Conferencia: “El Efecto Mariposa en el Bullying”

Por: Carolina Jiménez

Con motivo a su vigésimo octavo aniversario, Plan LEA, realizó la conferencia “El Efecto Mariposa en el Bullying”, que tuvo como expositora la Magister Psicopedagoga, Emma Carolina Fernández.

Para dar inicio a la conferencia, la señora Rosario Vásquez, Encargada de Plan LEA, dio las palabras de bienvenida, agradeciendo la presencia de invitados especiales, docentes, centros educativos y público en general, destacando la colaboración del equipo encargado de la actividad.

“Como programa Prensa Escuela que hace su aporte  al desarrollo de la educación dominicana, proponiendo la lectura del aprendizaje significativos, nos proponemos  ofrecer contenidos de calidad para el reforzamiento de la firme competencias curriculares del sistema educativo dominicano”, expresó Vásquez.

Por su parte, el director de Listín Diario, Miguel Franjul, expresó su opinión sobre el fenómeno “bullying” y las consecuencias que este puede tener para la sociedad. Franjul, mencionó dentro de su discurso el impactante acontecimiento producido en San Francisco de Macorís donde una niña de 16 años fue asesinada por su pareja sentimental con cinco meses de embarazo.

Más tarde, se proyectó el documento testimonial de la adolescente Gabriela Álvarez, quien fue víctima de bullying durante su niñez y adolescencia. Con este audiovisual, se dio inicio formal a la conferencia y se presentó a la Magister, Emma Carolina Fernández.

Las palabras de la conferencista fueron acogidas con atención y alegría por parte del público, donde les explicó el significado de la mariposa azul. Fernández resaltó, “en cada una de las manos de ustedes está la mariposa azul; el bylling tienen dos caras y tanto como a la víctima, también tenemos que apoyar al acosador”.

El encuentro se llevó a cabo en el Auditórium Pabellón de la Fama del Deporte Dominicano. Con el apoyo de Grupo Mejía Arcalá, Programa Progresando con Solidaridad (PROSOLIS), Instituto Superior de Formación Docente (ISFODOSU),  Instituto Nacional de Formación y Capacitación del Magisterio (INAFOCAM). Así como con la colaboración especial de Plan International y la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD).

“Amar educa”: El mensaje de Humberto Maturana a los educadores

En un discurso dirigido a educadores, el biólogo chileno y premio Nacional de Ciencias, Humberto Maturana, habló del verbo “amar” y el papel de este en los procesos educativos.

Humberto Maturana, biólogo chileno, experto en epistemología y Premio Nacional de Ciencias es reconocido en distintas partes del mundo por sus investigaciones, las cuales han abierto nuevos paradigmas en la ciencias naturales y en el entendimiento del desarrollo humano. Pero además, por sus reflexiones sobre la educación, la infancia, el futuro de la humanidad y las emociones. Maturana habla de rescatar las emociones dentro de una “deriva cultural” donde éstas se han escondido y además hacer referencia al verbo “amar” como una emoción que sostiene y funda lo humano.

En un encuentro con educadores en la Región de BioBío en Chile, Maturana no sólo habló de la importancia de los contextos donde crecen los niños y del papel de los adultos como piezas claves en el proceso de crecimiento y transformación de los niños, también hizo énfasis en ese verbo “amar” desde un punto de vista educativo:

“Cuando decimos que amar educa, lo que decimos es que el amar como espacio que acogemos al otro, que lo dejamos aparecer, en el que escuchamos lo que dice sin negarlo desde un prejuicio, supuesto, o teoría, se va a transformar en la educación que nosotros queremos. Como una persona que reflexiona, pregunta, que es autónoma, que decide por sí misma.

Amar educa. Si creamos un espacio que acoge, que escucha, en el cual decimos la verdad y contestamos las preguntas y nos damos tiempo para estar allí con el niño o niña, ese niño se transformará en una persona reflexiva, seria, responsable que va a escoger desde sí. El poder escoger lo que se hace, el poder escoger si uno quiere lo que escogió o no, ¿quiero hacer lo que digo que quiero hacer?, ¿me gusta estar donde estoy?”, son algunas de las preguntas que aparecen.

Para que el amar eduque hay que amar y tener ternura. El amar es dejar aparecer. Darle espacio al otro para que tengan presencia nuestros niños, amigos y nuestros mayores”.

Fuente: eligeeducar.cl

 

Síndrome de la Llave Colgada

Síndrome de la Llave Colgada: Muchos psiquiatras afirman que el síndrome de la llave colgada es característico de las nuevas generaciones; aquellas donde los niños de 8 o 9 años llevan la llave colgada al cuello pues pasan todo el día sin compañía.

