Un despertar con gratitud

Iniciar un nuevo día agradeciendo, meditando y mirando todo desde otra perspectiva, te puede ayudar a generar pensamientos positivos y una mejor relación con las personas que están a tu alrededor

Carolina Jiménez
carolina.jimenez@listindiario.com
Santo Domingo

Puede ser que hoy no sea tu mejor día, que tengas complicaciones en tu hogar, en tu trabajo o en cualquier ámbito de tu vida. Te despertaste con el pensamiento de que todo seguirá igual, de que no tienes fuerzas para continuar la batalla y te vas rindiendo poco a poco. Andas en las calles cabizbajo y nada parece tener sentido. Este desgaste emocional posiblemente podría causarte una depresión o ansiedad.

Pero, ¿qué tal si inicias tu día diferente? Agradeciendo, meditando y mirando todo desde otra perspectiva. Esto aunque te resulte difícil, es posible.

Se dice que una forma de aprender es por repetición. Mientras más se repiten en tu cabeza las quejas, penas, problemas, negatividad… terminas consiguiendo más de lo mismo. Sin embargo, si tomas la actitud contraria: “gratitud”, podrás experimentar un estilo de vida más sano emocionalmente.

La fórmula correcta está en levantarte dando gracias por lo que eres y por lo que tienes. Piensa en momentos que te hayan dado gran felicidad y que te hagan sentir orgulloso. Dar gracias te hace valorar y conservar lo hermoso que te regala la vida y tus habilidades. Lo más importante es que tu mente se alegra y tranquiliza, se calma para emprender y tomar decisiones más adecuadas para ti cada día.


¿Qué consigues siendo agradecido?

1. Estar más contento contigo mismo.
2. Hacer mejor las cosas.
3. Ser mejor contigo mismo y con las demás personas que te rodean.
4. Ganas mejores relaciones, más amigos y recibes más de todo.
5. Tomas mejores decisiones al estar tu mente más calmada.

Esta actitud te permite avanzar en tus planes y metas, en lo que es importante para ti, porque estás más sereno. También debes dar las gracias por tus sueños, planes y proyectos.

El libro “El secreto” de Rhonda Byrne (2006), habla de cómo centrar tu pensamiento en las cosas positivas. Un recurso son “las piedras de agradecimiento”.

La autora plantea que: “para acordarte de ser agradecido puedes buscar una pequeña piedra en un jardín o en un río, y llevarla en tu bolsillo para que te recuerde dar las gracias por la noche cuando la saques del bolsillo y dar las gracias por la mañana cuando la pongas de nuevo en tu bolsillo”.

El poder ser agradecido convierte las dificultades en oportunidades, los problemas en soluciones, las pérdidas de dinero en ganancias, y estar rodeado de mejores amigos.

Un consejo es que por las noches reflexiones cómo fue tu día, y si algo no resultó como te hubiese gustado….cierra los ojos e imagina cómo tendría que haber sido. Este pequeño ejercicio te hace ir a dormir con energías positivas, te permite descansar, y te ayudará a que eso que no te salió como tú querías sea mucho mejor cuando se presente. Mientras duermes el cerebro se pone a trabajar con lo que has imaginado y busca en tu inconsciente los recursos necesarios para que los uses cuando lo necesites, sin pensar, como un piloto automático.

Día Internacional de los Suelos

Un adecuado manejo del suelo ayuda a mantenerlo, restaurarlo y a mejorar su calidad. La pérdida de la fertilidad se combate reponiendo en el suelo los nutrientes y la materia orgánica que los cultivos y la misma erosión se llevan.

Hoy, 5 de diciembre, se celebra en el ámbito mundial el Día de los Suelos, declarado así por la Unión Internacional de las Ciencias del Suelo (IISS), con la elaboración de una resolución en el 2002. La finalidad de pronunciar este día como especial dentro del calendario, se debe a la importancia del suelo como componente crítico del sistema natural y su contribución vital al bienestar de la humanidad.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, mundialmente conocida como FAO, explica que: “El suelo está compuesto por minerales, materia orgánica, diminutos organismos vegetales y animales, aire y agua. Es una capa delgada que se ha formado lentamente a través de los siglos, con la desintegración de las rocas superficiales por la acción del agua, los cambios de temperatura y el viento. Las plantas y animales que crecen y mueren dentro y sobre el suelo son descompuestos por los microorganismos, transformados en materia orgánica y mezclados con el suelo”.

¿Cómo se forman?

La FAO puntualiza tres fases del proceso de formación de los suelos:

• Al principio, los cambios de temperatura y el agua comienzan a romper las rocas: el calor del sol las agrieta, el agua se filtra entre las grietas y con el frío de la noche se congela. El hielo ocupa más lugar que el agua, y esto hace que las rocas reciban más presión y se quiebren. Poco a poco se pulverizan y son arrastradas por las lluvias y el viento. Cuando la superficie es en pendiente, este sedimento se deposita en las zonas bajas.

