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10 ideas para trabajar de forma inclusiva en el aula

La inclusión de las aulas depende de muchos y muy variados factores, como el contenido del curso, los métodos de enseñanza, la organización de clase… Sin embargo, recuperamos la entrevista que realizamos a Javier Tamarit para recordarte que lo realmente importante es creer en el valor de la inclusión de todo ser humano. Orientar la escuela al bienestar de todo alumno, y entenderla como un actor de transformación social en el que cada individuo tiene algo que aportar y crece como persona mediante su interacción con los demás.
Para ello, te proponemos 10 ideas para trabajar de forma inclusiva en el aula. Son solo un comienzo, pero esperamos que te sean de gran utilidad. ¡Toma nota!
  1. Conoce a tus alumnos: Recuerda que no todos los alumnos se encuentran en la misma situación y no todos trabajarán de la misma forma. El primer paso es conocer bien las las posibilidades y necesidades de cada uno de sus alumnos y alumnas. Es recomendable realizar un profundo trabajo de observación y una evaluación al comienzo de cada curso y de cada unidad, te será de gran ayuda a la hora de graduar los diferentes tipos de actividades a realizar.
  2. La diversidad, toda una fortaleza: Transmite (¡y cree!) que las diferencias que existen entre las personas son un valor positivo, que enriquece el grupo. Si tus alumnos y alumnas perciben que vives las necesidades de cada uno de ellos como una carga o un inconveniente y que lo único que aporta es más trabajo, será difícil hacerles creer lo contrario por medio de la teoría.
  3. Metodologías más activas: Las metodologías que promueven la participación del alumnado con la realización de actividades reales, actividades con contenido significativo que fomentan el pensamiento crítico y colaborativo, permiten que los estudiantes sean los protagonistas de su propio aprendizaje y que cada uno aporte lo mejor que tiene.
  4. Para aprender diferente, evalúa diferente: Para poder tener en cuenta las características y necesidades de todo el alumnado, debemos pasar de una evaluación tradicional centrada en la calificación a una evaluación que permita aprender del error. Asociar la evaluación al aprendizaje y no a la sanción o fracaso permite que los estudiantes pierdan el miedo a intentarlo y que cada uno pueda aprender a su propio ritmo.
  5. Actividades propuestas por nuestros alumnos: ¿Y si dejamos que sean ellos los que sugieran qué tipo de proyectos les gustaría realizar? Es importante que nuestros estudiantes se sientan protagonistas en el aula, por lo que dejar que fomenten la creatividad, motivación e iniciativa y propongan actividades para trabajar contenido de las asignatura puede ser una genial idea.
  6. ¿Has probado ya las tutorías grupales?: Puede ser muy interesante guardar un tiempo entre horas lectivas para hacer tutorías con todos los estudiantes de la clase y así promover las dinámicas grupales, que nos permitirán conseguir que los alumnos se conozcan mejor, que interactúen de forma positiva, que estén motivados para trabajar en equipo, que tomen decisiones consensuadas…
  7. Establece metas factibles y medibles: ¡Pero no por ello deben dejar de ser todo un desafío! Es importante diseñar unos objetivos alcanzables, pero que impliquen cierto reto y esfuerzo. Además, asegúrate de que los alumnos y alumnas los hayan comprendido completamente: si tienen claras las metas para las que trabajan, será más probable que las alcancen.
  8. Aplica la Teoría de las Inteligencias Múltiples: Esta propuesta de Howard Gardner permite poner en valor las fortalezas de todo el alumnado y considerar que todos tienen algo que aportar. Algunos estudiantes aprenden mejor leyendo, otros manipulando, otros dibujando… Presenta el contenido de la materia utilizando diferentes medios para que todos los estudiantes tengan oportunidad de entenderlo de la manera que les resulte más sencilla.
  9. Cuida la comunicación con tu alumnado: Si buscas que todos tus alumnos y alumnas sienta que forma parte del proyecto común de la clase, es de vital importancia que mantengas una buena comunicación con ellos. Busca espacios para poder conversar y compartir sus impresiones, preocupaciones y opiniones. Son los que mejor te pueden ayudar a medir si los cambios realizados en la dinámica de trabajo están teniendo o no resultados.
  10. Fomenta la participación de las familias: Los familiares conocen muy bien a los alumnos y alumnas, pueden ayudarte a descubrir cómo trabajan más eficazmente y pueden ser un recurso muy valioso para un docente que está buscando diseñar un aula inclusiva. Establece con ellos una relación de confianza, manteniéndoles bien informados de todo lo que sucede dentro del aula y pidiendo su compromiso para conseguir algunos de los objetivos del curso.

Y tú, ¿trabajas por conseguir que tu clase sea un aula inclusiva? ¿Cómo está siendo tu experiencia?

Fuente: 

La educación es para siempre

Por: Carolina Jiménez 

Vivimos en una sociedad donde nos abrumamos por las circunstancias que se nos presentan; pérdidas económicas, preocupaciones, conflictos en el trabajo e incluso, en nuestros propios hogares. Sin embargo, más allá de esta serie de problemáticas, nos olvidamos de aquello que realmente tiene valor, como por ejemplo, escuchar a los hijos cuando nos quieren hablar de lo que sienten, de lo que quieren o más simple, de lo que sueñan ser en un futuro.

Inicia un nuevo año escolar, ¿Le has preguntado a tu hijo si tiene nuevas expectativas? ¿Has estado presente en el valioso momento de llevarlo a la escuela en su primer día? Son interrogantes que quizás no han sido planteadas en nuestras mentes, pero es importante saber que así como las escuelas se preparan para recibir a sus estudiantes, estos llegan a las clases con múltiples expectativas que debes conocer para ayudarlo en su rendimiento escolar.

