Los niños con un vocabulario más rico son también los que tienen más libros en casa

Hay algo paradójico en la lectura: Para aprender a leer se necesita un cierto dominio de la lengua, pero para aprender a leer bien, se necesita algo más. A los 7 años, unos niños tienen un vocabulario de 7.000 palabras y otros de 3.000. La diferencia puede ampliarse hasta las 10.000 palabras cuatro años más tarde. Los que tienen un vocabulario más rico son también los que tienen más libros en casa y los que viven sin dificultad la revolución intelectual que supone pasar, en torno a los 9 años (tercero de Primaria), de aprender a leer a aprender leyendo.

En ese momento las diferencias de competencia lingüística dan lugar a ritmos lectores diversos y, por lo tanto, a trayectorias educativas diferentes. Cuanto mayor sea la competencia lingüística, con mayor facilidad se lee y más conocimientos se adquieren leyendo. Por contra, los lectores que poseen un pobre vocabulario, leen con dificultad, tropiezan, se confunden, no saben captar los significados contextuales.

A los buenos lectores les gusta -como nos gusta a todos- practicar aquello en lo que se consideran buenos, pero son buenos porque practican con asiduidad. Cuanto mayor sea el vocabulario del niño, mejor comprenderá el contexto que da sentido al texto. En todo escrito hay algo que el autor no explica y se lo ahorra al lector. «Misterioso cumple en esa vara y en la segunda se percibe perfectamente que el piquero no tiene el más leve deseo de que el animal se le arranque; cuando lo tiene, lo pica y el animal se quita el palo». Si no se tienen conocimientos de tauromaquia, no se entiende nada.

Aprender a leer no es como aprender a andar en bici. Una vez que aprendemos a pedalear, podemos hacerlo en cualquier terreno. Es una mecánica. Pero aprender a leer es más semejante a aprender a pintar, que es un arte en el que nunca sobran más conocimientos. Resulta, pues, que el conocimiento es un potenciador de la comprensión lectora y la comprensión lectora, un fenomenal potenciador del conocimiento.

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