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Dos pesos de agua

Juan Bosch
(República Dominicana, 1909-2001)

Dos pesos de agua
(Cuentos escritos antes del exilio, 1975)

La vieja Remigia sujeta el aparejo, alza la pequeña cara y dice:
—Dele ese rial fuerte a las ánimas pa que llueva, Felipa.
Felipa fuma y calla. Al cabo de tanto oír lamentar la sequía levanta los ojos y recorre el cielo con ellos. Claro, amplio y alto, el cielo se muestra sin una mancha. Es de una limpieza desesperante.
—Y no se ve nadita de nubes —comenta.
Baja entonces la mirada. Los terrenos pardos se agrietan a la distancia. Allá, al pie de la loma, un bohío. La gente que vive en él, y en los otros, y en los más remotos, estará pensando como ella y como la vieja Remigia. ¡Nada de lluvia en una sarta bien larga de meses! Los hombres prenden fuego a los pinos de las lomas; el resplandor de los candelazos chamusca las escasas hojas de los maizales; algunas chispas vuelan como pájaros, dejando estelas luminosas, caen y florecen en incendios enormes: todo para que ascienda el humo a los cielos, para que llueva… Y nada. Nada.
—Nos vamos a acabar, Remigia —dice.
La vieja comenta:
—Pa lo que nos falta.
La sequía había empezado matando la primera cosecha; cuando se hubo hecho larga y le sacó todo el jugo a la tierra, les cayó encima a los arroyos; poco a poco los cauces le fueron quedando anchos al agua, las piedras surgieron cubiertas de lama y los pececillos emigraron corriente abajo. Infinidad de caños acabaron por agotarse, otros por tornarse lagunas, otros lodazales.
Sedientos y desesperados, muchos hombres abandonaron los conucos, aparejaron caballos y se fueron con las familias en busca de lugares menos áridos.
La vieja Remigia se resistía a salir. Algún día caería el agua; alguna tarde se cargaría el cielo de nubes; alguna noche rompería el canto del aguacero sobre el ardido techo de yaguas. Algún día…
***
Desde que se quedó con el nieto, después que se llevaron al hijo en una parihuela, la vieja Remigia se hizo huraña y guardadora. Pieza a pieza fue juntando sus centavos en una higera con ceniza. Los centavos eran de cobre. Trabajaba en el conuquito, detrás de la casa, sembrando maíz y frijoles. El maíz lo usaba en engordar los pollos y los cerdos; los frijoles servían para la comida. Cada dos o tres meses reunía los pollos más gordos y se iba a venderlos. Cuando veía un cerdo mantecoso, lo mataba; ella misma detallaba la carne y de las capas extraía la grasa; con ésta y con los chicharrones se iba también al pueblo. Cerraba el bohío, le encarbaba a un vecino que le cuidara lo suyo, montaba el nieto en el potro bayo y lo seguía a pie. En la noche estaba de vuelta.
Iba tejiendo su vida así, con el nieto colgado en el corazón.
—Pa ti trabajo, muchacho —le decía—. No quiero que pases calores, ni que te vayas a malograr, como tu taita.
El niño la miraba. Nunca se le oía hablar, y aunque apenas alzaba una vara del suelo, madrugaba con su machete bajo el brazo y el sol le salía sobre la espalda, limpiando el conuco.
La vieja Remigia tenía sus esperanzas. Veía crecer el maíz, veía florecer los frijoles; oía el gruñido de sus puercos en la pocilga cercana; contaba las gallinas al anochecer, cuando subían a los palos. Entre días descolgaba la higera y sacaba los cobres. Había muchos, llegó también a haber monedas de plata de todos tamaños.
Con un temblor de novia en la mano, Remigia acariciaba su dinero y soñaba. Veía al muchacho en tiempo de casarse, bien montado en brioso caballo alazano, o se lo figuraba tras un mostrador, despachando botellas de ron, varas de lienzo, libras de azúcar. Sonreía, tornaba a guardar su dinero, guindaba la higera y se acercaba al nieto, que dormía tranquilo.
Todo iba bien, bien. Pero sin saberse cuándo ni cómo se presentó aquella sequía. Pasó un mes sin llover, pasaron dos, pasaron tres. Los hombres que cruzaban por delante de su bohío la saludaban diciendo:
—Tiempo bravo, Remigia.
Ella aprobaba en silencio. Acaso comentaba:
—Prendiendo velas a las ánimas pasa esto.
Pero no llovía. Se consumieron muchas velas y se consumió también el maíz en sus tallos. Se oían crujir los palos; se veían enflaquecer los caños de agua; en la pocilga empezó a endurecerse la tierra. A veces se cargaba el cielo de nubes; allá arriba se apelotonaban manchas grises; bajaban de las lomas vientos húmedos, que alzaban montones de polvo…
—Esta noche sí llueve, Remigia —aseguraban los hombres que cruzaban.
—¡Por fin! Va a ser hoy —decía una mujer.
—Ya está casi cayendo —confiaba un negro.
La vieja Remigia se acostaba y rezaba: ofrecía más velas a las ánimas y esperaba. A veces le parecía sentir el roncar de la lluvia que descendía de las altas lomas. Se dormía esperanzada; pero el cielo amanecía limpio como ropa de matrimonio.
Comenzó la desesperación. La gente estaba ya transida y la propia tierra quemaba como si despidiera llamas. Todos los arroyos cercanos habían desaparecido; toda la vegetación de las lomas había sido quemada. No se conseguía comida para los cerdos; los asnos se alejaban en busca de mayas; las reses se perdían en los recodos, lamiendo raíces de árboles; los muchachos iban a distancias de medio día a buscar latas de agua; las gallinas se perdían en los montes, en procura de insectos y semillas.
—Se acaba esto, Remigia. Se acaba —lamentaban las viejas.
Un día, con la fresca del amanecer, pasó Rosendo con la mujer, los dos hijos, la vaca, el perro y un mulo flaco cargado de trastos.
—Yo no aguanto, Remigia; a este lugar le han hecho mal de ojo.
Remigia entró en el bohío, buscó dos monedas de cobre y volvió.
—Tenga; préndamele esto de velas a las ánimas en mi nombre —recomendó.
Rosendo cogió los cobres, los miró, alzó la cabeza y se cansó de ver cielo azul.
—Cuando quiera, váyase a Tavera. Nosotros vamos a parar un rancho allá, y dende agora es suyo.
—Yo me quedo, Rosendo. Esto no puede durar.
Rosendo volvió el rostro. Su mujer y sus hijos se perdían ya en la distancia. El sol parecía incendiar las lomas remotas.
***
El muchacho se había puesto tan oscuro como un negro. Un día se le acercó:
—Mamá, uno de los puerquitos parece muerto.
Remigia se fue a la pocilga. Anhelantes, resecas las trompas, flacos como alambres, los cerdos gruñían y chillaban. Estaban apelotonados, y cuando Remigia los espantó vio restos de un animal. Comprendió: el muerto había alimentado a los vivos. Entonces decidió ir ella misma en busca de agua para que sus animales resistieran.
Echaba por delante el potro bayo; salía de madrugada y retornaba a medio día. Incansable, tenaz, silenciosa, Remigia se mantenía sin una queja. Ya sentía menos peso en la higuera; pero había que seguir sacrificando algo para que las ánimas tuvieran piedad. El camino hasta el arroyo más cercano era largo; ella lo hacía a pie, para no cansar la bestia. El potro bayo tenía las ancas cortantes, el pescuezo flaco, y a veces se le oían chocar los huesos.
El éxodo seguía. Cada día se cerraba un nuevo bohío. Ya la tierra parda se resquebrajaba; ya sólo los espinosos cambronales se sostenían verdes. En cada viaje el agua del arroyo era más escasa. A la semana había tanto lodo como agua; a las dos semanas el cauce era como un viejo camino pedregoso, donde refulgía el sol. La bestia, desesperada, buscaba donde ramonear y batía el rabo para espantar las moscas.
Remigia no había perdido la fe. Esperaba las señales de lluvia en el alto cielo.
—¡Ánimas del Purgatorio! —clamaba de rodillas—. ¡Ánimas del Purgatorio! ¡Nos vamos a morir achicharrados si ustedes no nos ayudan!
Días más tarde el potro bayo amaneció tristón e incapaz de levantarse; esa misma tarde el nieto se tendió en el catre, ardiendo en fiebre. Remigia se echó afuera. Anduvo y anduvo, llamando en los distantes bohíos, levantando los espíritus.
—Vamos a hacerle un rosario a San Isidro —decía.
—Vamos a hacerle un rosario a San Isidro —repetía.
Salieron una madrugada de domingo. Ella llevaba el niño en brazos. La cabeza del muchacho, cargada de calenturas, pendía como un bulto del hombro de su abuela. Quince o veinte mujeres, hombres y niños desharrapados, curtidos por el sol, entonaban cánticos tristes, recorriendo los pelados caminos. Llevaban una imagen de la Altagracia; le encendían velas; se arrodillaban y elevaban ruegos a Dios. Un viejo flaco, barbudo, de ojos ardientes y acerados, con el pecho desnudo, iba delante golpeándose el esternón con la mano descarnada, mirando a lo alto y clamando:

