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Cómo ayudar a un niño con adicción a la tablet o el móvil

Ayuda a tu hijo a vencer la adicción por las Nuevas Tecnologías

Cada vez con mayor frecuencia vemos a niños más pequeños y hasta bebes necesitando frenéticamente la pantalla de una tablet o de un móvil para estar “calmados”.

Se dice que la nueva generación nace con esta ‘habilidad’ asombrosa para aprender a manejar rápidamente las nuevas tecnologías. El problema es que éstas ejercen un poder casi hipnótico. Su atractivo les lleva a una dependencia cada vez mayor. Hasta que la dependencia se transforma en adicción. Te explicamos cómo ayudar a un niño con adicción a la tablet o el móvil.

Cómo detectar una adicción del niño a la tablet o el móvil

Es verdad que en ciertos momentos puede ser de gran ayuda darles a los hijos pequeños un dispositivo móvil para que se entretengan en una sala de espera, en una reunión de adultos o simplemente mientras mamá prepara la comida… el problema es que de ahí a que esto se convierta en una necesidad casi permanente para que ellos estén contentos, hay solo un paso.

Cada vez empiezan a pedirlo más y más y si no se les entrega pueden mostrarse realmente alterados siendo incapaces de entretenerse con nada más.

Hay padres que no logran detectar estas situaciones a tiempo, ya que por desgracia están inmersos en su propia adicción a las pantallas y porque es una forma de tener a sus hijos contentos y entretenidos.

A continuación, algunas conductas que nos hacen saber que es momento de frenar la situación:

  • Se muestran malhumorados e irritables cuando no tienen un dispositivo móvil y se calman mágicamente cuando llega a sus manos.
  • Algunas actividades cotidianas se ven alteradas como la hora de comer o acostarse debido a su necesidad de jugar con ellos.
  • Buscan cualquier momento para tomar el dispositivo sin ser vistos y pueden llegar a mentir si se les pregunta si lo han usado.
  • Dejan de disfrutar actividades que antes les gustaban mucho como pintar, hacer manualidades,  juegos al aire libre, etc; y todo el tiempo añoran que se les permita jugar con el móvil o la tablet.
  • Se dejan de interesar en jugar o socializar con otros niños en momentos en que podrían hacerlo, pidiendo jugar con su pantalla.

Consejos para ayudar a niños con adicción a la tablet o el móvil

¿Cómo podemos evitar que esta situación siga creciendo y se convierta en una verdadera pesadilla? Aquí tienes algunos consejos para intentar solucionar esa excesiva dependencia de los niños a las tablet, móviles o videojuegos:

  • Únete a él: No podemos esperar que nuestros hijos pequeños se desenganchen de los dispositivos móviles, si nosotros no lo logramos; de modo que esta es una gran oportunidad también para ti, para disfrutar mucho más los momentos a su lado y sacar la creatividad que tienes dentro. Recuerda que solo serán niños por poco tiempo…disfrútalos.
  • Anticípale lo que vendrá: Es importante que le hagas saber cómo serán las cosas de ahora en adelante, no es necesario usar frases como “Nunca más” o “Se acabó para siempre” ….

Puedes explicarle de forma tranquila que ya no va a jugar tanto con la tablet, o que ya no podrá usar el móvil de papá y mamá con tanta frecuencia. No es necesario que le des largas explicaciones acerca del porqué de la decisión; los niños muy pequeños aun no lograrán entenderlo por más convincente que seas. En vez de eso, puedes decirle que han decidido que es lo mejor para él, porque hay cosas más divertidas con las que puede jugar.

  • Elige un buen momento: Normalmente los niños pequeños juegan más con los dispositivos cuando están en casa, de forma que puedes buscar un fin de semana en el que tendrán actividades divertidas al aire libre y mucha estimulación para hacerles saber las nuevas reglas.
  • Pon a su alcance nuevos materiales que puedan ser divertidos y ayúdalo a elegir alternativas: Carteles, pinturas, plastilinas, bloques para armar y cosas divertidas en las que pueda entretenerse en momentos que normalmente utilizaba para jugar con los dispositivos. Si por ejemplo estaba muy acostumbrado a mirar la tablet durante la comida inventa juegos con las palmas, canciones o adivinanzas que le ayuden a no pensar en él. También puedes leerle y actuarle cuentos, lo que seguro disfrutará y sentará las bases para que desarrolle a futuro gusto por la lectura.
  • Quita la tentación de enfrente: Obviamente si el niño tiene la tablet o el móvil a la mano, será más fácil que sienta el deseo de jugar con él, de forma que trata de mantenerlos fuera de su vista por un tiempo.
  • No lo regañes ni castigues si se muestra enojado por la falta del dispositivo:Es un hecho que habrá momentos en que podrá mostrarse frustrado y enojado por no tener lo que desea, dale tiempo, dile que entiendes que esté enojado y muéstrate abierto a ayudarlo a buscar nuevas alternativas.
  • Sé paciente: Si estableces límites claros, te mantienes firme y le ayudas a pasar los primeros días que serán difíciles, en poco tiempo ni pensará en ello.

