Los miedos de los niños en el colegio que más se repiten

El miedo es una emoción básica que se da en todas las edades y etapas de desarrollo. Es adaptativo y va evolucionando con la edad, la madurez y las experiencias personales. Entre los terrores infantiles más comunes encontramos el miedo a la oscuridad, a los monstruos, a los ruidos, a los animales…

Pero, ¿qué ocurre con los miedos de los niños en el colegio? Se trata de una experiencia con la que van a tener que enfrentarse casi a diario. El papel de los adultos es importante a la hora de que los niños superen y manejen sus miedos.

Estos son los miedos de los niños en el colegio más comunes

Los niños pueden manifestar miedo ante diversas situaciones, aunque estas sean familiares y habituales como, por ejemplo, el colegio. Hay que estar atento a las reacciones y verbalizaciones de los niños a la hora de identificar si hay algo que altera el mundo emocional del niño, ya que cuando no se superan positivamente los terrores, y se intensifican, puedan derivar en ansiedad y fobias.

En el ámbito escolar los niños pueden manifestar miedo por diversas y variadas razones.

1. Miedo al fracaso escolar (a repetir curso, a suspender, a hacer mal tareas, a no saber contestar a las preguntas del profesor…)

2. Miedo social (a que se rían de ellos, a no tener amigos, a ser rechazado…)

3. Al malestar físico

4. A los cambios escolares (de etapa, de centro…)

El miedo escolar es uno de los miedos que más puede condicionar el progreso académico y social de los niños.

Es normal que cuando inician la escolarización, o al inicio del curso escolar sobre todo cuando hay cambios de etapa o de centro, los niños tengan cierto temor. Sin embargo, si este miedo perdura y se intensifica, puede convertirse en una fobia o un miedo excesivo, que llega a limitar la vida escolar de los niños.

La importancia de encontrar la causa de los terrores

Hay miedos evidentes, como el miedo a los animales, a la oscuridad, etc… pero hay otros que no lo son tanto, y por eso hay que estar atentos a las señales de alerta que nos pueden indicar que algo no va bien. Entre estos signos, encontramos las regresiones, es decir, comportamientos y conductas que no corresponden con la etapa de desarrollo en la que se encuentra el niño; problemas de sueño, como pesadillas, despertares y miedos nocturnos; desmotivación y apatía; o impulsividad.

A la hora de afrontar el miedo escolar en los niños es importante intentar identificar la causa. Son varias las posibilidades.

– Niños con dificultades de aprendizaje, por ejemplo, tienen miedo en el aula a responder a  las preguntas del profesor, a hablar en clase, salir a la pizarra, o leer en voz alta.

– La propia inseguridad del niño también es una fuente de miedo en la escuela.

– Puede también que se haya dado algún episodio desagradable en el colegio, que aunque no sea importante para los adultos, es vital para el niño.

– Miedo a la separación de los adultos de referencia, etc.

Por lo tanto hay que investigar y analizar qué puede estar generando este miedo para poder intervenir sobre él. Dependiendo de la causa del miedo, la intervención será diferente.

Cómo ayudar a los niños a superar sus miedos en el colegio

A la hora de trabajar los miedos, es conveniente que los adultos analicemos cuáles son nuestras respuestas hacia esos temores.

En ocasiones los padres tendemos a quitar importancia a esas situaciones, creyendo que así ayudamos a los niños, o por el contrario nos angustiamos y preocupamos en exceso. Los adultos tenemos que dar seguridad a los niños, por lo que debemos actuar con calma y tranquilidad, pero ofreciendo confianza.

No debemos regañar al niño cuando manifieste su miedo. Podemos ayudarle animándole a que nos verbalice cómo se siente, y dándole posibles soluciones a la situación, es decir, un modelo que le ayude a superar esas situaciones que le dan miedo.

Podemos ayudarles también con técnicas de relajación, que le ayuden a rebajar la ansiedad en momentos clave.

En cualquier caso si estos miedos persisten y no se superan con el tiempo, será conveniente acudir a un profesional que ayude al niño, que nos oriente a los padres sobre cómo intervenir y que nos asesore sobre cómo trabajar con la escuela.

Fuente> guiainfantil.com

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