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5 tips para darle a tus hijos unas navidades que nunca olvidarán

La navidad es una temporada especial para millones de seres humanos alrededor del mundo, y en especial para los niños. Pero, ¿es posible hacerla aún más especial para tus hijos? Si Santa es capaz de traerle regalos a todos los niños del mundo desde el Polo Norte en una sola noche, entonces todo es posible. Solo tienes que adornar esta hermosa época con detalles e ideas que hagan la diferencia como por ejemplo… Ya te cuento a continuación.

1. Disfruta el espíritu navideño fuera de casa

La experiencia navideña puede calar más hondo en la memoria de los más pequeños si trasciende más allá del arbolito de navidad y las paredes del hogar. Una buena forma de hacer esto es aprovechando los descuentos y llevarlos a eventos relacionados con esta festividad como el espectáculo de Disney On Ice o cualquier otra celebración de ese tipo.

2. Extiende la decoración navideña de tu casa

Haz algo diferente con respecto a la decoración de tu casa para esta fecha. Atrévete a extender la decoración más allá de la guirnalda y el tradicional. Puedes forrar las puertas de la casa con papel de regalo temático de navidad, incluso puedes hacer lo mismo con el interior de tu auto, esto ayudará a que tus chicos se sumerjan 100% en la navidad.

3. Sorpréndelos

En vez de recibir los juguetes en el arbolito de navidad como es tradición, podrían recibir una agradable sorpresa al despertar y encontrar todos los regalos al pie de su cama. Esto les hará sentirse especiales, ya que Santa se tomó el trabajo de llevarles los regalos hasta su cama, sobre todo si entre los regalos se encuentra algún juguete especial que han estado esperando por mucho tiempo.

4. Santa les escribe de vuelta

Muchos niños le escriben una carta a Santa con antelación para pedirle los juguetes y regalos que desean. Pero una carta de respuesta de puño y letra del mismísimo Santa Claus explicando por qué trajo (o no pudo traer) este o aquel regalo puede convertirse en una sorpresa inolvidable. Y si esto llegase a ocurrir, puedes sugerirle a tu hijo que le escriba una segunda carta a Santa agradeciéndole personalmente.

5. Navidad con sabor latino

Todo lo que tienes que hacer es incorporar una piñata el día de la fiesta y tus niños estarán más que felices de hacer algo diferente para esta celebración.

6. Practica la solidaridad

Es bueno recibir regalos y compartir en familia, pero la navidad también puede ser la oportunidad perfecta para enseñarle a tus hijos la empatía y la caridad hacia los demás. Compra algunos juguetes extra y junto a tu hijo dáselo a algún pariente o vecino con menos facilidades económicas. No tiene que ser algo caro o sofisticado, puede ser algún juguete comprado en un mercado local e incluso una manualidad o algo hecho por ustedes mismos. Lo importante es el acto de dar a los demás durante esta temporada festiva.

Fuente: vix.com

Qué regalar a los profesores de tu hijo: te damos 17 ideas originales

Se acerca el final del curso y los grupos de WhatsApp de padres del cole ya están echando humo pensando en qué regalar a los profesores. Aunque algunos padres no están de acuerdo en regalar, la mayoría coinciden en que la dedicación, profesionalidad y paciencia de los maestros les hacen merecedores de un reconocimiento al acabar las clases.

Sin embargo, lo complicado es ponerse de acuerdo sobre qué regalar: ¿un detalle hecho por los alumnos, o algo más práctico y útil? Si a menos de tres semanas del final de curso os encontrareis en esta situación, os damos ideas de regalos bonitos y originales para los profesores de vuestros hijos.

Regalos hechos por los alumnos

Este tipo de regalos suelen ser los más demandados porque involucran a los niños en su realización y el coste económico es muy bajo. El principal problema es que requiere puntualidad por parte de los niños (que deben entregar a tiempo el material) así como implicación de los padres encargados en su preparación y presentación.

Algunos ejemplos de este tipo de regalos son:

  • Álbum de fotos y recortes, que recoja los mejores momentos del curso y dedicatorias de los alumnos
  • Marco/cuadro con fotografía de grupo o una lámina ilustrada que agradezca el trabajo del profesor durante el curso

    Foto Yoqueriba

  • Cajas, botellas o botes con mensajes, dedicatorias o poesías de los alumnos. Los trozos de papel pueden estar doblados en forma de canutillos atados con un lazo, aviones, barquitos o simplemente guardados dentro de sobres individuales con el nombre del alumno
  • Vídeo grabado por los alumnos, en donde cada uno de ellos envíe un mensaje personal a la profesora
  • Dibujo realizado por todos los alumnos que simbolice lo aprendido durante el curso o un sentimiento ligado a su profesor. Nos ha encantado esta lámina que representa un árbol que crece fuerte -simbolizando la educación recibida- hecho con las huellas dactilares de los niños

    Foto WaterMaryColors

  • Canción con letra personalizada cantada por todos los niños
  • Cuento escrito e ilustrado por los alumnos. Puede narrar alguna historia cotidiana ocurrida durante el curso, alguna anécdota o simplemente una fábula que entre todos los niños vayan creando
Regalos para profes personalizados

Este tipo de detalles aúnan la practicidad con la personalización en forma de dedicatorias o mensajes emotivos, de manera que cuando el profesor haga uso de ello, se acuerde siempre de quien se lo regaló.

