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3 pautas para crear un buen hábito de estudio en los niños

“Lo que más me cuesta es ponerme a estudiar, después, cuando empiezo, ya no me resulta difícil hacerlo” Esta es una de las frases que he escuchado a menudo a los niños y adolescentes, cuando hablamos de la importancia de estudiar cada día.  Y es que crear un hábito de estudio en los niños supone establecer una garantía de éxito en la formación de nuestros hijos.

Un éxito que debe contener dos aspectos igualmente importantes: por un lado, el progreso en el aprendizaje y por el otro, unos buenos resultados en las calificaciones, siendo ambos imprescindibles para considerar que nuestro hijo progresa en su formación.

Por qué debemos crear un buen hábito de estudio en los niños

¿Cuál es la base que sustenta este progreso? Por una parte es el trabajo diario, que incluye el esfuerzo del niño, y por otro, el gusto por el aprendizaje que debe estar presente en toda su formación. En el fomento de ambos aspectos, los padres tenemos un importante papel.

Nuestra función educativa en el estudio incluye: animarle cuando lo necesite, establecer límites sobre lo que es beneficioso (por ejemplo, estudiar en silencio) y aquello que no lo es (por ejemplo, no es recomendable estudiar de noche); y también incluirá ayudarle a solucionar las dificultades. A todos estos aspectos suele enfrentarse cada padre y madre, cuando trata los aspectos formativos de su hijo o hija.

El recurso básico que garantiza el éxito al abordar toda esta labor educativa en el estudio es precisamente establecer una disciplina de trabajo, un hábito de estudio que nuestro hijo lleve a cabo con gusto y motivación. Este hábito le va a evitar los “atracones finales” para estudiar un examen o los despistes, así como le permitirá fijar los conocimientos del curso como un aprendizaje de base para su vida académica.

3 claves para lograr el éxito en el estudio de los niños

Estas tres pautas nos ayudarán a crear un buen hábito de estudio en los niños:

  1. Crear una rutina diaria 

Consiste en establecer una inercia de trabajo que el niño llevará a cabo durante la semana y que vamos a incorporar a la dinámica habitual familiar.

Decidimos con él o ella lo que haremos por la tarde. Dependiendo de su edad, a partir de los 6 años en que empieza la Educación Primaria, establecemos el tiempo que va a dedicar al estudio. Cuanto más fijo sea este tiempo, mucho mejor para que el niño cree el hábito. Así, por ejemplo, como pauta estándar, podemos establecer que empieza a estudiar después de merendar. Cuando el niño llegue al colegio cada día con sus deberes realizados y vea la forma en que su profesor aprecia su trabajo con una buena nota o con un comentario favorable, irá viendo el valor de esta pauta y él mismo se animará a seguir manteniéndola.

Generalmente una rutina realizada durante tres semanas suele establecerse como hábito de manera natural en el niño.  Por tanto, es importante que nosotros facilitemos en la medida de lo posible que esa rutina no se vea alterada a menudo.

  1. Establecer un lugar fijo para estudiar

Con su acuerdo, preparamos un lugar en el que nuestro hijo se sienta a gusto y libre de distracciones: un espacio en su habitación o un espacio de la casa que será destinado para este fin. En cualquier caso, será un lugar donde pueda colocar y organizar sus libros junto con el material escolar para tenerlo todo a mano. Saber que tiene este lugar fijo, le facilita ponerse a estudiar y a la vez le genera una sensación agradable de organización.

  1. Valorar el trabajo de nuestro hijo 

La valoración y aprecio del esfuerzo continuado que nosotros le demos por el trabajo que ha hecho, va a facilitar que él continúe llevándolo a cabo. Una sencilla y sincera frase como “Has hecho todas las tareas y el repaso, ahora puedes irte a jugar” acompañado de una expresión de satisfacción, ayudará a que al día siguiente nuestro hijo se siente de nuevo a la hora establecida para hacerlos.

Por último, recordemos que facilitar que el niño desarrolle este hábito está generando a largo plazo que establezca la capacidad de concentración y de constancia que va a necesitar a lo largo de todo su vida para conseguir cualquier meta que merezca la pena.

Fuente: GuiaInfantil.com

La conversación y sus modales

Carolina Jiménez
Santo Domingo

Al conversar se pone en funcionamiento toda la competencia comunicativa de los seres humanos.

Cuando nos referimos al significado de una conversación entendemos que es un diálogo entre un emisor y un receptor, en algunas ocasiones entre un grupo indeterminado de personas. Existen múltiples motivos para entablar una conversación; intercambiar ideas, plantear opiniones o conocimientos y por supuesto, recibir respuestas a interrogantes, dudas o inquietudes.

Empatía. Para que el ambiente de la conversación sea ameno se debe mostrar buena actitud y caráter ante los demás participantes.

Según la autora Alejandra Meneses, al conversar se pone en funcionamiento toda la competencia comunicativa de los seres humanos. Por otra parte, la conversación se caracteriza por ser, además de un proceso lingüístico, un proceso social, a través del cual se construyen identidades, relaciones y situaciones.

En medio de la conversación en algunas ocasiones desarrollamos inconscientemente tres elementos: verbales, no verbales y paraverbales que dan sentido y significado al proceso de interacción comunicativa.

El lenguaje verbal se caracteriza por ser escrito u oral. Presenta un emisor, receptor, mensaje, contexto, canal y código. El no verbal se evidencia en movimientos de la cabeza, expresiones corporales y faciales, orientación de la mirada, gestos, señas, y otras formas de lenguaje no verbal. El lenguaje paraverbal se compone de una serie de características que complementan al lenguaje verbal como son: el volumen, ritmo, tono de la voz, sonidos y silencios.