• Luego aparecen las pequeñas plantas y musgos que crecen metiendo sus raíces entre las grietas. Cuando mueren y se pudren incorporan al suelo materia orgánica que es algo ácida y ayuda a corroer las piedras.

• Se multiplican los pequeños organismos (lombrices, insectos, hongos, bacterias) que despedazan y transforman la vegetación y los animales que mueren, recuperando minerales que enriquecen el suelo. Este suelo, así enriquecido, tiene mejor estructura y mayor porosidad. Permite que crezcan plantas más grandes, que producen sombra y dan protección y alimento a una variedad mayor aún de plantas y animales.

La fertilidad

Para crecer, las plantas precisan agua y determinados minerales. Los absorben del suelo por medio de sus raíces. Un suelo es fértil cuando tiene los nutrientes necesarios, es decir, las sustancias indispensables para que las plantas se desarrollen bien.

Las plantas consiguen del aire y del agua algunos elementos que necesitan, como el carbono, el hidrógeno y el oxígeno. Otros nutrientes esenciales están en el suelo: aquellos que los vegetales requieren en grandes cantidades se llaman nutrientes principales. Son el nitrógeno, el fósforo, el potasio, el calcio y el magnesio. Proceden de las rocas que dieron origen al suelo y de la materia orgánica descompuesta por los microorganismos.

¿Qué debemos hacer para conservar el suelo y mantener su fertilidad?

La cantidad de tierra que disponemos para cultivar es escasa y debe ser usada cuidadosamente y aplicando medidas de conservación apropiadas.

Un adecuado manejo del suelo ayuda a mantenerlo, restaurarlo y a mejorar su calidad.

Los métodos usados para prevenir la erosión ayudan a sujetar el suelo, reduciendo el impacto del agua y del viento para evitar que lo arrastre.

La pérdida de la fertilidad se combate reponiendo en el suelo los nutrientes y la materia orgánica que los cultivos y la misma erosión se llevan.
Para impedir que el agua y el viento se lleven partículas de tierra, se pueden usar algunas técnicas que son muy eficaces a pesar de su sencillez. Se trata de prácticas para conservar el suelo y el agua.

Un suelo es fértil cuando:

• Su consistencia y profundidad permiten un buen desarrollo y fijación de las raíces.

• Contiene los nutrientes que la vegetación necesita.

• Es capaz de absorber y retener el agua, conservándola disponible para que las plantas la utilicen.

• Está suficientemente aireado.

• No contiene sustancias tóxicas.

Fuente: FAO

El buen trato

Carolina Jiménez
carolina.jimenez@listindiario.com
Santo Domingo

Los valores humanos conducen hacia una mejor sociedad sin distinción de raza o cultura. Permiten una libre convivencia en el mundo con las demás personas.

La clave para un ser humano sentirse bien con sí mismo y con los demás, no está en la abundancia económica o material que pueda tener, ni siquiera en su belleza física. Sino más bien, en los buenos valores que conserva dentro de su corazón y transmite a quienes están a su alrededor.

Cuando se experimenta un buen trato hacia los demás, podemos asegurar que en la mayoría de casos seremos tratados de la misma forma. Ese bienestar nos puede cambiar el día, mejorar nuestro ánimo y nuestras decisiones e impulsarnos a extender a otros ese mismo estado.

El buen trato es un hábito que produce paz y es contagioso, tiene el poder de “desarmar corazones”; en otras palabras, la cortesía tiene la capacidad de liberar las emociones negativas, pues ante un gesto gentil, la otra persona se puede tranquilizar. Es la amabilidad una fórmula para conseguir la calma en un momento hostil, evitando así una posible conducta negativa. En su efecto multiplicador, se convierte en un valor fundamental de la cohesión social al crear sociedades más justas, pacíficas, solidarias, respetuosas y educadas.

El buen trato significa ser amable con los demás; aceptarlos como son, sin juzgarlos y comprendiéndolos tratando de ponerse en su lugar.

Educar en el buen trato

Expertos afirman que “ofrecerles a los niños, independientemente de la situación social de cada familia, el afecto, el apoyo y la seguridad necesaria para su perfecto desarrollo, puede conseguir seres humanos equilibrados, tolerantes y capaces de comprender y desarrollar su sentimiento de empatía con el resto de sus compañeros”.

  • Un gesto de amor: es uno de los actos más sublimes y epeciales del buen trato.
  • Una sonrisa: alegra el alma y puede cambiar el día de una persona positivamente.
¿Cómo mostrar buen trato a los demás?

Ofreciéndoles una sonrisa, un trato cálido, una atención, un saludo y siendo cortés. Según Andrés Ocádiz: “Este tipo de detalles es el que cambia rostros y alegra atmósferas enteras. Las relaciones se estrechan. Las sonrisas se multiplican. El trabajo se disfruta. El corazón rejuvenece. Se acrecienta el deseo de compartir el tiempo, porque la gente se siente tratada con el respeto y la dignidad que merecen. Y todo esto depende tan sólo de un sencillo «buenos días»”.

