Por qué los niños no deben dormir en la cama de sus padres

El dormir en la misma cama que los niños es una práctica que está rodeada de polémica. Existen opiniones a favor y en contra de ello pero, ¿qué ocurre cuando los niños quieren dormir en la cama de los padres más allá de la etapa infantil?

El sueño en la infancia

Dormir bien es fundamental para disfrutar de un óptimo rendimiento durante el día y de una buena calidad de vida. Si un niño tiene un sueño superficial y con interrupciones se levantará con la sensación de no haber descansado durante la noche, su estado de ánimo se verá afectado, disminuirá su rendimiento y tendrá somnolencia al día siguiente.

Dormir las horas de sueño necesarias y tener un sueño de calidad repercute positivamente en el desarrollo del niño. Por todo ello, es importante favorecer todas aquellas condiciones que permitan a los niños dormir de manera profunda y sin interrupciones durante la noche.

Debemos procurar que la habitación del niño disponga de una temperatura adecuada, que no sea ruidosa, que no haya luces encendidas, que los dispositivos electrónicos (TV, ordenadores, teléfonos móviles, tabletas…) estén apagados durante la noche y que la cama disponga de un colchón confortable.

Dormir en la cama de los padres o el colecho tras la etapa infantil

¿Dormir con los niños en la misma cama es una buena idea? ¡NO! Está práctica es conocida bajo el término “colecho” y no está exenta de polémica, ya que son muchas las personas que se posicionan a favor y muchas otras que se posicionan en contra.

Algunos profesionales afirman que los niños a partir de los 3 meses de vida deben dormir solos, otros señalan que deben dejar de compartir cama con los padres a partir de los 6 meses, otros dicen que lo ideal es a partir de los 3 años y otros incluso afirman que solo a partir de los 5 años es cuando el niño debe empezar a dormir en una cama distinta a la de sus padres. Aunque la polémica sigue vigente, parece que los profesionales se ponen de acuerdo en afirmar que un niño debe dormir solo antes de iniciar la educación primaria, es decir, a los 5 o 6 años.

Muchos padres duermen con sus hijos para que no tengan miedo durante la noche, para sentirse más seguros o simplemente porque desde que nacieron han adquirido el hábito de dormir juntos en la misma cama. Sin embargo:

– Esta práctica interfiere en la calidad del sueño del niño por lo que no es recomendable.

– No potencia la autonomía e independencia del niño sino todo lo contrario. Como padres, tenemos la obligación de criar niños responsables, autosuficientes e independientes y, dormir con nuestros hijos dificulta que lo sean.

– Potencia que los niños adquieran miedos y manifiesten una conducta de dependencia hacia sus padres.

– Si los niños duermen en la cama con sus progenitores es posible que su sueño se vea interrumpido en varias ocasiones durante la noche debido a los movimientos que los padres hacen en la cama, ronquidos, tos, calor, incomodidad, etc. ¡Cuidado!, un sueño superficial y con interrupciones continuado puede conllevar a que el niño desarrolle problemas de sueño como por ejemplo insomnio.

Por qué los niños deben dormir en su cama

Tenemos que procurar que sean autónomos. Igual que le enseñamos a comer, a atarse las cordoneras o cuidar su higiene corporal por sí mismos, es importantísimo enseñarles a dormir solos sin necesitar el acompañamiento o protección de un adulto.

Dormir solos repercute positivamente en su autoestima. Por otro lado, si el niño tiene miedo debemos enseñarle a afrontar y gestionar sus miedos pero no animarle a evitarlos durmiendo en nuestra cama. Tenemos que ayudarles a que interioricen el mensaje de “soy capaz de dormir solo” y debilitar el mensaje de “necesito a mi mamá o necesito a mi papá para poder dormir”.

Por tanto, debemos ayudar a nuestro hijo a llevar una adecuada higiene de sueño que le permita tener un sueño de calidad y disfrutar de un gran descanso durante la noche.

Fuente: GuiaInfantil.com

Qué hacer para que un niño no diga groserías

Entre los 3 y 5 años que su vocabulario se amplía y repetirá lo que escuche.