Todos los niños pueden ser muy felices y disfrutar sus días sin necesidad de tener un dispositivo móvil en sus manos que ya para eso habrá mucho tiempo…

Fuente: guiainfantil.com

Una nueva adicción entre los adolescentes: entérate y protege a tu hijo

Hay una nueva adicción entre los adolescentes. La manera de vencerla está en los padres, más que en los jóvenes. No dejes que se hunda tu hijo. Lee y actúa a tiempo.

Marta Martínez Aguirre

Gastón tiene trece años y no se siente feliz, en sus propias palabras: “Este mundo es una porquería y nada me hace feliz”. Se pasa horas dándole vueltas a cualquier problema por pequeño que sea. Ha perdido el sentido del humor, vive amargado y se enoja por todo. Es muy autoexigente todo el tiempo.

Si falla en algo no se lo perdona y cada frustración es una fuente de estrés inagotable. Ante cualquier problema se paraliza. No tiene fuerzas para ponerse a estudiar. Vive desesperanzado, nada lo satisface y no tiene metas de ningún tipo. Vive en una tensión constante y con múltiples contracturas musculares.

Tiene una baja tolerancia a la frustración y, si algo lo frustra, se siente triste todo el día. Su vida se ha tornado como un viejo tango, donde el tiempo pasado fue mejor y vivir en el presente es una agonía. Vive encendido, el celular se ha vuelto un miembro más de su cuerpo y su mundo ha dejado de ser real para tornarse virtual.

Sí, Gastón está desmotivado. En él, como con muchos otros adolescentes, la desmotivación se ha tornado una adicción, porque sus familias, para no verlos de ese modo, optan por darles lo que piden a cambio de estar menos tristes o más motivados. El problema es que esto no soluciona las cosas de fondo por lo que, a la larga, terminan nuevamente desmotivados y así el ciclo continúa. ¿Qué les sucede?

Estos adolescentes tienen algunas características en común: carecen de reglas, no tienen límites claros, no tienen responsabilidades y pasan solos mucho tiempo, tienen de todo. Si reconoces a tu hijo en Gastón, por favor sigue leyendo, a continuación te doy algunos consejos para aplicar en tu relación con tu hijo adolescente.

  • Abre el diálogo

A Gastón y a tantos adolescentes les falta conocer su motivación, qué es lo que los hace felices y no limitarse a ver pasar la vida por la puerta de su dormitorio. Es muy importante que tu hijo tenga la necesidad de sentirse satisfecho consigo mismo, sólo de ese modo la motivación se dirigirá hacia algo, ya sea el aprendizaje, el trabajo, los vínculos. Para lograr esto crea un entorno de confianza donde él pueda expresar sin miedo sus sentimientos y emociones. No te apresures a decirle que “esas son ideas disparatadas”. Escucha con empatía y sin prejuicios.

  • “¿Sabes dónde te gustaría verte dentro de unos años?”

Esta pregunta anima a la reflexión, no limites sus respuestas, ni coartes su forma de expresarse, permite que tu hijo exprese lo que tiene dentro de su corazón y te cuente aquello que lo hace vibrar. Anímalo a ponerse metas para lograrlo. Incluso cuando tu hijo tenga un sueño que para ti no es factible, no lo desmotives, ni le desanimes, lo importante es que hay algo por lo cual él se apasiona.

  • “¿Para qué quieres eso que quieres?”

La motivación no se puede imponer pero sí se puede descubrir. Quizás tu hijo no tenga muy claro qué es lo que quiere en un par de años para su vida, pero estoy segura que ante la pregunta ¿para qué quieres eso? en su respuesta demostrará qué es lo que necesita para ser feliz: “Para ayudar a otros”, demuestra mucho de sí y de lo que le da significado a su vida.

  • Ajusta el uso del tiempo y los espacios

En la adolescencia es fundamental que tengan tiempo para socializar, divertirse y distenderse, pero es importante que el permiso para salir fuera de casa, las horas frente al televisor, videos juegos, celular y Tablet sean pautados. Como regla promedio no debe superar las dos horas diarias. Del mismo modo fija normas sobre las salidas en tiempo de clases. Muchas veces la desmotivación surge por tener mucho tiempo libre.

  • Cumple con las consecuencias

En vez de hablar de “castigos”, dile que por no cumplir con las reglas del hogar, o con sus rutinas diarias habrá consecuencias de sus faltas: si no estudió a la mañana, deberá hacerlo luego de almorzar, sin importar si a esa misma hora dan su programa favorito y es el último capítulo; si no ordenó su cuarto el jueves, lo deberá hacer antes que lleguen sus amigos el fin de semana, aunque eso reduzca sus horas para divertirse. Este tipo de acciones generará en tu hijo el deseo de cumplir con sus obligaciones diarias.

  • Muestra interés por su vida

Difícilmente tu hijo se sentirá motivado si tú no estás presente en su vida. Cada día mantente involucrada en sus cosas, sus estudios, nuevas amistades, lugares donde fue y aunque el sueño te venza busca un tiempo para estar a solas con él y hacer algo juntos.

La desmotivación puede hundir a tu hijo, si tú no intervienes a tiempo. Que tu amor por tu hijo y tus ganas de ayudarlo sean el motor para reforzar en él las ganas de darle sentido a su vida.

Fuente: familias.com