Consejos para cuidar el Planeta

Cuidemos el Planeta

Es muy importante que todos tomemos conciencia de la importancia que tiene cuidar nuestro planeta y nuestros recursos

Utiliza Menos Agua
  1. Ahorra agua siempre que puedas
  2. Siempre que puedas, recolecta y reutiliza el agua
  3. Mantén cerrado el grifo mientras no necesites el agua que sale para no desperdiciar el agua
  4. Riega por la mañana o bien tarde para que el agua no se evapore enseguida.
Ahorra Energía Eléctrica
  1. Apaga las luces
  2. Utiliza bombillas de bajo consumo
  3. Evita utilizar electrodomésticos y energía innecesariamente
  4. Usa menos el aire acodiciando, los calentadores eléctricos y la calefacción
  5. Desconecta los aparatos eléctricos y los electrodomésticos
  6. Aprovechar la luz natural
Contamina Menos
  1. Utiliza menos el coche
  2. Siempre que puedas, utiliza el transporte público
  3. Ahorra combustible
  4. Gasta menos gas
Recicla todo lo que puedas
  1. Cuida y reutiliza las hojas de papel
  2. Recicla tu basura y todo lo que puedas
  3. Separa la basura
  4. Compra productos reciclados
  5. Evita usar recipientes de aluminio y de plástico
Genera menos desperdicios
  1. Utiliza pilas recargables
  2. Evita usar productos desechables
  3. Si tienes que comprar botellas desechables, compra botellas más grandes
  4. Evitar utilizar bolsas de plástico cuando puedas utilizar otras
Otros consejos
  1. Evita comprar y usar aerosoles
  2. Planta un árbol
  3. No tires papeles ni residuos en la calle
  4. No tires el aceite que no sirva por las cañerías

Fuente: cuidarelplaneta.wordpress.com

El valor de enseñar a los niños a decir “por favor”, “gracias” o “buenos días”

Debemos enseñar a los niños que las palabras por favor y gracias les pueden abrir muchas puertas, y que el respeto a los que les rodean es fundamental para ser igualmente respetados.

El valor de dar las “gracias”, de tratar con respeto el alma del otro, el hacer uso del “por favor” en nuestras demandas o interacciones con aquellos que nos rodean es un acto de nobleza que merece la pena transmitir a los más pequeños.

Es muy posible que tú mismo seas “de esa generación”, de aquella a la que le enseñaron con firmeza que a las personas se les respeta, y que es necesario tratar con cariño para, a su vez, ser tratado también con reconocimiento.

Es esencial fomentar también este tipo de costumbres en nuestros hijos para que en su día a día no solo den ejemplo, sino que propicien entornos sociales más respetuosos y poder crear así, un mañana más íntegro.

El poder de dar las gracias, un acto que transmitir a nuestros hijos

Dar las gracias, decir buenos días o pedir las cosas por favor no es solo un acto de cortesía.

Lo creamos o no, es una forma de conseguir que nuestros niños piensen y pasen de ese egocentrismo habitual de la infancia temprana a ese reconocimiento del otro y de sus necesidades. Algo que debe acontecer ya a partir de los 6 años.

El desarrollo moral en los niños

Uno de los autores más conocidos a la hora de hablar del desarrollo moral de los niños fue sin duda Lawrence Kohlberg.

Cabe decir, eso sí, que pueden existir muchas diferencias de niño a niño, e incluso de hermano a hermano, pero lo habitual es seguir este desarrollo en lo que se refiere a la toma de conciencia del respeto, de las normas y el reconocimiento del otro.

  • Durante la primera infancia, entre los 2 y los 5 años, el niño se rige solo por los premios y los castigos. Entiende que hay normas impuestas que hay que obedecer para ganar afecto y para evitar posibles regañinas o castigos.
  • En la segunda infancia acontece, sin duda, la edad de oro. Entre los 6 y los 9 años se deja a un lado ese egocentrismo individualista de forma gradual.
 De modo que, entre los 8 o los 10 años, el niño ya es capaz de entender ese bien común, ese respeto que ofrecer a los demás y que revierte en uno mismo.
  • Es habitual que en estas edades salgan en defensa de sus amigos, de sus hermanos, que tomen conciencia no solo de lo que es justo de forma individual.

