¿Qué son los verbos impersonales?

Los verbos impersonales

Como su mismo nombre indica, los verbos impersonales son aquellos que no tienen persona, es decir, no incorporan un pronombre personal y por lo tanto no tienen un sujeto.  Los verbos impersonales, son llamados también los verbos meteorológicos (por ejemplo, las formas verbales como está lloviendo o nieva), el verbo haber con su forma en tercera persona del singular (habrá, había o hay).

Ejemplos de oraciones con verbos impersonales

Si afirmo “en la montaña llueve mucho” podemos observar que tenemos información sobre el lugar en el que ocurre la acción (la montaña) y sobre la cantidad de lluvia (mucha), pero no aparece ningún sujeto, ya que nadie realiza la acción. En este caso, estaríamos hablando de una oración con el verbo impersonal llover.

Al decir “hay mucha gente en la calle”, se puede observar que existe un complemento directo (mucha gente), pero tampoco hay un sujeto, pues estamos empleando el verbo haber, el cual es impersonal. En este sentido, hay que recordar que no sería correcto decir que “habían muchas gentes en la calle”, ya que hay siempre debe ir en singular, independientemente de que el complemento directo esté en singular o plural.

En la oración “atardece muy temprano”, nos encontramos con una oración impersonal porque el verbo atardecer hace alusión a un fenómeno de la naturaleza y, en consecuencia, no hay un sujeto que lo acompañe.

Comunicación impersonal versus comunicación personal

Cuando nos comunicamos podemos hablar de una manera impersonal. Así, si digo “no tuvo sentido” o “eso hace ver las cosas negativamente” estamos comunicándonos de manera impersonal y de esta manera el hablante no se implica emocionalmente en el mensaje. Si queremos trasmitir nuestra propia conexión con nuestras ideas estaremos ante una circunstancia de comunicación personal. En este sentido resulta muy diferente decir “yo considero que estás equivocado” o decir “se considera que estás equivocado”.

Los verbos imperativos

Sabemos, por la lengua castellana que el modo imperativo se usa para mandar, para ordenar.  La palabra “imperativo” tiene origen en el latín “imperatīvus” y en español  mandar pertenece a la misma familia que “emperador”, “emperatriz”, “imperio”, o sea, la gente que manda.

De todas formas, no solo expresa mandato, también puede servir para hacer recomendaciones o consejos, según el tono en que se diga, o la confianza que tengas con la persona a la que hablas. Diversos ejemplos de oraciones conjugadas en modo imperativo: “Vete  tú”“Siéntate tú”“Cállate tú”“Silencio”“Vámonos todos”. 

 

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