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Los ecosistemas protegidos, una fuente de servicios

Hainan Reynoso Uribe

Santo Domingo.- Con motivo de la XXIV edición de Semana de la Geografía, a celebrarse del 13 al 17 de marzo próximo en todas las escuelas y colegios del país, socializamos con la comunidad educativa en general el contenido del segundo eje desde el cual será abordado el tema seleccionado para este año: ¡Aprende! Nuestras áreas protegidas son fuente de vida sostenible.

El fascículo número 2 es de la autoría de la bióloga, ecóloga y medioambientalista Yvonne Arias, directora ejecutiva del Grupo Jaragua.

El tema versa sobre la fuente de servicios que ofrecen los ecosistemas protegidos de la isla. Arias deplora que a pesar de su condición insular, La Española está rezagada en los procesos de gestión participativa de sus costas.

Este cuaderno busca analizar los servicios de los ecosistemas protegidos y su aporte para alcanzar el Objetivo 15 de Desarrollo Sostenible de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

La República Dominicana es signataria del acuerdo que busca materializar esos Objetivos Mundiales. El que nos ocupa pretende, “proteger, restablecer y promover el uso sostenible de los ecosistemas terrestres, efectuar una ordenación sostenible de los bosques, luchar contra la desertificación, detener y revertir la degradación de las tierras y poner freno a la pérdida de diversidad biológica”.

Los objetivos suman 17 en total y están basados en los logros de los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Asimismo, incluyen nuevas esferas como el cambio climático, la inequidad social, la promoción del cambio con la introducción de novedades, “el consumo sostenible, la paz, la justicia”, entre otras prioridades.

Este llamado mundial tiene el firme propósito de que los pueblos adopten las medidas necesarias para mitigar la pobreza, preservar el planeta y garantizar que todos los seres humanos sean beneficiarios de un ambiente de paz y prosperidad.

Dentro de los objetivos específicos del fascículo 2 de la Semana de la Geografía se cuentan, “Compartir información sobre la importancia de los servicios ambientales de los ecosistemas protegidos dominicanos como base para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenibles” así como también, “Identificar servicios ambientales a la comunidad en ecosistemas protegidos dominicanos”.

La autora establece que los servicios ambientales que ofrecen las áreas protegidas, máxime los ecosistemas marinos, son una herramienta de suma importancia para la disminución de la pobreza.

El valor de los servicios de los ecosistemas

En este sentido, Yvonne Arias explica que la economía ecológica y ambiental analiza los ecosistemas como capital natural, e involucra ideas y métodos de contabilizar los bienes y servicios ambientales. Además de que integra el papel de la naturaleza y los precios  ecológicos derivados del crecimiento.

Esta economía estima que la buena salud e integridad de los ecosistemas garantiza la buena salud de la economía y el bienestar humano.

Arias reflexiona en el sentido de que el valor que se le asigna a las cosas, se expresa en términos de un valor económico como expresión de un sistema monetario. Sin embargo, deplora que en el país el agua, el aire y el suelo no son claramente valorados en los sistemas tradicionales.

El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, junto al Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Fondo Mundial para el Medio Ambiente elaboraron el documento “¿Cuál es el valor de los ecosistemas protegidos de la República Dominicana?” Este es considerado como el primer esfuerzo sistematizado para estimar la contribución del Sistema Nacional de Áreas Protegidas dominicano (Sinap) a la economía y el bienestar de la sociedad.

Según expone Arias: “El estudio realizado por Valenzuela, Alpízar y Bonilla, identificó 20 servicios ecosistémicos para la transferencia de beneficios, de los cuales 12 fueron estimados para la República Dominicana. Dentro de estos, el de mayor incidencia en el valor económico total del Sinap fue el de provisión (80.2 %), seguido por regulación (10 %), soporte (5.3 %), legado y herencia (4.4 %) y cultural (0.1 %)”.

 

El Sinap aporta recursos que pueden ser ponderados como insumos para la construcción de bienestar social. “Para lograrlo –afirma Yvonne Arias- es necesario establecer un pacto entre el gobierno, el sector privado, los grupos sociales y la ciudadanía”. Propugna por un manejo compartido, que aporte al desarrollo, basado en soluciones locales que incluyan, entre otras cosas:

  • El saneamiento de la tenencia de la tierra.
  • La demarcación clara de los límites sobre el terreno.
  • La preservación de los pocos bosques húmedos de montaña que quedan.
  • El manejo acorde a los objetivos de su categoría.
  • La puesta en función de indicadores claros de desempeño, como cambios en el área de cobertura de vegetación natural, tasa de deforestación, número de nidos de especies en peligro durante la temporada de reproducción, entre otros.
  • La implementación de los planes de manejo existentes y la elaboración de los que faltan.

Plan LEA realiza conferencia de la SDG en Santiago

Santiago.- Listín Diario y su programa prensa escuela Plan LEA realizaron, el miércoles 15 de febrero pasado, la conferencia ¡Aprende! Nuestras Áreas Protegidas: Fuente de Vida Sostenible, en el salón de actos de la Cooperativa La Altagracia de Santiago.

La charla contó con el auspicio de la Fundación Propagas, y forma parte de la antesala de la XXIV Edición de Semana de la Geografía (SDG) a celebrarse del 13 al 17 de marzo próximo, en los colegios y escuelas del país.

La conferencia se dirigió a los docentes de las diferentes áreas que componen nuestro sistema escolar, tanto  del Ministerio de Educación de la República Dominicana (Minerd) como de centros privados.

La disertación estuvo a cargo de la bióloga y ecoambientalista  Yvonne Arias, directora ejecutiva del Grupo Jaragua.

La actividad estuvo encabezada por la encargada del Plan LEA, Rosario Vásquez, quien solicitó la colaboración de los maestros en la divulgación de prácticas medioambientales sustentables.

Asimismo, Vásquez exhortó a los presentes a adquirir los fascículos que versan sobre los cinco ejes temáticos que serán abordados durante la Semana de la Geografía 2017, como una manera diferente, amena e interesante de impartir las diferentes asignaturas curriculares.

