Minerd inicia plan para integrar las familias a las escuelas

El Ministerio de Educación (MINERD) desarrolla un plan nacional dirigido a lograr la integración de las familias al proceso educativo de los estudiantes, con el apoyo de las asociaciones de padres, madres y amigos de la escuela (APMAE), las iglesias y de distintas entidades comunitarias.

El plan, instruido por el ministro Antonio Peña Mirabal a la Dirección de Participación Comunitaria del Minerd, busca garantizar el buen desempeño de los alumnos en las aulas, con un seguimiento de mayor compromiso de las familias.

Agustín Hernández, director de Participación Comunitaria, llamó a los directivos de las APMAE a tener una comunicación más fluida con los docentes y con los directores de los planteles escolares, “en una necesaria disposición de colaboración para generar ambientes óptimos a lo interno de los planteles escolares, pero, además, con la clara visión de que pueden jugar un rol decisivo en la mejora del proceso enseñanza-aprendizaje”.

Expresó que unos padres totalmente al pendiente de la formación de sus hijos, están llamados a constituirse en el principal aliado del Minerd en su objetivo de crear las condiciones para la generación de una sociedad con mejores niveles de educación con un concepto integral.

El funcionario recordó que las APMAE son organismos de participación con el propósito de que los padres se integren a todos los planes, programas y proyectos relacionados con los centros educativos, así como apoyar el trabajo por la mejora de los servicios educativos.

“Tal como ha insistido el ministro Peña Mirabal, la escuela no puede hacer sola ese arduo y permanente trabajo de formar a los estudiantes; se requiere de esa valiosa y oportuna participación de la familia, en su rol de principal núcleo de la sociedad”, refirió Hernández.

Agregó que en el plan de integración familiar se pondrá a los centros educativos al servicio de las comunidades, a través programas de actividades comunes en los cuales se envuelvan estudiantes, los padres, juntas de vecinos, y las entidades comunitarias, entre otros actores.

“Hemos elaborado un plan de integración de las familias que contempla varias actividades en cada plantel escolar, en cuatro dimensiones durante todo el año lectivo 2019-2020, con la coordinación de técnicos del Minerd, las regionales y los distritos educativos”, subrayó.

Hernández exhortó a los padres a participar en el próximo proceso de escogencia de los directivos de las APMAE en cada centro educativo, proceso que se iniciará el próximo mes de septiembre y concluirá en octubre con la conformación de las directivas.

Disciplina positiva en la escuela – Guía de apoyo para docentes

El instructivo que les presentamos, y por supuesto el taller del cual se desprende, intenta integrar el conjunto de procesos relacionales que están en juego en el momento en que el o la docente enfrenta la tarea cotidiana de formar al o la estudiante como persona. Tomar en cuenta cada uno de los factores resulta determinante cuando se trata de desarrollar una mirada positiva y sana de la disciplina.

El abordaje de la disciplina es un proceso complejo que comienza con la de-construcción de muchos imaginarios: creencias, rasgos, aprendizajes sobre la educación de niño, niñas y adolescentes, necesidades y características de esta etapa del desarrollo, que obstaculizan la vivencia de climas y contextos armoniosos para poder crecer. 

En este sentido es de suma importancia que junto al oficio de deconstrucción se puedan realizar ejercicios vivenciales como propuestas y nuevos modos de hacer vinculados a la tarea de la disciplina positiva en los centros educativos. Por eso se reviste de vital importancia conocer las actitudes de los docentes, su estilo de comunicación, la metodología que utiliza e incluso aquellos recursos para que el aprendizaje y la disciplina acontezca en sus salones de clases. 

Las sesiones que se proponen en la siguiente guía se encaminan a fortalecer los procesos de acompañamiento de los estudiantes y se proporcionan en este sentido herramientas psicopedagógicas para vivirlas y acompañar a partir de ellas a los niños, niñas y adolescentes de las escuelas. 

Es importante conocer que el marco conceptual de las mismas está sustentado en la Teoría de los Sistemas, que invita a reconocer la interacción dinámica que acontece entre los distintos factores que sostienen el aprendizaje, la teoría constructivista, donde el estudiante no es un sujeto pasivo, sino que construye su propio aprendizaje con la ayuda de otros y otras y el enfoque de competencias del sistema educativo dominica que entiende que los sujetos deben desarrollar capacidades para actuar en contextos diversos, movilizando de forma integrada conceptos, procedimientos, actitudes y valores. 

La disciplina positiva en la escuela es una oportunidad para que el docente se ayude a crecer. 

Disciplina-Positiva_-en-la-Escuela-Guia-de-apoyo-para-docentes.-WEB

Fuente: educando.edu.do

La tarjeta de identidad -plan de clase

Consiste en elaborar una tarjeta de identificación que contenga sus características más relevantes, habilidades e intereses.

