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Acerca del Día Mundial de la Alimentación

La FAO celebra el Día Mundial de la Alimentación el 16 de octubre de cada año para conmemorar la fundación de la Organización en el año 1945. Se organizan eventos en más de 150 países de todo el mundo, convirtiéndolo en uno de los días más celebrados del calendario de la ONU. Estos eventos promueven la concienciación y la acción a escala mundial para aquellos que padecen hambre y la necesidad de garantizar la seguridad alimentaria y dietas nutritivas para todos.

El Día Mundial de la Alimentación es una oportunidad para demostrar nuestro compromiso con el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 2 – Alcanzar la meta del Hambre Cero en 2030.

Se trata también de un día para que podamos celebrar los avances realizados hacia la consecución del #HambreCero.

¿Por qué debe importarnos el Día Mundial de la Alimentación y el #HambreCero?
  • El derecho a la alimentación es un derecho humano básico.
  • Invertir en sistemas alimentarios sostenibles y desarrollo rural significa emprender algunos de los principales desafíos globales – de alimentar a la creciente población mundial a proteger el clima mundial, y abordar algunas de las causas fundamentales de la migración y el desplazamiento.
  • Lograr los 17 ODS no puede suceder sin acabar con el hambre y sin tener una agricultura y unos sistemas alimentarios respetuosos con el clima, sostenibles y resilientes que provean para las personas y el planeta.
  • Alcanzar el #HambreCero es possible: de los 129 países monitoreados por la FAO, 72 ya han logrado el objetivo de reducir a la mitad la proporción de personas que sufren hambre en 2015; en los últimos 20 años, la probabilidad de que un niño muera antes de los cinco años se ha reducido casi a la mitad, con unos 17.000 niños salvados cada día; las tasas de pobreza extrema se han reducido a la mitad desde 1990.

Fuente: fao.org

 

¿Por qué el Día de la Raza se celebra el 12 de octubre?

El día 12 de octubre de 1492 la expedición capitaneada por Cristóbal Colón llegaba a la isla Guananí, en el archipiélago de las Bahamas. Sin que ellos lo supieran, estaban estableciendo el primer contacto entre los continentes europeo y americano. La idea de hacer coincidir la Fiesta Nacional de España con esta fecha fue del escritor Ramiro de Maetzu, que en un artículo llamado “La Hispanidad”, afirmaba: “El 12 de octubre, mal titulado el Día de la Raza, deberá ser en lo sucesivo el Día de la Hispanidad”.

Después de 72 días de navegación, el 12 de octubre de 1492 el marinero Rodrigo de Triana divisó Tierra. Este acontecimiento cambió la concepción que se tenía del planeta y provocó algo que ni siquiera Colón había imaginado: la unión de dos mundos.

El encuentro permitió que América recibiera un gran legado cultural, de adelantos y de expresiones artísticas no sólo occidentales sino también orientales, y que Europa percibiera la riqueza cultural, los avances, el ingenio y el arte del Nuevo Mundo.

En el siglo XIX, al celebrarse el cuarto centenario del descubrimiento, un real decreto firmado en el monasterio de la Rábida el 12 de octubre de 1892 (bajo la regencia de doña María Cristina de Habsburgo) expresaba el claro propósito de instituir como fiesta nacional el aniversario del día en que las carabelas de Colón llegaron a las Indias. Pero el establecimiento definitivo se daría más tarde.

Durante la Primera Guerra Mundial las relaciones hispano-argentinas no estuvieron exentas de la conocida “política de gestos” y agasajos mutuos. Dentro de esta política puede ser considerada la promulgación por parte del gobierno argentino (a cargo del presidente Hipólito Yrigoyen en su primera presidencia) del decreto del 4 de octubre de 1917. Este decreto instituyó el 12 de octubre como “Día de la Raza” y declaró ese día como “Fiesta Nacional”. Logró además la adhesión de casi todas las naciones americanas, incluyendo Estados Unidos.

El Día de la Raza fue instituido para unir aquellos pueblos o países que tienen en común la lengua, el origen o la religión. Se puede considerar entonces esta fecha como ocasión para detenerse a pensar y ver que las naciones americanas deben ser plurales en lo cultural, lo étnico y lo racial.

Fuente: ocoaenred.com

El maestro hoy: un promotor de esperanza

Glenny Mateo
glenny_mateo@yahoo.es

 El siglo XXI nos encontró en un mundo mecanizado y con unos niveles de avances tecnológicos insospechados. Todo ha cambiado y evolucionado y la Educación no es la excepción.

Sin embargo, pese a los avances por los que el mundo está atravesando, la figura del maestro sigue siendo, hoy por hoy, de vital importancia para la puesta en marcha de estos cambios, así como la transformación de las sociedades. El maestro sigue siendo, y así será siempre, un elemento cuyo compromiso y responsabilidad trasciende el tiempo y el espacio y tiene el poder, junto a las familias de hacer que se transforme o colapse la sociedad, de ahí la importancia que tiene para las presentes y futuras generaciones.

El maestro vocacionado es un profesional que, más allá de la técnica o ciencia que imparte, siente algo así como “un llamado divino” a generar impacto en la sociedad y construir un mejor mundo, un mejor futuro. Es, en otras palabras, un promotor constante de la esperanza.

Los cambios sociales, científicos y culturales que experimenta el mundo de hoy, cada vez exigen más de un maestro a la vanguardia de la tecnología y del conocimiento científico, pero que no deje de lado la parte humana y afectiva que son las que le dan sentido a nuestro paso por esta tierra y que muchas veces, por lo acelerado de los tiempos, se obvia o se da por sentado.

