Hellen Kranwinkel: Una docente a todo terreno

Nathalia Romero
La docencia más que una profesión es una vocación de servicio que si se ejerce con pasión forma a mejores seres humanos e inspira a otros a seguir los pasos de la enseñanza.
 
Hellen Kranwinkel es el ejemplo de esto.
 
Su llamada a la enseñanza vino de una docente que al igual que ella, inspira.
 
“En secundaría tuve una profesora que me enseñó a amar las matemáticas y sobre todo quería ser profesora como ella, es de esas maestras que te marcan para siempre por el amor que ponen en esto de la educación, su nombre es Mélida Ramírez”, narra Kranwinkel.
 
Después de concluir sus estudios de bachillerato empezó a estudiar Educación Primaria en la Universidad Católica Santo Domingo. Pero antes de terminar la carrera en 2012 ya había empezado su trayectoria como maestra.
 
Kranwinkel tiene 12 años impartiendo clases de diversas materias tanto en escuelas públicas como privadas. Una experiencia que para ella ha sido gratificante, de crecimiento y de mucho aprendizaje. “A lo largo de estos años he tenido muchos estudiantes que me recuerdan con cariño y estima. He aprendido a poner el corazón en esto de educar, como nos lo enseñó San Juan Bosco en su pedagogía Salesiana”.
 
En cuanto a su experiencia impartiendo diferentes asignaturas, la docente explica que su experiencia ha sido demandante pero al mismo tiempo muy enriquecedora. Ha podido ser desde maestra de idiomas, a las asignaturas básicas, entre otras. “De esta forma mis conocimientos en las distintas áreas se han ampliado”.
 
En relación a la pandemia y las clases virtuales su experiencia ha sido un desaprender lo aprendido para adaptarse completamente a la virtualidad. Pero esto no la ha detenido, todo lo contrario, ha desarrollado sus habilidades creativas.

“Son muchos retos que se han presentado, sobre todo cuando hay fallas con el internet, la energía eléctrica, etc, pero se ha hecho el trabajo lo mejor que se ha podido hacer. Una anécdota que podría contar es un día en las clases del zoom los estudiantes empezaron a utilizar diferentes filtros y emojis y yo no sabía utilizarlos y me sorprendí de que aquellos niños de primer grado supieron enseñarme aquello que yo no sabía de la plataforma zoom. Esos pequeños, sin lugar a duda son nuestros más grandes maestros”.

 
Entre las estrategias que esta docente ha implementado para que sus clases sean más dinámicas e interactivas se encuentran:
-Poner a bailar a los estudiantes para romper el hielo.
-Mandarles diferentes enlaces de juegos interactivos para hacerlos en línea.
– Búsqueda del tesoro en sus casas, una actividad que consiste en decirle a los estudiantes que busquen diferentes objetos alrededor de sus casas y los muestren en la pantalla.
 
El consejo que esta docente que inspira tienes para los docentes que se encuentran todavía luchando frente a esta nueva realidad,  es que sigan adelante.”Nadie nació sabiendo, todos nos hemos reinventado y aprendido nuevas tecnologías, es lo que nos ha tocado por esto de la pandemia, no están solos y sabemos que seguirán ahí detrás de una pantalla dando lo mejor que puedan a sus amados estudiantes. ¡Ánimo somos unos héroes y heroínas sin capas!”.
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