Durante la actividad, la profesora Meri Martínez, del Liceo Onésimo Jiménez, compartió su testimonio de los grandes logros y aportes obtenidos durante sus 15 años de trabajo en las aulas, con los fascículos de Semana de la Geografía.

Polémica en Uruguay: libro escolar compara comunismo con Los Pitufos

Montevideo.- La oposición uruguaya pedirá explicaciones a la ministra de Educación y Cultura, María Julia Muñoz, por la polémica suscitada por un libro de historia escolar que compara al comunismo con la forma de vida de Los Pitufos, dijo hoy a Efe el diputado del Partido Nacional (PN) Pablo Iturralde.

El libro, destinado a estudiantes de sexto grado de escuela, se titula “Uy-siglo XX” y en una de sus páginas ejemplifica a la comunidad del popular dibujo animado con el comunismo “para acercarte a la idea de la sociedad comunista”.

“¿Conoces a Los Pitufos? Son una comunidad que vive en una aldea. Todos tienen acceso a la vivienda. Nadie pasa hambre”, explica el libro, escrito por la profesora Silvana Pera.

Las apreciaciones que da sobre la ideología despertaron la molestia de los integrantes de la oposición que rápidamente se manifestaron en las redes sociales pidiendo explicación a las autoridades de turno.

El que difundió la ilustración fue Iturralde, quien afirmó que realizará un pedido de informes al Ministerio de Educación y Cultura. “El tema es el mismo de siempre lo sesgado del enfoque que se le da a los libros que se abordan, como se tratan de imponer formas de pensar a través de todo medio cultural”, dijo a Efe Iturralde.

Asimismo, el diputado manifestó que ya tiene en su poder el libro y que próximamente elaborará un informe sobre el libro y su contenido.

El consejero de Educación Inicial y Primaria, Héctor Florit, dijo al diario local El Observador que se trata de una “comparación desafortunada”, y puntualizó que este libro no se utiliza en escuelas públicas y que los textos que se utilizan en instituciones privadas “no tienen ni censura, ni control” y se producen de manera independiente a los que se generan para Primaria.

Si bien el tema recién se puso en discusión, diferentes miembros del PN han mostrado su apoyo a Iturralde y su indignación sobre el libro.

“Sale pedido de informes y llamado Comisión al Ministerio de Educación y Cultura (MEC). No es la primera vez. Ya interpelé a un Ministro por algo similar”, puso el senador y líder del PN Luis Lacalle Pou en su cuenta de Twitter.

Por otra parte, la diputada del PN expresó en su cuenta que de ser cierto el libro que circula en las redes, se deben exigir “medidas urgentes”. “¿No les llama la atención que el Consejo de Educación Inicial y Primaria, no haya desmentido el uso del texto del comunismo y los Pitufos?”, añadió. EFE

Cuando mamá y papá son discapacitados intelectuales

Rafael  J. Álvarez

La ONU reconoce el derecho de los discapacitados a casarse y tener descendencia, una minoría estadística que sigue siendo un tabú social.

Por primera vez, un medio de comunicación cuenta el caso de una pareja que ha decidido tener hijos, una vida tutelada y libre a la vez, una experiencia de amor y de familia. La historia de Araceli y Juan

Cuando llega la noche, al oírse el silencio, Araceli y Juan bajan las voces del día, se acurrucan en la cama de sus hijos y les cuentan «cuentos inventados» para dormir. Entonces, Lucía, agarrada aún al maletín de médica que le trajeron los Reyes, y Juan, ya soltando despacio su miniatura de coche rojo y arañado, se empiezan a rendir. En la casa, en este piso normal de una ciudad normal, se oyen susurros de padre y de madre. Hay que descansar. Caricias y penumbra, pijamas para viajar al sueño, cuentos imaginados. Y, por fin, dos niños dormidos.

Araceli y Juan acaban de triunfar. Como millones de madres y de padres a la misma hora en millones de sitios.

– ¿A qué tienes miedo, Araceli?

– A no saber darles la educación o el cuidado que necesitan. A veces pienso qué pasará cuando nosotros faltemos.

Araceli y Juan, mamá y papá.

Araceli y Juan, discapacitados intelectuales.

Ésta es una historia distinta. Probablemente es la primera vez que se asoma a un medio de comunicación una realidad pequeña, infrecuente, desconocida, un mundo casi invisible que convive con el de los evidentes. Igual es una sorpresa. O un puñado de preguntas. O hasta algo que puede resultarle turbador a alguien.

Aquí está la vida cuando dos personas con discapacidad intelectual no sólo se unen en pareja, sino que, además, tienen hijos.

La historia de Araceli y de Juan. Y la de sus pequeños, Lucía y Juan.

Una historia de amor.

Así que, quizá, no sea tan distinta.

«Todas las personas con discapacidad en edad de contraer matrimonio tienenderecho a casarse y fundar una familia sobre la base del consentimiento libre de los futuros cónyuges y a decidir de manera responsable el número de hijos». Lo dice la Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad deNaciones Unidas, aprobada el 13 de diciembre de 2006 y ratificada por España.

Araceli, Juan y su derecho.

«Y el de los hijos, porque cuando una pareja de personas con discapacidad expresa el deseo de tener hijos, se trata de sopesar el derecho de los padres y el de los menores, hablar con ellos y tener en cuenta pros y contras. Pero si los adultos quieren tener un hijo lo van a tener. Es un tema de derechos». Habla Josep Tresserras, director gerente de Som Fundació, una asociación catalana que lleva 30 años tutelando a personas con discapacidad intelectual y que es la responsable legal de Araceli.

Derechos. A un lado y al otro. Y derechos con abrigo.

En Documentos de Ética: Maternidad-paternidad en personas con discapacidad intelectual, del colectivo Plena Inclusión, Xabier Etxeberria defiende que «hay personas que, contando con apoyos adecuados, tienen suficiente competencia para ejercer el derecho a la paternidad y ser excelentes padres y madres; mientras que habrá otras circunstancias en las que será desaconsejable».

