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Un dictado al día en las escuelas para aprender las reglas ortográficas

En las últimas décadas la educación ha cambiado mucho. La introducción de nuevos métodos de enseñanza ha implicado dejar atrás antiguas estrategias. Y los resultados de todos estos cambios no siempre han sido positivos, o al menos no han brindado los frutos esperados. Tal es el caso del dictado, un método que en Francia incluso traspasó las fronteras escolásticas para irrumpir en algunos programas televisivos de gran audiencia en los que se evaluaba el conocimiento ortográfico de los participantes.

Sin embargo, poco a poco el dictado se fue dejando de lado, quedó relegado a un segundo plano, sobre todo debido a algunas teorías que afirmaban que era un freno a la creatividad y la libre expresión de los estudiantes. Así, en muchas escuelas el dictado y la lectura en voz alta se consideraron tareas tediosas que no estimulaban el aprendizaje de la lengua.

¿Qué ha pasado ahora?

Hace poco, a raíz de los resultados catastróficos que han obtenido muchos estudiantes franceses en las pruebas de idioma, las autoridades educativas del país han decidido dar un paso atrás, en el intento de asumir cierta distancia para comprender qué han hecho mal. Quieren ponerle coto a la pérdida de calidad de la educación y recuperar el “antiguo esplendor” de esta institución pública, que una vez se consideró entre las más eficientes del mundo.

Por eso, no sorprende el hecho de que hace poco la ministra socialista de Educación, Najat Vallaud-Belkacem, se haya olvidado de los cambios de tintes modernistas que estaba proponiendo para recurrir a antiguas recetas, como incluir en las clases un dictado diario, una norma que deben seguir todos los colegios.

Y no es para menos porque las cifras indican que el conocimiento de las reglas gramaticales del francés se ha derrumbado en las últimas décadas. Se estima que en 2010, el 51% de los estudiantes franceses dominaban la ortografía y la gramática, cinco años después solo el 45% tenía este conocimiento.

Por supuesto, esta medida también cuenta con múltiples detractores, que afirman que un dictado no es más que una prueba de evaluación. Sin embargo, otros maestros están de acuerdo con la medida y piensan que se trata simplemente de volver a los orígenes, para fortalecer las bases de los estudiantes desde la escuela primaria.

¿Para qué sirve el dictado?

Cuando se realiza el dictado, primero se produce un proceso de comprensión y retención de la estructura semántica. Los estudiantes no solo deben identificar las palabras sino también entender el texto ya que solo así podrán escribirlo. Por tanto, el dictado no solo sirve para mejorar la ortografía y conocer las reglas gramaticales.

De hecho, también es útil para que los estudiantes aprendan nuevas palabras y sigan mejor el hilo de la lectura. Además, sirve como entrenamiento para que aprendan a escribir más rápido y en el futuro puedan tomar apuntes. De hecho, existen diferentes tipos de dictado, el dictado de secretaria, por ejemplo, implica que los estudiantes escriban lo que recuerdan y que después trabajen en grupo para construir el texto usando todos los apuntes.

Por otra parte, existen los dictados creativos, en los que el maestro solo brinda los adjetivos, sustantivos, verbos y adverbios del texto para que los estudiantes añadan artículos, preposiciones, pronombres y conjunciones. En otros casos el dictado parte de una idea, y cada estudiante crea una oración, que dictará al grupo, para componer una historia entre todos.

Por supuesto, el dictado también es muy útil como herramienta de evaluación y autoevaluación. Los estudiantes pueden ver sus errores y saber en qué aspectos deben esforzarse más, mientras que el profesor puede verificar los progresos de la clase e identificar los problemas en los que debe hacer más hincapié.

Fuente: www.etapainfantil.com

Los beneficios del recreo para el desarrollo de las capacidades sociales

El recreo es un tiempo de descanso en el que el alumnado no solo juega. La Academia de Pediatría de Estados Unidos afirma que también se desarrollan habilidades sociales que no se adquieren en el aula. Para ello, una investigación de la Universidad Estatal de Oregón señala la necesidad de que el patio sea un entorno seguro y de que los supervisores se impliques.