¿Siempre el mensaje es claro?

No siempre cuando nos comunicamos con los demás nos damos a entender, lo cual produce que se distorsione el mensaje que emitimos. Puede ocurrir que la conversación se torne a una discusión o malentendido. En la mayoría de casos esto puede ocurrir debido a que no seguimos los buenos modales al momento de expresarnos.

Atención. Los participantes de una conversación deben respetar el turno de quien esté dirigiendo el tema y tomar la palabra en el momento indicado.

Para encontrar el éxito durante una conversación debemos hablar con un tono medio, es decir, no muy bajo para no ser escuchados claramente ni muy alto para no interrumpir a los demás presentes y lucir como imprudentes. Trata de introducir temas que sean del conocimiento de quienes te acompañen a la conversación, para que así estos puedan participar y se generen lluvias de ideas u opiniones. Siempre selecciona las palabras adecuadas para transmitir mensajes, debes estar seguro de que conozcas su significado.

 10 modales que te guían al camino del éxito en una conversación:

  1. Busca un tema para conversar, si te invitan a una reunión averigua quienes asistirán e investiga sus aficiones, hobbies, esto te será más accesible para concordar con estas personas.
  2. Tienes que aprender el arte de escuchar, especialmente con personas cultas y bien informadas.
  3. Trata de no ser el único en una conversación, debe haber constante retroalimentación.
  4. No intentes lucir tu ingenio.
  5. Piensa lo que vas a decir antes de hablar.
  6. No expliques detalladamente un tema de conversación, solo explica lo necesario, en caso de que te pidan que especifiques, hazlo.
  7. Nunca interrumpas a las personas que tienen la palabra. Se hace una excepción cuando no entiendes algún punto clave, puedes usar preguntas como: Disculpe, ¿Me permite una aclaración?
  8. El diálogo admite y hasta requiere la formulación de preguntas para que la conversación sea amena e interesante.
  9. Usa siempre la empatía, esa sensación que consiste en ponerse en el lugar de otra persona y actuar sin ofenderla.
  10. No difundas rumores dudosos referentes a otra persona.

La educación es para siempre

Por: Carolina Jiménez 

Vivimos en una sociedad donde nos abrumamos por las circunstancias que se nos presentan; pérdidas económicas, preocupaciones, conflictos en el trabajo e incluso, en nuestros propios hogares. Sin embargo, más allá de esta serie de problemáticas, nos olvidamos de aquello que realmente tiene valor, como por ejemplo, escuchar a los hijos cuando nos quieren hablar de lo que sienten, de lo que quieren o más simple, de lo que sueñan ser en un futuro.

Inicia un nuevo año escolar, ¿Le has preguntado a tu hijo si tiene nuevas expectativas? ¿Has estado presente en el valioso momento de llevarlo a la escuela en su primer día? Son interrogantes que quizás no han sido planteadas en nuestras mentes, pero es importante saber que así como las escuelas se preparan para recibir a sus estudiantes, estos llegan a las clases con múltiples expectativas que debes conocer para ayudarlo en su rendimiento escolar.

Es el caso de Jefferson, un niño de 11 años de edad que forma parte de un grupo de estudiantes que asiste a la Escuela Basilio Frías, ubicada en el sector Mata de Palma, San Antonio de Guerra.

“Quiero regresar a la escuela, porque en ella me enseñan muchas cosas; cómo aprender a escribir, leer y  multiplicar. Mis padres me dicen que debo estudiar para tener un mejor mañana”. Con timidez y una mirada inevitable de apreciar por el brillo en sus ojos, contestó a la interrogante sobre cuál es su proyección para el nuevo año escolar.

Al igual que maestros y estudiantes, los padres juegan un papel importante para aportar en el buen rendimiento escolar de sus hijos. Son los responsables de que estos cada día asistan a la escuela con el entusiasmo de aprender y de ser en el futuro grandes profesionales.

Altagracia Hidalgo, maestra de primer  grado, afirma que el 50% de los padres se han acercado a la escuela para manifestar su motivación, sin embargo, otros han expresado que aunque no estén preparados económicamente para comprar todos los útiles escolares, mandarán a sus hijos con lo que tengan. En cuanto a la importancia de la educación, Hidalgo agregó que: “la educación rompe todas las barreras, sin ella nada es posible, porque todo lo que se aprende se utiliza a diario en nuestras vidas”.

Es cierto que para la educación no hay límites ni tiempos, sino dedicación e interés. Así lo demuestra un estudiante de la Escuela Basilio Frías, quien sin revelar su nombre expresó que a pesar de estar en séptimo grado con 15 años, no abandonará la escuela.

“Estoy en séptimo grado porque faltaba mucho a clases. Yo les recomiendo a los niños que eviten las faltas, porque se pueden atrasar. Mis padres me dicen que no deje la escuela, que siga adelante”, manifestó el estudiante. Cabe destacar que su esfuerzo lo ha convertido en un estudiante meritorio, destacándose por sus altas calificaciones.

Por su parte, Morelia Ventura, estudiante meritoria de la Escuela Básica Apolinar Concepción de la Comunidad de La Granja, contó que para lograr el éxito en sus estudios realiza las tareas asignadas y que se siente orgullosa de sí misma. “Mis padres me dicen que confían en mí y que aunque no logre ser meritoria todo el tiempo, ellos siempre van a estar orgullosos”.

Un nuevo año escolar inicia y finaliza, pero la educación debe ser continua en todas las etapas de la vida: desde la niñez hasta siempre.

