Cómo aprender a sintetizar, una habilidad descuidada

Quien aprende a sintetizar de manera eficaz maneja mucho mejor la información al saber detectar de inmediato las ideas más importantes de manera concisa y clara.

Aprender a sintetizar para manejar y recordar mejor información. ¿Existe una competencia más decisiva? Tal vez no. Todos nos hemos visto en más de una ocasión en la necesidad de resumir un texto y obtener de él las ideas más importantes. Gracias a esta habilidad, favorecemos los procesos de aprendizaje al jerarquizar los conceptos que consideramos relevantes en una materia determinada.

¿Qué podemos decir sobre esta habilidad? Que resulta clave en cualquier área de nuestra vida, pero sobre todo en el día a día de todo estudiante. Por ello, pocas cosas son más prioritarias en la enseñanza de los más pequeños que iniciarlos en esta área. Cabe decir, eso sí, que su dominio requiere tiempo, puesto que es necesario dominar antes múltiples funciones cognitivas altamente decisivas y estratégicas.

La atención, la comprensión o incluso la capacidad de detectar patrones y crear diagramas de contenido resulta decisivo. Profundicemos por tanto en esta habilidad descuidada, en esta herramienta polivalente tan significativa.

Aprender a sintetizar es una de las competencias más básicas que debemos adquirir en nuestra vida como estudiantes.

Niño levantando la mano entre sus compañeros de clase intentando aprender a sintetizar

¿Por qué es tan importante saber sintetizar?

Extraer la información más relevante de una conferencia, una película, un libro, una conversación o una reunión de trabajo… Parece una tarea sencilla, tanto que casi damos por sentado que llegada una edad y un nivel formativo todos dominamos con solvencia tal dimensión. Sin embargo, lo cierto es que saber sintetizar es un don de las mentes más despiertas y afinadas.

¿Cómo puede ser? Algo que vemos por ejemplo a nivel laboral es que los equipos humanos son muy buenos generando ideas, pero cuando deben recopilar y resumir todo lo aportado, fallan la memoria, la concreción y la claridad. Esta tarea implica un esfuerzo cognitivo altamente sofisticado que no siempre dominamos de manera exitosa.

Si saber sintetizar se etiqueta como uno de los procesos psicológicos más complejos no es por casualidad. Estudios como los realizados por la Universidad de Florida nos señalan que se trata de una de las funciones cognitivas que más tardamos en desarrollar. Implica variables como la atención, la comprensión, deducir lo esencial de lo trivial, jerarquizar ideas y memorizar.

No es algo que asienten los niños en la educación primaria, es una competencia que deben ir desarrollando a lo largo del tiempo hasta llegar a secundaria. Momento en que ese estudiante preuniversitario, por ejemplo, debe ser capaz de sintetizar la información con gran solvencia y agilidad.

¿Cómo aprender a sintetizar?

Simplificar la información es como obtener el perfume de un texto. Como sacar a la luz el esqueleto de un cuerpo, la perla de una ostra.

Quedarnos con lo más significativo de algo requiere destreza, ya lo sabemos, pero esta se adquiere de la práctica y, sobre todo, de una técnica concreta.

Saber sintetizar no es hacer un resumen de un texto, implica también ir más allá y personalizar esa ideas principales, hacerlas nuestras y aportar incluso una valoración propia para darle mayor significado y trascendencia a esos puntos clave.

Veamos por tanto cuáles son esas claves para aprender a sintetizar.

Profundizar, ir más allá de la simple comprensión

El primer paso es lógico y evidente: nadie puede sintetizar nada si antes no comprende la información que se le presenta. Por ello, lo que debemos hacer es zambullirnos en ese texto, en ese material concreto. El objetivo no es solo comprender en detalle aquello que tenemos delante, es profundizar hasta hacerlo nuestro, es quedarnos impregnados con su esencia, comprenderla de raíz.

Para ello, nos pueden ser de utilidad técnicas como el subrayado para destacar “solo” las ideas, oraciones o conceptos más relevantes, así como realizar esquemas, jerarquizar la información, etc.

Un primer resumen en bruto, el diamante que deberemos pulir

Fuente: lamenteesmaravillosa.com