La educación es para siempre

Por: Carolina Jiménez 

Vivimos en una sociedad donde nos abrumamos por las circunstancias que se nos presentan; pérdidas económicas, preocupaciones, conflictos en el trabajo e incluso, en nuestros propios hogares. Sin embargo, más allá de esta serie de problemáticas, nos olvidamos de aquello que realmente tiene valor, como por ejemplo, escuchar a los hijos cuando nos quieren hablar de lo que sienten, de lo que quieren o más simple, de lo que sueñan ser en un futuro.

Inicia un nuevo año escolar, ¿Le has preguntado a tu hijo si tiene nuevas expectativas? ¿Has estado presente en el valioso momento de llevarlo a la escuela en su primer día? Son interrogantes que quizás no han sido planteadas en nuestras mentes, pero es importante saber que así como las escuelas se preparan para recibir a sus estudiantes, estos llegan a las clases con múltiples expectativas que debes conocer para ayudarlo en su rendimiento escolar.

Es el caso de Jefferson, un niño de 11 años de edad que forma parte de un grupo de estudiantes que asiste a la Escuela Basilio Frías, ubicada en el sector Mata de Palma, San Antonio de Guerra.

“Quiero regresar a la escuela, porque en ella me enseñan muchas cosas; cómo aprender a escribir, leer y  multiplicar. Mis padres me dicen que debo estudiar para tener un mejor mañana”. Con timidez y una mirada inevitable de apreciar por el brillo en sus ojos, contestó a la interrogante sobre cuál es su proyección para el nuevo año escolar.

Al igual que maestros y estudiantes, los padres juegan un papel importante para aportar en el buen rendimiento escolar de sus hijos. Son los responsables de que estos cada día asistan a la escuela con el entusiasmo de aprender y de ser en el futuro grandes profesionales.

Altagracia Hidalgo, maestra de primer  grado, afirma que el 50% de los padres se han acercado a la escuela para manifestar su motivación, sin embargo, otros han expresado que aunque no estén preparados económicamente para comprar todos los útiles escolares, mandarán a sus hijos con lo que tengan. En cuanto a la importancia de la educación, Hidalgo agregó que: “la educación rompe todas las barreras, sin ella nada es posible, porque todo lo que se aprende se utiliza a diario en nuestras vidas”.

Es cierto que para la educación no hay límites ni tiempos, sino dedicación e interés. Así lo demuestra un estudiante de la Escuela Basilio Frías, quien sin revelar su nombre expresó que a pesar de estar en séptimo grado con 15 años, no abandonará la escuela.

“Estoy en séptimo grado porque faltaba mucho a clases. Yo les recomiendo a los niños que eviten las faltas, porque se pueden atrasar. Mis padres me dicen que no deje la escuela, que siga adelante”, manifestó el estudiante. Cabe destacar que su esfuerzo lo ha convertido en un estudiante meritorio, destacándose por sus altas calificaciones.

Por su parte, Morelia Ventura, estudiante meritoria de la Escuela Básica Apolinar Concepción de la Comunidad de La Granja, contó que para lograr el éxito en sus estudios realiza las tareas asignadas y que se siente orgullosa de sí misma. “Mis padres me dicen que confían en mí y que aunque no logre ser meritoria todo el tiempo, ellos siempre van a estar orgullosos”.

Un nuevo año escolar inicia y finaliza, pero la educación debe ser continua en todas las etapas de la vida: desde la niñez hasta siempre.

 

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