 

Diez consejos para aplicar el aprendizaje colaborativo en el aula

El aprendizaje colaborativo se basa en el planteamiento de actividades en las que los alumnos tienen que trabajar en equipo e interactuar para conseguir un objetivo común. Sus ventajas son muchas: convierte a los estudiantes en protagonistas de su propio aprendizaje, desarrolla sus competencias y habilidades, refuerza sus relaciones interpersonales y les permite adquirir un aprendizaje significativo. Te ofrecemos varios consejos y herramientas para introducir con éxito este tipo de método en el aula.

Diez consejos para aplicar el aprendizaje colaborativo en el aula

Si quieres aplicar el aprendizaje colaborativo en tus clases, te recomendamos los siguientes consejos:

1. Establece las metas y objetivos de la actividad, de manera que los alumnos se sientan motivados y comprometidos a la hora de trabajar para conseguirlos.

2. Organiza a los alumnos por equipos y crea dentro de ellos pequeños grupos de trabajo, de cuatro a cinco personas, que se encargarán de cumplir distintas tareas o funciones. Procura que haya diversidad en cada grupo de trabajo y que el número de chicos y chicas esté equilibrado. Cuantos más talentos, visiones, y sensibilidades diferentes haya en cada grupo, más enriquecedora será la experiencia.

3. Promueve la comunicación y el respeto entre los alumnos. Deben estar abiertos a compartir sus ideas y conocimientos con los demás, con confianza y sin miedos. Siempre con la mente abierta a las ideas de los demás. Si lo crees necesario, puedes establecer unas normas de diálogo, o incluso la frecuencia y el medio de comunicación para que aprendan a colaborar.

4. Ejerce como guía y conductor de la actividad al principio, y déjales asumir su responsabilidad paulatinamente, de modo que puedan desarrollar sus propias ideas o proyectos. Acuerda bien qué procesos se pueden seguir para completar las tareas establecidas, que las planifiquen, definan la implicación de cada uno y se organicen.

5. Utiliza metodologías y actividades variadas. El aprendizaje colaborativo admite distintos métodos educativos, como el trabajo por proyectos, la flipped classroom o el aprendizaje basado en la resolución de problemas; y puede concretarse en actividades didácticas muy variadas, como proyectos, webquests, debates, experimentos de laboratorio, actividades enfocadas a la resolución de problemas, presentaciones en equipo etc., todas ellas presentes en la plataforma de aulaPlaneta.

6. Ofrece el tiempo necesario para generar el debate y el contraste de ideas. Puedes hacerlo a partir de una lectura, un recurso, un video… En el Banco de contenidos de aulaPlaneta dispones de muchos materiales.

7. Estructura el proceso en varias fases y programa varios hitos para revisar cómo están desarrollando el trabajo. Así podrás comentar con tus alumnos si van bien encaminados o no, y por qué.

8. Facilita a tus alumnos herramientas de autoevaluación y coevaluación. De este modo conocerán los criterios que se van a tener en cuenta a la hora de valorar el trabajo.

9. Echa mano de las TIC. Las nuevas tecnologías multiplican las posibilidades del aprendizaje colaborativo y fomentan la comunicación, la interacción y el intercambio de ideas entre los miembros del grupo. Elige entornos colaborativos como  herramientas TIC:
– El correo electrónico o la mensajería instantánea.
– Google Drive, para compartir documentos.
– WordPress o Blogger, para crear blogs de aula.

10. Fomenta su creatividad y pídeles que utilicen distintas herramientas para presentar el trabajo.
– SlideShare o Prezi para hacer presentaciones interactivas.
– Glogster o Mural.ly, para crear murales digitales.

Fuente: aulaplaneta.com

Estrategias para el aprendizaje de estudiantes reprobados

En el caso de enseñar estudiantes que repitan el curso, el docente debe crear un portafolio de estrategias y actividades en la que genere debates.

Minerva González Germosén
Santo Domingo

En ocasiones puede convertirse en una odisea inducir en el proceso de aprendizaje a estudiantes que han reprobado, estos generalmente, suelen estar desmotivados, con la autoestima baja y sin deseos de volver a trabajar contenidos ya vistos. Frente a esta realidad, ¿Cómo ayudarlos a recuperar la confianza en sí mismos? ¿De qué manera se consigue motivarlos? ¿Cómo persuadirlos para que reflexionen e identifiquen las causantes de su reprobación? ¿De quién es la responsabilidad de estos resultados, del profesor o del alumno?

Estrategia. Motivar a los más tímidos del salón a participar para que poco a poco recuperen la confianza en sí mismos y se eleve su autoestima.

Cuando se trata de estudiantes reprobados, se deben tomar en cuenta qué factores podrían incidir en los resultados finales; esto con la finalidad de seleccionar estrategias apropiadas que les permitan una buena comprensión.

Las estrategias por ser el conjunto de actividades pensadas, organizadas y ejecutadas de manera sistemática por el maestro, para que los estudiantes construyan nuevos aprendizajes, establecen un nexo entre el nuevo saber y el alumno ­(Roa, 2014). De modo que, es el maestro el encargado de que estas sean atractivas y entretenidas para que el tema resulte comprensible y el proceso divertido. En ese sentido, el docente planea la forma como su alumno construirá su conocimiento, tratando que ocurra de manera novedosa, innovadora, divertida y original para que el aprendizaje sea significativo.