Es cierto que las necesidades económicas y la devaluación de los salarios a nivel mundial obliga a que los niños pasen cada vez más horas solos. Así, un niño de 8 o 9 años puede encontrarse con la obligación de “preparar el desayuno para sus hermanos menores, asearlos y llevarlos a la escuela. Luego regresan, almuerzan y continúan toda la tarde solos”.

Consecuencias del Síndrome de la llave colgada

Al no tener contacto con los padres, los niños aprenden a manejarse solos durante el día. En muchas ocasiones, los padres llegan exhaustos luego de una larga jornada de trabajo y ni siquiera tienen las fuerzas necesarias para dialogar con sus hijos, cuando estos no llegan a altas horas de la noche y los niños ya se encuentran durmiendo.

En cuanto a la relación de padres e hijos, los niños van perdiendo respeto y autoridad por sus propios padres, pues ellos no están presentes durante el día. Las consecuencias del síndrome de la llave colgada dependerán particularmente del tipo de niño, pero generalmente los niños pueden volverse un tanto agresivos o soberbios hacia sus padres o presentar rebeldía por la falta de autoridad.

Al ser niños pre-adolescentes, esto genera una distancia en el vínculo padres e hijos y, con la llegada de la adolescencia, éste vínculo se vuelve aún más difícil.

“A menudo, los niños que padecen el síndrome de la llave colgada suelen niños solitarios y sienten que sus padres no les quieren”

 El Rol de los amigos

Los amigos, pasan a ocupar el papel o rol de la familia. Se afianzan los lazos de amistad con ellos, pero el problema radica en que no siempre las compañías de los niños son acordes a su edad. Así, muchos dejan de cuidar a sus hermanos menores y con solo 13 o 14 años “salen a beber con sus amigos a la calle”.

Frente a esta situación, los padres no tienen autoridad con el niño puesto que no están nunca con ellos y desconocen incluso el tipo de amistades que ellos frecuentan.

Otros aspectos del síndrome de la llave colgada
  • La mala alimentación y la falta de actividad física

Muchas veces los niños son quienes deben aprender a cocinar y no respetan los horarios de comida. Esto se traduce con frecuencia en una mala alimentación, consumo de comida rápida (comida chatarra) con exceso de calorías o anemia infantil.

Por otra parte, en muchos casos, los niños no tienen el incentivo de realizar por sí mismos, actividad física, lo que trae un aumento de peso en niños pre-adolescentes  con tendencia a la obesidad, sin mencionar las consecuencias que la obesidad y la falta de actividad física producen en todo el organismo, muchas veces irreversible.

  • Niños que no se sienten amados

A menudos suelen ser incapaces de sentir amor por los demás, puesto que ellos mismos no se sienten amados y cuidados por sus propios padres.

  • Ansiedad de evitación

Algunos niños intentan aislarse y evitan así cualquier tipo de situación que les provoque estrés puesto que, muchas veces desconocen cómo deben afrontar las situaciones cotidianas de la vida.

  • Ataques de pánico o crisis de angustia

Esto puede desencadenar en un comportamiento adulto inseguro. A menudo la angustia puede ser tan grande que los niños comienzan a tener pequeñas alucinaciones.

  • Trastornos de adaptación

Esto se debe a que el niño tiene responsabilidades que no son acordes a su edad.

“Basarse en la buena y efectiva comunicación con nuestros hijos, brindándoles afecto, demostrando interés y tiempo con ellos es condición indispensable para evitar este síndrome”.

Fuente: educapeques.com

Efecto Mariposa en el Bullying

Emma C. Fernández-Albert, M. Ed.

Emma c. Fernández, con motivo de la conferencia aniversario de plan lea, comparte un adelanto sobre los efectos del bullying

En la adolescencia, muchos jóvenes, con frecuencia, han escuchado la palabra bullying. De hecho, tanto el término bullying como acoso son parte del lenguaje común. Muchas veces ocurre algo que puedes etiquetar como acoso y, otras veces, como “relajo pesado” sin marcar distinción. ¿Cuántas veces te has sentido fastidiado por un comentario o chiste y fácilmente verbalizas “me estás bullyando”? El uso coloquial de estas palabras no significa que sabes lo que implican.