Hay gente que no quiere a, sino con. Lo escribió Miguel Hernández en su elegía aRamón Sijé, con quien tanto quería. Los expertos que quieren con los discapacitados intelectuales desdramatizan la maternidad y la paternidad. Sólo hay que oír a Antonio Manuel Ferrer, jefe del área jurídica de Som Fundació: «Una persona con un alto grado de discapacidad no te va a pedir tener hijos. Lo piden o lo consultan quienes tienen más autonomía. Es más natural de lo que parece, pero es que hay mucho estigma social, mucho miedo y mucha ignorancia. Lo primero que la gente pregunta cuando sabe que un discapacitado va a tener hijos es si los niños van a ser discapacitados. Y, si no hay componente genético en la discapacidad, no hay herencia genética. La descendencia es un aspecto más de la persona discapacitada, un derecho en el que no se puede intervenir. Al final, es la misma vida que fuera: ricos y pobres, tarambanas y serios, juntos y separados».

Som Fundació tutela a 581 personas, mayores de edad que no tienen a nadie, hombres y mujeres con al menos un 33% de discapacidad reconocida oficialmente. «Les ayudamos a tomar decisiones para que encaucen su vida. Defendemos sus derechos, les escuchamos y vamos viendo sus posibilidades. Y administramos y cuidamos su patrimonio. Todo con autorización judicial», informa Tresserras. «La tutela es la sustitución de la persona en todo menos en sus derechos personalísimos», apunta Ferrer. «Creamos un vínculo emocional y acompañamos a la persona en temas de salud, casa, familia, empleo, envejecimiento, ocio… Detectamos sus necesidades, prevenimos situaciones y estamos 24 horas», concreta Margarita Grau, responsable del área social de Som Fundació.

En este universo de medio millar de personas con discapacidad tuteladas, la maternidad o la paternidad son una minoría estadística. Un 11% de casos. Casi todos, madres solteras, separadas o divorciadas.

¿Y parejas en las que ambos son discapacitados y tienen hijos? «Poquísimas. Eso casi no se da».

Araceli y Juan sí se dan. Y dan.

Ella es Araceli Balaguer, 35 años, mujer tutelada porque necesita ayuda para tomar decisiones que tengan validez legítima. Y madre sin fronteras. Él es Juan Alarcón, 41 años, hombre sin tutela porque tiene una discapacidad que, sin embargo, no le impide razonar para tomar decisiones con vigencia legal. Y padre sin dudas.

– ¿Y eso cómo es, Juan?

– Con los hijos me siento más hombre. Diferente.

Araceli y Juan se conocieron en la empresa donde ella sigue trabajando. Araceli empaquetaba productos y Juan jugaba al fútbol con los compañeros de ella. Y los finales de partido empezaron a ser los inicios de algo entero. «Juan fue un poco pesado, pero me gustaba». «Le pedí salir a Araceli. Le costó un poco, pero me dijo que sí».

Y se fueron a vivir juntos.

Sólo pienso en ti.

A los dos años de techo en común, Araceli y Juan le contaron a Gemma Santiveri que querían ser padres de dos niños. Niño y niña. La parejita. «A una persona con discapacidad que quiere tener hijos se le explican las ventajas y los inconvenientes. Se le dice que hay más gastos, que alguien debe ayudarla, que su vida va a cambiar, que hay renuncias a la vida personal y hasta que le puede ser retirado el hijo si lo abandona o no lo cuida. Araceli y Juan me dijeron que lo tenían claro, pero que no era el momento y que esperarían a que las circunstancias mejoraran», recuerda la trabajadora social de Som Fundació que tutela directamente a Araceli.

– ¿Qué tenía que mejorar?

– Tal y como está la vida hay que pensárselo mucho. Y Juan y yo éramos muy jóvenes.Yo tenía miedo a enfrentarme a tener un niño, a ser madre. Pero yo veía a mis cuñadas con hijos y me gustaba. Con el tiempo me vi más capaz, pregunté en el juzgado si podía tener hijos y me dijeron que mi discapacidad era sólo para temas económicos.

Las cosas de dentro, las madureces, mejoraron. Y en 2011, Araceli dio a luz a Lucía. «Juan quería niño. Gané yo».

Al poco se casaron «para dejar atado el tema de los papeles de los hijos». Y en 2014nació Juan.

Estamos en Barberá del Vallés, a 15 kilómetros de Barcelona. En el portal nos encontramos con Araceli, que viene de hacer recados y está nerviosa por la entrevista. Aunque ella no lo sabe, se le pasará enseguida.

Juan está con un chándal del Barça. Araceli es del Madrid. «Es para chincharlo». Cuando Lucía y el pequeño Juan nos ven entrar en su casa, el mundo se convierte en un juguete gigante y con muchas pilas. Las suyas, claro. Es como si la energía de una niña de cinco años y un crío de tres acelerara las partículas del Universo. ElBig Bang en Barberá del Vallés.

– ¡Juan, no pegues al señor!, corrige Araceli.

– ¡Juan, no te subas al sofá!, corrige Juan.

– Juan muerde. Pero yo le regaño y le cuido, suelta Lucía, madre de repente.

Araceli y Juan dicen que los niños están agitados por la novedad de la visita. «Son como todos los niños. No tenemos tiempo para aburrirnos».

En el salón hay una pecera enorme y Lucía, niña de humor largo, nos cuenta que cada pez lleva el nombre de un primo suyo. Nemo era demasiado fácil.

«A Lucía le di el pecho un tiempo, pero a Juan no; me ponía nerviosa, no se agarraba bien. Los biberones están muy bien. Al principio tenía miedo de no saber. Tardé una semana en bañar a Lucía; me ayudaba mi cuñada. Y más tiempo en cortarle las uñas. Era miedo. Pero una vez que tienes hijos, el miedo desaparece».

La niña está entretenida con la cámara del fotógrafo. El niño va de su habitación al salón y viceversa a velocidad de neutrino, nos enseña un coche diminuto y quiere jugar.

– Juan, deja al señor apuntar.

Todos nos reímos. Hay buen ambiente aquí. Un poco ruidoso, pero sano, una sensación de que no hay nada material que esté prohibido en esta casa, nada intocable para los niños. «Queremos darles la mejor educación posible, que respeten a los demás siempre. Y ellos nos enseñan de todo, cada día salen con una frase nueva o una pregunta más. Por ejemplo, cuándo van a tener un hermanito».

– ¿Y?

– Ni soñarlo. Eso cuesta mucho dinero, ropa, alimentos…

Y empezamos a pensar que, en esta historia, lo normal es la noticia.

Cuando Juan conoció a Araceli conducía una grúa municipal porque la empresa de su padre había ganado el concurso público. Pero eso se terminó y él lleva ahoraseis meses en paro. «Busco faena, pero la cosa anda mal. Sólo me falta el carné de camiones con carga. Los demás los tengo todos. A ver qué sale».

Así que mientras Araceli sale disparada de casa a las siete de la mañana a embolsar objetos, Juan se encarga de los críos. «Los levanto, los lavo, los visto, les doy el desayuno y los llevo al colegio».

Cada tres meses hay reunión con las profesoras. «Los niños van estupendamente. Nos dicen que son abiertos y cariñosos». El colegio, ese mundo. «Nunca he sentido rechazo de nadie. Hemos ido a reuniones de padres y todo normal. Yo no me siento distinta al resto de las madres. Lo haré mejor o peor, pero me siento igual de capacitada para criar a mis hijos. Lo primero son mis hijos. Si hay que faltar al trabajo por ellos, se falta».

Juan y Araceli son padre y madre de cuerpo presente desde las cuatro de la tarde, cuando ella vuelve del trabajo. «Los llevamos un rato al parque y les ayudamos con los deberes», cuenta la madre. «Lucía está ahora con los planetas. El otro día la ayudé a hacer un cohete», cuenta el padre.

Quizá cuando sus hijos tengan una necesidad intelectual profunda, Juan y Araceli tiren de la familia de él o de Som Fundació. Quizá hagan más familia aún. «Gemma está para todo», dice Araceli. Y las dos se sonríen entre el barullo de este día con visita.

Mientras, Juan y Araceli van dando pautas a sus hijos, estableciéndoles límites. «Les decimos lo que está bien y lo que está mal. Si les regañamos y no hacen caso les damos un cachete en el culete, flojito, claro. Les dejamos nuestro móvil para que vean youtubers, les hablamos en castellano y en catalán… Como todo el mundo. Ya sabes cómo son los críos, se pasan el día pidiendo cosas. Se creen que somos el Banco de España. Pero se lo explicamos y lo entienden».

– ¿Por ejemplo?

– Pues en estos Reyes les dijimos que sólo habría dos regalos porque hay niños que no tienen nada y los Reyes tienen que repartir. Lo entendieron muy bien. A Lucía le trajeron un bebé que llora y un maletín de médico para curarle.

Y en eso Lucía sale corriendo hacia la habitación y trae al bebé para enseñárnoslo. Y vuelve a irse a su cuarto y a volver al salón y trae el maletín. O lo que queda de él.

Juan lleva un rato encima de Juan, haciendo escalada por el sofá y por su padre. Gemma Santiveri echa una mano para entretener al señor de la guerrilla mientras sus padres hablan con el periodista del cuaderno. Y, entre juego y juego, latrabajadora social extrae uno de los tuétanos de esta historia. «Los niños saben que estamos para ayudar a su madre. Cuando crezcan serán personas que sabrán mucho de discapacidad, integración y normalización. Nos tendrán con ellos y sabrán que ayudamos a sus padres a responder preguntas».

Porque, como sostiene el asesor jurídico de Som Fundació, «tener hijos espabila». «Ayuda a capacitar más, despierta capacidades y responsabilidades. Los padres con discapacidad intelectual son conscientes de que tienen la responsabilidad de un menor. Claro que necesitan apoyo. Dos padres ciegos pueden tener hijos y necesitan apoyo igual. Pero los padres con discapacidad intelectual tienen el tema afectivo muy desarrollado, se dan muchísimo. Son muy padres y muy madres».

En Barberá del Vallés anochece, que no es poco. No falta mucho para que los juguetes dimitan y para que esta casa sea invadida por el reino de los cuentos inventados.

Antes hay que hacer una foto de familia, un instante para siempre de Araceli, Juan, Lucía y Juan. Es un manojo de disparos, una sesión de posado, pero Juan, el pequeño Juan, no entiende la quietud. Lucía sí.

– ¿Y tú qué quieres ser de mayor, Lucía?

– Profesora y conductora de grúas, como papá.

Mariluz y Antonio; ‘Sólo pienso en ti’

Supe de la existencia de Mariluz y Antonio por un reportaje en el Diario de Córdoba sobre Promi, una institución que bajo la férrea dirección de López Marín en Cabra (Córdoba), acogía a los discapacitados, les daba techo, comida, trabajo y dignidad. Después de los trabajos del día, una pareja, cogida de la mano, paseaba por el jardín. De esa imagen nacióSólo pienso en ti. Es curioso, leyendo las reseñas de la época, hablaban de una canción sobre dos seres «diferentes».  En realidad, querían decir que no existían. / VÍCTOR MANUEL

Fuente: elpais.com/

Colecho: 8 tips para dormir con el bebé

En torno al colecho, dormir con los bebés, se han realizado diversos estudios con rigor científico y en todos hay datos a favor y en contra. Cuando es una decisión libre de los padres, tiene pocas consecuencias en el apego y la seguridad del niño. Pero si es una respuesta de unos papis que no pueden más porque su hijo tiene problemas para conciliar el sueño o se despierta mucho, entonces sí puede tener consecuencias negativas en el desarrollo del pequeño.

