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La técnica de la tortuga: el efectivo método para el autocontrol en los niños

Todos hemos visto alguna vez a un niño pataleando, gritando y tirándose al suelo en público porque sus padres no acceden a sus banales caprichos. Los pequeños pretenden conseguir lo que quieren avergonzando a sus padres. La técnica de la tortuga pretende evitar esos comportamientos, tratando que los niños reaccionen de forma más tranquila y racional, y acepten la negativa de sus padres.

La técnica de la tortuga intenta evitar las rabietas que provocan en los niños las negativas de los padres.

La técnica de la tortuga Manolita

Para trabajar con esta técnica, los profesionales suelen contar una historia a los pequeños que tiene como protagonista a la tortuga Manolita:

Vamos a hablar de una pequeña tortuguita llamada Manolita que se mete en muchos problemas. Cuando está en el colegio y los ejercicios no le salen bien, los rompe.  Cuando la profesora le riñe, se enfada. Si en el patio la empujan sin querer, le da patadas al culpable.

Cuando Manolita se comporta así no se siente bien. Después de romper los deberes o darle patadas a otra pequeña tortuga se siente muy mal, muy triste.  Piensa que podría haber hecho algo mejor pero, en el momento, la rabia no le dejó pensar mucho.

Un día, Manolita, triste por las consecuencias de lo que había hecho —su profesora no le dejó salir al recreo por portarse mal—, se encontró con una tortuga con muchos más años que ella, muy sabia. Esta le dijo:

— Manolita, ¿no te das cuenta de que la solución a tus problemas se encuentra en tu caparazón? Cuando sientas que te enfadas mucho, métete en tu caparazón y cuenta hasta diez.

La pequeña Manolita pensó en esto y decidió ponerlo en práctica la próxima vez que le ocurriese algo.

Cuando en el recreo la empujaban sin querer, se metía dentro de su caparazón, contaba hasta diez y cuando salía ya no sentía ganas de responderle con patadas a nadie.

¡Era fantástico!

La profesora se puso muy contenta. Manolita ya no rompía sus deberes y parecía que la relación con sus compañeros había mejorado. La técnica de la tortuga mayorera el mejor consejo que le habían dado.

La técnica de la tortuga mayor ayudó a Manolita a calmarse y a pensar en cómo iba a reaccionar ante las situaciones antes de hacerlo.

Efectos en el amor propio y la autoestima

Otros efectos colaterales de la aplicación de esta técnica están relacionados con la autoestima, puesto que son los propios niños los que reconocen y evalúan la situación y le ponen remedio. Mientras controlan sus propias emociones, experimentan sentimientos más maduros y dejan de verse como los malos a los que siempre están regañando.

Fuente: muhimu.es

Beneficios de la lectura: cómo los cuentos ayudan a superar miedos

Por Appvise

Hoy en día, es bien sabido que la lectura aporta, tanto a los pequeños como a los adultos, una serie de beneficios en los diferentes ámbitos del desarrollo personal. Tanto en casa como en los colegios, el fomento en la lectura debería estar muy presente, ya que contribuye en gran medida al crecimiento cognitivo, afectivo y social del lector.

Qué nos aporta la lectura

Es difícil no reconocer que tenemos a nuestro alcance un gran abanico de posibilidades en cuanto a literatura se refiere.

Los más pequeños disponen desde los cuentos más clásicos y populares de siempre a los más modernos álbumes ilustrados.

Los jóvenes, cada vez tienen más novelas adaptadas a los tiempos modernos y con sus aficiones más comunes.

Y los adultos, miles de novelas que despiertan emociones, intrigas o hacen reflexionar. Pero, en cualquier caso, todas ellas tienen algo en común: aportan grandes beneficios a quienes disfrutan de esas historias.

5 beneficios de la lectura que no sabías

  • Leer de forma habitual permite que el cerebro trabaje de forma constante, manteniéndose activo y estimulando la conectividad neuronal.
  • Ayuda a mejorar nuestro nivel de alfabetización al igual que nuestras habilidades lingüísticas: velocidad lectora, vocalización, expresividad, comprensión; amplia nuestro vocabulario y la calidad en nuestra comunicación con los demás.
  • Desarrolla la memoria, ayuda a ordenar nuestros pensamientos, mejora nuestro nivel de concentración y amplia nuestros horizontes en cuanto a creatividad se refiere.
  • Permite evadirse durante unos instantes, viajar a otros mundos de fantasía con los que nuestro subconsciente siempre ha soñado, experiencias (a veces) imposibles de cumplir.
  • Aumenta la capacidad de empatía hacia los demás, al tratar de comprender a los personajes, al sentir y pensar en sus formas de actuar…

Lo mejor de todo es pensar que estas aportaciones que nos ofrece la simple lectura de un libro abarcan todas las edades, desde los más pequeños al lector más adulto, ya que les aportarán, en mayor o menor medida, alguno de los beneficios mencionados.

