7 habilidades esenciales para la vida que no enseñan en la escuela

Sócrates enseñaba que la felicidad es el objeto y el fin último de las acciones y de la vida. Muchos siglos han pasado desde entonces, y la escuela moderna ha olvidado esa enseñanza, llegando a convertirse fundamentalmente en un lugar donde se transmiten conocimientos, más o menos científicos, que pretenden prepararnos para la vida.

Sin duda, los conocimientos y habilidades que adquirimos en la escuela nos ayudan a construir una profesión, pero no suelen ser la mejor vía para desarrollar el pensamiento autónomo y la autogestión emocional. Cuando la escuela se limita a transmitir una serie de verdades inamovibles que debemos memorizar, a veces incluso sin comprenderlas bien, corremos el riesgo de que algunas de nuestras capacidades más valiosas se atrofien, precisamente esas que nos ayudan a vivir de forma más plena y con menos conflictos.

Por supuesto, toda la responsabilidad no es de la escuela, la familia también desempeña un papel protagónico en la formación de la personalidad y el desarrollo de las potencialidades de sus miembros. Sin embargo, no debemos olvidar que es importante que exista una sintonía entre los mensajes que transmiten la familia, la escuela y la sociedad. Si queremos que los niños de hoy se conviertan en adultos que saben pensar y gestionar sus emociones, es necesario que nos esforcemos por enseñarles esas habilidades en todos los niveles.

Las habilidades olvidadas por la escuela que nos harían más felices y plenos 
1. Seguir una pasión

Cuando entramos al colegio aprendemos el significado del “deber”. Nos enseñan que “las cosas que valen la pena requieren sacrificios”. Sin embargo, lo cierto es que cuando algo nos apasiona de verdad, no solo brillaremos en ello sino que no necesitamos movernos por el deber, porque tenemos un motivo impulsor mucho más poderoso: la pasión. Como resultado de esa educación basada en el deber, hay millones de persona realizando trabajos que no les gustan y viviendo vidas que no les satisfacen. Nadie les enseñó que el secreto está en seguir su pasión.

2. Aprovechar los errores

La escuela se encarga de castigar duramente los errores. Las calificaciones escolares no consideran el esfuerzo ni la individualidad, tan solo los aciertos y las equivocaciones. Como resultado, no es extraño que nos aterrorice cometer errores, porque creemos que estos disminuyen nuestra valía como personas. Ese miedo a equivocarnos puede llegar a ser tan intenso que aplasta nuestra motivación y nos paraliza. Afortunadamente, métodos como el del bolígrafo verde contribuyen a cambiar esta situación y nos permiten comprender que los errores son oportunidades de aprendizaje.

3. Valorar el tiempo

El tiempo no es dinero, el tiempo es vida. Es la posesión más valiosa que tenemos, aunque no siempre lo valoramos en su justa medida. De hecho, acudir todos los días a una escuela donde nos enseñan contenidos que no despiertan nuestro interés y que no tienen aplicaciones prácticas es una manera de restarle valor a nuestro tiempo. Obviamente, cuando nos olvidamos del dinero y comenzamos a pensar en términos de tiempo nuestra vida da un vuelco radical. Por ejemplo, en vez de preguntarnos cuánto cuesta el nuevo iPhone, podemos preguntarnos cuánto tiempo debemos trabajar para comprarlo. ¿Merece la pena? Solo entonces empezamos a valorar las cosas en su justa medida.

4. Gestionar las emociones

Ahora sabemos que el éxito profesional y el nivel de satisfacción en la vida no dependen directamente del cociente intelectual, sino de la Inteligencia Emocional. Eso significa que, si bien el conocimiento es la base, es probable que no lleguemos demasiado lejos o no seamos muy felices si no somos capaces de gestionar adecuadamente nuestras emociones. Por desgracia, nadie nos enseña a reconocer y gestionar nuestros estados emocionales, por lo que muchas veces nos sentimos culpables cuando experimentamos ciertas emociones o no sabemos cómo expresarlas asertivamente.

