La relación entre la lectura en familia y la comprensión lectora del niño

La comprensión lectora en los niños también se desarrolla a partir del vínculo que establecen con su familia, por lo que es muy importante enseñarles a saber qué leer y a dotar de significado esas historias.

El niño pequeño desea aprender. Toda su realidad es un constante descubrimiento de un mundo nuevo para él. En todo este proceso, los libros, las letras y las palabras juegan un papel primordial, pues llamarán poderosamente su atención, aunque la comprensión lectora todavía tardará un tiempo en aparecer.

Es muy probable que hayas visto a niños pequeños ante un libro inventándose historias porque todavía no saben leer. En estos momentos, ellos interpretan los dibujos e imaginan universos fabulosos sin límites más allá de su capacidad creativa.

No obstante, durante el desarrollo temprano, el niño poco a poco aprenderá a leer, o sea, a interpretar esos símbolos que son las letras y que, unidas unas con otras, producen palabras que tienen un significado claro para él.

Una vez el niño ya sabe leer, llega otro nuevo proceso que no todos los padres tienen en suficiente consideración: la comprensión lectora. ¿Qué papel juega la familia en este estadio? Como veremos a continuación, la familia representa un papel fundamental.

Padre leyendo un cuento con sus hijos

La comprensión lectora del niño en el entorno familiar

Las investigaciones de autores como Stevenson y Rasinski demuestran que la inclusión de los padres en la mejora de la fluidez lectora de los pequeños durante los primeros estadios del aprendizaje de la lectura está justificada y debe ser apoyada.

Rasinski y Stevenson estudiaron los efectos de la implicación de los padres en un proyecto de desarrollo de fluidez lectora, en el que implicaron a familiares de alumnos de primer nivel durante un curso de Educación Primaria.

Durante las investigaciones, se estudiaron los avances de niños con diversas habilidades a niveles de lectura. Todos ellos se distribuyeron de forma aleatoria entre grupos experimentales y grupos de control.

Los padres con niños en el grupo de control realizaron tareas de apoyo. Recibieron encargos e instrucciones de los centros escolares para hacer, entre otras labores, lecturas ocasionales pero no sistemáticas con los niños.

Por su parte, los niños del grupo experimental recibieron de parte de sus padres entrenamiento para potenciar su fluidez lectora, utilizando para ello materiales expresamente recomendados por parte de los tutores y dedicando cada día 15 minutos a la labor.

La importancia de la familia

Según el estudio citado, los alumnos que recibieron ayuda específica por parte de sus padres durante el periodo del experimento demostraron resultados positivos que doblaban a los de aquellos niños que no recibieron dicha ayuda.

Los niños que estuvieron ayudados por sus padres mostraron mayor capacidad en el reconocimiento de palabras, labor que además hacían a más velocidad. También mostraron más y mejor comprensión y fluidez a la hora de enfocar sus lecturas.

Además, conviene destacar que los niños que participaron en la investigación demostraron gran entusiasmo en la experiencia, suponiendo para ellos un disfrute significativo. De hecho, decían haber aprendido a leer mejor, a entender con mayor facilidad las palabras más difíciles y a aprender con cada nueva lectura.

“Aprender a leer es lo más importante que me ha pasado en la vida”.

-Mario Vargas Llosa-

Madre con hija leyendo un libro

Cómo puede colaborar la familia

Ya hemos comprobado la utilidad de que la familia colabore en la mejora de la comprensión lectora de los niños. Ahora bien, ¿qué pueden hacer para ello? Veamos una posible propuesta de actuación.

  • Será el tutor el que ingenie fórmulas de comunicación con la familia a través de notas informativas, contacto personal y reuniones periódicas que sirvan para potenciar el trabajo lector en casa.
  • Generalmente, los padres no suelen tener mucho tiempo libre. Es por eso necesario que el trabajo en pro de la fluidez lectora se limite a unos 10 ó 15 minutos diarios, pero de forma constante.
  • Los padres recibirán entrenamiento y verán demostraciones, pues no son docentes profesionales, para instaurar el programa de desarrollo de la comprensión lectora de sus hijos.
Fuente: lamenteesmaravillosa.com
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