A punto de iniciarse un nuevo curso escolar, docentes y progenitores ya tienen la vista puesta en los contenidos que este año se impartirán en clase. Es en el aula donde se suele poner el foco a la hora de referirse al desarrollo académico, ya que es en ella donde los estudiantes pasan la mayor parte de su jornada. Sin embargo, también hay un tiempo dedicado al descanso que brinda muchas oportunidades para el desarrollo de otras capacidades.

Tiempo para el juego y el desarrollo

El recreo ofrece beneficios al margen del currículo escolar relacionados con la libertad de la que disfruta el alumnado en el patio. Un área de juego en la que no solo se desarrolla la actividad física, también se trabajan habilidades como la resolución de conflictos o el trabajo en equipo, según una investigación de la Universidad Estatal de Oregón. Este estudio corrobora lo que ya recoge la Academia de Pediatría de Estados Unidos (AAP, por sus siglas en inglés).

La APP defiende el recreo como un componente necesario en el desarrollo del niño. Desde esta institución consideran que las interacciones entre compañeros que se producen en estos recesos son un complemento único para el aula. Comunicación, negociación, cooperación, intercambio y resolución de problemas son algunas de las habilidades que adquieren durante este tiempo de descanso.

beneficios del recreo

El estudio de la AAP recomienda que el recreo sea considerado como tiempo personal del alumnado y que no se prive de él a los estudiantes por razones académicas o como castigo. En el documento ‘El papel esencial del recreo en la escuela’ señala que “el procesamiento cognitivo y el rendimiento académico dependen de descansos regulares del trabajo concentrado en el aula”. Y esto ha de aplicarse tanto a adolescentes como a los niños más pequeños.

Sobre su duración y frecuencia se apunta a que ha de ser la suficiente para que el alumnado pueda relajar su mente. Reducirlo al mínimo podría ser contraproducente, ya que estos descansos ayudan no solo a mantener una buena salud física y al desarrollo social, también a mejorar el rendimiento cognitivo.

Recreo seguro y supervisado

Para que esto sea así, el recreo debe desarrollarse en un entorno seguro y bien supervisado, tanto si está estructurado como si no lo está. “Aunque las escuelas deberían prohibir los juegos y actividades que no sean seguros, no tendrían que interrumpir el recreo por completo solo por preocupaciones relacionadas con la seguridad de los niños. Las condiciones ambientales, el buen mantenimiento del parque infantil y los supervisores bien entrenados son los componentes críticos del recreo seguro”, sostienen desde la Academia de Pediatría.

recreo juego

Por su parte, William Massey, autor principal del estudio de la Universidad de Oregón, se muestra contundente: “A lo niños les gusta jugar y necesitan el recreo. Pero no podemos pensar en él en términos de tenerlo o no. El recreo puede ser bueno para el desarrollo infantil, pero también puede ser un desastre absoluto si no se hace bien”. Y pueden surgir conflictos: “Sabemos que los niños aprenden mejor cuando son más activos, pero la calidad de la experiencia es importante. He visto un receso de 20 minutos donde un tercio de los niños se pelearon. Los niños no vuelven a clase listos para aprender después de un recreo como ese”.

Para tratar de evitar esta situaciones, el equipo de Massey ha desarrollando su investigación observando los recreos de 495 escuelas. Los investigadores descubrieron que para que este descanso sea de calidad tiene que cumplir con una serie de pautas: las transiciones hacia y desde el patio han de evitar los problemas; deben contar con varias opciones de juego; han de ser capaces de resolver conflictos entre ellos; debe haber poca violencia o intimidación; y los supervisores adultos han de ser conscientes de la importancia de este tiempo dedicado al descanso también para el desarrollo académico del alumnado.

Fuente: lamenteesmaravillosa.com

Colegio decide enseñar a sus alumnos cómo coser, planchar y cocinar

Un colegio de España sorprendió al mundo luego de decidir implementar una particular clase extraprogramática para inculcar a sus alumnos masculinos sobre la igualdad de géneroa la hora de formar una familia.

