¿Quién fue Carmen Natalia Martínez Bonilla?

Carmen Natalia Martínez Bonilla, escritora, poetisa romántica dominicana.
Nació en San Pedro de Macorís el 19 de abril de 1917.
Carmen Natalia firmó siempre sus trabajos literarios con sus nombres de pila, sin los apellidos.
Cuando preparaba su primer libro, fue alentada por el poeta Fabio Fiallo. Colaboró en Los Nuevos y en La Poesía Sorprendida de manera fugaz.
También aparecieron poemas suyos en los Cuadernos Dominicanos de Cultura.
Su vocación por la palabra la lleva a estudiar Filosofía y Letras en la Universidad, donde no fue aceptada porque firmó una carta contra la expulsión de su tío catedrático José Antonio Bonilla Atiles, pero esa frustración abrió otras avenidas, ya que en mayo de 1937 entró a laborar como jefa de publicidad al Circuito Rialto, en la redacción y distribución de programas radiales, representaciones teatrales, concursos literarios y musicales, foros públicos sobre arte y la dirección de su semanario de información sobre arte y cine.
En 1939, con 22 años, publica su primer poemario: “Alma adentro” y su pueblo San Pedro, le rinde un homenaje en el ateneo. Contín Aybar y Emilio Rodríguez Demorizi la reconocen como “Niña Precoz de la Poesía”. En 1942 publica su primera novela:” La Victoria”, premiada como la mejor novela dominicana en el concurso interamericano Farrar and Reinhart, de Washington.
Por persecuciones políticas, se relega a una labor aislada, y en 1950 abandona el país, residiendo desde entonces en el exterior, especialmente en Puerto Rico, donde escribe la mayor parte de sus obras poéticas y teatrales, además de novelas que son presentadas por radio y televisión. Entre éstas podemos mencionar El despertar de un niño bajo la tiranía.
Es la época de sus poemas de combate contra el régimen de Trujillo. Su extenso poema “Llanto sin término por el hijo nunca llegado” le merece en 1959 un premio del Ateneo de Puerto Rico.
Carmen Natalia se perfila desde sus comienzos con Alma adentro como una poetisa romántica entroncada a la poesía femenina que se escribía en América.
En las formas y en el contenido se pueden rastrear afinidades con Juana de Ibarborou, Alfonsina Storni y Grabiela Mistral. A esta última se mantiene apegada, tal vez por cierta similitud en algunos aspectos de sus vidas y a través de una temática peculiar de contenciones emotivas, donde aparecen la maternidad anhelada, los poemas infantiles y cierta religiosidad que no obstante revestirse de acentos serenos da margen a estallidos dramáticos.
Los particulares aspectos políticos y sociales del país la conmueven y escribe El hombre tras las rejas, largo monólogo donde se quiere plasmar el drama de la opresión.
A la caída de Trujillo, en 1961 , regresa Carmen Natalia junto con la dirigencia del Movimiento Vanguardia Revolucionaria y la nombran Embajadora Alterna en sustitución de la testaferro del régimen de Trujillo Minerva Bernardino, convirtiéndose en pionera de programas para el avance de la mujer, aun hoy considerados innovadores en la ONU.
Fue Presidente de la Comisión Interamericana de Mujeres. Así mismo fue la representante del país en congresos, conferencias, etc sobre liderazgo y capacitación femenina en diversos países de Latinoamérica, como Colombia, Perú y Brasil. En 1963, consiguió la aprobación de una resolución a favor de la educación de la mujer campesina, por parte de los Ministros de Educación
Interamericanos y del Consejo Interamericano Cultural
No es de extrañar que no fuese aplaudida por el tirano cuando esta poeta elevó su canto para glorificar a las valientes dominicanas que se enfrentaron al régimen de Trujillo, en su “Elegía a los mártires de Constanza, Maimón y Estero Hondo”, en su “Poema recóndito para un Mártir de la Libertad”, dedicado al recuerdo de Salvador Reyes Sánchez, caído en la Jornada de Luperón de 1949, en la “Oda heroica a las Mirabal” dedicado a las hermanas Patria Mercedes, Minerva Argentina y Antonia Maria Teresa Mirabal asesinadas vilmente por el dictador y entre otros más en que denunciaba la falta de libertad, la miseria y la opresión del momento.
Camen Natalia murió en Santo Domingo el 6 de enero de 1976, a los 58 años de edad
0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.