De acuerdo a la Fundación Humanismo y Ciencia, el decálogo de la amabilidad es el siguiente:

1-Procura reconocer y respetar los derechos y los méritos de los demás, y aceptar sus formas de pensar, aunque sean distintas de las tuyas.

2-Trata a los demás con el mismo respeto y cariño con el que te gustaría que te trataran a ti.

3-Procura ser complaciente con los que te rodean cuando te piden un favor o solicitan tu ayuda.

4-Utiliza palabras como gracias, perdón, por favor, que te facilitarán y harán más agradable tu relación con los demás.

5-Intenta ver en cada persona lo mejor de ella. Seguro que lo encontrarás y te sorprenderá.

6-Acostúmbrate a expresar tus mejores sentimientos, no los reprimas. Trata a los demás con toda la naturalidad, la alegría y el afecto que espontáneamente salgan de ti.

7-Acostúmbrate a sonreír. Muéstrate solidario, optimista y colaborador con las personas con las que convives.

8-Piensa que si todos tratamos de dar lo mejor de nosotros mismos todos seremos mucho más felices.

9-Trata de analizarte y observa si, cuando eres amable o afectuoso con los demás, te sientes más a gusto contigo mismo.

10-Comprueba cuántas horas al día estás de buen humor. Si son muchas, alégrate porque estás construyendo un mundo más amable.

La familia disfuncional

Ligia Valenzuela
Terapeuta familiar y de pareja
Santo Domingo

Una de las preocupaciones más frecuentes de las parejas jóvenes que inician su relación matrimonial cuando van a nuestra consulta es que “no desean tener una familia disfuncional”. Al indagar un poco acerca del origen de esta angustia, suelen comentarnos que él o ella, vienen de un hogar disfuncional. Al igual que pasa con las entidades psiquiátricas como la depresión y los estados bipolares, la disfuncionalidad en la relación familiar, es una posibilidad real, pues ella puede quedar atrapada en algunas de sus etapas de desarrollo o sucumbir ante las muchas demandas y necesidades a las que tiene que encontrarle salida.

Los conflictos y los problemas en la pareja y dentro de la familia son inevitables. Unos, tienen solución y otros pueden hacerlo colapsar o desarrollar una relación disfuncional, porque no encuentran el modo de afrontarlos, quedándose atrapados repitiendo las mismas respuestas ineficaces una y otra vez con el mismo resultado negativo. No hay un cambio de perspectiva, por tanto, no modifican la forma de relacionarse y como pareja no son capaces de enfocar ni de enfrentar sus conflictos maritales, pasándolos a la familia.

El sistema familiar, como la unidad social más pequeña, asume una forma de relacionarse muy particular que llega a gobernar la vida de sus integrantes, aportando un recurso de apoyo emocional muy importante para satisfacer las necesidades de pertenencia y afecto tan necesarios para una vida sana. Cada uno de sus miembros, evoluciona y se desarrolla a través de diferentes etapas o ciclo vital, produciéndose cambios, crisis y reorganizaciones en el tipo de tareas a los que el grupo familiar tendrá que adaptarse y donde serán imprescindibles el cumplimiento y el respeto de normas, reglas, límites y jerarquía para que la relación sea funcional o disfuncional.

El Dr. Minuchín (1984), creador de los principios de la Terapia Familiar Estructural, afirma que “la funcionalidad o disfuncionalidad de la familia no depende de la ausencia de problemas dentro de esta, sino por el contrario, de la respuesta que se muestra frente a los problemas; de la manera como se adapta a las circunstancias cambiantes, de modo que se mantenga una continuidad y se fomente el crecimiento de cada miembro”.

En este sentido, la funcionalidad familiar está directamente relacionada con la capacidad del sistema para enfrentar y superar cada una de las circunstancias que tengan que enfrentar sin que los hijos presenten trastornos graves de conducta y que la pareja logre mantenerse unida sin luchas constantes. En estas familias, los roles de cada miembro están establecidos y son cumplidos con el propósito de alcanzar un mayor bienestar.

La disfuncionalidad por su parte, hace referencia que dentro del sistema familiar existe una incapacidad para reconocer y satisfacer las necesidades emocionales básicas de cada uno de sus miembros. La familia se hace disfuncional cuando no se respeta la distancia generacional, además, se invierte la jerarquía, es decir, los padres le temen a los hijos o estos simplemente no los respetan. Se altera la estructura familiar y la interacción entre los miembros es deficiente, así como su capacidad para resolver los conflictos.

En una familia disfuncional no se respeta la individualidad de sus integrantes, los hijos no se sienten respetados, los padres se creen perfectos y piensan que sus hijos son culpables de todo lo malo que sucede en el hogar. No existe comunicación dentro del sistema, no son honestos con ellos mismos ni con el resto, de tal manera, que cada miembro vela por sus propios intereses. Los límites y las reglas en estas familias son rígidos y la lucha de poder es muy marcada entre todos los miembros del sistema familiar.

 

Cómo tener una familia saludable

Fanny Maldonado
Santo Domingo

La formación en valores debe iniciar desde el hogar y ser reforzado en las escuelas por los maestros.