El Colegio Montecastelo, de la ciudad de Vigo, sumó clases de cocina, planchado y varias otras actividades “del hogar”, bajo el lema “La igualdad se aprende con hechos”.

Según el coordinador del establecimiento, Gabriel Bravo, estas actividades se realizan para que “el día de mañana estos hombres puedan aportar en sus casas cuando formen una familia”.

“Nos parecía muy útil que nuestros alumnos aprendiesen a realizar estas tareas para que cuando algún día formen una familia se impliquen desde el principio y sepan que una casa es cosa de dos, que no es cuestión de la mujer limpiar, poner el lavavajillas y planchar. Esto permitirá que vayan tomando conciencia y sabrán manejarse en el hogar”, agregó Bravo.

Las clases son impartidas tanto por profesores como por apoderados, todos hombres, y han tenido una buena aceptación por los alumnos, quienes incluso aprendieron costura. “Tenían cierta reticencia, pero se lo tomaron con una actitud positiva. Fue divertido e instructivo a la vez. Estamos bastante sorprendidos y los padres muy contentos”, dijo el docente a cargo.

Fuente: mega.cl

Seis consejos para promover el debate en clase

El debate pone en marcha un proceso de aprendizaje activo donde los estudiantes elaboran los contenidos y reflexionan sobre ellos, por lo que resulta muy eficaz para asimilar los conocimientos. Además, mejora la comprensión y la expresión oral y ayuda a los alumnos a desarrollar el pensamiento crítico, el análisis o la argumentación. Sin embargo, no siempre es sencillo fomentar el debate en clase, ni desarrollarlo con buenos resultados. Te damos seis consejos para que consigas integrar esta estrategia didáctica en el aula y que tus alumnos se beneficien de todas sus ventajas.

SEIS CLAVES PARA FOMENTAR EL DEBATE

  1. Escoge temas que les interesen. Sea cual sea la asignatura, concepto o contenido que vayas a trabajar, enfócalo de modo que interese a tus alumnos y acércalo lo más posible a su realidad. Puedes recurrir a temas de actualidad que afecten a vuestra localidad o región y que tengan que ver con los conocimientos que deben adquirir, escoger un asunto polémico que les llame la atención o plantar el debate relacionándolo con asuntos o actividades que les gusten.
  2. Plantea preguntas. Las preguntas son esenciales para que nazca el intercambio de pareceres y para que el debate se centre en los puntos que quieres tratar, sin que el asunto principal se diluya o los argumentos se desvíen. También puedes generar debate con un texto que proponga un punto de vista concreto sobre el tema que te interesa analizar, planteando preguntas entre todos a raíz de lo leído.
  3. Recuérdales que deben escuchar. La escucha activa resulta fundamental cuando se opina, tanto en el aula como fuera de ella, y es una de las causas por las que los debates suelen fracasar. Recuerda a tus alumnos que debatir no consiste en exponer afirmaciones una tras otra, sino argumentar el punto de vista propio, escuchar lo que afirman los compañeros y responder con nuevas aportaciones, siempre teniendo en cuenta lo dicho hasta el momento.
  4. Controla los tiempos. El proceso de debate no debe avanzar demasiado rápido, ya que se perderían ideas importantes en las que merece la pena profundizar. Pero tampoco puede alargarse demasiado cada argumentación y contraargumentación porque no se aprovecharía el dinamismo de la conversación. Cuando tus alumnos opinen, ejerce de moderador sin juzgar, da los turnos de palabra para que todos participen, fuerza una pausa si hay que reflexionar sobre alguna de las afirmaciones y avisa cuando un interlocutor deba resumir sus argumentos y concluir su intervención.
  5. Anímales a reflexionar en todo momento. Conforme se sucedan las opiniones, invita a tus alumnos a retomar aquellas que consideres más interesantes, señala las contradicciones o las afirmaciones sin justificar y anímales a plantearse otros puntos de vista que no hayan afrontado hasta ese momento. Evita que se aferren a sus ideas y argumentos por el mero hecho de conservar su posición; hazles ver que está bien cambiar de opinión si se tienen motivos fundados para ello y que en ocasiones no existe una única respuesta correcta.
  6. Sacad conclusiones. Puedes dar por terminado un periodo de debate en el aula aunque no se haya llegado a una solución única al dilema o las preguntas planteadas: no es esencial resolver completamente el tema que ha generado la polémica, ya que en ocasiones no será posible. Pero sí es importante que listéis de manera resumida y rápida las ideas planteadas y las conclusiones a las que habéis llegado. De este modo tus alumnos serán conscientes de la utilidad del propio proceso de debate y de lo que les ha aportado aunque no se hayan convencido unos a otros.

