esto puede traer consigo que el menor se enamore del dinero y no continúe sus estudios. Además quedará con la sensación de que estudiar le quedó grande. Permitirle que lo siga intentando.

LA VOZ DEL EXPERTO
Libardo Reyes Díaz / Especialista en orientación familiar

El proceso educativo que verdaderamente forma a pequeños y grandes, niños y adolescentes, debe darse simultáneamente en el seno de la familia y en el centro educativo, siempre a través del estímulo y la corrección positiva, cuando ésta es necesaria.

Sancionar a los niños y jóvenes en época de vacaciones por pérdida de asignaturas, o incluso del año escolar, no es una forma pedagógica que corrija, que solucione la falta de motivación o interés por compromisos escolares.

Estas sanciones o castigos, en la gran mayoría de casos, no generan cambio significativo, ni mucho menos compromiso hacia el futuro.

Los padres de familia, como protagonistas de la educación de sus hijos, y primeros y principales educadores, deben estimular y acompañar permanentemente en los procesos de aprendizaje, previniéndolos de posibles fracasos escolares, y más cuando aún no están cimentados buenos hábitos hacia el estudio.

Antes que castigar, debe preverse.

Familias y colegios deben formar niños y jóvenes en libertad con responsabilidad, establecer reglas de juego claras (estímulos, sanciones). Ser exigentes y firmes con mucho diálogo, afecto y cariño.

Con los hijos y con los estudiantes hay que hacer compromisos y cumplirlos. No improvisar en la toma de decisiones.

Para tener en cuenta

Claudia Liliana Cely, psicóloga, recomienda:

  1. Como sanción, privar al hijo de esas cosas que le gustan pero con reflexión. No decirle “Porque perdió el año entonces no le doy regalos”, sino No te compro lo que quieres porque ya tuviste una oportunidad y no la aprovechaste”.
    2. Enseñarle que en la vida hay compromisos que cada quien debe cumplir. De no hacerlo deben asumirse consecuencias.
    3. La solución no está sólo en volver a matricularlos. Es plantear condiciones y requerimientos.
    4. No cambiarlo de colegio. De lo contrario, el estudiante pensará que el problema está en el colegio en el que reprobó.
    5. No quitarle la lonchera.
    6. Evaluar la realidad para cambiar lo que es necesario.
    7. Analizar si el colegio cumple con las necesidades educativas del hijo.
    8. Buscar asesorías, asistir a reuniones, propiciar ambiente de estudio, generar hábitos de lectura y trabajar en esas dificultades que reconoció para que el próximo año no tenga dificultades.


    Cuando los padres son responsables

La psicóloga Claudia Liliana Cely señala algunas causas:

  1. No les garantizan la oportunidad de estudiar.
    2. No están pendientes de su proceso, como inasistencia a las reuniones convocadas por la institución educativa. Entonces ¿qué reclama ahora?
    3. No proveen los útiles necesarios.
    4. No brindar la alimentación adecuada.
    5. Ver la institución educativa como una entidad cuidadora.
    6. No hacer nada por mejorar las observaciones y reportes dados por el maestro.

Fuente:  vanguardia.com

Cómo iniciar el año escolar con el pie derecho

Dr. Joan Simeo Munson

El comienzo de un nuevo año escolar puede ser un arma de doble filo para los padres: usted puede sentirse aliviado de que su hijo está de vuelta en una rutina y que usted ya no está organizando todo el tiempo de inactividad, así como el temor de que si usted tiene un niño con conflictos en el colegio. Si su niño ha tenido un difícil comienzo de año escolar, usted no está solo! Las siguientes sugerencias pueden ayudarle a iniciar el año escolar con el pie derecho – incluso si ya ha tropezado.

“Experimentar algunos baches en el camino es una parte normal de empezar algo nuevo, así que asegúrese de darse un descanso si usted y su hijo sufren un poco en el comienzo del año.”

Mi niño es agresivo

“Mi hija de 5 años comienza la guardería este año y estamos aterrorizados de la manera en que pueda actuar. Ella fue expulsada de dos centros de educación preescolar, debido a golpear, morder, y básicamente no interactuar bien con los otros niños. Ella era agresiva a lo largo de sus primeros años de vida, incluso hacia los profesores! He hablado con ella sobre su comportamiento, pero no hemos visto grandes resultados ya que no parece que se preocupa. ¿Qué debería hacer?”

En primer lugar, me gustaría que piense que su hija entrará al preescolar como un nuevo comienzo para los dos. Para su hija, significará una nueva escuela, nuevos amigos y profesores y un nuevo entorno. Para usted, esto significará que comienza un nuevo capítulo en su vida de la paternidad, lleno de cómo recuperar el control de su casa, dejando que su hija sepa que usted está a cargo y la creación de un entorno en el que su hija se siente segura y lista para hacer frente a la guardería.

Muchos niños pequeños son agresivos, principalmente porque no saben de qué otra manera actuar en una situación que les causa estrés o ansiedad. Algunos niños son naturalmente calmados y pueden autorregular su estado de ánimo y acciones, otros realmente luchan con esto. Debido a que su hijo actúa más, es imprescindible que usted asuma el papel de adulto y que él sepa que usted habla en serio.

Esto se puede hacer de una manera amorosa en la que usted reclama su rol y ella aprende a calmarse. Comience por hablar con su hija cuando está en calma. Le puede decir a ella, “Estoy muy emocionada por tu inicio en la guardería! Tendrás un montón de diversión en tu nueva escuela. Pero antes de empezar vamos a hacer algunas cosas nuevas para asegurarnos de que tengas un gran año”.

A continuación, crea una “tabla de reglas” para la escuela y cuélgala donde pueda verla. Pide su opinión acerca de cuáles son las reglas y añádelas a la lista. Algunos ejemplos pueden ser: “No se pega”, “No morder”, “Ser bueno con los Maestros”, “se amable” Explíquele a ella que es una niña grande, empezando una gran escuela y que tendrá que seguir estas reglas. Al lado de la tabla de reglas, cree una “gráfica de buen comportamiento” y diseñe pegatinas de colores o plumas donde se pueda colocar una marca cada vez que ella sea notada haciendo algo bueno en la escuela o el hogar. Esto la animará a ella para reaccionar de manera diferente y motivarla para exhibir buena conducta, porque todos los niños, incluso los de carácter fuerte, aman el refuerzo positivo. Explique a su hija que cuando comience la escuela tendrá la oportunidad de colocar un adhesivo en su carta si ella demuestra que ella puede seguir las reglas. Después de recoger tantas pegatinas su hija gana un premio, que puede incluir permanecer hasta 20 minutos más tarde esa noche, tiempo extra de historias con ustedes, la oportunidad de ver un DVD o cualquier cosa que usted piensa que le gustaría.

Si el año escolar comienza y sus comportamientos persisten, hable con el maestro de inmediato con el fin de mostrar que está motivado para ayudar a su hija a cambiar. Los maestros son más propensos a trabajar con su hija y ayudarla si saben que usted está a bordo y tomará medidas para ayudar a superar este obstáculo. Elogie a su hija cuando ella se comporta muy bien y señale su buen comportamiento siempre que pueda.

Fuente: Empowering Parents

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