Cuando sepas distinguir entre un simple relajo o un momento de acoso o bullying, más posibilidades tienes de ser apoyo para quien pueda vivir esta situación. Estudios afirman que el 90% de los niños de cuarto a octavo grado han sido acosados en algún momento. Sin embargo, los jóvenes de sexto a octavo grado viven el bullying con una mayor frecuencia que los de primero y segundo de bachillerato, de acuerdo a Tonja R. Nansel, PhD y colaboradores del National Institute of Health de EUA.

El acoso escolar (bullying) es un término en inglés que describe un acto intimidatorio, físico y psicológico, iniciado y mantenido durante un tiempo considerable por parte de una o varias personas contra otra más débil. Dan Olweus, científico sueco, describe el bullying con tres criterios esenciales: conducta con intención agresiva y negativa; conducta repetida y desequilibrio de fuerzas.

Ahora bien, ¿dónde inicia el proceso ya sea de víctima o victimario? En la familia. La familia es la cuna de la inteligencia emocional de cada niño que crece pasando de la adolescencia hacia la adultez. ¿Qué tiene que ver la inteligencia con el bullying o acoso? El desarrollo de las neurociencias ha permitido que eruditos como el Dr. Howard Gardner y el Dr. Reuven Feuerstein, descubrieran que la inteligencia es modificable y que tiene diferentes vertientes como la inteligencia intrapersonal y la interpersonal. Gardner planteó una nueva definición de la inteligencia: la capacidad de resolver problemas; la capacidad de generar nuevos problemas que resolver; la capacidad de crear un servicio o actividad, que nutra a la sociedad en la que se vive. Ellos abrieron el camino a los expertos como el Dr. Peter Solevey y los psicólogos John D. Mayer y Daniel Goleman, para que enriquecieran el concepto de la inteligencia social de Edward Thorndike a la hoy conocida inteligencia emocional.

El sistema familiar es un contexto determinante en el desarrollo de la autoestima de sus miembros en todas sus etapas evolutivas. Una elevada autoestima implica que el niño/adolescente es capaz de protegerse ante determinados problemas emocionales y dificultades de comportamiento (Cava, Musitu & Murgui, 2006). Un estudio realizado en el 2005 por Estévez, Musitu y Ochoa, determinó que la existencia de una comunicación abierta con los padres está asociada positivamente con la autoestima escolar del hijo o la hija.

¿Ser capaz de hacer las cosas nos da autoestima, o es la autoestima la que nos hace capaces de hacer las cosas?

A ti adolescente: Si ves a un compañero amenazado por otro para que le dé merienda o le haga la tarea, puede estar experimentando bullying directo que incluye patadas, golpes y amenazas verbales. La coacción, que es ejercer un dominio y un sometimiento total de su voluntad, es otra forma de bullying.

A ti maestro: Tú estás en una posición de privilegio, pues puedes apoyar el entorno en el que ocurren los procesos de acoso escolar. Los estudios plantean que los educandos pueden asumir diferentes roles ante el acoso y el acosador: apoyo silente, asistentes, incentivan o pueden ser rescatistas.

+Planteados por los autores de “El valor de escuchar” en beneficio de la comunicación fluida con sus hijos:
1. Escuche con mente abierta… esté preparado para escuchar y considerar todas las partes de un problema.
2. Deje de hacer lo que está haciendo, haga contacto visual e involúcrese completamente. Dé a la otra persona toda su atención. Deje a un lado el correo electrónico, las llamadas telefónicas y otras distracciones potenciales.
3. Escuche objetivamente. Cuando inicie la conversación que sea con una actitud sin prejuicios.
4. Haga preguntas. Asegúrese de que realmente comprenda el significado detrás de lo que la persona está diciendo.
5. Evite la tentación de pensar acerca de lo que está por decir. En lugar de ello, preste atención a todo lo que la persona está diciendo antes de formular su respuesta.

Los padres y maestros pueden estar muy atentos y, aun así perder oportunidades de observar la realidad del bullying. Las familias y comunidad educativa pueden apoyarse en los adolescentes. Educarles les empodera como agentes de transformación. Así lo propone el Programa KiVa desarrollado en la universidad de Turku de Finlandia por las doctoras Christina Salmivalli y Elisa Poskiparta. El programa plantea que la prevención y el manejo del bullying debe incluir a los que rodean la situación para interactuar mejor con los que viven en ella evitándola o reduciendo su efecto.

Diez consejos para aplicar el aprendizaje colaborativo en el aula

El aprendizaje colaborativo se basa en el planteamiento de actividades en las que los alumnos tienen que trabajar en equipo e interactuar para conseguir un objetivo común. Sus ventajas son muchas: convierte a los estudiantes en protagonistas de su propio aprendizaje, desarrolla sus competencias y habilidades, refuerza sus relaciones interpersonales y les permite adquirir un aprendizaje significativo. Te ofrecemos varios consejos y herramientas para introducir con éxito este tipo de método en el aula.