La reorganización de la familia del siglo XXI es una prioridad, por tanto, el orden de Dios debe estar establecido en primer lugar. La familia es la base de la sociedad, orientarla y cuidarla sería el resultado de tener familias saludables y, por ende, libre de violencia intrafamiliar. Todos tenemos la responsabilidad de construir una sociedad sana para salvarla.

Son muchos los casos alarmantes en relación de cómo está la situación en el ámbito social y moral de la familia dominicana. La falta de comunicación dificulta el desarrollo de los valores éticos y morales llevando nuestra sociedad al derrotero, a un camino sin salida. Esto a pesar de los esfuerzos del Estado dominicano y sus colaboradores de las instituciones públicas y privadas.

Hay que asumir retos y desafíos para mantener en control la dignidad y pulcritud de la generación de una familia que espera que sus hijos e hijas pongan su apellido en alto. Para lograr mantener los principios morales de la familia debemos ser padres íntegros, pues los hijos siguen nuestros pasos.

Los hijos son flechas valiosas que debemos saber cómo y dónde lanzamos, pues hay un mundo fuera esperándolos. Estas saetas son nuestras aljabas, las cuales estamos en deber de orientar, educar y conducir por el buen camino para que mañana sean hombres y mujeres con la sabiduría e inteligencia que amerita la sociedad dominicana.

La responsabilidad de educar a los hijos en valores la tienen los padres y madres desde el hogar, y estos valores, a su vez, reflejarlos en la escuela y ser reforzados por los maestros, quienes son figuras imborrables en la conducta del estudiante.

Hoy en día, se vive un rechazo de los hijos hacia los padres y madres de manera casi holística, una resistencia por parte de los menores a la obediencia. Hijos e hijas que se enfrentan a sus padres sin ninguna consideración, incluyendo maltrato físico y verbal. Son varios los factores que convergen en este punto, pero el primordial es la falta de estudio en general, hombres y mujeres con hijos con el mismo diagnóstico, lo que conlleva a una sociedad a delinquir, a malos vicios que los conducen a la violencia.

Podemos mantener el control de nuestra generación y patrimonio familiar si equilibramos estos tres aspectos colocándolos en una canasta: el espiritual, emocional y lo secular en el seno de la familia dominicana, sin hacer excepción a nivel mundial. Hay que remarcar, formar vínculos de confianza, empatía y aceptación entre padres e hijos para salvar la familia, instruir al niño en sus primeros años de vida sobre el amor, específicamente, hablándole del amor de Jesús.

(+)  La familia es una comunidad natural, porque responde a una serie de instintos y sentimientos de la naturaleza humana tales como la tendencia gregaria, la satisfacción del instinto sexual, etc. La familia es fundamental para la procreación, conservando así la especie.

La familia es un grupo social cuyo fundamento está constituido por un conjunto de los más profundos y ocultos sentimientos humanos como el amor, comprensión, cariño, ternura y dedicación. Como influencia formativa, en ella se aprenden los primeros principios, los valores morales y las nociones de la vida.

 

¿Por qué ocurre la desintegración familiar?

Carolina Jiménez
carolina.jimenez@listindiario.com
Santo Domingo

La causa más común de la desintegración familiar son los conflictos de la pareja, que por lo general, afectan a los hijos.

De todas las palabras existentes “familia” suele tener el significado más valioso e importante para el ser humano. Es el vínculo fraternal más puro donde se cuece el amor y se cosechan los valores y virtudes humanas. Es desde el seno familiar que se introduce en la sociedad civil a las personas.

Los padres como figuras principales deben trabajar en la importancia que tiene la familia en la formación de futuros ciudadanos que dirijan los destinos del país; fomentar en la crianza valores, principios y educación.

A pesar de la unión que debe conservar la familia, existen diversos factores que atentan contra la armonía en el hogar. A veces, detalles imperceptibles, se convierten en temas de disyuntiva en la pareja. Lo que ayer se consideraba peccata minuta, hoy resulta ser molestoso para uno de ellos.

Ligia Valenzuela, terapeuta familiar

Ligia Valenzuela, terapeuta familiar, explica que la familia es un ente que, al igual que un niño, se va desarrollando. Comienza desde el momento en que la pareja decide unirse en el vínculo sagrado del amor, donde se ponen en juego las diferencias, el deseo de un espacio, los hábitos y la creación de un nuevo sistema familiar. “Por lo general, la familia nace con la llegada de un hijo, antes solo era una relación de dos”.

En algunos casos, la familia puede atravesar situaciones difíciles que en exceso puede conllevar a una desintegración familiar, uno de los mayores problemas que existen en la actualidad en muchos países. Se define como la separación de uno o de varios miembros del núcleo familiar que crea una desestabilización en su funcionamiento y una educación disfuncional en los hijos.

¿Cuál sería la manera correcta de prevenir la desintegración familiar?

En la familia nada es correcto o incorrecto, sino lo que deje satisfecho a mamá y a papá. El acuerdo de paz es el mejor, lo que nos resulte y nos haga sentir bien en nuestro núcleo. Todos tenemos herramientas para resolver conflictos. Ahora bien, si las soluciones que buscamos nos lastiman, entonces tenemos que darles un giro.