10 cuentos contra el miedo

Entre esa infinidad de libros y cuentos que llenan las librerías, encontramos algunas historias que, además de aportar las habilidades antes mencionadas, nos pueden ayudar como educadores o padres, a afrontar con nuestros hijos un problema muy común: los miedos nocturnos.

Los monstruos, la oscuridad, otros seres fantásticos… pueden ser un obstáculo a superar en el desarrollo evolutivo de los más pequeños, y que nos lleve a buscar estrategias en el lugar menos pensado para superarlo con éxito. Este tipo de miedo podría considerarse como uno de los llamados miedos evolutivos, o aquellos miedos que van apareciendo en las diferentes etapas de nuestra vida y por los que vamos pasando, como puede ser el miedo a la separación de los padres, a ser rechazado, la muerte de un ser querido…

Entre los siguientes cuentos que vamos a presentar podemos encontrar personajes muy variopintos: desde niños valientes, hasta monstruos que no saben asustar o controlar sus emociones, pasando por personajes que nos hacen ver la oscuridad de una forma divertida y lúdica. ¿Estás preparado para plantarles cara? Pues… ¡aquí van!

  • “Donde viven los monstruos”, de Maurice Sendak. Este cuento es un clásico, también adaptado a la gran pantalla, que narra la historia de un niño que se siente incomprendido y que quiere gobernar en el mundo de los monstruos, quienes buscaban a su vez un líder en quien confiar.
  • “¡Buenas noches, monstruos!”, de Lucía Serrano. Esta vez, serán los monstruos los que mostrarán sus sentimientos y se refugiarán en la cama del niño para sentirse a salvo.
  • “Yo mataré monstruos por ti”, de Santi Balmes. De nuevo, el miedo de un niño que cree en un mundo paralelo debajo de su cama, donde resulta que los monstruos siente también temor, pero por el ser humano.
  • “¿Por qué sueño cosas feas?”, de Olga Alamán. En este caso, serán los niños quienes pregunten sobre distintos miedos y los padres contesten de forma clara y sencilla, generando una reflexión al respecto.
  • “Una pesadilla en mi armario”, de Mercer Mayer. Clásica historia del miedo al armario, contada con toques de humor y buscando un tierno final a lo que parecía terrorífico sin remedio.
  • “A todos los monstruos les da miedo la oscuridad”, de Michäel Escoffier. En él, se relata con humor la auténtica razón de por qué los monstruos se esconden en las habitaciones de los niños y cómo ellos también sienten miedo.
  • “Tragasueños”, de Michael Ende. El autor de la Historia Interminable nos cuenta la historia de una princesa que no podía dormir bien porque tenía pesadillas. Un viaje por el que su padre, el rey, buscará la solución en un ser fantástico que come sueños y pesadillas.
  • “El monstruo de colores”, de Anna Llenas. Un monstruo necesitará de nuestra ayuda para poder hacer frente al descontrol de sus emociones.
  • “¡A dormir, monstruos!”, de Ed Vere. Aquí se presentan los monstruos de una forma que jamás podrás imaginar: divertida y nada terrorífica.
  • “De verdad que no podía”, de Gabriela Keselman. Un niño no puede dormir, pero cuenta con la protección de su madre, a quién aprenderá a pedir ayuda siempre que lo necesite.

Literatura para alimentar nuestra inteligencia emocional.

Como se puede ver, tanto la inteligencia emocional como la superación personal, hacen un claro acto de presencia en todas estas lecturas recomendadas. Son un punto de conexión en común.

Es decir, abren las puertas a que los niños dejen aflorar sus sentimientos, les permitan afrontarlos con valentía, o incluso reconociéndolos y exteriorizándolos para quitarse ese primer peso de encima.

A través de valores como la empatía, son capaces de comprobar que todos podemos llegar a sentir miedo alguna vez, aun siendo adultos. Y que por ello, no debemos sentirnos mal por estar tristes o sufrirlo, sino que debemos sacar nuestra fuerza interior para vencerlos de la mejor manera posible: con una sonrisa.

