Dentro de poco podrás controlar tu móvil con la mente

En 2018 ya estamos acostumbrados a hablar con nuestros gadgets. Le preguntamos a Siri si hace falta que saquemos el paraguas mañana. Decimos al aire ‘Ok Google’ para saber si nuestro equipo ha ganado. Y buscamos una serie hablando directamente al televisor, de la misma forma que le pedíamos a nuestros padres que nos pusieran los dibujos animados.

Pero dentro de poco puede que ni siquiera gastemos nuestras cuerdas vocales para interactuar con las máquinas. Ni tan siquiera hará falta hacer un gesto o tocar un botón. Solo tendremos que pensar lo que necesitamos y lo conseguiremos.

Suena a ciencia ficción pero es la realidad que se está cociendo en el Instituto Tecnológico de Massachusetts, uno de los laboratorios más importantes y avanzados del planeta. Allí se está diseñando y probando AlterEgo.

Da igual que sea feo, te lee la mente

AlterEgo es una tecnología que permite hablar con los ordenadores sin pronunciar una sola palabra y escuchar su respuesta sin necesidad de tener oídos. Su aspecto es el de una especie de trozo de plástico que va de la oreja a la boca, como si fuera una especie de collarín futurista o un fragmento de mandíbula de un tiburón.

Además, AlterEgo también funciona como un altavoz, pero no como uno corriente: su sistema emite sonidos desde el ordenador al que esté conectado mediante vibración, lo que le permite enviar señales directamente al oído interno a través de los huesos de la mandíbula y del cráneo.

Más que pensamientos, subvocalizaciones

El hardware es de lo más interesante, pero lo realmente importante es el software. Un programa de ordenador interpreta todas las señales neuromusculares y las traduce en palabras, que luego coloca dónde el usuario quiera, ya sea en una caja de búsqueda de Google, en un procesador de textos o las convierta en órdenes para controlar cualquier programa de ordenador

¿Qué utilidad puede tener este sistema? Según Arnav Kapur investigador jefe a cargo del proyecto, los usuarios de AlterEgo podrán comunicarse con un ordenador de una manera completamente segura y privada. Nadie podrá ver lo que escriben ni lo que dictan a la máquina. Podrán estar impertérritos manejando sus máquinas. Podrá ser muy útil para los jugadores de ajedrez y también para los profesionales que tengan que trabajar bajo unas condiciones de ruido extremas.

Otra de las ventajas del uso de AlterEgo es la eliminación de las contraseñas y la absoluta privacidad. Para Kapur, nadie se tiene que preocupar de introducir ningún tipo de password porque el aparato distingue la forma del rostro y sabe quién es el usuario que lo lleva puesto.

El objetivo final: unir al hombre con la máquina

Pero Kapur es más ambicioso. En declaraciones concedidas a New Scientist asegura que su objetivo es el de que los seres humanos puedan sentir que el ordenador es una parte más de su persona, y que puedan ordenar sobre la máquina de la misma forma que controlamos nuestras extremidades: solo pensando y queriendo que ejecuten algún tipo de acción. “¿Podemos crear un ordenador que se perciba como interno, como si fuera una extensión de nuestra propia cognición?”, se pregunta.

Para desarrollar esta tecnología, el MIT llevó a cabo una serie de experimentos para poder captar la subvocalización de manera adecuada. Para ello, colocaron electrodos en el rostro de varias personas a las que pidieron que subvocalizaran (pensaran que iban a decirlas pero no llegar a decirlas) varias palabras y registraron los patrones. De movimiento muscular.

Toda esta información fue analizada por una serie de algoritmos que buscaron respuestas similares para poder poder establecer un patrón e identificar futuras acciones subvocales. El algoritmo va aprendiendo más patrones y palabras, hasta que consiga entender cualquier tipo de orden o pensamiento. ¿El objetivo final? No malgastar nuestras cuerdas vocales. O hablar con nuestra Her particular sin articular palabra.

Fuente: revistagq.com

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