Por otro lado, para que lo anterior ocurra, el ambiente en el salón de clases, tiene que ser cómodo, armonioso  y que se haya fomentado la empatía entre el docente y estudiantes.  En el caso de enseñar a estudiantes que repiten el curso, el docente debe crear un portafolio de estrategias y actividades en las que genere debates, así, estos podrán construir sus argumentos para exponer su opinión sobre lo que se aborde. De igual modo, motivar a los más tímidos del salón a participar, asignarles presentaciones individuales, para que poco a poco recuperen la confianza en sí mismos y se eleve su autoestima, ofrecerles tutorías para que tengan la oportunidad de aclarar las dudas surgidas en clases. En fin, el maestro tiene que emplear “metodologías atractivas e innovadoras para despertar el interés en los estudiantes.”

En síntesis, los tiempos actuales requieren la reestructuración de las estrategias de aprendizaje en estudiantes reprobados. Estas tienen que ser elaboradas, de tal manera, que los estudiantes sean los protagonistas del proceso, donde los errores no sean vistos como fracasos, sino como prácticas para llegar a nuevos saberes, se optimice sus aprendizajes y capacidades individuales, en un entorno positivo. Además, el conductor del proceso propiciar la armonía en clases, fomentar la empatía entre él y sus alumnos, ya que, incide en lo significativo de los nuevos saberes. De igual modo, las estrategias deben ser de impacto emotivo, prácticas y funcionales para lo cual se debe tomar en cuenta, al momento de planearlas, las teorías de los neurocientíficos, pedagógicos y psicológicos.

Un profesor italiano propone a sus alumnos quince deberes muy especiales para el verano

Un profesor italiano ha revolucionado el fin de curso en las redes sociales tras publicar una curiosa nota personal en su muro de Facebook. En la publicación, que se ha compartido ya miles de veces, lista los deberes que ha asignado a sus alumnos para este verano. Se trata de 15 “tareas” muy especiales que no solo son válidas para los niños, sino que tal vez deberían ser obligatorias también para muchos adultos.

Las quince tareas del profesor

Estos son los quince puntos que incluyen las tareas veraniegas de este profesor italiano:

  1. Por la mañana, de vez en cuando, ve a caminar por la orilla del mar en total soledad. Fíjate en cómo se refleja el sol, piensa en las cosas que más amas de la vida y siéntete feliz.
  2. Trata de utilizar todas las nuevas palabras que has aprendido este año. Cuantas más cosas puedas decir, más cosas podrás pensar y, cuantas más cosas puedas pensar, más libre te sentirás.
  3. Lee tanto como puedas. Pero no porque debas. Lee porque el verano inspira aventuras y sueños, y leyendo te sentirás como una golondrina en pleno vuelo. Lee porque es la mejor forma de rebeldía que existe. (Para lecturas recomendadas, pregúntame.)
  4. Evita todas las cosas, situaciones y personas que te generen negatividad o vacío. Busca situaciones estimulantes y la compañía de amigos que te enriquezcan, te comprendan y te aprecien por lo que eres.
  5. Si te sientes triste o asustado, no te preocupes; el verano, como todas las cosas maravillosas, agita el alma. Prueba a escribir un diario para reflejar tus sentimientos. (En septiembre, si quieres, lo leemos juntos.)
  6. Baila. Sin vergüenza. En la calle debajo de casa o en tu habitación. El verano es un baile y sería absurdo no participar.
  7. Al menos una vez, ve a ver la salida del sol. Quédate en silencio y respira. Cierra los ojos, agradecido.
  8. Haz mucho deporte.
  9. Si encuentras a una persona que te encanta, díselo con toda la sinceridad y la gracia que puedas. No importa si lo entiende o no. Si no lo hace, no era la persona predestinada para ti; si lo hace, el verano de 2015 os ofrecerá una oportunidad de oro para caminar juntos. (Si sale mal, regresa al punto 8.)
  10. Revisa los apuntes de nuestras clases, hazte preguntas y relaciona cada autor y cada concepto con lo que te sucede.
  11. Sé alegre como el sol e indomable como el mar.
  12. No digas palabrotas, sé siempre educadísimo y amable.
  13. Ve películas con diálogos conmovedores, preferiblemente en inglés, para mejorar tus habilidades lingüísticas y tu capacidad de soñar. No dejes que la película se termine en los créditos, revívela en tu verano.
  14. A plena luz del día o en las noches cálidas, sueña cómo puede y debe ser tu vida. Busca en el verano la fuerza para no renunciar nunca y haz todo lo que puedas para perseguir ese sueño.
  15. Sé bueno.

¿Qué te parecen estos deberes? ¿Sugerirías alguna otra tarea similar para este verano? Compártelo con nosotros.

Fuente: aulaplaneta.com

Realizarán premiación del X Consurso de Lectoescritura

La Editorial Santuario se apresta a celebrar este jueves 25 de mayo, a las 10:00 de la mañana, en la Sala de la Cultura del Teatro Nacional, la premiación del X Concurso de Lectoescritura.

El concurso que tiene por objetivo fomentar un país de lectores y una patria letrada, está dedicado este año  al autor dominicano contemporáneo Avelino Stanley.

En esta edición participan  estudiantes representantes de los niveles primario, secundario y universitario de escuelas, colegios y universidades de todo el país.

En cada categoría se elegirán ganadores en primer, segundo y tercer lugar, por lo que resultarán premiados 39 estudiantes.

Para participar, todos los alumnos redactaron un informe o comentario valorativo de uno de los libros de Avelino Stanley. Los alumnos de segundo de primaria participan con un dibujo de  las escenas del libro “Caminando con los padres de la patria”, mientras que los de primero, presentarán una página coloreada del libro “De la mano con Duarte”.

Avelino Stanley

El autor,  nacido en La Romana de padre inglés proveniente de Saint Kitts, es prolífico en novelas y cuentos. Sus obras expresan su preocupación por la brecha de inequidad  que vive la sociedad actual.