5. Ser resiliente

La adversidad nos aguarda a la vuelta de la esquina, por lo que es mejor estar preparados para cuando toque a nuestra puerta. Sin embargo, nadie nos enseña a lidiar con los problemas sin perder el equilibrio emocional. La resiliencia es una habilidad que normalmente se desarrolla de manera espontánea, golpe tras golpe, pero también podría potenciarse a través de una educación que nos enseñe a enfrentar los problemas con sentido del humor, que nos ayude a detectar nuestros puntos débiles, nos muestre cómo pedir ayuda y nos permita desarrollar una visión positiva y equilibrada de la vida.

6. Negociar

Si supiéramos negociar evitaríamos muchísimos conflictos a lo largo de la vida. Sin embargo, desde que entramos en el colegio nos damos cuenta de que no hay margen para la negociación, todo está decidido, desde el plan de clases hasta los minutos de recreo. Así aprendemos a acatar las reglas y asumimos un terrible mensaje: hay ganadores y vencidos. Como resultado, comenzamos a afrontar la vida de esa manera: como una competición en la que queremos ganar, sin darnos cuenta de que el mejor escenario es aquel donde todos ganan.

7. Buscar el equilibrio

En la escuela nos enseñan a esforzarnos y trabajar duro para obtener cada vez mejores resultados. Sin duda, es un buen mensaje, pero si lo llevamos al extremo terminaremos engordando primero el currículo escolar y luego el profesional, olvidándonos del “currículo de la vida”.

Por eso, no es extraño que nuestra sociedad produzca personas adictas al trabajo que no tienen tiempo libre y han olvidado cómo relajarse. Este desequilibrio termina pasando factura a nivel emocional, social y físico porque descansar es tan importante como trabajar y pasar tiempo con los demás es tan importante como pasar tiempo con uno mismo. Si no somos capaces de encontrar ese equilibrio, antes o después algo se romperá en nuestro interior. Y no siempre podremos arreglarlo.

Fuente: muhimu.es

 

 

¿Cómo prepararse para un huracán? Algunas recomendaciones que podrían salvarte la vida

La temporada de huracanes pone en alerta a millones, y aunque en ocasiones es difícil rastrear con precisión cuándo, a dónde y con qué intensidad tocarán tierra, siempre hay una ventana de advertencia que los habitantes de las zonas en peligro deben aprovechar para prepararse.

Estas son algunas recomendaciones de las autoridades que podrían salvarte la vida:

1. Abastecimiento

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, CDC por sus siglas en inglés, también hay que preparar recipientes limpios para el agua, medicamentos recetados –si alguien los necesita– botiquín o kit de primeros auxilios y más.

Artículos de seguridad
  • Botiquín o kit de primeros auxilios e instrucciones
  • Extintor de incendios
  • Radio de pilas
  • Linternas
  • Pilas de repuesto
  • Sacos de dormir o mantas adicionales
  • Suministros para que el agua potable se pueda beber (como pastillas de yodo o cloro)
Productos para la higiene personal
  • Desinfectante de manos
  • Toallitas húmedas para limpieza (como toallitas húmedas para bebé) en caso de que no tenga agua limpia
  • Jabón
  • Pasta de dientes
  • Tampones y toallas higiénicas
  • Pañales

A las personas se les aconseja usar zapatos para evitar heridas de los escombros de la tormenta, además estar atento a las líneas de alta tensión que estén caídas y tener cuidado con los animales silvestres que resulten desplazados.

Además, se recomienda tener un kit de emergencia que contenga: suplementos extra de medicamentos necesarios, oxígeno extra en caso de que sea necesario, vendas adhesivas, repelente de mosquitos, crema antiquemaduras, aspirinas, alcohol antiséptico, peróxido de hidrógeno.

2. Información importante

Durante los huracanes es posible que la luz se vaya y los teléfonos celulares se descarguen completamente. Por lo anterior, es necesario que hagas una lista con los contactos más importantes y de emergencia.

3. Plan de evacuación

Asegúrate de tener un plan de evacuación claro y familiarízate con él por si es necesario dejar tu hogar por cuenta de la emergencia.

Estas son otras recomendaciones que debes incluir en tu plan, según los CDC:

  • Anota los números de teléfono de emergencia y mantenlos cerca de cada teléfono y guárdalos en tu celular
  • Compra un extintor de incendios y dile a tu familia dónde está y cómo usarlo
  • Averigua dónde está el refugio más cercano y cuáles son las diferentes rutas que puedes tomar para llegar a él en caso de que debas evacuar
4. Prepara tu casa

Antes de que el huracán toque tierra y toque todo lo que esté a su paso, es necesario que prepares tu casa asegurando puertas y ventanas, y si tienes protectores contra huracanes, asegúrate de saber dónde están.

Asegura objetos que puedan servir como posibles ‘misiles’ durante el huracán para evitar resultar herido.

5. Si hay que evacuar

Nunca debes ignorar una orden de evacuación, por más que pienses que tu casa puede resistirlo o quieras cuidar tu propiedad, no vale la pena arriesgarla vida por hacerlo.

Estos son los pasos que debes seguir si hay esa orden, dicen los CDC:

  • Lleva solo lo necesario: celular, medicamentos, documentos de identificación y dinero en efectivo
  • Asegúrate de tener un kit de emergencia en el automóvil
  • Si tienes tiempo, cierra el suministro de gas, electricidad y agua y desenchufa todos los aparatos eléctricos.
  • Conduce por las calles indicadas por los servicios de emergencia

Fuente: cnnespanol.cnn.com

Plan LEA celebra su vigésimo octavo aniversario

Por: Carolina Jiménez 

Durante su vigésimo octavo aniversario, Plan LEA ha cumplido su objetivo principal que consiste en estimular la lectura y el aprendizaje significativo a través del uso del periódico como herramienta educativa. Así como su metodología de permitir a los docentes utilizar el periódico como libro de texto adicional y como valioso instrumento para emplearse en todas las asignaturas y niveles de enseñanza.

Como programa Prensa Escuela que contribuye a la educación de las problemáticas que afectan a la sociedad dominicana, Plan LEA, durante sus últimos dos años de entrega y dedicación, celebra sus aniversarios con una conferencia sobre un tema en específico que aporte a los conocimientos de docentes, estudiantes, familias y público en general.

En esta ocasión, el tema elegido surgió desde la perspectiva del dolor, la angustia y la impotencia que viven muchos hogares dominicanos, porque uno de sus niños es objeto de acoso en el lugar que se considera como su segundo hogar: la escuela. Convirtiéndolo en esta situación en una víctima de bullying.

Para desarrollar el tema con la profesionalidad que amerita, Plan LEA, con motivo a su vigésimo octavo aniversario, organizó la conferencia “El Efecto Mariposa en el Bullying” que tuvo como expositora a la magister psicopedagoga Emma Carolina Fernández, quien destacó que: “estudios afirman que el 90 por ciento de los niños de cuarto a octavo grado han sido acosados en algún momento, mientras que los de sexto a octavo grado viven el bullying con una mayor frecuencia”. Dan Olweus, científico sueco, describe el bullying con tres criterios esenciales: conducta con intención agresiva y negativa; conducta repetida y desequilibrio de fuerzas.

La palabras de bienvenida estuvieron a cargo de Rosario Vásquez, encargada de Plan LEA, quien agradeció la presencia de invitados especiales, docentes, centros educativos y público en general, destacando la colaboración del equipo encargado de la actividad.
“Como programa Prensa Escuela que hace su aporte al desarrollo de la educación dominicana, proponiendo la lectura del aprendizaje significativo, nos proponemos ofrecer contenidos de calidad para el reforzamiento de las siete (7) competencias curriculares del sistema educativo dominicano”, enfatizó Vásquez.

Por su parte, el director de Listín Diario, Miguel Franjul, expresó su opinión sobre el fenómeno “bullying” y las consecuencias que este puede tener para la sociedad. Franjul mencionó dentro de su discurso el impactante acontecimiento producido en San Francisco de Macorís donde una niña de 16 años fue asesinada, con cinco meses de embarazo, por su pareja sentimental.

Un momento emotivo durante la conferencia, fue la posibilidad de que los espectadores pudieran visualizar y escuchar el testimonio de Gabriela Álvarez, una joven que desde corta edad sufrió acoso escolar en su colegio y que actualmente, a sus 19 años, es fundadora de la Fundación ACME (Acciona Contra el Maltrato Escolar).

“El bullying, maltrato o acoso escolar es un fenómeno que ha afectado a miles de estudiantes en diferentes sociedades del mundo. Se trata de un problema que ha venido tomando notoriedad por el daño que provoca a quien lo sufre. Lesiona la autoestima, el índice en el aprendizaje, el rendimiento escolar, provoca ausentismo y sufrimiento psicológico”. Es la definición de Álvarez dentro de su libro “Entre los 15 y los 16”.

