Arqueólogos encontraron el “hogar” de los apóstoles de Jesús

Un equipo de arqueólogos israelíes realizó investigaciones y excavaciones en El-Araj, el lugar donde de acuerdo al Nuevo Testamento, pudieron haber vivido tres de los apóstoles de Jesús: Pedro, Andrés y Felipe.

Los investigadores han trabajado durante tres años en el sitio ubicado en los alrededores del Mar de Galilea e infiere que esta región corresponde a Betsaida, el pueblo en el que vivieron tres de los doce apóstoles de Jesús -Pedro, Andrés y Felipe- y en donde realizó milagros como la multiplicación del pan y pescado.

El “hogar” perdido de los apóstoles de Jesús

Los arqueólogos encontraron los vestigios de una terma romana en El-Araj, y descubrieron también paredes y mosaicos que datan del siglo V, lo que sugiere la existencia de una iglesia en el último período bizantino. “Tales mosaicos sólo se encontraban  en iglesias ornamentadas importantes”, comentó Steven Notley, profesor de Nuevo Testamento y Orígenes Cristianos en Nyack College y director académico de las excavaciones de El-Araj a National Geographic.

Notley infiere que esto puede ser la iglesia descrita en un relato del siglo VIII de Willibald, el obispo bávaro de Eichstätt, que viajó por la región alrededor del año 725 e informó que una iglesia en Betsaida había sido construida sobre la casa del apóstol Pedro y su hermano Andrés.

Los investigadores han encontrado más evidencias sobre el lugar donde se cree que vivieron tres apóstoles de Jesús.
Foto: Zachary Wong, National Geographic

Los investigadores de El-Araj se preguntan si se han encontrado con una situación similar a la de Cafarnaúm, donde se construyó una iglesia bizantina sobre un sitio tradicionalmente asociado con el apóstol Pedro. En 1968, los arqueólogos descubrieron evidencia debajo de la iglesia bizantina de una vivienda de la era romana que se convirtió en un centro comunal de veneración a finales del siglo I.

Notley advierte que una zona muy pequeña de El-Araj ha sido excavada hasta el momento, pero dice que las futuras investigaciones revelarán más sobre la historia del sitio y su posible identificación con la antigua Betsaida, la casa bíblica de los apóstoles.

Betsaida probablemente era más que un pueblo

Otro hallazgo fascinante durante las investigaciones, fue que los arqueólogos encontraron indicios de que Betsaida probablemente fue una ciudad más que un pueblo.

Los arqueólogos dicen que han descubierto termas de la era romana (del siglo 1 al 3 a.C.) en  El-Araj, que puede ser evidencia de un importante asentamiento urbano en donde -probablemente- se ubicaba la antigua Betsaida.

A finales del siglo I, el historiador judío Flavio Josefo describió cómo el pequeño pueblo pesquero de Betsaida se convirtió en una ciudad greco-romana, o polis, durante el reinado de Herodes Antipas en el año 30 d.C. Herodes Filipo I, renombró la ciudad “Julias” para honrar a la madre del emperador romano Tiberio.

El sitio ubicado en los alrededores del Mar de Galilea ha sido investigado durante tres años.
Foto: Zachary Wong, Haaretz

“Estas termas romanas atestiguan la existencia de un asentamiento urbano”, dijo el director de excavación de El-Araj Mordechai Aviam  al periódico israelí Haaretz.

Sin embargo, expertos y arqueólogos consideran que este hallazgo no es evidencia suficiente para considerar El-Araj un asentamiento urbano.

Tumba de Jesús

Foto: Oded Balilty, AP para National Geographic

Fuente: ngenespanol.com

8 consejos para ahorrar en la compra de útiles escolares

Ya de por sí la compra de todos, todos los útiles escolares que figuran en la lista que nos envía el jardín o el colegio cada año es un dolor de cabeza, y si gastamos de más, peor aún.

Para ayudarlas a evitarlo, en esta nota compartimos estrategias que muchas mamás usan para ahorrar:

1- “Reciclar” los útiles del ciclo escolar pasado: revisar la casa porque siempre quedan cosas en buen estado en el cajón de los juguetes, en el escritorio, etc.. y pueden reutilizarse: tijeras, reglas, gomas, lapiceras, lápices de colores y demás. También en ocasiones quedan cuadernos con varias hojas sin usar, forrándolos y quitando las hojas usadas sirven otra vez.

2- Organizarse con las mamás del curso o salita para hacer una “compra comunitaria” en un mayorista. Dividirse las tareas para que sea más fácil: algunas pueden encargarse de recaudar el dinero, otras de ir al mayorista a comprar y otras de repartir todo entre las mamás.

3- Comprar con tiempo: no esperar hasta último momento para comprar los útiles porque así es difícil buscar buenos precios. También, previendo posibles aumentos, adelantarse e ir comprando lo que se pueda en octubre o noviembre. Si no es posible comprar con tanta anticipación, esperar los descuentos que ofrecen algunos bancos o tarjetas de crédito cuando se acercan las clases.

4- Ajustarse a un presupuesto: tener un límite permite organizarse mejor con las compras y no gastar de más. Compartir con los chicos este presupuesto y pedirles que ayuden para no excederse les enseñará el valor de las cosas y cómo administrar el dinero.

5- Caminar para encontrar precio: comparar los precios de la librería del barrio con los del supermercado (que a veces tiene descuentos) y con los de una librería más grande y evaluar dónde conviene comprar y qué lugares dejar para las compras más chiquitas durante el año.

6- Priorizar calidad en vez de marca: la marca puede ser garantía de calidad, sin embargo, hay productos de marcas menos conocidas que pueden ser igual de buenos. Tenerlos en cuenta ayuda a ajustarse al presupuesto.

7- Invertir en una buena mochila y en una buena cartuchera: tal vez hoy es un gran gasto, pero una buena mochila puede durar varios años, lo que significa un ahorro a largo plazo. También, elegir una buena cartuchera es clave para evitar reponerla a mitad de año.

8- Para  ahorrar tiempo, comprar por internet puede ser la salvación para las más ocupadas.

Fuente: planetamama.com.ar

Estrategias para el aprendizaje de estudiantes reprobados

En el caso de enseñar estudiantes que repitan el curso, el docente debe crear un portafolio de estrategias y actividades en la que genere debates.

Minerva González Germosén
Santo Domingo

En ocasiones puede convertirse en una odisea inducir en el proceso de aprendizaje a estudiantes que han reprobado, estos generalmente, suelen estar desmotivados, con la autoestima baja y sin deseos de volver a trabajar contenidos ya vistos. Frente a esta realidad, ¿Cómo ayudarlos a recuperar la confianza en sí mismos? ¿De qué manera se consigue motivarlos? ¿Cómo persuadirlos para que reflexionen e identifiquen las causantes de su reprobación? ¿De quién es la responsabilidad de estos resultados, del profesor o del alumno?

Estrategia. Motivar a los más tímidos del salón a participar para que poco a poco recuperen la confianza en sí mismos y se eleve su autoestima.

Cuando se trata de estudiantes reprobados, se deben tomar en cuenta qué factores podrían incidir en los resultados finales; esto con la finalidad de seleccionar estrategias apropiadas que les permitan una buena comprensión.

Las estrategias por ser el conjunto de actividades pensadas, organizadas y ejecutadas de manera sistemática por el maestro, para que los estudiantes construyan nuevos aprendizajes, establecen un nexo entre el nuevo saber y el alumno ­(Roa, 2014). De modo que, es el maestro el encargado de que estas sean atractivas y entretenidas para que el tema resulte comprensible y el proceso divertido. En ese sentido, el docente planea la forma como su alumno construirá su conocimiento, tratando que ocurra de manera novedosa, innovadora, divertida y original para que el aprendizaje sea significativo.

Por otro lado, para que lo anterior ocurra, el ambiente en el salón de clases, tiene que ser cómodo, armonioso  y que se haya fomentado la empatía entre el docente y estudiantes.  En el caso de enseñar a estudiantes que repiten el curso, el docente debe crear un portafolio de estrategias y actividades en las que genere debates, así, estos podrán construir sus argumentos para exponer su opinión sobre lo que se aborde. De igual modo, motivar a los más tímidos del salón a participar, asignarles presentaciones individuales, para que poco a poco recuperen la confianza en sí mismos y se eleve su autoestima, ofrecerles tutorías para que tengan la oportunidad de aclarar las dudas surgidas en clases. En fin, el maestro tiene que emplear “metodologías atractivas e innovadoras para despertar el interés en los estudiantes.”

En síntesis, los tiempos actuales requieren la reestructuración de las estrategias de aprendizaje en estudiantes reprobados. Estas tienen que ser elaboradas, de tal manera, que los estudiantes sean los protagonistas del proceso, donde los errores no sean vistos como fracasos, sino como prácticas para llegar a nuevos saberes, se optimice sus aprendizajes y capacidades individuales, en un entorno positivo. Además, el conductor del proceso propiciar la armonía en clases, fomentar la empatía entre él y sus alumnos, ya que, incide en lo significativo de los nuevos saberes. De igual modo, las estrategias deben ser de impacto emotivo, prácticas y funcionales para lo cual se debe tomar en cuenta, al momento de planearlas, las teorías de los neurocientíficos, pedagógicos y psicológicos.