En una relación de pareja lo que entra en juego son las actitudes y aptitudes. Cada uno debe tener la capacidad de escucharse y respetarse mutuamente. Aceptarse es parte de la relación.

Lo idóneo para que un sistema familiar se mantenga rebosado en el amor es que exista una comunicación positiva, donde reine el respeto y las palabras no hieran.

¿Cuál es la manera correcta de pedir perdón a un familiar?

Luego de experimentarse situaciones desgarradoras en el núcleo familiar, suele ser difícil la reconciliación o más allá, el perdón.

Según Tony Campbell: “El perdón no es un beneficio que le confiero a otra persona, es una libertad que me doy a mí mismo”.

Por su parte, Valenzuela afirma que cuando perdonamos debemos hacerlo por nuestro bien y sanación emocional. “Sabes que has perdonado cuando el recuerdo no te causa dolor”.

¿Por qué la familia debe permanecer unida?

La importancia de la unión familiar radica en los múltiples beneficios que esta tiene para cada miembro de la misma: desde los padres hasta los más pequeños. Una familia unida aprovecha los momentos en que están juntos, disfruta de estos y además puede superar mejor los momentos de crisis.

(+) Soluciones a la desintegración

Así como tiene causas y efectos, también tiene soluciones que cada uno puede buscar. Entre estas:

  • Establecer una buena comunicación en la pareja
  • Desarrollar valores familiares y morales
  • Inculcar respeto a los hijos y entre la pareja
  • Buscar herramientas para solucionar los problemas

Los servicios ecológicos de nuestras áreas protegidas

Por: Yvonne Arias

A nivel mundial las áreas protegidas contribuyen grandemente con los servicios ambientales y son una herramienta para la disminución de la pobreza. Sin embargo, son manejadas precariamente y en el caso de las marinas, están pobremente representadas.

La biodiversidad de La Española es considerada como la más alta de las Antillas, producto de su origen geológico y su compleja geomorfología. Esto ha resultado en un mosaico de ambientes, donde la naturaleza se expresa en una gran variedad de paisajes y formas vivientes que han evolucionado en un gradiente que va desde 40 metros bajo el nivel del mar en la Hoya de Enriquillo, hasta más de 3,000 metros sobre el nivel del mar en la Cordillera Central.

El número de áreas protegidas de nuestra isla es de 128. Están agrupadas en el Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SINAP) y clasificadas en categorías de manejo (Ley 202-04). Varias se encuentran bajo denominaciones internacionales como Reserva de la Biosfera (parques nacionales Jaragua, Sierra de Bahoruco, Lago Enriquillo e Isla Cabritos), Humedal de Importancia Internacional (Sitio Ramsar – como el Lago Enriquillo, la Laguna Cabral o Rincón, y los humedales del Bajo Yuna -), Área Clave para la Biodiversidad (KBA, por sus siglas en inglés -27 áreas), Área Importante para la Conservación de las Aves y Biodiversidad (IBA, por sus siglas en inglés -21 áreas), Áreas, Flora y Fauna Silvestres Especialmente Protegidas en la Región del Gran Caribe (SPAW, por sus siglas en inglés) y Alianza Cero Extinción (AZE, pos sus siglas en inglés).

Los objetivos de desarrollo sostenible

República Dominicana tiene el compromiso de cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), conocidos también como Objetivos Mundiales. Estos son un llamado universal a la adopción de medidas para poner fin a la pobreza, proteger el planeta y garantizar que todas las personas gocemos de paz y prosperidad. Los 17 objetivos se basan en los logros de los Objetivos de Desarrollo del Milenio e incluyen nuevas esferas como el cambio climático, la desigualdad económica, la innovación, el consumo sostenible, la paz y la justicia, entre otras prioridades.

El valor de los servicios de los ecosistemas

La economía ecológica y ambiental analiza los ecosistemas desde una perspectiva económica-ecológica, como capital natural. Incorpora conceptos y formas de contabilizar los bienes y servicios ambientales. Integra el papel de la naturaleza y los precios ecológicos derivados del crecimiento. Considera que la buena salud e integridad de los ecosistemas garantiza la buena salud de la economía y del bienestar humano.

El Sistema Nacional de Áreas Protegidas: un tesoro base para el bienestar social

El SINAP constituye un tesoro base para el desarrollo sostenible de la nación dominicana, ya que aporta recursos que pueden ser ponderados como insumos para la construcción del bienestar social y especialmente para las comunidades aledañas. Para lograrlo es necesario establecer un pacto entre el gobierno, el sector privado, los grupos sociales y la ciudadanía. Podría ser a través de una cogestión, comanejo o gestión compartida, con participación comunitaria que aporte a su desarrollo basado en soluciones locales.

 

Día Internacional contra el Cambio Climático

Por: Laura Rathe

Hoy, 24 de octubre, se celebra el Día Internacional contra el Cambio Climático, con el objetivo de crear conciencia en los individuos sobre los peligrosos efectos que este puede ocasionar en el calentamiento global.