¡San Isidro Labrador!
¡San Isidro Labrador!
Trae el agua y quita el sol,
¡San Isidro Labrador!

Sonaba ronca la voz del viejo. Detrás, las mujeres plañían y alzaban los brazos.
***
Ya se habían ido todos. Pasó Rosendo, pasó Toribio con una hija medio loca; pasó Felipe; pasaron unos y otros. Ella les dio a todos para las velas. Pasaron los últimos, una gente a quienes no conocía; llevaban un viejo enfermo y no podían con su tristeza; ella les dio para las velas.
Se podía tender la vista sin tropiezos y ver desde la puerta del bohío el calcinado paisaje con las lomas peladas al final; se podían ver los cauces secos de los arroyos.
Ya nadie esperaba lluvia. Antes de irse los viejos juraban que Dios había castigado el lugar y los jóvenes que tenía mal de ojo.
Remigia esperaba. Recogía escasas gotas de agua. Sabía que había que empezar de nuevo, porque ya casi nada quedaba en la higuera, y el conuco estaba pelado como un camino real. Polvo y sol; sol y polvo. La maldición de Dios, por la maldad de los hombres, se había realizado allí; pero la maldición de Dios no podía acabar con la fe de Remigia.
***
En su rincón del Purgatorio, las ánimas, metidas de cintura abajo entre las llamas voraces, repasaban cuentas. Vivían consumidas por el fuego, purificándose; y, como burla sangrienta, tenían potestad para desatar la lluvia y llevar el agua a la tierra. Una de ellas, barbuda, dijo:
—¡Caramba! ¡La vieja Remigia, de Paso Hondo, ha quemado ya dos pesos de velas pidiendo agua!
Las compañeras saltaron vociferando:
—¡Dos pesos, dos pesos!
Alguna preguntó:
—¿Por qué no se le ha atendido, como es costumbre?
—¡Hay que atenderla! —rugió una de ojos impetuosos.
—¡Hay que atenderla! —gritaron las otras.
Se corría la voz, se repetían el mandato:
—¡Hay que mandar agua a Paso Hondo! ¡Dos pesos de agua!
—¡Dos pesos de agua a Paso Hondo!
—¡Dos pesos de agua a Paso Hondo!
Todas estaban impresionadas, casi fuera de sí, porque nunca llegó una entrega de agua a tal cantidad; ni siquiera a la mitad, ni aun a la tercera parte. Servían una noche de lluvia por dos centavos de velas, y cierta vez enviaron un diluvio entero por veinte centavos.
—¡Dos pesos de agua a Paso Hondo! —rugían.
Y todas las ánimas del Purgatorio se escandalizaban pensando en el agua que había que derramar por tanto dinero, mientras ellas ardían metidas en el fuego eterno, esperando que la suprema gracia de Dios las llamara a su lado.
***
Abajo, en Paso Hondo, se nubló el cielo. Muy de mañana Remigia miró hacia oriente y vio una nube negra y fina, tan negra como una cinta de luto y tan fina como la rabiza de un fuete. Una hora después inmensas lomas de nubes grises se apelotonaron, empujándose, avanzando, ascendiendo. Dos horas más tarde estaba oscuro como si fuera de noche.
Llena de miedo, con el temor de que se deshiciera tanta ventura, Remigia callaba y miraba. El nieto seguía en el catre, calenturiento. Estaba flaco, igual que un sonajero de huesos. Los ojos parecían salirle de cuevas.
Arriba estalló un trueno. Remigia corrió a la puerta. Avanzando como caballería rabiosa, un frente de lluvia venía de las lomas sobre el bohío. Ella sonrió de manera inconsciente; se sujetó las mejillas, abrió desmesuradamente los ojos. ¡Ya estaba lloviendo!
Rauda, pesada, cantando broncas canciones, la lluvia llegó hasta el camino real, resonó en el techo de yaguas, saltó el bohío, empezó a caer en el conuco. Sintiéndose arder, Remigia corrió a la puerta del patio y vio descender, apretados, los hilos gruesos del agua; vio la tierra adormecerse y despedir un vaho espeso. Se tiró afuera, rabiosa.
—¡Yo sabía, yo lo sabía, yo lo sabía! —gritaba a voz en cuello.
—¡Lloviendo, lloviendo! —clamaba con los brazos tendidos hacia el cielo—. ¡Yo lo sabía!
De pronto penetró en la casa, tomó al niño, lo apretó contra su pecho, lo alzó, lo mostró a la lluvia.
—¡Bebe, muchacho; bebe, hijo mío! ¡Mira agua, mira agua!
Y sacudía al nieto, lo estrujaba; parecía querer meterle dentro el espíritu fresco y disperso del agua.
***
Mientras afuera bramaba el temporal, soñaba adentro Remigia.
—Ahora —se decía—, en cuanto la tierra se ablande, siembro batata, arroz tresmesino, frijoles y maíz. Todavía me quedan unos cuartitos con que comprar semillas. El muchacho se va a sanar. ¡Lástima que la gente se haya ido! Quisiera verle la cara a Toribio, a ver qué pensaría de este aguacero. Tantas rogaciones, y sólo me van a aprovechar a mí. Quizá vengan agora, cuando sepan que ya pasó el mal de ojo.