La responsabilidad del maestro en el mundo de hoy, va más allá de la simple transmisión de información, pues este tiene el compromiso ético y la doble función de formar a los ciudadanos que queremos de forma holística, además de que descansa sobre sus hombros la difícil tarea de compensar las carencias emocionales y afectivas que padecen los estudiantes que tenemos en las aulas, quienes, paradójicamente están más conectados tecnológicamente, pero más distantes a nivel afectivo.

Por esto, se hace imperativo que el maestro del Siglo XXI posea una serie de cualidades que potencien su ministerio que es el de educar y acompañar a los niños y jóvenes en sus trayecto por la escolarización y la vida. Cualidades que sin dudas permitirán que su labor tenga mayor alcance en la sociedad. Estas son solo unas pocas:

  • Amar profundamente a sus alumnos.
  • Hacer uso de la palabra solo para construir, alentar y animar; nunca para herir o lastimar.
  • Creer en las futuras generaciones.
  • Poseer un amplio sentido del deber y de responsabilidad.
  • Tener buen sentido del humor.
  • Ser un buscador incansable de la verdad.
  • Lograr que cada alumno alcance su máximo potencial.
  • Ser justo.
  • Ser respetuoso.
  • Tener la chispa del optimismo ante la adversidad.
  • Cultivar continuamente el espíritu.
  • Aprender continuamente.

Finalmente, en el maestro descansa una gran responsabilidad y compromiso ético de construir el futuro del mundo que queremos legar a las siguientes generaciones, pero para ello es preciso el trabajo conjunto de la mutual Escuela-Familia y como sociedad reivindicar la imagen de los educadores ante nuestros hijos, porque no es posible aprender de quien no se respeta o no se valora. Esto último, es lo que diferencia a las sociedades orientales de las occidentales, quienes han asumido desde la cultura el respeto y valoración del educador. ¡Feliz día del maestro dominicano! 

El increíble, inexplorado y minimizado mundo de los océanos ¡Urgen compromisos!

Jonathan Delance -Proyecto Biodiversidad Costera y Turismo
Santo Domingo

 Desde los inicios de la humanidad, los océanos han sido vistos con fascinación, pero también con el temor que provoca lo desconocido. Las primeras formas de vida en el planeta se iniciaron en los océanos hace cientos de millones de años y todavía hoy comprendemos apenas una pequeña parte de la vida submarina.

Existe de hecho más investigación orientada a conocer el espacio que los océanos. Por ejemplo, los Estados Unidos destinan anualmente a la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio fondos que podrían financiar 1,600 años de presupuesto a la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica[1].

¿Cuál es la importancia

de los océanos para la vida en el planeta? Los océanos generan la mitad del oxígeno que respiramos. Más de 3 mil millones de personas dependen de la diversidad biológica marina y costera para sus medios de vida; y los océanos ocupan tres cuartas partes de la superficie de la tierra y contienen el 97% del agua de nuestro planeta. Los océanos son vitales para el desarrollo de la vida humana: más del 90% de la biomasa viviente está en los océanos[2] y tres de cada cuatro mega ciudades están ubicadas junto al mar[3].

Cortesía Proyecto Biodiversidad Costera y Turismo

Actividades humanas están afectando a los océanos, como el depósito de enormes cantidades de plástico que amenazan la vida marina; la  sobreexplotación de la pesca, que disminuye la seguridad alimentaria; el uso inconsciente del espacio costero con actividades no compatibles o incorrectamente manejadas, haciéndonos más vulnerables ante desastres; el arrojo  diario de grandes cantidades de dióxido de carbono, provocando la desaparición de ecosistemas biodiversos como los arrecifes de coral.

Otra importante amenaza para los océanos, debido al cambio climático, es la continua acidificación causada por el aumento de los niveles de dióxido de carbono, lo que impacta la capacidad de desarrollo del plancton, siendo éste la base de casi todos los ecosistemas marinos, las especies claves que dependen de este organismo pueden verse afectadas disminuyendo su población, esta disminución provocaría una crisis económica y alimentaria considerable debido a la baja producción de peces y servicios ecosistémicos claves.

Estos datos reflejan la importancia de cuidar nuestros océanos e indican que urge la acción con compromisos serios y perdurables.

En este sentido, la República Dominicana está dando un paso al frente, y bajo un proceso amplio y bien estructurado ha logrado hacer una Consulta Nacional sobre Océanos que intenta recoger todos los compromisos voluntarios, que varias organizaciones han manifestado desde distintos sectores y regiones a favor de los mismos para ser presentados en la Conferencia Mundial sobre los Océanos.

La reunión de todos los países miembros en esta conferencia que se está realizando esta primera semana de junio, en la sede de las Naciones Unidas, despierta mucha expectativa en que los líderes y las lideresas del mundo, la sociedad civil, empresas y comunidad científica expresen los compromisos voluntarios que implementarán, de tal manera  que podamos contar con los servicios que nos ofrecen los océanos a perpetuidad.

[1] Robert Ballard, 2008, The astonishing hidden world of the deep ocean.

[2] Miguel Serrano, Junio 2012, Documento Informativo Día Mundial de los Océanos, IEEE.

[3] Mark Pellin, Sophie Blackburn, 2014, Megacities and the Coast: Risk, resilience and transformation.

 

Feliz Día Mundial del Medio Ambiente

El 5 de junio se celebra el Día Mundial del Medio ambiente. La selección de este día para instaurar esta celebración no es casualidad, y está determinada por la Asamblea General de Naciones Unidas. La Asamblea General estableció en 1972 que, a partir de 1973, todos los 5 de junio fueran el Día Mundial del Medio Ambiente como recuerdo a la Conferencia de Estocolmo, celebrada en 1972, cuyo principal tema de debate fue el medio Ambiente, y fue una de las primeras veces en las que los Estados debatieron sobre los problemas que causa la degradación ambiental y el cambio climático.

