Desengánchate del móvil y conéctate a tus hijos

¿Has hecho un cálculo rápido del tiempo que pasas al día mirando la pantalla del móvil? ¿Y del tiempo que dedicas a los niños? Créeme, preferirás no hacerlo por temor a darte cuenta de que le prestas más atención a un aparato electrónico que a tus hijos.

En la última semana me he tomado el trabajo de observar a padres y madres con sus hijos por la calle. En el colegio, en el parque, en un centro comercial e incluso cuando iban en el coche. Sí, también he visto padres conduciendo y chateando a la vez con sus hijos en el asiento trasero. Hemos llegado a un punto en el que tenemos que detenernos, reflexionar y cambiar. Por eso, te propongo: desengánchate del móvil y conéctate a tus hijos. Ya verás por qué es tan importante que lo hagas.

Te pierdes la infancia de tus hijos

Puede sonar exagerado, pero es así. ¿Acaso crees que pasará algo muy grave si dejas de mirar el móvil por cinco minutos? Ni siquiera sucederá si dejas de hacerlo por una hora. En cambio, durante ese tiempo sí te estás perdiendo la posibilidad de compartir preciosos momentos con tus hijos que no volverán.

Facebook, Twitter, Instagram, Pinterest, correos, chats…. Podríamos pasarnos las 24 horas allí metidos si nos dejaran. Tenemos un enganche demencial con el móvil. Somos capaces de olvidarnos del niño en un cumpleaños, pero salir de casa sin el móvil nos produce un ataque de ansiedad.

Algo anda mal. Los padres no somos conscientes de lo que nos estamos perdiendo por estar tan enganchados al móvil. Dejas de lado momentos inolvidables como jugar con tus hijos, mantener una charla, compartir con ellos el poco tiempo libre que tenéis al día, contarles un cuento a la hora de irse a la cama, hacerles mimos de la mañana, sentarse juntos a la mesa sin interferencias, o algo tan simple como mirarle a los ojos mientras te habla. Porque eso también hemos dejado de hacerlo.

Si te sientes identificado o identificada, desengánchate porque la infancia de tus hijos es sólo una, es demasiado corta, y te la estás perdiendo.

Tus hijos se sienten ignorados

Es posible que te quejes de la adicción de tu marido al móvil, o de tu hijo adolescente, o de esa persona a la que hablas y ni te mira por estar respondiendo un Whataspp. ¿A que te sientes ignorado? Piensa en cómo se sentirá tu hijo si sus personas de referencia, las personas que más le quieren, sus padres, le ignoran. Ellos tal vez son muy pequeños para identificar ese sentimiento y reclamarte, pero tú puedes verlo.

Porque mientras estás metido dentro del móvil estás ignorando a tus hijos. Se pierde una interacción muy importante para su desarrollo, especialmente cuando son pequeños. El padre y la madre son actores fundamentales para el aprendizaje de los niños, a través de ellos establecen contacto con el entorno y descubren habilidades esenciales para su desarrollo a todo nivel (motor, cognitivo, psicológico y emocional). En otras palabras, son su conexión con el mundo, y si esa conexión falla, hay un problema.

Cuando los niños crecen tampoco es un mal menor. Aunque ya no sean bebés, los hijos necesitan sentir que sus padres les escuchan y les comprenden. A medida que crecen, vamos dejando de ser su nexo con el mundo para situarnos a su lado y acompañarlos, pero igualmente nos siguen necesitando. Debemos estar más pendientes de los hijos y menos del móvil.

Desintoxícate del móvil: cinco consejos

Te propongo un sencillo ejercicio. Mírate desde afuera como si llevaras una cámara en la frente y te estuvieses grabando. Piensa en todos los momentos que coges el móvil a lo largo del día y en cuáles podrías haberlo dejado pasar y prestado atención a tus hijos. Seguramente son más de los que crees.

No es fácil. Mirar el móvil cada cinco minutos es un acto compulsivo, pero como todo, si hacemos un esfuerzo se puede conseguir. Presta atención a estos consejos si quieres desengancharte del móvil y conectarte a tus hijos.

  • Deja el móvil en casa cuando salgas con tus hijos. Empieza por ratos cortitos y ve alargando el tiempo. Es una adicción, así que paso a paso.
  • No respondas llamadas ni mensajes que pueden esperar. No hace falta coger el móvil enseguida. Aprende a distinguir lo que es verdaderamente urgente de lo que no lo es.
  • Silencia el móvil. Si no te atreves a dejarlo en casa, puedes comenzar por silenciarlo para evitar caer en la tentación de cogerlo cada vez que suene una notificación.
  • Ponte horarios. Estipula horarios en los que tus hijos no estén contigo para utilizar el móvil. Por ejemplo, cuando estén en el colegio o por la noche después de acostarlos.
  • No lleves el móvil encima. Si lo llevas en el bolsillo no aguantarás la tentación de mirarlo a cada rato, así que cuando estés en casa con los niños deja el móvil en la entrada, en la cocina o en la mesa de noche.

Fuente: bebesymas.com

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *