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Amistades escolares

No hay mejor cosa para un niño que comenzar el año escolar junto a un amigo. Gran parte del entusiasmo de regresar al aula consiste en reencontrarse con caras familiares y amistades del año anterior. Sin embargo, muchas cosas pueden cambiar con el inicio de un nuevo curso lectivo, entre ellas los amigos.

La amistad es una parte integral de la infancia y el desarrollo de nuestros hijos. Hacer amigos es importante porque les enseña a compartir, a resolver disputas, a interactuar y a dar y recibir impresiones, advertencias y consejos. Sin embargo, los padres sufrimos cada vez que nuestros hijos tienen dificultad en hacer nuevos amigos, se pelean con su mejor amigo o son dejados de lado. Es difícil para los padres saber cuál es nuestro lugar en relación a las amistades de nuestros hijos y cómo y cuándo podemos intervenir en sus relaciones.

“Las amistades ayudan a los niños a crecer emocional y socialmente”, afirma Leslie Blitz, especialista en educación de la escuela Hartshorn, en Nueva Jersey. “Durante esta etapa, los niños aprenden a compartir y a ceder, a cómo ganar o perder de forma adecuada. También aprenden a respetar los puntos de vistas de otros individuos”, añade. Según Blitz, los niños suelen encontrar compañía o consuelo en sus amigos, sea en los fracasos o los éxitos de sus vidas. Sin embargo, la mayoría de los chicos experimenta alguna experiencia dolorosa en relación a un amigo. “Cuando un chico regresa al aula y descubre que su amigo se mudó, no pasó de grado o se trasladó a otro colegio, es importante que los padres lo alienten a hacer nuevas amistades participando en actividades escolares que ayuden a sus hijos a integrarse al grupo”, sigue Blitz.

Según otros especialistas, enseñar a nuestros hijos a respetar a los demás es una buena forma de mantener las amistades. Los niños pueden divertirse sin tener que mandonear a sus amigos. Lo que nuestros hijos ven en el hogar es lo que harán en el futuro. Por eso lo mejor es educar dando el ejemplo. Los padres asimismo deben respetar la personalidad de sus hijos y su gusto en la selección de sus amigos. Los chicos no siempre eligen a sus amigos de la misma forma en que lo hacen sus padres o prefieren relacionarse a otros niños en grupo o individualmente. Abrir las puertas del hogar a sus amistades es otra buena forma de impulsar una buena amistad. Finalmente, es importante enseñarles a los chicos a solucionar conflictos entre amigos constructivamente.

Fuente: serpadres.com

Conferencia: “El Efecto Mariposa en el bullying”

Con el objetivo de ofrecer estrategias y herramientas efectivas a familias, docentes, autoridades y a la sociedad en general, Plan LEA como programa prensa escuela se propone estar a la vanguardia en la búsqueda y planteamientos de soluciones. En este caso colaborando con las problemáticas relacionadas al manejo adecuado de temas de maltrato y violencia en las escuelas, con la finalidad de promover una cultura de paz.

Es evidente que en la actualidad, día tras día,  se hace más frecuente la difusión en los medios de comunicación de casos de violencia en las escuelas e intrafamiliares.  Sin embargo, no todos conocen los efectos que produce esta problemática en el estado emocional de cada niño. Razón que ha impulsado a Plan LEA en su vigésimo octavo aniversario, a realizar una conferencia impartida por Emma Carolina Fernández,  Magister Psicopedagoga, egresada de la Universidad de Harvard, quien expondrá el significado del “Efecto Mariposa en el bullying” dentro de su conversatorio.

La actividad se llevará a cabo el miércoles 30 de agosto del 2017 en el Auditórium Pabellón de la Fama, pautada para iniciar a las 6:30 de la tarde. Es una conferencia gratuita a la que podrán asistir padres en compañía de sus hijos, como también docentes, autoridades y público interesado en conocer sobre este tema.

Dentro de los objetivos específicos para la conferencia está valorar las lecciones aprendidas de las diferentes manifestaciones del bullying escolar que afecta a las escuelas y colegios dominicanos. Así como proponer pautas para involucrar a los padres, madres, amigos, tutores, docentes y autoridades en propuestas de soluciones contra este maltrato.

 

Interesados a asistir comunicarse a Plan LEA

Teléfono: 809-686-6688 Ext: 2510 / 2289 / 2417

Email: planlea@listindiario.com

PD: Presentar invitación física en la entrada (en caso de no tenerla, dirigirse a Plan LEA ubicado en el Listín Diario).