  • Tazas, llaveros o imanes personalizadas con el nombre de todos los alumnos, alguna dedicatoria o simplemente el curso académico y el nombre o grupo de la clase

    Foto Queway

  • Cojín, toalla, neceser, manta o bolso de tela con los nombres de los niños, las huellas de sus manitas o algún dibujo dedicado

    MrBroc

  • Joyas personalizadas con los nombres de los niños escritos por ellos mismos, tales como brazaletes, colgantes o pulseras

    Foto MiPlatera

Regalos sin personalizar

Hay padres que prefieren hacer un regalo sin personalizar para que el profesor o profesora pueda usar libremente sin el condicionante de estar marcado con nombres ni dedicatorias.

Este tipo de regalos resultan muy prácticos para el que lo recibe y muy cómodos y rápidos de gestionar para los padres que se encargan de su compra, pero obviamente se pierde la esencia del porqué del mismo.

  • Pueden ser detalles sencillos, como un juego de bolígrafos, un llavero, un libro o un bolso
  • O regalos más sofisticados y de mayor valor económico como una joya, un reloj o un tratamiento de spa y belleza
Flores y dulces

Y un regalo tradicional que nunca falla son las flores y los dulces. Podemos regalar de forma convencional un gran ramo de rosas o una caja de bombones, o bien optar por personalizar e incluso aportar una nota creativa al detalle, como por ejemplo:

  • Cesta de dulces o bollería con envoltorios personalizados

    Foto Moñaditas

  • Galletas de la suerte con una dedicatoria por alumno en el interior de cada galleta
  • Pastas elaboradas por los niños con las iniciales de sus nombres o botes para guardar pan o galletas personalizados

    Foto MrBroc

  • Plantas en una maceta decorada o pintada por los propios niños

    Foto Hgtv

  • Caja personalizada de jardinería, con semillas y mensajes de agradecimiento

    Foto LolaWonderful

Internet está plagado de ideas de regalos para profesores. ¡Sólo hace falta ponerse de acuerdo y elegir un detalle que ayude al profesor a recordar con emoción el curso académico que finaliza!

Fuente: bebesymas.com

 

¿Premiar con regalos, dinero y comida?

¿Cómo se premia a los niños y niñas? ¿Qué consecuencias podrían tener las recompensas inadecuadas? ¿Cómo se expresa el amor en una familia? En realidad, se trata de un tema muy complejo  que, en la mayor parte de las unidades familiares, NO causa problemas: el problema viene cuando se merma la capacidad de trabajar sin gratificación inmediata, cuando puede afectar a la autoestima y a las relaciones afectivas entre quienes componen la familia o, cuando a la larga, podría dar lugar, incluso, a comportamientos destructivos.

  • Premiar con regalos o dinero.

A veces, lógicamente, ante grandes logros, podemos hacerles un regalo… lo importante en realidad es que sea proporcional y no consista en perseguir “zanahorias materiales” (bicicletas y ordenadores, en mi entorno) por defecto: si la motivación para sacar buenas notas es una bicicleta, o si la motivación para aprobar el acceso a una Universidad es dinero, ¿dónde queda la motivación intrínseca y el propio premio que constituye el hecho de lograr objetivos difíciles?

Más tarde, a lo largo de su vida adulta, no siempre tendrá recompensas materiales a la vista: esto dificulta mucho el emprendimiento de proyectos con una gratificación a largo o muy largo plazo, como puede ser una FP, una carrera universitaria o comenzar una carrera profesional desde abajo. Si bien es cierto que en cuestiones laborales, como es obvio, el incentivo sería el salario, muy a menudo, al principio de la vida profesional el sueldo puede llegar a ser calificado de “mísero” y, en consecuencia, la motivación extrínseca al principio será insuficiente. No nos parece bien ni normal pagar mal a los y las jóvenes, pero así es la vida: dadas las circunstancias, ligar la autoestima a acumular lujos materiales es más desesperante que otra cosa.

¿Qué pasa cuando las cosas salen mal y, encima de salir mal y no conseguir su objetivo (por ejemplo, sacar un 10), tampoco ha conseguido su regalo? Una doble pérdida: mal asunto. Sobreviene la frustración y los sentimientos de fracaso. No siempre las cosas salen como las familias quieren, o como los propios niños y niñas quisieran: a veces los exámenes salen mal por mucho que nos esforzamos, y una vez, y otra vez, y otra más, perdiendo “premios” a la vista y perdiendo un autoconcepto sano referido a habilidades intelectuales, ¿qué hacen? Convertir a esa persona en una persona con una autoestima bajísima y una autoimagen completamente deformada en lo referido a su valía y habilidades. Sabes bien que las notas del colegio o el salario de su primer año de trabajo NO definen a tu hija o hijo: si se entera él o ella, también, mejor 😉

¿Quieres regalarle un ordenador porque estás muy contenta de las notas de tu hijo en su primer año de carrera? Perfecto, pero la diana no es “sacar buenas notas para…”: sencillamente, es un regalo que le das porque quieres _(y no le avisas 3 meses antes…porque entonces no es regalar, es premio)

Desde luego, los regalos y el dinero no solucionan los conflictos familiares: de hecho, los agravarán seriamente. Si el dinero y los regalos han sustituido durante muchos años los cuidados emocionales, el apego y el contacto físico, las palabras de ánimo, el escuchar a las hijas e hijos, sentirá intuitivamente que sus necesidades emocionales y afectivas no están siendo cubiertas por su familia: más tarde o temprano, podría darse cuenta de con qué se está sustituyendo el “cariño gratuito” y, entonces, sí empezarán los problemas, la soledad, la desconfianza y la distancia.

