¿Cómo es mejor dar una clase, de pie o sentado?

DAR UNA CLASE. Es posible que más de un profesor, cuando haya leído el título del artículo, se haya hecho la pregunta de si en sus clases está de pie o sentado. La verdad es que no es una pregunta baladí ya que la posición que ocupa el docente en el aula en muchas ocasiones resulta clave para el buen desarrollo de la misma. Si bien es cierto que la posición del profesor depende mucho del curso o de la etapa en la que está impartiendo su asignatura, la verdad es que debo confesar que por lo que a mí respeta prefiero dar la clase de pie.

Ello no significa que a lo largo de una jornada laboral no haya algún momento por el que opte estar sentado, pero les aseguro que son muy pocos. A continuación, voy a dar algunos argumentos por los cuales creo que es más beneficioso dar una clase de pie que sentado.

Argumentos a favor de estar de pie durante una clase:

1. Aumento de la atención del alumno. Si el profesor se mueve de una forma inteligente por la clase, la atención del alumno será mayor ya que el hecho de que haya un cuerpo en constante movimiento facilitará que el alumno se fije en él. Al estar sentados, el alumno tiene más dificultades para vernos y su atención es más fácil que se vea afectada. El profesor que da las clases sentado corre el peligro de convertirse en un profesor invisible.

2. Explicación en vertical y en horizontal. En muchas ocasiones el profesor, al dar una clase de pie, sólo opta por una posición horizontal, es decir de la pizarra tradicional o digital hasta su mesa de trabajo. Además de este movimiento horizontal también es recomendable que se realice un desplazamiento en vertical a través de los pasillos que se dan entre las mesas de los alumnos. Esto hará que aumente el control del profesor sobre los alumnos y podrá atender mejor las dudas que se puedan ir creando a lo largo de una sesión lectiva.

3. Uso del lenguaje no verbal. Este argumento es para mí uno de los más importantes. Como ya sabéis, los seres humanos comunicamos más por lo que expresamos a través del lenguaje no verbal, que no a través del lenguaje verbal. Si estamos de pie frente a nuestros alumnos, el lenguaje no verbal aumentará muy significativamente la información, ya que en muchos casos a través de gestos somos capaces de mejorar nuestras explicaciones o bien ayudaremos a que el mensaje llegue con mayor facilidad a los alumnos. ¿Te imaginas a un profesor de pie atado de pies y manos?

4. Aumento del control del aula. Cuando un profesor está de pie, el control que tiene sobre el grupo es mucho mayor que si estuviera sentado. Su radio de visión es mucho mayor como también es mayor el grado de actuación cuando se produce algún elemento distorsionador, alguna conducta disruptiva, etc.

5. Atención más personalizada. Si un profesor está dando la clase de pie, el alumno siente una mayor cercanía hacia nosotros y viceversa. Esto hace que tenga más facilidad a la hora de preguntarnos alguna duda debido a nuestra cercanía. También hace posible que controlemos mejor en lo que está trabajando el alumno en todo momento y podemos incidir con mayor celeridad sobre ello.

Estas son algunas de las muchas ventajas que he ido recopilando sobre los beneficios de dar una clase de pie. No quisiera olvidarme de la gran cantidad de profesores que también dan sus clases sentados sobre la mesa. Debo decir que es una posición en la que no me siento muy cómodo, aunque reconozco que gusta a muchos docentes. Creo que con esta posición el profesor se sitúa digamos que por encima de los alumnos y, tal vez por ello, no acabe de convencerme.

Fuente: justificaturespuesta.com

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