Fuente: aulaplaneta.com

Ocho lecturas recomendadas para incentivar el hábito lector en tu alumnado

Desde el año 1996, y tras ser promovida por la UNESCO, la festividad del Día Internacional del Libro se extendió por todo el planeta con la intención de promover la lectura y la industria editorial que la sustenta. Celebración que suele venir precedida por incontables listas, publicadas en medios de todo tipo, con los mejores libros editados desde el 23 de abril del año anterior… como la que os presentamos a continuación. Un listado que, sin embargo, presenta la particularidad de estar planteada a modo de repositorio de libros que por un motivo u otro sean capaces de fomentar, a su vez, el placer de la lectura de otros libros entre alumnos o familiares. Son los siguientes:

Fuente: aulaplaneta.com

¡Cine en las aulas!

Cine, series, cortos, documentales… Los recursos audiovisuales tienen un gran potencial pedagógico cuando se integran dentro de la programación didáctica. Si además se da el salto a crearlos en clase, los beneficios se multiplican.

cine en las aulas

La película ‘Marte’, de Ridley Scott, se emplea en las clases de Física del Colegio Padre Enrique de Ossó de Zaragoza para que los estudiantes comprendan mejor las dimensiones del Espacio. Pero cuando van a trabajar la importancia de la empatía, la resiliencia y el aprovechamiento de las oportunidades, proyectan ‘Slumdog Millionaire’. En el CPR Badajoz, por otro lado, el alumnado de Infantil y Primaria visualiza ‘El Príncipe de Egipto’ para tomar contacto con la historia y época de la cinta, y luego realiza actividades relacionadas con los personajes y escenarios. Un ejemplo más: en el colegio Urkide de Vitoria emplean ‘En Busca de la Felicidad’ para hablar de autoestima.

Podríamos continuar la enumeración con las experiencias de otros muchos centros educativos, pero bastan estas propuestas para constatar que los recursos audiovisuales tienen un potencial educativo que va mucho más allá del puro entretenimiento.

Sí; es cierto que el cine, los documentales o los cortos tienen un importante componente de diversión que motiva, atrae, capta la atención y despierta la curiosidad de los más jóvenes. Pero es precisamente este hecho el que hace que pueda emplearse con éxito para abordar contenido curricular en cualquier materia y acercar al alumnado a todo tipo de problemáticas sociales: cambio climático y sostenibilidad, desigualdad de género, discriminación, violencia… “Incluso es posible visualizar anuncios de televisión: muchos de ellos son imprescindibles para ser analizados y tocar aspectos tan importantes como los estereotipos de belleza, los roles de género o la manipulación de la publicidad”, comenta Ingrid Mosquera, profesora adjunta de la Facultad de Educación de la Universidad Internacional de la Rioja (UNIR).

cine en las aulas

Criterios pedagógicos

La clave para hacerlo con garantías está, como ocurre con cualquier otro recurso, en que estos contenidos audiovisuales se empleen siempre con un objetivo pedagógico e integrados dentro de la programación didáctica, y no como una herramienta para distraer a los estudiantes. “Solo hace falta un poco de investigación sobre los recursos y plataformas existentes y planificación para encontrar las actividades adecuadas a los objetivos perseguidos”, afirma Sandra Mª Zurdo Robles, maestra de Audición y Lenguaje, coordinadora de convivencia del colegio Severiano Montero Sánchez de Peñaranda de Bracamonte en Salamanca y coordinadora del Proyecto ‘Cuento Sentimiento’ de Aulafilm, que promueve el uso del cine en las aulas.