 Premiar con comida

Esta práctica, ciertamente, sí se hace con mucho amor de por medio (rarísima vez se hace para sustituir el contacto físico y emocional o para quitarte al niño de en medio): de hecho, en nuestra sociedad, asociamos cocinar con el amor, y realmente el cuidado de la familia es amor… pero parece que, en ocasiones especiales, esa expresión de preocupación mutua y cuidados va mucho más allá de procurar el bienestar físico y la salud de nuestra pareja o descendencia.

Premiar con alimentos altamente palatables (normalmente, harina, azúcar y grasa) es una puerta de paso, nos guste o no, a una persona adulta que come emocionalmente para calmar su ansiedad, a relaciones poco sanas con la comida o, incluso, a otro tipo de adicciones que podrían calificarse de análogas: el hecho de encontrar confort en la comida cuando vengan los malos tiempos, asociándolo con la felicidad que sentía cuando su familia se enorguecía de él y le daba bollos rellenos de chocolate, no parece buena idea, ¿verdad? Obligar a niños y niñas a terminarse todo lo que hay en plato so pena de castigo o riña, tampoco es conveniente: altera, fisiológicamente, sus mecanismos de saciedad y, emocionalmente, resulta desorientador en la vida adulta. Además, no se suele premiar con alimentos saludables.

Además, este tipo de alimentos saben demasiado bien, lo cual puede provocar rechazo a la comida saludable que sí debe ocupar la mesa a diario.

Los alimentos de consumo ocasional deberían ser algo naturalizado como tal y no algo extraordinario asociado a experiencias y sentimientos extraordinarios: se consumen ocasionalmente, saben bien y no componen más del 5% de la alimentación.

El otro extremo, prohibir totalmente, daría lugar a algo parecido en la adolescencia y edad adulta, en muchos casos: la rebelión. El punto medio es la virtud: dar ejemplo y tomarse las cosas de forma natural, sin exagerar y haciendo que lo ocasional sea ocasional y sin mayor motivo de celebración de por medio.

 ¿Cómo premiar?

El amor se expresa… expresándolo 😀

  • Las tartas no son amor, la bici no es amor y el dinero no es amor: las tartas son tartas, las bicicletas son bicicletas (de hecho, sí que es una buena inversión en salud, más que un regalo), y el dinero es dinero.
  • El amor es escuchar, abrazar, respetar y cuidar de las necesidades de una personita pequeña. Eso no da lugar a adultos y adultas malcriadas y “mimadas”, con ese tono despectivo tan horrible (¿habrá algo mejor que los mimos, acaso?), sino a personas sanas, con una autoestima alta, asertividad, motivación intrínseca y valores morales firmes. Mimar y respetar no es “consentirlo todo”, aunque quieran hacernos creer eso: hay límites, cariño y, por parte del peque, autodisciplina y autonomía.

Halagos y mimos (contacto físico), un paseo, jugar juntos, una tarde con sus amigos/as, hacer una sesión de cine en casa con compis, o ir toda la familia a ver una película son excelentes ideas.

 

Fuente: escuela20.com

 

La niña que recibe obsequios de los cuervos

 Valeria Sabater

Gabi Mann, es una niña de Seattle muy afortunada. Tanto es así, que su historia ha dado la vuelta al mundo hasta convertirse en una noticia viral que no hemos podido evitar compartir contigo. Ya sabes cuánto nos gustan los animales y estos testimonios donde se mezcla lo curioso con lo emotivo.

Gabi tiene ahora 8 años, pero su relación con los cuervos viene de largo, desde que tenía solo 4 años y descubrió que los cuervos de su jardín estaban muy pendientes de su rutina. ¿Quieres saber por qué? ¿Te gustaría conocer por qué los cuervos traen obsequios regularmente a esta niña de Seattle?

¡No te lo pierdas, estamos seguros de que te va a encantar la historia!

Si quieres ser parte de la familia de un cuervo, aprende a recompensarlos

Todo empezó cuando Gabi tenía 4 años. Como todo niño a estas edades, era frecuente que de vez en cuando, se le cayera la comida de las manos: un cacahuete, un trozo de sándwich, un pedazo de queso, algún snack… Un día se dio cuenta de que tras ella, estaba un cuervo muy atento. Acababa de comerse ese trocito que le había caído de su hamburguesa y ahora la miraba con atención para ver si, por casualidad, le caía algo más.

Su madre, Lisa, lo encontró muy gracioso, así que le sugirió a la niña que, a partir de entonces, recordara que con lo que a ella le sobraba, otros animales podían alimentarse. Era una buena idea, ¿por qué no? Gabi fue consciente de que aquello podía ser una divertida responsabilidad, así que a partir de entonces, cada día prepararía una bonita caja llena de comida y agua para los cuervos.

