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Por qué se celebra el Día Internacional de la Niña

Hoy se celebra el Día Internacional de la Niña como reconocimiento a los derechos de todas las niñas del mundo. Una fecha necesaria para concienciar a la sociedad sobre la situación de vulnerabilidad de las niñas en el mundo y la necesidad de invertir en ellas como clave para el desarrollo.

Niñas de todo el mundo ocuparán el día de mañana posiciones de poder. Alrededor de mil cien millones de niñas forman parte de una gran y vibrante generación mundial preparada para asumir el futuro.

Como observa ONU-Mujeres, la agencia de la ONU encargada de promover la igualdad de género, las niñas van al colegio, ayudan en casa, trabajan en fábricas, hacen amigas y amigos, cuidan de sus familiares mayores y menores y se preparan para asumir las responsabilidades de la vida adulta. Las niñas desempeñan diversos papeles en el hogar, la sociedad y la economía.

El progreso de las niñas no solo es bueno para ellas; también lo es para sus familias, sus comunidades, las naciones y el mundo. Las niñas siempre han cambiado el mundo, y esta generación puede hacerlo aún mejor. (Naciones unidas)

Las niñas, las más vulnerables

Ojalá no tuviésemos que celebrar el Día de la Niña, porque significaría que no se encuentran en inferioridad de condiciones frente a los niños. Lamentablemente, las niñas, solo por el hecho de ser niñas son más vulnerables.

En muchos países en vías de desarrollo, ellas tienen menos derechos que los niños, no acceden a la educación, deben quedarse en casa cuidando de sus hermanos o trabajando mientras sus hermanos estudian, siendo más propensas a la marginación por el sólo hecho de ser niñas.

Tienen más probabilidades que los hombres a morir en un desastre y están especialmente indefensas ante atrocidades como el matrimonio infantil, la mutilación genital, el embarazo adolescente, los abusos sexuales y la violencia.

Fuente: Bebés y más

Cómo se festeja el 4 de julio en Estados Unidos

Alberto Piernas

El Día de la Independencia en Estados Unidos se celebra cada 4 de julio, evocando la fiesta más famosa a lo largo del país.Un día para dejar escapar cohetes, ser algo más patriótico y, en general, festejar.

Día patriótico

El 4 de julio de 1776, Estados Unidos firmó su independencia del gobierno inglés, comenzando a gestarse la potencia que es hoy día. Desde entonces, esta fecha se ha convertido en modo de celebración para los estadounidenses, quienes aprovechan los primeros días de verano para preparar barbacoas y desplegar sus banderas. Esto es sólo el comienzo de un sinfín de actividades en las que tienen protagonismo los grandes iconos del país, las estrellas de su bandera, los partidos de béisbol o las águilas.

Formas de celebrar el 4 de julio

Los estadounidenses celebran el 4 de julio de diferentes formas, según la parte del país donde residen. En Texas adoran una jornada de rodeo, en California las escapadas a las playas pacíficas, las zonas de interior, un buen picnic o barbacoa a base de hamburguesas, costillares o hot dogs, mientras los festivales de jazz invaden Kentucky y la declaración de Independencia es leída, en directo, en el ayuntamiento de Boston; cada lugar adapta la celebración a su particular visión.

Las parades también son reclamos típicos en grandes ciudades, mientras los concursos invitan a utilizar la sandía como motivo de competición hasta dar con el mejor tragón, siendo ésta la fruta más consumida durante el Día de la Independencia.

ROZBYSHAKA/ISTOCK/THINKSTOCK

Sin embargo, el gran highlight de todo buen 4 de julio que se precie son los fuegos artificiales. El lugar más destacado es la Estatua de la Libertad, en la isla de Manhattan, un monumento íntegramente relacionado con el sentido de independencia para los americanos, por lo que los fireworks disparados en este lugar adquiere un notorio protagonismo con más de 22 toneladas de mercancía pirotécnica, mientras otros míticos lugares como el Lago Michigan en Chicago, la bahía de San Francisco o la Piscina Reflectante al Monumento de Lincoln de Washington DC también dejan escapar sus propios fuegos.