Diez consejos para aplicar el aprendizaje colaborativo en el aula

Si quieres aplicar el aprendizaje colaborativo en tus clases, te recomendamos los siguientes consejos:

1. Establece las metas y objetivos de la actividad, de manera que los alumnos se sientan motivados y comprometidos a la hora de trabajar para conseguirlos.

2. Organiza a los alumnos por equipos y crea dentro de ellos pequeños grupos de trabajo, de cuatro a cinco personas, que se encargarán de cumplir distintas tareas o funciones. Procura que haya diversidad en cada grupo de trabajo y que el número de chicos y chicas esté equilibrado. Cuantos más talentos, visiones, y sensibilidades diferentes haya en cada grupo, más enriquecedora será la experiencia.

3. Promueve la comunicación y el respeto entre los alumnos. Deben estar abiertos a compartir sus ideas y conocimientos con los demás, con confianza y sin miedos. Siempre con la mente abierta a las ideas de los demás. Si lo crees necesario, puedes establecer unas normas de diálogo, o incluso la frecuencia y el medio de comunicación para que aprendan a colaborar.

4. Ejerce como guía y conductor de la actividad al principio, y déjales asumir su responsabilidad paulatinamente, de modo que puedan desarrollar sus propias ideas o proyectos. Acuerda bien qué procesos se pueden seguir para completar las tareas establecidas, que las planifiquen, definan la implicación de cada uno y se organicen.

5. Utiliza metodologías y actividades variadas. El aprendizaje colaborativo admite distintos métodos educativos, como el trabajo por proyectos, la flipped classroom o el aprendizaje basado en la resolución de problemas; y puede concretarse en actividades didácticas muy variadas, como proyectos, webquests, debates, experimentos de laboratorio, actividades enfocadas a la resolución de problemas, presentaciones en equipo etc., todas ellas presentes en la plataforma de aulaPlaneta.

6. Ofrece el tiempo necesario para generar el debate y el contraste de ideas. Puedes hacerlo a partir de una lectura, un recurso, un video… En el Banco de contenidos de aulaPlaneta dispones de muchos materiales.

7. Estructura el proceso en varias fases y programa varios hitos para revisar cómo están desarrollando el trabajo. Así podrás comentar con tus alumnos si van bien encaminados o no, y por qué.

8. Facilita a tus alumnos herramientas de autoevaluación y coevaluación. De este modo conocerán los criterios que se van a tener en cuenta a la hora de valorar el trabajo.

9. Echa mano de las TIC. Las nuevas tecnologías multiplican las posibilidades del aprendizaje colaborativo y fomentan la comunicación, la interacción y el intercambio de ideas entre los miembros del grupo. Elige entornos colaborativos como  herramientas TIC:
– El correo electrónico o la mensajería instantánea.
– Google Drive, para compartir documentos.
– WordPress o Blogger, para crear blogs de aula.

10. Fomenta su creatividad y pídeles que utilicen distintas herramientas para presentar el trabajo.
– SlideShare o Prezi para hacer presentaciones interactivas.
– Glogster o Mural.ly, para crear murales digitales.

Fuente: aulaplaneta.com

Qué son los hiatos y diptongos

Entender los hiatos y diptongos es imprescindible para los niños que están estudiando en Primaria. Primero, es necesario entender que en español existen vocales fuertes o abiertas que son: a, e y o. Las débiles o cerradas son i, u.

Cuando dos vocales abiertas están en la misma sílaba o dos cerradas, se produce el diptongo. En caso de que se separen las vocales en dos sílabas diferentes, se produce el hiato. Una vez dicho esto, vamos a aprender la utilidad de los hiatos y diptongos.

Diferencia entre hiatos y diptongos
Qué son los diptongos

Los diptongos es una palabra que tiene varias vocales distintas en una misma sílaba. Para que exista diptongo deberá haber en una misma sílaba dos vocales débiles diferentes que estén juntas. Por ejemplo, ‘serpiente’ tiene dos vocales juntas ‘ie’ y una vocal es fuerte y otra débil. En español las vocales débiles son la i y la u. Pero en este caso, la vocal débil no puede ser tónica porque entonces no sería diptongo.

Ejemplos simples de diptongos
Ruiseñorciudadruidosoaullarcausapeinefeudoeuropeaeuforiacuadrado


Si en una misma sílaba te encuentras con una vocal fuerte y otra débil, el diptongo será creciente ya que la segunda vocal es el núcleo silábico.