Y fue entonces cuando surgió la magia. Poco a poco, aquella caja, fue llenándose a su vez por las mañanas de pequeños obsequios traídos por los cuervos para la niña. Era un intercambio. Ambos se recompensaban y ambos ganaban. ¿Quieres saber qué regalos trajeron los cuervos a nuestra protagonista?

  • Un corazón de cristal (la pieza favorita de Gabi, porque según ella, representa el amor que se profesan)
  • Bisagras
  • Piedras pulidas de colores
  • Alambres y horquillas
  • Llaveros
  • Piezas de vidrio de diferentes colores
  • Tapones de botellas
  • Tuercas
  • Botones
  • Pendientes
  • Conchas
  • Cordones de zapatos
  • Trozos de esponjas
  • Piezas de Lego

Obsequios de los cuervos para Gabi Mann

Todas estas piezas, estos inusuales regalos traídos por las aves, están guardados meticulosamente en cajitas, ahí donde Gabi pone la fecha en que le fueron entregados. Es algo muy especial para ella y para su madre, y que lleva cumpliéndose desde hace cuatro años. No falla ni un día. Según explican los biólogos, los cuervos son unos animales realmente inteligentes con unas costumbres muy determinadas. Así, por ejemplo, para formar parte de su círculo social, es frecuente que se realicen distintos tipos de intercambios.

Entre ellos es habitual, por ejemplo, ofrecerse alimentos o cortejos, y aunque los regalos de objetos no siempre están garantizados, puede ocurrir de vez en cuando, como es el caso de lo ocurrido con Gabi. Según ella misma explica, hay veces en que los regalos que le traen no son siempre agradables, hay días en que le traen pinzas de cangrejo en descomposición, o incluso algún animal muerto. Nunca sabe lo que va a encontrarse por las mañanas en su jardín. Pero ahí está la magia, el encanto de esta historia tan especial entre una niña de Seattle y los cuervos de su jardín.

Realmente asombroso, ¿no crees? Dinos qué te ha parecido esta historia.

Fuente: supercurioso.com

Los Reyes no traen sólo juguetes

Beatriz G. Portalatín

Llegó el Día de Reyes, el más esperado por los pequeños de la casa y, por qué no decirlo, también para los que ya no son tan niños. Hoy, esos locos bajitos, que cantaba Serrat, abren sus regalos. Algunos ni siquiera pegaron ojo y otros se despertaron antes del amanecer gritando a sus padres que se levanten porque han venido los Reyes Magos: “¡Que ya han llegado los Reyes!”

La ilusión no se concentra en el número de regalos. Los pequeños anhelan más si cabe el instante de abrir los paquetes. No hace falta que el salón esté repleto de ellos para hacerles felices, basta con tener los justos y necesarios para que realmente disfruten; basta con regalarles algo que realmente deseen con todas sus fuerzas, como tiempo para jugar en familia. Aunque suene extraño, los niños disfrutan más jugando con sus padres y hermanos que solos con sus maquinitas otabletas. ¿Cuál será el mejor regalo que pueden traerles sus majestades, Melchor,Gaspar y Baltasar?

“Si tú le preguntas a un niño qué es para él un día agradable, no te dirá que un día jugando con su tableta o con su videojuego favorito”, afirma a EL MUNDO el psicólogo Javier Urra, director de UrraPsicólogos, UrraInfancia y director clínico del programa RecURRA-Ginso.

“Te dirá que lo que realmente le hace feliz es salir al campo a disfrutar de la naturaleza o ir a la ciudad para conocer algo nuevo con sus padres, familiares y amigos. Hacer excursiones para ver cosas nuevas o reunirse en casa de amigos de sus padres que tengan hijos de su edad y poder pasar el día todos juntos. También les gusta mucho interactuar con distintas generaciones, es decir, juegos de mesa donde puedan participar todos, padres, tíos, abuelos…”.

Los niños reclaman más tiempo libre al día con sus progenitores y diferentes estudios dan muestra de ello. Una investigación dirigida por Urra en 2015, Estudio TriNa de la Diversión en Familia -para el que se hicieron 5.000 entrevistas-, señaló que un 63% de los niños (entre seis y 12 años) quería pasar más tiempo de ocio con sus padres, sobre todo aquellos que tenían entre seis y nueve años. Pero la cuestión no es estar más tiempo, sino la calidad de esos momentos. Es decir, “no se trata de estar por estar, compartiendo un espacio, sino de interactuar con ellos, de hacer juntos alguna actividad, de jugar. Quieren que los padres sean participativos con ellos”, explica este psicólogo.

Pero el ritmo de vida actual, en el que la prisa, las obligaciones y los deberes son el pan nuestro de cada día, hace casi imposible pasar más tiempo con los hijos. De media, según aseguran algunas publicaciones, el tiempo de ocio que pasan los padres con sus hijos es de entre un 10% y un 20% . “Tenemos un problema grave con el tiempo familiar, y la solución pasa, ante todo, por la conciliación. Esto requiere voluntad política y empresarial. Sin conciliación y sin unos horarios racionales mantener una vida personal y familiar satisfactoria es imposible”, asegura Mariola Lorente Arroyo, investigadora de la Fundación Universidad de Padres.

“Es imprescindible dedicar tiempo cada día a nosotros mismos y a nuestros seres queridos. Un rato de desconexión de puertas para afuera para centrarnos en la familia: jugar, una cena tranquila, una charla sobre cómo ha ido el día…”, añade.