Descripción

Cada estudiante confecciona una tarjeta donde figuran sus destrezas y dificultades. Todos presentan sus tarjetas a la clase y reflexionan en conjunto.

Para elaborar la tarjeta de identidad se recomienda formar pequeños grupos de trabajo con el fin de compartir el material y comentar mientras cada uno/a realiza su propia tarjeta.

Orientar las reflexiones de los niños con relación a las cuestiones que se plantean para completar la tarjeta:

Mi actividad favorita es…
Lo que me cuesta hacer es…
Lo que no me cuesta hacer es….
Quiero aprender a hacer…

Será necesario que niños y niñas tengan un espacio de conversación para pensar en sus actividades favoritas, que seleccionen una o dos y también puedan reflexionar acerca de las que les cuesta hacer. Es importante que no se comparen con otros compañeros/as, evitando que se cree un ambiente de competencia entre ellos o desvalorizaciones. Por eso se recomienda que el docente cumpla el rol de orientar en un sentido positivo las reflexiones.

Para completar la frase «Quiero aprender a hacer…» el docente podrá ofrecer una lista de posibilidades y sugerencias e ir agregando las que propongan los estudiantes. Una vez que se complete, se propone ofrecer la posibilidad de organizar talleres o grupos para aprender las sugeridas por los estudiantes y ampliar la actividad con los mayores. Asimismo, los alumnos con dificultades se pueden beneficiar de las actividades propuestas para aprender a hacer o mejorar aquellas que más les cuestan. Se sugiere, para finalizar, hacer una ronda de evaluación a través de preguntas y respuestas rápidas con la técnica didáctica socrática llamada «lluvia de ideas», en la que los estudiantes responden a preguntas como:

¿Por qué creen que hay actividades que nos cuesta hacer?
¿Quién nos puede ayudar a mejorarlas?
¿Por qué es bueno aprender actividades nuevas?

Es importante que todos participen y presenten su tarjeta, que se escuchen con atención durante la presentación y se le dé a
cada uno un aplauso al finalizar. Al final de cada presentación se pega la tarjeta en la cartulina grande, teniendo en cuenta que las que muestren intereses similares deben colocarse juntas para ayudar a establecer vínculos entre compañeros/as con intereses comunes. De esta manera, en lo sucesivo será más fácil organizar grupos o
talleres.

Propuesta de evaluación cualitativa de la actividad

Se propone como medio de evaluación la presentación de cada tarjeta en conjunto con los comentarios y reflexiones finales. En general, observar y registrar la forma de participación, el respeto a las opiniones, el respeto a los turnos de palabra y la organización de las tareas.

Metodología sugerida

Es importante tener presentes los siguientes puntos en el desarrollo de
la actividad:

Se recomienda iniciarla comentando el tema con los estudiantes, intentando que piensen en varias actividades de su rutina cotidiana y las relacionen con las diferentes habilidades para la vida.

Aprovechar para recordar las normas del aula, como, por ejemplo, compartir el material, cuidar la limpieza, reciclar y dejar todo en orden al finalizar, entre otras que sean propias de cada escuela o grupo educativo.

Con el fin de promover la autonomía del grupo, invitar a los estudiantes a organizarse en pequeños equipos encargados de repartir el material, vigilar la limpieza del aula y organizar los turnos de presentación.

Material para el estudiante

Para conocer nuestras habilidades, primero tenemos que pensar sobre nosotros mismos y sobre las cosas que hacemos  cada día y cómo las hacemos. Pensar en aquellas actividades que se nos dan con facilidad y las que nos cuesta hacer es un ejercicio que nos ayuda a conocernos y saber lo especiales que somos.

Para hacer nuestro propio carnet necesitamos los siguientes materiales:

Una cartulina grande.
Una tarjeta de papel o cartulina de 20 cm de largo por 15 cm de ancho aproximadamente.
Lápices de diferentes colores.
Un lugar visible dentro de la sala de clases para poner la cartulina grande.

Elaboro mi carnet

Al finalizar, escojan junto a su profesor/a un lugar para colocar la cartulina grande, donde pegarán los carnets de todos los compañeros.

Presento mi carnet

Primero, cada uno de nosotros se presenta y comenta a los demás lo que ha puesto en el carnet.
Pega tu carnet en la cartulina grande que se ha puesto en la sala de clases.
Si tienes alguna habilidad parecida a otro/a compañero/a, puedes colocarlo junto a su carnet

Duración aproximada de la actividad

Puede tener una duración aproximada de dos sesiones, repartidas en:

Una sesión para hablar sobre el tema y confeccionar las tarjetas.
Una sesión para realizar la lluvia de ideas y la presentación de las tarjetas.

Fuente: fundacionmapfre.org

Qué hacer antes, durante y después de un huracán?