Que no se te haga raro que en cuanto tu hijo aprenda a hablar, le llamen la atención las groserías. Como todo “lo prohibido”, esas palabras comúnmente dan curiosidad a los niños por saber “qué pasa” cuando las dicen. Ahora no sabes ¿qué hacer para que un niño no diga groserías? Mientras crece y principalmente entre los 3 y 5 años que su vocabulario se amplía, querrá encontrar formas de decir lo que siente, principalmente cuando son sentimientos negativos.

Si en casa ha escuchado que se expresan así cuando están enojados o estresados, que no se te haga raro que él también las quiera decir. Pero, si por el contrario, le has enseñado que no debe expresarse de esa forma, es muy seguro que las repita por alguien que escuchó en la escuela o en casa de alguna otra persona. Toma nota de qué hacer para que un niño no diga groserías:

Enséñale a canalizar sus emociones y a expresarlas de otro modo. No tiene por qué decir malas palabras para dar a conocer que está enojado; el español es un idioma con miles de palabras para expresar emociones y sentimientos negativos.

Dale el ejemplo. Para que no te imite, no las digas; y si alguien más las dice, no las festejes y hazle saber, frente a tu hijo, que hablar de esa manera no es correcto. Así él entenderá que tanto chicos como grandes no las deben decir.

Explícales que lastiman. Muchas veces las groserías se usan para ofender a los demás y son una falta de respeto. Enséñale que hay que respetar a cualquier persona aunque lo que diga o piense sea diferente a lo que él crea. Educa un niño con valores.

No les des más importancia de las que merecen. Dile una vez que no debe usarlas y no le des mayor relevancia. Pronto entenderá que no sirven para conseguir nada y dejará de decirlas.

Fuente: BBMUNDO

La importancia de hacer cosas en familia

La familia es aquel grupo social que supone una extensión de uno mismo, ya que nos unen vínculos biológicos, a menudo convivimos y tenemos una historia común.

La familia es el primer grupo social donde se desarrolla el niño, la socialización primaria tiene lugar en la familia. El niño en el seno de la relación con la familia, desarrolla patrones de apego, y de interacción que marcarán sus futuras relaciones y serán la clave para su bienestar personal y su felicidad.

No debemos descuidar la labor de la familia, son muchos los beneficios para los niños y para todos los miembros, debemos tener en cuenta la importancia de hacer cosas en familia.

El tiempo de hacer cosas en familia

En la actualidad no es mucho el tiempo que podemos pasar en familia, los ritmos de cada día, la carga de trabajo, el estrés, etc. dejan poco tiempo para el ocio, o el disfrute y a menudo ese tiempo libre tendemos a dejarlo para el descanso. Con esta situación parece difícil dedicar tiempo a la familia.

A menudo el poco tiempo que tenemos en familia, lo dedicamos a no hacer nada, o hacer cada uno por su cuenta.

Ya no es la falta de tiempo en familia, sino la ausencia de actividades en familia. Esta ausencia es perjudicial para el niño y para toda la familia, sin tiempo para hacer cosas juntas no nos conocemos, no tenemos un clima positivo y de confianza, y es normal que  cada uno vaya a lo suyo y que los conflictos se agudicen.

Por qué es importante hacer cosas en familia

Cuando hacemos cosas en familia, podemos disfrutar de una actividad distendida y de disfrute. Compartir esa experiencia contribuye a hacer crecer los vínculos, y a mejorar el clima.

Todos necesitamos hacer cosas en familia. La familia es el grupo social que forma parte de nosotros, y compartir tiempo nos permite redefinirnos como personas y encontrar nuestro lugar dentro de la familia.

Hacer cosas en familia supone enfrentarnos a diversas situaciones, y fortalece la confianza.

Si todos nos divertimos juntos, todos tenemos emociones positivas juntos y nos sentiremos más cerca de la familia.

El niño necesita hacer cosas en familia, para estrechar vínculos, crear patrones adecuados lejos del estrés y las obligaciones. La familia no solo es un espacio social que nos provee de cuidados y alimentos y nos enseña las normas, sino que también la familia se convierte en una entidad compartida de apoyo.

Ideas para hacer cosas en familia

No importa si no tenemos mucho tiempo, es más importante la calidad del tiempo que la cantidad del mismo.

Cada día dedica tiempo a hablar en familia, quita la tele, deja los móviles y otros aparatos de lado y simplemente comunícate, pregunta, escucha y atiende. No lo conviertas en una obligación, empieza a hacerlo tú y verás como poco a poco los demás lo hacen.