En cualquier caso, si se duerme con un bebé en la cama, hay que adoptar algunas medidas de seguridad:

  1. Los padres nunca deben tomar bebidas o fármacos que favorezcan un sueño profundo.
  2. No deben dormir con el pequeño si uno de los dos padece sonambulismo, epilepsia o trastornos similares.
  3. Tampoco conviene que fumen, pues el tabaquismo en los padres aumenta el riesgo de muerte súbita en los bebés.
  4. La cama debe ser amplia para poder albergar a tres personas y hay que evitar tapar al niño en exceso con edredones o prendas que den mucho calor.
  5. Se recomienda que el bebé duerma a un lado, junto a su madre (y no entre ambos padres, pues los colchones con el tiempo suelen curvarse por el centro). Y aún, así debe usarse un colchón duro.
  6. Para prevenir caídas, es bueno colocar una barrera en el lado donde duerme el niño. Cuando empiece a gatear, incluso conviene proteger el otro lado (podría rodar por encima del padre dormido) y proteger el suelo con cojines.
  7. Hay que vigilar que no quedan huecos entre el colchón y la pared donde el chiquitín pudiera quedar atrapado.
  8. Nunca se debe dejar a un bebé solo en una cama de adulto, aunque esté profundamente dormido, porque se podría despertar y al ver que no están sus padres intentar bajarse y caerse.

Baby Led Weaning, ¿por qué deben comer con las manos?

Conoce los beneficios de Baby Led Weaning, un método que permite a los pequeños explorar el mundo de la comida con sus propias manitas.

Tu bebé comienza a tomar la comida con las manos y cuántas veces no pones el grito en el cielo por cómo se ensucia o porque no es correcto… Típico ¿no? Sin embargo, como mamás pocas veces nos detenemos a pensar que en realidad es una forma en que los pequeños descubren el mundo y que tiene algunos otros beneficios.

Contrario a lo que pensamos, comer de esa manera les ayuda a descubrir nuevas texturas, aromas y sabores a través de la comida.

Se trata del método Baby Led Weaning, el cual permite introducir alimentos sólidos en la dieta del bebé, pero sin cucharas y dejando de lado las papillas.

Al pequeño se le ofrece la comida en trozos para que sea él quien se los lleve a la boca y decida cuánto quiere comer. Que tu pequeño coma con las manos no es malo ni sucio, obvio deberá tenerlas limpias y al final lo que ensucie no pasa de acabar en la lavadora.

El Baby Led Weaning estimula los sentidos de tu bebé y le ayuda a descubrir un mundo de texturas, sabores y olores.

Una investigación de la Universidad de Nottingham, en el Reino Unido, indica que esta forma de alimentarse ayuda a los pequeños a seleccionar qué comer, en vez de ingerir una mayor cantidad de comida sólo por apetito. Por ello, el Baby Led Weaning les proporciona los siguientes beneficios:

Les ayuda a adquirir mejor el lenguaje y afina su capacidad de hablar.

  • Impulsa su independencia y confianza, pues desarrollan un mejor el control con las manos y los dedos.
  • La coordinación mano-ojo aumenta considerablemente, pues es el bebe quien se lleva la comida a la boca.
  • Desarrollan más habilidades motoras finas.
  • Promueve la masticación, vital en la transición gradual a los alimentos sólidos para cuando tenga dientes.
  • El pequeño se integra a la familia compartiendo la mesa y los alimentos con los demás. A la vez, anima a los adultos a comer más sano.

¿Cómo saber si tu bebé está listo para el Baby Led Weaning?

De acuerdo con la nutrióloga infantil Carla Dorte, saber si tu bebé está listo para el Baby Led Weaning es muy sencillo, sólo debes observarlo y comprobar que cumple con lo siguiente:

  1. Tiene más de seis meses de edad
  2. Se mantiene sentado y erguido sin caerse
  3. Ha perdido el reflejo de extrusión (expulsar con la lengua lo que tiene en la boca)
  4. Presenta un marcado interés por la comida.

Ten en cuenta que aunque tu peque cumpla con lo anterior, no debes presionarlo ni tener prisa. Además, cuando comiences este método, considera que al principio lo ideal es que tu peque no esté cansado ni tenga hambre, ya que “si está contento y satisfecho se podrá concentrar mejor, pues la idea en este periodo es que la comida sea un juego y aprendizaje”, según la especialista.

Sin duda, comer con las manos es algo indispensable para el crecimiento de tu bebé, pero también es importante que al permitírselo tomes las debidas precauciones para evitar que se lleve grandes trozos de comida, que puedan provocarles asfixia o se ahoguen. Así que acompaña siempre a tu pequeño durante sus comidas y diviértete con él.

Fuente: padresehijos.com.mx

No por gritar, te escucharán más ni te oirán mejor

¿Recuerdas cuando de pequeños nos solían gritar por casi todo? Había una extraña creencia popular, muy arraigada por cierto, que asociaba la autoridad materna o paterna a los gritos. Seguramente esos gritos y amenazas nos lograban asustar a corto plazo, pero, ¿y luego? ¿no volvíamos a reincidir sólo por esto? ¿No habría sido mejor utilizar otra vía que nos acercara más a nuestros padres?

Con el tiempo, y gracias a que ahora los padres se preocupan más por tener formación emocional para criar a sus hijos, esto ha empezado a cambiar.

Aún voy por la calle, o en el metro y en el autobús, y escucho la típica frase a gritos que una madre o padre lanza a su hijo pequeño:

-¡Deja eso! ¡Te voy a dar! ¡Te mato, eh?!

A simple vista, parece una frase hecha sin más. Pero la realidad esconde algo que puede condicionar enormemente a los niños, sobre todo si esto se repite en el tiempo y espacio, como una constante en su vida. Un emisor de normas, que además es su padre o tutor, amenazándole y gritándole repetidamente, hará de él alguien inseguro, mientras que si le dice las cosas con otro talante, más cordial, maduro, sin tener por qué ser ‘blando’, logrará el efecto contrario. El niño verá al padre accesible, y seguramente confiará mucho más en él.