Es el caso de Jefferson, un niño de 11 años de edad que forma parte de un grupo de estudiantes que asiste a la Escuela Basilio Frías, ubicada en el sector Mata de Palma, San Antonio de Guerra.

“Quiero regresar a la escuela, porque en ella me enseñan muchas cosas; cómo aprender a escribir, leer y  multiplicar. Mis padres me dicen que debo estudiar para tener un mejor mañana”. Con timidez y una mirada inevitable de apreciar por el brillo en sus ojos, contestó a la interrogante sobre cuál es su proyección para el nuevo año escolar.

Al igual que maestros y estudiantes, los padres juegan un papel importante para aportar en el buen rendimiento escolar de sus hijos. Son los responsables de que estos cada día asistan a la escuela con el entusiasmo de aprender y de ser en el futuro grandes profesionales.

Altagracia Hidalgo, maestra de primer  grado, afirma que el 50% de los padres se han acercado a la escuela para manifestar su motivación, sin embargo, otros han expresado que aunque no estén preparados económicamente para comprar todos los útiles escolares, mandarán a sus hijos con lo que tengan. En cuanto a la importancia de la educación, Hidalgo agregó que: “la educación rompe todas las barreras, sin ella nada es posible, porque todo lo que se aprende se utiliza a diario en nuestras vidas”.

Es cierto que para la educación no hay límites ni tiempos, sino dedicación e interés. Así lo demuestra un estudiante de la Escuela Basilio Frías, quien sin revelar su nombre expresó que a pesar de estar en séptimo grado con 15 años, no abandonará la escuela.

“Estoy en séptimo grado porque faltaba mucho a clases. Yo les recomiendo a los niños que eviten las faltas, porque se pueden atrasar. Mis padres me dicen que no deje la escuela, que siga adelante”, manifestó el estudiante. Cabe destacar que su esfuerzo lo ha convertido en un estudiante meritorio, destacándose por sus altas calificaciones.

Por su parte, Morelia Ventura, estudiante meritoria de la Escuela Básica Apolinar Concepción de la Comunidad de La Granja, contó que para lograr el éxito en sus estudios realiza las tareas asignadas y que se siente orgullosa de sí misma. “Mis padres me dicen que confían en mí y que aunque no logre ser meritoria todo el tiempo, ellos siempre van a estar orgullosos”.

Un nuevo año escolar inicia y finaliza, pero la educación debe ser continua en todas las etapas de la vida: desde la niñez hasta siempre.

 

Todo lo que debes valorar a la hora de elegir el colegio de tus hijos

Para muchas familias elegir un centro educativo para los hijos supone no solo una prioridad, sino también una enorme responsabilidad que trae de cabeza a muchos padres, sobre todo cuando el niño va a ser escolarizado por primera vez. No existe una fórmula mágica, ni única, que dé respuesta a las preguntas que se plantean los padres para acertar en la elección, pues al final es una decisión personal de cada familia.

Se aconseja que las familias hagan una profunda reflexión antes de hacer matrícula en un centro: deben tener clara cuál es su meta. No se trata de que sea cirujano o abogado, sino de tener una visión integral de la persona en la que queremos que se convierta, de los valores y capacidades que queremos que posea. Para unos padres será más importante que al final del proceso educativo su hijo tenga un conocimiento de varios idiomas, para otros que posea unos valores religiosos, o que su hijo esté integrado en la sociedad real. Lo importante es que la familia tenga claro el proyecto educativo que quiere para su hijo, y que se cree una sociedad entre la familia y el colegio. Lo ideal es que el centro sea una prolongación de lo que se vive en casa.

Público, privado, concertado

La mayoría de los padres comienzan por establecer si quieren un centro educativo público, concertado o privado. Quizá la crisis sea una buena oportunidad para que quien nunca pensó en la oferta pública comprueben la buena calidad de esta enseñanza. Si tienen cerca un colegio público (gestionado por la Administración y gratuito), se recomienda a los padres acercarse a ver sus dotaciones, conocer al profesorado.

Las otras dos grandes opciones pasarían por elegir una formación concertada (centros privados que disfrutan de subvenciones públicas, por lo que el coste de las matrículas es inferior al de los privados), o privada, donde el modelo de educación está financiado por los padres de los alumnos y están autorizados para implantar un ideario de enseñanza propio, siempre que se ajusten a las exigencias que marca la ley. También tienen libertad para establecer sus normas de admisión.

Pero, ¿cómo inclinarse por una opción u otra? Expertos en la materia recomiendan que los padres busquen referencias directas del centro que les interese. También que pregunten a otros padres de alumnos las cuestiones que más le inquieten y, si es posible, que concierten una entrevista con los responsables o profesores del centro para profundizar en aquellos asuntos de los que necesiten más información. No obstante, algunos colegios celebran «jornadas de puertas abiertas» para que los padres vean el centro en pleno funcionamiento y resuelvan sus dudas «in situ».

Es recomendable  preguntar por el proyecto pedagógico, por cómo es la comunicación del centro con las familias, si hay facilidad de acceso al equipo directivo, si el colegio realiza actividades extraescolares y complementarias y participa en programas de innovación, porque estos son indicadores de un profesorado motivado.

 La ubicación del centro educativo es uno de los principales aspectos a evaluar.

No es irreversible

En cualquier caso, la decisión hay que vivirla con calma porque, como asegura el filósofo y pedagogo Gregorio Luri, autor del libro «Mejor educados» (Ariel, 2014), «si algo hay que tener claro a la hora de echar una inscripción en un centro es saber que el clima intelectual y los hábitos de trabajo que reinan en la familia son mejores predictores del éxito o del fracaso escolar que la escuela misma». Además conviene pensar que no es una decisión irreversible. Si no has acertado, siempre puedes volver a buscar algo mejor para tu hijo.