Poco a poco, y más llegada ya la adolescencia, desarrollarán una “justicia propia”, siendo críticos ya ante determinadas cosas que consideran poco respetuosas o injustas.

Gestos de cortesía para permitirles conectar mejor con el mundo

Cuando alguien ofrece a un niño de cuatro años un regalo, es común que los padres le indiquen aquello de “¿Qué se dice ahora?”, a lo cual, el niño, casi a regañadientes y en voz baja, diga eso otro de “Gracias”.

  • No importa si hemos de repetírselo muchas veces: llegará un momento en que no solo lo automatice, sino que se dé cuenta de lo que consigue.
  • Cuando pide “por favor” las cosas en clase, puede descubrir que un compañero se las ofrece con una sonrisa. A su vez, al decir “gracias”, el otro niño le responderá con agrado.

Todo ello propicia poderosas conexiones basadas en las emociones positivas.

  • Este tránsito entre dar las gracias de forma obligada hasta que el propio niño lo hace con espontaneidad y con agrado es un proceso maravilloso que revertirá en su vida.

Porque los gestos positivos ofrecen calidez, y tratar con respeto a los demás hace las cosas más fáciles.

Fuente: mejorconsalud.com

La educación es para siempre

Por: Carolina Jiménez 

Vivimos en una sociedad donde nos abrumamos por las circunstancias que se nos presentan; pérdidas económicas, preocupaciones, conflictos en el trabajo e incluso, en nuestros propios hogares. Sin embargo, más allá de esta serie de problemáticas, nos olvidamos de aquello que realmente tiene valor, como por ejemplo, escuchar a los hijos cuando nos quieren hablar de lo que sienten, de lo que quieren o más simple, de lo que sueñan ser en un futuro.

Inicia un nuevo año escolar, ¿Le has preguntado a tu hijo si tiene nuevas expectativas? ¿Has estado presente en el valioso momento de llevarlo a la escuela en su primer día? Son interrogantes que quizás no han sido planteadas en nuestras mentes, pero es importante saber que así como las escuelas se preparan para recibir a sus estudiantes, estos llegan a las clases con múltiples expectativas que debes conocer para ayudarlo en su rendimiento escolar.

Es el caso de Jefferson, un niño de 11 años de edad que forma parte de un grupo de estudiantes que asiste a la Escuela Basilio Frías, ubicada en el sector Mata de Palma, San Antonio de Guerra.

“Quiero regresar a la escuela, porque en ella me enseñan muchas cosas; cómo aprender a escribir, leer y  multiplicar. Mis padres me dicen que debo estudiar para tener un mejor mañana”. Con timidez y una mirada inevitable de apreciar por el brillo en sus ojos, contestó a la interrogante sobre cuál es su proyección para el nuevo año escolar.

Al igual que maestros y estudiantes, los padres juegan un papel importante para aportar en el buen rendimiento escolar de sus hijos. Son los responsables de que estos cada día asistan a la escuela con el entusiasmo de aprender y de ser en el futuro grandes profesionales.

Altagracia Hidalgo, maestra de primer  grado, afirma que el 50% de los padres se han acercado a la escuela para manifestar su motivación, sin embargo, otros han expresado que aunque no estén preparados económicamente para comprar todos los útiles escolares, mandarán a sus hijos con lo que tengan. En cuanto a la importancia de la educación, Hidalgo agregó que: “la educación rompe todas las barreras, sin ella nada es posible, porque todo lo que se aprende se utiliza a diario en nuestras vidas”.

Es cierto que para la educación no hay límites ni tiempos, sino dedicación e interés. Así lo demuestra un estudiante de la Escuela Basilio Frías, quien sin revelar su nombre expresó que a pesar de estar en séptimo grado con 15 años, no abandonará la escuela.