Mucho ha llovido desde aquella primera celebración en 1973 y, hoy en día, la mayoría de los países del mundo e instituciones han desarrollado conciencia medioambiental y trabajan de forma activa en la lucha contra el cambio climático, la desertización, la deforestación, o la destrucción de los fondos marinos y los océanos.

Los objetivos principales de esta celebración son varios, aunque cabe destacar la concienciación como elemento fundamental. Naturalmente, el objetivo no es que en un único día se realicen actividades encaminadas al respecto del medio. Sin embargo, estas actividades sí que tienen el poder de crear conciencia ciudadana y hacer que diferentes personas a lo largo del planeta adopten hábitos de vida responsable y sostenible, por lo que su labor va más allá del propio 5 de junio.

El Día Mundial del Medio Ambiente tiene cada año un país anfitrión diferente y, en 2017, ese país es Canadá. Se trata de uno de los países del planeta con una mayor riqueza natural, especialmente forestal, donde destacan sus parques naturales. Con el objetivo de promover el conocimiento y disfrute de estos espacios naturales, el país está llevando a cabo actos encaminados a concienciar y fomentar el respeto de esos santuarios naturales.

No en vano, el eslogan de este año es “Conectar a las personas con la naturaleza”, ya que se entiende que es necesario recuperar la conexión del ser humano con la naturaleza del mismo modo que se tenía en generaciones pasadas. Se trata, sin duda, de una buena iniciativa que, como todos los años, servirá para recordarnos, aunque solo sea una vez cada 5 de junio, la importancia del medio ambiente y de la naturaleza en nuestras vidas; para recordarnos que, por mucho que avance la ciencia y por mucho que avance la tecnología, sin la naturaleza y el medio ambiente, no tenemos nada.

Fuente: es.blastingnews.com

 “En esa estrella está mamá”

Pilar Álvarez

Al anochecer, tía y sobrina salen al patio a mirar las estrellas. Una sola, en realidad. “En esa estrella está mamá”, le dice Pilar a la niña.

-¿Le habrán dado bien de comer allí?- pregunta la pequeña.

-Claro, cariño.

Los psicólogos le recomendaron que le dijera la verdad adaptada a sus cuatro años de edad: mamá se ha ido para siempre.

Cristina Martín-Tesorero Contento, de 38 años, fue asesinada por su marido el 5 de febrero en la casa familiar de Mora (Toledo), un pueblo con 10.315 habitantes que vive del olivo y que se ha volcado con los homenajes a su vecina. Llevaba más de 20 años luchando contra la consecuencia de la primera operación a la que se sometió después de que le detectaran el síndrome de Meniere, una enfermedad rara que empezó a sufrir de adolescente. Por las complicaciones de aquella primera visita al quirófano acabó en una silla de ruedas. Y además tenía hipersensibilidad en el lado izquierdo del cuerpo.

Conforme avanzó la enfermedad le dijeron que no volvería a andar, pero no se resignó y consiguió levantarse de nuevo. La habían operado decenas de veces para colocarle distintos implantes. Algunas de esas intervenciones duraron más de 10 horas. Su familia perdió la cuenta de las veces que entró en quirófano. “Cuando llevábamos 33 operaciones, dejamos de contar”, dice Pilar, su hermana mayor, una ingeniera de 45 años que dejó su trabajo en Madrid cuando su madre enfermó de cáncer y volvió a casa a cuidar de los suyos. Está sentada en el salón de la casa, al lado del sillón en el que dormía su hermana, junto a un aparador marrón plagado de fotos de Cristina: sonriente, con el traje de novia, con su niña, con los ojos azules mirando a cámara. Pilar y Vicenta visten de negro. Tobías, como ellas, tiene la mirada encogida de llorar.

Ha pasado muy poco tiempo. Aún hablan de ella en presente. Aún se sobresaltan cuando llega una de sus horas de medicación. Comía como un pajarillo, apenas algo de pollo cocido sin nada de sabor. La sal la tenía prohibida. Las visitas al hospital Gregorio Marañón de Madrid, donde están los especialistas que la trataban, eran continuas. “Soy vuestro conejillo de indias”, les decía con una carcajada cada vez que probaban un tratamiento nuevo. Tenía mucho sentido del humor. Se reía porque “pitaría en el aeropuerto” después de que le colocaran uno de los implantes. Y tenía también mucho carácter. “Con la mala leche que tienes volverás a andar”, le decían de broma sus médicos.

La familia pasa del llanto a la risa gracias al hijo de Pilar, un bebé de 17 meses que corretea por el salón ajeno a lo que ha pasado. “Menos mal que los tenemos a ellos”, dice Tobías. El bebé y la niña. “Hemos querido hablar de Cristina por su hija, para que tenga un bonito recuerdo de su madre. No olvides poner que era una luchadora”, pide Pilar.

De él, de su presunto asesino, prefieren contar poco. A la niña le han dicho que se ha ido “muy, muy lejos” por no explicarle aún que está en la cárcel de Ocaña. Pilar fue al colegio a pedir que la cuidaran de comentarios. Pero la niña volvió un día a casa contando que su padre le había clavado un cuchillo a su mamá.

Aquel domingo, después de comer todos juntos, estaban en casa la abuela, Cristina, su marido y el hijo de Pilar. Tobías, Pilar y la niña se habían ido a Madrid a comprar una sillita para el coche. Rafa, el marido, llevaba a sus 43 años más de dos años sin trabajar, con “depresión”. Se habían conocido por internet. Cristina, que casi no salía de casa, comenzó a hacer amigos en la red y se enamoraron. Rafa venía de Canarias. Se mudó al pueblo hace 12 años. Lo aceptaron como a un hijo y empezó a trabajar en la empresa familiar, una distribuidora de cerveza que Tobías tuvo que retomar tras jubilarse después de que su yerno dejara el negocio de lado y se encerrara día tras día en su habitación. No habían puesto ninguna denuncia, aunque Cristina llamó una vez al 016 para pedir ayuda después de que la insultara y la amenazara. Y la familia había consultado para intentar ingresarlo. “Temíamos por él. Nunca pensamos que pudiera pasar nada así”, dice su padre.