Cambio Climático: causas naturales

Para hablar de cambio climático lo primero es diferenciar entre el tiempo y el clima.

El tiempo es el estado que presenta la atmósfera en un momento determinado, se refiere a las condiciones de temperatura, humedad, presión, etc. Cambia de un día a otro. La variabilidad que presenta el tiempo entre algunos años suele denominarse Variabilidad Climática.

El clima es el conjunto de las condiciones atmosféricas en una determinada región, correspondientes a un período suficientemente largo para que sea representativo. Es decir, el promedio a lo largo de años (30 o más) de temperatura, humedad, presión atmosférica, precipitación. La diferencia entre el tiempo, la variabilidad climática y el cambio climático es pensar en cómo operan en diferentes escalas temporales.

Factores externos e internos que inciden en los cambios del clima:
  • Externos: los cambios naturales en la órbita de la Tierra, las variaciones en la irradiación solar, ciclos solares, los meteoritos y el polvo interestelar, aunque los impactos de meteoritos ocurren rara vez.
  • Internos: las erupciones volcánicas que expulsan grandes cantidades de cenizas a la atmósfera durante largo tiempo, meses o años, reflejan la luz solar de nuevo en el espacio provocando que la temperatura media global disminuya y los cambios en la superficie terrestre de origen natural o artificial, también influyen en los cambios del clima.
Efecto invernadero:

La atmósfera es una fina capa de gases que cubre la Tierra. Está compuesta de nitrógeno, oxígeno, vapor de agua, dióxido de carbono (CO2), óxido de nitrógeno, metano (CH4), ozono (O3), entre otros. Esta mezcla de gases inhibe el escape de radiación de onda larga (en la forma de calor) de vuelta al espacio. Esta función de captura de calor es lo que se conoce como el “efecto invernadero” y es lo que mantiene a la Tierra con una temperatura favorable a la vida.

Los cambios en la cantidad de gases de efecto invernadero y aerosoles, como también en radiación solar y propiedades de la superficie terrestre, alteran el balance energético del sistema climático.

Cambio Climático: causas humanas

Se le llama cambio climático, de acuerdo a la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC), a un cambio del clima aplicado directa o indirectamente a la actividad humana que altera la composición de la atmósfera mundial y se suma a la variabilidad natural del clima observado durante períodos de tiempo comparables.

Calentamiento global

Las observaciones del sistema climático se basan en mediciones directas y en la teledetección desde satélites y otras plataformas. Las observaciones de la temperatura y otras variables a escala mundial comenzaron a efectuarse en la era instrumental, a mediados del siglo XIX, y desde 1950 existen conjuntos de observaciones más completos y diversos.

La influencia del ser humano sobre el sistema climático es clara, y las emisiones antropogénicas (producida por los seres humanos) recientes de gases de efecto invernadero son las más altas de la historia. Esto es evidente a partir de las concentraciones crecientes de gases de efecto invernadero en la atmósfera, el forzamiento radiactivo positivo, el calentamiento observado y la comprensión del sistema climático.

Efectos y soluciones

Muchos de los cambios observados en el sistema climático no han tenido precedentes en los últimos decenios a milenios, parte de los efectos es que la atmósfera y el océano se han calentado, los volúmenes de nieve y hielo han disminuido, el nivel dl mar se ha elevado y las concentraciones de gases de efecto invernadero han aumentado.

La interferencia que los seres humanos causan sobre el sistema climático tiene un efecto que pone en riesgo a los sistemas humanos y naturales. Estos impactos generalmente se refieren a los efectos en la vida, los medios de subsistencia, la salud, los ecosistemas, la economía, las sociedades, las culturas, los servicios y las infraestructuras, debido a la interacción de estos cambios climáticos o los eventos climáticos peligrosos que ocurren dentro de un período específico y de la vulnerabilidad de la sociedad o sistema expuesto. Los impactos también se conocen como consecuencias y resultados. Los impactos del cambio climático en los sistemas geofísicos, incluidas las inundaciones, las sequías y el aumento del nivel del mar, son un subconjunto de impactos llamados físicos.

Sequías

La gestión de riesgo y adaptación al cambio climático se centran en la reducción de la exposición y la vulnerabilidad, así como aumentar la resiliencia a los impactos adversos potenciales de los fenómenos climáticos, a pesar de que los riesgos no pueden ser eliminados completamente. La adaptación y la mitigación pueden complementarse entre sí y juntos pueden reducir significativamente los riesgos del cambio climático.

 

Edna Iturralde: Pionera de la etnohistoria narrativa

Carolina Jiménez
carolina.jimenez@listindiario.com
Santo Domingo

Primera escritora en ser nominada tres veces para el premio internacional ALMA (Astrid Lindgren Memorial Award), de Suecia.

Edna Iturralde (1948), tuvo una niñez solitaria. Le gustaba jugar a las señoras que toman el té por las tardes, acompañada de sus perros, a quienes vestía con camisetas y les amarraba pañuelos en la cabeza.