“Estoy en séptimo grado porque faltaba mucho a clases. Yo les recomiendo a los niños que eviten las faltas, porque se pueden atrasar. Mis padres me dicen que no deje la escuela, que siga adelante”, manifestó el estudiante. Cabe destacar que su esfuerzo lo ha convertido en un estudiante meritorio, destacándose por sus altas calificaciones.

Por su parte, Morelia Ventura, estudiante meritoria de la Escuela Básica Apolinar Concepción de la Comunidad de La Granja, contó que para lograr el éxito en sus estudios realiza las tareas asignadas y que se siente orgullosa de sí misma. “Mis padres me dicen que confían en mí y que aunque no logre ser meritoria todo el tiempo, ellos siempre van a estar orgullosos”.

Un nuevo año escolar inicia y finaliza, pero la educación debe ser continua en todas las etapas de la vida: desde la niñez hasta siempre.

 

El valor de enseñar a los niños a decir “por favor”, “gracias” o “buenos días”

Debemos enseñar a los niños que las palabras por favor y gracias les pueden abrir muchas puertas, y que el respeto a los que les rodean es fundamental para ser igualmente respetados.

El valor de dar las “gracias”, de tratar con respeto el alma del otro, el hacer uso del “por favor” en nuestras demandas o interacciones con aquellos que nos rodean es un acto de nobleza que merece la pena transmitir a los más pequeños.

Es muy posible que tú mismo seas “de esa generación”, de aquella a la que le enseñaron con firmeza que a las personas se les respeta, y que es necesario tratar con cariño para, a su vez, ser tratado también con reconocimiento.

Es esencial fomentar también este tipo de costumbres en nuestros hijos para que en su día a día no solo den ejemplo, sino que propicien entornos sociales más respetuosos y poder crear así, un mañana más íntegro.

 Porque, lo creamos o no, pequeños gestos crean universos enteros. Te invitamos a reflexionar sobre ello.
El poder de dar las gracias, un acto que transmitir a nuestros hijos

Dar las gracias, decir buenos días o pedir las cosas por favor no es solo un acto de cortesía.

Lo creamos o no, es una forma de conseguir que nuestros niños piensen y pasen de ese egocentrismo habitual de la infancia temprana a ese reconocimiento del otro y de sus necesidades. Algo que debe acontecer ya a partir de los 6 años.

El desarrollo moral en los niños

Uno de los autores más conocidos a la hora de hablar del desarrollo moral de los niños fue sin duda Lawrence Kohlberg.

Cabe decir, eso sí, que pueden existir muchas diferencias de niño a niño, e incluso de hermano a hermano, pero lo habitual es seguir este desarrollo en lo que se refiere a la toma de conciencia del respeto, de las normas y el reconocimiento del otro.

  • Durante la primera infancia, entre los 2 y los 5 años, el niño se rige solo por los premios y los castigos. Entiende que hay normas impuestas que hay que obedecer para ganar afecto y para evitar posibles regañinas o castigos.
  • En la segunda infancia acontece, sin duda, la edad de oro. Entre los 6 y los 9 años se deja a un lado ese egocentrismo individualista de forma gradual.
 De modo que, entre los 8 o los 10 años, el niño ya es capaz de entender ese bien común, ese respeto que ofrecer a los demás y que revierte en uno mismo.
  • Es habitual que en estas edades salgan en defensa de sus amigos, de sus hermanos, que tomen conciencia no solo de lo que es justo de forma individual.

Poco a poco, y más llegada ya la adolescencia, desarrollarán una “justicia propia”, siendo críticos ya ante determinadas cosas que consideran poco respetuosas o injustas.

Gestos de cortesía para permitirles conectar mejor con el mundo

Cuando alguien ofrece a un niño de cuatro años un regalo, es común que los padres le indiquen aquello de “¿Qué se dice ahora?”, a lo cual, el niño, casi a regañadientes y en voz baja, diga eso otro de “Gracias”.

  • No importa si hemos de repetírselo muchas veces: llegará un momento en que no solo lo automatice, sino que se dé cuenta de lo que consigue.
  • Cuando pide “por favor” las cosas en clase, puede descubrir que un compañero se las ofrece con una sonrisa. A su vez, al decir “gracias”, el otro niño le responderá con agrado.

Todo ello propicia poderosas conexiones basadas en las emociones positivas.

  • Este tránsito entre dar las gracias de forma obligada hasta que el propio niño lo hace con espontaneidad y con agrado es un proceso maravilloso que revertirá en su vida.

Porque los gestos positivos ofrecen calidez, y tratar con respeto a los demás hace las cosas más fáciles.

Fuente: mejorconsalud.com

¿Qué es la cortesía?

La cortesía como valor ético moral debe tenerse presente en los modos de actuación de los estudiantes, profesores y población en general.

Generalidades

La cortesía es universal: en todas las sociedades se constata la existencia de comportamientos de urbanidad que permiten mantener un mínimo de armonía entre los interactuantes.

” Se define la cortesía como un conjunto de normas que señalan cómo debe ser el comportamiento de las personas en la sociedad donde se desenvuelven, estas normas se manifiestan por medio de gustos, expresiones verbales propias de cada cultura, permitiendo así un relación basada en la cordialidad, el respeto y toda clase de manifestaciones que conlleven a evitar el conflicto”.

Hernández Alegría, 2011
Tipos de Cortesía

Los sociólogos Penélope Brown y Stephen Levinson identificaron dos clases de cortesía, derivando del concepto de Erving Goffman de la cara:

Cortesía negativa: Haciendo una petición menos transgresora, por ejemplo si a usted no le importa… o si no es demasiada molestia…; respeta el derecho de una persona de actuar libremente. Significa deferencia. Hay un mayor uso de elementos indirectos del discurso. Cortesía positiva: Busca establecer una relación positiva entre las dos partes; respeta la necesidad de una persona de gustar y de ser entendido. Los elementos directos del discurso, los juramentos y las máximas de Paul Grice se pueden considerar aspectos de la cortesía positiva porque:

  1. demuestran el conocimiento de que la relación es bastante fuerte para hacer frente a lo que normalmente sería considerado descortés (en la comprensión popular del término)
  2. articulan un conocimiento de los valores de la otra persona, que satisface el deseo de la persona de ser aceptado.
Manifestaciones del valor cortesía

Son varias las manifestaciones de este valor, que se expresan de manera cotidiana en las relaciones humanas, estas son: sencillez, amistad, sinceridad, voluntad, sensibilidad, compasión, desprendimiento, etc. A continuación se presentan definiciones de algunas manifestaciones antes mencionadas.

  • Sencillez: La sencillez: es un estilo desprovisto de artificios, moderación en las relaciones interpersonales, con gran sentido de humildad, sin que decrezca el médico, sino que lo eleve, no creerse por encima de los demás.
  • Amistad: La amistad es un valor universal. Convicciones sentimientos, gustos, aficciones, opiniones, ideas políticas, creencias, religión son algunas cosas en común que pueden hacer que nos hagamos amigos de alguien.
  • Sinceridad: Es decir siempre la verdad. , es un valor que caracteriza las personas por su actitud congruente que mantiene en cada momento, basada en la veracidad de sus palabras y acciones.
  • Voluntad: Es la capacidad de los seres humanos que nos mueve a hacer cosas de manera intencional, por encima de las dificultades, los contratiempos y estado de ánimo.
  • Compasión: La compasión se enfoca en descubrir a las personas, sus necesidades y padecimientos, con una actitud permanente de servicio.
  • Desprendimiento: El valor de desprendimiento nos enseñará a poner el corazón en las personas, y no en las cosas materiales. En cualquier situación debemos erradicar nuestro egoísmo e indiferencia para colaborar en el bienestar de los demás, no importa si es mucho o poco lo que hacemos y aportamos, lo importante es tener la conciencia de ofrecer algo de aportar.

El valor cortesía tiene gran importancia en el comportamiento y las relaciones humanas, comportamiento humano de buena manera; en la mejor expresión es el uso práctico de las buenas maneras. Es un fenómeno cultural definido. Es esencial buscar el mejoramiento de estas relaciones porque la meta de la cortesía es hacer que todos se respeten, tengan una cultura de paz en aras de lograr del bienestar y clima de satisfacción entre las personas.

Fuente: ecured.cu

Compatía. La solución para enfrentarte a personas enojadas

Hoy vengo a hablarte de emociones. Hoy vengo a hablarte del término compatía. Se trata de una palabra que no aparece en el diccionario y que fue acuñada en su momento por uno de las mayores especialistas que existen sobre la resiliencia. Se trata del educador Al Siebert. En esta entrada me propongo enseñarte qué es y para qué sirve la compatía y cómo puede ayudarte cuando tengas que enfrentarte a una persona enojada. Además, el artículo te propondrá una serie de pautas para gestionar debidamente ese enfrentamiento que puedas tener con la persona enojada o enfadada contigo. Así que no te entretengo más y paso a enseñarte qué se entiende por compatía. ¿Me acompañas?

¿Qué es la compatía? ¿Cuál es la finalidad de la compatía?

Tal y como he dicho en la introducción a este artículo, la compatía es una palabra acuñada por Al Siebert que vendría a ser el resultado de unir estas dos palabras: compasión y empatía.

Al Siebert decidió crear este término para dar respuesta a situaciones en las que como persona requieres de una fortaleza emocional significativa y una inteligencia emocional considerable para escuchar y comprender a las personas que están enojadas o molestas contigo.

Por tanto, la compatía tiene como finalidad poder resolver aquellos conflictos que te suceden con personas que están enfadadas contigo por alguna razón. La compatía puede serte de gran utilidad porque, proyectándola hacia esas personas que están enojadas contigo, serás capaz de comprenderlas mejor, tendrás mayor capacidad de resolución y sabrás qué decir y cómo decirlo para que la situación de enojo pueda revertirse en una situación de calma y diálogo.

¿Qué expresiones debes evitar cuando una persona está enojada o enfadada contigo?

Sé que lo que voy a decirte ahora puede resultarte algo extraño, pero estoy completamente convecido de ello. Cuando tengas ante ti a una persona muy enojada por algún motivo, evita iniciar la conversación con las expresiones:

  • Tranquilo
  • Cálmate
  • Ponte tranquilo
  • No te pongas nervioso
  • Relájate

En mi opinión no soy partidario de iniciar un tipo de conversación con estas expresiones por una razón muy sencilla: cuando dices estas expresiones nunca estás creando opciones. Ahora quiero que te pongas en el lado de la persona enfadada y quiero que te hagas la siguiente pregunta: ¿Cuántas veces estando enojado te has calmado oyendo decir al otro que te pongas tranquilo? A mí no me ha pasado nunca.

Si le decimos a alguien que se calme, lo que pasa es que en muchas ocasiones se pone más nervioso. Y se pone más nervioso porque la respuesta que le damos no es empática, porque carece de compasión, porque es incapaz de generar opciones y mucho menos soluciones. Es más, en algunas ocasiones puede empeorar el estado de ánimo de la persona enojada.

Es por ello que, en lugar de pedirle a la persona enojada que se calme, lo que debes hacer es practicar la compasión y la empatía a la vez mediante lo que Al Siebert denomina la compatía. ¿Cómo? Déjame que te dé algunas pautas de cómo debes hacerlo.

9 Consejos para resolver conflictos con personas enojadas mediante la compatía

Cuando tengas delante de ti a una persona muy molesta o enfadada contigo puedes llevar a cabo estos sencillos pasos que promueven la compatía hacia el otro:

1. Empieza preguntando a la persona enojada qué les molesta. Fíjate que, si le preguntas a la persona enojada qué le molesta, lo que estás haciendo es generar opciones en lugar de pedirle que se calme.

2. Escucha atentamente lo que te dice la persona enojada. Es muy importante que en el momento en el que la persona te cuenta lo que le pasa, escuches atentamente a dicha persona. Deja de hacer lo que estabas haciendo, mírale a la cara y mientras te está hablando asiente con la cabeza en señal de demostración de que lo que te está contando te importa.