A Cristina Martín-Tesorero le encantaba tener la casa llena de gente. Sus primos la visitaban para las fiestas de cumpleaños, que se celebraban allí. “A pesar de las dificultades nunca perdió su gran sonrisa”, escribe uno de ellos. “Recuerdo el verano que, de niños, nos dedicamos a componer canciones”, relata otro en los mensajes que ha recogido Pilar. “Recuerdo la alegría que me produjo verla avanzar vacilante por el salón”, añade un tercero. En la casa de planta baja y sin barreras, que los padres construyeron para ella y su marido, acabaron viviendo todos para cuidar de Cristina, para atender a Vicenta.

Cristina adoraba a su hija. La tuvieron por vientre de alquiler en Estados Unidos. Nunca se perdía sus funciones en el colegio y cada noche era ella la que se acercaba a su cama a leerle un cuento. Siempre le encantó leer.

La niña también cuidaba mucho de su madre. Por eso ahora le preocupa si comerá bien en el cielo. Al anochecer salen a hablar con su estrella. “Pero no hay que llorar, tía. Yo no lloro, yo soy muy machota”.

Fuente: politica.elpais.com/

 

Protocolo y reglamentación para el uso de la bandera nacional

Hainan Reynoso Uribe

Santo Domingo.- Existen reglas específicas con respecto a nuestro pabellón tricolor  que deben observarse y respetarse.  Estas normas deben aplicarse estrictamente en todas las actividades, independientemente de si son diplomáticas, policiales o militares. El  protocolo de la Bandera  Nacional Dominicana debe ser implementado  también en el medio social, laboral, académico, político, cultural y deportivo.

La bandera es el símbolo de nacionalidad más importante de un país, su gobierno y ciudadanos. La mayoría de las naciones la utilizan como carta de presentación, además del escudo.

El diseño del estandarte nacional quedó establecido desde la misma fundación de la Sociedad Secreta La Trinitaria, organismo desde el cual se gestarían las grandes estrategias por la independencia de la República Dominicana,  materializada el 27 de Febrero de 1844.

La descripción de la bandera quedó consagrada en el mismo Juramento Trinitario: “En nombre de la Santísima, Augustísima e indivisible Trinidad de Dios Omnipotente: juro y prometo, por mi honor y mi conciencia, en manos de nuestro presidente Juan Pablo Duarte, cooperar con mi persona, mi vida y bienes a la separación definitiva del gobierno haitiano y a implantar una República soberana e independiente de toda dominación extranjera, que se denominará República Dominicana. La cual tendrá su pabellón tricolor en cuartos azules y encarnados atravesados con una cruz blanca. Mientras tanto, seremos reconocidos los trinitarios con las palabras sacramentales de Dios,  Patria y Libertad”.

Reglamentación y uso

El uso de la bandera dominicana está regulado en la Ley 360 de 1943. Esta ley establece que la parte frontal de la bandera es aquella en la que el cuarto azul queda al extremo superior  izquierdo, con respecto al observador.

La bandera nunca debe  tocar el suelo o ser arrastrada.

Según la Constitución Dominicana, deberá exhibirse los días laborables  en el tope de las astas de los edificios públicos y dependencias oficiales del Estado, desde la salida hasta la puesta del sol. A pesar de esta última norma,  la tradición ha impuesto su enhestadura a las 8:00 de la mañana, y el arriado a las 6:00 de la tarde.

La bandera  debe estar limpia, sin arrugas ni rasgados.

Todos los dominicanos son sujetos del deber de colocar la bandera, de manera adecuada, en el frente de sus viviendas durante los feriados patrios como el Día de la Independencia Nacional, 27 de Febrero y Día la Restauración, el 16 de agosto.

Otras fechas propicias para exhibirla son el natalicio de los Padres de la Patria Juan Pablo Duarte, Matías Ramón Mella Y Francisco del Rosario Sánchez, así como en la efeméride de las grandes batallas que fueron libradas en pro de la soberanía nacional.

Cuando la bandera se ice junto a otra, debe quedar siempre a la derecha (izquierda del observador mirándola de frente).

Cuando la bandera sea colocada verticalmente sobre una pared, deberá colgarse de modo que el cuarto superior azul que está unido al borde derecho de la driza, quede a la izquierda del observador.

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Duelo

Cuando el Gobierno declara  duelo nacional, la bandera debe ser colocada a media asta. Sin embargo, primero debe ser izada hasta el tope y luego bajada a la mitad del poste. Igual para arriarla, debe ser llevada primero hasta el tope del asta y luego bajada.

la Bandera Nacional puede usarse para cubrir el féretro de miembros de las Fuerzas Armadas y de funcionarios públicos de alta jerarquía.  Asimismo, cubrirá el ataúd de toda  persona ilustre, cuyo servicio a la patria le atribuya condición de prócer.

Día Nacional de la Bandera

Según  la Gaceta Oficial No. 5231 de mayo de 1938, el  Día Nacional de la Bandera se conmemoraba  el día del nacimiento del sátrapa Rafael Leonidas Trujillo,  el 24 de octubre.

Una vez finalizada la dictadura Trujillista, La ley 6085 del 22 de octubre de 1962 estableció como Día de la Bandera Nacional el 27 de Febrero, fecha en que nació la República Dominicana en 1844.