Los huracanes son tormentas intensas que ocasionan inundaciones, marejadas y vientos intensos que pueden poner en riesgo la vida y los bienes de la población. Estar prevenidos, es la mejor preparación ante la llegada de un fenómeno de esta naturaleza.

Recuerda que en temporada de lluvias y huracanes es necesario extremar precauciones:

  • Al conducir hay que moderar la velocidad en carreteras y caminos rurales, vados y puentes ante la posibilidad de escurrimientos de lodo, crecidas de cuerpos de agua y si es necesario, busca rutas alternas. Evita cruzar vados, ríos y cuerpos de agua que se encuentren crecidos.
  • Es importante tomar precauciones ante posibles deslaves, desprendimientos de rocas, o derrumbes en zonas serranas, inundaciones, crecientes en ríos de respuesta rápida, así como observar el nivel en los ríos de respuesta lenta y las presas de la región.
  • Toma precauciones por vientos fuertes, sobre todo si te encuentras cerca de construcciones de material que pueda desprenderse o caer, así como posibles afectaciones en espectaculares y cableado eléctrico.

Aquí te compartimos algunas recomendaciones para saber cómo actuar antes, durante y después de un huracán. Toma nota y comparte con todos.

 Antes:

1. Infórmate en los medios de comunicación.

2. No salgas de casa si no es necesario. Busca refugio en los albergues de tu comunidad en caso de necesitarlo.

3. Sella ventanas y puertas con cinta adhesiva para evitar riesgos por los vientos.

4. Ten a la mano tus documentos personales más importantes. Colócalos en una bolsa y séllala.

5. Ten a la mano artículos de emergencia como ropa abrigadora o impermeables.

6. Cubre con plástico objetos que puedan dañarse con el agua.

7. Limpia desagües, canales y coladeras para evitar acumulación de agua.

Durante:

1. Conserva la calma.

2. Ten a la mano un radio portátil. Recuerda que los servicios de energía y comunicaciones como internet o teléfono pueden verse afectados.

3. Desenchufa los aparatos y la energía eléctrica de tu hogar.

4. Cierra las llaves de paso del agua y el gas.

5. Aléjate de puertas y ventanas.

6. Ten contigo una lámpara que funcione a base de pilas.

7. Vigila en todo momento el nivel del agua cercana a tu casa.

8. No salgas hasta que las autoridades locales lo indiquen.

Después:

1. Sigue las instrucciones de las autoridades y reporta daños o heridos.

2. Permanece en casa si esta no sufrió daños. Si hay un albergue en tu comunidad, acude a él.

3. Bebe agua embotellada o hervida.

4. Colabora en labores de limpieza en tu comunidad como desalojo de agua estancada.

5. Mantén desconectados los servicios de luz, agua y gas hasta que no haya peligro.

6. No hagas caso a rumores y atiende solo las indicaciones de las autoridades.

7. Usa el teléfono solo para emergencias para evitar saturar las líneas.

8. Solicita ayuda a las autoridades en caso de ser necesario.

Fuente:

Experiencias y consejos para trabajar la oratoria en el aula

No todo el mundo se siente cómodo hablando en público, una habilidad que si se sabe desarrollar proporciona importantes beneficios. ¿Tienes pensado enseñar oratoria a tus estudiantes? Esta selección de artículos publicados en nuestra web te ayudará a conseguirlo.

Hablar en público correctamente y conseguir captar la atención de la audiencia a la que te diriges no es fácil. Además, no todas las personas tienen las mismas capacidades y habilidades para expresarse con soltura y naturalidad. Por eso, desde ámbitos como la escuela es fundamental que los alumnos puedan trabajar la oratoria como una asignatura más. Si tienes intención de llevarla a tu aula, toma nota de esta selección de experiencias, juegos y consejos.

Oratoria: la asignatura pendiente

Este artículo recoge las investigaciones realizadas por el experto en psicolingüística Neil Mercer sobre la necesidad de llevar la oratoria a las aulas, y opina que la manera en que hablan y se expresan los estudiantes influye en sus resultados académicos. Asimismo, se exponen algunos de los beneficios del arte de hablar en público. La oratoria ayuda a gestionar las emociones, a mejorar las habilidades sociales y de pensamiento crítico, a ganar confianza en nosotros mismos, a desarrollar la capacidad de liderazgo…

Niña con micrófono: oratoria en las aulas

Juegos para enseñar a los alumnos a hablar en público

Rocío López, maestra especialista en innovación educativa y emprendimiento, propone unos trucos y sencillos consejos en forma de juegos para que los estudiantes del ciclo superior de Primaria y ESO dejen a un lado la vergüenza y se atrevan a hablar ante un auditorio. Estas actividades son: ‘El discurso del rey’, ‘Lo que no sabías de…’ y ‘El pozo de los miedos’.

consejos sobre oratoria

3 alumnos crean unas gafas de realidad virtual para ayudar a hablar en público

Inés, Soledad y Jorge son estudiantes de Secundaria del Colegio Ramón y Cajal en Madrid. Esta experiencia relata cómo crearon unas gafas de realidad virtual que ayudan no sólo a mejor la expresión oral, sino a evitar el miedo a la hora de hablar ante los demás. Bautizaron a su proyecto con el nombre de ‘LIS’ y lo que hace especiales a estas gafas es que es posible seleccionar entre diferentes simulaciones para practicar un discurso ante un espacio abarrotado de asistentes, una ponencia en el aula o una presentación en un entorno profesional, entre otros ejemplos.