Fuente: abc.es

La Educación Artística en la escuela, una experiencia gratificante

Licda. Lidia Esther Santana Zorrilla
Prof. Educación Artística
Liceo Gastón Fernando Deligne

Nuestro compromiso como docentes es implementar nuevos proyectos utilizando la tecnología y los recursos que ofrece el medioambiente.

El arte es, sin dudas, uno de los elementos más puro y más alto en la felicidad humana. De la misma manera que el sol colorea a las flores, el arte da color a la vida”. John Lubbock.

Educar en el arte equivale a despertar en los estudiantes una serie de intereses y sensibilidades que tienen que ver con el aprecio por los detalles, por las cosas cotidianas, por los colores, las formas, los seres vivos y sus características.

A través del estudio de las artes los estudiantes pueden explorar el mundo que les rodea.

De acuerdo al filósofo y escritor británico Alain de Botton, el arte tiene el poder de extender las capacidades humanas más allá de lo que la naturaleza originalmente ha dotado a las personas.

Las nuevas exigencias curriculares han puesto de manifiesto la importancia de la Educación Artística, para la formación integral de las personas y construcción de la ciudadanía. Las personas pueden encontrar en el arte una vía de expresión artística y cultural.

“Toda educación artística que sea multicultural, secuencial y evolutiva y reconozca diversos estilos de aprendizajes, puede ayudarnos a ver las semejanzas en los roles y las funciones del arte a través de las diferentes culturas y, al mismo tiempo, convertirse en un agente de cambio social y positivo”, Graeme 2002.

La Educación Artística permite a los estudiantes que comprendan el mundo social y cultural que habitan y ésta a su vez ayuda a formar individuos imaginativos, sensibles, con expresión creativa.

¿Por qué es importante realizar actividades artísticas? Porque éstas incrementan en los estudiantes la percepción del entorno y la capacidad de desarrollar la imaginación, sensibilidad, expresión creativa, el sentido del ritmo y el espacio.

Mi experiencia educativa en el área de Educación Artística ha sido de mucha satisfacción, trabajando con placer, esmero y dedicación, impregnándole un toque diferente a cada proyecto realizado, destacando así la parte sensitiva, emotiva y creativa de mis estudiantes, tratándolos con confianza, respeto, amor, tolerancia y participación en equipo.

 

Nuestro compromiso como docentes de Educación Artística es implementar nuevos proyectos utilizando la tecnología y los recursos que ofrece el medioambiente. Facilitar al alumno las herramientas necesarias para crear obras con materiales reciclados. Establecer una relación alumno – asignatura que propicie la elaboración de proyectos artísticos innovadores y de gran utilidad para la sociedad.

Hemos permeado todas las áreas del currículo aportando ideas para la realización de diferentes actividades, poniendo de manifiesto lo aprendido en el arte.

Diseño curricular dominicano

Área: Educación Artística

En el diseño curricular dominicano se establece el Área de Educación Artística desde el primer ciclo de primaria hasta el segundo ciclo del nivel secundario. En esta área curricular se desarrollan dos competencias específicas: la expresión artística y la apreciación artística y estética.

Los contenidos son los conocimientos o saberes propios de las áreas curriculares, a través de los cuales se concretan y desarrollan las competencias específicas. Los contenidos constituyen una selección del conjunto de saberes o formas culturales del conocimiento cuya apropiación, construcción y reconstrucción por parte del estudiantado se considera esencial para el desarrollo de las competencias. Desde el nivel primario se le forma para que el niño se comunique con símbolos creados a partir del sonido, el movimiento y la imagen, utilizando diversos medios, instrumentos y procedimientos del lenguaje artístico.

EL PROFESOR ESTÁ MÁS SOLO QUE NUNCA, EN SU TAREA DE EDUCAR

En el conversatorio “Ser profesor hoy”, el filósofo y educador mencionó tres aspectos preocupantes sobre la tarea docente y dejó claro que el rol del maestro es enseñar la verdad.

El doctor Pablo Pérez, exdecano de la Facultad de Ciencias de la Educación de UDEP, especialista en temas de Filosofía y Psicología, afirmó que el profesor está más solo que nunca, en su tarea de educar, pues antes “también lo hacían la familia y la sociedad.

Sin embargo, hoy, la mayoría de las primeras no educa y la sociedad, engaña. Tenemos que enseñar nosotros solos (los maestros) y, además, compitiendo con lo que se dice fuera. Por ello, debemos estudiar mucho más”, dijo a los más de 150 estudiantes y docentes que asistieron al conversatorio.

Durante su exposición, mencionó otros dos aspectos de su especial preocupación respecto a la tarea que le corresponde cumplir al maestro, actualmente. Dijo que el profesor “debe ponerse en contacto con la verdad, pero esta escasea mucho en el mundo. Por ello, tenemos que dedicarnos a encontrarla o nos quedaremos sin profesión; no tendremos qué enseñar”. Educar, recalcó, es enseñar verdades claves que le sirvan al hombre como guías para siempre.

Anotó que si la tarea del filósofo es buscar la verdad, la del educador es enseñarla. El hombre, dijo, “está hecho para buscar la verdad; y, al hallarla, alguien tiene que decirla y enseñarla; para lo cual, hay que conocerla muy bien”, concluyó.

En otro momento de su exposición, recomendó a maestros y alumnos no adaptarse a la forma ‘líquida de la sociedad’ (que supone adaptarse a todas las ideologías, al individualismo, al consumismo y las modas, etc.) que es contraria a la búsqueda y enseñanza de la verdad. “Adaptarse a cualquier cosa no es el fin de la Educación”, subrayó.

Asimismo, se refirió a otra cuestión importante: “Es preocupante que la educación se preocupe más por los métodos que por el conocimiento de la verdad. El método no nos dice cuál es la verdad, solo se adapta a lo que la sociedad quiere en un determinado momento. Hay que preocuparse de que el maestro sepa cuál es la verdad; si la conoce bien siempre encuentra la forma de enseñarla”.