Entre sus novelas se cuentan: “Equis”, 1986; “Catedral de la libido”, 1994; “Tiempo muerto”, 1998; “Por qué no he de llorar”, 2003; “Al fin del mundo me iré”, 2006; “La ciguapa encantada por la luna”, 2008;  “Chichiguas que me llevan a las nubes”, 2010 y “Dulce esperanza de la patria”.

De sus cuentos citaremos “Los disparos”, 1988; “La máscara del tiempo”, 1996; “Los tres reyes magos”, 2000; “Danza de las llamaradas”, 2001; “El clamor de la chimenea”, 2006, (antología); “La piel acosada”, 2007; y, ”Ruptura del límite”, cuentos dominicanos, 2010, entre otros.

Stanley ha sido reconocido con el premio “Sin Fronteras”, en Madrid, España, el cual le fue otorgado por la Asociación Mundial de Educación Especial, por su novela “Equis”, en 2001 y recibió el premio Ciudad de Viareggio, en Italia, por el cuento “Piel acosada”. Parte de su obra literaria ha sido traducida a varias lenguas.

El destacado escritor contemporáneo es economista de profesión y realizó estudios de maestría en Lingüística, y postgrado en Historia afro-iberoamericana. Fue viceministro de Cultura desde agosto de 2004 hasta que renunció al cargo en 2009.

10 consejos para ayudar a niños y adolescentes con los exámenes

Los niños, y sobre todo los adolescentes, sufren una gran presión cuando llega la época de exámenes. Esto es aún mayor si se disponen a enfrentarse a pruebas de calificación para su expediente académico, de acceso a la universidad o a algún otro grado educativo.

Además de la labor que los profesores y tutores realizan con los niños, también desde casa podemos ayudarles a superar con éxito los exámenes de final de curso. Proponemos 10 sencillos consejos para ayudarles a cumplir sus objetivos y mejorar el aprendizaje escolar.

Recomendaciones para ayudar a los niños y adolescentes con sus exámenes

  1. Conservar la calma. Tanto para padres como para hijos, es el primer paso para poder enfrentarse a este reto, ya que en muchas ocasiones son los propios padres quienes más sufren de nervios y ansiedad ante un examen. Realizar ejercicios de relajación con el niño o adolescente antes de comenzar el estudio y antes de realizar el examen.
  2. Evitar las críticas y los mensajes negativos. El niño debe saber que los padres respetan su tiempo y esfuerzo dedicado al estudio, por eso no se les debe calificar de vagos o poco trabajadores, ni recordarles constantemente que deben dedicar más tiempo al estudio o usar la palabra suspenso.
  3. Transmitir mensajes positivos. Los adolescentes suelen caer en la ansiedad ante la posibilidad de una mala nota, pensando que no lo conseguirán. Es importante transmitirles confianza y seguridad en su trabajo, y a la vez explicarles que un mal resultado se puede corregir.
  4. Recordarle que el esfuerzo es más importante que la nota, y que no será más o menos inteligente por el resultado de un examen. Si se valora a sí mismo como persona sin depender de las calificaciones, su confianza aumentará y mejorará el rendimiento escolar.
  5. No utilizar premios o castigos en relación a las notas. Un niño podría aprender a valorar sus calificaciones en base a recibir un regalo o por miedo a un castigo, en lugar de por el propio aprendizaje, y genera más presión.
  6. Evitar las comparaciones con otros compañeros, vecinos, amigos o familiares, incluso con los propios padres. Cada persona es diferente y tiene un ritmo de aprendizaje que depende de muchos factores.
  7. Explicarle que las notas no cambian su imagen como persona, ni el cariño de los padres. Un adolescente puede sentir que no merece al amor de sus padres si no es capaz de alcanzar el éxito, hay que asegurarle que pase lo que pase, el apoyo de los padres es algo con lo que siempre podrá contar.
  8. Respetar su tiempo libre, que es aún más importante en esta época. Asegurarse de que tiene tiempos de ocio necesarios para desconectar y cambiar de ambiente, salir y realizar otras actividades, a poder ser fuera de casa, con los amigos o con los padres, y hacer algunos descansos cortos para desconectar durante el estudio, como escuchar música.
  9. Asegurarse de que no altera sus costumbres. Las maratones de estudio y los atracones a productos con cafeína o azúcar rompen los ritmos del adolescente, y acaban provocando más cansancio y menos concentración. Es importante establecer unas costumbres y tiempos, y respetarlos.
  10. Quitar importancia al examen, bromeando o con comentarios para tranquilizarle y reducir la ansiedad. Saber que hay otras opciones u oportunidades ayudará a disminuir la presión sobre la siguiente prueba.

Fuente: conmishijos.com

Cómo tratar con un alumnado difícil

Es un hecho: a los docentes novatos, en todo el mundo, le tocan, muy a menudo, aquellas clases que los demás consideran “difíciles” o “peores” (no es una peculiaridad única del interinato español). La verdad, es que muchas veces semejante prejuicio es solo un prejuicio, pero en otras ocasiones es cierto. Pero es parte del aprendizaje del profesor y de la profesora y hay que poder hacer frente a esa situación.

Por eso mismo, Steven Herder te da 5 claves para tratar con alumnos “difíciles” en este artículo extraído de la Web de ITDI (International Teacher Development Institute) que, aquí, os traemos traducido.

La pregunta clave es si los profesores veteranos y sabios se siente de la misma manera cuando se enfrentan a un aula difícil.