Cómo lograr que los niños sientan orgullo de su herencia latina

Raíces, costumbres y tradiciones: una herencia incalculable para los niños.

Hablarles a los niños sobre sus orígenes, y cultura desarrolla en ellos un sentido de pertenencia, y estimula el desarrollo de su propia identidad. Gran parte de este aprendizaje se puede ver reflejado en las enseñanzas que los pequeños reciben en el colegio, por ejemplo a través de actividades culturales. Sin embargo es importante que los padres también pongan su granito de arena y les compartan valores culturales, esenciales para reforzar en ellos el amor por su tierra y sus raíces.

Por su parte, la cultura en los países latinos está llena de historia y tradiciones, que los niños deberían conocer, ¿por qué? La idea es hacerlo para que después, ellos mismos transmitan estos conocimientos a las siguientes generaciones. Tratemos de conservar ¡nuestro patrimonio cultural! Para conseguirlo, te contamos cómo hacer que los niños sientan orgullo de su herencia latina a través de ciertas acciones, fáciles de llevar a cabo y sumamente enriquecedoras para ellos.

Enseñanzas para que los niños sientan orgullo de su herencia latina

La globalización ha logrado que los niños se acerquen cada vez más a otras culturas. Esto les proporciona una visión mucho más amplia sobre otras formas de vida, promueve en ellos valores como la tolerancia y el respeto, y despierta su curiosidad sobre el mundo que les rodea. Así como se promueve la enseñanza de otras culturas, también es importante incentivar en los pequeños el aprendizaje sobre sus orígenes, y reforzar sus costumbres y tradiciones. Pero, ¿qué puedo hacer para que los niños sientan orgullo de su herencia latina?

– Convivencia en familia. Especialmente en los países latinos, estamos muy acostumbrados a tener un fuerte vínculo familiar. Desde pequeños nos enseñan a visitar la casa de los abuelos, a sentarnos a comer en familia,  y en general a relacionarnos constantemente de una forma u otra con nuestros tíos, primos, hermanos. Inculca la convivencia familiar en los niños organizando de vez en cuando una reunión o planeando alguna visita familiar a algún lugar interesante para ellos. ¡Seguro que se la pasarán en grande!

– Amor por su comida. La gastronomía en los países latinoamericanos es de suma importancia; muchos de nuestros platillos son reconocidos incluso internacionalmente como patrimonio cultural de la humanidad. ¿Por qué no compartir con los niños nuestra rica herencia gastronómica?  Motiva a tus hijos a probar los platillos típicos de su tierra; incluso puedes preparar con ellos alguna receta tradicional. También puedes aprovechar ese momento para que convivan con sus abuelos, seguramente ellos tendrán también muchas habilidades culinarias que compartir con ellos.

– Disfrutar de su música. La música latinoamericana es muy rica en todos los sentidos, existen desde baladas, rock, rancheras, salsas, cumbias, ¡en fin! Puedes compartir con los pequeños una infinidad de canciones, que pueden ir desde música regional hasta canciones modernas propias del país en el que nacieron. Muéstrale a tus hijos la música que escuchabas cuando eras niño, enséñales letras de canciones o incluso puedes mostrarles algunos pasos de baile, la idea es disfrutar y compartir tiempo en familia.

– Conocer las tradiciones y costumbres. Aprovecha las fiestas populares, y explícales cuáles son los motivos de dichas celebraciones, la historia que hay detrás y lo que se acostumbra a hacer durante ellas. También existen otras formas de acercar este tipo de conocimientos a los niños; por ejemplo, puedes leerles un cuento que les enseñe más sobre la historia de su país, o incluso pueden hacer artesanías en casa o inscribirse en algún taller donde puedan realizar actividades culturales.

– Visitar espacios culturales. Esta es una excelente forma de compartir con los niños un poco de cultura popular. ¿Qué te parecería llevarlos a un museo?, o ¿visitar algún lugar histórico? Incluso existen lugares dedicados especialmente para los niños, donde pueden aprender de una forma interactiva sobre la historia y cultura de su país. Un excelente opción para hacer un plan divertido y fomentar el aprendizaje en ellos. ¡Anímate a intentarlo!

Fuente: guiainfantil.com

Conoce el Síndrome del juego inacabado y cómo afecta a los niños

El juego es parte esencial en el crecimiento infantil, pero el exceso de estímulos puede provocar lo contrario.