El nieto dormía tranquilo. En Paso Hondo, por los secos cauces de los arroyos y los ríos, empezaba a rodar agua sucia; todavía era escasa y se estancaba en las piedras. De las lomas bajaba roja, cargada de barro; de los cielos descendía pesada y rauda. El techo de yaguas se desmigajaba con los golpes múltiples del aguacero. Remigia se adormecía y veía su conuco lleno de plantas verdes, lozanas, batidas por la brisa fresca; veía los rincones llenos de dorado maíz, de arroz, frijoles, de batatas henchidas. El sueño le tornaba pesada la cabeza.
Y afuera seguía bramando la lluvia incansable.
***
Pasó una semana; pasaron diez días, quince… Zumbaba el aguacero sin una hora de tregua. Se acabaron el arroz y la manteca; se acabó la sal. Bajo el agua tomó Remigia el camino de Las Cruces para comprar comida. Salió de mañana y retornó a media noche. Los ríos, los caños de agua y hasta las lagunas se adueñaban del mundo, borraban los caminos, se metían lentamente entre los conucos. Una tarde pasó un hombre. Montaba mulo pesado.
—¡Ey, don! —llamó Remigia.
El hombre metió la cabeza del animal por la puerta.
—Bájese pa que se caliente —invitó ella.
La montura se quedó a la intemperie.
—El cielo se ta cayendo en agua —explicó él al rato. —Yo como usté dejaba este sitio tan bajito y me diba pa las lomas.
—¿Yo dirme? No, hijo. Horita pasa este tiempo.
—Vea —se extendió el visitante—, esto es una niega. Yo las he visto tremendas, con el agua llevándose animales, bohíos, matas y gente. Horita se crecen todos los caños que yo he dejado atrás, contimás que ta lloviéndoles duro en las cabezadas.
—Jum… Peor que esto fue la seca, don. Todo el mundo le salió huyendo, y yo la aguanté.
—La seca no mata, pero el agua ahoga, doña. Todo eso —y señaló lo que él había dejado a la puerta— ta anegado. Como tres horas tuve esta mañana sin salir de un agua que me le daba en la barriga al mulo.
El hombre hablaba con voz pausada, y sus ojos grises, atemorizados, vigilaban el incesante caer de la lluvia.
Al anochecer se fue. Mucho le rogó Remigia que no cogiera el camino con la oscuridad.
—Dispué es peor, doña. Van esos ríos y se botan…
Remigia se fue a atender al nieto, que se quejaba débilmente.
***
Tuvo razón el hombre. ¡Qué noche, Dios! Se oía un rugir sordo e inquietante; se oían retumbar los truenos; penetraban los reflejos de los relámpagos por las múltiples rendijas.
El agua sucia entró por los quicios y empezó a esparcirse en el suelo. Bravo era el viento en la distancia, y a ratos parecía arrancar árboles. Remigia abrió la puerta. Un relámpago lejano alumbró el sitio de Paso Hondo. ¡Agua y agua! Agua aquí, allá, más lejos, entre los troncos escasos, en los lugares pelados. Debía descender de las lomas y en el camino real se formaba un río torrentoso.
—¿Será una niega? —se preguntó Remigia, dudando por vez primera.
Pero cerró la puerta y entró. Ella tenía fe; una fe inagotable, más que lo que había sido la sequía, más que lo sería la lluvia. Por dentro, su bohío estaba tan mojado como por fuera. El muchacho se encogía en el catre, rehuyendo las goteras.
A medianoche la despertó un golpe en una esquina de la vivienda. Se fue a levantar, pero sintió agua hasta casi las rodillas. Bramaba afuera el viento. El agua batía contra los setos del bohío.
¡Ay de la noche horrible, de la noche anegada! Venía el agua en golpes; venía y todo lo cundía, todo lo ahogaba. Restalló otro relámpago, y el trueno desgajó pedazos de oscuro cielo.
Remigia sintió miedo.
—¡Virgen Santísima! —clamó—. ¡Virgen Santísima, ayúdame!
Pero no era negocio de la Virgen, ni de Dios, sino de las ánimas, que allá arriba gritaban:
—¡Ya va medio peso de agua! ¡Ya va medio peso!
***
Cuando sintió el bohío torcerse por los torrentes, Remigia desistió de esperar y levantó al nieto. Se lo pegó al pecho; lo apretó, febril; luchó con el agua que le impedía caminar; empujó, como pudo, la puerta y se echó afuera. A la cintura llevaba el agua; y caminaba, caminaba. No sabía adónde iba. El terrible viento le destrenzaba el cabello, los relámpagos verdeaban en la distancia. El agua crecía, crecía. Levantó más al nieto. Después tropezó y tornó a pararse. Seguía sujetando al niño y gritando:
—¡Virgen Santísima, Virgen Santísima!
Se llevaba el viento su voz y la esparcía sobre la gran llanura líquida.
—¡Virgen Santísima, Virgen Santísima!
Su falda flotaba. Ella rodaba, rodaba. Sintió que algo le sujetaba el cabello, que le amarraban la cabeza. Pensó:
—En cuanto esto pase siembro batata.
Veía el maíz metido bajo el agua sucia. Hincaba las uñas en el pecho del nieto.
—¡Virgen Santísima!
Seguía ululando el viento, y el trueno rompía los cielos. Se le quedó el cabello enredado en un tronco espinoso. El agua corría hacia abajo, hacia abajo, arrastrando bohíos y troncos. Las ánimas gritaban, enloquecidas:
—¡Todavía falta; todavía falta! ¡Son dos pesos, dos pesos de agua! ¡Son dos pesos de agua!