La unión de vocales fuertes y débiles

Cuando el núcleo silábico se encuentra en la primera vocal entonces será un diptongo decreciente.

Además, también existen los diptongos homogéneos que son los que empiezan y acaban con una vocal cerrada.

Diptongos crecientesua, ue, uo, ia, ie, iopas-cua, mue-la, re-si-duo, ru-bia, pie-dra, ti-bio
Diptongos decrecientesai, ei, oi, au, eu, oupai-sa-je, rei-na, boi-na, bau-ti-zo, deu-da, sou-ve-nir
Diptongos homogéneosiu, uiviu-do, cui-dar
Qué son los hiatos

El hiato es el encuentro de dos vocales en sílabas diferentes. Las vocales no van juntas en una misma sílaba, sino que se separan en dos sílabas diferentes.

Existe el hiato simple, que es cuando se juntan dos vocales abiertas o cerradas iguales, ejemplo: Isaac. Después, está el hiato acentual que es cuando está el encuentro de una vocal abierta y otra cerrada o una cerrada con tilde y una abierta, ejemplo: panadería.

Para que se produzca un hiato se deben dar algunas condiciones:

  • Unión de una vocal débil tónica con otra fuerte átona: son-rí-e
  • Unión de dos vocales abiertas diferentes: le-ón
  • Unión de una vocal fuerte átona con vocal débil tónica: pa-ís
  • Unión de dos vocales iguales: Isa-ac

Para acentuar las palabras se deberán respetar las reglas normales de acentuación

Hiatos
Acentualesaí / aú / eí / eú / oí / oú / ía / íe / ío / úa / úe / úo
Simplesaa / ee / ii / oo / uu / ae / ao / ea / eo / oa / oe

Fuente: educapeques.com

Amigos del colegio: buenas y malas influencias

No todos los niños tienen dotes de liderazgo, aunque a algunos les gusta más manejar el cotarro, otros prefieren no tomar la iniciativa y sumarse y compartir las propuestas ajenas. Muchas veces, los niños son sometidos a presiones por parte de loscompañeros, que intentan influir, más o menos descaradamente, en su forma de actuar. Esto es algo con lo que nuestros hijos tienen que lidiar ya desde pequeños.

Algo enojado, mi hijo de nueve años me contó que un amigo suyo le acusó de ser un ‘friki’, ya que decidió junto a otros compañeros de curso hacer un club de ciencias. Supongo, que este amigo viendo en riesgo su relación con mi hijo y la afición que ambos comparten por el fútbol, procuró darle este malintencionado juicio de valor para que no se apartara de él y de sus gustos comunes. Y es que también entre los amigos del colegio se ejercen buenas y malas influencias.

Cuándo los amigos del colegio ejercen buenas y malas influencias

Naturalmente, yo le expliqué el porqué su amigo le hizo aquel comentario y, por supuesto, le animé a diversificar su campo de juego, a no ser sumiso o dependiente de un único amigo, sino que le invitara también a participar de su nuevo proyecto.

Los compañeros de clase y amigos tienen también una influencia positiva en el niño. Yo recuerdo tener una amiga a la que le encantaba dibujar y lo hacía realmente bien, ella me enseñó a hacer caras divertidas y aprendí muchísimo imitándola.

De la misma manera, creo posible que cuando en una clase hay bastantes niños que sonbuenos estudiantes y destacan por ello, el resto de los niños, que quizás en otro ambiente, no trabajarían, se esfuerzan por estar a la altura de los más admirados. Unos niños pueden servir de estímulo positivo para otros.

La motivación es mayor y más efectiva, cuando viene del ejemplo de un igual. Por desgracia, la influencia de los iguales también puede ser negativa, cuando el líder o líderes del grupo no dan buen ejemplo o no se comportan bien. En estos casos, debemos preparar a nuestros hijos para que no cedan a la solicitud de acciones contrarias a su sentido común y a sus convicciones.

Cómo ayudar a los niños a alejarse de las malas influencias

Es fácil que los niños cedan ante la presión de otros por la curiosidad que se despierta en ellos o, simplemente, por necesidad de sentirse aceptados como parte del grupo, para caer bien, para que no se burlen de ellos, para no meterse en problemas si van contracorriente. Podemos ayudarles, dándoles algunos consejos para que puedan alejarse de las malas influencias:

– Potenciar su autoestima y buen criterio.

– Conocer a los amigos de nuestros hijos.

Enseñarles a elegir los amigos, según aficiones y comportamiento.

– Invitarles a que hablen con nosotros o cualquier persona responsable ante cualquier presión o abuso.