¿Cómo elegir la mochila perfecta para tus hijos?

Conoce cuáles son las características que debes revisar antes de comprar una mochila.

El regreso a clases está muy cerca y entre los artículos más cotizados están las mochilas. Mientras que tus hijos están emocionados por estrenar, tú quieres que usen una cómoda y muy funcional.

Te damos algunos tips para que escojas sin preocupaciones:

El tamaño

La mochila ideal para un niño debe medir lo mismo que su torso y siempre estar pegada a la espalda, junto a la zona lumbar y entre las caderas, ¡que no sea más grande que tu hijo! De lo contrario podría quedarle grande y colgarse, lo que puede provocar que se lastime la espalda.

Almohadillas

Estas se encuentran en la parte de la espalda que queda directamente en contacto con tu hijo y (en algunos casos) en las tiras, ayudan a que no se lastime y no le queden marcas sobre todo en los hombros. También ayudan a distribuir el peso.

Las correas

Son las que ajustan la mochila al nivel adecuado pero también son las responsables de sostener prácticamente todo el peso. Fíjate en que tengan un anclaje seguro y no se deslicen cada que le pones algo. Además de ser incómodo, la mochila terminaría colgando y cuando eso pasa los niños tienden a encorvarse para equilibrar el peso.

Material

Se recomienda que sea de nailon o poliéster ya que estos materiales son muy resistentes a todo, la luz del sol para que no pierda el color, los raspones, soportan bien el peso, se lavan fácilmente y no se desgastan tanto. También asegúrate de que las costuras estén completas y se vean seguidas.

Espacio extra

Aunque solo sea una mochila para la escuela y no necesite muchos compartimientos, busca una que tenga por lo menos un bolsillo con cierre extra esto para que tu hijo tenga un poco más de espacio y que pueda organizar otros elementos que requieran estar a más seguros y a mano.

Foto tomada de bbmundo.com

Fuente: Bbmundo.com

Los 4 excesos de la educación moderna que trastornan a los niños

Psicología Infantil

Cuando nuestros abuelos eran pequeños, tenían solo un abrigo para el invierno. ¡Solo uno! En aquella época de vacas flacas, incluso tener un abrigo se consideraba un lujo. Por eso, los niños lo cuidaban como un bien precioso. En aquellos tiempos se solía tener lo mínimo indispensable. Y los niños eran conscientes del valor y la importancia de sus cosas.

Mucha agua ha corrido bajo el puente desde entonces y nos hemos convertido en personas más sofisticadas. Nos gusta tener muchas opciones e intentamos que nuestros hijos tengan todo lo que desean y, si es posible, mucho más. Sin embargo, no nos damos cuenta de que al mimarles excesivamente contribuimos a crear un ambiente en el que pueden proliferar los trastornos mentales.

De hecho, se ha demostrado que un exceso de estrés durante la infancia aumenta las probabilidades de que los niños desarrollen problemas psicológicos. Así, un niño sistemático puede ser empujado a desarrollar un comportamiento obsesivo y un pequeño soñador puede perder su capacidad para concentrarse.

En este sentido, Kim Payne, profesor y orientador estadounidense, llevó a cabo un experimento muy interesante en el cual simplificaron la vida de los niños diagnosticados con un Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad. Al cabo de tan solo cuatro meses, el 68% de estos pequeños habían pasado de ser disfuncionales a ser clínicamente funcionales. Además, mostraron un aumento del 37% en sus aptitudes académicas y cognitivas, un efecto que no pudo igualar el medicamento más prescrito para este trastorno, el Ritalin.

Estos resultados son, en parte, extremadamente reveladores y, por otra parte, también son ligeramente atemorizantes ya que nos hace preguntarnos si realmente les estamos proporcionando a nuestros hijos un entorno sano desde el punto de vista mental y emocional.

¿Qué estamos haciendo mal y cómo podemos arreglarlo?

¿Cuándo mucho se convierte en demasiado?

A inicios de su carrera, este profesor trabajó como voluntario en los campos de refugiados, donde tuvo que lidiar con niños que sufrían estrés postraumático. Payne apreció que estos niños se mostraban nerviosos, hiperactivos y continuamente expectantes, como si algo malo fuera a pasar de un momento a otro. También eran extremadamente cautelosos ante la novedad, como si hubieran perdido esa curiosidad innata de los niños.

