Formemos un club de lectura en la escuela

Está más que comprobado que mientras más leen los niños, tienen mejor desenvolvimiento en la lecto-escritura y en el proceso enseñanza-aprendizaje. Estar en contacto con libros e involucrarse en actividades divertidas y simples como escuchar  cuentos y obras cortas, despierta en los alumnos el deseo y la motivación por leer.

Existe una diversidad de actividades que el docente puede llevar a cabo para influenciar a los estudiantes con la lectura y que se enamoren de ella. En el caso que nos ocupa proponemos la creación de un club de lectura que se reúna periódicamente para realizar una puesta en común de algún título que todos los miembros han leído con anticipación de manera individual, pero de mutuo  acuerdo.

Un club de lectores en la escuela

Para formar un círculo de lectura en la escuela primero hay que elegir un lugar adecuado para la reunión reunión, lotes de libros de un mismo título, un organizador o moderador, y ponerse de acuerdo con unas reglas o normas básicas para el desenvolvimiento ordenado y armonioso.

La hora estará determinada por las posibilidades de los niños.  El horario matutino es recomendado a los alumnos de la jornada extendida, mientras que por lo general, los clubes de lectores se desarrollan en horas de la tarde, tarde-noche.

Un excelente lugar para realizar los encuentros es la biblioteca de la escuela o colegio y no se recomienda un grupo muy numeroso para tener mejor dominio del grupo y para poder reunir libros suficientes para cada participante.

El nombre del club resultará del consenso de los integrantes, pero será el que indique la naturaleza y propósito del grupo.

 

Elegir un moderador

El moderador  planifica la actividad.  Elige el libro a leer, distribuye los títulos y hace la programación del club para el tiempo estimado, ya sea tres, seis meses, un año, en fin.

Asimismo prepara la documentación sobre los autores y las obras elegidas y planifica las actividades complementarias que se vayan a realizar.

También funge como moderador en  las reuniones y regula el préstamo y la devolución de los ejemplares.

Una tarea muy importante es la de recopilar los comentarios y sugerencias de los miembros y proponer iniciativas, como la de escribir cartas a las casas editoriales para solicitar los títulos necesarios o realizar actividades para reunir los fondos de adquirirlos.

Acuerdos básicos

Un club de lectura se rige más por acuerdos que por reglas. Es importante mencionar desde el principio el respeto a las opiniones ajenas, desterrar los insultos y la descalificación y facilitar el diálogo.

Se sugiere evitar rayar los libros en modo alguno,  mientras se recomienda forrarlos para evitar el deterioro de las carátulas.

El primer día.  Estrategia de Diagnóstico

El primer día de reunión se debe entregar a  cada miembro una ficha del lector.

Esta estrategia pretende que el lector piense sobre sí mismo y trate de describirse, que pueda reconocer sus características, lo que lo diferencia de los demás y también aquellos aspectos que lo integran al grupo. Se le propone a los lectores que elaboren su propia ficha del lector.  En ella escribirá sus datos personales, características, hábitos y preferencias sobre la forma en que interactúa con los textos y todo tipo de información que puede ayudarlo y ayudar al coordinador a conocerlo mejor.

El coordinador debe explicar en qué consiste su papel y cuál va a ser la mecánica de funcionamiento del grupo en adelante. Explicará que todos los participantes van a recibir un libro para llevar a casa y que en el caso de los títulos voluminosos se fijará una cantidad de páginas para cada reunión del club. Si lo considera conveniente, puede dar unas pautas de antemano sobre la obra: localización de la historia, grado de dificultad, singularidades del autor.

También deberá proporcionar al grupo sencillas instrucciones para el día de la reunión: como pedirle a los participantes del club que traigan anotaciones de citas, descripciones, comentarios sobre personajes o momentos de la obra literaria que le hayan suscitado alguna reflexión, observaciones de la estructura, dudas que han ido surgiendo durante la lectura y cualquier aspecto que les atraiga; facilitará el trabajo del grupo con el análisis de la lectura.

No olvidar, sin embargo, que el objetivo de este primer día es despertar apetito en los lectores. Deberemos llevar el guión bien preparado con preguntas motivadoras y algún texto que induzca al intercambio de opiniones y a querer volver el próximo día.

Lo habitual es empezar, si no se ha hecho en una sesión anterior, con la presentación del autor/a y de la obra. Puede llevarse alguna reseña crítica o una entrevista especialmente interesante. Introducido el tema se procederá a hacer una ronda de tanteo: ¿qué les ha parecido el libro?