Si queremos que el profesor sea cada día mejor ha de ser más sabio, anota el doctor Pérez, “debe darse cuenta de que tiene que saber mucho sobre el hombre y el mundo. Esto le permitirá poder orientar a los educandos en los problemas de su vida diaria”.

Falta humanidad en el mundo

El docente universitario también recomendó a los maestros respetar cada etapa de formación: nido, inicial, primaria, secundaria universitaria. Explicó que cada una tiene su porqué, su objetivo. Son etapas distintas del desarrollo humano en la que los estudiantes deben aprender y desarrollar aspectos imprescindibles para su vida futura que no se pueden dejar para después. Una etapa, expresó, no debe ser la mera preparación para la etapa siguiente, de lo contrario lo que dejaron de aprender no lo aprenderán nunca. ¡No descuiden esto, profesores!, exhortó.

Reiteró que lo fundamental es que sepan sobre sí mismos, pues al mundo le falta humanidad y no técnica, por lo que “debemos hacernos sabios en humanidad”. Y, además, recordar siempre que “el maestro debe ser un maestro de verdad y del amor, pues no hay nada mejor que formar con amor a la gente”, puntualizó.

Este contenido ha sido publicado originalmente por Universidad de Piura en el siguiente dirección: udep.edu.pe | Por: Elena Belletich.

Mi hijo pudiera tener dificultades de aprendizaje y de atención

 Amanda Morin

¿Se pregunta si las dificultades de aprendizaje o de atención están causando los problemas que tiene su hija en la escuela o en la casa? Si es así, usted no es el único. Uno de cada cinco niños tiene dificultades de aprendizaje y de atención, pero con la ayuda adecuada pueden progresar en la escuela y en la vida.

Estos son pasos que puede seguir para determinar si su hija tiene dificultades de aprendizaje y de atención, y qué hacer a partir de ahí.

Conozca qué destrezas pueden verse afectadas por las dificultades de aprendizaje y de atención

El término “dificultades de aprendizaje y de atención” incluye una amplia variedad de problemas que los niños pueden enfrentar en la escuela, en el hogar y en al comunidad. Estas dificultades que afectan el cerebro de manera permanente puede causar problemas para leer, escribir, con las matemáticas, la organización, la concentración, las habilidades sociales o las habilidades motoras.

No se trata de que los “niños sean perezosos”. Y tener esas dificultades no significa que el niño no sea inteligente. Lea más acerca de lo que son las dificultades de aprendizaje y de atención y lo que no son.

Conozca los pilares del desarrollo

Puede ser difícil saber si está observando señales de dificultades de aprendizaje y de atención en su hija si no está seguro cuáles son las habilidades típicas a su edad. Conozca qué esperar en lo referente al desarrollo en los estudiantes de preescolar, primaria, escuela media y bachillerato. Esto puede ayudarlo a tener una idea más clara sobre si su hija está desarrollando acorde con su edad. Puede que también quiera revisar cuáles son las habilidades académicas que los niños usualmente aprenden en los diferentes grados escolares.

Anote las cosas que le preocupan

Observe a su hija y anote las cosas que le preocupan. Esto lo ayudará a encontrar patrones que pueden conducir a soluciones. Por ejemplo, si nota que su hija tiende a frustrarse con la lectura, puede informarse acerca de qué causa los problemas para leer y cómo ayudarla. Puede hacer lo mismo si observa que su hija tiene problemas con la concentración, la escritura, las matemáticas, la organización, la comprensión auditiva, las habilidades sociales o las habilidades motoras.

Mientras observa lo que es difícil para su hija, también anote sus destrezas. Conocer las destrezas de su hija puede hacer más fácil que la ayude a manejar sus las áreas problemáticas.

Averigüe lo que está pasando en la escuela

Hable con la maestra de su hija para enterarse de lo que ella ha observado. ¿Su hija está teniendo problemas para reconocer las letras o hacer rimas? ¿La lectura, la escritura o las matemáticas son difíciles para ella? ¿Su hija se distrae más o pone menos atención que otros niños de su edad? ¿Tiene dificultad para hacer amigos?

Si su hija es mayor, pregúntele cómo le va en la escuela. También es recomendable que se informe si el hecho de tener varios maestros, diferentes asignaturas y expectativas le causa problemas.

Hable con el médico de su hija

Pida una cita para discutir las cosas que le preocupan. Es preferible que su hija no esté presente durante esa conversación. Antes de la cita, aprenda diferentes términos que podría escuchar de los médicos. Lleve sus anotaciones a la cita y no deje de mencionar las cosas que le preocupan a la maestra.

Comente sobre solicitar una evaluación gratuita en la escuela o la intervención temprana

Hay diferentes tipos de ayuda disponibles dependiendo de la edad de su hija. Usted puede solicitar una evaluación de intervención temprana para los niños más pequeños. Y su distrito escolar puede realizar una evaluación educativa gratuita en niños a partir de los 3 años de edad hasta el bachillerato. Esa evaluación proporciona información que puede identificar cualquier dificultad que su hija presente y proveer orientación sobre el tipo de soporte que necesita en la casa y en la escuela.

Tenga en cuenta que la escuela puede que hable sobre las dificultades de aprendizaje y de atención de manera diferente a como lo hace el médico de su hija. Vea algunos ejemplos de las diferentes formas en que los profesionales pueden referirse a las problemas de su hija.

Considere consultar con un especialista

Pida a su pediatra que le recomiende especialistas que puedan evaluar las dificultades de aprendizaje y de atención o descartarlas. Puede que tenga que pagar la evaluación, a menos que tenga un seguro médico que la cubra. Es recomendable averiguar dónde puede obtener una evaluación gratuita o a bajo costo fuera de la escuela.