3. Clarifica la respuesta de la persona enojada con una o dos preguntas. Una vez te haya contado el porqué de su enojo contigo es muy importante que formules a la persona enojada una o dos preguntas que ayuden a aclarar al máximo lo que te ha contado. Es importante que esas preguntas sean lo más concisas posible, y no olvides que deben ser preguntas abiertas para generar más opciones a la persona enojada.

4. Repite lo más fielmente posible lo que te diga la persona ofendida. Es muy importante que la persona ofendida hable y luego escuche por boca tuya aquello que te ha contado. A la persona enojada le ayuda muchísimo escucharse a sí misma por boca de otra persona, porque la percepción de lo que dices y lo que escuchas sobre lo que dices puede ayudar a clarificar y ordenar el pensamiento de la persona.

5. Concede mucho valor al sentimiento que tiene contigo la persona enojada. Es muy importante que expreses comprensión por lo que te ha contado. Pero, cuidado. En este momento no debes ser simpático, sino empático. Esta diferencia en este momento del conflicto determinará muy probablemente su resolución. Si quieres saber cómo diferenciar entre simpatía  y empatía, aquí te dejo un enlace que te enseña la diferencia.

6. Agradece a la persona enojada que haya tenido la valentía de decirte lo que te tenía que decirte a ti en lugar de hacerlo con otros y a tu espalda. Una persona enojada nunca espera que en la conversación para la resolución del conflicito la otra persona le dé algún tipo de agradecimiento. Es un arma tremendamente efectiva y que ayuda a la persona enojada a ir cambiando su visión y estado de ánimo acerca del conflicto. Si quieres saber cuál es la mejor manera de dar las gracias a una persona aquí te dejo un enlace donde te lo enseño.

7. Añade alguna observación que dé riqueza a los argumentos de la persona enojada. Ahora es cuando llega el momento de generar opciones que acerquen posiciones entre tú y la persona enojada.

8. Pregunta a la persona enojada qué es lo que quiere. Esto le permitirá a esa persona verbalizar un objetivo concreto que al decirlo de palabra también será compartido contigo. Es muy difícil que un conflicto se resuelva sin saber cómo se quiere resolver y sin que uno de los dos lo sepa. Compartiendo un objetivo común daréis el primer paso para una posible solución al conflicto que ha causado el enojo.

9. Tranforma el objetivo, es decir, transforma lo que quiere o lo que pide la persona enojada contigo en posibles soluciones. Esta es la última fase. Una fase en la que la unidireccionalidad de la perona enojada contigo se tranforma en diálogo. Un diálogo que ambas partes deben entender que es la única manera de llegar a posibles soluciones. Es muy importante hacerle ver a la persona enojada que no estáis discutiendo en paralelo, sino que estáis discutiendo posibles soluciones a través del diálogo y de forma bidireccional.

¿Qué efecto tiene la compatía en las personas?

No hay nada más efectivo cuando te enfrentas a una persona enojada que dicha persona perciba que la estás escuchando. En muchas ocasiones en lugar de escuchar se tiende a mirar para el otro lado o pensar en una réplica contundente. Si no escuchas o piensas en cómo defenderte del enojo, difícilmente conseguirás crear opciones frente a la persona enojada.

Soy consciente de que mostrar compatía frente a una persona enojada no es fácil, pero es un indicador realmente valioso de tu capacidad de resistencia frente a las adversidades, de tu nivel de resiliencia frente a un conflicto.

Ten por seguro que, si demuestras la compatía frente a una persona enojada, dicha persona no tardará mucho en darse cuenta de su comportamiento y te pedirá perdón por haberse enojado contigo. De lo que se trata de aprender a ponerte en el lugar de la persona enojada cuando está enojada para establecer opciones y buscar soluciones a través del diálogo.

Además, si sigues estos pasos, lo que harás también es enseñarle el camino a la persona enojada de cómo debe afrontar dicha persona el enojo de otra persona.