¿Dónde está, se preguntarán muchos de ustedes, el matiz para demostrar autoridad a los hijos, y que no te vean a la vez como un ogro al que desean evitar? ¿Cómo ser su padre  y comunicarte con él, sin que te vea como a un amigo más?

Es muy difícil. Los psicólogos y pedagogos suelen apostar por estas armas: comunicación, siempre, sin excusas, de tiempo o pereza. Debe fluir el diálogo, también la naturalidad. Evitar eufemismos, pero tampoco ser cruel al usar ciertas palabras o expresar algunas ideas. Deshechar los gritos y amenazas, y mostrarse firme y serio, pero dialogador y disponible. Uf…demasiado te pido ¿eh?

Fuente: Blog de Fátima A./padres.facilisimo.co

Corte condena profesor aprobó alumna por carita en España

La Sala II del Tribunal Supremo ha condenado a un profesor de la Universidad de Granada a siete años de inhabilitación por delito de prevaricación por aceptar aprobar a una alumna en un examen al que no se presentó. El profesor, Fernando Peñafiel Martínez, le puso sobresaliente, lo que permitió a la joven aprobar por compensación otras asignaturas y obtener un mes después el título de Licenciada en Pedagogía. Es la primera condena del Supremo a un docente por una prevaricación de este tipo. También se ratifican 7 años de inhabilitación por cooperar en la prevaricación a María del Carmen Cara Jiménez, quien era adjunta a la administradora de la Facultad de Ciencias de la Educación de la citada Universidad, y quien medió entre alumna y profesor.

En sentencia de la que ha sido ponente el magistrado Luciano Varela, el Supremo rechaza íntegramente el recurso del profesor contra la sentencia de la Audiencia de Granada que le condenó. Entre otros argumentos, el docente afirmaba que la nota de un examen no revestía el carácter de resolución de carácter decisorio dictada en asunto administrativo, por lo que no concurría el elemento objetivo del delito de prevaricación (dictar resolución injusta) por el que ha sido condenado.

El alto tribunal, sin embargo, contesta que la calificación en un examen, y su reflejo en el acta académica, sí constituye una resolución administrativa susceptible de determinar la comisión de un delito de prevaricación. “La decisión del personal administrativo, en general el profesor, que fija el nivel de adquisición de conocimientos, con destino al expediente del alumno, y que se refleja, al ser definitiva, en un acta, constituye pues de manera indudable un acto administrativo de resolución definitiva de un procedimiento de tal naturaleza”, indica la sentencia.

Agrega el Supremo que entre las especificidades de esta resolución podrán señalarse las que se consideren derivadas de la libertad de cátedra. “Pero ésta nunca constituye -explica la sentencia–, o al menos no debe constituir, una carta en blanco para expedir la acreditación de suficiencia de conocimientos de modo libérrimo y, menos, exento de control que excluya la arbitrariedad. Porque, sin necesidad de otras consideraciones, ha de partirse de dos referencias limitativas incuestionables: el derecho del estudiante a la objetividad en la evaluación de su competencia y los intereses públicos sobre los que en definitiva la oficial proclamación de capacidad del estudiante despliega sus efectos en la medida que habilita para actividades profesionales de las que son destinatarios los ciudadanos”.

Según los hechos probados de la sentencia, J.G.A., alumna de la Facultad de Pedagogía de la Universidad de Granada, se dirigió antes del 9 de enero de 2008 a María del Carmen Cara, jefa de sección y adjunta a la administradora de la Facultad de Ciencias de la Educación de la citada Universidad, exponiéndole el grave problema en el que se encontraba, pues siéndole muy difícil acudir a Granada para asistir a clases y realizar exámenes al estar trabajando en Cádiz, necesitaba aprobar alguna asignatura para poder acceder al derecho de compensación previsto en la Normativa de la Universidad de Granada, pues no reunía los requisitos exigidos para la obtención del correspondiente título, al no tener aprobadas asignaturas troncales de primer y segundo ciclo y carecer de créditos suficientes, de manera que solicitó a dicha persona una solución de dicho problema, pues pensaba abrir un Centro de Pedagogía.

María del Carmen Cara, accediendo a lo solicitado, expuso la situación al profesor titular del Departamento de Didáctica y Orientación Escolar, Fernando Peñafiel Martínez, con quien mantenía buena relación y que impartía la asignatura del primer cuatrimestre “Orientación Escolar y Tutoría”, “consintiendo éste en aprobar a J. sin que esta tuviera que realizar ningún examen, aun sin conocerla y sin que hubiera podido asistir a ninguna de sus clases hasta ese momento, pues entonces ni siquiera estaba matriculada”.

Asegurado ya el aprobado en la asignatura mencionada, Cara contactó por correo electrónico con J., conminándola a ponerse en contacto con ella, y manifestándole explícitamente que le había podido solucionar el problema, “hablando con un profe amigo mío que imparte una asignatura en primer cuatrimestre y que me ha dicho que te la va a aprobar sin que vengas ni siquiera al examen”, contestándole J. en la tarde del 9 de enero de 2.008, agradeciéndole el favor que le había hecho, y diciéndole que el 14 de ese mes iría a Granada para presentar el impreso de peticiones varias para compensación y pagar la asignatura.

Así, y aun cuando la alteración de matrículas para el primer cuatrimestre ya había terminado el 2 de noviembre de 2.007, Mª del Carmen Cara procedió a matricular a J. el mismo 9 de enero, sin que conste ninguna solicitud previa al efecto ni resolución estimatoria.

“El 7 de marzo de 2.008, Fernando Peñafiel Martínez, hizo constar en el acta de la convocatoria ordinaria de febrero de su asignatura, que J. G.A., había obtenido la calificación de sobresaliente, y ello, sin que hubiera realizado examen de ningún tipo, y sin que tampoco hubiera asistido ésta a clase” y sin que hubiera desarrollado trabajo o tarea alguna de las indicadas en el programa de la asignatura ni ninguna otra. “En definitiva: careciendo de cualquier mérito”.