Reúnase con la escuela o la agencia de intervención temprana

Reúnase con la escuela o con el equipo de intervención temprana para discutir los resultados de la evaluación. Puede ser de ayuda presentar los resultados de cualquier evaluación externa que se haya hecho. Conjuntamente podrán determinar si su hija es elegible para un Programa de Educación Individualizado (IEP, por sus siglas en inglés), un Plan de Servicio Familiar Individualizado (IFPS, por sus siglas en inglés) o un plan 504.

Dé los siguientes pasos basándose en las dificultades específicas de aprendizaje y de atención de su hija

Después de seguir estos pasos tendrá una idea más clara de lo que está causando el problema de su hija, pero puede que aún así no esté seguro. Averigüe qué hacer si le preocupa que su hija pudiera tener una dificultad específica, como la dislexia o el TDAH. O puede averiguar qué hacer si su hija fue recientemente diagnosticada con una dificultad de aprendizaje o de atención.

Escuche y relaciónese con otras familias

Lea historias personales de padres de chicos que tienen dificultades de aprendizaje y de atención. Averigüe qué hubiesen querido saber antes. Y considere relacionarse con otras familias en nuestra comunidad. Conocer sus experiencias y escuchar sus sugerencias pueden ayudar a aclarar la confusión y hacer el camino más fácil.

Fuente: Understood.org

Violencia en la escuela: cómo prevenirla y afrontarla

Arellano Norka
Reyes Merlín
Velásquez María

 

El profesorado necesita una formación conceptual, procedimental y actitudinal para atacar el problema de la violencia y  para acompañar a las familias en la búsqueda de soluciones, el éxito de la intervención requiere de una acción coordinada de todos los que intervienen en el problema, por lo cual el trabajo en equipo es imprescindible y la participación de la familia es fundamental.

La prevención está al alcance de todos, dado que esta   no es otra cosa que la puesta en marcha de las medidas apropiadas para impedir   la  aparición de interacciones violentas en los individuos y en la comunidad en general (Fernández, 1999).

Díaz – Aguado (2005) destaca  como forma de prevenir la violencia en las aulas:

Para prevenirla es necesario romper la “conspiración del silencio” que ha existido hasta hace poco sobre este tema, y enseñar a condenarla en todas sus manifestaciones, insertando su tratamiento en un contexto normalizado orientado a mejorar la convivencia. Conviene tener en cuenta, en este sentido, que algunas de las características de la escuela tradicional contribuyen a que en ella se produzca la violencia o dificultan su erradicación: como la permisividad que suele existir hacia la violencia entre iguales como reacción (expresada en la máxima “si te pegan, pega”) o como forma de resolución de conflictos entre iguales; la forma de tratar la diversidad actuando como si no existiera; o las frecuentes situaciones de exclusión que se viven en ella…(p.3)

La autora refiere la importancia de  tratar al adolescente como si fuera un profesional capaz de prevenir la violencia, lo que implica también formar a los estudiantes en métodos de resolución de conflictos. Enfatiza Díaz -Aguado, la importancia de  proporcionarle el apoyo y la motivación necesarias al alumno en esta tarea, dado que esto   favorece que pueda descubrir el significado que ella tiene para el experto que habitualmente la realiza, y que llegue a identificarse con dicho significado de forma mucho más eficaz que si le pidiéramos estudiar conceptos y definiciones sobre violencia y resolución de conflictos. Es por esto recomendable realizar simulaciones en situaciones hipotéticas y actuar como mediador en la resolución de conflictos entre pares.

Para prevenir que el conflicto siga una espiral de desarrollo y estalle en violencia, uno de los aspectos que debe buscarse es el autocontrol, la experiencia de los autores en la docencia permite afirmar  que hoy los adolescentes parecen no tener conciencia de los límites, presentando problemas para autocontrolarse, autolimitarse y  ponerse en el lugar de. Se hace necesario comenzar a trabajar desde la escuela con las técnicas de  autocontrol, entendiéndose por ésta  la capacidad consciente de regular los impulsos de manera voluntaria a fin de alcanzar un mayor equilibrio  personal y relacionar, lo cual facilita a las personas dominar sus impulsos, sus emociones en determinado lugar o circunstancia. (ESHC. 2005)       

 Para prevenir la violenciauno de los aspectos más  importantes es aprender a controlar la rabia, que si bien es un sentimiento normal e inevitable, hay distintas formas de abordarla, el docente debe aprender a aceptarla y a saber mantener la calma, pero debe tener claro que puede tener consecuencias muy graves si no se sabe controlar.

Si quiere mantener un ambiente cordial en el aula de clase y evitar estallidos de violencia, se pueden considerar las siguientes recomendaciones:

  • Predique con el ejemplo: Si se ve envuelto   en un pleito o discusión que le genera sentimiento de enojo, evite explotar y mostrar conductas agresivas, intente racionalizar el problema y en un tono suave y calmado, busque donde existen los puntos coincidentes y a partir de ellos abogue por el consenso.
  • Aléjese del lugar en el caso de no poder controlar la situación.
  • Aceptación: Jamás ponga en entredicho la naturaleza y la necesidad del enojo. Ayude a los alumnos a ver que es algo muy humano con lo cual tienen que lidiar. De otra forma es peligroso porque absorber y evadir los enojos significa acumular una presión que posteriormente se libera con peores reacciones.
  • Identificación y búsqueda de opciones para la expresión de sentimientos de enojo: Dialogue con él  e incentívelo a buscar otras maneras de expresarse.
  • Desfogue físico: Para liberar la carga de energía negativa que produce el enojo, proponga a actividades como correr, patear o arrojar una pelota con fuerza, etc. El cansancio físico y gasto de energías disminuye el enojo.
  • Expresión creadora a través de  cuentos, pintura, incentívelos a expresarse a través del arte, colocando en este sus emociones.
  • ComunicaciónHablar sobre los problemas que ocasiona el enojo lleva a entenderlos mejor, incluso a minimizar su carga y su importancia. Impúlselos a que recurran al diálogo, ya sea con usted o con sus amigos.
  • Buen humorSi se toma de la mejor forma, el enojo puede hasta provocar risa. Enseñe a ver las cosas positivas y a identificar cuando las razones del enojo son absurdas. De esta forma, lo tomarán de buen humor y lo asimilarán más pronto y mejor.
  • Charla a solas:  Recomiéndele el monólogo, dado que hablar consigo mismo hace que con las palabras se libere el enojo. Lo mejor es que esas palabras se quedan en el individuo y no dañan a nadie más.  Sugiérale que estando solo puede gritar para liberar la presión del enojo.
  • ConteoContar números u objetos a la vista le permite alejarse del sentimiento del enojo y relajarse en un patrón fijo y monótono. Ésta es una de las técnicas más populares y más efectivas a corto plazo.
  • Ante la tempestad, la calmaEn caso de una situación de enojo a nivel grupal, lo más sabio que puede hacer es mantenerse calmado y escuchar lo que dicen los demás. Como usted es el único escuchando con la mente fría, puede evitar discusiones inútiles, identificar los conflictos y tratar de solucionarlos.

Además de las recomendaciones dadas el docente puede aplicar algunas de las técnicas que se recomiendan para manejar la violencia  como son: tiempo fuera, la técnica de semáforo, el pensamiento lateral.

Tiempo Fuera

Esta técnica busca sacar de contexto a la persona para que baje el enojo poco a poco y reflexione acerca de la manera en que se reacciona en una situación dada. Si el alumno está muy alterado y nota que no lo está escuchando, envíelo a un lugar privado  unos minutos para que se calme y poder iniciar el diálogo, y si es el docente aléjese del lugar, cálmese y regrese a retomar la situación.

Es importante aprender y enseñar a meditar y darse cuenta de las actitudes fuera de control,  en este caso cuando   al estar  consciente de que se está por perder el control es recomendable pedir un “tiempo fuera”,  frase esta que debe ser conocida por los docentes como una clave que implica “quiero estar  en privado”, tiempo que debe ser dado al alumno hasta que supere la crisis. Si el docente quiere aplicar esta técnica es importante que considere las  siguientes sugerencias:

  • Busque un lugar seguro y con supervisión en donde el joven pueda estar tranquilo sin que nadie lo moleste, dígale que al final de su tiempo fuera,  van a conversar sobre su comportamiento. Invítelo a que tome asiento tranquilo, sin hablar con nadie, hasta que esté bien calmado y dispuesto a tener una conversación.  Cuando esté dispuesto al diálogo hable con él sobre lo que ocurrió.

La Técnica del Semáforo

El equipo del psicólogoescolar.com, plantea que  esta técnica está especialmente indicada para la enseñanza del auto control de las emociones negativas: ira, agresividad, impulsividad, etc., resulta esencial dada la importancia de educar en actitudes de tolerancia, respeto, convivencia. La escuela está siendo cada vez más consciente de la necesidad de erradicar fenómenos de violencia que se han instalado en su seno, resultando prioritaria la educación de los aspectos emocionales de la inteligencia. (psicólogoescolar.com)

Pasos para la enseñanza de la Técnica del Semáforo

  1. Asociar los colores del semáforo con las emociones y la conducta:
  • Rojo: Pararse. Cuando no  se puede controlar una emoción (se tiene mucha rabia, se quiere agredir a alguien, se está muy nervioso…)  hay que pararse como cuando  se está frente a la luz roja del semáforo.
  • Amarillo: Pensar. Después de detenerse es el momento de pensar y darse cuenta del problema que se está planteando y de lo que se está sintiendo.
  • Verde: Solucionarlo. Al darse tiempo de pensar pueden surgir alternativas o soluciones al conflicto o problema.  Es la hora de elegir la mejor solución.

El Pensamiento Lateral

Para aprender a buscar opciones e ideas nuevas que faciliten la resolución de conflictos se puede utilizar e incentivar  “El Pensamiento Lateral   para lo cual se recomiendan diversos ejercicios que pueden aplicarse a manera de juego, en estos ejercicios no existe trampas, sino buscar la solución de una manera distinta a la comúnmente abordada, las soluciones  a veces generan expresiones ¿Cómo no se me ocurrió?

Enmarcado en la definición dada en Wikipedia, su objetivo  es buscar representar otros caminos alternativos que no estamos acostumbrados a usar, dado que estamos habituados a pensar en una sola dirección y dar por obvio aquello que no lo es. Según el autor, la mayoría de la gente tiende solo a ver una forma de resolver el problema.

Se puede inferir de lo anteriormente expuesto que existen diferentes formas de resolver un problema que muchas veces no son visibles a simple vista por lo cual debería buscarse otras soluciones, rompiendo con  la lógica que se ha  aprendido y utilizado durante décadas con el pensamiento de tipo vertical, esta   transgresión lleva a   encontrar nuevos caminos que antes podían no haberse visto. El pensamiento vertical  crea patrones y adapta las novedades a lo que conoce, mientras que el lateral está dispuesto a explorar esas nuevas situaciones para ver a donde conducen. Aprender a buscar nuevas opciones implica entender que la solución a los problemas puede encontrarse  en el otro, que a veces es necesario romper con paradigmas para encontrar nuevos caminos los cuales, en muchas ocasiones, no son los más evidentes.

La Comunicación

La auténtica educación tiene como fin el desarrollo integral de la persona, por eso debe proporcionar, además de conocimientos, valores, creencias y actitudes frente a distintas situaciones. Para  encarar esta tarea  se debe   estimular la comunicación y erradicar todos los aspectos que no la hacen efectiva.