Los miedos infantiles según la edad

¿Tus hijos tienen miedos? No te preocupes, sentir temor es una cualidad natural del ser humano y todos lo sufriremos alguna vez. Tiene una función adaptativa, es decir, que nos ayuda a desarrollar nuestro instinto de supervivencia y a prevenir peligros, como por ejemplo el miedo a las alturas. En cambio, los niños también suelen sufrir miedo sin una causa real, este se conoce como miedo desadaptativo y puede causarles un gran sufrimiento si no les ayudamos a superarlo.

Está comprobado que los miedos son evolutivos y que en cada etapa de crecimiento los niños suelen sufrir temores parecidos. A medida que van madurando psicológicamente, sus miedos van cambiando.

Miedos según la etapa de crecimiento
1. Bebés (de 0 a 12 meses)

Los recién nacidos pueden experimentar miedo ante los sonidos muy fuertes u objetos extraños que identifiquen como una amenaza. Hay que respetarlo, por ejemplo, si tiene miedo a un juguete determinado, es mejor evitarlo y esperar a que sea mayor para jugar con él.

Otro miedo que se comienza a experimentar en esta etapa, es a la separación de la mamá, el papá o el adulto de referencia. Si tus hijos se asustan cuando te pierden de vista, eso es porque todavía no conocen la permanencia, para ellos “lo que no se ve no existe”. Es recomendable que sigas hablándole cuando te separes de él o juegues al cucu-tras.

2. Primera infancia (de 1 a 3 años)

Del mismo modo que tienen miedo al abandono, también pueden temer a las personas extrañas. En el primer caso, si el niño tiene que quedarse en la guardería o con un canguro, lo mejor es que el proceso sea de manera gradual y siempre explicándole que volverás a por él, por muy pequeño que sea, lo terminará comprendiendo. En cuanto a los rostros desconocidos, no hay que forzar al niño a que se vaya con personas que le causan miedo, siempre es mejor mostrase amable con la persona cuando le tengas en brazos, de esta forma ganará confianza al ver que tú socializas con él.

A esta edad, también puede desarrollarse el miedo al agua. Para evitarlo, es importante que las primeras veces que nades con él, tú transmitas seguridad y confianza a través de frases motivadoras como: ¡Qué bien lo haces!

3. Preescolar (de 3 a 6 años)

A esta edad es frecuente que los niños tengan miedo a la oscuridad y a quedarse solos

 Comienzan a creer en seres fantásticos o imaginarios y temen encontrárselos. Esto puede ser un problema a la hora de irse a la cama. Es recomendable realizar actividades relajantes antes de dormir, jugar a los monstruos entre risas o, incluso, dejar un lamparita encendida durante la noche.

También, es frecuente que comiencen a experimentar miedo por algunos animales, como por ejemplo los perros. Si nunca han tenido trato cercano con alguno, es probable que se asusten. En estos casos es mejor no obligarle a acercarse y explicarle cómo es el animal en cuestión y cómo se comporta. Debemos diferenciar el miedo racional del irracional.

4. Niñez (de 6 a 11 años)

Cuando ya cumplen los 6 años, la causa de los miedos cada vez es más realista y se alejan poco a poco de lo imaginario. Por ejemplo, comienzan a sentir el miedo a hacerse daño. Si se asusta cuando le cortas las uñas, siéntale sobre tus piernas para transmitirle confianza o si se hace cualquier rasguño, cúraselo y ponle una tirita por muy pequeña que sea la herida, eso le dará seguridad emocional.

Asimismo, durante esta etapa aparecen los primeros miedos sociales en la escuela, se preocupan por si pierden amigos o si hacen el ridículo ante los demás. Es importante estar pendientes de la autoestima del niño.

5. Pubertad (de 11 a 13 años)

Durante este periodo se acentúan los miedos sociales y escolares. Se producen muchos cambios en el cuerpo y temen ser rechazados por los amigos. La auto-imagen se puede convertir en un problema para los niños, por lo que es muy importante que los padres trabajen con ellos el aumento de confianza en ellos mismos.

Como padres, no debemos asustarnos, pero tampoco tomarnos a risa sus miedos. Debemos actuar con paciencia, cariño y, sobre todo, con mucha calma. Tenemos que explicarle cada situación y hacerles entender que vamos a estar a su lado pase lo que pase.

Fuente: padres.facilisimo.com