Enseñar oratoria en inglés al alumnado a partir de los tres años es el propósito de Magic Talk!, un proyecto desarrollado en el Colegio Canigó (Barcelona) que fomenta el desarrollo de habilidades comunicativas en lengua inglesa a través del juego. En concreto, cada alumno (desde un atril) coge el micrófono y se dirige al resto de sus compañeros de clase para comentar los temas y las actividades que tratan. La experiencia les ayuda a lograr una pronunciación correcta, además de mejorar sus capacidades de expresión, comprensión y fonética a la vez que trabajan el tono de voz, el volumen y las expresiones faciales y corporales.

Magic Talk!: un proyecto para que los alumnos de Infantil hablen mejor Inglés

10 pautas para enseñar oratoria en clase

Autora del libro ‘Generación T, exploradores de la voz digital’, Rocío Martín, licenciada en Comunicación Audiviosual, desvela y desarrolla en este decálogo las claves para enseñar oratoria a los alumnos. Estas claves están relacionadas con la dicción, la respiración, la seguridad, autoestima e inteligencia emocional, la comunicación no verbal, escribir para contar, la negociación, sacar lo máximo de cada plataforma, el valor de la palabra, la ciberseguridad y ‘el momento atrévete’.

10 pautas para enseñar oratoria en clase

Fuente: educaciontrespuntocero.com

Transición de la escuela a la universidad

Para que el cambio de la escuela a la universidad sea exitoso, se debe crear un sistema de apoyo entre el adolescente y la familia.

Nathalia Romero
[email protected]

Santo Domingo, RD

Patricia está a punto de cumplir los 18 años. Pasará de ser una adolescente a ser una adulta, y con ello viene uno de los cambios más drásticos de su vida: la universidad.

Aún no se decide bien por lo que va a estudiar y en cuál universidad. Solo pensar que tendrá que adaptarse a otro ambiente, lejos de sus amigos, le trae estrés y ansiedad.

Por otro lado, Ángela está cursando el primer cuatrimestre de la carrera. Para ella, su vida ha dado un giro de 180 grados. Pasó de estar en un politécnico muy estricto a vivir la libertad e independencia que trae la universidad. “El cambio ha sido para bien”, dice.

Y es que la transición de la escuela a la universidad puede significar uno de los cambios más desafiantes para los adolescentes que ahora pasarán a ser adultos.

Y no solo para ellos sino también para los padres, quienes tienen un papel fundamental en ese proceso. Entonces, ¿cómo la familia puede manejarlo? Para la psicóloga y terapeuta familiar Laura Rivas, el primer paso para los padres es no estar decepcionados porque su hijo/a no sabe exactamente qué quiere hacer con su vida a los 18 años.

“Es común no estar seguro, y por esto, muchas personas cambian de carrera en los primeros dos años universitarios”.

Explica que pueden permitirle al joven que participe en diferentes áreas de trabajo, como si fueran pasantías, para que puedan explorar las distintas áreas laborales sin un compromiso de cuatro años de estudios.

Asimismo, resalta que los padres pueden ayudar a sus hijos estableciendo límites y ajustando las expectativas del proceso universitario. Muchos jóvenes experimentan confusión sobre lo que está permitido o no, dado que ahora son adultos. Aún así, la mayoría de ellos siguen viviendo en casa cuando comienzan a estudiar. De ahí que sea importante sentarse a establecer las nuevas reglas, como la hora de llegada a la casa, deberes en el hogar, y el manejo del dinero.

Además, agrega, hay que ajustar las expectativas de este nuevo proceso. El estudiante estrella del colegio podría experimentar su primera C en la universidad. Otros sentirán ansiedad social al tener que salir de su grupo íntimo de amigos y estar con otros desconocidos. “Es importante crear un sistema de apoyo, donde los jóvenes puedan hablar con sus padres y amigos sobre los nuevos retos que experimentan”. Particularmente para los padres deben tratar de no reprochar porque su hijo/a no tenga un éxito instantáneo. “Es como cuando aprendieron sus bebés a caminar: si les hubiesen reprochado por caerse, nunca hubiesen aprendido a correr”, puntualiza Rivas.