Lo más interesante es que, cuando se siguen estos sencillos pasos, pueden emplearse independientemente del nivel educativo, adaptando siempre los títulos proyectados y el tipo de actividades, así como la duración de las proyecciones: no se puede olvidar que, cuanto más jóvenes sean los estudiantes, menos tiempo son capaces de mantener la atención. Para Emilio Delgado Villanueva, profesor de Ciencias en el Colegios Sagrados Corazones de Madrid, “contenidos con canciones o dibujos animados pueden ser muy útiles tanto en la transmisión de valores como de contenidos para los más pequeños, en los niveles de Infantil y Primaria. Para el alumnado de Secundaria y Bachillerato son ideales los documentales o fragmentos de estos o de películas”.

De hecho, muchos docentes defienden precisamente eso: el uso de escenas o extractos de los títulos seleccionados cuando son muy largos para, a partir de ellos, fomentar el debate. “A veces es interesante seleccionar aquellas partes que se puedan relacionar con el currículo, intentando no perder el contexto. En el caso del cine en las aulas hay áreas que dan más pie que otras. Por ejemplo, suelen ser interesantes para trabajar valores”, razona Pablo Bustos Morán, profesor de Biología y Geología en el IES Manuel de Falla en Coslada, Madrid.

Fuente: educaciontrespuntocero.com

¿Es útil expulsar a un alumno de clase?

¿Es eficaz expulsar a un alumno de clase cuando interrumpe constantemente? ¿Se le está privando de su derecho a la educación? ¿O debe prevalecer el derecho del resto de compañeros a seguir el desarrollo de la clase? Este es un debate siempre abierto en la comunidad educativa que se ha vuelto a reactivar tras una reciente advertencia de la Academia Americana de Pediatría. Este organismo considera que expulsar a un alumno de clase o del colegio es una medida contraproducente, ya que puede generar más abandono escolar y los chicos tienen más riesgo de incurrir en comportamientos inapropiados, como consumir drogas.

Que a los alumnos se les expulsa de clase es una realidad en las aulas españolas, más propia de Secundaria. Pero ni sucede todos los días, ni de forma excepcional. De hecho, esta sanción está regulada en decretos de convivencia o de derechos y obligaciones de los alumnos que aprueba cada Comunidad Autónoma. Normas que, luego, cada centro educativo adapta en su plan de conviencia.

Según cometa una falta leve, grave o muy grave, el alumno pueden ser expulsado de clase diez minutos, —«lo más frecuente», dice Inmaculada Suárez, responsable del servicio del Defensor del Profesor del sindicato de profesores ANPE—, una hora, o en los casos más graves, varios días de una materia o de todas, o hasta una semana del colegio (por ejemplo, si acosa a un compañero).

En casos de acoso escolar, se le puede expulsar una semana del colegio

«Si se abusa y no se sabe utilizar no es una medida efectiva. Pero sí es útil cuando se aplica correctamente porque los demás alumnos no pierden esa hora y el estudiante expulsado aprende la lección», explica José Miguel Campo, secretario general del Colegio Profesional de la Educación y profesor de Secundaria en un instituto de Torredolones. «En mi centro con 1.200 alumnos solo habremos expulsado un día de clase a entre 15 o 20 alumnos en todo el curso».

Más allá de las faltas de respeto

«La expulsión a veces es imprescindible, pero hay que utilizarla con mesura y ponderación porque tiene el riesgo de que el alumno pueda utilizarla en su propio beneficio. A veces basta con avisarle de que será expulsados y, ante la preocupación de cómo reaccionaran sus padres, el chico rectifica», añade José Luis Carbonell, pedagogo y profesor de la Escuela de Familia de la Fundación Proforpa.