Años más tarde, Payne apreció que muchos de los niños que necesitaban su ayuda mostraban los mismos comportamientos que los pequeños que provenían de países en guerra. Sin embargo, lo extraño es que estos niños vivían en Inglaterra, por lo que su entorno era completamente seguro. Entonces, ¿por qué mostraban síntomas típicos del estrés postraumático?

Payne piensa que aunque los niños de nuestra sociedad están seguros desde el punto de vista físico, mentalmente están viviendo en un entorno similar al que se produce en las zonas de conflictos armados, como si su vida peligrara. Estar expuestos a demasiados estímulos provoca un estrés que se va acumulando y obliga a los niños a desarrollar estrategias para sentirse a salvo.

De hecho, los niños de hoy están expuestos a un flujo constante de información que no son capaces de procesar. Se ven obligados a crecer deprisa ya que los adultos colocan demasiadas expectativas sobre ellos, haciendo que asuman roles que en realidad no les corresponden. De esta manera, el inmaduro cerebro de los niños es incapaz de seguir el ritmo que impone la nueva educación, y se produce un gran estrés, con las consecuencias negativas que este provoca.

Los cuatro pilares del exceso

Como padres, normalmente queremos darle lo mejor a nuestros hijos. Y pensamos que si un poco está bien, más será mejor. Por eso, ponemos en práctica un modelo de hiperpaternidad, nos hemos convertido en padres helicóptero que obligan a sus hijos a participar en una infinidad de actividades que, supuestamente, les preparan para la vida.

Por si no fuera suficiente, llenamos sus habitaciones de libros, dispositivos y juguetes. De hecho, se estima que los niños occidentales tienen, como media, 150 juguetes. Es demasiado, y cuando es demasiado, los niños se sienten abrumados. Como resultado, juegan de manera superficial, pierden el interés fácilmente por los juguetes y por su entorno y no desarrollan su imaginación.

Por eso, Payne afirma que los cuatro pilares del exceso sobre los cuales se erige la educación actual de los niños son:

  1. Demasiadas cosas
  2. Demasiadas opciones
  3. Demasiada información
  4. Demasiada velocidad

Cuando los niños son abrumados de esta forma, no tienen tiempo para explorar, reflexionar y liberar las tensiones cotidianas. Demasiadas opciones terminan erosionando su libertad y les roban la oportunidad de aburrirse, que es fundamental para estimular la creatividad y el aprendizaje por descubrimiento.

Poco a poco, la sociedad ha ido erosionando la maravilla que implica la infancia, hasta tal punto que algunos psicólogos se refieren a este fenómeno como “la guerra contra la infancia”. Basta pensar que en las dos últimas décadas los niños han perdido una media de 12 horas semanales de tiempo libre. Incluso los colegios y las guarderías han asumido una orientación más académica.

Sin embargo, un estudio realizado en la Universidad de Texas ha desvelado que cuando los niños juegan deportes bien estructurados se convierten en adultos menos creativos, en comparación con los pequeños que han tenido mucho tiempo libre para jugar. De hecho, los psicólogos han notado que la forma de jugar moderna genera ansiedad y depresión. Obviamente, no se trata solo del juego más o menos estructurado sino también de la falta de tiempo.

Simplificar la infancia

La mejor manera de proteger la infancia de los niños es decir “no” a las pautas que la sociedad pretende imponer. Se trata de dejar que los niños sean simplemente eso, niños. La vía para proteger el equilibrio mental y emocional de los niños consiste en educar en la simplicidad. Para lograrlo es necesario:

– No atiborrarles de actividades extraescolares que, a la larga, probablemente no le servirán de mucho.

– Dejarles tiempo libre para que jueguen, preferentemente con otros pequeños o con juguetes que puedan estimular su creatividad, no con juegos estructurados.

– Pasar tiempo de calidad con ellos, es el mejor regalo que pueden hacerles los padres.

– Crear un espacio de tranquilidad en sus vidas donde puedan refugiarse del caos cotidiano y aliviar el estrés.

– Asegurarse de que duermen lo suficiente y descansan.

– Reducir la cantidad de información, asegurándose de que esta sea comprensible y adecuada a su edad, lo cual implica hacer un uso más racional de la tecnología.

– Simplificar su entorno, apostando por menos juguetes y cerciorándose de que estos estimulan realmente su fantasía.