El ambiente de la conferencia estuvo cargado de atención y alegría por parte de los docentes, directivos, instituciones, estudiantes, familias y público en general que se citó en el Auditórium Pabellón de la Fama del Centro Olímpico.

La magister compartió con la audiencia la historia de un señor que le entregó una mariposa azul a una niña dentro de una caja pequeña, y a la interrogante de esta sobre si la mariposa permanecía con vida, dejó la reflexión de que “está en tus manos si la mariposa azul vive o no”.

Uno de los temas principales que introdujo la magister fue el de la autoestima, para crear en los padres y maestros un compromiso con los educandos “las personas que están a cargo de los niños necesitan darse cuenta que la autoestima positiva es un requisito necesario y al mismo tiempo el resultado del éxito social y académico”.

Una vez más se hace visible la contribución a la educación por parte de Plan LEA, quien destaca el apoyo de Grupo Mejía Arcalá, Programa Progresando con Solidaridad (PROSOLIS), Instituto Superior de Formación Docente (ISFODOSU), Instituto Nacional de Formación y Capacitación del Magisterio (INAFOCAM). Así como la colaboración especial de Plan International y la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD).

Gestión Preventiva

¿Qué es un huracán?

Se define como un fenómeno meteorológico de la atmósfera baja, que puede describirse como un gigantesco remolino en forma de embudo. Puede alcanzar un diámetro de cerca de 1000 km y una altura de 10 km. Produce vientos con velocidades superiores a los 200 km/hora y con ráfagas de hasta 400 km/hora, trayendo consigo fuertes lluvias.  El territorio costarricense nunca ha recibido el impacto directo de un huracán.  Los daños reportados en nuestro país son a consecuencia indirecta de este fenómeno hidrometeorológico.

Qué hacer en caso de huracán? ¿Cómo nos preparamos?
  • Elaboremos juntos el plan familiar de emergencias. Es sencillo y puede salvar la vida de nuestra familia.
  • Con los miembros de la familia preparemos el maletín para emergencias, con alimentos no perecederos, radio, foco, documentos personales, medicinas y protectores para cubrir la nariz.
  • Acudamos a las autoridades locales para saber si la zona en que vivimos está expuesta a este tipo de riesgos.
  • Prestemos atención a los informes oficiales de radio, televisión y prensa escrita.
  • Seleccionemos cuidadosamente las zonas de mayor seguridad.
  • Aseguremos las puertas y ventanas con soportes adicionales de hierro, que resistan el golpe de fuertes vientos.
  • Aseguremos los vidrios de las ventanas con cinta o papel adhesivo especial para evitar que alguien resulte herido.
  • Analicemos las probabilidades de tener que evacuar el hogar.
  • Cortemos las ramas de los árboles que podría desprenderse y causar daño.
  • Almacenemos alimentos enlatados (atún, frijoles, sardinas, leche) que no necesiten refrigeración y agua purificada o hervida en envases con tapa.
  • Tengamos a mano una radio y linterna de pilas con repuestos necesarios.
  • Mantengamos un botiquín de primeros auxilios.
  • Si la CNE recomienda evacuar el área y/o la casa donde vivimos. NO LO PENSEMOS, HAGÁMOSLO!, esta recomendación se basa en el conocimiento de peligrosidad del huracán.
  • Mantengamos la calma y tranquilicemos a los familiares. Una persona alterada puede cometer muchos errores.
Tipos de Huracanes

TIPO

CARACTERÍSTICAS

Depresión Tropical

Grupo de tormentas que se organizan con vientos de hasta 63 KM/hora; se designa como tal cuando aparece una baja presión y hay circulación de viento en el centro del grupo de tormentas.

Tormenta Tropical

Depresión que se intensifica hasta desarrollar vientos de entre 63 a 117 KM/hora. En esta fase es cuando se le asigna un nombre y el movimiento de los vientos se hace más circular.

Huracán

Con la baja de presión continua, la tormenta tropical se convierte en Huracán con vientos de 118 KM/hora.