Para los profesores tampoco es un plato de gusto, pero los comportamientos en el aula sobrepasan en ocasiones la falta de respeto, como advierte Inmaculada Suárez. No es tan raro que un alumno «tire un estuche a la pizarra cuando el profesor está explicando, ponga los pies encima de la mesa, coma un bocadillo, escuche música o se ponga a bailar en clase. En estos casos sí se expulsa al alumno. Pero cuando un chico habla con otro solamente se les llama la atención», asegura Suárez.

Fuente: abc.es

Sentarse bien en clase puede mejorar la salud postural en la edad adulta

Sentarse correctamente en clase o que la mochila no supere el 10% del peso corporal son algunas de las recomendaciones para adquirir una buena salud postural desde la infancia y evitar dolencias que pueden llegar a ser crónica.

La mayoría del tiempo que pasan los niños en la escuela están sentados, sobre todo según van avanzando cursos y la enseñanza-aprendizaje requiere de más atención y concentración para asimilar conocimientos. Estar tantas horas en una silla deriva muchas veces en la adquisición de malos hábitos que no siempre se corrigen correctamente y que terminan arrastrándose a lo largo del tiempo afectando a nuestra salud postural.

“Es muy difícil que los adultos cambien sus malos hábitos posturales porque llevan toda su vida haciéndolo así. En la infancia somos libros en blanco: si aprendemos correctamente, continuaremos haciéndolo bien”, apunta María Cruz Gómez Alcántara, miembro de la Comisión de Fisioterapia en la Empresa y Ergonomía del Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid. “Al igual que el agricultor cuida la planta desde que es una semilla, nosotros debemos cuidar nuestro cuerpo”, añade esta fisioterapeuta.

Salud postural: la prevención como el mejor remedio

Según datos de este colegio profesional, los problemas derivados de una mala higiene postural adquirida en la infancia es la tercera de las causas de baja laboral en la edad adulta, por detrás del embarazo y la gripe estacional. Sin embargo, no siempre se presta la atención que esta educación se merece ni en la escuela ni dentro del entorno familiar.

Por esta razón hace casi diez años que se puso en marcha en la Comunidad de Madrid  la campaña ‘Prevención del dolor de espalda en escolares’. El objetivo principal es intentar prevenir desde pequeños lesiones musculo-esqueléticas provocadas por malas posturas. Unas lesiones que suelen aparecen si esos malos hábitos se arrastran a la edad adulta y se repiten de manera persistente en las actividades de la vida diaria o en el entorno profesional.

niño salud postural

“Además, si nuestro organismo tiene sobrepeso o somos personas sedentarias, aumentamos el riesgo de que estas lesiones pasen de agudas a crónicas. La consecuencia más grave sería una lesión irreversible que limitase para realizar determinadas actividades o ejercer una profesión”, advierte Gómez Alcántara, que también forma parte del comité científico de esta campaña de prevención en la que participan más de 40 fisioterapeutas de manera voluntaria.

“Pero no es la única secuela. Hay otra que a priori puede parecer menos grave, pero de la que es más difícil calcular el riesgo: la instauración de creencias equivocadas sobre el dolor, su persistencia y las capacidades personales para afrontarlo. Esto puede ser fuente de problemas de dolor crónico en la edad adulta”.

Hábitos saludables en casa y en la escuela

Junto a una mala postura a la hora de sentarse, también hay otros factores que pueden favorecer estas lesiones. Una de las más evidentes es el exceso de peso que la mayoría del alumnado acarrea en la mochila. María Cruz Gómez Alcántara recomienda que jamás supere el 10% del peso corporal.

 mochila niños clase

Una buena manera de aligerar la carga es revisando lo que los estudiantes llevan de casa al colegio, y viceversa. “Si usa mochila de carro, siempre deberá empujar de ella en lugar de tirar y colocársela en la espalda para subir y bajar escaleras. Si utiliza el modelo tradicional, siempre ha de utilizar las dos asas y ajustarla a su tamaño: debe quedar entre la cabeza y la pelvis”, aconseja la fisioterapeuta