– Disminuir las expectativas sobre su desempeño, dejándoles que sean simplemente niños.

Recuerda que los niños tienen toda la vida por delante para ser adultos, mientras tanto, deja que sean niños y disfruten de su infancia.

Fuentes:

Bowers, M. T. et. Al. (2014) Assessing the Relationship Between Youth Sport Participation Settings and Creativity in Adulthood. Creativity Research Journal; 26(3): 314-327.

Payne, K.J. (2009). Simplicity Parenting. New York: Ballantine Books.

Cómo elegir el asiento más seguro en 6 tipos de transporte

Nos pasamos cuatro años de nuestra vida en el coche y todavía nos cuesta saber cómo estar más seguros dentro de él. La comodidad del viaje no es nada en comparación con la importancia que debemos otorgar a la seguridad, ya que nuestra vida podría salvarse o las heridas disminuirse si elegimos bien nuestro asiento.

El asiento más seguro depende siempre del tipo de transporte que vayamos a coger, así que vamos a hacer un repaso por siete vehículos diferentes para que puedas tener todo en cuenta antes de exponerte.

“¡Ya no queremos más personas lesionadas, discapacitadas, ni muertas por los hechos de tránsito!”. —Luís Manuel Can Rosel, fundador del movimiento Unidos por Nuestra Seguridad Vial, conferencista e instructor en Seguridad y Cultura Vial.

En el avión

La mayoría de los expertos coinciden en que la cola es menos peligrosa que los primeros asientos de la parte delantera del avión.

En el barco

Los asientos más seguros dentro de un barco son la cubierta y los camarotes cerca de ella, puesto que la parte superior del barco es la última que se hunde en caso de accidente. En cuanto a los más peligrosos, son los camarotes de abajo ya que, en caso de que hubiera un agujero, serían aquellos que antes se inundan.

En el tren

Los asientos más seguros son los que están en el medio de todo el tren, ya que si hubiera una colisión, tanto el primer como el último vagón, se descarrilan o serían los que más perjudicados salen. Aquellos más peligrosos son los que van en el sentido del movimiento del tren, porque si este frena será más probable caer de ellos.

En el bus

Los asientos seguros son aquellos de la parte derecha del autobús, porque son los que están más alejados de la circulación de los coches. Los más peligrosos son, sin duda, aquellas dos filas que están más cerca del conductor y del parabrisas, porque es por ahí por donde podrían entrar objetos peligrosos en caso de colisión. Asimismo, los que están al lado de las ventanas y de las puertas y la fila trasera si hubiera un choque por detrás.

En el taxi de ruta

Los asientos más seguros son los que están detrás del conductor, ya que si el vehículo frena de repente la probabilidad de sufrir un golpe es menor. Aquellos más peligrosos son los que están al lado de puertas y ventanas. Evita también el asiento de al lado del conductor.

En el coche

Los asientos seguros son el que está justo detrás de donde está el conductor y el asiento de en medio, ya que en caso de accidente (de frente) se deforma menos que otros. El más peligroso es el que está al lado del conductor. En caso de choque, el conductor intentará girar para salvarse de forma instintiva, algo que podría resultar fatal para el que está al lado.

Fuente: Genial

5 consejos para padres con hijos respondones

Hay niños más pacíficos y obedientes. Otros, tienen una personalidad más fuerte y tienden a rebatirlo todo. Puede ocurrir a partir de los 4-5 años o cuando llega la adolescencia. Algo que no tiene por qué suponer ningún problema siempre y cuando no utilicen palabras hirientes como ‘Eres mala/a’, ‘Hazlo tú’, ‘Me da igual’….

Si tu hijo comienza a contestar de forma inadecuada o por defecto ante todo, no te desesperes. Te damos cinco consejos para superar esta etapa:

  1. Controla tus emociones y no te pongas a su nivel. Es fácil decirlo pero difícil hacerlo, por eso, tienes que recordar que ‘Tú tienes el control de la situación, eres el adulto’. Si pides respeto, tú debes ser el primero. Así que deja de retarle y evita frases como ‘¿Qué has dicho?’, ‘Vamos, repítelo’.  Todo eso va a generar que la situación se agrande y no vas a conseguir que tu hijo deje de decirlo.
  2. Usa la empatía y deja de pensar que te está retando. Pensar que tu hijo/a es malo/a, sólo va a conseguir que enfoques la situación de una manera equivocada y encima te vas a enfadar más.  Así que  para romper ese círculo de malas contestaciones, trata de no darle mucha importancia y deja de pensar que es un ataque personal. En vez de eso, entiende que para él es una frustración, como muchas de las que tienes tú tenías a su edad y hazlo saber. Puedes decirle por ejemplo: ‘Entiendo que no te guste que tu hermano juegue contigo pero no es la forma de decirlo’.
  3. Aprovéchalo como una oportunidad para hablar con tu hijo cuando esté más calmado/a. Transmite la importancia de hablar de lo que uno siente o piensa, pero al mismo tiempo explícale que debe canalizar de una determinada manera ese enfado para no herir a los demás. Por supuesto, deben pensar juntos soluciones. Usa frases como esta:  ‘¿Cómo puedes hacerlo la próxima vez?’.
  4. Habla claro y sin complicaciones. Hay muchos padres y madres que dan demasiadas explicaciones y algunos tratan de utilizar doble sentido o ironías para explicárselo, y en la comunicación con un hijo/a es totalmente inútil. Por un lado, porque puede que no entienda lo que estemos diciendo y por otro, pensará que encima te estas riendo de él o ella y será un obstáculo para la comunicación.
  5. Marca tus límites, de la misma manera que es importante que él/ella exprese, es que lo hagas tú. Puedes explicárselo de esta forma: ‘Cuando me hablas así, me enfado y no me gusta esa como me estás contestando, así que me gustaría que si quieres algo me lo digas sin llamarme malo/a.

Fuente: guiainfantil.com

Los videojuegos y sus efectos en el comportamiento del niño

El gran problema de los videojuegos -frente a la televisión – es que estos, como consecuencia de su estructura repetitiva y de recompensa, podrían generar una dependencia de los mismos que llevaría a los niños a estar constantemente pendientes del videojuego a  lo largo del día.

Todo esto acarrea una gran pérdida de tiempo, dificultades para llevar a cabo adecuadamente los deberes escolares, falta de atención y concentración durante las horas de clase y un comportamiento de aislamiento en la propia escuela.

La adicción puede ser de tal intensidad que esté presente durante cualquier actividad que lleve a cabo durante el día: bien sean actividades manuales como comer o vestirse, o intelectuales, como los deberes escolares. Todo esto lleva al niño a perder contacto con la realidad social, emocional y familiar.

No obstante, no podemos afirmar categóricamente que todos los niños que se dediquen a los videojuegos vayan a caer en una adicción a los mismos, ni que el videojuego sea un elemento que le perturbe los trabajos escolares o la vida social.

A priori es muy difícil saber en qué medida el videojuego va a afectar la vida social o escolar de un niño; o la predisposición de un niño a depender del videojuego; o la vulnerabilidad cerebral el pequeño hacia determinados estímulos repetitivos o de dependencia de la recompensa como son los videojuegos.

Por este motivo los padres tienen que tener presentes varias cuestiones con sus hijos a la hora de permitirles jugar con los videojuegos:

  • Videojuego frente a la personalidad del niño

Si es un niño impulsivo, poco reflexivo, si se deja llevar de los estímulos ambientales, caprichoso, si cuando no tiene lo que quiere se enfada y se altera de forma exagerada, si busca recompensas inmediatamente… entonces este pequeño es más proclive a depender de los videojuegos y a caer fácilmente en la dependencia diaria del ocio electrónico.

  • Tiempo de juego: no más de una hora

Los padres deben controlar el tiempo en el que el niño utiliza el videojuego, considerando que el pequeño no debe pasar más de una hora jugando con este aparato.

  • Tipo de familia y edad

La edad, el ambiente familiar, la madurez del niño son básicas en el comienzo, tiempo y organización de la relación del niño con los videojuegos.

  • El adolescente frente la adicción

De suma importancia es el asunto de los adolescentes y los videojuegos: este grupo de edad es el primer afectado de la supuesta influencia negativa de los videojuegos. Hoy en día comienzan a darse mayores casos consecuencia de este fenómeno de “adicción” o dependencia con el entretenimiento y ocio electrónico.

  • Contenidos de los juegos: la violencia

Otro aspecto muy importante de los videojuegos es el contenido de los mismos. En una época trágicamente marcada por el número creciente de casos de violencia escolar y doméstica, es alarmante la proliferación de juegos de ordenador y consolas con un altísimo nivel de violencia gratuita; en ellos, el jugador se convierte en el principal protagonista.

La discusión sobre el asunto de la violencia en los videojuegos y su impacto en los adolescentes es un hecho que trae de cabeza a gran parte de la sociedad: unos, los habituales a este tipo de entretenimiento y algunos especialistas, explican que se tratan de casos aislados; otros, padres y asociaciones, afirman que “pervierten” a los niños. La clave consiste en aprender a esquivar los peligros del ocio electrónico y saber aprovechar sus beneficios educativos.

