5 razones para leer el Quijote

En el 2015, el mundo celebró el cuatricentenario de la publicación de la segunda parte del Quijote con festivales, lecturas y congresos desde Estados Unidos hasta Europa, lo cual nos recuerda teniendo en cuenta su capacidad de resistir el paso del tiempo― que gran novela de Cervantes es mucho más que el famoso episodio de los molinos de viento. Dado que Madrid por fin le dio a Cervantes un entierro formal en el mismo convento trinitario donde se descubrieron sus restos recientemente, es razonable pensar que nuestro autor estaría encantado (va con segundas) con saber que tanto él como su obra hayan mantenido su valor literario, cultural y artístico hasta hoy día.

Don Quijote, tanto la novela como el personaje, ha permeado nuestra consciencia colectiva y por lo tanto, no cabría duda que en cien años más, estuviéramos aun considerando su impacto en el aula y las humanidades en general.
El Quijote es una de esas novelas que logra dejar una huella en cualquier lector debido a su comicidad, profundidad, y universalidad. Es una lectura que sin lugar a dudas vale la pena si se tiene paciencia (hay que leer cuidadosamente), perseverancia (es extensa) y preparación(en términos mentales).
A continuación encontrarás las cinco razones “top” para agregar esta joya literaria a cualquier lista de lectura lo más pronto posible.

#5: Es todo una hazaña lingüística 

Tanto las acciones como las palabras de Don Quijote hacen que los a su alrededor se partan de la risa. La combinación del lenguaje arcaico, el sentimiento elevado, y su interpretación errónea de la realidad da paso a una serie de situaciones comiquísimas. Sancho, por su parte y contra parte de su amo, tiene un registro al polo opuesto. Mientras Don Quijote sueña con “desfazer agravios” y “socorrer viudas”, Sancho no deja de pensar en temas más mundanos, como ollas podridas o bienes materiales. Si Don Quijote quiere volar entre las nubes como pájaro, Sancho preferiría comerse un pájaro. Cuando sus dos mundos coinciden,el resultado es genial. Por eso, el lenguaje en Don Quijote se considera poderoso no solo por la producción lingüística de sus personajes sino también los juegos de palabras de Cervantes: Rocinante (“rocínantes”); El gigante Caraculiambro (o sea, no se puede distinguir entre su cara y su trasero),
y la Princesa Micomicona (“monocómico).

#4: Sancho Panza

Sancho Panza representa uno de los primeros de una tradición larga de compañeros literarios. Si la risa asociada con Don Quijote surge de sus proclividades anticuadas caballerescas, la mentalidad provinciana de Sancho Panza es lo que nos provoca gracia. Pero la verdadera belleza del personaje es que sus refranes rústicos se equilibran deliciosamente con momentos de perspicacia. En 10. II, “Las bodas de Camacho”, Basilio, el rival de Camacho, finge suicidarse, y Sancho es el único en reconocer la farsa. También cuando Sancho se vuelve gobernador de su anhelada ínsula, gobierna justamente, algo que nadie hubiera esperado. Através de Sancho, Cervantes logra criticar la noción que la clase social presupone valor, lo cual se aclara cuando el nuevo gobernador se demuestra más capaz que el poderoso y aristocrático Duque, uno de los personajes claves del segundo tomo. En un nivel simbólico, Sancho encarna todo lo positivo y negativo de España de su época. A pesar de sus defectos como la glotonería y materialismo tiene un corazón de oro. Aunque quiere que su hija llegue a ser una princesa, eventualmente para de construir castillos en el aire y acepta su puesto sencillo en la vida. Al concluir la novela, es él quien más se ha evolucionado,aprendiendo del mundo a su alrededor y sus experiencias variadas. Sancho nos recuerda que hay un poco de él en cada uno de nosotros.