Con apenas un año de edad, perdió a su padre en un accidente de aviación. Esto llevó a su madre a mudarse con la niña a casa de sus abuelos. Allí creció con el sentimiento de ver otra figura paterna.

A sus 11 años, cuando cursaba quinto grado, demostró su habilidad y vocación literaria: “En mi colegio se realizaban asambleas donde cada grado tenía que realizar una presentación. A mi grupo le tocó una obra de teatro, nos dirigimos a la biblioteca en búsqueda de una comedia escrita, pero no encontramos nada interesante, por lo que decidí ir a mi casa y escribirla”.

Iturralde contó que aquel día, cuando le enseñó a su maestro la comedia, sintió seguridad de sí misma: “En esa época lo que decía el maestro era algo increíble”. Y esa niña entusiasta descubrió que le encantaba escribir, tanto así que sus compañeros le entregaban temas para que ella redactara “cuentitos”. Ya en la etapa de la adolescencia, comenzó a crear historias de amor que le compartían sus amigas.

Convertida en una adolescente, evidenció que el querer ser literata no era un capricho, sino una vocación que perduraría para toda la vida: “Desde muy temprana edad, mi sueño era ser escritora y madre”. Hoy, esto es una realidad.

A sus veintidós años contrajo matrimonio con quien sería su primer esposo y procreó cuatro hijos. Doce años más tarde se repite un triste episodio en su vida, fallece su cónyuge en un accidente de aviación, al igual que su padre.

En 1985 contrae matrimonio por segunda ocasión con su pareja actual, Bruce Kernan. Ese mismo año publicó su primera historieta “¡Oh!, la historia tralalá…!”. En 1986 nació su quinto hijo y se publicó su primer libro: “Desde el jardín de las arañas doradas”, donde se recopilan los cuentos que contaba a sus hijos, junto a una introspección hacia los recuerdos de su infancia. En 1988 nació su sexto y último hijo.

De 1990 a 1993 publicó sus tres siguientes libros; “Junto al cielo: cuentos sobre Quito”, “Aventuras en los Llanganates” y “Verde fue mi selva”. Este último inauguró su exploración sobre temas etnohistóricos del Ecuador y quedó en el canon de literatura infantil y juvenil entre los diez mejores libros del siglo XX.

Hasta el momento tiene 62 libros publicados y distribuidos en Estados Unidos, México, República Dominicana, Costa Rica, Guatemala, El Salvador, Honduras, Colombia, Perú, Argentina, Chile y España, con una trayectoria que la convierte en la pionera de la etnohistoria narrativa en su país y América Latina. Es considerada como una escritora fecunda y de mayor transcendencia en la literatura para niños y jóvenes.

Cada libro, cuento o novela biográfica de Iturralde, nace con una inspiración y conexión a la niña que lleva en su interior, así lo manifestó: “Mantengo mi niña interior y me encanta, porque no escribo para ella, sino para todos. Cuando empiezo un libro, automáticamente sale para la edad que deseo”.

Para ella no hay un libro favorito. A todos los quiere por igual, porque ha vivido con cada historia que cuentan sus personajes; tristezas, alegrías: “Cuando un libro no se lee, los personajes mueren”.

Una de sus novelas biográficas más reconocida es “Simón era su nombre”, la cual se conoció en el año 2010 por la Editorial Alfaguara del Grupo Santillana. Su secreto para que los niños y jóvenes se interesen por sus historias es contar los hechos de acuerdo a las edades, para crear una aventura que les guste: “Cada personaje tiene una gracia, sin dejar de agregar la biografía auténtica de Simón Bolívar”.

Entre sus logros profesionale-s se encuentra haber sido la primera autora ecuatoriana nominada al premio ALMA (Astrid Lindgren Memorial Award), de Suecia. En 2014 cinco de sus libros pasaron a formar parte del “Common Core” que incorporó el presidente Obama en las escuelas norteamericanas con estudiantes hispanohablantes.

Su obra se divide en seis bloques literarios: libros para los más pequeños, etnohistoria y raíces culturales, la problemática social, los grandes personajes de la historia, cruzando fronteras, magia y literatura fantástica.

En 2010, su libro “Verde fue mi selva” fue escogido entre los 10 libros más significativos e imprescindibles del siglo XX para formar el “Canon Latinoamericano de Literatura Infantil y Juvenil”, por una comisión conformada por 27 seleccionadores de los países de Latinoamérica. Además ganó en tres ocasiones el concurso de la SEP (Secretaría de Educación Pública).

Uno de sus libros más apreciados en República Dominicana es “Lágrimas de Ángeles”, contó que un día fue a una librería y se encontró con la imagen de una niña de la calle junto a su hermanito: “A mí me conmovió y decidí escribir un libro sobre niños que no tienen hogares. A diferencia de otros libros donde interactúo con los personajes, no pude acercarme a ellos, porque si no eres parte de su entorno los adultos no te dejan entrar”. Situación que la llevó a visitar islas donde hay niños refugiados: “Conversé con tres niñas sobre sus vivencias cuando estaban en las calles. De sus historias nacieron los personajes para el libro”.