El 7 de abril de 2.008, J.G.A. aprobó por compensación las asignaturas indicadas, pudiendo cerrar su expediente tras cumplir los requisitos para superar los dos ciclos, y obteniendo el título de Licenciada en Pedagogía.

 

Fuente: www.elmundo.es

 

¿Conoces la “navegación” de tus hijos en internet?

En este artículo nos dice Manuel Moreno, experto en nuevas tecnologías, que es muy recomendable a los padres “instalar programas de control parental, fomentar un uso educativo y moderado de la Red y establecer una relación de confianza con los adolescentes para conocer sus hábitos” online, de una manera no intrusiva.

Como profesores, debemos propiciar el diálogo sobre este tema con nuestros padres y estudiantes, nos es importante conocer el uso y los medios de control de los servicios digitales por parte de nuestros estudiantes. ¿Cómo enfrentamos este desafío?

Veamos algunas estadísticas: los usuarios, muchos de ellos niños y adolescentes, descuidan su seguridad a la hora de tener presencia en los servicios digitales, ya que sólo el 13% (de los encuestados) hace uso de passwords considerados seguros, es decir, aquellas que se componen de letras, números, mayúsculas, minúsculas y caracteres especiales; el 32% de los jóvenes pasa más de tres horas diarias en esos mundos virtuales; el 80% de los niños de 12 años ya tiene un terminal propio; el 63% ha contactado alguna vez por internet con alguien que no conoce, y el 71% de los usuarios asegura saber qué son las «cookies» y cuál es su función, entre otros porcentajes que escribe el Licenciado J.M. Sánchez, en su artículo en ABC (España) y que compartimos con fines educativos – pastorales. Declara que su objetivo “es concienciar a los padres y profesores en la necesidad de formarse y comprender el entorno digital en el que se mueven los adolescentes”– Concluye con un “decálogo con recomendaciones esenciales que nos ayudarán a protegernos mejor en el uso de las nuevas tecnologías”.

¿Les parece necesario conocer sobre este tema? ¿Cuántos padres de familia conocen la “navegación” de sus hijos en internet? ¿Qué diferencia hay en el uso del internet en cabinas, en el propio hogar, en la casa de los amigos y en la escuela? ¿Existe en su escuela una política de orientación sobre esto?

Internet, niños y el nuevo mundo: cuando existe una falta de madurez digital

Pese a la pedagogía y el aumento de la concienciación ciudadana, el 77% de las personas sigue utilizando contraseñas inseguras, mientras se estima que más de un millón de adolescentes españoles están en riesgo de sufrir adicción.

Hace menos de treinta años la World Wide Web era una completa desconocida. Tardó un tiempo en alcanzar el punto de madurez para que este sistema de distribución cambiara las reglas del juego de industrias y se convirtiera en una revolución social. Con internet en todas las esquinas, hoy en día muchos de los usuarios siguen descuidando su seguridad a la hora de tener presencia en los servicios digitales, y muchos de ellos niños y adolescentes que contemplan a los teléfonos móviles inteligentes como su principal forma de entretenimiento actual.

Aunque nacieron con la explosión de internet, gran parte de la población menor de edad desconocen algunos riesgos de determinados servicios de internet y descuidan, sobre todo, sus contraseñas. Puede que más de uno piense, querido lector, que se trate de un debate algo ya superado. Pero no. Diversos estudios consultados confirman que gran parte de los internautas siguen utilizando métodos inseguros. Según datos de la firma de seguridad S2 Grupo, el 77% de los usuarios reconocen utilizar contraseñas «débiles» conformadas por letras, números o la combinación de ambas y sólo el 13% de los encuestados hace uso de passwords considerados seguros, es decir, aquellas que se componen de letras, números, mayúsculas, minúsculas y caracteres especiales.

Una contraseña robusta sigue siendo un misterio

Los datos son preocupantes. El 42,7% de los usuarios utiliza la misma contraseña para todo y sólo el 31% dispone de una diferente para cada entorno, un comportamiento que puede poner en riesgo su seguridad. Pero hay más. Pese a las reclamaciones de los expertos, el 56% de las personas asegura no cambiar nunca sus contraseñas y utilizar las mismas desde hace años. Sólo cerca del 18% las cambia mensualmente y en torno al 13% las renuevan anualmente. Un escenario que, ante un conflicto, puede dejar abierta las puertas de par en par ante posibles ataques de ciberdelincuentes.

«Todavía hay una tendencia muy amplia a utilizar contraseñas poco seguras, por lo que es necesario impulsar un uso responsable y protegido en entornos online. Usar este tipo de contraseñas significa quedar realmente expuestos a la posible acción de un hacker que podría acceder a nuestros dispositivos o cuentas inutilizándolos o robándonos información, por ejemplo, lo que puede ser especialmente grave en el caso de los menores de edad», señala en un comunicado José Rosell, socio-director de S2 Grupo.

Internet como forma de vida

Además de los conflictos relacionados con la seguridad informática, en un momento en el que la llamada ciberguerra mundial ya ha dado comienzo enfrentando a diferentes potencias entre sí, existe una relación en el uso y control de los servicios digitales por parte de los consumidores. En otro informe, elaborado por el comparador Kelisto, se estima que en España hay casi un millón de adolescentes (967.454 españoles entre 12 y 18 años) que están en riesgo de sufrir adicción a internet. En la actualidad, se cree que unos 50.000 de ellos no pueden abandonar ni un día el hecho de tener presencia en alguna de sus redes sociales favoritas. Es más, se calcula que los jóvenes (el 32% de ellos) pasa más de tres horas diarias en esos mundos virtuales.