Los Reyes no traen sólo juguetes

Beatriz G. Portalatín

Llegó el Día de Reyes, el más esperado por los pequeños de la casa y, por qué no decirlo, también para los que ya no son tan niños. Hoy, esos locos bajitos, que cantaba Serrat, abren sus regalos. Algunos ni siquiera pegaron ojo y otros se despertaron antes del amanecer gritando a sus padres que se levanten porque han venido los Reyes Magos: “¡Que ya han llegado los Reyes!”

La ilusión no se concentra en el número de regalos. Los pequeños anhelan más si cabe el instante de abrir los paquetes. No hace falta que el salón esté repleto de ellos para hacerles felices, basta con tener los justos y necesarios para que realmente disfruten; basta con regalarles algo que realmente deseen con todas sus fuerzas, como tiempo para jugar en familia. Aunque suene extraño, los niños disfrutan más jugando con sus padres y hermanos que solos con sus maquinitas otabletas. ¿Cuál será el mejor regalo que pueden traerles sus majestades, Melchor,Gaspar y Baltasar?

“Si tú le preguntas a un niño qué es para él un día agradable, no te dirá que un día jugando con su tableta o con su videojuego favorito”, afirma a EL MUNDO el psicólogo Javier Urra, director de UrraPsicólogos, UrraInfancia y director clínico del programa RecURRA-Ginso.

“Te dirá que lo que realmente le hace feliz es salir al campo a disfrutar de la naturaleza o ir a la ciudad para conocer algo nuevo con sus padres, familiares y amigos. Hacer excursiones para ver cosas nuevas o reunirse en casa de amigos de sus padres que tengan hijos de su edad y poder pasar el día todos juntos. También les gusta mucho interactuar con distintas generaciones, es decir, juegos de mesa donde puedan participar todos, padres, tíos, abuelos…”.

Los niños reclaman más tiempo libre al día con sus progenitores y diferentes estudios dan muestra de ello. Una investigación dirigida por Urra en 2015, Estudio TriNa de la Diversión en Familia -para el que se hicieron 5.000 entrevistas-, señaló que un 63% de los niños (entre seis y 12 años) quería pasar más tiempo de ocio con sus padres, sobre todo aquellos que tenían entre seis y nueve años. Pero la cuestión no es estar más tiempo, sino la calidad de esos momentos. Es decir, “no se trata de estar por estar, compartiendo un espacio, sino de interactuar con ellos, de hacer juntos alguna actividad, de jugar. Quieren que los padres sean participativos con ellos”, explica este psicólogo.

Pero el ritmo de vida actual, en el que la prisa, las obligaciones y los deberes son el pan nuestro de cada día, hace casi imposible pasar más tiempo con los hijos. De media, según aseguran algunas publicaciones, el tiempo de ocio que pasan los padres con sus hijos es de entre un 10% y un 20% . “Tenemos un problema grave con el tiempo familiar, y la solución pasa, ante todo, por la conciliación. Esto requiere voluntad política y empresarial. Sin conciliación y sin unos horarios racionales mantener una vida personal y familiar satisfactoria es imposible”, asegura Mariola Lorente Arroyo, investigadora de la Fundación Universidad de Padres.

“Es imprescindible dedicar tiempo cada día a nosotros mismos y a nuestros seres queridos. Un rato de desconexión de puertas para afuera para centrarnos en la familia: jugar, una cena tranquila, una charla sobre cómo ha ido el día…”, añade.

A modo de consejo y para que los padres puedan hacer más cosas junto a sus hijos, Lorente señala que “una idea estupenda y que a los niños les encanta es regalarles una libreta de cupones”. “Se puede hacer a mano o buscar algún modelo en internet, y es tan sencillo como elaborar vales canjeables que el niño usa cuando le apetece: escoger una actividad para hacer en familia, una película para ver todos juntos, leer un cuento, elegir un juego de mesa, visitar un museo, preparar su cena favorita o asistir a un concierto o a un evento deportivo”.

Dedicar tiempo a jugar con los hijos es clave y uno de los objetivos es conocerse más entre todos los miembros de la familia, no sólo que los padres conozcan más a sus hijos sino también al revés. En el tiempo de juego, sostiene Urra, se aprovecha el momento para hablar de las cosas que han pasado, para saber cómo se comporta uno u otro y, en definitiva, para conocerse.

“Es muy importante que los niños fomenten su creatividad”, afirma. Para ello, no hace falta jugar con nada material, se puede por ejemplo jugar a las películas, a los disfraces o al juego de los personajes: “No se precisa nada económico, pero sí ganas e ilusión”, cree.

No debemos olvidar tampoco que los niños tienen necesidad de jugar, y además, se convierte casi en una obligación para el desarrollo de muchas capacidades que el juego da tales como “la curiosidad, la experimentación, la posesión y utilización del objeto, aprender a dilatar la gratificación, a superar la frustración…”, enumera Petra Mª Pérez Alonso-Geta, catedrática de Teoría de la Educación de la Universidad de Valencia y miembro del Observatorio Infantil del Juego. “A través del juego, el niño aprende y crea su lugar en el mundo”, afirma.

También es fundamental la interacción con otros niños “porque en esa relación pueden surgir posturas contrarias y, si uno quiere seguir jugando, tiene que saber acatar unas normas y unos límites”, expone la experta.

Pero también es clave un tiempo de juego y ocio con los padres y familiares porque así lo demandan los pequeños. De hecho, en el informe Juego y Familia, elaborado por esta misma profesional y promovido por OJI hace cuatro años, ya se mostraba cómo el 60% de los hijos reclamaba más tiempo de juego con sus progenitores: “Los padres tienen que ser conscientes de la necesidad de jugar que tienen sus hijos y que esa necesidad no se supla con los juegos tecnológicos”.

La aparición de las tabletas y los juegos digitales ha hecho que los niños “se entretengan y los padres puedan seguir haciendo sus cosas, pero eso no es un juego socializado sino un juego panorámico en el que no se experimenta”, aclara Pérez Alonso-Geta.