Cuanto más tiempo paso en clase, más importante me parece considerar esa dificultad que encierra el grupo, poderoso y disruptivo, como un reto que es posible manejar. Solían dejarme fuera de juego con sus miradas de desinterés, de aburrimiento y de desafío, que hacía estragos en mi identidad docente, ya de por sí muy delicada. Ahora se han convertido en alumnos y alumnas memorables: están tan acostumbrados a no ser comprendidos y a ser inadecuada e injustamente juzgados que el simple reconocimiento de sus inquietudes y necesidades ya aumenta la tasa de éxito con respecto a aquella que solían tener.

Si algún profesor joven y recién llegado me pidiese consejo le diría que siguiese los siguientes 5 puntos:

  1. No olvides la regla de oro: “Trata a los demás como te gustaría que te tratasen a ti”
  2. Da opciones, no ultimátums
  3. Estate dispuesto(a) a perder una batalla, con el fin de ganar la guerra
  4. Ser docente a menudo significa aguantar en pie a pesar de los golpes
  5. Se claro(a) sobre tus expectativas, los límites y lo que es negociable o no.

Aquí, pensando sobre qué aconsejar a los(as) docentes jóvenes, recordaba a estudiantes y situaciones que he manejado mal, o bien. Me gustaría explicar más acerca de estos cinco puntos:

  • Si crees en el punto 1, en la regla de oro, y te acercas con esta perspectiva a la puerta del aula ya acabas de eliminar el 70% de tus problemas potenciales con el alumnado
  • Parece que los ultimátums transmiten poder y autoridad, pero el punto 2, las opciones, es mucho más poderoso; si tienes hijos o hijas lo sabrás bien aunque, obviamente, las personas respondemos mejor a las opciones que a las amenazas. Tratar de obligar acaba con berrinches o batallas; negociar funciona el 90% de las veces
  • Me costó asumir el punto 3, pero es “menos malo” perder a un individuo antes que a toda una clase. En cuanto a perder yo mismo, como profesor, aprendí que, a veces, es mejor, porque enfoca a mis estudiantes a tomar responsabilidad sobre su aprendizaje y les enseña que no siempre en la vida se puede ganar (pero que, a menudo, si juegas bien, es más problable salir victoriosa)
  • Recuerdo con claridad la sensación que tenía (con respecto al punto 4) al  mantenerme firme, ante una estudiante problemática en una de mis primeras clases. Un compañero me dijo: “tienes que ser su maestro“. En ese momento, no tenía ni idea de lo que me quería decir realmente. Al final, después de varias clases desalentadores, mi instinto se hizo cargo, sin ningún tipo de estrategia planificada. Me puse sobre su pupitre y le exigí que me entregase su … (no recuerdo si era un cómic, un chicle o una pistola) y me mantuve ahí, delante de ella, el tiempo que fue necesario para que se diera cuenta de que yo era su maestro. Parecían horas; finalmente, todos y todas se dieron cuenta de que hablaba en serio. Nunca me vi en un aprieto semejante dentro de un aula. Al final la relación mejoró y la alumna y yo, a día de hoy, nos llevamos bien.
  • Con respecto al punto 5, puedo decir honestamente que ni siquiera recuerdo cuándo fue la última vez que un estudiante me dejó fuera de juego dos veces seguidas. Además de ser un poco más viejo y un poco más gris, creo que he aprendido a ver un problema antes de que venga, a anticiparme, y sacar lo mejor de mí: es el secreto del punto 5

¿Podrías ayudarnos? ¿Qué otros consejos le darías a un profesor novato a una docente en formación?

Fuente: escuela20.com

Violencia en la escuela: cómo prevenirla y afrontarla

Arellano Norka
Reyes Merlín
Velásquez María

 

El profesorado necesita una formación conceptual, procedimental y actitudinal para atacar el problema de la violencia y  para acompañar a las familias en la búsqueda de soluciones, el éxito de la intervención requiere de una acción coordinada de todos los que intervienen en el problema, por lo cual el trabajo en equipo es imprescindible y la participación de la familia es fundamental.

La prevención está al alcance de todos, dado que esta   no es otra cosa que la puesta en marcha de las medidas apropiadas para impedir   la  aparición de interacciones violentas en los individuos y en la comunidad en general (Fernández, 1999).

Díaz – Aguado (2005) destaca  como forma de prevenir la violencia en las aulas:

Para prevenirla es necesario romper la “conspiración del silencio” que ha existido hasta hace poco sobre este tema, y enseñar a condenarla en todas sus manifestaciones, insertando su tratamiento en un contexto normalizado orientado a mejorar la convivencia. Conviene tener en cuenta, en este sentido, que algunas de las características de la escuela tradicional contribuyen a que en ella se produzca la violencia o dificultan su erradicación: como la permisividad que suele existir hacia la violencia entre iguales como reacción (expresada en la máxima “si te pegan, pega”) o como forma de resolución de conflictos entre iguales; la forma de tratar la diversidad actuando como si no existiera; o las frecuentes situaciones de exclusión que se viven en ella…(p.3)

La autora refiere la importancia de  tratar al adolescente como si fuera un profesional capaz de prevenir la violencia, lo que implica también formar a los estudiantes en métodos de resolución de conflictos. Enfatiza Díaz -Aguado, la importancia de  proporcionarle el apoyo y la motivación necesarias al alumno en esta tarea, dado que esto   favorece que pueda descubrir el significado que ella tiene para el experto que habitualmente la realiza, y que llegue a identificarse con dicho significado de forma mucho más eficaz que si le pidiéramos estudiar conceptos y definiciones sobre violencia y resolución de conflictos. Es por esto recomendable realizar simulaciones en situaciones hipotéticas y actuar como mediador en la resolución de conflictos entre pares.