Todos los niños adoran recibir juguetes y jugar, pero cuando esto ya es un exceso, lo que es muy común actualmente, ya no resulta tan provechoso. Cada vez más niños reciben regalos, los abren, juegan un rato y después terminan junto con muchos juguetes más ¡arrumbados!

El síndrome del juego inacabado se da cuando los niños son incapaces de disfrutar y jugar con un juguete o centrarse en una sóla tarea. Demasiados juguetes pone en peligro la capacidad de asombro e ilusión que tanto necesitan los niños para aprender.

Este síndrome se da por varias razones como tener demasiados juguetes, tener juguetes que lo hacen todo y no tener un área de juegos.

Para evitarlo los expertos recomiendan no comprarles todo lo que nos pidan,organizar el lugar de juegos, jugar más con nuestros hijos, guardar los juguetes que sobran, seleccionar los mejores según su edad.

Fuente: padresehijos.com.mx

Cómo se diagnostica el trastorno de aprendizaje en los niños

Muchos padres, tras un tiempo observando el comportamiento de su hijo y reconociendo síntomas que pueden esconder un Trastorno de Aprendizaje (TA), empiezan a sospechar de su existencia. Cuando esto sucede, una de sus principales dudas es qué hacer a continuación para diagnosticar a su hijo y poder ayudarle.

Qué especialista diagnostica el Trastorno de Aprendizaje en los niños

Cuando los padres deciden actuar para saber qué le ocurre a su hijo, muchas veces desconocen a qué especialista acudir para realizar el diagnóstico de un posible Trastorno de Aprendizaje. Ante ello, hay que tener en cuenta que, pese a que los TA tienen un origen neurológico, tienen un importante componente conductual y emocional. Por tanto, el especialista indicado para realizar el diagnóstico suele ser el psicólogo, puesto que en la gran mayoría de casos también existen problemas emocionales.

De hecho, se trata de un círculo vicioso donde los malos resultados escolares -provocados por dificultades en áreas como  la lectura, la escritura o el cálculo- comportan una baja autoestima en el niño y consecuencias nefastas tanto en el ámbito social como escolar del afectado: se sienten el último de la clase, se frustran porque no avanzan al mismo ritmo que el resto y, en ocasiones, ello les dificulta las relaciones con sus compañeros.

Pese a que el diagnóstico recae principalmente sobre el psicólogo, para abordar este tipo de trastornos es recomendable hacerlo de forma multidisciplinar, contando con otros especialistas como psicopedagogos, psiquiatras o logopedas. Por ello, es recomendable acudir a un centro que integre, en un mismo lugar, a todos estos profesionales para así ahorrar tiempo entre sesión y sesión, y ayudar a que el niño se familiarice con el entorno.

En qué consiste el diagnóstico del Trastorno de aprendizaje

Otra de las grandes dudas de los padres durante el proceso de diagnóstico es saber qué tipo de pruebas se le harán al niño. Se combinan técnicas de diagnóstico convencionales con las más novedosas. Así, se podría dividir el diagnóstico en dos partes: evolución y desarrollo, y exploración del niño.

Por un lado, en la fase de evolución se busca conocer, a través de la historia clínica, cómo ha sido el desarrollo psicomotor y la conducta del niño desde el embarazo hasta la actualidad. Por otro lado, la fase de exploración sirve para complementar este conocimiento y, mediante diferentes cuestionarios, valorar las capacidades actuales del niño. Algunos de los más utilizados son:

Wisc-IV: es un cuestionario usado para medir el Coeficiente Intelectual del niño y descartar este factor como causante del bajo rendimiento escolar.

Prolec y Talec: estos cuestionarios valoran si el niño tiene algún problema con la lectura o la escritura, habilidades afectadas por trastornos como la dislexia o la disgrafía.

Bender: se usa para conocer el grado de maduración psicomotriz del niño y ver si su desarrollo es acorde con la edad que tiene.

D2: con este cuestionario se evalúa la capacidad del niño para mantener la atención, ayudando a detectar un posible Trastorno por Déficit de Atención (TDAH).

Como complemento al diagnóstico convencional, ya se están empezando a aplicartécnicas de neurometría como el mapeo cerebral o qEEG, aprobado por la US Food and Drug Administration (FDA), para proporcionar un diagnóstico más certero de los Trastornos de Aprendizaje. Con esta herramienta se puede realizar un análisis de la actividad eléctrica del cerebro del niño para comprobar si hay alguna área que no trabaje correctamente.