A modo de consejo y para que los padres puedan hacer más cosas junto a sus hijos, Lorente señala que “una idea estupenda y que a los niños les encanta es regalarles una libreta de cupones”. “Se puede hacer a mano o buscar algún modelo en internet, y es tan sencillo como elaborar vales canjeables que el niño usa cuando le apetece: escoger una actividad para hacer en familia, una película para ver todos juntos, leer un cuento, elegir un juego de mesa, visitar un museo, preparar su cena favorita o asistir a un concierto o a un evento deportivo”.

Dedicar tiempo a jugar con los hijos es clave y uno de los objetivos es conocerse más entre todos los miembros de la familia, no sólo que los padres conozcan más a sus hijos sino también al revés. En el tiempo de juego, sostiene Urra, se aprovecha el momento para hablar de las cosas que han pasado, para saber cómo se comporta uno u otro y, en definitiva, para conocerse.

“Es muy importante que los niños fomenten su creatividad”, afirma. Para ello, no hace falta jugar con nada material, se puede por ejemplo jugar a las películas, a los disfraces o al juego de los personajes: “No se precisa nada económico, pero sí ganas e ilusión”, cree.

No debemos olvidar tampoco que los niños tienen necesidad de jugar, y además, se convierte casi en una obligación para el desarrollo de muchas capacidades que el juego da tales como “la curiosidad, la experimentación, la posesión y utilización del objeto, aprender a dilatar la gratificación, a superar la frustración…”, enumera Petra Mª Pérez Alonso-Geta, catedrática de Teoría de la Educación de la Universidad de Valencia y miembro del Observatorio Infantil del Juego. “A través del juego, el niño aprende y crea su lugar en el mundo”, afirma.

También es fundamental la interacción con otros niños “porque en esa relación pueden surgir posturas contrarias y, si uno quiere seguir jugando, tiene que saber acatar unas normas y unos límites”, expone la experta.

Pero también es clave un tiempo de juego y ocio con los padres y familiares porque así lo demandan los pequeños. De hecho, en el informe Juego y Familia, elaborado por esta misma profesional y promovido por OJI hace cuatro años, ya se mostraba cómo el 60% de los hijos reclamaba más tiempo de juego con sus progenitores: “Los padres tienen que ser conscientes de la necesidad de jugar que tienen sus hijos y que esa necesidad no se supla con los juegos tecnológicos”.

La aparición de las tabletas y los juegos digitales ha hecho que los niños “se entretengan y los padres puedan seguir haciendo sus cosas, pero eso no es un juego socializado sino un juego panorámico en el que no se experimenta”, aclara Pérez Alonso-Geta.

Además, Javier Urra insiste en que “es un mito que a los niños sólo les gusten los videojuegos”. Es cierto que “tampoco los debemos demonizar [los juegos electrónicos] pues los niños aprenden con ellos ciertas estrategias destrezas”, sostiene Pérez Alonso-Geta.

Tan sólo hay que recordar que no hay que abusar de ellos. “Hemos de tener en cuenta que la edad de juego tiene unas edades muy concretas (desde los tres o cuatro años hasta la preadolescencia) que no se puedan desaprovechar dándole al niño una maquinita para que esté entretenido. Es una etapa maravillosa que fundamentalmente tienen que cubrir con juegos que impliquen relacionarse con otros”, concluye.

A la hora de decidir qué regalar a los niños, se deben seguir ciertos parámetros. Los pediatras miembros de la web Top Doctors sostienen que “los menores de dos años no necesitan apenas juguetes y los que se regalen deben favorecer la estimulación psicomotriz, la maduración del lenguaje y la sociabilidad”. Para niños de dos a cinco años, “se recomiendan juguetes que estimulen la imaginación, la memoria y habilidades manuales”.

En la etapa escolar, “son útiles los juegos que requieren normas y otros jugadores con el fin de desarrollar razonamientos mentales”. Y es muy importante fomentar la lectura en todas las edades. Por último, y con respecto a los juguetes electrónicos, “les pueden aportar habilidades que les van a ser muy útiles en el futuro, pero es importante limitar el tiempo empleado”.

La regla de los cuatro regalos

 

Algo para leer

Fomentar la lectura es una de las mejores opciones y, además, incentiva la imaginación y la creatividad. Es un regalo útil y adecuado para todas las edades porque también engloba los cómics y los álbumes ilustrados. Los requisitos a seguir son que el libro se adapte a los gustos del niño y que, naturalmente, sea una lectura adecuada a su edad y también a su capacidad.

Algo deseado

El juguete que ellos hayan pedido a los Reyes Magos con todas sus fuerzas, aquel que desean ver bajo el árbol, junto a su zapato, mañana temprano. Aquel regalo que llevan meses pidiendo y no paran de soñar con él. Por ejemplo, ese Scalextric que usted sabe que no para de pedir, la bicicleta de la que no para de hablar y que le hará una ilusión loca y sentirse feliz.

Algo necesario

Puede ser algo de material escolar que necesiten porque se les haya quedado viejo o se haya roto. O material deportivo, como una raqueta o un balón de fútbol o baloncesto, según el deporte que les guste. Si les interesa la música, se puede regalar un reproductor musical, o un CD de su grupo favorito, o material para explorar posibles aficiones nuevas, como pintar.