CONSEJOS
Para una vida universitaria sana
Comunicación.
 Mantener una comunicación abierta con tus padres, quienes podrían tener consejos valiosos para el proceso. Continuar la relación con los viejos amigos. Aprender de las nuevas personas que conocerán, particularmente de aquellos que son diferentes. Tomar notas en clase. Comenzar los proyectos el mismo día que los asignan. Disfrutar el proceso.

Las ‘soft skills’, claves para los trabajos del futuro

Si muchos de los empleos del futuro todavía no se han inventado, ¿cómo se puede preparar a los estudiantes para ellos? Según los expertos, potenciando ‘soft skills’ como la escucha activa, la creatividad, la capacidad de aprendizaje o el trabajo en equipo.

Durante sus años de formación, los estudiantes adquieren una amplia variedad de conocimientos que prometen ayudarles a entender mejor el entorno que les rodea y desarrollar una carrera laboral. Pero, ¿qué trabajos les esperan? ¡Algunos que todavía no se han inventado! De hecho, la consultora TIC Cognizant ha publicado dos informes en los que recoge un total de 42 empleos que llegarán en los próximos 10 años, pero que todavía no existen. Por lo tanto, no hay formación específica para ellos.

Un cambio necesario

Numerosos expertos llevan años apuntando que es necesario apostar por un cambio en el sistema educativo y, más concretamente, en la Educación Superior y la Formación Profesional, debido a que son la antesala del mundo laboral. En esta línea y de acuerdo al informe ‘Panorama de la educación. Indicadores de la OCDE 2018’, la duración y la calidad de la enseñanza que las personas reciben tiene un impacto importante en su transición desde la educación al trabajo, así como las condiciones del mercado laboral, el contexto socioeconómico o las características culturales de cada país.

También mantiene que se ha convertido en una de las principales preocupaciones de la sociedad actual, que durante los periodos de recesión, ha observado cómo los jóvenes permanecían más tiempo en el sistema educativo con el objetivo de mejorar a la espera de condiciones más favorables. Y durante este proceso, probablemente pasaron por alto el aprendizaje de las habilidades que realmente les permitieran ser más versátiles y aprender a lo largo de toda su vida.

Es importante aprender soft skills

El foco en las soft skills

Hoy en día, se hace evidente la diferencia entre los conocimientos adquiridos en clase y las competencias reales necesarias para poder funcionar en un puesto de trabajo. Tal y como reflexionan los expertos de la consultora ManpowerGroup Tomas Chamorro-Premuzic y Becky Frankiewicz en un artículo para la revista Harvard Business Review, los títulos están perdiendo su valor frente a las habilidades concretas y la facilidad de adquisición de las mismas a lo largo de la vida.

En lugar de apreciar una serie de conceptos estudiados, estos expertos en recursos humanos mantienen que las empresas buscan lo que se denomina ‘soft skills’ (también conocidas como habilidades blandas o interpersonales), es decir, cualidades como la escucha activa, la creatividad, la capacidad de aprendizaje, el trabajo en equipo o la resiliencia, entre muchas otras. Y estas son cosas que no se aprenden en un curso teórico. En cambio, se pueden entrenar a lo largo de toda la vida mediante metodologías activasque, a través de la experiencia, provoquen en el alumnado una reflexión sobre sus propios talentos y habilidades. Así explica la autora del libro ‘Educar El Talento’, Sara Moraleja, la importancia del autoliderazgo para los escolares y su futuro, por ejemplo.

El foco en las 'soft skills'

De hecho, ya en 2017, la OCDE realizaba la siguiente recomendación a España en su informe titulado ‘Getting Skills Right: Spain’: “ampliar la financiación basada en el rendimiento en la enseñanza superior a fin de promover una respuesta más firme de las instituciones de formación a las necesidades del mercado laboral. Esto debería mejorar la adecuación de las cualificaciones de los graduados”. Además, recomienda que se incentive el estudio vocacional, bien mediante la Universidad o a través de la Formación Profesional. También que la orientación laboral comience desde la Enseñanza Secundaria, poniendo al alcance de todos los implicados información actualizada sobre las habilidades necesarias que se deben trabajar.

Igualdad de oportunidades

Al restar valor a las titulaciones y poner en relieve las ‘soft skills’ de cada persona, se consigue dar un paso más hacia la igualdad de oportunidades, de acuerdo a las afirmaciones de los expertos de ManpowerGroup. En lugar de buscar las notas más altas, afirman que las empresas buscarán entre los alumnos con mayor capacidad para aprender y adaptarse. Esta será, por tanto, una de las habilidades más preciadas, ya que el rápido avance de la tecnología está provocando una transformación en los empleos.