Prepara actividades en familia los fines de semana. Puede ser una salida al parque, comer fuera, ir al cine, jugar a un juego de mesa, o preparar una cena o desayuno especial en casa los fines de semana.

De vez en cuando podemos hacer alguna actividad más especial como un fin de semana fuera, salidas con amigos, etc.

Fuente: escuelaenlanube.com

El frasco de la felicidad para desarrollar pensamiento positivo en los niños

Pensar en positivo no siempre es fácil. Las pruebas, los obstáculos… Un día que sale todo mal… Sin embargo, numerosos estudios han demostrado que incluso ante ese tipo de días, una actitud positiva puede llegar a cambiar una situación adversa.

Por eso es importante enseñar a los niños a desarrollar el pensamiento positivo, ya que además les ayudará a encarar los problemas de forma diferente. Puedes utilizar, por ejemplo, este pequeño juego: el frasco de la felicidad para desarrollar el pensamiento positivo.

Cómo utilizar el frasco de la felicidad para desarrollar pensamiento positivo en los niños

Un optimista… ¿nace o se hace? Es cierto que hay niños con una actitud más desinhibida ante los problemas y niños que en seguida se preocupan por las cosas más triviales. Sí, pero también es cierto que el positivismo se educa. Y no se trata de darle la espalda a la realidad, sino de aprender a enfrentarse a los problemas y a la realidad que no nos gusta desde el optimismo, es decir, con el convencimiento de que aquello que no nos gusta o puede arreglarse o, si no tiene solución, no debe amargarnos la existencia.

¿Sabes cómo puedes ayudar a tu hijo a desarrollar desde pequeño esa actitud positiva frente a la vida? Utiliza este pequeño juego, creado por la filósofa Elsa Punset: el frasco de la felicidad. ¿Sabes en qué consiste?:

  1. Es una técnica ideal para hacer en familia. Tanto tú como tus hijos escogen un frasco grande de cristal. Será el frasco de la felicidad. Puedes escribirlo con rotulador y colocarlo en un lugar visible de la casa.
  2. Cada día, todos, padres e hijos, tendrán que escribir lo mejor que les pasó a cada uno durante ese día y apuntarlo en un papel. Pueden ser cosas sencillas. Una palabra amable, una sonrisa o un examen que salió mejor de lo esperado… Al escribirlo, se grabará en el cerebro aunque no nos demos cuenta. Se dobla el papel y se introduce en el frasco.
  3. A los 6 meses aproximadamente, o bien cuando el frasco ya esté lleno, se sacan los papeles y se leen todos los mensajes positivos en familia.
Qué se consigue con la técnica del frasco de la felicidad

Sabemos que el cerebro va aprendiendo mediante ‘prueba’, ‘error’ y ‘acierto’. Y hay dos actitudes diferentes frente a esto: una es derrotista. Otra, positiva. Está demostrado que una actitud positiva puede transformar algo negativo en una posibilidad de cambio. Es decir, que mediante el pensamiento positivo, los problemas pueden convertirse en oportunidades.

Gracias a esta técnica del frasco de la felicidad, conseguirás:
  1. Tu hijo aprenderá a reflexionar sobre las cosas buenas que le ocurren a lo largo del día.
  2. Tu hijo aprenderá a apreciar esos pequeños detalles que a menudo pasan desapercibidos. Cada vez que tu hijo escribe algo agradable que le pasó, lo recordará. El cerebro recuerda antes las cosas negativas porque la angustia hace que le demos vueltas una y otra vez. Las cosas positivas pasan desapercibidas. Sin embargo, al escribirlas y al volverlas a leer poco después, quedarán fijadas en el recuerdo.
  3. Tu hijo a prenderá a diferenciar los problemas pequeños de los realmente importantes.
  4. Enseñarás a tu hijo a ser agradecido.
  5. Mejorará la comunicación dentro de la familia.

Fuente: GuiaInfantil.com

La historia real en la que se basó Víctor Hugo para escribir “Los Miserables”

La famosa novela de “Los Miserables” de Víctor Hugo es una de las más representativas de la historia francesa. Este 2017 se celebra el aniversario número 155 de la publicación del último capítulo de esta historia.