1

Vientos de entre 118 y 153 KM/hora

2

Vientos de entre 154 y 177 KM/hora

3 (*)

Vientos de entre 178 y 209 KM/hora

4 (*)

Vientos de entre 210 y 249 KM/hora

5 (*)

Vientos de más de 250 KM/hora

Respondamos a tiempo
  • Mantengamos desconectados el gas, la luz y el agua hasta asegurarse de que no haya fugas ni peligro de un corto circuito.
  • Trasladémonos a los sitios de seguridad elegidos como, edificaciones sólidamente construidas, sótanos o túneles.
  • Evitemos estar cerca de puertas y ventanas, donde haya vidrios o espacios descubiertos.
  • Tengamos a mano la reserva de agua potable.
  • Tengamos a mano el botiquín de primeros auxilios.
  • Desconectemos los interruptores de electricidad y gas.
  • Tengamos al alcance una radio encendida para recibir información e instrucciones de fuentes oficiales y una linterna.
  • Tengamos a mano ropa abrigadora e impermeable.
  • Vigilemos constantemente el nivel del agua cercano a la casa.
  • No encendamos velas; usemos lámparas de baterías.
  • Si el viento abre una puerta o ventana, no avancemos hacia ella en forma frontal.
  • No salgamos hasta que las autoridades indiquen que terminó el peligro.
Después:
  • Conservemos la calma.
  • Sigamos las instrucciones transmitidas por las autoridades a través de los medios de comunicación.
  • Si hay heridos reportémoslo inmediatamente AL 9-1-1.
  • Cuidemos que los alimentos estén limpios. No comamos nada crudo ni de dudosa procedencia.
  • Consumamos el agua potable que almacenamos o hierva la que va a tomar.
  • Revisemos cuidadosamente la casa y verifiquemos que no haya peligro.
  • Si la casa no sufrió daños permanezcamos allí.
  • Aseguremos que los aparatos eléctricos estén secos antes de conectarlos.
  • Usemos el teléfono sólo para reportar emergencias.
  • Si nuestra vivienda está en la zona afectada, no debemos regresar a ella hasta que las autoridades lo indiquen.
  • Eliminemos el agua estancada para evitar plagas de mosquitos.

Fuente: cne.go.cr

Descubre cómo este profesor consiguió eliminar los embarazos adolescentes

En un colegio de Bogotá en el que los embarazos eran tan habituales que, nada más y nada menos, 70 niñas daban a luz cada año, el profesor Luis Miguel Bermúdez consiguió reducirlos hasta eliminarlos por completo. ¿Cómo? Gracias al diseño de un currículo de educación sexual.

Este “profesor del sexo” era más que necesario y no solo en ese colegio. La situación no es excepcional dentro del país. En Colombia, 1 de cada 3 adolescentes es madre antes de cumplir 19 años. A este escalofriante dato se suma la difícil situación que viven todas estas chicas, obligadas en su mayoría a dejar los estudios, con todo lo que eso conlleva. Según UNICEF, el embarazo adolescente “está asociado con la violencia de género en su sentido más amplio: violencia física, simbólica, psicológica y económica”.

Para adentrarnos más en lo que consiste el currículo del profesor Bermúdez y cómo llegó al mismo, leamos esta entrevista realizada por el diario El Espectador:

P: ¿Cómo ideó este exitoso currículo?

R: Había leído muchísimo, pero me parecía que iba por el mismo camino que todos habían repetido. Por ese tiempo conocí a Fulanito, que estaba en quinto. Él jugaba cauchito (lo que entendemos en España como jugar a la goma) en los descansos y los niños se concentraban a verlo.

Al año siguiente, Fulanito pasó a sexto y en su primer día de recreo se acercó a un grupo de niñas que jugaba cauchito. Él les pidió que lo dejaran saltar, pero ellas y los que estaban concentrados alrededor soltaron la risa: “Ay, severa flor, no ve que esto es un juego de niñas, ¿usted es una niña? Cuidado se le ve la falda, qué gay”. Desde ese día lo llamaron el marica.

 Ese tipo de acoso es una situación diaria en las escuelas, ¿qué fue lo determinante?
Al niño le pusieron esta etiqueta de gay y se pasó el resto de los años tratando de quitársela. Ahí descubrí que en el cambio de primaria a bachillerato ese miedo a que te señalen hace que los niños intenten librarse de la discriminación a través de dos cosas: con violencia y con sexo. En octavo Fulanito embarazó a una niña.