Una vez en clase, habría que enseñarles cómo adoptar una postura correcta en la mesa y evitar que permanezcan en la misma posición de manera prolongada. “Cualquier postura mantenida durante mucho tiempo puede resultar contraproducente. Es aconsejable promover actividades no sedentarias y utilizar un atril durante la lectura de libros o documentos”.

niña salud postural

Siempre que se pueda, la mesa de trabajo debe estar adaptada al tamaño del alumno. “Los centros deberían intentar que el mobiliario esté adaptado a la morfología de cada estudiante, en lugar de tener todos el mismo tamaño de mesa y silla. No en todos los centros es viable, pero en muchos de ellos se está haciendo un esfuerzo para que el más alto de la clase no tenga el mismo mobiliario que el más bajo. Y lo mismo pasa con alumnos de diferentes edades”.

El papel de la escuela, del profesor y de la familia es clave para impartir una correcta educación postural desde la infancia. Unos hábitos adecuados ayudarán a niños y adolescentes a crecer saludablemente y evitar futuros problemas en su vida adulta.

Estaciones de trabajo: una dinámica para fomentar el trabajo colaborativo

¿Qué hacer para que el alumnado trabaje con la máxima autonomía durante las actividades? ¿Cómo atenderles de manera individualizada prestando atención así a la diversidad del aula? ¿Qué hacer para que se sienta protagonista de su aprendizaje?

Estas y otras preguntas nos llevaron a desarrollar el ‘trabajo por estaciones’, una iniciativa cuyo objetivo es desarrollar diferentes actividades de forma simultánea durante el horario lectivo por las que van rotando los estudiantes.

Las diferentes tareas responden a aspectos fundamentales de las asignaturas: comprensión y expresión oral y escrita, habilidades matemáticas básicas, estrategias para la resolución de problemas y su vinculación con la vida cotidiana, etc. Y somos los docentes los que  elaboramos, recopilamos y organizamos los materiales que vamos a trabajar; todos ellos vinculados a los objetivos didácticos del currículo.

Diferentes fases

En primer lugar, dedicamos una sesión a la presentación del Plan de Trabajo completo con los contenidos, materiales y los recursos que van a servir de consulta.  Después de ella, se establece un tiempo de desarrollo de las rotaciones, donde cada sesión corresponde a una estación diferente para cada equipo, hasta completarlas todas. Es el periodo de trabajo más autónomo. Cada grupo sabe lo que debe hacer y los materiales necesarios a utilizar, y el docente  ejerce de guía, supervisor y de apoyo a aquellos alumnos que lo necesitan justo en el momento en el que están realizando la tarea. Así, puede priorizar su ayuda en las tareas menos autónomas, explicar en pequeño grupo, comprobar el proceso de aprendizaje, en algunas tareas seleccionadas, de cada alumno…

Estaciones de trabajo

En tercer lugar, pasamos a la autoevaluación y coevaluación, un aspecto importantísimo en el desarrollo de las tareas. Desde el principio el alumnado tiene claro qué aspectos se evalúan y fomentamos la autocorrección y la reflexión sobre lo aprendido a través de materiales elaborados para ello (escalas de auto y coevaluación, dianas de evaluación y en el Aula Virtual…). Al terminar una ruta, se exponen y corrigen las propias tareas y las de los compañeros y se registra en la plantilla de autoevaluación correspondiente.

Tres ingredientes fundamentales

Las tres claves de este proyecto son el diseño de la actividad, su gamificación y el trabajo colaborativo.

Estaciones de trabajo

Actividad: La organización de las estaciones responde a la necesidad de preparar situaciones de aprendizaje que desarrollan habilidades básicas en el proceso de aprendizaje y en su aplicación a la vida diaria, desde una aproximación reflexiva.

Lúdica: Las dinámicas y técnicas de juego están muy presentes. En la realización de actividades los alumnos consiguen puntos, estrellas, insignias, cartas que les otorgan diferentes privilegios. Una herramienta utilizada es  ClassDojo, para la obtención de puntos o de insignias a través del Aula Virtual.

Cooperativa: Las estaciones están diseñadas para que se realicen con una mínima participación del profesorado y un aprovechamiento máximo del alumnado, permitiendo al docente gestionar momentos de evaluación en el mismo proceso de aprendizaje.

