Sentido de pertenencia: clave para el éxito de los estudiantes

Por Leyda Abreu

1.1. El sentido de pertenencia

El sentido de pertenencia se ha definido como un sentimiento de arraigo e identificación de un individuo con un grupo o con un lugar determinado. Su existencia genera en la persona un compromiso con el desarrollo tanto personal como del grupo y del lugar al que se siente pertenecer. Se relaciona con los lazos afectivos, las emociones de las personas hacia el grupo y el lugar donde se desenvuelven y por consiguiente, con la construcción de la memoria colectiva y de la propia identidad, ya que ésta implica la pertenencia a un grupo social y a un territorio específico.

Mediante este sentimiento se crea en la persona la consciencia de la vinculación al grupo y al territorio común del grupo en el que habita e interactúa individual y socialmente.
Maslow (1954) coloca la pertenencia en el segundo escalafón de la pirámide de las necesidades humanas. Establece que cuando las necesidades sicológicas y de seguridad se satisfacen, emerge la necesidad de amor, afecto y pertenencia. Asimismo, diversos autores coinciden en que la necesidad de pertenecer está asociada con procesos cognitivos, patrones emocionales y comportamiento que devienen en salud y bienestar. Sentirse parte afecta la percepción que se tiene de los demás y conduce a emociones positivas como felicidad, alegría y calma. De la misma manera, el no sentirse parte puede desembocar en tristeza, soledad y ansiedad (Osterman, 2000).

El sentido de pertenencia se ha descrito a partir de dimensiones que revelan los aspectos que lo configuran como un sentimiento complejo: la dimensión psicológica, que describe los procesos relacionados con las percepciones y las emociones. La social hace referencia a la afiliación y a sentirse integrado; la dimensión afectiva, se relaciona con los sentimientos de apego, amistad y apoyo; la dimensión física, se refiere a las características de los escenarios donde se verifican estas experiencias, como la funcionalidad y el confort. En los entornos educativos se verifica una académica, que pone la mirada en los aspectos específicos de la vida de los estudiantes, tales como la pertinencia del currículo y el clima del aula.

Múltiples estudios asocian el sentido de pertenencia con el desarrollo de procesos psicológicos claves para el éxito de los estudiantes, así como con actitudes positivas hacia el grupo social, hacia la escuela y sus profesores. Como necesidad humana básica, es universal y aplicable a todas las personas. Se construye sobre la base de la identificación de la persona con el grupo, con el lugar y con la colectividad formal, cuyos valores y objetivos son conocidos y compartidos. Es fundamental para que se desarrollen procesos de cooperación, para afianzar la inclusión y la cohesión y para favorecer el desarrollo sostenible.

1.2. El sentido de pertenencia en el contexto educativo

En el ámbito educativo, el sentido de pertenencia se ha vinculado a los conceptos conexión, compromiso e implicación, los cuales aluden a los sentimientos, el involucramiento y las interacciones del estudiantado con los diferentes actores y ambientes del centro.

1.2.1. Conexión

La conexión es un sentimiento de identificación y apego de las personas con su grupo social o su entorno. Con relación a la escuela, tiene que ver con la creencia de los estudiantes de que son importantes para los profesores y para la institución y que a estos les interesa su aprendizaje. Según Achrekar y otros (2004) los estudiantes suelen tener éxito cuando se sienten conectados a su centro educativo ya que propicia el placer por asistir, estar y participar en él. Asimismo, emergen sentimientos de satisfacción y agrado por los profesores y compañeros, realizan sus tareas con entusiasmo, participan activamente en las clases y en consecuencia, les va bien.

Al respecto, Negrini (2010) sostiene que la conexión de los estudiantes a la escuela, se asocia al logro académico así como la desconexión se asocia al bajo rendimiento, problemas conductuales, apatía, ausentismo y deserción. Por tanto, la conexión se convierte en una condicionante de la permanencia y la retención de los estudiantes.