Simpatía, empatía, compasión y compatía. A modo de conclusión

Es común cuando te enfrentas a un conflicto intentar ser simpático. Pero la simpatía no te ayudará a generar opciones ni a solucionar dichos conflictos, porque siendo simpático cierras la puerta a soluciones conjuntas, cierras la puerta al diálogo y a la discusión que busca opciones.

En lugar de ser simpático, debes tratar de ser empático y fomentar la compatía hacia el otro, es decir, comprender cómo el otro ve la realidad que le rodea.

Siendo empático lograrás comprender lo que siente el otro y siempre separando su estado emocional del tuyo. Aun así, la empatía no está destinada principalmente a crear opciones, sino a la escucha activa o empática. Es por ello que la compatía te permite ser empático, pero a la vez generar opciones para resolver un conflicto. En resumen, la empatía sirve para escuchar, mientras que la compatía es la empatía destinada a la actuación y a la resolución de conflictos.

Quisiera acabar con la siguiente reflexión: nunca podrás evitar que las personas se enojen contigo sin entrar a valorar si tienen o no tienen razón. Si ves el enojo de una persona como un ataque en lugar de una oportunidad, difícilmente serás capaz de escuchar a la persona enojada y, sin escucharla, difícilmente sabrás por qué está enojada. Por tanto, en lugar de defenderte de dicha persona, escúchala atentamente y genera opciones que permitan la resolución del conflicto.

Fuente: justificaturespuesta.com

Natalicio de Gregorio Luperón

Gregorio Luperón nació el 8 de septiembre en la ciudad de Puerto Plata. Su madre se llamó Nicolasa Luperón y su padre Pedro Castellanos. Su apellido original era de ascendencia francesa, que luego se castellanizó a como se conoce en la actualidad. Desde muy joven, a los 14 años, estuvo dedicado al trabajo productivo al ser encargado, en Jamao, de los cortes de caoba de Pedro E. Dudocq, su protector, en cuya casa leyó, entre otros libros, las Vidas paralelas de Plutarco. Y a los 19 años, en 1858, instaló una casa de comercio en Yásica.

Luperón formaba parte del grupo de dominicanos que se rebelan contra este hecho. Como producto de esta rebeldía, es hecho prisionero. Logra escaparse, y se va al exilio a Haití, Estados Unidos y Curazao.

Al tiempo, regresa en forma clandestina por Montecristi, y toma parte en el Levantamiento de Saban.

Tras una primera derrota se retira a las montañas y desde La Vega, fomenta la rebelión, hasta que después del llamado Grito de Capotillo el16 de agosto del 1863, alcanza la jefatura de un Cantón, y luego el rango de general.

Fue un hombre de un fuerte sentido patriótico y de gran valor en el uso de las armas y las estrategias de guerra. Por estos méritos se le designa Jefe Superior de Operaciones en la Provincia de Santo Domingo, se bate de frente al ejército español, que era comandado por Pedro Santana, por entonces, Marqués de Las Carreras. Paso a ser poderoso y disciplinado, el ejército español, fue derrotado en una estrategia de guerra de guerrillas, debido esto, a la inferioridad en número y en calidad de medios por parte de los rebeldes.

Vencido el ejército español, aceptó el cargo de Vicepresidente de la Junta Gubernativa. Restaurada la República, regresó a su pueblo natal, Puerto Plata, rodeado de la admira­ción y del cariño del pueblo dominicano que lo aclamó y lo aclama desde entonces, como la espada más firme en defensa de sus ideales patrios.

Se opuso al regreso al poder de Buenaventura Báez, lo cual le conlleva al destierro y expulsión del país. Pocos meses después, regresa para integrar el movimento llamado Triunvirato de 1866, que derroca a Báez y se convierte en gobierno.

El Triunvirato es indisuelto en 1866 a favor de una constitucionalidad, para que asuma la Presidencia de la República, el General José María Cabral.

Este gobierno es derrocado en 1868, y Luperón es obligado de nuevo a salir del país, por oponerse a las pretensiones anexionistas de Báez, quien mira hacia Estados Unidos en este nuevo propósito.

Luperón logra preparar una expedición llamada “El Telégrafo”, debido al nombre del barco utilizado para la misma.