¿Qué pasaría si el agua del mundo se acabara?

La Tierra es un planeta que está compuesto en su mayoría por agua, y es la manera en que los seres vivos podemos sobrevivir. Es un elemento fundamental para la vida, pero a pesar de esto, es posible que algún día nos quedemos sin ella. Solo piensa un poco en todas las veces en que usas agua al día y te darás cuenta de lo importante que es. Quedarnos sin agua es un peligro que corremos, pero sobre el cual solo podemos especular.

Sin embargo, todos los días hacemos cosas innecesarias que malgastan el agua del planeta. A pesar de que todos coincidamos en que un inodoro es una necesidad, ¿es realmente necesario utilizarlo inconscientemente al tirar de la cadena? También dejamos las canillas abiertas perdiendo preciosa agua, pero no nos detenemos a pensarlo cuando lo hacemos.

La crisis del agua

La falta de agua ya está comenzando a notarse en sitios en donde antes abundaba, y ya no nos referimos a los desiertos o zonas secas. Una de cada seis personas en el mundo no tiene acceso a agua limpia y sana para tomar. A todo esto hay que agregar que la población sigue creciendo, pero no lo hacen las reservas de agua.

El cambio climático también es un factor importante en este proceso, pero sobre todo lo es el avance económico. Esto implica más fábricas e industrias utilizando agua para mantenerse trabajando, y a medida que la economía crece, la población requiere mejores condiciones en sus hogares. China e India por ejemplo están creciendo a ritmo acelerado, pero al mismo tiempo tienen una población mundial que supera a la de los demás países.

¿Qué pasaría si el agua del mundo se acabara?

Guerras

Para los ciudadanos del mundo los efectos del agotamiento del agua en todo el mundo serán catastróficos. En 1995, el vicepresidente del Banco Mundial, Ismail Serageldin, vaticinó que en el próximo siglo las guerras serán por el agua, y su predicción no es descabellada.

En caso de que el mundo se quede sin H20 la lucha para asegurar el acceso al agua potable fresca, limpia será implacable, incluso el conflicto ya está empezando a surgir en los EEUU., donde 35 estados están luchando por el suministro de agua.

Terremotos

Sin duda alguna quedarnos sin agua representa algunas consecuencias graves. Los científicos ambientales sostienen que, el hundimiento del terreno durante la extracción de las aguas subterráneas podría conducir a un mayor riesgo de terremotos, debido al hecho de que la corteza de la Tierra se está volviendo más ligera.

La desalinización

El proceso de desalinización es otra de las situaciones qué pasaría si se acaba el agua. Y es que cuando las naciones no tengan más agua dulce para beber, se verán en la obligación de quitarle la sal al agua del océano para poder consumirla.
El inconveniente con este tipo de métodos, son los costos. Llevar a cabo este proceso supone un gasto muy elevado, sin embargo, se cree que en un futuro disminuyan de manera considerable.

Extinción del mundo animal

Los animales acuáticos también se verían afectados por este problema y se extinguirían, puesto a que se irían quedando sin un lugar en donde vivir con el transcurso del tiempo y llegaría el momento en el que el agua dulce se termine por completo.

Las plantas se secarían

Es lamentable, pero esta sería otra de las cosas qué pasaría si se acaba el agua en el planeta Tierra, por ejemplo; un cactus puede sobrevivir sin agua durante mucho tiempo, debido a que disponen de un gran reserva de agua, pero ésta no es eterna, por lo que igualmente terminarán muriendo.

Pero, en el caso de otras plantas, no poseen ninguna reserva de agua y se secarían en 15 días aproximadamente.

Algunas soluciones

En algunos países ya se están realizando tratados con otras naciones para el suministro del agua, y es algo fundamental porque las fuentes de agua no tienen fronteras. Otra manera de cuidar el agua a futuro es controlar la irrigación en las plantaciones. La agricultura utiliza un 70% de los suministros de agua, pero 42% se pierde debido al mal uso.