Aliarse con algún otro compañero o amigos para decir con poder decir más fácilmente “no”.

No limitar la amistad a un solo grupo o persona. Enseñar a los niños a que se lleven bien con todos los compañeros.

– Avisarle de los riesgos de ceder a las malas influencias y hacerse respetar.

Fuente: Patro Gabaldón. Guiainfantil.com

Cuando niñas malintencionadas acosaron a mi hija debido a sus dificultades de aprendizaje

Al igual que otros padres, he escuchado historias de chicos maliciosos. He visto entrevistas en televisión de padres con lágrimas en los ojos hablando de humillaciones hechas en grupo. Pero el bullying es algo que nunca pensé que podría ocurrirle a mi hija, hasta que sucedió.

Nuestra hija tiene 12 años y está en sexto grado, y es una niña increíble: divertida, cariñosa, generosa, dulce e inteligente. Me hace reír todos los días. Abraza a la familia alrededor de 10 veces al día y termina cada llamada telefónica con “te quiero”.

Pero también tiene dificultades del funcionamiento ejecutivo. Empezó a mostrar señales de estas dificultades al principio de la primaria. Notamos que era desorganizada y tenía dificultad para seguir instrucciones de varios pasos.

También tiene dificultad para entender las pautas sociales. En ocasiones habla sin esperar turno, o no sabe qué decir o hacer en una situación social. Y debido a que se interesa tanto por las demás personas, puede ser muy sensible y susceptible. Todo esto le genera mucha ansiedad en la escuela.

Afortunadamente, ha tenido excelentes maestros de primaria. Hemos trabajado en colaboración con la escuela en sus habilidades organizativas y haciendo horarios para administrar su tiempo. También hemos hablado con ella acerca de su ansiedad y la hemos ayudado a poner en práctica estrategias para que esté calmada en diferentes situaciones.

Todo nuestro trabajo fue recompensado cuando nuestra hija ingresó en cuarto y quinto grado. Era un mucho más organizada y obtenía buenas calificaciones en la escuela. Y en cuanto a lo social, tenía muchos buenos amigos. Practicaba dos deportes, tenis y natación, y pasaba mucho tiempo con sus compañeros de equipo.

Pero al comenzar sexto grado empezamos a darnos cuenta de cambios sutiles en su personalidad. Estaba más distraída y todo el tiempo parecía como si estuviera pensando en otra cosa. Empezó a poner excusas para no ir a las reuniones con el equipo. Y me hacía preguntas extrañas e inesperadas como: “Si le digo X a mi amiga, no pasará nada, ¿verdad?”.

Luego un día me pidió que la llevara a la escuela en lugar de ir en el mismo auto con sus amigas. Mientras conducía me preguntó si podía llevarla al día siguiente y al siguiente. Fue ahí cuando detuve el auto y le pregunté qué estaba ocurriendo.

Al principio le daba vergüenza hablar. “No quiero que ni tú ni papá sientan pena por mí”, dijo. Pero seguí presionando y una vez que empezó a hablar, lo soltó todo.

Resultó que una de sus “amigas” en deportes, a quien conocía desde hace varios años, decidió que nuestra hija era “tonta”. Esa niña hacía comentarios sobre mi hija como: “Tú no eres la más lista, ¿cierto?”. O, “juegas tenis, pero ni siquiera eres buena en eso”.

Nuestra hija dijo que todo comenzó como una broma. Intentó reírse, pero seguía ocurriendo y se puso peor.

Influenciado por esta niña maliciosa, el grupo empezó a burlarse de nuestra hija. En una ocasión, cuando nuestra hija se sentó para almorzar, todos se levantaron y se alejaron. En otra oportunidad, la niña le ordenó: “Haz esto o no volveré a hablar contigo”.

Nuestra hija intentó hablar con esta niña para preguntarle qué había hecho mal. “¡Solo estamos bromeando contigo!”, le dijo la niña. Cuando m hija me lo contó estaba a punto de llorar.

Estaba impactada. Conocíamos a esas niñas y a sus familias de años.

Lo que lo hizo más complicado fue que a veces las chicas eran amables con mi hija. Y cuando la acosaban lo hacían de manera sutil. No era como los textos y tuits malintencionados que en ocasiones se ven en las redes sociales. Nuestra hija decía que a veces no la acosaban durante varios días, pero luego empezaban de nuevo.

Nuestra hija no entendía por qué ocurría, así que mi esposo y yo decidimos que necesitábamos hablar con ella. Le dijimos que era difícil saber lo que pasaba por la cabeza de la niña.

