Cuando las orugas atacan: el extraño caso de las mariposas carnívoras

Un equipo internacional de científicos, en el que participa Gerard Talavera, investigador del Instituto de Biología Evolutiva(IBE), centro mixto CSIC-UPF, ha estudiado la subfamilia de mariposas Miletinae, que tienen la particularidad de no alimentarse de plantas, como hacen la mayoría de los lepidópteros.

Universitat Pompeu Fabra, Barcelona

En este trabajo, los científicos han resuelto la filogenia de los Miletinae, la cual les ha servido como base para estudiar la evolución de la afitofagia en mariposas, los cambios de preferencia en la dieta, y las interacciones que establecen las orugas carnívoras con sus huéspedes (hormigas) y presas (hemípteros).

Cuando se piensa en mariposas se hace difícil de asociarlas a crueles especies carnívoras y depredadoras de otros animales. Los lepidópteros son uno de los cuatro órdenes más diversos de insectos, y de hecho son mayoritariamente fitófagos, es decir que se alimentan de plantas.

Pero una pequeña proporción de especies, menos del 1% (entre 200 y 300 especies), son afitófagas, es decir, que se alimentan de otros nutrientes diferentes de plantas vivas.

Algunas mariposas afitófagas son depredadoras que se nutren de otros animales, principalmente de insectos. Otras son parásitas, se aprovechan del huésped sin llegar a matarlo, y algunas incluso pueden comer detritus, líquenes o néctar extrafloral.

Un grupo de mariposas excepcionales

Los linajes que se han convertido en mutualistas, o que tienen relaciones beneficiosas para ambas partes, parecen persistir y diversificar la naturaleza mucho más que los que se han convertido en parásitos. Es decir, que la evolución tendería a favorecer la cooperación. Los Miletinae, parásitos y carnívoros, seguirían siendo una sonada excepción a este patrón.

Foto tomada de Universitat Pompeu Fabra, Barcelona

En el transcurso de la evolución de los lepidópteros han sido pocos los linajes de afitófagos que han persistido y diversificado. Sin embargo, la subfamilia de licénidos Miletinae es una excepción y se ha convertido en la radiación más grande de mariposas afitófagas, con cerca de 140 especies. Las larvas de la mayoría de los miembros de los Miletinae son depredadoras de hemípteros, a los que acceden parasitando las hormigas que los cultivan.

Además, el estudio publicado en Evolution examina cuál ha sido la historia biogeográfica del grupo e introduce la discusión sobre cuáles han podido ser las causas y los efectos de los drásticos cambios dietéticos entre las diferentes especies de la cadena trófica.

El beneficio para ambas partes predomina en la naturaleza

El ejemplo de los Miletinae describe un caso más de cuán complejas pueden ser las redes de interacciones entre especies que han desarrollado algunos insectos. Como ha manifestado Talavera, co-autor del trabajo: “parte de la investigación que estamos llevando a cabo se centra en estudiar cuáles son los costes y beneficios de asociarse, los posibles factores que podrían promover la evolución de la especialización hacia interacciones mutualistas, y si la selección para la cooperación ha promovido la diversificación de especies”.

Curiosamente, hace cierto tiempo que el seguimiento de este tipo de interacciones inspira los estudiosos de la teoría de juegos aplicada a la economía, es decir, el estudio de las estrategias en tomar decisiones que hagan maximizar las ganancias o retornos.

Fuente: Universitat Pompeu Fabra, Barcelona

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