Fuente: guiainfantil.com

Qué hacer con los niños en caso de terremoto

Hay algunos países, sobre todo de Sudamérica y Asia donde las sacudidas sísmicas son frecuentes por lo que los niños son aleccionados continuamente para estos casos.

Lo más probable que el movimiento no sea más que un susto sin consecuencias, pero más vale estar prevenido.

Qué hacer antes de un terremoto

Prevenir si empieza a haber temblores, aunque sean de poca intensidad, es de vital importancia.

– Verificar que el sistema de gas, eléctrico y de agua tienen una correcta instalación paraevitar escapes o electrocuciones.

– Retirar los juguetes pesados o voluminosos de las estanterías de las habitaciones de los niños y de la casa.

– Tener correctamente colgados cuadros y repisas, muebles y armarios.

– Tener una lámpara de techo o un adorno que cuelga puede actuar como alarma.

Fijar un punto de encuentro si la familia está separada en el momento crítico, y averiguar cuáles son los lugares más seguros de la casa, cerca de muros de contención.

– Enseña a tus hijos mayores a apagar el suministro de gas, luz y agua; y explícales quelos mayores deben hacerse cargo de los pequeños en caso de que los padres no puedan hacerlo.

– Hablar con ellos sobre el tema y explicarles brevemente el plan de evacuación.

Qué hacer durante un terremoto

– No corras y guarda la calma. Para tus hijos debes ser un referente, si te ven tranquilo ellos también lo estarán.

– Si no estás cerca de una salida rápida, quédate en uno de los lugares seguros de la casa, alejado de ventanas, muebles y cristales.

Colócalos en posición fetal, cubriéndose la cabeza. Si se encuentran en la cama, deben quedarse en ella con la almohada en la cabeza, ya que la mayoría de accidentes en los terremotos se deben a golpes en el cráneo.

– Si tenemos bebés lo mejor es colocarlos en una mochila portabebés para que podamos tener las manos libres.

– En caso de que no sepamos cuáles son los sitios seguros, o nos pille en algún sitio desconocido, intentar meterse debajo de una mesa resistente.

– Una vez que salgamos de casa, ten cuidado si tienes mascotas ya que muchos niños tienden a darse la vuelta para rescatarlas. Los animales buscarán la salida por instinto, pero es más importante salvar a nuestros hijos antes que a las mascotas, aunque ellos no tengan la misma opinión.

– Si estás dentro de un coche, detenlo pero no te bajes. Quédate en el lugar más abierto que pueda.

– Si os pilla en la calle intentar alejaros de los balcones, fachadas, tendidos eléctricos, semáforos, y buscar un lugar abierto y despejado.

Qué hacer después del terremoto

– No conviene volver a casa inmediatamente ya que puede haber réplicas.

– Si queda atrapado grita o da golpes para pedir ayuda, si estás libre acuda al punto de encuentro para reunirte con tu familia.

– No dejes a los niños solos en ningún momento, ellos estarán asustados y necesitarán la seguridad de estar a su lado.

– Si el seísmo ha sido muy grave, intenta buscar víveres, y agua potable, además de una linterna y jabón.

– Si vives cerca del mar lo mejor es alejarse lo más posible de la orilla sobre todo si el terremoto ha sido de gran intensidad, ya que muchas veces puede ir acompañado de un maremoto.

En resumen: Lo más importante es guardar la calma en todo momento, poner en seguro a nuestros hijos y no separarnos de ellos pase lo que pase.

Fuente: guiainfantil.com

Cómo explicar a los niños los desastres naturales

Tras el sismo ocurrido en México,  muchos niños podrían no entender y asustarse mucho. Como padres, podemos explicarles y procurar su tranquilidad.

El 19 de septiembre de 2017 los mexicanos vivieron uno de los sismos más fuertes y con mayor magnitud registrados, exactamente 32 años después del sismo ocurrido en 1985. Los niños estuvieron en contacto con muchas emociones fuertes, imágenes impactantes y caos.

Como padres, quisiéramos que ellos estuvieran exentos de este tipo de tragedias. Por lo menos, quisiéramos que estuvieran con nosotros en el momento en que estos desastres ocurrieran. Pero como lo vivieron ayer, muchos de los niños se encontraban todavía en la escuela, y sus padres se encontraban trabajando o en el hogar. Esto nos pone a reflexionar y a pensar que no siempre vamos a estar con ellos, incluso en fenómenos naturales tan fuertes como un sismo o un terremoto.

Nuestros niños nos han hecho muchas preguntas, unos con curiosidad y otros con miedo, pues es normal que los niños se contagien el temor y pánico entre sí. Por ello, es importante procurar permanecer con ellos después de estos siniestros.