La comunicación es prevención porque posibilita  encontrar un espacio, ser protagonistas, aprender a respetar al otro, ayuda a formar el espíritu crítico, viabiliza la capacidad de aceptar el error como incentivo, para la búsqueda de otras alternativas válidas y ayuda a superar las dificultades porque la carga se reparte.

Es por ello que el docente debe promover la participación, la comunicación interpersonal, la asunción de responsabilidades y el aprendizaje cooperativo. A través de técnicas y estrategias diferentes tales como: el debate, asambleas, teatro, juegos cooperativos, talleres, fiestas, campeonatos deportivos, entre otros, orientando a los jóvenes hacia la autogestión y la autodisciplina mediante la distribución compartida de responsabilidades estableciendo entre otras cosas normas claras y consensuadas,  etc.

Si se  parte  de considerar a  la comunicación como el elemento principal para evitar la violencia escolar, se hace importante el que los docentes aprendan a comunicarse de manera efectiva, y para eso es imprescindible aprender a escuchar de manera activa.

Escucha activa

Es una manera de escuchar con atención lo que la otra persona  dice con el objetivo de intentar comprenderlo. En el proceso de comunicación la persona que utiliza la escucha activa le trasmite al emisor lo que este ha dicho, destacando el sentimiento que contenía el mensaje. Por lo tanto, es importante resaltar que se ha entendido no únicamente lo que ha expresado  el emisor sino también lo que siente.

Aunque se comprendan los sentimientos de la otra persona, esto no significa que se esté de acuerdo con lo que dice o piensa la otra persona.

Las técnicas de escucha activa

  • Mostrar interés: favorecer que la otra persona hable.
  • Clarificar: aclarar lo que ha dicho, obtener más información y así ayudar a ver otros puntos de vista.
  • Parafrasear: se trata de repetir con tus palabras lo que la otra persona ha dicho, por lo tanto no debe expresar las ideas propias ni las opiniones. Se puede empezar la frase diciendo… “si lo he entendido bien, lo que me estás diciendo es…”
  • Reflejar: mostrar a la otra persona que se entiende lo que ella siente. Esta técnica permite reflejar los sentimientos de la otra persona que habla.
  • Resumir: centrar el tema destacando las ideas principales de lo que la otra persona  ha expresado.

Cuando se escucha de forma activa no se hace únicamente escuchando sino que también se hace a partir del lenguaje no verbal  y por lo tanto se debe tener en cuenta: contacto visual, un tono de voz suave, gestos acogedores y una postura corporal receptiva.

Cuando se escucha de forma activa, Uranga (1998) plantea que:

  • No se cambia de tema cuando la persona habla.
  • No se valora, no se juzga, no se anima ni aconseja.
  • No se piensa en rebatir lo que el otro dice mientras habla.
  • Se exploran los sentimientos además de los hechos.
  • Se observa el lenguaje no verbal.
  • Se hacen preguntas abiertas, es decir, preguntas que permitan al que habla expresarse más, explorar y profundizar en lo que ha pasado. Preguntamos acerca de sus necesidades, sus preocupaciones, sus ansiedades y sus dificultades.
  • Se parafrasean los puntos principales para ayudar a quien habla a comprender el conflicto, dándole la oportunidad de ver en otras palabras lo que ha expresado.

Fuente: quadernsdigitals.net

Padres convierten su casa en escuela para sus hijos

Con el argumento de que “nadie educa mejor a los hijos que sus propios padres”, Ana Karen Copado decidió impartir la educación básica a su hijo Mateo aplicando el sistema denominado Escuela en Casa. La familia es vecina del Fraccionamiento Real del Sol, en Tlajomulco, y pocas escuelas públicas están cerca del domicilio. Además, se ubica en una parte del municipio en la que, según habitantes, constantemente se registran problemas de inseguridad.

Por eso, para alejar a su hijo de este panorama, optó por sumarse al programa que ofrece la organización jalisciense “A Todas las Naciones”. Allí le otorgaron el material para impartir el nivel preescolar a su hijo. Además, semanalmente recibe asesoría de docentes encargados de diseñar el programa y ella se encarga de planear clases, horarios y actividades educativas combinadas con las responsabilidades del hogar.

“Los padres tienen más paciencia. Tú sabes cómo es tu hijo y cómo va a aprender o de qué manera se le puede llegar para que aprenda las cosas más rápido”, relata Ana Karen.

Pero la forma en la que decidió educar a Mateo no es bien vista por familiares y vecinos; piensan que el niño es sometido a un encierro o que eventualmente tendrá problemas para desenvolverse con los demás. Ana sostiene que ocurre todo lo contrario: “Se les nota la diferencia: son autodidactas e independientes. Hasta cierto punto aprenden más que en las escuelas públicas”.

Óscar Joel García Membrillo, coordinador del proyecto Escuela en Casa, explica que desde hace 18 años promueven esta modalidad. Actualmente atienden a 120 estudiantes de preescolar, primaria y secundaria (para los del nivel bachillerato se apoyan con Prepanet, del Tec de Monterrey). La dinámica consiste en que los padres o tutores imparten las materias en una planeación diseñada a sus tiempos, por cinco horas diarias. Quienes concluyen sus estudios deben certificarse ante la Secretaría de Educación Jalisco (SEJ) con un examen de conocimientos.

De acuerdo con la Secretaría, sólo tres casos han solicitado dicha validación; otras 80 personas se han acreditado ante la Secretaría de Educación Pública (SEP).

Fuente: El Informador.mx

¿Por qué un niño no quiere ir a la escuela?