¿Sabías qué los dos personajes principales de esta novela, Jean Valjean, acusado de robo, y el inspector Javert, oficial dedicado a buscarlo para entregarlo a la justicia, fueron inspirados por la misma persona?

Foto tomada de ngespanol

Eugène François Vidocq fue un ex convicto que se convirtió en un exitoso hombre de negocios muy conocido por su compromiso social. Esto es muy similar a la vida de Jean Valjean que en el transcurso de la historia se redime por las faltas que cometió y se convierte en un hombre de bien.

Por otro lado, Vidocq llegó a ser el jefe de la Seguridad Nacional en Francia y se convirtió en el primer detective privado registrado. Él instruía a sus agentes para que pudieran infiltrarse en los distintos grupos de criminales, enseñándoles el arte del disfraz. Su equipo sabía cómo comportarse dependiendo del grupo de delincuentes al que querían tener acceso. Eugène François Vidocq siguió persiguiendo criminales personalmente, pese a la popularidad que había alcanzado.

París, durante los años en el que estuvo en las fuerzas de seguridad francesas, estaba considerada como una de las ciudades más seguras del mundo. Esta faceta de su vida es un claro ejemplo de la personalidad de Javert que siempre buscaba que se hiciera justicia y que se cumpliera la ley.

Foto tomada de ngenespanol

La fascinante historia de Javert y Jean Valjean de Victor Hugo cuativó al mundo entero y esta ha sido una de las novelas francesas más exitosas. Con el paso de los años, “Los Miserables” ha tenido un gran éxito en el teatro musical y la historia ha sido llevada al cine en numerosas ocasiones. Desde su debut en la gran pantalla, con una versión muda allá por 1907 hasta la premiada versión musical de 2012.

Fuente: National Geographic en español

Qué hacer ante las malas contestaciones de nuestros hijos

Hay niños más y menos rebeldes: los hay que desde la primera infancia son respondones y ya quieren imponer su criterio y otros que son más conformistas o pacíficos.

Sin embargo, a medida que crecen, nuestros hijos tienen más argumentos a la hora de discutir, intentan negociar, imponer sus ideas o ganar esas pequeñas batallas del día a día. Es entonces cuando miramos al cielo y suspiramos: “ya está aquí, es la preadolescencia”. Pero, qué debemos hacer si para imponer su criterio nos hablan de forma despectiva, si incluso nos insultan o se pasan de la raya, ¿cómo actuar ante las malas contestaciones de nuestros hijos?

Las malas contestaciones de nuestros hijos… ¿cómo actuar?

Aunque para nosotros sea una especie de castigo que nuestro pequeño angelito esté intentando buscar pelea constantemente, imponer su criterio a toda costa y cada vez que le reñimos, rebate cada una de las cosas que le decimos, hemos de aceptar que, en el fondo está desarrollando su personalidad y ganando habilidades de negociación, en definitiva, está creciendo y hemos de considerar que ya tienen su propia opinión.

Sin embargo, en esta fase lo que no podemos ni debemos aceptar son las malas contestaciones de nuestros hijos, para todo hay un límite. ¿Cómo frenarles si en esa fase nos hablan mal?

– No responder con malas contestaciones: ponernos a su nivel y utilizar los malos modos sólo creará un bucle y una tensión que irá en aumento. Es verdad que es fácil decirlo pero no hacerlo, sin embargo, es esencial que no hagamos lo que precisamente estamos intentando evitar en ellos. Se trata de educarles de forma coherente y, con el ejemplo.

– Ser tajante: que no demos malas contestaciones no significa que las tengamos que permitir en nuestros hijos. Sin gritar, sin insultar y sin violencia verbal, hemos de ser firmes y claros, no vamos a permitirles que nos hablen de esa manera y, mientras lo hagan, no mantendremos una conversación con ellos.

– ¿Qué hay detrás de la mala contestación? Tenemos que intentar averiguar qué le pasa, no achacarlo todo a la preadolescencia y saber qué le molesta, por qué está enfadado con nosotros y si hay algo que podamos mejorar para que no se sienta tan rabioso.

– No critiques el ser, critica el estar: significa que, en un momento de conflicto evites el “eres un contestón”, “eres malo”, “eres un desastre”, en lugar de ponerle etiquetas que, acabará asumiendo con el paso del tiempo, debemos cuestionar lo que hizo, ese momento en que se equivocó.