Fuente: educacióntrespuntocero.com

Seis consejos para promover el debate en clase

El debate pone en marcha un proceso de aprendizaje activo donde los estudiantes elaboran los contenidos y reflexionan sobre ellos, por lo que resulta muy eficaz para asimilar los conocimientos. Además, mejora la comprensión y la expresión oral y ayuda a los alumnos a desarrollar el pensamiento crítico, el análisis o la argumentación. Sin embargo, no siempre es sencillo fomentar el debate en clase, ni desarrollarlo con buenos resultados. Te damos seis consejos para que consigas integrar esta estrategia didáctica en el aula y que tus alumnos se beneficien de todas sus ventajas.

SEIS CLAVES PARA FOMENTAR EL DEBATE

  1. Escoge temas que les interesen. Sea cual sea la asignatura, concepto o contenido que vayas a trabajar, enfócalo de modo que interese a tus alumnos y acércalo lo más posible a su realidad. Puedes recurrir a temas de actualidad que afecten a vuestra localidad o región y que tengan que ver con los conocimientos que deben adquirir, escoger un asunto polémico que les llame la atención o plantar el debate relacionándolo con asuntos o actividades que les gusten.
  2. Plantea preguntas. Las preguntas son esenciales para que nazca el intercambio de pareceres y para que el debate se centre en los puntos que quieres tratar, sin que el asunto principal se diluya o los argumentos se desvíen. También puedes generar debate con un texto que proponga un punto de vista concreto sobre el tema que te interesa analizar, planteando preguntas entre todos a raíz de lo leído.
  3. Recuérdales que deben escuchar. La escucha activa resulta fundamental cuando se opina, tanto en el aula como fuera de ella, y es una de las causas por las que los debates suelen fracasar. Recuerda a tus alumnos que debatir no consiste en exponer afirmaciones una tras otra, sino argumentar el punto de vista propio, escuchar lo que afirman los compañeros y responder con nuevas aportaciones, siempre teniendo en cuenta lo dicho hasta el momento.
  4. Controla los tiempos. El proceso de debate no debe avanzar demasiado rápido, ya que se perderían ideas importantes en las que merece la pena profundizar. Pero tampoco puede alargarse demasiado cada argumentación y contraargumentación porque no se aprovecharía el dinamismo de la conversación. Cuando tus alumnos opinen, ejerce de moderador sin juzgar, da los turnos de palabra para que todos participen, fuerza una pausa si hay que reflexionar sobre alguna de las afirmaciones y avisa cuando un interlocutor deba resumir sus argumentos y concluir su intervención.
  5. Anímales a reflexionar en todo momento. Conforme se sucedan las opiniones, invita a tus alumnos a retomar aquellas que consideres más interesantes, señala las contradicciones o las afirmaciones sin justificar y anímales a plantearse otros puntos de vista que no hayan afrontado hasta ese momento. Evita que se aferren a sus ideas y argumentos por el mero hecho de conservar su posición; hazles ver que está bien cambiar de opinión si se tienen motivos fundados para ello y que en ocasiones no existe una única respuesta correcta.
  6. Sacad conclusiones. Puedes dar por terminado un periodo de debate en el aula aunque no se haya llegado a una solución única al dilema o las preguntas planteadas: no es esencial resolver completamente el tema que ha generado la polémica, ya que en ocasiones no será posible. Pero sí es importante que listéis de manera resumida y rápida las ideas planteadas y las conclusiones a las que habéis llegado. De este modo tus alumnos serán conscientes de la utilidad del propio proceso de debate y de lo que les ha aportado aunque no se hayan convencido unos a otros.

Fuente: aulaplaneta.com

10 motivos por los que tu hijo debería practicar deporte

Practicar un deporte con regularidad ofrece muchísimos beneficios, tanto físicos como psíquicos. Lo primero que nos viene a la mente cuando hablamos de hacer ejercicio, son todas las ventajas sobre nuestro cuerpo, desde mantener un peso saludable y mejorar la elasticidad y la coordinación, hasta fortalecer la musculatura y prevenir enfermedades.

Es innegable que realizar una actividad física favorece la salud corporal, pero, muchas veces, no se presta suficiente atención a la mejora de la salud mental. Facilitar el aprendizaje, mejorar el estado de ánimo, obtener más energía y reforzar la autoestima, son algunos de los efectos secundarios de entrenar con cierta periodicidad.

Además de todos estos motivos, los niños y adolescentes pueden sacar más provecho del deporte ya que se encuentran en una etapa formativa y especialmente sensible. De tal manera, el deporte representa una oportunidad para que los más jóvenes de la casa se relacionen con la sociedad y aprendan lecciones tan útiles y valiosas como que todo esfuerzo conlleva una recompensa y que hay batallas que se pierden. También, les mantiene alejados de hábitos perjudiciales como el consumo de tabaco, alcohol o drogas.