Fracasa la expedición revolucionaria por la intervención de los Estados Unidos, con quien Báez estaba teniendo entendimientos para la venta de la península de Samaná. Esto motiva un nuevo extrañamiento de su país. Recabó apoyo de la opinión pública en América Latina en contra del propósito de Báez, y envió protestas al Senado de los Estados Unidos.

Cuando Báez es expulsado del poder por la “Revolución Unionista” en 1873, Luperón pudo regresar a Puerto Plata.

Al ascender al poder Ulises Espaillat, Luperón es nombrado en el cargo de “Ministro de Guerra y Marina”.

Ante la renuncia de Espaillat, de nuevo Luperon es exilado, y espera cerca de dos años, a que sus antiguos enemigos González y Báez se alternen en el poder para un nuevo regreso al país.

Tras el derrocamiento del gobierno de Cesáreo Guillermo, se establece un “gobierno provisional”, el cual es presidido por Luperón, con su sede en Puerto Plata. Los catorce meses de este gobierno fueron de paz, de libertad y de progreso, produciendo unas elecciones limpias en 1880, en donde fue electo Presidente de la República el Presbítero Fer­nando Arturo de Meriño, que también fue respaldado por Luperón.

En este gobierno fue designado como Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario en Europa. De regreso al país, es nombrado Delegado del Gobierno en el Cibao durante el régimen de Francisco Gregorio Billini. Tras cuya renuncia en 1885, se une al Vicepresidente Alejandro Woss y Gil.

Desde su cargo, y tras la revolución de 1886, Luperón se enfrenta a ésta en Puerto Plata, contribuyendo con ello al triunfo de Ulises Heureaux y el ascenso de éste a la Presidencia, en el año 1887.

Heureaux, también de Puerto Plata, y quien había sido un valiente restaurador como Luperón, comenzó a desarrollar un gobierno despótico y dictatorial, lo cual generó en Luperón arrepentimiento y decepción. Esto hizo que se marchara al exterior a combatirlo. Su campaña fracasó por falta de apoyo del gobierno haitiano.

Enfermo en la isla de Saint Thomas, fue buscado por el mismo Ulises Heureaux, para morir en su pueblo natal Puerto Plata el 20 de mayo de 1897.

Fuente: mapre.gob.do

 

Cómo hablar con el hijo adolescente

Hay que hablar claro con el hijo adolescente. La mayoría de los adolescentes responden mejor a las instrucciones específicas que se repiten regularmente.

Como señala la maestra de secundaria Sharon Sikora, “No diga solamente, ‘Quiero que limpies tu cuarto’ porque a veces no saben bien qué significa este pedido. Diga mejor, sin buscar argumentos, ‘Así es como yo defino un cuarto limpio.’ Ellos pueden responder, ‘No me gusta la lámpara en aquel rincón, la quiero aquí.’ Hay que darles suficiente libertad para que se expresen”.

Razona las opciones con tu hijo adolescente

Cuando existen varias opciones los adolescentes están más dispuestos a aceptar consejos. Por ejemplo, usted le puede recordar a su hijo que tiene que acabar su tarea de álgebra antes de irse a la cama, pero le puede dar a escoger si prefiere hacer la tarea antes o después de la cena. O le puede decir a su jovencita de 14 años que no puede andar con sus amigas en la sala de juegos electrónicos un sábado de noche, pero que puede invitar a un grupo de amigas a su casa a ver películas.

Si usted utiliza el buen humor y la creatividad al ofrecer varias opciones, será más fácil que su hijo las acepte. Una maestra no podía conseguir que su hija colgara su ropa limpia o depositara la ropa sucia en su cesto. Así que le dio dos opciones-o toda la ropa se tenía que levantar o toda la ropa se quedaría en el piso. “Por un rato estuve lavando la ropa y dejándola en montones en el piso,” recuerda la maestra. “Me volvió loca pero al fin funcionó.” Después de dos semanas su hija se cansó de buscar su ropa en el piso y comenzó a recoger su ropa.

Fuente: guiajuvenil.com