El proceso de desalinización es también una realidad. Cuando los países ya no tengan agua dulce para tomar, deberán quitar la sal al agua de mar para poder beberla. El problema con este tipo de plantas son los costos, que en este momento son muy altos, pero se espera que en un futuro se reduzcan considerablemente.

Los alimentos genéticamente modificados también están en los planes, aunque no con agrado de todo el mundo. Las compañías están trabajando en productos que requieran menos agua para su crecimiento, y aunque todavía no se confía demasiado en los transgénicos, parece ser algo seguro que los consumiremos en un futuro.

Fuente: agua.org.mx

Día Mundial del Agua: el futuro, en juego

El lema de este Día Mundial del Agua, “No dejar a nadie atrás”, es un claro aviso de que la gestión del agua continúa siendo un reto de difícil solución. Las cifras de la Organización de Naciones Unidas (ONU) alertan: 2.100 millones de personas viven sin agua en sus hogares. Algo tan ritual en Occidente como abrir el grifo se convierte en inalcanzable en muchas partes del globo. La escasez puede provocar que hasta 700 millones de personas se podrían ver desplazadas por no tener a su alcance el líquido elemento. Todos los informes, como el recién publicado Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, tienen al agua como uno de los protagonistas más dramáticos. Escasez y calidad, dos temas a solucionar.

En el horizonte aparece, aunque todavía lejano, el año 2030, fecha en la que todo el mundo debería beneficiarse del progreso que supone el desarrollo sostenible. Así lo atestigua el número 6 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS 6), que se marca como meta garantizar la disponibilidad y gestión sostenible del agua y del saneamiento para todos de aquí en 11 años. La carrera ha comenzado, y no hay tiempo que perder.

En el gesto de abrir un surtidor y que salga agua potable o de tirar de la cisterna y saber que esa agua va a ser conducida a una depuradora y tratada para ser devuelta al medio natural en perfectas condiciones es donde se basa el ciclo integral del agua, uno de los instrumentos para garantizar un futuro más sostenible. Para ello, Naciones Unidas reconoce que el concurso de empresas especializadas es clave, ya que aportan mejoras de alto valor añadido, como sinergias, economías de escala, inversión, proyectos de investigación y alta calidad de atención al ciudadano, para optimizar los recursos disponibles y garantizar una mayor eficiencia en la gestión de los sistemas hídricos.
El Informe de Desarrollo Mundial del Agua de las Naciones Unidas titulado Leaving No One Behind (Que nadie se quede atrás, descarga en formato pdf en castellano), publicado coincidiendo con la celebración este 22 de marzo del Día Mundial del Agua, analiza con detalle los motivos y el alcance de la exclusión a los recursos del agua e investiga la manera de superar estas desigualdades.

El informe fue presentado en Ginebra, Suiza, el 19 de marzo durante la 40ª reunión del Consejo de Derechos Humanos.

En 2010, la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó una resolución que reconoce “el derecho al agua potable segura y limpia y el saneamiento como un derecho humano” y en 2015 el derecho humano al saneamiento se reconoció explícitamente como un derecho independiente. Estos derechos obligan a los Estados a trabajar para lograr el acceso universal al agua y saneamiento para todos, sin discriminación, priorizando a los más necesitados. Cinco años más tarde, el Objetivo de Desarrollo Sostenible 6 de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible tiene como objetivo garantizar una gestión sostenible de, y el acceso a agua y saneamiento para todos en el año 2030.

🚱 2.100 mill. de personas viven SIN AGUA POTABLE en casa.

Sea quien sea y esté donde esté, el agua es un derecho de todas las personas 👵👳‍♂️👨‍🚒👩‍🔬🧞‍♀️👳‍♀️👧🤵👩‍🔧🧕

Sin embargo, a pesar del progreso significativo durante los últimos 15 años, este objetivo es inalcanzable durante gran parte de la población mundial. En 2015, tres de cada diez personas (2,1 mil millones) no tenían acceso a agua potable y 4,5 mil millones de personas, o seis de cada diez, instalaciones sanitarias habían logrado ninguna manera segura. El mundo está todavía fuera de pista en la consecución de esta meta importante.

“El acceso al agua es un derecho fundamental a la dignidad de cada ser humano”, declaró el Director General de la UNESCO Audrey Azoulay. “Sin embargo, los mil millones de personas están siendo privados de este derecho. La nueva edición del Informe sobre el Desarrollo Mundial del Agua de la ONU muestra que la determinación colectiva para avanzar y esfuerzos para incluir a aquellos que se han quedado atrás en el proceso de decisión podría hacer que este derecho sea una realidad “.

”Los números hablan por si mismos. Como muestra el informe, si la degradación del medio ambiente natural y la presión insostenible sobre los recursos hídricos mundiales continúan al ritmo actual, el 45% del producto interno bruto mundial y el 40% de la producción mundial de cereales estarán en riesgo en 2050. Las poblaciones pobres y marginadas se ve afectado de manera desproporcionada, exacerbando aún más ya las desigualdades en aumento […] el Informe 2019 proporciona evidencia de la necesidad de adaptar los enfoques, tanto en la política y la práctica, para abordar las causas de la exclusión y la desigualdad “, dijo Gilbert F. Houngbo, Presidente de ONU -Agua y Presidente del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola.

Grandes diferencias entre ricos y pobres

Las cifras globales ocultan disparidades significativas, destaca la ONU. A escala mundial, la mitad de las personas que beben agua de fuentes inseguras viven en África. En el África subsahariana, sólo el 24% de la población tiene acceso al agua potable, y el 28% tienen instalaciones sanitarias básicas que no se comparten con otros hogares.

existen discrepancias significativas en el acceso, incluso dentro de los países, sobre todo entre los ricos y los pobres. En las zonas urbanas, los desfavorecidos alojados en alojamientos improvisados ​​sin agua corriente suelen pagar entre 10 y 20 veces más que sus vecinos en los barrios más ricos de agua de calidad similar o menor comprados a vendedores de agua o camiones cisterna.