Diez beneficios de practicar deporte

  1. Un estilo de vida activo protege la salud. Practicar deporte con regularidad, treinta minutos al día cuatro o más veces por semana, mejora las funciones cardiovasculares y, por tanto, disminuye el riesgo de sufrir varias enfermedades como la cardíaca, presión arterial alta, niveles elevados de colesterol en sangre e incluso, algunos tipos de cáncer.
  2. El deporte fortalece los huesos y lo músculos. Esto disminuye el riesgo de sufrir fracturas y en última instancia baja el riesgo de osteoporosis. La actividad física contribuye a una adecuada maduración del sistema muscular y esquelético, además de corregir posibles defectos físicos. Huesos y músculos fuertes son la base para un crecimiento adecuado.
  3. Mejor coordinación y flexibilidad. El cuerpo se mueve con más elasticidad y permite un nivel más amplio de estiramiento. Este hecho también protege a los niños y niñas de posibles lesiones, ya que como mejor sea su coordinación y mayor sea la flexibilidad de sus músculos evitaran y amortiguaran las caídas y golpes.
  4. El ejercicio físico es la mejor manera de conseguir un peso saludable y, junto a una dieta equilibrada, evitar enfermedades como la obesidad, uno de los males de la infancia más habituales en la actualidad. Si los niños se mantienen activos, resultará más sencillo mantener y regular el peso corporal. También, es una manera más de evitar el sedentarismo y fomentar la realización de los trayectos cortos, caminando o paseando.
  5. Potencia la creación de hábitos saludables, desde la propia práctica del ejercicio a una alimentación sana o una adecuada higiene corporal. Hacer ejercicio con cierta regularidad favorece a la elaboración y regularización de hábitos, costumbres i rutinas que, a medida que los niños y niñas crezcan, formaran parte de su personalidad.
  6. Cuando se tiene un buen estado físico, el cansancio es menor y también se tiene mayor energía y resistencia durante el día. El ejercicio físico ayuda a descargar tensiones, disminuye el estrés y, en consecuencia, mejora la calidad de sueño. Este tipo de actividad puede frenar los impulsos excesivos de los más pequeños de la casa que aún no saben controlar el exceso de nervios o de energía.
  7. Mejor estado de ánimo y sensación de bienestar. Muchos deportistas describen sensaciones de alegría y mejor humor cuando se ejercitan con regularidad. Esto es así porque el ejercicio estimula la liberación de endorfinas, sustancias naturales que produce el cuerpo y promueven la sensación de bienestar y vitalidad. De esta manera, se consigue el mantenimiento de un buen estado de ánimo, más fuerte para afrontar los problemas y contratiempos del día a día.
  8. Practicar algún deporte es una oportunidad para que tu hijo se relacione con otros niños o adultos, siguiendo una serie de reglas y normas del juego. La mejor manera de socializar y que aprenda a ser más colaborador y menos individual, además de enseñarle a aceptar y respetar sus semejantes así como reconocer que existe alguien que sabe más que él. Los deportes en equipo son una manera de compartir triunfos y derrotas, formar parte de un equipo, trabajar unidos para conseguir un objetivo común y de obtener disciplina. Algo que, sin duda, beneficia a quien lo practica en todos los ámbitos de la vida cotidiana.
  9. Es un canal más para mejorar la autoestima de niños y adolescentes que por su cuerpo pueden tener problemas de integración, por sentirse demasiado altos o bajos, o gordos o delgados. Estas sensaciones y complejos son más fáciles de aceptar cuando se forma parte de un equipo y cuando se tiene la capacidad para controlar su cuerpo. Estar integrado en la práctica de un deporte genera, poco a poco, que el niño supere su timidez y aumente su seguridad y confianza en sí mismo.
  10. Los niños a través del deporte pueden darse cuenta del valor y de la importancia de realizar un trabajo y esfuerzo No todos los objetivos se alcanzan de inmediato y es importante que entiendan los sacrificios y las dificultades que a veces surgen. Valores como la constancia, el rigor y la motivación son claves para disfrutar los triunfos y afrontar que hay batallas que también se pierden. Es una manera de ayudar a los niños que tienen poca tolerancia a la frustración.

Esto sería un resumen de los muchos beneficios que supone practicar un deporte, pero seguro que entre todos podemos ampliar bastante más la lista. Ya no hay excusa para introducir el ejercicio en nuestra vida y en la de nuestros hijos, animaros a reflexionar sobre todo lo que os puede aportar. ¡Déjanos en los comentarios tu opinión!

Fuente: aulaplaneta.com

Cómo cultivar la paciencia

Valor de uso habitual en la docencia, el autocontrol en el aula previene contra un amplio abanico de situaciones difíciles en clase como puedan ser la reacción irreflexiva ante determinados comentarios o actitudes del alumnado o, en el otro extremo del espectro, un excesivo celo profesional que pueda implicar la invasión de competencias que atañen a otras figuras educativas por parte del profesorado. Y es que el del autocontrol es un valor pedagógico eminentemente práctico y tremendamente útil capaz de salvar la más insostenible de las situaciones a través de la reflexión, el sosiego y, también, el apoyo de vuestros compañeros. Aunque en la película y libro que os recomendamos a continuación es puesto a prueba desde dos ópticas diferentes, con la intención de ofreceros otras tantas posibles reflexiones sobre los límites de vuestro papel como educadores y, también, de la paciencia que tantas veces acompaña al ejercicio de esta profesión.

