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¿Existe la dislexia? Mito o realidad

¿Existe la dislexia? Hace pocos días atrás comenzó un debate en relación a la dislexia puesto que, existe una corriente de pensamiento que cree que la misma “se trata de una enfermedad de moda o del momento” y no aceptan como tal la problemática de la dislexia. Debido a las inquietudes que se generaron en relación a eso hemos de explicar un poco si existe la dislexia o no.

Según la organización mundial de la salud (OMS) y según la Asociación Americana de Psiquiatría (APA)

La dislexia se encuentra enmarcada dentro del CIE-10(emitido por la OMS) y del DSM-V(emitido por APA). De este modo, y resumiendo ambos manuales, podemos decir con nuestras palabras que es una alteración que se presentan en niños y adultos en relación a la capacidad de lectura debido a que, quienes la padecen pueden observar con alteración (y en ciertos caso movimiento)letras,sílabas y palabras completas.

Tipos de dislexia

Es importante realizar una distinción puesto que existen diferentes tipos de dislexia: Dislexia adquirida, evolutiva, fonológica, profunda, mixta o superficial.

Lo que se puede observar en un niño con un tipo de dislexia u otro es diferente, así como también será diferente en el tipo de dificultad que éste presente. Por tanto, una vez detectado que existe alguna dificultad en la adquisición del aprendizaje, es imprescindible realizar una consulta con un profesional a fin de realizar un diagnóstico e intervención adecuados.

Los porcentajes de dislexia a nivel mundial

No podemos evitar realizar un porcentaje de niños a los que se les ha diagnosticado dislexia, condición que les acompañará durante toda su vida. Actualmente alrededor de10% de la población mundial es diagnosticada con dislexia.

¿Qué factor genético alcanza a la dislexia?

Se estima que entre un 25 % y un 65% de niños con dislexia, tienen padres que también son disléxicos.

Características comunes para detectar a un niño con dislexia en el aula

¿Cómo es un niño con dislexia?

Si bien es recomendable que tras una sospecha se derive el caso a un especialista, los docentes pueden observar las siguientes características para que, si es necesario, se derive al niño a una consulta por posible dislexia.

Recuerda que cada niño es diferente pero en líneas generales los niños con dislexia pueden presentar las siguientes características en el aula:

  1. Pierden interés por hacer los deberes
  2. Se demoran mucho en hacer la tarea
  3. Les cuesta copiar letras, palabras o sílabas del pizarrón
  4. Realizan un trabajo de 10 minutos en un plazo de 1 hora o más tiempo
  5. Inventan palabras mientras leen
  6. Necesitan leer en voz alta para entender mejor y generalmente lo hacen a un ritmo muy lento
  7. Tiene mala ortografía y/o caligrafía
  8. Pueden ser confundidos fácilmente con niños vagos o sin interés escolar
  9. Tiene una gran imaginación e inventiva
  10. No tiene noción ni controlan el transcurso del tiempo
  11. No prestan atención y se distraen fácilmente
  12. No les gusta la escuela ni la lectura

Fuente: educapeques.com

 

 

 

10 mitos populares que la ciencia ha desmentido

Existen muchas creencias populares que son falsas. Están extendidas entre la sociedad como verdades que conocemos desde niños, pero la ciencia ha terminado por desmentirlas.

1. El jabón de manos no mata a los gérmenes

Lo que en realidad se consigue con el proceso de lavado de manos es crear una masa en la que se quedan atrapadas escamas de piel y grasa que contienen bacterias y que se adhieren a la pastilla de jabón. ¡Por eso es muy importante enjuagar el jabón después de haberse lavado las manos, para que quede limpio!

2. Tras afeitarse, el pelo no vuelve a crecer más grueso

Lo que ocurre en realidad es que el vello es más ancho en su base y crece estrechándose. Al cortar el pelo se elimina la parte más delgada, por lo que se queda sobre la piel la base del vello. Por eso parece que el “nuevo pelo” que ha salido es más grueso.

3. Las papilas gustativas no están distribuidas en distintas zonas de la lengua

Cada área de este órgano es capaz de distinguir todos los gustos y sabores. Este mito surgió de la traducción incorrecta de un artículo y está muy extendido en la cultura popular.

4. Las verrugas no se contagian

No te preocupes si tocas un sapo o un perro con verrugas, estas no son contagiosas para nosotros. Las verrugas que nos pueden aparecer a los seres humanos están causadas por el virus del papiloma humano.

5. Por mucho que se fuerce la mirada desviando los ojos, no se sufre estrabismo

Aunque de pequeños quizás nos dijeron que no jugáramos con la vista cruzando la mirada o moviendo los iris a la fuerza porque podíamos quedarnos estrábicos, es falso. El estrabismo es la mala alineación de los ojos y es congénito.

6. No se pierde visión por forzar la vista en ambientes oscuros

Los efectos de leer a oscuras no son persistentes y, aunque puede causar dolor de cabeza, cansancio visual o visión borrosa, en ningún caso son dolencias permanentes. Aun así, siempre es mejor leer con buena iluminación.

7. Los dientes blancos no son necesariamente más sanos

En realidad, el color natural de los dientes es azulado translúcido, lo que permite que el color amarillento de la dentina se refleje a través del esmalte.

8. Se puede hacer ejercicio después de comer

Tenemos sangre suficiente como para levantar peso con nuestros brazos o mover las piernas después de comer, aunque sí es cierto que parte de la sangre se concentra en el trabajo digestivo. ¡No te vas a ahogar por falta de fuerza en los brazos!

9. El microondas no provoca cáncer

¡Y tampoco hace radioactivos a los alimentos! La cantidad de radiación que puede filtrar un microondas está muy por debajo de la cantidad que puede afectar a los humanos. Los ordenadores, el wifi o tu propio móvil emiten más radiación que el microondas.

10. Orinar sobre la picadura de una medusa no ayuda para nada

Este mito del que todos han oído hablar es completamente falso. Para empezar, las medusas no “pican” ni “muerden”. Ese picor que sentimos se produce porque los tentáculos de la medusa han entrado en contacto con nuestra piel, dejándonos de regalo un poco de su veneno que, de hecho, puede empeorar si le vertemos ácido úrico. ¡Lo mejor es limpiar la herida y aplicarle frío con hielo!

Queda demostrado que no debemos tomar por bueno todo lo que creemos saber de toda la vida. Allí donde tradicionalmente los rumores se han convertido en verdades, la ciencia ha acudido para arrojar luz y desmentir los mitos.

Fuente: muhimu.es