Queridos niños y niñas: género epistolar

Santo Domingo

Queridos niños y niñas: Por medio de la presente, saludo a todos ustedes, mis amados lectores y lectoras del PLAN LEA. Agradezco la feliz oportunidad que se me ofrece de hacerlo a través de esta interesante página de promoción lectora del prestigioso rotativo, LISTÍN DIARIO.

El principal objetivo de esta carta es la carta misma. En los siguientes párrafos me propongo hablarles del género epistolar al cual pertenece el presente escrito.

El género epistolar es una forma de comunicación que considero hermosa, íntima y muy entrañable, idóneo para el intercambio de ideas, reflexiones, anhelos y sentimientos.

Suele estar organizada en tres apartados: encabezamiento; consta de la fecha, el nombre del destinatario que es a quien va dirigida la comunicación, y el motivo de la misma.

En segundo término, el cuerpo de la carta, donde se expone el asunto a tratar y que puede ser de los temas más diversos.

Finalmente saludos, despedida y la firma del remitente que es quien escribe la carta. El género es tan antiguo como la escritura misma. Existen importantes referencias. De que Varios siglos antes de Cristo, ya la usaban los escribas en Egipto, en Asiria, Babilonia y Judea.

En los siglos XVII y XVIII, tuvo un gran auge. Prominentes escritores utilizaron lo que ha llegado hasta nuestros días: cartas a través de las cuales se comunicaban en intercambio de pareceres.

Son conocidas las escritas por Rafael, el prominente arquitecto y pintor italiano Rafael Sanzio y el Papa León X. Las epístolas de Boscán, y las de Garcilaso de la Vega, por mencionar algunas.

Luego más recientemente, son conocidas las cartas e Napoleón a su amada Josefina, lo mismo hicieron con sus respectivas amadas Freud, Víctor Hugo y Franz Kafka entre otros muchos más.

Creo que también por este medio, se puede mantener una correspondencia, más cálida y personal, eso trato de hacer.

Queridos niños y niñas: es mi defensa a la carta personal.

Termino con una carta que a pesar de lo breve, me llegó al corazón, es la siguiente: Carta de un niño a Dios. “Querido Dios: He leído tu libro y me ha encantado”.

¿Acaso tienes otro? Con todo mi amor.

La autora es María Collins de Colado. Es fundadora de la Asociación Dominicana de Amigos del Libro Infantil y Juvenil, ADALIJ (1999), Talleres Pinta Ilustra, TAPI, (1986), El Salón del Libro Infantil y Juvenil y el programa Forma tu pequeña biblioteca y crece con ella.

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