Además, Javier Urra insiste en que “es un mito que a los niños sólo les gusten los videojuegos”. Es cierto que “tampoco los debemos demonizar [los juegos electrónicos] pues los niños aprenden con ellos ciertas estrategias destrezas”, sostiene Pérez Alonso-Geta.

Tan sólo hay que recordar que no hay que abusar de ellos. “Hemos de tener en cuenta que la edad de juego tiene unas edades muy concretas (desde los tres o cuatro años hasta la preadolescencia) que no se puedan desaprovechar dándole al niño una maquinita para que esté entretenido. Es una etapa maravillosa que fundamentalmente tienen que cubrir con juegos que impliquen relacionarse con otros”, concluye.

A la hora de decidir qué regalar a los niños, se deben seguir ciertos parámetros. Los pediatras miembros de la web Top Doctors sostienen que “los menores de dos años no necesitan apenas juguetes y los que se regalen deben favorecer la estimulación psicomotriz, la maduración del lenguaje y la sociabilidad”. Para niños de dos a cinco años, “se recomiendan juguetes que estimulen la imaginación, la memoria y habilidades manuales”.

En la etapa escolar, “son útiles los juegos que requieren normas y otros jugadores con el fin de desarrollar razonamientos mentales”. Y es muy importante fomentar la lectura en todas las edades. Por último, y con respecto a los juguetes electrónicos, “les pueden aportar habilidades que les van a ser muy útiles en el futuro, pero es importante limitar el tiempo empleado”.

La regla de los cuatro regalos

 

Algo para leer

Fomentar la lectura es una de las mejores opciones y, además, incentiva la imaginación y la creatividad. Es un regalo útil y adecuado para todas las edades porque también engloba los cómics y los álbumes ilustrados. Los requisitos a seguir son que el libro se adapte a los gustos del niño y que, naturalmente, sea una lectura adecuada a su edad y también a su capacidad.

Algo deseado

El juguete que ellos hayan pedido a los Reyes Magos con todas sus fuerzas, aquel que desean ver bajo el árbol, junto a su zapato, mañana temprano. Aquel regalo que llevan meses pidiendo y no paran de soñar con él. Por ejemplo, ese Scalextric que usted sabe que no para de pedir, la bicicleta de la que no para de hablar y que le hará una ilusión loca y sentirse feliz.

Algo necesario

Puede ser algo de material escolar que necesiten porque se les haya quedado viejo o se haya roto. O material deportivo, como una raqueta o un balón de fútbol o baloncesto, según el deporte que les guste. Si les interesa la música, se puede regalar un reproductor musical, o un CD de su grupo favorito, o material para explorar posibles aficiones nuevas, como pintar.

Algo útil

La ropa y el calzado siempre vienen bien y será útil no sólo para los niños sino también para los padres. Se pueden regalar desde zapatillas de deporte hasta ropa para estar en casa o pijamas, sudaderas, jerseys, ropa deportiva si el niño practica algún deporte… Es importante, eso sí, respetar los gustos de los pequeños y, también, que estén acorde a su edad.

Fuente: elmundo.es/

La historia oculta del día de Año Nuevo

Ana María Bertolini

El Año Nuevo comenzó a festejarse, según la historia, el 1 de enero hace relativamente poco tiempo; fue el papa Gregorio XIII quien lo dispuso en 1582 para todos los países católicos, al inaugurar el calendario en vigencia, que sustituyó al juliano.

Luego, poco a poco, las restantes naciones lo incorporaron -los rusos fueron los últimos, en 1917- y así también se aceptó en todo el mundo que el año comenzara el 1 de enero y no el 21 de marzo o el 1 de abril, como solía serlo en los viejos tiempos.

Según el calendario gregoriano, este 1 de enero comenzó el año 2017; pero como se estructuró sobre un error de cálculo cometido por el monje Dionisio el Exiguo al fijar entre cuatro y cinco años antes el comienzo de la era cristiana, la fecha sería muy otra.

Resultó que Dionisio estaba harto de que los años se siguieran contando desde la asunción al trono del emperador Diocleciano, dado que éste había perseguido con furia a los cristianos, y aprovechó el nuevo calendario para hacerlo a partir del nacimiento de Jesús.

Tras establecer que el Niño Dios había nacido el 25 de diciembre del año 753 ab urbe condita- es decir, desde la fundación de Roma- decidió que el año uno de nuestra era coincidiera con el 754 AUC, sin percatarse que para entonces la muerte de Herodes llevaba cuatro años de ocurrida.

Ahí fue que surgió la pregunta: ¿cómo pudo Herodes mandar a degollar al Mesías en la matanza de inocentes, si él mismo ya estaba muerto? El recálculo denunció el error pero el calendario gregoriano siguió tal cual.

Nuevos estudios basados en lo estimado en el siglo XVI por el astrónomo Johann Kepler, en función de la aparición de la estrella de Belén -en realidad, una triple conjunción de Marte, Júpiter y Saturno en el signo de Piscis- llevaron a proponer que Jesús habría nacido a mediados de septiembre del año 7 y no en diciembre del año 1.

Esto significa que el pasado 31 de diciembre no se debió haber brindado por el año 2017, que ya pasó, sino por el año nuevo 2024.

Lo dicho no tiene demasiada relevancia, si se observa que otros pueblos -que en lo civil se manejan con el calendario gregoriano- celebran su año nuevo en otras fechas, en función de sus propias tradiciones históricas o religiosas.

Por ejemplo, el Año Nuevo chino comienza entre enero y febrero con la primera Luna nueva de Acuario; el Rosh Hashaná (cabeza de año) judío empieza en el mes de Tisri del calendario hebreo, que equivale a septiembre u octubre del gregoriano; y el Año Nuevo musulmán en el mes de Muharram que, como obedece a un calendario lunar, puede caer en cualquier mes gregoriano.