Para prevenir que el conflicto siga una espiral de desarrollo y estalle en violencia, uno de los aspectos que debe buscarse es el autocontrol, la experiencia de los autores en la docencia permite afirmar  que hoy los adolescentes parecen no tener conciencia de los límites, presentando problemas para autocontrolarse, autolimitarse y  ponerse en el lugar de. Se hace necesario comenzar a trabajar desde la escuela con las técnicas de  autocontrol, entendiéndose por ésta  la capacidad consciente de regular los impulsos de manera voluntaria a fin de alcanzar un mayor equilibrio  personal y relacionar, lo cual facilita a las personas dominar sus impulsos, sus emociones en determinado lugar o circunstancia. (ESHC. 2005)       

 Para prevenir la violenciauno de los aspectos más  importantes es aprender a controlar la rabia, que si bien es un sentimiento normal e inevitable, hay distintas formas de abordarla, el docente debe aprender a aceptarla y a saber mantener la calma, pero debe tener claro que puede tener consecuencias muy graves si no se sabe controlar.

Si quiere mantener un ambiente cordial en el aula de clase y evitar estallidos de violencia, se pueden considerar las siguientes recomendaciones:

  • Predique con el ejemplo: Si se ve envuelto   en un pleito o discusión que le genera sentimiento de enojo, evite explotar y mostrar conductas agresivas, intente racionalizar el problema y en un tono suave y calmado, busque donde existen los puntos coincidentes y a partir de ellos abogue por el consenso.
  • Aléjese del lugar en el caso de no poder controlar la situación.
  • Aceptación: Jamás ponga en entredicho la naturaleza y la necesidad del enojo. Ayude a los alumnos a ver que es algo muy humano con lo cual tienen que lidiar. De otra forma es peligroso porque absorber y evadir los enojos significa acumular una presión que posteriormente se libera con peores reacciones.
  • Identificación y búsqueda de opciones para la expresión de sentimientos de enojo: Dialogue con él  e incentívelo a buscar otras maneras de expresarse.
  • Desfogue físico: Para liberar la carga de energía negativa que produce el enojo, proponga a actividades como correr, patear o arrojar una pelota con fuerza, etc. El cansancio físico y gasto de energías disminuye el enojo.
  • Expresión creadora a través de  cuentos, pintura, incentívelos a expresarse a través del arte, colocando en este sus emociones.
  • ComunicaciónHablar sobre los problemas que ocasiona el enojo lleva a entenderlos mejor, incluso a minimizar su carga y su importancia. Impúlselos a que recurran al diálogo, ya sea con usted o con sus amigos.
  • Buen humorSi se toma de la mejor forma, el enojo puede hasta provocar risa. Enseñe a ver las cosas positivas y a identificar cuando las razones del enojo son absurdas. De esta forma, lo tomarán de buen humor y lo asimilarán más pronto y mejor.
  • Charla a solas:  Recomiéndele el monólogo, dado que hablar consigo mismo hace que con las palabras se libere el enojo. Lo mejor es que esas palabras se quedan en el individuo y no dañan a nadie más.  Sugiérale que estando solo puede gritar para liberar la presión del enojo.
  • ConteoContar números u objetos a la vista le permite alejarse del sentimiento del enojo y relajarse en un patrón fijo y monótono. Ésta es una de las técnicas más populares y más efectivas a corto plazo.
  • Ante la tempestad, la calmaEn caso de una situación de enojo a nivel grupal, lo más sabio que puede hacer es mantenerse calmado y escuchar lo que dicen los demás. Como usted es el único escuchando con la mente fría, puede evitar discusiones inútiles, identificar los conflictos y tratar de solucionarlos.

Además de las recomendaciones dadas el docente puede aplicar algunas de las técnicas que se recomiendan para manejar la violencia  como son: tiempo fuera, la técnica de semáforo, el pensamiento lateral.

Tiempo Fuera

Esta técnica busca sacar de contexto a la persona para que baje el enojo poco a poco y reflexione acerca de la manera en que se reacciona en una situación dada. Si el alumno está muy alterado y nota que no lo está escuchando, envíelo a un lugar privado  unos minutos para que se calme y poder iniciar el diálogo, y si es el docente aléjese del lugar, cálmese y regrese a retomar la situación.

Es importante aprender y enseñar a meditar y darse cuenta de las actitudes fuera de control,  en este caso cuando   al estar  consciente de que se está por perder el control es recomendable pedir un “tiempo fuera”,  frase esta que debe ser conocida por los docentes como una clave que implica “quiero estar  en privado”, tiempo que debe ser dado al alumno hasta que supere la crisis. Si el docente quiere aplicar esta técnica es importante que considere las  siguientes sugerencias:

  • Busque un lugar seguro y con supervisión en donde el joven pueda estar tranquilo sin que nadie lo moleste, dígale que al final de su tiempo fuera,  van a conversar sobre su comportamiento. Invítelo a que tome asiento tranquilo, sin hablar con nadie, hasta que esté bien calmado y dispuesto a tener una conversación.  Cuando esté dispuesto al diálogo hable con él sobre lo que ocurrió.

La Técnica del Semáforo

El equipo del psicólogoescolar.com, plantea que  esta técnica está especialmente indicada para la enseñanza del auto control de las emociones negativas: ira, agresividad, impulsividad, etc., resulta esencial dada la importancia de educar en actitudes de tolerancia, respeto, convivencia. La escuela está siendo cada vez más consciente de la necesidad de erradicar fenómenos de violencia que se han instalado en su seno, resultando prioritaria la educación de los aspectos emocionales de la inteligencia. (psicólogoescolar.com)

Pasos para la enseñanza de la Técnica del Semáforo

  1. Asociar los colores del semáforo con las emociones y la conducta:
  • Rojo: Pararse. Cuando no  se puede controlar una emoción (se tiene mucha rabia, se quiere agredir a alguien, se está muy nervioso…)  hay que pararse como cuando  se está frente a la luz roja del semáforo.
  • Amarillo: Pensar. Después de detenerse es el momento de pensar y darse cuenta del problema que se está planteando y de lo que se está sintiendo.
  • Verde: Solucionarlo. Al darse tiempo de pensar pueden surgir alternativas o soluciones al conflicto o problema.  Es la hora de elegir la mejor solución.