 

Una película… La clase

Desde su estreno, relativamente reciente, en el año 2008, la película francesa La clase se ha convertido en una de las películas más recomendadas (y recomendables) sobre cómo se desarrolla hoy la profesión docente en muchos centros educativos europeos. Y es que François Bégaudeau (interpretado por sí mismo y, no por casualidad, co-autor del guión que adapta una novela propia, Entre los muros, inspirada en su experiencia como maestro de un instituto parisino), es uno de tantos docentes que día a día que se las ve y se las desea para captar la atención de sus alumnos adolescentes, no ceder ante sus continuas interrupciones y leves faltas de respeto o intentar impartir su clase en un entorno multicultural en el que una parte del alumnado a duras penas habla (o entiende) el francés. Y todo entre claustros de profesorado en los que se debate sobre cómo encarar situaciones en el aula que minan la paciencia, reuniones de con las familias de sus alumnos y, también, algunos instantes en los que su labor se ve recompensada por los avances de sus alumnos. Desde este grado de cotidianeidad, y con una puesta en escena que huye de todo asomo de tremendismo o demagogia, el director Laurent Cantet firma una película aparentemente sencilla por lo reconocible de las situaciones que plasma en pantalla pero que parte de una infraestructura formal que la aproxima al documental. Ya que, con la inestimable ayuda de Bégaudeau en calidad de fuente de información privilegiada por su experiencia personal como docente, o a la improvisación de muchas de las escenas de la película en las que Cantet y Bégaudeau lanzaban un tema de conversación al resto de intérpretes para ver como reaccionaban espontáneamente, las fronteras entre el armazón ficticio que acompaña a cualquier película no-documental y la realidad de los actores implicados en La clase se mezclaron a conciencia.

Quizás por eso, la sensación de veracidad que transpira la película convenció a público, crítica y festivales cinematográficos como Cannes, los Premios César y le mereció, incluso, una nominación al Oscar a mejor película de habla no inglesa al otro lado del atlántico. Lo que no es poco para un film humilde como el que nos ocupa, y que ofrece un certero retrato sobre el grado de control necesario para sobrellevar muchos de los momentos que se viven en un aula, y de la ocasional dificultad para ser justo cuando la impaciencia, la confusión y un cierto rencor ocupan el lugar del autocontrol en el sentido de la autoridad del docente.

 

Un libro… Canción dulce

Una novela que empieza con el levantamiento del cadáver de un bebé ya anuncia a sus lectores que pese a tener por título Canción dulce, poca dulzura o agradable musicalidad le aguardan en sus páginas. Y es que la ganadora del Premio Goncourt en el año 2016, Canción dulce es la segunda novela escrita por Leila Slimani plantea una situación muy turbia, en la que el autocontrol pedagógico brilla peligrosamente por su ausencia en un proceso educativo, el de dos niños muy pequeños, que es visto además desde fuera del aula y a través de un grupo de figuras educadoras ajenas a la profesión pero que son tanto o más importantes que la de cualquier maestro. Figuras que son las Myriam y su marido Paul, ambos profesionales de éxito con poco tiempo para dedicar a sus hijos por un lado, y las de Louise, la dilecta niñera que cuida de sus niña Mila y de su bebé Adam. Un triángulo de posibles cuidadores para los dos retoños de la trabajadora pareja de parisinos que recae con fuerza sobre el ángulo económicamente más débil, y terriblemente solitario, de los tres: Louise. Una mujer encantadora, que poco a poco va haciéndose un lugar en el corazón de los niños y la casa en la que viven hasta devenir imprescindible para que todo en la vida de Myriam y Paul, carrera, hogar y cuidado de los críos, funcione como un reloj. Pero esta felicidad que no parece tener fin va dejando entrever sus miserias a ojos del lector, que es testigo de la falta de recursos de todo tipo por parte de Louise, su grado de dependencia respecto a su trabajo y el cariño de los niños que tiene a su cargo, y de cómo la falta de tiempo por parte del padre y la madre de estas criaturas provocan un terrible conflicto de intereses.

Una novela estupendamente escrita que se devora y en la que la culpa, el chantaje psicológico y el clasismo hacen de marco de excepción para un turbio enfrentamiento entre los que reclaman sus derechos biológicos como cuidadores y la mujer que ejerce esos cuidados sobre los pequeños que cuida como si fuesen lo único de valor que existe en su vida.

Fuente: aulaplaneta.com