Respecto a los años, estos también son dispares: los chinos viven en el año 4714.

Los judíos transitan el 5777, que establecieron a partir de la supuesta fecha del nacimiento de Adán; en tanto que los musulmanes, cuyo almanaque comienza con la huida de Mahoma a Medina en el año 622, le restan esta cifra al año gregoriano para saber en cuál viven: 1394.

En la ciudad de Buenos Aires, la ley 1550 sancionada en 2004, instituyó el 21 de junio como año nuevo de los pueblos originarios, en función de que ellos lo celebran en el solsticio de invierno, y por tanto, ese día sus hijos quedan exceptuados de concurrir a clase.

Sin embargo, el comienzo del año astronómico o natural -basado en el ciclo de las estaciones- continúa siendo el equinoccio de primavera en el Norte (de otoño en el Sur), esto es, entre el 20 y el 21 de marzo, cuando el Sol “toca” el punto vernal y la rueda de las estaciones recomienza su vuelta.

En la misma fecha comienza también el año astrológico: entre el 20 y 21 de marzo el Sol “toca” el cero grado de Aries (o punto vernal) primer signo del zodíaco, para luego ir avanzando, cada treinta días, sobre cada uno de los restantes once signos.

Entonces, ¿cuándo realmente empieza el año nuevo? Los astrólogos dicen que el año nuevo es personal y que empieza cuando uno llega al mundo, es decir, el día del cumpleaños.

Otros fines de año

Generalmente el fin de año en muchas religiones y culturas se da con el fin los ciclos solares, ya que en casi todas las religiones se le asigna al sol el máximo poder.

En las culturas prehispánicas la celebración de fin de año era cuando concluía el invierno e iniciaba la primavera.

Para los chinos el Año Nuevo Chino no puede ser convertido a una fecha exacta del calendario gregoriano y puede ocurrir entre el 21 de enero o el 21 de febrero. Se basa en el calendario lunar utilizado tradicionalmente en China y la celebración cae en general, a la segunda luna llena, luego del solsticio de invierno boreal, que es el 21 de diciembre.

El pueblo judío lleva otra cuenta, ya que no coincide con el mismo calendario y tampoco toman como referencia el a.C. y d.C. Celebran su año nuevo con el “Rosh-hashanáh” y cae dentro del mes de septiembre o comienzo de octubre.

Otros Años Nuevos

Algunos radicales ortodoxos celebran el 14 de enero al mantener el calendario juliano.

La celebración del Año Nuevo Vietnamita, celebrado junto al Año Nuevo Chino.

El Año Nuevo Islámico se celebra el 1 de Muharram, aproximadamente fines de enero e inicios de febrero.

La celebración del Año Nuevo Tibetano se celebra entre enero y marzo.

La celebración del Año Nuev Iraní es para el equinoccio vernal, el 21 de marzo.

También la celebración del Bahaísmo se da en el equinoccio vernal, el 21 de marzo.

En Tailandia, Camboya, Birmania y Bengala se celebra entre el 13 y 15 de abril.

Celebración del Año Nuevo Mapuche es el 24 de julio.

Celebración del Año Nuevo Inca, el 24 de julio.

Celebración del Año Nuevo Judío es generalmente en septiembre.

Celebración del Año Nuevo Etíope, el 11 de septiembre.

 

Fuente: Ojo del tiempo

Día del niño: consejos sencillos para festejarlo

Los niños son el futuro de la humanidad y fue un 20 de noviembre de 1959 cuando la Asamblea de la Organización de la Naciones Unidas (ONU) recomendó establecer el Día Universal del Niño. Se instó a los países del mundo a que celebraran éste día en la fecha en que ellos consideraran conveniente. En México el 30 de Abril es el Día del Niño, en Colombia el último sábado de Abril, en Bolivia el 12 de Abril, en Paraguay el 31 de Mayo, en Venezuela el tercer domingo de Junio, en Argentina el segundo domingo de Agosto y en Uruguay el 9 de Agosto. Lo anterior se considera como la historia del Día del Niño.

Forma de celebrar el Día del niño

Sea cual fuere el día en que se celebre el Día del Niño generalmente se hace una conmemoración especial con fiestas y juegos, en México mucho depende del grado escolar y generalmente el festejo se limita hasta las 12 años.

Día del niño en preescolar

Cuando los niños tienen de 3 a 6 años, generalmente se encuentran cursando el Jardín de Niños o Preescolar y es cuando el Día del Niño se celebra a todo lo alto. En ocasiones la Institución no solo organiza un día de celebración, sino toda la semana, en dónde los chicos gozan de juegos y diversión.

Los juegos para el Día del Niño pueden ser: el lunes dedicarlo para hacer una pijamada en pleno día y en la escuela. Los pequeños asisten a la escuela vestidos con su pijama, pantunflas y bata. Si duermen con su juguete preferido, también él es bienvenido. Las maestras (porque casi siempre son mujeres, pero también hay maestros) acondicionan los salones para poner colchonetas, cojines, cobijas o colchones inflables en dónde los pequeños puedan acostarse. Normalmente cubren las ventanas para proporcionar una oscuridad y crear un ambiente propicio para contar cuentos, jugar a las escondidas o guerra con almohadas.

El martes puede organizarse una piscina, ahora todos los pequeños vestirán traje de baño, sandalias, bata y toalla. Si la escuela no cuenta con piscina propia, normalmente la Institución solicita a los padres de familia el préstamo de pequeñas piscinas inflables, en dónde los chicos pasarán el día nadando y jugando con agua.

El miércoles podría ser el día del circo, dónde los profesores creen un ambiente carnavalesco, se disfracen de diversos personajes y brinden una excelente función a los pequeños. Los actos podrían incluir a un cuenta cuentos, un mago, caminar en cuerda floja (aunque esta se encuentra a raz de piso) , domar al león (el felino puede ser un maestro disfrazado), un payasito, y un concurso de disfraces.