# 3 ¡Es una lección de historia vestida de novela!

Leer al Quijote es una experiencia de dos por el precio de uno, de una forma muy implícita,en términos históricos. Aunque los personajes principales no discuten la expulsión y la influencia de los judíos, por ejemplo, el acontecimiento tiene una tendencia subyacente a lo largo de la novela. Howard Mancing contextualiza la marginalización de los judíos, afirmando que
“Their long tradition of superior education and mercantile success, together with their administrative skills and experience in professions such as medicine, made them targets of envy and suspicion by the largely illiterate Christians.”
Su expulsión, entonces,figura como la culminación de este resentimiento colectivo, y se usa como pretexto mientras la Corona en el siglo XV tardío intenta unir al país bajo una religión, la Cristiandad. En la novela dos ejemplos del poder y omnipresencia de la Inquisición vienen a la mente. En Parte I, los amigos y familiares de Don Quijote deciden quemar ciertos libros de su biblioteca, los mismos que supuestamente han causado su locura, como si la quema fuese un remedio médico. Más tarde, en parte II, un conocido de Don Quijote supuestamente es dueño de una cabeza de bronce que habla. El narrador le aclara al lector, sin embargo, que los dueños ya les había informado a los representantes de la Inquisición sobre el truco, lo cual demuestra que no solo estaba Cervantes consciente de no solo lo que los lectores pudieran pensar sino también las repercusiones de los censores. Sancho Panza, quien orgullosamente se declara varias veces “cristiano viejo” representa los menos educados quienes seguían creyendo (erróneamente) en la noción de la pureza de sangre. Cervantes no hace grandes declaraciones sobre estos temas sino más bien las exterioriza y deja que el lector llegue a sus propias conclusiones.La novela misma podría entenderse como una alegoría histórica para el actual ocaso político en España. El periodo barroco Don Quijote nuestro hidalgo cuyos mejores años quedan muy atrás y quien espera revivir el arte de la caballería andante encarna, tal vez, el estado trágico desafortunado de la península en las primeras décadas del siglo XVII.

2. ¡Dos partes!

En la década que separa las dos partes de la novela, increíblemente, pasaron muchas cosas. España expulsó a los moriscos de la península, Cervantes publicó una colección de novelas cortas,
Las novelas ejemplares, y la modernidad de su novela llega a su apogeo para disgusto de Cervantes con la publicación en 1614 de una segunda parte apócrifa por un tal Alonso Fernández de Avellaneda. Este último suceso figura como una de las características fundamentales de Parte II y, hasta cierto punto, lo que le distingue de Parte I.
En Parte I, predomina la farsa, ilustrado tal vez mejor con el episodio con los molinos de viento, cuando el ventero inviste a Don Quijote, y las expresiones del amor cortés hacia damas rústicas por parte del caballero. Nos reímos de nuestro protagonista, y es difícil tomarle en serio. Aunque puesto a la prueba físicamente a causa de diferentes tipos de peleas y burlas, siempre se recupera.En Parte II, las risas continúan, pero el manchego se vuelve más menguante, tanto que podría decirse que el papel de Sancho es el que se destaca. Hay prefiguraciones de la muerte en todas partes, desde un personaje teatral vestido como tal hasta el descenso en la Cueva de Montesinos. Es imposible no tenerle simpatía a Don Quijote y en ciertos casos, lástima,durante sus episodios más traumáticos. El decline de nuestro querido protagonista coincide con el de su creador, Cervantes, quien fallece unos cinco meses después de que la segunda parte se publique.

1. ¡Sólo se pone mejor!

Como cualquier gran obra de ficción, comprometerse a leer a Don Quijote implica una transformación transcendental. Usted verá rastros de Don Quijote en sus parientes, sus vecinos,sus amigos, la naturaleza, y un sinfín de objetos animados e inanimados a lo largo de la vida.La novela permeará su consciencia y hasta su subconsciencia para enriquecer la manera en que ve al mundo y su rol en él.Probablemente la mejor y más gratificante forma de experimentar la magia de Don Quijote es llevarlo como curso. Igual para maestros y alumnos, es un texto del que todo el mundo se enamorará. Lo citarán, recordarán ciertos episodios cuando logren ciertos acontecimientos importantes personales, y apreciarán sus lecciones más y más con el paso del tiempo. Ésta es una de las pocas novelas que tendrá un impacto duradero e inmensurable en todos los quesean expuestos a ella.
Fuente: www.academia.edu

 

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