El sistema de rotaciones es similar entre las tres áreas, diferenciándose cada una en las diferentes estaciones que propone, según las propias características de cada una.

¿Qué beneficios tiene esta organización?

  • Combinar tareas de comprensión de contenidos con tareas de elaboración y creación (siguiendo la taxonomía de Bloom).
  • Integrar diferentes metodologías activas y fomentar la inclusión de todo el alumnado.
  • Entender la evaluación como un elemento intrínseco al trabajo diario y de aprendizaje: diferentes instrumentos, coevaluación y autoevaluación.
  • El docente pierde su protagonismo en el aula y forma parte de un recurso más para los estudiantes, permitiéndole realizar explicaciones, observaciones y apoyos más individualizados.
  • Plantear tareas en las que todos puedan tener éxito de una u otra forma, siendo corresponsables con el grupo en la consecución de las mismas, desarrollando la inteligencia inter e intrapersonal.
  • Incluir rutinas y dinámicas de pensamiento para valorar, dar feedback, comparar, tomar decisiones, etc.
  • Fomentar la reflexión sobre el aprendizaje (metacognición).
  • Incluir temas, actividades y tareas de proyectos transversales de centro, que se integran con mayor facilidad entre las diferentes áreas, permitiendo mayor profundización.
  • Optimizar los recursos digitales del centro, contando los alumnos siempre con una tarea digital en cada  fase.
  • Aumentar la motivación del alumnado y su autonomía.

Fuente:educaciontrespuntocero.com

El afiche: estructura e importancia

El afiche es un texto a través del cual se difunde un mensaje en una campaña publicitaria con la intención de promover un servicio o producto, o bien, para invitar a participar en algo o actuar de cierta forma. El objetivo es convencer al lector a adquirir el bien o servicio.

Importancia de los afiches

En la actualidad los afiches se utilizan para todo tipo de comunicación, desde afiches de cine hasta carteles de universidades, o afiches políticos, aunque la gran mayoría es para venta de productos y servicios de empresas-

En la parte educativa la importancia de los afiches radica en su propósito, el cual es informar a través del texto y la imagen un tema específico, logrando captar la atención de los los alumnos sobre un determinado tema. Por sus colores, su tamaño de letra, imagen o mensaje, tiene una gran aceptación dentro del ambiente juvenil.

Estructura de un afiche: un afiche tiene tres partes

1. Imagen y/o gráfica: todo afiche requiere de una imagen (ilustración, dibujo) que ayudará a optimizar el propósito del afiche.

2.-Texto. El Slogan (frase breve), las características del producto y/o servicio; es fundamental ya que por medio de él se entrega el mensaje.

3.-Datos del producto promocionado o de la invitación que se hace.

Estrategias para elaborar un afiche:

Antes de elaborar el afiche

Observa distintos afiches que se exhiben en el colegio y tu comunidad. Identifica en forma clara el mensaje que deseas comunicarle al receptor del afiche que debes realizar. Define el tamaño del afiche y los recursos con que cuentas para hacerlo.

Durante la elaboración del afiche

Redacta un texto breve que llame la atención del receptor por medio de los recursos expresivos del lenguaje. Precisa el texto de carácter informativo que debe llevar: lugar, día, hora, etc. Analiza y elabora los contenidos y recursos gráficos que utilizarás. Dispone y diagrama los elementos escritos y gráficos de modo que resulte un todo armónico y organizado.

Después de elaborarlo

Verifica si cumple con el objetivo que te propusiste. Se ve un todo organizado y atractivo. La ortografía está correcta. La información que incluyes es clara y precisa. Publica tu afiche en un lugar del colegio.

Trabajo domiciliario

Crear un afiches de manera grupal en número de cinco alumnos:

– Toma un tema de interés social.

– Crea un slogan impactante.

– Utiliza imágenes y colores adecuados al tema tratado.

-Publica o expone tu afiche en tu centro educativo.

Fuente: creacionliteraria.net