Algo útil

La ropa y el calzado siempre vienen bien y será útil no sólo para los niños sino también para los padres. Se pueden regalar desde zapatillas de deporte hasta ropa para estar en casa o pijamas, sudaderas, jerseys, ropa deportiva si el niño practica algún deporte… Es importante, eso sí, respetar los gustos de los pequeños y, también, que estén acorde a su edad.

Fuente: elmundo.es/

 Los niños necesitan calidad, no cantidad

La Navidad es sinónimo de regalos, de ilusión y sobre todo de niños. En estas fechas los pequeños de la casa son los indudables protagonistas y gran parte de las fiestas están dedicadas a ellos. Tanto que, a veces, en las familias se les inunda de regalos con los consiguientes problemas. Los niños se saturan, no saben por dónde empezar, se aburren antes de comenzar a jugar e incluso a los pocos días se olvidan de los presentes que han recibido.

La culpa no es sólo de los pequeños que pueden pecar de caprichosos, es más de los adultos que les dan todo lo que piden. La psicóloga Helena Sancho reclama sentido común. «Hay que conocer a los niños. Dejarles pedir lo que quieran no es malo. Es bueno que aprendan que las cosas no se consiguen a la primera.

A veces a quienes hay que educar es a la familia. Los abuelos, los tíos, piensan que cuanto más grande y caro sea el regalo más les van a querer los niños. Se llega, incluso, a regalar objetos que no son adecuados a determinadas edades.

«Los adultos compran y compran y los niños desenvuelven un regalo tras otro, con auténtica ansiedad, sin darle valor a ninguno. En su mayoría son juguetes que al poco tiempo terminan en algún rincón o en el fondo del armario de los juguetes. O bien porque no ha cumplido sus expectativas, o simplemente porque entre tantos juguetes, quedan olvidados» dice Sancho.

Patricia Fernández corrobora la opinión de la psicóloga. «El problema radica mucho más en los adultos que en los niños. A veces quieren darles todo lo que ellos no tuvieron, o pretenden suplir ausencias, e incluso quedar por encima de otras familias. Y eso no es bueno para los niños, que en realidad no necesitan casi nada.

Cuando se trata de varios hermanos también se puede optar por hacer algún regalo común. Algo que todos deseen pero con lo que no puedan jugar solos. Juegos de mesa, canicas, pelotas… hay miles de opciones que necesitan más de un niño para ser divertidas.

Algunas ideas para no regalar sólo juguetes:
  1. Equipamiento para ejercicio

En general, los niños no tienen una apreciación especial por ejercitarse en tanto no sea divertido o lúdico. Es por eso que una buena idea es estimular las ganas de ejercitarse regalándoles un mini trampolín para uso en interiores o un modelo más grande (y más caro) para uso en exteriores, por ejemplo. De esta manera se divierten, se entretienen y al mismo tiempo se ejercitan. Los más chicos también pueden encontrar diversión en otros equipos como un aro de basket (para interior o exterior), una soga de saltar, una bici o un hula hoop.

  1. Diario personal

Casi a todos los niños les gusta dibujar o escribir cuando descubren que pueden hacerlo y que mejoran con la práctica. Un buen método de estimular su imaginación, su inventiva, su creatividad y su autoexploración es un simple cuaderno en blanco que les permita expresarse. Incluso a muchos niños y niñas les llaman la atención aquellos que vienen con bloqueo como llaves o claves electrónicas para que sea un cuaderno íntimo.

  1. Ropa

La ropa es una necesidad, pero no tiene porqué ser aburrida. Las fiestas son un buen momento para “derrochar” en ropa un poco más cara que la que se acostumbra usar, para dar el gusto de comprar “esa” prenda que estuvieron deseando todo el año o comprar ropa especial que los chicos necesitan para sus actividades como la danza, el fútbol, o incluso ir a esquiar.

  1. “Cómo hacer”

A muchos chicos les gusta cocinar, hacer jardinería o experimentos. Para este tipo de niños existen opciones como libros de pastelería que vienen con ingredientes y utensilios, libros que enseñan a trabajar el jardín y otros que permiten aprender de química. Es una buena forma de acercarlos con esa actividad que tantas ganas tienen de desarrollar y estimular sus pasiones.

  1. Música

Ya se ha comprobado que la música tiene efectos espectaculares en el desarrollo de un niño y que cuando el sentido rítmico y musical es estimulado desde pequeños eso tiene un gran impacto positivo en su intelecto. Regalarles discos, parlantes para su cuarto o hasta un isntrumento es una excelente idea.

  1. Muebles

Si bien es probable que los niños no se entusiasmen cuando la familia adquiere por ejemplo un nuevo sofá para el living, los niños sí aprecian un lindo espacio para jugar y disfrutar tanto del tiempo libre como de hacer sus tareas. Una cómoda silla, un escritorio nuevo, una mesa de tamaño infantil, decoración para su cuarto o hasta un baúl donde poner sus juegos también son buenas opciones.

  1. Libros

Los libros son un regalo común pero el momento adecuado para regalarlos son las fiestas. Los chicos están de vacaciones y tienen más tiempo para prestarle atención a una buena historia de ficción o un libro que les interese. De esta manera se crea el hábito de lectura que tanto bien hace en su desarrollo académico y personal.

