Cómo conseguir que los más pequeños adquieran una lectura comprensiva

Es cada vez mayor el número de niños y niñas que pasan a la ESO con este problema de aprendizaje en el que influye la madurez del cerebro del menor

La Educación Secundaria Obligatoria (ESO) trae muchos cambios para los niños y niñas que comienzan esta etapa. Desde «El Pupitre de Pilu» han analizado una situación que se ha hecho cada vez más habitual: el incremento del número de estudiantes que pasan a la ESO sin una buena lectura compresiva.

Pilu Hernández Dopico, maestra y CEO de «El Pupitre de Pilu», explica que «este escenario suele desembocar en un problema a la hora de estudiar, ya que no consiguen comprender lo que leen y como consecuencia, el resultado es estudiar de manera memorística, algo que en primaria y secundaria te puede sacar del paso, pero una vez llegan a la facultad nos encontramos con la catástrofe». Por ello, asegura que «la mayor parte de los opositores que llegan a nosotros tienes graves carencias en redacción, expresión oral y escrita, vocabulario y graves faltas de orografía y un sinfín de etcéteras».

Por ello, considera primordial educar sobre este tema a los niños desde edades tempranas. «Aunque a veces no es tan sencillo -aclara-, ya que el proceso de aprendizaje de la lectoescritura requiere una madurez en el cerebro del niño ya que la plasticidad a esas edades está en pleno crecimiento y captación, por lo que hemos de tener en cuenta que cada niño tiene su ritmo. Algunos de ellos no están preparados, aunque nos empeñamos en enseñarles a leer cada vez antes».

Para hacer frente a esta problemática, Pilu Hernández Dopico ofrece unas recomendaciones y «tips» para que, tanto familiares, desde sus casas, como educadores, desde los centros, tomemos conciencia de ello y empecemos la casa por los cimientos:

– Textos cortos: los niños han de comenzar con lecturas cortas no más de cinco líneas y si tienen imágenes mucho mejor ya que les ayudarán a su comprensión. Es como si a nosotros, en el primer día de gimnasio, nos pusieran a levantar 50 kg: al día siguiente no volveríamos. Los niños en cambio sí volverían, pero lo que hemos conseguido es quitarles el gusto por algo que les va abrir las puertas al mundo.

– Textos acorde a su edad y gustos: es muy importante tenerlo en cuenta, ya que lo que buscamos es que adquieran el gusto por la lectura, así como enseñarles a sacar el máximo partido a la comprensión de textos y su futuro estudio.

– Involucración: los niños son esponjas y están en edades que lo que ansían es agradar constantemente a sus mayores, por ello leerá lo que adulto lea y entablará conversaciones con él sobre lo leído. ¿Hay algo más enriquecedor que eso?

 Lenguaje dirigido: esta técnica es muy aconsejable y tiene un sinfín de adaptaciones, incluso para niños con necesidades específicas de apoyo educativo. Es ir haciéndoles preguntas sobre lo que han leído. El grado de dificultad irá aumentado cuanto más larga y abierta sea la pregunta. Si vemos que no se acuerdan de algo, podemos volver al texto y hacer un pequeño recordatorio.

– Enseñar a resumir: hoy en día nos encontramos con personas recién licenciadas que tienen graves carencias a la hora de resumir. Piensan que se trata de «quitar» y no, resumir, es decir lo mismo de forma reducida y con tus palabras. Así también evitamos memorizar.

– Esquemas: son la base de estudio. Desde «El Pupitre de Pilu» inculcamos esta técnica desde bien pequeñitos incluso con las lecturas, así van organizando sus ideas visualmente.

– El subrayado: muy importante y aliado de todos, pero deja de tener su efecto cuando lo mayoritario se subraya. Elige dos colores para sacar las ideas principales y las secundarias.

Fuente: abc.es

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