Para explicarles a tus hijos qué ha ocurrido sin que pierdan la calma, te damos las siguientes recomendaciones:

  1. Que tus peques queden al margen de la situación: con las nuevas tecnologías, es normal que los niños tomen una tablet o celular y entren en contacto con los videos e imágenes que están circulando en las redes. Por el momento, procura que no miren los testigos de todo lo acontecido.
  2. Háblales con calma de lo acontecido: explícales con palabras sencillas qué es lo que provoca un sismo o temblor, y que los movimientos terrestres son normales (como si fuera un cuento, explícales cómo las placas tectónicas de la Tierra se mueven. La Tierra es un ser vivo que, al igual que nosotros, se mueve por dentro y necesita cambiar de posición).
  3. El pánico es normal: diles que la gente se asusta por naturaleza, pues no está acostumbrada a este tipo de acontecimientos.
  4. Deja que tu peque te haga las preguntas: evita explicaciones de más y deja que él se exprese y te haga las preguntas que le surjan, y respóndele siempre con actitud afable, y nunca muestres desesperación si te insiste.
  5. Cuéntale sobre la ayuda humanitaria: dile sobre cómo la gente se une para ayudar a otros a levantarse de esta situación. De ser posible, sé un ejemplo de ello.

Fuente: Revista Padres e Hijos

Cómo reforzar a los alumnos de forma positiva

Al igual que con sus padres en casa, los niños tienen a sus profesores como referente dentro del aula. Los pequeños perciben de sus maestros lo que hacen y lo que dicen. De esta manera, tienden a imitarlos en todos los aspectos. Por ejemplo, la manera de relacionarse, la actitud hacia la vida, el sistema de valores, etc.

Por ello, es importante que a la hora de enseñar, los profesores muestren coherencia entre lo que exigen a los niños y lo que hacen ellos mismos para que los pequeños puedan aprender. Es decir, los maestros han de tener en cuenta que debe de haber una correspondencia entre lo que enseñan y cómo se comportan.

Los profesores han de encontrar un modelo educativo adecuado en el que se pueda favorecer la autoestima de sus alumnos donde el niño se sienta respetado, aceptado y en el que aprecie su capacidad de resolver problemas de manera independiente. Te contamos cómo pueden reforzar a los niños de forma positiva.

Cuando un profesor busca reforzar a los alumnos de forma positiva es recomendable que en vez de limitarse a destacar sus errores, castigar o regañar al niño por aquello que hace mal, se debe resaltar y valorar las conductas y acciones positivas que realiza el niño para perpetuarlas y que se repitan en el futuro.

Gracias a este refuerzo positivo se consigue que los alumnos afiancen conocimientos, estimular su esfuerzo, sean más receptivos, estén más motivados y aumente su autoestima.

Para ello el profesor puede estimular con eficacia las conductas positivas de los alumnos:

– Diferentes estímulos para alumnos diferentes. Es importante que a la hora de preparar las clases se tenga en cuenta la teoría de las inteligencias múltiples. Cada niño es diferente y su manera de aprender difiere con respecto al tipo de inteligencia que tenga más desarrollada.

– Trabajar de manera conjunta con la familia. Gracias ello la calidad de la educación que se le ofrece al niño mejora ostensiblemente.

– Dar respuestas inmediatas. Cuando los niños consigan ciertos logros o actúen de manera positiva los profesores han de alentar sus esfuerzos durante el proceso o inmediatamente después. Si pasa un periodo de tiempo largo desde la acción positiva del niño se puede perder eficacia en la estimulación. Esto se puede hacer con frases como: ¿Qué bien estas trabajando?

– Generar expectativas de logro adecuadas y facilitar que el menor se sienta aceptadohará que el niño pueda llegar a tener una imagen positiva de sí mismo.

– Utilizar técnicas como “el bolígrafo verde”. Es una técnica que se hizo muy famosa por internet. Es muy simple y eficaz. Consiste en marcar con el bolígrafo verde los aciertos, en vez de tachar con rojo los fallos en los exámenes o las pruebas. Gracias a esto se evita centrar la atención de los alumnos en los errores, ayudándoles a fijarse en lo que hacen bien para poder repetirlo en el futuro.

Crear buen clima. Los profesores necesitan crear un ambiente cálido y acogedor, en el que los niños se sientan seguros y en el que se atiendan sus necesidades.