– No reír la gracia al niño: cuando las malas contestaciones se dan en niños muy pequeños, a veces nos hace gracia, y nos reímos cuando se ponen respondones, sin embargo, desde las primeras manifestaciones, debemos hacerles saber que no es forma de hablar y que, sólo le haremos caso cuando nos hable correctamente.

– No permitir el insulto: en ocasiones no ponemos unas normas claras y ponemos tantas que a los niños les resulta confuso. Es preferible poner pocas normas pero muy claras y una de ellas puede de ser: “no se pega y no se insulta”. Cuando estén tranquilos les explicaremos la importancia de la tolerancia y el respeto en el trato a los demás y, que se puede defender una idea o un criterio, sin necesidad de dar malas contestaciones o insultar.

– Consecuencia ante las malas contestaciones: si los niños llegan a insultarnos o dar una contestación hiriente y dolorosa, les podemos mandar tiempo fuera, en lugar de ponernos a gritar y discutir. Les apartaremos de la situación sin implicarnos en la batalla para que se de cuenta que ha herido nuestros sentimientos y que no queremos estar con él si se comporta así.

Fuente: guiainfantil.com

 Claves para las buenas prácticas docentes

Con el uso de las TICS obtengo mejores resultados porque a los niños les encanta  gestionar sus propios aprendizajes.

Rosario Vásquez

Santo Domingo

Durante la celebración de su XVII aniversario, el Instituto Nacional de Formación y Capacitación del Magisterio (Inafocam), reconoció a docentes que desarrollan buenas prácticas educativas.

Plan LEA, en su interés de promover esas buenas prácticas, conversó con  las maestras Yésika Meliza Roa Dipré y Delanoida Valenzuela,  del Distrito 02-05 de San Juan de la Maguana, sobre las claves que hacen más efectivo y significativo el trabajo con los niños y por las que fueron reconocidas junto a otros 13 docentes egresados de especialidades auspiciadas por el Inafocam.

Yésika Meliza Roa. Escuela Padre Guido Gildea, Distrito 02-05.

Para Yésika Meliza Roa Dipré ser maestra es una experiencia maravillosa y gratificante.  Sostiene que el haberse especializado  en lectura y escritura del nivel Básico en el Inafocam impactó de manera significativa su   vida personal y profesional.  Según afirma, esta experiencia mejoró su práctica docente, tras lo cual trabaja con más entusiasmo y motivación, ya que logra despertar en los estudiantes un mayor interés en el desarrollo de las competencias necesarias de su grado.

Dentro de las  buenas prácticas docentes que implementa se cuenta la biblioteca en el aula, que                 constituye una forma de despertar en los niños el interés por la lectura. Esta estrategia es idónea para la comprensión,  uso y reflexión de los trabajos sobre distintos tipos de textos y géneros discursivos, además de que los niños pueden escoger y relacionarse con los libros sin que resulte una obligación.

Afirma que con la práctica de la mesa redonda, el maestro puede conocer los distintos puntos de vista de los alumnos. Otra estrategia que utiliza la profesora Roa es la dramatización de la lectura de cuentos, porque según explica, les permite desarrollar ciertas habilidades que tienen que ver con el uso del lenguaje oral y expresivo, el trabajo en equipo, observación, creatividad, imaginación, entre otras.

Acompañar y compartir

Otra técnica que le ha dado resultados a Roa es partir de los intereses del niño. Recomienda buscar textos alusivos a eso que a ellos les gusta:  “Por eso uso el recurso del periódico, ya que ahí encuentro una gama de diversos tipos de textos”. La maestra recomienda la lectura conjunta en el modelado, leer junto al niño, acompañarlo y compartir, preguntarle qué le gustaría leer, mostrarle láminas o dibujos, cosas que -afirma- pueden hacer tanto con el maestro, como con sus  padres.

Para la pedagoga, estas actividades marcan positivamente la vida de sus estudiantes.  Lo primero es prestarle interés de manera individual, conocerlos, saber cuáles son sus preferencias, darles atención personalizada.

Delanoida Valenzuela. Escuela Padre Guido Gildea, Distrito 02-05.