El coordinador debe ir introduciendo, si no lo hacen los participantes del club, temas como estructura, contenido, género, punto de vista, tiempo narrativo.

Los lectores gustan de relacionar las lecturas unas con otras. Una de las razones por las que acuden los miembros del club a las reuniones descansa en el deseo de profundizar en la lectura solitaria y añadir nuevas interpretaciones a la propia.

¿Qué clase de actividades complementarias podemos proponer?

Hay infinidad de actividades que complementan la lectura del libro: desde ver una película basada en el original literario o asistir a una representación teatral, hasta una excursión al lugar donde se ambienta una novela, planificar encuentros con escritores, trazar un itinerario literario de una ciudad protagonista de una lectura, confeccionar un mapa con los acontecimientos históricos que surgen de un determinado libro, organizar una conferencia sobre conexiones entre la música y la literatura; realizar una lectura colectiva de homenaje a un clásico, visitar un museo de arte moderno si se ha elegido una obra que provoque una discusión sobre el arte contemporáneo, convocar un concurso de relatos, seleccionados entre escritores consagrados, con una votación a mano alzada para elegir el mejor relato según criterio de los miembros del club de lectura.

Libros de consenso general

Hay una serie de libros casi infalibles para empezar la actividad literaria de un club de lectura. La razón es que gustan a la mayoría de lectores con independencia de la edad, el sexo, procedencia geográfica y extracción social. Estos libros conforman esta breve selección:

La elección de los títulos

Quizás éste sea el capítulo más delicado y en el que resulte más difícil atinar. Una buena selección de obras para el club de lectura requiere: conocimiento previo de la obra, exigencia de calidad literaria, interés del planteamiento argumental y del desarrollo de la historia.

Libros de consenso general

Hay una serie de libros casi infalibles para empezar la actividad literaria de un club de lectura. La razón es que gustan a la mayoría de lectores con independencia de la edad, el sexo, procedencia geográfica y extracción social. Estos libros conforman esta breve selección:

Adultos

El amor en los tiempos del cólera, Gabriel García Márquez, La sonrisa etrusca,José Luis Sampedro, La casa de los espíritus, Isabel Allende, Orgullo y prejuicio, Jane Austen, El guardián entre el centeno, D. Salinger, Mejillones para cenar, Birgit Vanderbeke, Las hijas de Hanna, Marianne Fredriksson, Sostiene Pereira Antonio Tabucchi, El callejón de los milagros Nayib Mahfuz, La quinta mujer Henning Mankell, El retrato de Dorian Gray Oscar Wilde, Sueños en el umbral Fátima Mernissi.

Juvenil

Los zapatos de murano, Miguel A. Fernández Pacheco Los escarabajos vuelan al atardecer, Maria Gripe, Cuando Hitler robó el conejo rosa, Judith Kerr, Postales desde la tierra de nadie, Aidan Chambers, Día de Reyes Magos, Emilio Pascual, La traidora, Gudrun Pausewang, Cuaderno de agosto, Alice Vieira, Paradero desconocido, Kathrine Kressmann Taylor

Infantil

Matilda, Roald Dahl, Anastasia Krupnik Lois Lowry, Manolito Gafotas Elvira Lindo, El pequeño Nicolás Sempé Goscinny, Los batautos Consuelo Armijo, La increíble historia de la hormiga Miga Emili Teixidor, Las cosas de Ramón Lamote, Paco Martín, Los hijos de Lúa Fina Casaldelrrey.

Actos sociales

El club de lectura es en sí un acto social. No obstante abre la puerta a otros. Para aprovechar oportunidades de difusión de actividades de un pueblo o ciudad, la biblioteca, librería, centro cívico etc.. debe acostumbrarse a dejar sobre la mesa de reuniones información sobre proyecciones de cine, exposiciones, conciertos, charlas, cursos, seminarios, visitas de escritores, talleres en la biblioteca y otros. Seguro que a más de un participante del club le encantará esta clase de atenciones.

Evaluación

La crítica es siempre constructiva y por eso el coordinador debe someter a examen la actividad. Mejor que la encuesta sea anónima porque así los participantes se sentirán más libres de opinar.

La evaluación de la actividad debe contemplar aspectos como: nivel de integración de los participantes, satisfacción, aspectos positivos y negativos, calificación de los libros y cuál sería su contribución para mejorar el desarrollo del club.

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