Qué reforzadores pueden usar los profesores con los niños

Para llevar a cabo el refuerzo positivo de sus alumnos, los profesores cuentan con diferentes tipos de estímulos y reforzadores que pueden usar. Entre ellos:

Físicos. Estos son: premios, regalos, ser la mejor nota de clase, etc. Todos ellos basados en una motivación extrínseca. No se puede abusar de ellos ya que crean dependencia y pueden desviarse hacia una competición insana entre los alumnos y llegar a crear bullying.

Sociales. Estos se basan en estímulos verbales como las felicitaciones, en el contacto físico como las palmaditas, y en expresiones faciales como gestos y sonrisas.

La retroalimentación. Cuando el niño realiza la actividad es gratificante para él que se elogie cómo la ejecuta.

Utilizar actividades preferidas. Conociendo los gustos de los niños, utilizar las actividades que más les agradas para estimularlos.

Fuente: guiainfantil.com

Cómo educar a los niños en la era digital

En la actualidad, los niños desde que son muy pequeños tienen acceso a smartphones, tabletas y ordenadores. Ven a sus padres trabajar con ellos, y están acostumbrados a utilizarlos desde la primera infancia.

Los pequeños y adolescentes nacidos desde el año 1990 en adelante forman la era de los niños digitales. Se caracterizan por asimilar con mucha rapidez el uso de las nuevas tecnologías como internet, videojuegos, móviles, etc. ¿Cómo podemos educar a los en la era digital?, ¿en un mundo que cambia tan rápidamente?

Educar a nuestros hijos en la era de los niños digitales

Los niños de la era digital están influidos por las nuevas tecnologías a la hora de consumir y desarrollar su forma de pensar y entender el mundo. Algunas estadísticas y estudios nos muestran que:

– A los 2 años, el 40% de los niños ya maneja con facilidad el móvil o la tableta para jugar, ver su serie de dibujos favorita, canciones, etc.

A los 8 años, el 72% maneja perfectamente las nuevas tecnología.

Entre los 10-15 años la cifra de usuarios de nuevas tecnologías asciende al 80%. Los adolescentes utilizan el móvil un mínimo de 3 horas diarias, no para llamarse sino para comunicarse a través del WhatsApp, Instagram, Facebook, correo, etc.

Por tanto, son niños que están creciendo en un mundo digital y es importante ayudarles a aprender conceptos saludables del uso digital. Son los padres los que juegan un papel muy importante en la enseñanza de estas destrezas.

Pautas para educar a los niños en la era digital

La familia es la que facilita los modelos de aprendizaje que necesitan los niños para adquirir las capacidades y las habilidades para manejarse en la vida. Desde que nacen hasta la adolescencia los niños observan, imitan y repiten las acciones de los adultos de su entorno. Por tanto, si la actitud de los padres es:

Prohibitiva, hacen que los niños vean las nuevas tecnologías como herramientas poco útiles y perjudiciales.

Permisiva, y poco responsable en su uso. Los padres no ayudarán a aprender a utilizarlas de manera responsable ya que no marcan las normas ni los límites deseables.

El papel de los padres debe ser el de acompañar y llevar el control de la tecnología. Es decir, tener una actitud activa con la que poner normas y límites en las que el niño se pueda mover (no prohibir)

Las nuevas tecnologías dan muchas oportunidades y beneficios si los padres, con la ayuda de la escuela, ayudan a los niños de manera activa a usarlas. Con su buen uso se favorece el desarrollo de capacidades como creatividad, comunicación o razonamiento, además de ser un gran soporte para el aprendizaje cooperativo. Para conseguirlo os damos algunos consejos:

– Entender que si para los adultos es importante estar comunicados y relacionarnos con otros, esta necesidad es mayor para los niños. Los padres han de estar atentos ya que los chavales pueden tener problemas debido a su nivel de madurez o una posible inexperiencia en el uso de las tecnologías.

– Para evitar inseguridad, los padres han de comentar que no deben facilitar datos personales, enviar fotos o establecer relaciones con personas desconocidas.

– Explicarles que los comentarios que escriben deben ser respetuosos hacia otras personas.

– Los padres deben estar al día de los avances en la tecnología y ser ejemplo de uso de las mismas.

– Dejar claro a los hijos que cuando están estudiando deben permanecer desconectados para que no disminuya su concentración.

– Se puede poner un horario de utilización desde que son pequeños.

– Informarles que deben acceder a aquellos contenidos que son permitidos para su edad.

– Utilizar los dispositivos en un lugar a la vista del adulto.