El derecho al agua, los autores del informe explican, no se puede separar de otros derechos humanos. De hecho, los marginados o discriminados a causa de su sexo, edad, estado socioeconómico, o debido a su identidad étnica, religiosa o lingüística, también tienen más probabilidades de tener acceso limitado al agua y al saneamiento adecuado.

Casi la mitad de las personas que beben agua de fuentes no protegidas viven en África subsahariana, donde la carga de la recogida de agua se encuentra principalmente en las mujeres y niñas, muchos de los cuales pasan más de 30 minutos en cada viaje en busca de agua. Sin agua segura, accesible y saneamiento, estas personas tendrán que hacer frente a múltiples desafíos, incluyendo las malas condiciones de vida y de salud, la malnutrición y la falta de oportunidades de educación y empleo.

Fuente: lavanguardia.com

7 ideas creativas para ahorrar agua en las escuelas

El agua es un recurso muy utilizado en las escuelas, por ello es importante que los niños aprendan a conservarla.

Tanto los niños, como los maestros y representantes, le dan múltiples usos al agua en la escuela; para beber, en el uso de los sanitarios, la higiene personal, para el mantenimiento de los salones de clases, jardines y áreas comunes… ¿pero realmente se le da un uso adecuado a este recurso? Veamos algunas sugerencias para lograrlo.

1.- Promover entre los niños, a través de cuentos, canciones, poesías, pinturas y carteleras, programas de aprendizaje destinados a fomentar el conocimiento acerca de la importancia del agua para la vida en el planeta, estimulando en ellos, la investigación de los efectos que podría generar en el ambiente y los seres vivos, la falta de este recurso.

2.- Fomentar la creación de brigadas o grupos ambientalistas entre los niños, que tengan entre sus objetivos, estar vigilantes de las instalaciones sanitarias, su correcto uso y chequear que no existan goteras o filtraciones y de ser así, notificar a sus maestros o al personal de mantenimiento de la escuela.

3.- Sugerir a los niños que lleven su propio termo con agua, para evitar el uso de los bebederos de la escuela, a menos que necesiten recargarlo. Este hábito contribuirá a ahorrar una cantidad significativa de agua.

4.- Si es inevitable el uso del bebedero, se recomienda cerrar la llave cuando se haga una pausa, esto es válido tanto para los niños como para los maestros. Aunque no lo parezca, en esos breves segundos se desperdicia un gran volumen de agua.

5.- El personal directivo debe hacer una revisión e inventario de las instalaciones sanitarias de la escuela, con el objetivo de sustituir grifos y canillas defectuosas e incluso instalar dispositivos de uso reducido de agua.

6.-Dar instrucciones al personal de mantenimiento para que haga un uso racional del agua en las labores de aseo de pisos, ventanas y mobiliario, utilizando baldes de agua, cepillos y escobas y reducir el uso de mangueras para tales fines, las cuales generalmente despilfarran más agua.

7.- El ornato de jardines y áreas verdes en las escuelas es muy importante, pues promueve entre los integrantes de la comunidad educativa, el aspecto ecológico y el amor por la naturaleza, pero regar las plantas en horarios donde hay menos evaporación, contribuirá a no derrocharla.

El buen ejemplo de los docentes es el inicio ideal para comenzar a estimular entre los estudiantes, la importancia de conservar el agua en la escuela, conocimiento que al arraigarse en la mente de los niños, será trasladado y compartido en sus hogares.

Fuente: infoguia.com

Recursos para conmemorar el Día Mundial del Agua en las aulas

El 22 de marzo se conmemora a nivel internacional el Día del Agua desde que la ONU asignara esta fecha en 1992.

Veintiséis años más tarde aún queda mucho camino que recorrer en pro de la preservación de este don tan valioso, indispensable y vital. Empeñados en buscar agua en otros planetas alegando un problema de escasez cuando lo cierto es que el problema radica directamente en la mala distribución que hacemos de la misma y en la aberración de intoxicar nuestros mares y océanos con todo tipo de tóxicos y basuras.

En porcentajes: el 71% de la superficie terrestre es agua. De toda esta cantidad, un 96% es salada que encontramos en mares y océanos; el 4% restante es dulce almacenada en ríos, arroyos y en los polos en forma de hielo (la mayor parte de agua dulce que hay en la Tierra está congelada). Aunque los porcentajes puedan darnos la sensación de albergar agua en abundancia, esto no es así, ya que ese porcentaje de 71% de agua en la superficie terrestre representa tan solo un 0,02% de la masa total del planeta.

Por tanto, la raíz del problema se encuentra en la mala distribución y el mal uso que se hace del agua potable. Un agua potable que en ocasiones se usa hasta para lavar coches u objetos que usamos en nuestro día a día.  Es necesario concienciar socialmente sobre la importancia de salvaguardar este bien natural y no buscarlo en otros planetas. Esta concienciación empieza en las aulas, por ello proponemos algunos recursos para enseñar el valor de este bien en las escuelas:

Cuentos para niños

–Cuento del Señor del Agua: cuenta la historia de Héctor, un niño que vive en un pueblo afectado por la sequía: no llueve y los ríos comienzan a secarse.  Aun así, su sueño es aprender a nadar. Una noche recibe la sorprendente visita del Señor del Agua…

–La gota que quería ser diferente: Brillagota no se siente especial, está triste porque es una simple gota y se pasa los días ascendiendo y descendiendo de las nubes, hasta que un día un rayo de sol la atraviesa y la convierte en una gota muy muy especial.

–Lo más importante del mundo: Yuli es una niña que quiere saber qué es lo más importante del mundo para todos. Su madre, que no sabe responderle, le propone que apunte en su cuaderno lo que hace en el día a día y así la pequeña Yuli logra descubrir qué es lo más importante del mundo.

–Una escuela para Saya: una interesante presentación de UNICEF sobre una niña, Saya, que quiere ir a la escuela.