El Pensamiento Lateral

Para aprender a buscar opciones e ideas nuevas que faciliten la resolución de conflictos se puede utilizar e incentivar  “El Pensamiento Lateral   para lo cual se recomiendan diversos ejercicios que pueden aplicarse a manera de juego, en estos ejercicios no existe trampas, sino buscar la solución de una manera distinta a la comúnmente abordada, las soluciones  a veces generan expresiones ¿Cómo no se me ocurrió?

Enmarcado en la definición dada en Wikipedia, su objetivo  es buscar representar otros caminos alternativos que no estamos acostumbrados a usar, dado que estamos habituados a pensar en una sola dirección y dar por obvio aquello que no lo es. Según el autor, la mayoría de la gente tiende solo a ver una forma de resolver el problema.

Se puede inferir de lo anteriormente expuesto que existen diferentes formas de resolver un problema que muchas veces no son visibles a simple vista por lo cual debería buscarse otras soluciones, rompiendo con  la lógica que se ha  aprendido y utilizado durante décadas con el pensamiento de tipo vertical, esta   transgresión lleva a   encontrar nuevos caminos que antes podían no haberse visto. El pensamiento vertical  crea patrones y adapta las novedades a lo que conoce, mientras que el lateral está dispuesto a explorar esas nuevas situaciones para ver a donde conducen. Aprender a buscar nuevas opciones implica entender que la solución a los problemas puede encontrarse  en el otro, que a veces es necesario romper con paradigmas para encontrar nuevos caminos los cuales, en muchas ocasiones, no son los más evidentes.

La Comunicación

La auténtica educación tiene como fin el desarrollo integral de la persona, por eso debe proporcionar, además de conocimientos, valores, creencias y actitudes frente a distintas situaciones. Para  encarar esta tarea  se debe   estimular la comunicación y erradicar todos los aspectos que no la hacen efectiva.

La comunicación es prevención porque posibilita  encontrar un espacio, ser protagonistas, aprender a respetar al otro, ayuda a formar el espíritu crítico, viabiliza la capacidad de aceptar el error como incentivo, para la búsqueda de otras alternativas válidas y ayuda a superar las dificultades porque la carga se reparte.

Es por ello que el docente debe promover la participación, la comunicación interpersonal, la asunción de responsabilidades y el aprendizaje cooperativo. A través de técnicas y estrategias diferentes tales como: el debate, asambleas, teatro, juegos cooperativos, talleres, fiestas, campeonatos deportivos, entre otros, orientando a los jóvenes hacia la autogestión y la autodisciplina mediante la distribución compartida de responsabilidades estableciendo entre otras cosas normas claras y consensuadas,  etc.

Si se  parte  de considerar a  la comunicación como el elemento principal para evitar la violencia escolar, se hace importante el que los docentes aprendan a comunicarse de manera efectiva, y para eso es imprescindible aprender a escuchar de manera activa.

Escucha activa

Es una manera de escuchar con atención lo que la otra persona  dice con el objetivo de intentar comprenderlo. En el proceso de comunicación la persona que utiliza la escucha activa le trasmite al emisor lo que este ha dicho, destacando el sentimiento que contenía el mensaje. Por lo tanto, es importante resaltar que se ha entendido no únicamente lo que ha expresado  el emisor sino también lo que siente.

Aunque se comprendan los sentimientos de la otra persona, esto no significa que se esté de acuerdo con lo que dice o piensa la otra persona.

Las técnicas de escucha activa

  • Mostrar interés: favorecer que la otra persona hable.
  • Clarificar: aclarar lo que ha dicho, obtener más información y así ayudar a ver otros puntos de vista.
  • Parafrasear: se trata de repetir con tus palabras lo que la otra persona ha dicho, por lo tanto no debe expresar las ideas propias ni las opiniones. Se puede empezar la frase diciendo… “si lo he entendido bien, lo que me estás diciendo es…”
  • Reflejar: mostrar a la otra persona que se entiende lo que ella siente. Esta técnica permite reflejar los sentimientos de la otra persona que habla.
  • Resumir: centrar el tema destacando las ideas principales de lo que la otra persona  ha expresado.

Cuando se escucha de forma activa no se hace únicamente escuchando sino que también se hace a partir del lenguaje no verbal  y por lo tanto se debe tener en cuenta: contacto visual, un tono de voz suave, gestos acogedores y una postura corporal receptiva.

Cuando se escucha de forma activa, Uranga (1998) plantea que:

  • No se cambia de tema cuando la persona habla.
  • No se valora, no se juzga, no se anima ni aconseja.
  • No se piensa en rebatir lo que el otro dice mientras habla.
  • Se exploran los sentimientos además de los hechos.
  • Se observa el lenguaje no verbal.
  • Se hacen preguntas abiertas, es decir, preguntas que permitan al que habla expresarse más, explorar y profundizar en lo que ha pasado. Preguntamos acerca de sus necesidades, sus preocupaciones, sus ansiedades y sus dificultades.
  • Se parafrasean los puntos principales para ayudar a quien habla a comprender el conflicto, dándole la oportunidad de ver en otras palabras lo que ha expresado.

Fuente: quadernsdigitals.net