El jueves un evento deportivo. Carrera de sacos, pasos con obstáculos, competencias de salto en un pie, concursos de: quién come más fruta, quién encuentra la moneda en la harina, quién resuelve más adivinanzas, entre muchos otros juegos. Normalmente en estos eventos los chicos acuden en compañía de sus padres, quienes los ayudan en los concursos. Y como todos son ganadores, al final todos reciben una gran medalla de chocolate.

Y el viernes … el gran día! la fiesta del Día del Niño, con juegos como lotería, tómbola de regalos y una gran kermes con comida expresamente preparada para los chiquitines del festejo, y en un salón, un lugar para bailar las canciones que más les gustan, claro está, que también puede haber un concurso de karaoke. Los chicos disfrutan mucho que al final se les regale una bolsa con dulces.

Día del niño en primaria

Es cuando los niños se encuentran en la primaria, generalmente tienen de 6 a 12 años, y es lo que se conoce como educación básica.

En este nivel escolar la celebración del Día del Niño es diferente, los chicos ya son más grandes y no es posible dedicar una semana a juegos y diversión. Por lo anterior, las actividades para festejar el Día del Niño son más reducidas:

Normalmente se dedican dos días, el primero para organizar un Festival de Lectura: en dónde se hacen concursos para conocer al mejor lector; se presentan libros infantiles y didácticos, así como un espacio para la compra de material bibliográfico; o puede que la Institución contrate a un cuenta cuentos. También se puede organizar para este día una consulta infantil, en dónde los chicos propongan iniciativas para mejorar el lugar en el que viven o cómo mejorarían sus condiciones de vida.

El segundo día, es la fiesta para los niños: se prepara una kermes en dónde se ofrecen alimentos, se hacen concursos de baile (individuales o grupales). Se organiza una zona de artesanías (pintura de figuras de yeso o pintura en vidrio), una zona de eventos deportivos (juegos de futbol o baloncesto), una zona de juegos de mesa (lotería, turista, jenga, dominó o ajedrez) y hasta una zona electrónica (competencias en juegos Wii o Kinect). El objetivo es que todos los niños se diviertan.

Hay ocasiones en que la Institución determina que el festejo del Día del Niño se lleve a cabo por la tarde -para no perder clases-, los padres pueden acompañar a sus hijos, disfrutar con ellos el momento y hasta ser sus parejas en los juegos de competencia.

Cómo hacer una celebración infantil

Primero que nada se debe de conocer el número de niños y niñas que asistirán al evento, así como sus edades. Conociendo esta cantidad se establece el número de invitaciones y el tamaño del local.

Determinar el presupuesto con el que se cuenta para la celebración, hay lugares para festejos infantiles que ya proveen de todo (adornos, sillas, mesas, manteles, platos, vasos, música, juegos infantiles, juegos inflables y algunos, hasta alberca!).

Los lugares para festejo básico ofrecen el espacio, jardines, sillas, mesas, manteles y juegos infantiles (columpios, toboganes, sube y baja, algunas casitas o castillos).

Si se quieren juegos inflables, estos tienen un costo adicional. Dependiendo del tamaño, el precio.

Si se quiere música, también el costo es extra. Karaoke, rocolas o equipo de sonido.

Hay que determinar quién o quiénes serán los encargados de la decoración, para lo anterior se necesitan globos, papel de china, listones y carteles. En ocasiones, también se adornan las mesas, así que por cada una de ellas corresponde un centro de mesa.

También se debe de establecer un encargado para la organización de juegos tradicionales, en los cuales participen los niños y se diviertan durante la celebración.

En México es típico que en todo festejo infantil, se abra un tiempo para romper la piñata, la cual debe de estar llena de dulces.

Normalmente en esos sitios no existe una cocina, así que hay que prever en caso de que la comida a ofrecer tenga que estar caliente.

Con respecto a la comida hay que considerar dos menús, uno para los padres y otro para los niños. Las porciones son diferentes. No hay que perder de vista que los chicos están jugando y divirtiéndose, por lo cual, si se les ofrece una porción grande de igual manera será el  porcentaje de mermas; es mejor una porción chica y si tienen más hambre pidan otra.

Los chicos no perdonan una celebración sin pastel, así que hay que considerar rebanadas de aproximadamente 50 a 75 gramos para cada uno de ellos.

En ocasiones también se ofrecen gelatinas pequeñas, helado o paletas. Considerar una o dos por niño.

Es mejor llevar una vajilla no descartable (melamina o plástico) con la finalidad de no contaminar. Considerar el doble de invitados para este tipo de elementos. Los platos y vasos para los niños deben de ser pequeños.

En lo que respecta a las bebidas, hay que considerar agua fresca de frutas naturales, agua sin sabor y refrescos. La proporción de 2 a 1. En otras palabras, lo menos que hay que tener es refresco.

No está por demás tener a la mano un botiquín de primeros auxilios.

Al finalizar la fiesta, a los niños se les despide con una bolsa de dulces o algún regalo (cartuchera para guardar lápices, alcancía, pelota, etc.).

Los lugares para festejo generalmente se hacen cargo de la limpieza del local, pero en caso de que no, debe de considerar llevar escoba, recogedor, trapeador, limpiadores y muchas bolsas para levantar los residuos (preferentemente separar los orgánicos de los inorgánicos).

Organizar una fiesta infantil es un evento que necesita de planeación, organización y mucho control. Hay padres de familia que ahorran durante todo el año para llevarla a cabo. Lo mismo sucede con las instituciones educativas cuando es momento de llevar a cabo la fiesta del Día del Niño.

Fuente: Tecno Educación