La conexión ha sido descrita como un sentimiento positivo hacia la educación y hacia el centro como un todo y conocida a través de la vinculación, el apego y el compromiso de los estudiantes con este. Diversos estudios han medido la conexión a partir de sus efectos relacionados con el comportamiento en el salón de clases, el desempeño académico, la participación en actividades extracurriculares, las relaciones interpersonales y las relaciones con la comunidad educativa (Monahan, Oesterle, & Hawkins, 2010).

 

Figura 1: Rasgos distintivos de la conexión al centro educativo. Fuente: elaboración propia

Entre los resultados positivos asociados a la conexión a la escuela se destacan los aspectos vinculados a conductas deseables a la estabilidad emocional y académica así como la salud mental y emocional de los estudiantes. Por tanto, promover la conexión representa un importante objetivo de gestión educativa que contribuirá con la prevención del abandono, fracaso académico, comportamiento antisocial (Figura No. 1). De la misma manera, las investigaciones han encontrado evidencias de que los estudiantes que se sienten conectados son menos propensos a exhibir un comportamiento inadecuado o violento, uso de sustancias, depresión o ansiedad, e incluso, relaciones sexuales tempranas. El tamaño reducido de los centros educativos también está asociado a una mayor conexión.

En resumen, la conexión con el centro de estudios tiene efectos sobre el compromiso de los estudiantes, sobre la motivación, la asistencia, la propensión a completar los estudios y sobre el logro académico como una consecuencia derivada de todo lo anterior.

Figura 2 Características de los centros educativos que promueven la conexión. Fuente: elaboración propia

1.2.2. Compromiso

En términos genéricos, el compromiso (“engagement”) es la determinación que las personas tienen de completar las tareas que se requieren para el logro de un objetivo. Implica disposición y enfoque, así como perseverancia y tenacidad. Es un afán, una convicción de cada quien de que lo que está haciendo es preciso, pertinente y relevante para su desarrollo, su beneficio propio y su felicidad.

Según Krausse (2005), el compromiso de los estudiantes tiene que ver con los recursos, el tiempo y la energía que dedican a todas las tareas y actividades que tienen que ver con sus estudios. Este compromiso moldea su comportamiento de tal manera que son percibidos por sí mismos y por los demás como personas de propósitos académicos claros y significativos. Es una disposición atenta y constructiva hacia su aprendizaje y la comunidad educativa, por tanto, para entenderlo, también hay que analizar y prestar atención a las opciones opuestas, como son la inercia y la apatía, así como a la atención prestada por los estudiantes a otras actividades distintas a las académicas.

La relación entre sentido de pertenencia, la conexión y el compromiso es directa: la satisfacción de la necesidad de pertenecer al ambiente educativo está asociada significativamente al compromiso académico y el compromiso se promueve con la conexión (Osterman, 2000; Willms, 2003).

Figura 3 Relación entre sentido de pertenencia, conexión y compromiso. Fuente: elaboración propia

1.2.3. Implicación

Implicación es un término utilizado en la literatura para describir la participación activa del alumnado. Apunta directamente a la actitud positiva de los estudiantes frente a los asuntos relacionados con su escuela y su aprendizaje. Diversos investigadores se refieren a la implicación como involucramiento, el cual describe esta actitud positiva que deviene en participación e identificación.

Negrini (2010) señala que el involucramiento se pone de manifiesto no solo en el logro académico sino también en las relaciones con docentes y pares y en el desarrollo de vínculos afectivos con la institución e identificación con sus valores. Es decir que la implicación facilita el desarrollo integral de los estudiantes al propiciar la interacción social y la participación en actividades curriculares y extracurriculares. Por otra parte, la implicación contrarresta la desmotivación y el bajo rendimiento del estudiantado ya que la no implicación se asocia con la desconexión en cuanto a su relación con el bajo rendimiento, problemas conductuales, ausentismo y deserción. Por todo esto, la implicación no puede estudiarse ni comprenderse desvinculada de su contexto académico, social, cultural, físico, político. Las diferentes características de su contexto la configuran y condicionan (Figura No. 4).