– Que los niños tengan todas las “Tareas” acabadas antes de poder usarlas.

Gracias a estos consejos será más fácil para los padres establecer hábitos, normas de uso y seleccionar los contenidos más adecuados en el uso de las nuevas tecnologías por parte de sus hijos.

Fuente: guiainfantil.com

10 motivos para prohibir los smartphone a niños menores de 12 años

El acceso de los niños a las nuevas tecnologías parece no tener frenos. Antes, la preocupación se limitaba a que los niños se quedaban demasiadas horas frente a la televisión, mientras hoy hay un gran desasosiego de los padres acerca del contacto que tienen los niños, incluso los bebés, con los smartphone y tabletas.  Expertos en el tema alertan sobre el riesgo del uso de esos aparatos en bebés y niños. ¿Son los teléfonos móviles y las tablets las nuevas niñeras y cuidadores de los niños?

Cómo y cuánto los niños pueden usar los smartphone

Hace meses, la Asociación Japonesa de Pediatría empezó una campaña para restringir el uso prolongado de los móviles y tabletas, sugiriendo control y más juegos a los padres. Ahora son la Academia Americana de Pediatría y la Sociedad Canadiense de Pediatría las que revelan 10 razones por las que los niños menores de 12 no deben usar estos aparatos sin control. Ellos lo tienen claro, los bebés de 0 a 2 años no deben tener contacto alguno con la tecnología; los de 3 a 5 años, debe ser restringido a una hora/día; de 6 a 18 años la restricción debería ser a 2 horas/día.

Por qué limitar el acceso de los niños a los móviles o tabletas

1- Desarrollo cerebral de los niños
Un desarrollo cerebral causado por la exposición excesiva a las tecnologías, puede acelerar el crecimiento del cerebro de los bebés entre 0 y 2 años de edad, y asociarse con la función ejecutiva y déficit de atención, retrasos cognitivos, problemas de aprendizaje, aumento de la impulsividad y de la falta de autocontrol (rabietas).

2- Retraso en el desarrollo del niño
El excesivo uso de las tecnologías puede limitar el movimiento, y consecuentemente el rendimiento académico, la alfabetización, la atención y capacidades.

3- Obesidad infantil
El sedentarismo que implica el uso de las tecnologías es un problema que está aumentando entre los niños. Obesidad lleva a problemas de salud como la diabetes, vasculares y cardíacos.

4- Alteraciones del sueño infantil
Los estudios revelan que la mayoría de los padres no supervisan el uso de la tecnología a sus hijos, en sus habitaciones, con lo que se observa que los niños tienen más dificultades para conciliar el sueño. La falta de sueño afectará negativamente a su rendimiento académico.

5- Enfermedad mental
Algunos estudios comprueban que el uso excesivo de las nuevas tecnologías está aumentando las tasas de depresión y ansiedad infantil, trastornos de vinculación, déficit de atención, trastorno bipolar, psicosis y otros problemas de conducta infantil.

6- Conductas agresivas en la infancia
La exposición de los niños a contenidos violentos y agresivos, puede alterar su conducta. Los niños imitan todo y a todos. Así que hay que vigilar el uso y la navegación de los niño en móviles o tabletas.

7- Falta o déficit de atención
El uso excesivo de las nuevas tecnologías puede contribuir a déficit de atención, disminuir la concentración y la memoria de los niños, gracias a la gran velocidad de sus contenidos.

8- Adicción infantil
Los estudios demuestran que uno de cada 11 niños de 8 a 18 años son adictos a las nuevas tecnologías. Cada vez que los niños usan dispositivos móviles, se separan de su entorno, de amigos y familiares.

9- Demasiada radiación
La OMS, Organización Mundial de la Salud clasifica los teléfonos celulares como un riesgo debido a la emisión de radiación. Los niños son más sensibles a estos agentes y existe el riesgo de contraer enfermedades como el cáncer.

10- Sobreexposición
La constante y sobreexposición de los niños a la tecnología les hacen vulnerables, explotables y expuestos a los abusos.

Además, los expertos coinciden que estar demasiadas horas pegado al móvil o a la tableta es perjudicial al desarrollo de los niños. Ellos creen que generan niños más pasivos y que no saben interactuar o tener contacto físico con otras personas. Y aunque entienden que las nuevas tecnologías son parte de su vida, ellos creen que no deben sustituir a la lectura de un libro o al tiempo de juego con los hermanos y los padres.

Fuente: guiainfantil.com