En su visita a Listín Diario, puntualizó la importancia de la lectura a temprana edad: “Los seres humanos nacen con dos inteligencias, la cuantitativa que es innata y la emocional que se desarrolla con más amplitud hasta los siete años. Desde el vientre los padres deben leerle a sus hijos e invertir para su aprendizaje”.

Su esencia como escritora está en la calidad de sus creaciones y la imaginación que provoca en el lector: “Coloco mis manos en la computadora y la inspiración fluye en mí como una música, difícil de explicar, pero es algo que me llega y lo comparto”.

El habla es una marca de identidad personal

Yanilka L. Batista Rivera
Santo Domingo

Poder hablar espontáneamente es vital para crear lazos de compañerismo, amistad y vivencias.

Hablar es una de las maneras más idóneas de comunicarnos con nuestros semejantes. Es un acto individual del que hacemos uso en múltiples ocasiones y en varios contextos. En el capítulo “¿Quién habla?” del libro: “La magia de escribir”, se presenta una serie de personajes importantes en ámbitos tales como la psicología y la educación, acerca de quienes el autor plasma sus experiencias en los distintos campos del saber sobre el habla y la escritura. Además, se ofrecen afirmaciones y reflexiones sobre por qué somos o no capaces de comunicarnos por medio del habla. El autor busca crear conciencia de la importancia de hablar en espacios formales e informales, dígase de aquellos en los que la persona se presenta ante un determinado público en los encuentros cotidianos; familiares, rutinas laborales o sociales.

Una de las primeras afirmaciones que se observan en el texto, refiere el hecho de que tenemos un gran repertorio de ocurrencias, una fuente que en ocasiones nos hace ver con esmerado respeto ante los demás, pero en otras, nos decepciona. “El habla surge de nuestra profunda intimidad…yo soy el que desde el fondo de mí mismo me hablo” (Marina y Valgoma, 2007:35). Entonces, es posible afirmar que el habla revela quienes somos realmente. Haciendo eco de la cita de Luis Vives en “De ratione dicendi”, se puede constatar que “hay un núcleo elocuente de nuestra personalidad de donde surge el habla interior, ese contínuo discurso con que nos hablamos y con el que nos desvelamos a nosotros”. De esta manera somos los primeros en descubrirnos, siendo la palabra luz radiante que disipa las tinieblas.

El primer personaje del libro es Mijaíl Bajtín, quien presenta la estrecha relación de las ocurrencias, de la espontaneidad, como forma creativa y la capacidad de discriminar qué decir o no, en un momento determinado.

En los primeros años de vida, se asume que el niño disfruta mientras aprende a comunicarse hablando con los demás, quienes irán entendiendo paulatinamente qué desea expresar. Es así como el niño convierte sus experiencias en palabras e incrementa su capacidad expresiva, resultando beneficioso para la salud y la “estabilidad afectiva”, tal y como afirma el segundo personaje, James Pennebaker.

La palabra nos lleva a conversar, lo cual es importante para la convivencia, en la que se intercambian informaciones, sentimientos y modos de pensar. En ese sentido, Deborah Tannen, tercer personaje, propuso a los lingüistas que dieran mayor preferencia al análisis de las conversaciones informales que se producen en la cotidianidad, porque es allí donde se observa el poder que tiene el habla sobre nuestras relaciones. Por su parte, Calsamiglia y Tusón en el libro “Las cosas del decir”, afirman que “La modalidad oral es natural, consustancial al ser humano y constitutiva de la persona como miembro de una especie”. (2001:27). Por esta razón, la conversación necesita ser trabajada desde los hogares y las escuelas de manera formal e informal, ya que es un asunto básicamente práctico.

Poder hablar espontáneamente es vital para crear lazos de compañerismo y amistad, para establecer vivencias que permitan aprender de sí mismos y de los demás. Pero existe un gran obstáculo para hablar o conversar, “el miedo”, y de acuerdo a Marina, la situación que más personas temen atravesar es hablar en público; pero en cierta medida ese temor es necesario, como apunta Isaak Marks, pues la ausencia de miedo puede llevarnos a actuar con descuido y la extrema presencia del mismo, con torpeza. Los padres y maestros juegan un papel importante en cuanto al apoyo que deben dar a los más jóvenes para fortalecer su autoestima. En conclusión, es posible que los hablantes posean un vasto conocimiento para compartir con sus interlocutores; pero no es una garantía de elocuencia.

(+) Poder planear, seleccionar y pronunciar las palabras adecuadas al contexto, requiere del desarrollo de ciertas competencias, tales como, la competencia pragmática, estratégica y comunicativa. Por esto se puede afirmar que al igual que el discurso escrito, hablar es una marca de identidad personal que nos distingue como individuos, como parte de una colectividad, como dueños de una ideología. Saussure reconoce “que la lengua sin habla no tiene existencia real en ninguna parte; solo existe en el uso activo que de ella hace el que habla o en el uso activo del que comprende” (1945: 19).