Series infantiles

H2Ooooh! Proyecto de la UNESCO, es una serie en la que seis amigos se embarcan en aventuras muy emocionantes en las que aprenden muchas cosas sobre el agua. La serie está en inglés y es un buen recurso para enseñar a los niños tanto este idioma como el valor del agua.

–Narigota: es una serie de dibujos animados divertida y educativa, que cuenta las aventuras de una gota de agua y sus amigos, otros elementos meteorológicos.

Water Wally: la gota-mascota que enseña a ahorrar agua a los niños.

Juegos y animaciones

Aprender el ciclo del agua con esta animación ambientada con música puedes enseñar a los niños todas las fases por las que pasa el agua, desde que se recoge y sale por el grifo, hasta que retorna a la naturaleza.

Concurso de dibujo Aqualia: dibujar acerca de este tema también ayuda a concienciar y sobre todo, los niños potenciarán su creatividad y se divertirán.

Juegos interactivos canaleduca: en Canal Educa podemos encontrar muchos juegos interactivos para edades desde los 3 años hasta los 15, son juegos que tienen que ver con el agua, la naturaleza y la importancia de cuidar el medio ambiente. Canal Educa, además, propone para la semana del agua seis actividades muy interesantes en las que los pequeños tendrán que demostrar su ingenio y destreza con juegos que tienen que ver con agua y gastronomía, agua y literatura, agua y arquitectura, agua y pintura y agua y expresión corporal.

Otros recursos

Documental “En busca de agua”: este documental desarrollado en Mumbai (India), cuenta las peripecias que vive Nandini, una niña de 11 años que vive en las chabolas de la ciudad, una zona a la que no llega agua potable, ésta solo puede conseguirse robándola de los conductos que transportan el agua a los barrios ricos y atraviesan el suburbio en el que vive ella y su familia.

Canciones en el aula: en la web de menudospeques.net hay una lista de canciones que hablan sobre el agua y van dirigidos a los más pequeños.

Manualidades y talleres: en esta guía infantil puedes encontrar muchas manualidades donde el agua es protagonista, eso sí, la mejor opción es usar agua del grifo. Otros talleres interesantes pueden ser la realización de murales donde los alumnos puedan escribir una o varias maneras de ahorrar agua; que escriban por qué es importante para ellos este bien natural; que dibujen las distintas formas del agua etc.

Generar debates: que los niños en las aulas tengan la posibilidad de proponer ideas y abordar soluciones para ahorrar agua.

Fuente: educacion.press

Tratamiento y potabilización del agua

Se considera que el agua es potable, cuando no tiene color, es insípida y no tiene olor, contiene oxígeno y sales disueltas en la concentración adecuada; y está libre de gérmenes, es decir, es el agua que se considera apta para consumo humano y que no causa enfermedades.

Antes de ser consumida, el agua se somete a un proceso llamado potabilización, mediante el cual se eliminan todas las impurezas y todos los microorganismos que pueden causarnos enfermedades. Este artículo que te mostramos a continuación te servirá de apoyo cuando impartas a los estudiantes el tema sobre el proceso de potabilización del agua.

Proceso de potabilización del agua

El agua en general es impura. Estas impurezas son de tres tipos físicas, químicas y bacteriológicas.

El agua natural para el consumo humano debe tener condiciones tratadas  de acuerdo a sus características por lo que el proceso consiste en la realización de tratamientos físicos, químicos y bacteriológicos.

Pasos del proceso de potabilización del agua

Captación: El agua se almacena en ríos, lagos o embalses.  De ahí se envía hasta la planta de tratamiento. 

Tamizado: El agua se capta utilizando una rejilla que evita que sólidos de mayor tamaño pasen a través de las tuberías.

Desarenación: Consiste en hacer pasar agua por cámaras de un ancho mayor que el inicial haciendo que pierda velocidad.

Precloración: Elimina los microorganismos, agregando cloro gaseoso.

Floculación o coagulación: Consiste en adicionar una sustancia química, permitiendo que las partículas pequeñas que se encuentran en suspensión se aglutinen.

Decantación o sedimentación:  Consiste en la acumulación de las partículas retenidas en la floculación, y que caen por gravedad al fondo de los estanques.

Filtración: La filtración consiste en hacer pasar el agua a través de un filtro de piedras, grava, arena limpia y una capa de carbón natural. De esta manera, se remueve cualquier partícula que haya quedado en el agua luego del proceso de sedimentación. Existen dos tipos de filtro de acción lenta y de acción rápida.

Desinfección o cloración: Después que el agua es filtrada, se le añade una dosis adicional de cloro para destruir aquello microorganismos que aun existan; de manera que el agua conserve su calidad hasta llegar a los hogares.

 Distribución: Por último el agua sigue su travesía, por medio de una red de tuberías y tanques de distribución hacia los hogares, industrias y comercios.

El siguiente mapa conceptual resume todos los pasos del proceso de potabilización del agua vistos anteriormente.

Fuente: educando.edu.do

Consejos para cuidar el Planeta

Cuidemos el Planeta

Es muy importante que todos tomemos conciencia de la importancia que tiene cuidar nuestro planeta y nuestros recursos

Utiliza Menos Agua
  1. Ahorra agua siempre que puedas
  2. Siempre que puedas, recolecta y reutiliza el agua
  3. Mantén cerrado el grifo mientras no necesites el agua que sale para no desperdiciar el agua
  4. Riega por la mañana o bien tarde para que el agua no se evapore enseguida.
Ahorra Energía Eléctrica
  1. Apaga las luces
  2. Utiliza bombillas de bajo consumo
  3. Evita utilizar electrodomésticos y energía innecesariamente
  4. Usa menos el aire acodiciando, los calentadores eléctricos y la calefacción
  5. Desconecta los aparatos eléctricos y los electrodomésticos
  6. Aprovechar la luz natural
Contamina Menos
  1. Utiliza menos el coche
  2. Siempre que puedas, utiliza el transporte público
  3. Ahorra combustible
  4. Gasta menos gas
Recicla todo lo que puedas
  1. Cuida y reutiliza las hojas de papel
  2. Recicla tu basura y todo lo que puedas
  3. Separa la basura
  4. Compra productos reciclados
  5. Evita usar recipientes de aluminio y de plástico
Genera menos desperdicios
  1. Utiliza pilas recargables
  2. Evita usar productos desechables
  3. Si tienes que comprar botellas desechables, compra botellas más grandes
  4. Evitar utilizar bolsas de plástico cuando puedas utilizar otras
Otros consejos
  1. Evita comprar y usar aerosoles
  2. Planta un árbol
  3. No tires papeles ni residuos en la calle
  4. No tires el aceite que no sirva por las cañerías

