Diversión en vacaciones con un bajo presupuesto

Minerva González Germosén
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Vacaciones período de descanso de prácticas habituales, temporada esperada con entusiasmo por los niños. Quienes tienden a cansarse de ejecutar las mismas actividades, dicho período permite cambiar la rutina de la escuela. Los expertos, las consideran como necesarias para el desarrollo físico y emocional de los infantes, sugieren que en este tiempo las ocupaciones sean recreativas, divertidas y relajantes puesto que, es la etapa de mayor experiencia y aprendizaje en la vida de un niño.

Sin embargo, al momento de planear vacacionar la economía es un factor limitante para algunas esferas sociales, al punto de convertirse en una odisea.  Pero, ¿cómo lograr diversión sin que resulte afectado el presupuesto familiar? ¿De qué manera realizar actividades recreativas junto a los niños? Para conseguir tales propósitos la imaginación, el ingenio y creatividad deben ser los recursos al momento de programar vacaciones. Primero, seleccione junto a los niños aquellos lugares de sus preferencias, luego realizar una lluvia de ideas de las actividades de sus preferencias y el espacio que permita ejecutarlas. Dichas actividades tienen que ser planificadas en dos momentos: en el exterior y bajo techo.

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En esta temporada se puede disfrutar de cálidos días soleado propicios para organizar excursiones a la playa, ríos y hasta se podría visitar algunos parques de la ciudad, estos en su mayoría han sido remozados y se prestan para realizar algunos juegos, por supuesto, cuidando el entorno. También, formar equipos para realizar torneos de voleibol, basquetbol, tenis, fútbol y un sinnúmero más de actividades que no requieren inversión monetaria. Sin embargo, por las características de ser un país tropical, nos podría sorprender una vaguada, frente frío, onda tropical o hasta un huracán, razón por lo cual las actividades en el interior deben formar parte del paquete en el campamento que organicemos.

Para pasar unas vacaciones divertidas, la motivación debe ser el factor principal puesto que, esta es el péndulo en los procesos de aprendizaje y será lo requerido cuando se ejecute una tarea que fomente sus destrezas y habilidades. Y en este caso, probablemente la escuela no cuente con los recursos para hacerlo como, por ejemplo, explorar nuestra gastronomía que al no formar parte de sus responsabilidades escolares resultaría divertido. Improvisar un taller de gastronomía, donde a los niños se les enseñe a cocinar los productos típicos del país. Esto es novedoso y la experiencia de guisar unas habichuelas, freír un huevo, hervir unos plátanos y hasta cocinar el arroz blanco tan preferido por la mayoría de los dominicanos ayuda a educar con equidad, porque participarían ambos sexos.

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Por otro lado, el fomento del acervo cultural debe iniciar desde la primera infancia, y la ocasión es propicia para coordinar visitas a los museos de la ciudad y sumergir a nuestros vástagos en las historias que envuelven cada uno de los rincones que forman las salas de los museos. Del mismo modo, asistir a bibliotecas infantiles donde se les fomente el goce por la lectura y, los niños puedan deleitarse aprendiendo y aprender deleitándose (Julio Cuevas, 2017) así, incrementa su conocimiento cultural de manera entretenida.

En Santo Domingo existen bibliotecas infantiles como, la República Dominicana que recientemente inauguró un programa para el fomento de la lectura de niños desde temprana edad. Cuenta la biblioteca con una sala de imaginación o ludoteca, libros interactivos para niños de tres a siete años para través de la lectura fomentar los valores. Una sala del saber para realizar tareas que ameriten consulta de otros textos, libros para no videntes, computadoras si requieren navegar en internet y hasta un club de lectores, forma parte de los recursos que ofrece la biblioteca República Dominicana.

Los entornos familiares y sociales contribuyen a la formación de los diferentes roles que desempeñan los niños, a estos se les educa para tareas asignadas según el sexo y, estas inciden en el fomento de prejuicios que se reflejan en el machismo. Sin embargo, varones y hembras tienen la capacitad para desempañar roles similares. Quizás, si formamos con equidad erradicaríamos el machismo, si no estableciéramos tantas diferencias entre los roles masculinos y femeninos, por ejemplo, aprovechando el campamento organizado durante las vacaciones, podríamos enseñar a bordar, tejer, pegar un botón y hacer un ruedo a varones y hembras, sería una experiencia enriquecedora, ya que no se modifica la sexualidad por la actividad que se realice. En países desarrollados varones y hembras se comparten las actividades hogareñas.

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La diversión está en nuestro cerebro, es cuestión de actitud, hasta la visita al pediatra puede ser fabulosa durante el período de vacaciones, si tomamos en cuenta lo extensas que suelen ser las consultas, podríamos echar en una mochila materiales para una tarde de dibujo, y los niños podrán dibujar el contenido de uno de los cuentos leídos, o sencillamente crear nuevos dibujos según les permita su imaginación. Hacer collage si no cuentan con las destrezas para dibujar. Y, por último, pero no menos importante, las visitas a aquellos familiares que la distancia y la premura con que vivimos nos impiden verlos con frecuencia. Los abuelos deben formar parte de nuestro campamento y si su condición de salud se lo permite, participar de las actividades planeadas, finalmente, los abuelos contribuyen con su amor, entrega y sabiduría a formar la personalidad emotiva de los niños.

En fin, el entretenimiento para los niños no depende de lo costosa que pueda resultar una actividad, un juego entre amigos de la misma edad, con recursos reciclados, probablemente sea más divertido, que otro en el que no estén sus compañeritos. Pasar un período vacacional entretenido no necesariamente tiene que depender de lo monetario, si tomamos en cuenta que los momentos gratos vividos durante la infancia, serán el motor que conduzca al adulto hacia nuevos senderos, y estas vivencias influirán en la persona que se convertirá el infante, entonces, siendo la recreación y la diversión tan importante, los recursos económicos no tienen que ser la limitante, es cuestión de un toque de ingenio, creatividad e innovación por parte de la familia.

 

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