A la mejor estaba celosa de sus logros en deportes o de sus buenas calificaciones. Quizás la vio como “presa fácil” debido a sus dificultades de aprendizaje y de socialización. Podía tratarse de un juego de poder, comentamos. Sin importar cuál fuera la razón, le dijimos, “está mal y no es tu culpa”. Y tiene que ver con otras cosas más allá de “bromear” o del “mal humor” de la niña.

Al principio queríamos confrontar a los papás de la niña, pero nuestra hija nos pidió que no lo hiciéramos y no lo hicimos.

Sabíamos que los padres de la niña se harían los desentendidos y dirían que el bullying era “una broma”. Y si las niñas del grupo descubrían que nuestra hija las había “delatado”, podía ser peor para nuestra hija.

Así que decidimos intentar manejarlo por nuestra cuenta. Enseñamos a nuestra hija estrategias para lidiar con niñas malintencionadas. Practicamos jugar a los roles en diferentes situaciones y qué decir cuando la niña líder hiciera comentarios crueles. Practicamos cómo podía reaccionar si el grupo empezaba a molestarla. Era como un equipo deportivo para habilidades sociales, la entrenábamos todos los días, analizando qué hacer y qué no hacer.

También sabíamos que ese grupo de niñas no era buena compañía para nuestra hija. Así que limitamos el tiempo que pasaba con ellas y la animamos a que hiciera nuevas amigas. Eso también ayudó.

Lentamente, nuestra hija hizo nuevas amigas y aprendió a controlar el estrés social que le causaba el grupo de “amigas” maliciosas. También aprendió una dura lección acerca de cómo las personas pueden actuar de maneras dañinas. Es una lección que hubiésemos deseado que no hubiese tenido que aprenderla, pero que gracias a ella nos hemos vuelto más fuertes.

Fuente: understood.org

Cómo detectar si nuestros hijos son víctimas de acoso escolar

Durante la niñez los niños se pelean, en muchas ocasiones se enfadan e incluso se llegan a insultar. No se trata de que esas conductas queden impunes o que no tengan consecuencias, pero tampoco se pueden confundir con el bullying. Para hablar de bullying, tiene que haber un acoso continuado en el tiempo de un niño hacia otro. No se trata de una pelea puntual, normalmente, el agresor tiene un comportamiento provocador y de intimidación permanente.

Detectar si el niño sufre bullying

El bullying puede ser sexual, cuando existe un asedio, inducción y abuso sexual; puede tratarse de una exclusión social cuando se ignora, se aísla y se excluye al otro; puede ser psicológico, cuando existe una persecución, intimidación, tiranía, chantaje, manipulación y amenazas al otro; y puede ser físico, cuando se golpea, empuja o se organiza una paliza al acosado.

El acoso escolar tiene como escenario los centros educativos. Como se trata, en su mayoría, de un acoso invisible para los adultos, los profesores difícilmente tendrán conocimiento de lo que está sucediendo a través de los padres. El agresor acosa a la víctima en los baños, en los pasillos, en el comedor, en el patio, reservando sus acciones durante la ausencia de mayores. En algunos casos, el acoso sobrepasa las paredes del colegio, pasando a ser telefónico e incluso por correo electrónico.

Es importante que los padres mantengan siempre una comunicación abierta y positiva con sus hijos, y con el colegio, de esta forma, conseguiremos que los niños se sientan más seguros y puedan contar a sus adultos de referencia lo que les está pasando.

No obstante, conviene que estemos atentos si detectamos algunas señales en el niño:

1. Cambios en su comportamiento.

2. Cambios de humor, tristeza o irritabilidad.

3. Trastorno en el sueño. Que le cuesta más dormir y suele tener pesadillas.

4. Cambios en los hábitos alimentarios: comen compulsivamente, o les falta el apetito

5. Presentan síntomas psicosomáticos. Frecuentemente tienen dolores de tipo somático como dolor de cabeza o de tripa sin una causa orgánica que lo justifique.

6. Presentan señales físicas. Vigilemos en el caso de que aparezca de forma frecuente con golpes, o rasguños y diga que se ha caído.

7. Rechazo continuado al colegio. Cuando verbalice que no quiere ir al colegio, una y otra vez, especialmente en las tardes de los domingos.

8. Presenta problemas para relacionarse y se aísla. El niño protesta para no acudir a las excursiones o visitas culturales, no quiere relacionarse con sus compañeros y quiere ir acompañado a la entrada y a la salida del colegio.

9. Cambios en su rendimiento escolar. El niño puede empezar a desinteresarse por los estudios. Le faltará no solo interés como también concentración y atención.