Fuente: Ojodeltiempo.com

Los Reyes Magos son verdad

Papá llegó a casa y se sentó con su hija para escuchar cómo le fue el día. La niña en voz baja y misteriosa le preguntó: ¿Existen los Reyes Magos?

– ¿Papa?

– Sí, hija, cuéntame.

– Oye, quiero… que me digas la verdad.

– Claro, hija. Siempre te la digo, respondió el padre un poco sorprendido.

– Es que… titubeó Cristina.

– Dime, hija, dime.

– Papá, ¿existen los Reyes Magos?

El padre de Cristina se quedó mudo, miró a su mujer, intentando descubrir el origen de aquella pregunta, pero sólo pudo ver un rostro tan sorprendido como el suyo que le miraba igualmente.

– Las niñas dicen que son los padres. ¿Es verdad?

La nueva pregunta de Cristina le obligó a volver la mirada hacia la niña y tragando saliva le dijo:
– ¿Y tú qué crees, hija?

– Yo no se, papá: que sí y que no. Por un lado me parece que sí que existen porque tú no me engañas; pero, como las niñas dicen eso.

– Mira, hija, efectivamente son los padres los que ponen los regalos pero…

– ¿Entonces es verdad?, cortó la niña con los ojos humedecidos. ¡Me habéis engañado!

– No, mira, nunca te hemos engañado porque los Reyes Magos sí que existen, respondió el padre cogiendo con sus dos manos la cara de Cristina.

– Entonces no lo entiendo. Papá.

– Siéntate, cariño, y escucha esta historia que te voy a contar porque ya ha llegado la hora de que puedas comprenderla -dijo el padre, mientras señalaba con la mano el asiento a su lado.

Cristina se sentó entre sus padres ansiosa de escuchar cualquier cosa que le sacase de su duda, y su padre se dispuso a narrar lo que para él debió de ser la verdadera historia de los Reyes Magos:

– Cuando el Niño Dios nació, tres Reyes que venían de Oriente guiados por una gran estrella se acercaron al Portal para adorarle. Le llevaron regalos en prueba de amor y respeto, y el Niño se puso tan contento y parecía tan feliz que el más anciano de los Reyes, Melchor, dijo:

– ¡Es maravilloso ver tan feliz a un niño! Deberíamos llevar regalos a todos los niños del mundo y ver lo felices que serían.

– ¡Oh, sí! -exclamó Gaspar-. Es una buena idea, pero es muy difícil de hacer. No seremos capaces de poder llevar regalos a tantos millones de niños como hay en el mundo.

Baltasar, el tercero de los Reyes, que estaba escuchando a sus dos compañeros con cara de alegría, comentó:
– Es verdad que sería fantástico, pero Gaspar tiene razón y, aunque somos magos, ya somos ancianos y nos resultaría muy difícil poder recorrer el mundo entero entregando regalos a todos los niños. Pero sería tan bonito.

Los tres Reyes se pusieron muy tristes al pensar que no podrían realizar su deseo. Y el Niño Jesús, que desde su pobre cunita parecía escucharles muy atento, sonrió y la voz de Dios se escuchó en el Portal:
– Sois muy buenos, queridos Reyes, y os agradezco vuestros regalos. Voy a ayudaros a realizar vuestro hermoso deseo. Decidme: ¿qué necesitáis para poder llevar regalos a todos los niños?

– ¡Oh, Señor! -dijeron los tres Reyes postrándose de rodillas. Necesitaríamos millones y millones de pajes, casi uno para cada niño que pudieran llevar al mismo tiempo a cada casa nuestros regalos, pero. no podemos tener tantos pajes., no existen tantos.

– No os preocupéis por eso -dijo Dios-. Yo os voy a dar, no uno sino dos pajes para cada niño que hay en el mundo.

– ¡Sería fantástico! Pero, ¿cómo es posible? -dijeron a la vez los tres Reyes con cara de sorpresa y admiración.

– Decidme, ¿no es verdad que los pajes que os gustaría tener deben querer mucho a los niños? -preguntó Dios.

– Sí, claro, eso es fundamental, asistieron los tres Reyes.

– Y, ¿verdad que esos pajes deberían conocer muy bien los deseos de los niños?

– Sí, sí. Eso es lo que exigiríamos a un paje, respondieron cada vez más entusiasmados los tres.

– Pues decidme, queridos Reyes: ¿hay alguien que quiera más a los niños y los conozca mejor que sus propios padres?

Los tres Reyes se miraron asintiendo y empezando a comprender lo que Dios estaba planeando, cuando la voz de nuevo se volvió a oír:

– Puesto que así lo habéis querido y para que en nombre de los Tres Reyes de Oriente todos los niños del mundo reciban algunos regalos, YO, ordeno que en Navidad, conmemorando estos momentos, todos los padres se conviertan en vuestros pajes, y que en vuestro nombre, y de vuestra parte regalen a sus hijos los regalos que deseen.

También ordeno que, mientras los niños sean pequeños, la entrega de regalos se haga como si la hicieran los propios Reyes Magos. Pero cuando los niños sean suficientemente mayores para entender esto, los padres les contarán esta historia y a partir de entonces, en todas las Navidades, los niños harán también regalos a sus padres en prueba de cariño. Y, alrededor del Belén, recordarán que gracias a los Tres Reyes Magos todos son más felices.