Dr. Javier Martínez Dearreaza

El asistir a la escuela es un evento excitante y agradable para muchos niños pequeños. Para otros es una verdadera tragedia, ya que conlleva intenso miedo o pánico. Los padres suelen preocuparse mucho cuando regularmente el niño manifiesta estar enfermo y pide quedarse en casa y no asistir a la escuela.

El no querer asistir a la escuela puede ocurrir en cualquier momento, pero es más común en niños entre cinco y siete años, y entre los niños entre 10 y 13 años, que son momentos en que ellos están enfrentando nuevos retos. En los primeros están dejando la casa y comenzando la escuela elemental, estos niños pueden estar padeciendo un temor paralizante por tener que dejar la seguridad de la familia y el hogar.

Es muy difícil para los padres hacerle frente a este pánico infantil y a la negación de asistir a la escuela, pero estos temores se pueden vencer exitosamente con ayuda del psiquiatra.

En los niños entre los 10 y los 13 años tampoco es infrecuente que se nieguen a ir al colegio, hasta un 25% de los niños en algún momento de su escolaridad se niegan a ir a la escuela. A esa edad, en general abandonan el entorno acogedor de la primaria para pasar al caos de la escuela secundaria y a la confusión que les produce relacionarse con varios profesores al mismo tiempo.

A esto se suma también los problemas hormonales propios de esta edad. Muchos niños sufren crisis de autoestima y de la propia imagen, exacerbados por el hecho de que pasan de ser los mayores y más experimentados de la escuela primaria a ser los más chicos y los más inexpertos de la escuela secundaria.

Negarse a ir a la escuela en los niños pequeños puede aparecer después de un período en que éste ha estado en casa en compañía de sus padres y se ha apegado a ellos, esto pude suceder después de las vacaciones, de los días de fiesta, después de una breve enfermedad. Puede suceder también después de un evento que les produzca estrés, como puede ser la muerte de un familiar, un cambio de escuela, un cambio de domicilio, etc.

El niño puede quejarse de dolores de estómago, de garganta o dolores de cabeza justo antes de ir al colegio, lo que preocupa a los padres y esto hace que decidan no enviar al niño a clases. La enfermedad se mejora o desaparece cuando se le permite quedarse en casa, pero reaparece al día siguiente antes de ir a la escuela. En algunos casos, el niño se niega por completo a salir de casa. Como el pánico surge al dejar la casa, y no por estar en la escuela, el niño por lo general está tranquilo una vez que está en la escuela.

La Clínica San Francisco, un ONG y el Dr. Martínez han elaborado un plan de asistencia que funcionará todos los días jueves, para las personas de escasos recursos, por favor póngase en contacto con la clínica para mayor información.

Los niños con un temor irrazonable a la escuela pueden:

1. Sentirse inseguros si se quedan solos en un cuarto.

2. Demostrar apego excesivo en su comportamiento.

3. Demostrar una preocupación o temor excesivo acerca de sus padres o que puedan hacerse daño.

4. Ser la sombra de su padre o de su madre en casa.

5. Tener dificultad para dormir.

6. Tener pesadillas.

7. Tener temor exagerado hacia los animales, monstruos y ladrones.

8. Temer quedarse solos en la oscuridad.

9. Pueden tener rabietas severas cuando se les obliga a ir a la escuela.

Tales temores son comunes en los niños que sufren problemas e ansiedad por separación. Cuando llegan a ser adultos pueden sufrir de ansiedad y trastornos de pánico. El niño puede desarrollar serios problemas escolares y sociales si deja de ir a la escuela y de ver a los amigos por un período determinado de tiempo debido a los miedos y a la ansiedad.

Cuando un niño tenga persistentes temores, los padres deben preocuparse por esta condición, lo más aconsejable es llevarlo donde un profesional de la salud mental.

En el caso de los niños entre 10 y 13 años, la causa más común de rechazo al colegio son las amenazas que reciben por parte de sus compañeros. A los niños que amenazan o se burlan de ellos en el colegio, suelen experimentar mucha ansiedad al momento de asistir a clase. Algunos niños evitan ir porque tienen algún trastorno de aprendizaje no diagnosticado.

Los síntomas frecuentes de rechazo a ir a la escuela a esta edad son: agresividad, apego a los padres o a otro adulto, comportamiento desafiante, excesiva búsqueda de seguridad, negativas para levantarse o prepararse para ir a la escuela, huida de la escuela o de casa , mal humor, rabietas y llanto.

Existen cuatro situaciones que junto con ansiedad y depresión pueden provocar el rechazo al colegio: puede sufrir angustia frente a los profesores, a los estudiantes, al bus escolar o al aula. En este caso, el joven quizá busque recibir atención de sus padres al quedarse en la casa o querer acompañarles al trabajo.

Otra posibilidad es que el joven considere el quedarse en casa como una experiencia agradable que le permita dormir hasta tarde, mirar televisión, conectarse a Internet, jugar con los videojuegos o dedicarse al consumo de alcohol, drogas o realizar actos delictivos. Si no se trata esta conducta de rechazo en el corto plazo, los niños que no van al colegio bajan el rendimiento escolar y se alejan de sus amigos.

Los problemas más comunes por el abandono del colegio en el largo plazo incluyen el abandono de los estudios, las conductas delictivas, las privaciones económicas, el aislamiento social, los problemas matrimoniales y la dificultad para conservar un trabajo. Si un joven no recibe el tratamiento necesario, la conducta de rechazo a la escuela puede provocar futuros trastornos de ansiedad, de personalidad o depresión.

Los trastornos de la mente causan muchas dificultades en el ámbito familiar, social y laboral, estos trastornos no se deben a debilidad o incapacidad de las personas, lo que sucede es que el cerebro es un órgano de nuestro cuerpo y puede enfermarse en cualquier momento. Si usted, un miembro de su familia o un amigo llegasen a tener un problema mental lo más aconsejable es visitar al especialista.

Fuente: Elnuevodiario.com.ni