Día Mundial contra el Cáncer 2021: El impacto del covid-19 en esta enfermedad

Todos los años, el día 4 de febrero se celebra el Día Mundial contra el Cáncer, promovido por La Organización Mundial de la Salud, el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (CIIC) y la Unión Internacional contra el Cáncer (UICC) con el objetivo de aumentar la concienciación y movilizar a la sociedad para avanzar en la prevención y control de esta enfermedad. Desde el 2019, la campaña del Día Mundial contra el Cáncer es «Yo soy y voy a» haciendo un llamamiento a cualquier persona a actuar contra el cáncer. Cualquier acción individual puede suponer un cambio a nivel global, y esto es lo que se quiere reflejar. En el Día Mundial contra el Cáncer, ¿quién es usted y qué va a hacer?.

El cáncer es una enfermedad, que causa un gran sufrimiento físico y psíquico, incluso la muerte, y su manejo, siempre precisa, de una gran dedicación tanto en tiempo, como en inversiones, medios, y una buena organización. A lo largo de la enfermedad surgen muchas situaciones imprevistas y delicadas que requieren una gran adaptación individual para superarlas.

Pero, este año se ha sumado un nuevo desafío a esta enfermedad, el covid-19. No podíamos imaginar que la pandemia originada por el covid-19, afectaría tanto a los pacientes de cáncer: se están desprogramando pruebas y tratamientos fundamentales (radiología, quimioterapia, radioterapia, y cirugía), que después se volverán a programar cuando sea posible. Todos estos cambios, están ocasionando un importante retraso, tanto en el diagnóstico, como en los tratamientos.

Las publicaciones consultadas, nos dicen que se está diagnosticando, en torno a un 20% por ciento menos de pacientes con cáncer, que en años anteriores. Esto debe mantenernos alerta sobre la disfunción que se presenta con la crisis sanitaria. La desprogramación de pruebas, y tratamientos que se están realizando en el SNS (sobre todo en patologías severas, y en concreto del cáncer), va a requerir un esfuerzo muy grande, y la colaboración de todos los actores, también los usuarios.

La primera ola de la pandemia de covid-19 supuso un descenso tanto en el número de nuevos diagnósticos como en el inicio de nuevos tratamientos, y todavía no hay datos de la segunda. Las consecuencias a corto, medio y largo plazo parecen inevitables, a pesar de los esfuerzos de los profesionales en el campo del cáncer.

Además, a esto le sumamos que la detección temprana de cáncer permite tratar el tumor en etapas iniciales aumentando las posibilidades de un tratamiento curativo. Para detectarlo es preciso que la población sana de riesgo para ese cáncer efectúe una prueba o test que habitualmente es de fácil realización.

Una parte fundamental en este situación, son las Asociaciones contra el Cáncer, que deben estar representadas de alguna manera, y aportarán un punto de vista veraz. Desde la Asociación «Alicante para la lucha contra el Cáncer» promueven un estilo de vida sano que incluye evitar el consumo de tabaco, tener suficiente actividad física, comer sano, limitar el consumo de alcohol y evitar la exposición excesiva al sol.

Atención psicológica

La atención psicológica es esencial, busca apoyar y orientar al paciente y a sus familiares favoreciendo su adaptación a cada fase de la enfermedad.

– El objetivo es ayudar al paciente y a sus familiares a reconocer, afrontar y canalizar las reacciones emocionales que puedan surgir durante el proceso.

– La meta es facilitar al paciente y sus familiares recursos para mejorar la comunicación con el médico y sanitarios.

– También hay servicios para apoyar en los procesos de duelo.

– Desde la Asociación prestan atención presencial y por videollamada.

Manifiesto de la Asociación Alicante Para la Lucha Contra el Cáncer

• Mantener las pruebas de cribado y diagnóstico. El miedo al cáncer está perfectamente justificado.

• Organizar muy bien y con gran equidad la reprogramación de pruebas y tratamientos que se habían desprogramado.

• Asegurarse de que la medicación que precisan los pacientes se consiga con seguridad, rapidez y eficacia. En la situación actual es casi imposible comunicar con los servicios de atención (tanto especializada como primaria).

• Considerar a los pacientes con inmunodepresión y cáncer como grupo de riesgo, para incluirlos en los planes de vacunación por covid-19.

• Invertir en personal y medios en el sistema sanitario público, incluir parte de los fondos europeos. Tener en cuenta esta y futuras pandemias para disponer de lo necesario, por si acaso ocurrieran una cuarta, quinta o sexta ola, o un nuevo agente patógeno.

• Participación de la sociedad civil, a través de las asociaciones, en la organización de todas estas actuaciones.

Fuente: www.informacion.es

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