Mientras que para la maestra Delanoida Valenzuela, también egresada de la especialidad de Lectura y escritura del nivel Básico del Inafocam, el uso de las Tecnologías de la Comunicación e Información (TICS) le ha resultado en mayores ventajas porque a los niños les encanta utilizarlas. “No es solo yo buscar el recurso sino también que ellos lo gestionen y luego puedan explicar” establece Valenzuela. Para esos fines la docente les asigna la búsqueda de tutoriales y “hacemos una clase compartida”, asegura.

Otro recurso que emplea es permitir que sus alumnos evalúen su trabajo. “Es importante saber cómo se sienten, qué aprendieron; entonces escucho y si la mayoría no responde adecuadamente, vuelvo con otra estrategia, hasta que aprendan”.  Sostiene Valenzuela. Escribo todo suceso que ocurre en el aula -continúa la profesora Valenzuela-, busco la forma de que mis niños no se queden atrás, afirma.

Cómo marcar la vida de un niño

“Prestar interés de manera individual, conocer cada estudiante, sus dificultades, necesidades, potencialidades, y a partir de ahí buscar las estrategias y el espacio para trabajar con él es importante para impactar de manera positiva en su desarrollo académico. Ver al niño como una oportunidad para yo hacer algo por él. Agrega: “me reúno con los padres, enfatizo la parte de la lectura y la escritura, converso con ellos cuando los veo diferentes en el aula”. – Delanoida Valenzuela.

+ Cómo captar el interés por  la lectura

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. Valenzuela recomienda como estrategia para superar las deficiencias en la lectura y escritura hacer grupos de 12 a 15 alumnos, trabajar con el periódico y hacer lecturas de cuentos en conjunto. En ese sentido enfatiza que es importante vendérsela como algo motivador, dramatizar los cuentos, hacer la pronunciación correcta y hacer que imiten.

. Asegura que les deja tareas para que lean con sus padres, permite que compartan lectura con sus compañeros y también va leyendo con ellos.  Para Valenzuela, maestra de 6to. grado en la escuela Padre Guido Gildea, prestarles interés de manera individual constituye una de las claves para desarrollar buenas prácticas docentes en el aula.

7 cosas que debes mantener en secreto según la sabiduría hindú

A veces el silencio puede ser tu mejor aliado, y así lo determina la filosofía hindú. Existen 7 cosas clave que harías bien en mantener para ti: compartirlas sería un error. Hoy te queremos contar qué cosas deberías mantener en secreto y por qué.

  1. Evita hablar de los planes que tienes de futuro

Al menos hasta que se cumplan (o no). Todas las ideas tienen puntos de flaqueza que los demás podrían utilizar para disuadirnos.

  1. No compartas tus acciones caritativas o solidarias

Deja ese misterio intacto y guárdalo como un tesoro. Una buena acción es siempre algo extraordinario. Si se lo cuentas a los demás, acabarás buscando el reconocimiento ajeno (no siempre conseguido) y te volverás un arrogante, algo que, por supuesto, debemos evitar.

  1. No muestres al mundo tu austeridad

La falta de dinero, descanso, amor o cualquier otra cosa que creas que necesitas debe ser solo para ti. Esta austeridad podrá traerte beneficios si estás en armonía con tu parte emocional.

  1. Tu valentía y heroísmo no necesitan ser expuestos

La vida nos pone a prueba cada día de diferentes maneras, internas o externas. Estas últimas se ven y reciben recompensa. Pero, ¿qué hay de las pruebas internas? Ten en cuenta que su superación puede ser igual o mucho más dura que las que la gente ve. Además, no reciben recompensa. Antes de hablar, párate a pensar que quizá los demás han superado pruebas mucho más duras que tú.

  1. No es necesario que reveles tu conocimiento espiritual

Este es solamente tuyo. Hazlo solo en casos realmente necesarios, no únicamente para ti, sino también para los demás.

  1. Tus conflictos de hogar y vida familiar no deben ser expuestos a los demás

Esto es especialmente importante, ya que cuanto más los comentes, más grandes se harán porque creerás en ellos con más intensidad.

  1. Y, por supuesto, no hables de las palabras negativas que oíste decir a otra persona durante el día

Llevarte los problemas ajenos es una pesada carga que ni te conviene tener, ni necesitas.

Fuente: muhimu.es