Los expertos creen que hábitos como no planificar el tiempo frente al ordenador o pasar demasiadas horas jugando o consultando sus perfiles son signos de adicción. El escenario en el que nos movemos implica, sin embargo, poner la lupa sobre la madurez digital de muchos de ellos, máxime a que muchos de ellos (la mitad, según algunos estudios) recibe su primer modelo de «smartphones cuando todavía tienen 10 años. Se estima que el 80% de los jóvenes (con edades comprendidas en torno a los 12 años) ya tiene un terminal propio.

¿Quiere decir eso que están demasiado expuestos? Bien, habrá que extremar las precauciones, pero en muchos casos sus hábitos ponen en alerta comportamientos inseguros. Se calcula que el 63% -según el mismo informe- de los adolescentes ha contactado alguna vez por internet con alguien que no conoce, mientras que el 45% de ellos ha llegado incluso a quedar cara a cara con esa persona.

«Para evitar este tipo de situaciones, es muy importante que los padres adopten una actitud proactiva en cuanto a la educación online de sus hijos y que tomen medidas para supervisar, de una manera no intrusiva, el uso que hacen de internet. En este sentido, instalar programas de control parental, fomentar un uso educativo y moderado de la Red y establecer una relación de confianza con los adolescentes para conocer sus hábitos de conducta online son algunas medidas fundamentales para garantizar su experiencia en Internet», manifiesta en un comunicado Manuel Moreno, experto en nuevas tecnologías y redactor jefe de Kelisto.

La necesidad de comprensión de padres

Por el contrario, en el libro «Los Nativos Digitales no Existen» (Deusto) se aborda la problema desde otra perspectiva. Según se describe en sus páginas, aunque gran parte de la población adolescente tiene presencia en redes sociales y utiliza las nuevas tecnologías continuamente, la gran mayoría son incapaces de utilizar este tipo de plataformas desde una perspectiva de seguridad. «A los nacidos en la era de los noventa se les ha puesto una etiqueta de nativo digital y que está asociada a una competencia que no tienen», reconoce a este diario Susana Lluna, coautora del libro junto a Javier Pedreira «Wicho».

«Queremos concienciar a los padres que en casa no tienen superhéroes [por sus hijos] que saben controlar todos los dispositivos», recalca, porque -según indica esta experta- los menores no cuentan con grandes habilidades para hacer frente a algunas tareas como saber adjuntar un archivo o el funcionamiento de algunos servicios digitales. «Los sacas del uso corriente y superficial de un smartphone o de Instagram o YouTube y no saben; no tienen conciencia de acerca de cómo va a repercutir en su identidad digital, del nivel de seguridad, tampoco de las ventajas que le pueden sacar», manifiesta Lluna.

El objetivo de este compendio de artículos elaborados por diversos expertos en la materia es concienciar a los padres y profesores en la necesidad de formarse y comprender el entorno digital en el que se mueven los adolescentes. Y es que, según se recoge en sus páginas, los llamados «nativos digitales» no se trata de una generación especialmente dotada de conocimientos, habilidades o intereses en lo que al uso de las llamadas nuevas tecnologías se refiere. Tal vez, más bien deberíamos hablar de huérfanos digitales con una preocupante falta de formación.

Decálogo para mejorar la gestión de las contraseñas

Para realizar un mejor uso de nuestras claves, el equipo de expertos de S2 Grupo ha elaborado un decálogo con recomendaciones esenciales que nos ayudarán a protegernos mejor en el uso de las nuevas tecnologías:

1. No utilizar datos familiares:

Los expertos creen que esto nos dejaría más expuesto a personas que nos conozcan o contactos de nuestras redes sociales. «Es importante que nuestras contraseñas no respondan al lugar donde vivimos, el nombre de nuestra mascota o el de nuestro lugar de vacaciones», sostienen.

2. Evitar palabras o series de números:

Los ciberdelincuentes utilizan sistemas automáticos para descifrar contraseñas que hacen uso de diccionarios de palabras y generan combinaciones de números. Según estudios realizados recientemente, las peores contraseñas son ‘123456’, ‘password’, ‘abc123’, ‘qwerty’,

3. Escoger contraseñas robustas.

Es aconsejable -sostienen los expertos- que nuestras claves tengan ocho caracteres mínimo, mayúsculas, minúsculas, números y símbolos del teclado, así dificultaremos que puedan ser acertadas por herramientas destinadas a este fin.

4. Nunca «guardar la contraseña»:

Aunque es una medida muy cómoda que nuestro navegador recuerde nuestra contraseña, «podemos comprometer seriamente nuestra privacidad», añaden.

5. Escoger claves memorizables pero que no sean adivinables:

Un tema habitual es utilizar claves que no representen nada personal. «Para que recordarlas no sea un problema, podemos utilizar alguna palabra o combinación de números que nos sea familiar y acompañarlo del resto de elemento de una contraseña robusta», rezan los expertos.

6. Utilizar claves diferentes para cada servicio:

«Si utilizamos un mismo código para todo y éste es descifrado por un ciberatacante, comprometeremos la seguridad de todos los servicios y dispositivos que utilizamos», sugieren. Por este motivo es esencial que sean diferentes.

7. Cambiar las contraseñas periódicamente:

Otro detalle si queremos incrementar nuestra seguridad, es muy importante renovar los passwords periódicamente, de esta forma evitaremos que si en algún momento otra persona pudo tener acceso a ellos, pueda utilizarlos.

8. Mantenerlas en secreto:

La mejor forma de que otras personas no puedan acceder a nuestras cuentas es no compartir nuestras contraseñas con nadie.

9. Anotarlas en un lugar seguro:

Si queremos registrarlas en algún lugar por si se nos olvidan «es aconsejable hacerlo en algún lugar que consideremos seguro en nuestro hogar y nunca hacerlo en el ordenador, la tableta o el smartphone».

10. Uso de aplicaciones:

Cada vez hay mayor número de apps que pueden ayudarnos a cifrar nuestras claves para «salvaguardarlas de una forma adecuada y poder recordarlas en caso de que sea necesario».

Este contenido ha sido publicado originalmente por ABC Tecnología en la siguiente dirección: abc.es