Cuando el padre de Cristina hubo terminado de contar esta historia, la niña se levantó y dando un beso a sus padres dijo:
– Ahora sí que lo entiendo todo papá. Y estoy muy contenta de saber que me queréis y que no me habéis engañado.

Y corriendo, se dirigió a su cuarto, regresando con su hucha en la mano mientras decía:
– No sé si tendré bastante para compraros algún regalo, pero para el año que viene ya guardaré más dinero.

Fuente:  En buenas manos

Organizando el angelito

Terri Coles

Una de las tradiciones más alegres de la Navidad es el intercambio de regalos o angelito.  Esta costumbre tiene sus cimientes en los regalos que los Magos de Oriente le ofrecieron al niño Jesús cuando nació en Belén de Judea.

Hoy en día son la  excusa perfecta para integrar a los alumnos, familia, amigos y compañeros de trabajo. Los intercambios de regalos en Navidad o angelitos son para  divertirse, así que no se  lo tome demasiado en serio.

Sin embargo, algunas reglas pueden asegurar que todos los que participen pasen un buen rato.  Compartimos 12 consejos para realizar su angelito sin traumas durante las fiestas.

  1. Elija su angelito:El angelito puede ser realizado de dos maneras distintas. En la primera, cada participante  escoge un nombre al azar y luego cada quien compra un presente para  el destinatario que seleccionó. La identidad del emisor  se mantiene en secreto hasta el final del intercambio.
  2. También puede hacerse de una manera dinámica y divertida. De forma alternativa, usted puede hacer lo que algunos llaman un intercambio de Yanqui. Cada uno trae un regalo general al intercambio. El primer destinatario elige un regalo envuelto y lo abre. El segundo destinatario puede elegir un regalo envuelto diferente, o robar el regalo sin envolver de la primera persona. Las cosas continúan así hasta que todo el mundo tenga un regalo desempaquetado – ¡para bien o para mal!
  3. Establecer un límite de precios: especificar el monto que se debe invertir por regalo ayuda a mantener los intercambios justo, y evita que alguien se sienta culpable por lo que ha dado o recibido. Gastar RD$1,000.00 cuando el límite era de $200.00 puede parecer generoso, pero puede hacer que otros se sientan incómodos. Oriente a los participantes en el sentido de que  los mejores regalos no son siempre los que más cuestan. Los presentes significativos son   a los que se les pone  sentimiento, y se toma en cuenta la forma de ser de la otra persona y sus gustos para agradarla.
  4. Hágalo serio: Cuando se organiza un angelito se tiene la oportunidad de concentrarse en comprar un regalo para una persona específica. Es mucho más satisfactorio que la lucha por conseguir un montón de regalos baratos para un montón de gente por un sentido de obligación.
  5. Hágase el gracioso: Con un intercambio Yanqui o diablito, a veces los regalos de broma son parte de la diversión. Tratar de no obtener un regalo en particular es casi tan divertido como tratar de conseguir uno realmente bueno.
  6. Considere la donación: ¿Recibió un regalo que no es adecuado para usted, pero es algo que alguien más podría disfrutar? Podría ser el candidato para hacer un intercambio secreto. Sólo recuerde asegurarse de que el destinatario realmente disfruta de él y no se siente como el objetivo de su descarga de desorden. ¡Y no le regale algo que la persona le había dado a usted!
  7. Ofertas: Si usted sabe que participará en algunos intercambios de regalo durante la Navidad, mantenga su ojo atento a las grandes ofertas de las tiendas.
  8. Aligerar la carga de la familia: ¿Se está convirtiendo en una carga financiera para obtener regalos para su creciente familia extendida. Considere poner los nombres de todos los adultos en un sombrero, después que cada uno elija uno. Si su familia está llena de niños, salte los regalos para adultos en total y haga que cada niño escoja el nombre de un primo.
  9. Haga un poco de investigación: Claro, usted puede obtener un regalo genérico, y que funciona muy bien para un intercambio general o Yanqui. Pero si escoge el nombre de alguien, intente conseguir un regalo que se ajuste al destinatario. Si no conoce bien a la persona, haga algunas preguntas. Realmente hará el día de alguien si le da algo que es perfecto, cuando esperaban algo como una caja de chocolate que cuesta cinco pesos menos que el límite de regalo.
  10. Sea gentil: Así que su angelito no hizo la investigación, y obtuvo el vino cuando usted es abstemio, o dulces y usted es diabético. Recibir el regalo graciosamente, en cualquier caso – nadie gana si usted es grosero, y la gente recordará su clase cuando se trate del intercambio del próximo año.
  11. Recuerde a su audiencia: Si el angelito es entre amigos cercanos, usted puede conseguir una camiseta descolorida o algún otro objeto que traiga a la memoria viejas anécdotas. Del mismo modo, si usted escoge a su hermano más cercano en su intercambio familiar, no dude en dar algo que le recuerde una broma o una etapa divertida de su vida. Pero si su destinatario es su nueva cuñada, guarde las formas. Recuerde no dar nada inadecuado en un intercambio de trabajo en la oficina – sin importar lo cercano que usted sea.
  1. Usted puede optar con tiempo por no participar: Si usted no puede permitirse participar, o apenas quiere, es completamente aceptable declinar antes que se escriban los papelitos con los nombres. “

Fuente: huffingtonpost.ca

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