Figura 4 Condicionantes de la implicación. Fuente: elaboración propia

La implicación incluye las dimensiones conductual, afectiva y cognitiva (González, 2010). Una dimensión puede incidir en otra, fortaleciéndola o potenciándola.

A partir de estas dimensiones, se definen diferentes tipos de implicación:
• Implicación conductual: el estudiantado manifiesta conductas positivas, participa y se compromete con sus estudios.
• Implicación emocional o afectiva: el estudiantado se siente altamente motivado con los procesos académicos, se identifica con su grupo social y con la institución.
• Implicación cognitiva: el estudiantado muestra buena disposición a aprender, confianza y seguridad en sí mismo y posee altas expectativas en su propio desarrollo.

Figura 5 Dimensiones de la implicación. Fuente: elaboración propia

Conclusiones

Satisfacer la necesidad de pertenecer es una condición previa a la satisfacción de una necesidad más alta como la autorrealización, el deseo de saber y de actualizarse, ambas vinculadas a las metas académicas, por tanto, el sentido de pertenencia constituye un ingrediente esencial en muchos procesos educativos, sobre todo, en aquellos que persiguen la disminución de riesgo o fracaso académico, el desenganche y el abandono.

Referencias

Achrekar, A., & otros. (Septiembre de 2004). Declaración de Wingspread sobre conexión con la escuela., 74, págs. 233-234. Wingspread.
Anderman, L. (18 de 4 de 2011). School belonging. Recuperado el 2 de 3 de 2013, de education.com: http://www.education.com/reference/article/school-belonging/
González, M. T. (2010). El alumno ante la escuela y su propio aprendizaje: Algunas líneas de investigación en torno al concepto de implicación. Revista Iberoamericana sobre calidad, eficacia y cambio en educación, 8(4), 10-30.
Krausse, K.-L. (2005). Comprendiendo y promoviendo el compromiso estudiantil en la universidad. Sharing Scholarship in learning and teaching: Engaging Students. Queensland: Centre for the study of higher education.
Libbey, H. P. (01 de septiembre de 2004). Measuring Student Relationships to School: Attachment, Bonding, Connectedness, and Engagement. Journal of school health, Vol. 74(7), 274-283.
Maslow, A. (1954). Motivación y Personalidad (3 ed.). Madrid, España: Ediciones Díaz de Santos.
Meeuwisse, M., Severiens, S. E., & Born, M. P. (2010). Learning environment, interaction, sense of belonging and study success in ethnically diverse student groups. Research in Higher Education, 51(6), 528-545.
Monahan, K. C., Oesterle, S., & Hawkins, a. J. (Septiembre de 2010). Predictores y consecuencias de la conexión a la escuela. The Prevention Researcher, 17(3), 3-6.
Muñoz, J. M. (2005). El lenguaje de los espacios: interpretación en términos de educación. Teoría educativa(17), 209-226.
Negrini, I. A. (2010). Involucramiento de las estudiantes y los estudiantes en el proceso educativo. Revista Iberoamericana sobre Calidad, Eficacia y Cambio en Educación, 8(1), 63-78.
Osterman, K. (2000). Students’need for belonging in the school community. Review of Educational Research, 70(3), 323-367.
Thompson, H. (2007). The Need to Belong and Student Grades: Is There a Correlation? Recuperado el marzo de 2013, de Counselor Education Master’s Theses. Paper 105.: http://www.digitalcomons.edu/edc_theses/105
Weiss, C. L., Cunningham, D. L., Lewis, C. P., & Klark, M. G. (Diciembre de 2005). Enhancing Student Connectedness to School. (U. o. Department of Psychiatry, Ed.) Center for School Mental Health Analysis and Action.
Willms, J. D. (2003). Student Engagement at School. A sense of belonging and participation. Results of PISA 2000. OECD, USD 24, GBP 14, JPY 2700, MXN 245.

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