Actitud de los padres frente al acoso escolar de su hijo

Si hemos detectado que nuestro hijo es víctima de acoso, lo primero de todo es no culpabilizarle ni a él ni a nosotros mismos, eso no implica ser peores padres. Es importante que el niño se sienta seguro y confiado en su casa, que haya un buen clima de confianza donde pueda desahogarse y contar que le pasa.

Otro paso fundamental será hablar con el colegio, en ocasiones pueden ignorar lo que ocurre porque las agresiones se llevan a cabo en ausencia del adulto.

Es importante que el niño cuente con habilidades sociales y con recursos, no solo enfocados a defenderse, sino a mostrarse más seguro. Que aprenda a ser asertivo, a ser capaz de decir lo que el quiere, lo que el piensa, sin imponérselo a los demás, y sabiendo que su opinión es tan válida como la de los demás.

Que aprenda a ignorar al agresor, que no le demuestre que le afecta llorando o enfadándose, sino que le pueda responder con tranquilidad y firmeza, diciéndole por ejemplo: “No, eso es sólo lo que tú piensas”.

Que sepa que no está solo y que siempre puede pedir ayuda.

Fuente: guiainfantil.com

Un año escolar basado en la fuerza de la unión

Un año escolar basado en la fuerza de la unión

El inicio del año escolar es un período en el que se manifiesta con más intensidad el interés de los adultos por la educación de los niños. Cada miembro de la comunidad escolar se prepara para asumir su responsabilidad como padre, educador o alumno.

Es importante que los padres muestren una actitud positiva a sus hijos respecto al regreso de las clases, para así contribuir de manera directa en el buen rendimiento académico.

Conversar sobre la importancia de la educación

La conversación en familia sobre los beneficios de la educación, influye en que los hijos comprendan sus ventajas. Los temas no solo deben tratar sobre el futuro, cuando los hijos se incorporen al mercado laboral, sino a la vida diaria.

Un niño y una niña educada disfrutarán más de los paseos, de las lecturas, del cine, de la conversación con amigos. Tendrán más seguridad en sí mismo; sabrán responder mejor a los conflictos; construirán un mundo interior rico y encontrarán respuestas a muchas de sus inquietudes propias de la niñez.

El entorno del estudiante

Los docentes, como encargados de estructurar el ambiente de aprendizaje, tienen la gran responsabilidad de educar tomando en consideración la edad del estudiante y conociendo en la medida de lo posible, su entorno familiar. Al evaluarlo, observará en él no solo su desempeño, sino cómo va respondiendo a sus retos personales y académicos, cómo avanza y cuáles son sus dificultades.

El profesor puede pedir ayuda a los padres para explorar la realidad del niño o la niña, a fin de que superen algunas barreras que pudieran estar limitándolos. Es posible que en su casa, el estudiante no tenga un ambiente adecuado para estudiar o que haya alcanzado el grado, pero todavía necesite un refuerzo en lectura, escritura o matemáticas.

Recursos educativos asequibles

La comunidad escolar debe proporcionar a docentes, padres y estudiantes, libros de textos que les sirvan de guía para lograr cubrir las demandas del currículo oficial, y otros libros de consulta que amplíen los contenidos.

En ocasiones los libros de texto presentan situaciones o ambientes alejados que rodean al estudiante. Estos compensan la falta de información o experiencia al participar en actividades extracurriculares, como por ejemplo, la visita a un museo, a una ciudad más grande y desarrollada, tener la experiencia de tomar el metro autobús o incluso, ver una película.

Familiarizarse y utilizar recursos como los que ofrece el programa prensa escuela Plan LEA de Listín Diario en su plataforma digital planlea.listindiario.com y también de manera presencial, representa un plus en comunidades de bajos recursos, donde es difícil adquirir materiales educativos. Con un simple ejemplar del periódico y el paquete instructivo del Estuche de Prensa LEA, el profesor puede desarrollar un sinnúmero de actividades académicas para todos los niveles de la enseñanza.

Padres y profesores no deben dar por hecho que los niños entienden los contenidos curriculares simplemente leyendo el texto escolar o escuchando una clase. Hacer los ejercicios, investigar, recibir informaciones de diferentes fuentes, afianzará y ampliará los conocimientos del estudiante. La biblioteca escolar, la familiar y el acceso a Internet, son recursos que niños y niñas pueden aprovechar bastante. Igualmente, sirve de ayuda que padres y docentes fomenten la creación de círculos de estudio, a fin de que los estudiantes compartan recursos y conocimientos.