Allí empecé a sospechar que la violencia de género y hostigamiento por orientación sexual no solo afectan a las mujeres y a la población LGBTI, sino que son dispositivos de control de la sociedad para mantener los sexos. Esa fue mi epifanía y la hipótesis de la tesis de mi doctorado en educación.

¿Cómo probó su hipótesis?

Por ese entonces se había suicidado Sergio Urrego, así que analizamos con los estudiantes de décimo y once las noticias sobre su muerte y los comentarios de la gente. El 90 % de opiniones eran negativas. Del mismo modo, revisamos las noticias del número de embarazos adolescentes en el distrito y los comentarios también eran negativos.

Luego, les pregunté si sus papás pensaban lo mismo, y todos lo negaron. Las niñas alegaban que sus mamás les decían que eran sus mejores amigas, que en ellas podían confiar; otros decían que les daba terror hablar con los padres. Así que les propuse que fueran responsables con su cuerpo para evitar los embarazos, es decir, no que dejaran de tener relaciones, sino que las tuvieran con un método. Les expliqué cómo hacer un diario de campo y les di la tarea de conseguir un método anticonceptivo durante dos semanas, registrándolo todo.

¿Qué arrojaron los resultados?

Que hay unos imaginarios culturales que impiden a los chicos hacerse responsables de sus cuerpos. Muchas no fueron capaces de decirles a los papás, otros ahorraron de las onces para comprar el anticonceptivo, niñas que les contaron la tarea a las madres terminaron regañadas, las abofetearon, les dijeron que eran unas calenturientas, unas prostitutas. El día que socializamos los resultados, que eran anónimos, las niñas empezaron a llorar en cadena.

Y hay más, no solo fue en la casa. La señora de la droguería les echó un sermón, una pidió la cita en la EPS y le dijeron que no la atendían sin sus padres. Mientras que con los hombres encontramos que pasaba otra cosa: el machismo.

¿Cómo explicaría esa diferencia entre géneros?

En mi contexto encontramos que hay un miedo social a que la niña pierda su virginidad porque repite la historia de su madre y un miedo latente a que el niño no tenga relaciones rápido porque se vuelve homosexual. Allá, en Suba-Rincón, las familias les temen a esos dos escenarios, porque a las mujeres las juzgan con la única función que les dan en la vida: ser madre. El embarazo adolescente y la homosexualidad son las maneras públicas de decirle a la sociedad que fracasó.

¿Por qué se da el embarazo adolescente?

Hay una cuestión inconsciente de las niñas de quedar embarazadas y de aceptarlo de alguna manera, porque la cultura les dice que eso es una tragedia, pero a la misma vez les dice que es normal. A mis niñas sus mamás les decían que ellas querían que estudiaran, que fueran a la universidad, que no cometieran los mismos errores que ellas habían cometido.

Una vez les pregunté si las mandaban a hacer comida, si alguna vez se les había quemado el arroz. Ellas decían que sí y que las regañaban porque si seguían quemando el arroz no iba a conseguir marido. Y eso no es ningún chiste, ahí meto a Sigmund Freud, ese es el horizonte de lo que tu familia en realidad quiere de ti. El problema es que quedan en embarazo y es doloroso para las niñas porque ya les quitan la atención, las dejan salir; mientras ellas añoran su virginidad porque las cuidaban.

¿Qué es una mujer empoderada?

Cuando mis niñas empezaron a visibilizar las violencias de género se negaron a hacer el arroz, comenzaron los problemas en las casas, muchas cosas de sus padres les parecieron ofensivas. Supe que se habían empoderado cuando les empezaron a decir locas o hippies en las casas, que no iban a conseguir marido y que por culpa de las clases de sexualidad se iban a quedar solteronas.

Desde su experiencia, ¿cómo podría explicar el feminicidio?

Es la consecuencia de esa educación violenta que recibió el hombre, especialmente de las mujeres. La primera formación se da en la familia y después en la escuela, estos dos escenarios son dirigidos casi siempre por mujeres. Durante esa época, el niño o niña aprende a ser violento. Mis niños dicen que las cantaletas permanentes de sus mamás son más hirientes que la pela que les da el papá, cada tanto.

