¿Quién fue Paulo Freire?

 

Como afirma el educador Paulo Freire, “la educación sola no cambia la sociedad. Pero, tampoco sin ella la sociedad cambia”. Según el educador, la educación debe permitir al hombre y a la mujer llegar a ser sujeto, construirse como persona, transformar el mundo, establecer con otros hombres y mujeres relaciones de reciprocidad, hacer la cultura y la historia. 

 

Inicio de la trayectoria educadora

Paulo Reglus Neves Freire nació el 19 de septiembre de 1921 en Recife, capital de Pernambuco, província brasileña de la región noreste del país. Fue un educador y experto en temas de educación, siendo uno de los más influyentes teóricos de la educación del siglo XX.

Hijo de una familia de clase media, Freire conoció la pobreza y el hambre durante la Gran Depresión de 1929, una experiencia que formaría sus preocupaciones por las personas con menos ingresos, y que le ayudaría a forjar su perspectiva educativa.

En el 1943, ingresó a la Facultad de Derecho de la Universidad de Recife, donde estudió al mismo tiempo Filosofía y Psicología del Lenguaje. Se incorporó a la burocracia estatal, pero nunca practicó la abogacía, sino que prefirió dar clases de portugués en la secundaria y es allí cuando empezó a poner en práctica su propuesta educativa. Sus planteamientos eran de que las y los estudiantes, guiadas/os por su curiosidad, deberían descubrir los contenidos académicos de manera dinámica y viva. En sus clases, daba prioridad al aprendizaje de la significación profunda de los textos. Así, se lograba la memorización y posterior fijación.

En el 1944 se casó con Elza Maia Costa de Oliveira, quien era profesora de primaria. Tuvieron cinco hijos. En el 1961, fue nombrado director del Departamento de Extensión Cultural de la Universidad de Recife, y en el 1962 tuvo la primera oportunidad de aplicar de manera significativa sus teorías, cuando se les enseñó a leer y escribir a 300 trabajadores de plantíos de caña de azúcar en tan solo 45 días. En respuesta a estos buenos resultados, el gobierno brasileño aprobó la creación de miles de círculos culturales en todo el país.

Sin embargo, la experiencia duró poco. En el 1964, un golpe de Estado militar puso fin al proyecto: Freire fue encarcelado como traidor durante 70 días. Tras un breve exilio en Bolivia, Freire trabajó en Chile durante 5 años para el “Movimiento Demócrata Cristiano por la Reforma Agraria” y la “Organización para la Alimentación y la Agricultura de las Naciones Unidas”.

En el 1967, Freire publicó su primer libro, “La educación como práctica de la libertad”. El año anterior, había escrito su famosa obra “Pedagogía del oprimido”, la cual fue publicada en inglés y español en el 1970. Debido al conflicto político entre las sucesivas dictaduras militares autoritarias y la perspectiva socialista de Freire, el libro no fue publicado en Brasil hasta el 1974, cuando tuvo inicio el proceso de apertura democrática y liberación cultural en el país.

Educación liberadora: La lectura del mundo precede a la lectura de la palabra

“La educación debe convertirse en un proceso político, ya que cada sujeto hace política desde cualquier espacio donde se encuentre y la sala de aula no puede ser indiferente a este proceso”

El pensamiento pedagógico de Freire tenía como principio básico el de que “la lectura del mundo precede a la lectura de la palabra”. Su objetivo era, incluso antes de iniciar el proceso de alfabetización, llevar el educando o educanda a asumirse como sujeto de aprendizaje capaz y responsable; así como también sobrepasar la compresión mágica de la realidad y desmitificar la cultura letrada. Durante este proceso la/el estudiante va desarrollando una visión crítica que le permitirá convertirse en un agente de cambio y/o producción cultural, en oposición al modelo de reproducción cultural que impera generalmente en la escuela.

Freire planteó que la educación debe convertirse en un proceso político, ya que cada sujeto hace política desde cualquier espacio donde se encuentre y la sala de aula no puede ser indiferente a este proceso; para el educador, se debe construir el conocimiento desde las diferentes realidades que afectan a los dos sujetos políticos en acción, aprendiz y maestra/o.

Por esta perspectiva, el maestro o maestra debe de ser el ente que lleve las y los aprendices a pensar la sociedad en la cual están desarrollando su proceso de aprendizaje. Así mismo, debe construir el aprendizaje desde los conocimientos previos que estudiantes llevan a clase, ya que ellos son un reflejo visible y fiable de las realidades sociales. A su vez, el o la aprendiz debe construir el conocimiento como un acto político, desde la relación con el maestro, o la maestra y las/os demás aprendices dentro del aula, para pasar de seres sociales pasivos a seres sociales activos, críticos y pensantes en la sociedad donde se encuentran.

Legado

En el día 2 de mayo de 1997, a los 75 años de edad, falleció Paulo Freire; días antes de su muerte aún debatía sobre las nuevas perspectivas de la educación en el mundo. Su pensamiento pedagógico continúa vigente en nuestros días.

Se considera que sus aportes sobre la alfabetización crítica emancipadora son un referente obligatorio en las aproximaciones socioculturales sobre la lectura y la escritura en el mundo contemporáneo.

 

Paulo Freire es considerado el patrono de la educación brasileña, pero gobiernos y parlamentarios conservadores del país intentaron sacarle este reconocimiento. Se logró mantener este homenaje al educador en el 2018, tras la presión de movimientos sociales liderados por la Campanha Nacional pelo Direito à Educação (CNDE) y el Colectivo Paulo Freire por uma Educação Democrática, los cuales consiguieron el cierre de la propuesta legislativa que planteaba la retirada del título de Freire como patrono de la educación nacional.

Paulo Freire y la educación emancipadora

En base a los pensamientos de Paulo Freire y de otros educadores y educadoras populares, activistas, investigadoras e investigadores de la región y del mundo, la CLADE lanzó la publicación “Educar para la Libertad: Por una educación emancipadora y garante de derechos”.

El documento reúne una serie de reflexiones y debates acumulados por la red CLADE en esta temática, que abordan el derecho a la educación desde una perspectiva integral, en su relación con la libertad, la transformación social, la descolonización, la democracia, la igualdad de género, la comunicación y las tecnologías, el arte y la cultura, la afectividad y el cuidado, así como los cuerpos y los territorios.

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