 Fuente: desarrolloinfantil.net

Cómo criar a un hijo fracasado

Queremos lo mejor para nuestros hijos. Queremos que sean triunfadores, aunque a veces nos sobrepasamos en esa misión. Pero, ¿alguien quiere que su hijo se convierta en un fracasado?

Cada cual es libre de educar y criar a sus hijos según sus ideales y sus costumbres. Es un derecho universal. Aunque, a veces, nos encontramos con ciertos estilos educativos que, incluso haciéndose intencionadamente bien, se ve a lo lejos que los resultados no serán nada gratificantes para nadie.

Y sobre algunos de estos estilos hablaremos en este artículo. Vamos a confeccionar un manual de educación para que tu hijo se convierta en un “fracasado”. ¿Listo? Pues empecemos las primeras lecciones:

3 lecciones que debes aprender si quieres que tu hijo sea un fracasado

Lección 1: cría en la desesperanza y la mediocridad

Los niños tienen una imaginación desbordante y absorben como esponjas toda la información que les llega del entorno. No es de extrañar que en sus planteamientos de futuro, sus ideas se vuelvan a veces bizarras y poco realistas.

Cuando un niño dice algo así como “Mamá. Papá. De mayor, quiero ser futbolista, astronauta, piloto de carreras, capitán de barco”, para algunos es inevitable saltar con una respuesta directa y absoluta: “Quítate eso de la cabeza. No puedes“.

Visto de otra forma: nos convertimos en unos matapasiones. No lo hacemos con mala intención, solo queremos que sea realistas. Y, para ello, tenemos que bajarles de las nubes y hacer que pisen tierra firme. La imaginación infantil es un instrumento extraño y casi delirante para muchos adultos.

Como alternativa, también hay otra opción más realista aún: podemos decidir por nuestros hijos. Ir a lo malo conocido que bueno por conocer. Es decir, no tener en cuenta las habilidades que nuestros hijos demuestran y empezar a inculcar una decisión de futuro basada ya sea en una decisión segura, o en lo que ese padre o madre de turno siempre deseó, pero no pudo conseguir.

Nuestra intención es buena. Queremos que el niño o niña crezca teniendo contacto con la realidad. Pero lo que realmente hacemos es que aprendan que sus sueños no valen nada, que solo son juegos de niños, que renuncie y se deje guiar por las aspiraciones fracasadas de muchos adultos.

¿Quieres evitarlo? Cría en la desesperanza

Que te diga que de mayor quiere ser como Cristiano Ronaldo es algo descabellado; ya existe un Cristiano Ronaldo. Pero si crece con esa competitividad, con ese afán de superación y esa ilusión, triunfará en lo que quiera que se proponga.

Lección 2: críalos en el miedo

Hay padres que más bien podrían valer para prevención de riesgos laborales. Sin saberlo, crean en su casa la ilusión de una trampa mortal… sin serlo. No podemos encerrar a nuestros hijos en una burbuja. Aunque hay padres que sí lo consiguen y, es esos casos, esa burbuja se llama sobreprotección.

Nuestra intención es proteger a nuestros hijos, pero lo que realmente estamos haciendo es que no experimenten el mundo por sí mismos. Les estamos contagiando un miedo que no existe y lo van a generalizar a todo. No se atreverán a hacer nada por sí mismos, porque todo puede ser potencialmente peligroso o necesita de la aprobación de un adulto para poderlo hacer.

¿Consecuencia? El miedo implica una acción inconsciente para que ese miedo se haga realidad. Nuestra mente lo visualiza, nuestra boca lo verbaliza y nuestro hijo lo realiza.

¿Queremos evitarlo? Eduquemos en el riesgo

Podemos crear entornos seguros donde nuestros hijos puedan experimentar por sí mismos riesgos sin temor a desgracias mayores. De hecho, es inevitable que los niños se hagan daño. Pueden llegar a ser brutos y poco reflexivos. Tendrán accidentes, les dolerá y llorarán, pero siempre podrán contar con el cariño y la atención de sus padres. La próxima vez seguro que tienen más cuidado.