Mi hipótesis sobre el feminicidio es que tú, como hombre, o incluso como mujer, devuelves toda esa violencia al crecer. Por eso, Suba es una de las localidades con mayor feminicidio en Bogotá, es un sector donde las familias que son monoparentales, y muchas veces las mamás por soslayar todas esas problemáticas y responsabilidades, violentan a sus hijos, lo que hace que ellos crezcan con una figura tanto de amor como también con una figura que tanto los ha violentado.

Usted habla de unas figuras hegemónicas, ¿cuáles son?

En las mujeres, la princesa Disney, blanca, mona; entonces que la manzanilla, que las góticas para que no se le oscurezcan los ojos. Si lo nota, todo eso son complejos: de blanqueamiento, de violencias coloniales. Y todos nos preocupamos así estemos bien alejados del estereotipo, peleamos y sufrimos por parecernos lo más posible a ese modelo hegemónico y en ese proceso, sufrimos, nos excluimos y nos excluyen.

En la escuela, esos son los principales motivos de violencia. Ahí es donde nosotros mediamos diariamente, en cada cosa que va apareciendo.

¿Cuál es papel de los métodos anticonceptivos en la sociedad? 

Nosotros hicimos una revisión a toda la publicidad de los métodos anticonceptivos preguntándonos por qué en Europa funcionaban. Claro, todos los comerciales de Norteamérica y Europa son sobre el placer, el placer, el placer. Mientras que la publicidad hecha para Lationamérica es protégete del embarazo, y protégete de las enfermedades, y protégete. Entendimos que nuestro enfoque no era centrado en la prevención, que teníamos que educar a través de la vivencia del ser humano en la sexualidad, es decir, el placer.

¿Qué es la ideología de género? 

Eso desde la academía no existía. Se lo vinieron a inventar para tergiversar la política de equidad de género en las escuelas en contra del plebiscito. Pero nosotros lo tomamos como algo que siempre ha estado: si tú eres mujer debes usar vestido rosa, ser delicada, dulce, cabello largo, ser débil y si no eres así; eres la marimacha, eres la lesbiana. Y si eres un hombre macho violento, debes ser desordenado, competitivo y, si no, usted es un maricón.

Otra cosa es equidad de género, ni siquiera igualdad, porque eso de igualdad es equiparar a hombres y mujeres en el mismo lugar y eso es como aceptar que no hay diferencias. La equidad es que tengamos la misma posición en el derecho.

¿Cómo afecta la violencia de género en las escuelas? 

En la escuela esas equidades de género se manifiestan distinto que en la vida adulta. En la vida adulta la culpa es mucho del hombre. Y no, tú no puedes culpar a un niño porque lo están educando de una manera machista. De hecho, en la adolescencia sufren esa violencia por igual. Incluso, a veces, en octavo la violencia de género ataca más a los varones, por eso se vuelven más violentos. Como las niñas llegan más rápido a la etapa de desarrollo, ellas empiezan a burlarse de sus compañeritos: les dicen que son feos, que son inmundos, así, de una manera mordaz. Y uno ve cómo el niño se desquita en décimo. No lo hace racionalmente, pero le hace lo mismo a la mujer.

¿Por qué es tan difícil romper el status quo?

Por nuestra herencia hispano católica que puso en nuestra cultura una crianza marianista hacia la mujer. Eso hizo una construcción de feminidad en Latinoamérica que excluye a todas las que se salen de nuestro estereotipo. Y en esa exclusión se refugian las violencias. Por ejemplo, ¿cuántas veces no se les enseña a las niñas que la primera relación sexual es sublime? ¿Y usted cree que para la mayoría de las mujeres su primera relación sexual fue placentera? ¿Con qué punto de comparación? No, eso es violento.

Para un hombre adulto hay más privilegios en cuanto al machismo. Sin embargo, en la adolescencia los niños debemos pasar por violencia y relaciones sexuales que no deseábamos. Todos creen que en la adolescencia queremos tener relaciones sexuales y nadie sabe de las inseguridades que tienen. Uno es inseguro, busca la relación sexual para reforzar la hombría frente a la orientación sexual, tienen la curiosidad, pero le temen.

Sin embargo, si un currículo oculto del machismo logró hacer toda una sociedad machista, si alguien se propone hacer un currículo que tenga las mismas estrategias para acabarlo, lo puede lograr.

Fuente: muhimu.es