Fuente: cuidarelplaneta.wordpress.com

¿Cómo prepararse para un huracán? Algunas recomendaciones que podrían salvarte la vida

La temporada de huracanes pone en alerta a millones, y aunque en ocasiones es difícil rastrear con precisión cuándo, a dónde y con qué intensidad tocarán tierra, siempre hay una ventana de advertencia que los habitantes de las zonas en peligro deben aprovechar para prepararse.

Estas son algunas recomendaciones de las autoridades que podrían salvarte la vida:

1. Abastecimiento

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, CDC por sus siglas en inglés, también hay que preparar recipientes limpios para el agua, medicamentos recetados –si alguien los necesita– botiquín o kit de primeros auxilios y más.

Artículos de seguridad
  • Botiquín o kit de primeros auxilios e instrucciones
  • Extintor de incendios
  • Radio de pilas
  • Linternas
  • Pilas de repuesto
  • Sacos de dormir o mantas adicionales
  • Suministros para que el agua potable se pueda beber (como pastillas de yodo o cloro)
Productos para la higiene personal
  • Desinfectante de manos
  • Toallitas húmedas para limpieza (como toallitas húmedas para bebé) en caso de que no tenga agua limpia
  • Jabón
  • Pasta de dientes
  • Tampones y toallas higiénicas
  • Pañales

A las personas se les aconseja usar zapatos para evitar heridas de los escombros de la tormenta, además estar atento a las líneas de alta tensión que estén caídas y tener cuidado con los animales silvestres que resulten desplazados.

Además, se recomienda tener un kit de emergencia que contenga: suplementos extra de medicamentos necesarios, oxígeno extra en caso de que sea necesario, vendas adhesivas, repelente de mosquitos, crema antiquemaduras, aspirinas, alcohol antiséptico, peróxido de hidrógeno.

2. Información importante

Durante los huracanes es posible que la luz se vaya y los teléfonos celulares se descarguen completamente. Por lo anterior, es necesario que hagas una lista con los contactos más importantes y de emergencia.

3. Plan de evacuación

Asegúrate de tener un plan de evacuación claro y familiarízate con él por si es necesario dejar tu hogar por cuenta de la emergencia.

Estas son otras recomendaciones que debes incluir en tu plan, según los CDC:

  • Anota los números de teléfono de emergencia y mantenlos cerca de cada teléfono y guárdalos en tu celular
  • Compra un extintor de incendios y dile a tu familia dónde está y cómo usarlo
  • Averigua dónde está el refugio más cercano y cuáles son las diferentes rutas que puedes tomar para llegar a él en caso de que debas evacuar
4. Prepara tu casa

Antes de que el huracán toque tierra y toque todo lo que esté a su paso, es necesario que prepares tu casa asegurando puertas y ventanas, y si tienes protectores contra huracanes, asegúrate de saber dónde están.

Asegura objetos que puedan servir como posibles ‘misiles’ durante el huracán para evitar resultar herido.

5. Si hay que evacuar

Nunca debes ignorar una orden de evacuación, por más que pienses que tu casa puede resistirlo o quieras cuidar tu propiedad, no vale la pena arriesgarla vida por hacerlo.

Estos son los pasos que debes seguir si hay esa orden, dicen los CDC:

  • Lleva solo lo necesario: celular, medicamentos, documentos de identificación y dinero en efectivo
  • Asegúrate de tener un kit de emergencia en el automóvil
  • Si tienes tiempo, cierra el suministro de gas, electricidad y agua y desenchufa todos los aparatos eléctricos.
  • Conduce por las calles indicadas por los servicios de emergencia

Fuente: cnnespanol.cnn.com

Por qué nunca debes rellenar tu botella plástica de agua

La mayoría de nosotros no piensa dos veces en rellenar nuestras botellas plásticas de agua. Después de todo, todo es en nombre de la hidratación personal y es ecológico… Y no hay absolutamente nada perjudicial sobre una simple botella de agua, ¿o sí?

¡Incorrecto! Esa botella de agua de plástico podría hacer más daño a tu cuerpo que bien, aseguran los expertos. ¿Por qué? Podemos agradecerle al Biphenol A(conocido comúnmente como BPA), un producto químico usado para fabricar los plásticos. Este producto químico nocivo puede lixiviar en el agua y crecer rápidamente bacterias peligrosas en las grietas de la botella, y las consecuencias para la salud son bastante graves.

“Ciertas sustancias químicas que se encuentran en las botellas de plástico pueden tener efectos en todos los sistemas de nuestro cuerpo”, explicó la doctora Marilyn Glenville. “Pueden afectar a la ovulación, y aumentar nuestro riesgo de problemas hormonales como PCOS, endometriosis y cáncer de mama, entre otras cosas”.

En un estudio realizado por Treadmill Reviews, investigadores probaron las botellas de agua utilizadas por los atletas durante una semana y encontraron que el número de bacterias alcanzó más de 900,000 unidades formadoras de colonias por centímetro cuadrado. Y para que te des una idea, son más bacterias que el asiento de inodoro promedio. Además, el 60% de esos gérmenes fueron capaces de enfermar a la gente.

Para hidratar sin daño, los bebedores inteligentes deben evitar reutilizar las botellas desechables. En su lugar, debes de reciclarlas después de beber una vez; O, mejor aún, invierte en una botella de plástico sin BPA o uno hecho de vidrio o acero inoxidable. No sólo va a beneficiar tu salud, sino que también ayudarás al medio ambiente.