Lección 3: críalos en la envidia

Las comparaciones son odiosas y el ser humano es muy aficionado al deporte del critiqueo gratuito. Estos son los dos ingredientes necesarios para educar a tu hijo en la envidia. ¿Cómo es posible? Fácil. El primer método es no aceptar al chico o a la chica tal y como es y compararlo constantemente con un familiar cercano. Con su hermano, su primo, ciertos compañeros de colegio… Con estas comparaciones, estamos mandando un mensaje claro: no me gustas tal y como eres.

Puede sonar exagerado o sacado de contexto. Y volvemos a lo mismo: siempre lo haremos queriendo lo mejor para él o para ella. Pero pensad por un momento con la lógica de un niño: recibir constantemente reproches de comportamiento, le hace creer que nadie le quiere como es. Es más, para que le quieran debe de compararse con un modelo que, por mucho que se esfuerce, nunca conseguirá igualar. Eso crea frustración y un odio hacia sí mismo que pronto proyectará sobre los demás.

Por otro lado, el niño o la niña modelo, tampoco lo tiene fácil. Ha crecido con la medalla del hijo o la hija perfecto. Y así deben de mantenerse las tornas —hasta que descubra que siempre habrá alguien mejor que él—. Así, aprenderá a odiar a aquellos que considere que están por encima de él y despreciará a los que estén por debajo.

¿Solución? Acéptalos tal y como son

A todos nos encantaría tener a un hijo perfecto. Pero es TU hijo o TU hija. No hay nada más tuyo en este planeta que eso. Tendrá mucho que aprender y eso implicará limitarse en ciertas cosas, pero no paréis de explorar todos sus potenciales innatos.Los más animados, serán grandes líderes. Y los más tranquilos, grandes estrategas.

La mejor educación: en casa

La mejor educación no se da en los colegios de pago. Empieza en casa. La mejor educación es preparación para la vida, es aprendizaje para sobrevivir, para saber llevar una mejor salud psíquica.

Aquí te hemos dado todos los ingredientes que necesitas para que tu pequeño se convierta en un fracasado de manera inevitable. En tus manos queda elegir otro camino o ceñirte a este.

Fuente: muhimu.es

UNICEF: “Los bebés en RD no reciben el alimento fundamental para su desarrollo físico, afectivo y mental”

A propósito de iniciar hoy la Semana Mundial de la Lactancia Materna, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), llama a las madres a que ofrezcan el alimento fundamental para el desarrollo físico, afectivo y mental de los bebés, que es la lecha materna.

En República Dominicana sólo el 4.7% de las madres lactan de manera exclusiva a sus hijos en los primeros seis meses de vida, según la Encuesta Nacional de Hogares (ENHOGAR-MICS 2014), lo que coloca al país muy por debajo de la media de la región (30%).

UNICEF promueve el incremento de las tasas de lactancia junto al Ministerio de Salud Pública y al Servicio Nacional de Salud, a través de la iniciativa Hospital Amigo del Bebé, para que las madres y sus bebes realicen una lactancia exclusiva por lo menos durante los primeros seis meses de vida y a libre demanda, cada vez que el bebé lo quiera.

Se busca que los hospitales contribuyan al inicio de una lactancia exitosa, cumplan con el Código Internacional que regula la comercialización de sucedáneos de la leche materna, no dar biberones, capaciten al personal de salud para que ofrezca información a las embarazadas de los beneficios y técnicas de lactancia, coloquen a los bebés en contacto piel con piel con sus madres inmediatamente después del parto, por lo menos una hora y muestren como amamantar y mantener la lactancia en caso de separarse del bebé.

La iniciativa, que se lleva a cabo en varios hospitales a nivel nacional, sensibiliza al personal de salud para que brinde una atención de calidad y humanizada y para que formen grupos de apoyo a la lactancia materna y refieran a las madres cuando salen del hospital a estos grupos.

Está demostrado que la lactancia materna tiene beneficios cognitivos y de salud tanto para los bebés como para sus madres. Es especialmente importante durante los primeros seis meses de vida, ya que contribuye a evitar la diarrea y la neumonía, dos de las principales causas de muerte en los lactantes. Las madres que amamantan presentan un riesgo menor de padecer cáncer de ovario y de mama, dos de las principales causas de muerte entre las mujeres.

Acerca de UNICEF

En UNICEF promovemos los derechos y el bienestar de todos los niños, niñas y adolescentes en todo lo que hacemos. Junto a nuestros aliados, trabajamos en 190 países y territorios para transformar este compromiso en acciones prácticas que beneficien a todos los niños, centrando especialmente nuestros esfuerzos en llegar a los más vulnerables y excluidos, en todo el mundo. Para obtener más información sobre UNICEF y su labor, visite: www.unicef.org/republicadominicana