Básicamente, cualquier celebración del 4 de julio comienza con el despliegue de la bandera, una visita a la parade más cercana seguido de cualquier fiesta familiar o entre amigos y, como colofón, los obligados fuegos artificiales. Si te encuentras en territorio estadounidense, no dudes en celebrar la particular fiesta de celebración para felicitar a Estados Unidos por sus 241 años de vida.

Fuente: vix.com

El maestro hoy: un promotor de esperanza

Glenny Mateo
glenny_mateo@yahoo.es

 El siglo XXI nos encontró en un mundo mecanizado y con unos niveles de avances tecnológicos insospechados. Todo ha cambiado y evolucionado y la Educación no es la excepción.

Sin embargo, pese a los avances por los que el mundo está atravesando, la figura del maestro sigue siendo, hoy por hoy, de vital importancia para la puesta en marcha de estos cambios, así como la transformación de las sociedades. El maestro sigue siendo, y así será siempre, un elemento cuyo compromiso y responsabilidad trasciende el tiempo y el espacio y tiene el poder, junto a las familias de hacer que se transforme o colapse la sociedad, de ahí la importancia que tiene para las presentes y futuras generaciones.

El maestro vocacionado es un profesional que, más allá de la técnica o ciencia que imparte, siente algo así como “un llamado divino” a generar impacto en la sociedad y construir un mejor mundo, un mejor futuro. Es, en otras palabras, un promotor constante de la esperanza.

Los cambios sociales, científicos y culturales que experimenta el mundo de hoy, cada vez exigen más de un maestro a la vanguardia de la tecnología y del conocimiento científico, pero que no deje de lado la parte humana y afectiva que son las que le dan sentido a nuestro paso por esta tierra y que muchas veces, por lo acelerado de los tiempos, se obvia o se da por sentado.

La responsabilidad del maestro en el mundo de hoy, va más allá de la simple transmisión de información, pues este tiene el compromiso ético y la doble función de formar a los ciudadanos que queremos de forma holística, además de que descansa sobre sus hombros la difícil tarea de compensar las carencias emocionales y afectivas que padecen los estudiantes que tenemos en las aulas, quienes, paradójicamente están más conectados tecnológicamente, pero más distantes a nivel afectivo.

Por esto, se hace imperativo que el maestro del Siglo XXI posea una serie de cualidades que potencien su ministerio que es el de educar y acompañar a los niños y jóvenes en sus trayecto por la escolarización y la vida. Cualidades que sin dudas permitirán que su labor tenga mayor alcance en la sociedad. Estas son solo unas pocas:

  • Amar profundamente a sus alumnos.
  • Hacer uso de la palabra solo para construir, alentar y animar; nunca para herir o lastimar.
  • Creer en las futuras generaciones.
  • Poseer un amplio sentido del deber y de responsabilidad.
  • Tener buen sentido del humor.
  • Ser un buscador incansable de la verdad.
  • Lograr que cada alumno alcance su máximo potencial.
  • Ser justo.
  • Ser respetuoso.
  • Tener la chispa del optimismo ante la adversidad.
  • Cultivar continuamente el espíritu.
  • Aprender continuamente.

Finalmente, en el maestro descansa una gran responsabilidad y compromiso ético de construir el futuro del mundo que queremos legar a las siguientes generaciones, pero para ello es preciso el trabajo conjunto de la mutual Escuela-Familia y como sociedad reivindicar la imagen de los educadores ante nuestros hijos, porque no es posible aprender de quien no se respeta o no se valora. Esto último, es lo que diferencia a las sociedades orientales de las occidentales, quienes han asumido desde la cultura el respeto y valoración del educador. ¡Feliz día del maestro dominicano! 

Todo lo que debes saber sobre el Jueves de Corpus Christi

 Fiesta del Cuerpo y la Sangre de Cristo, de la presencia de Jesucristo en la Eucaristía.

Por: Tere Vallés | Fuente: Catholic.net
Explicación de la fiesta

Corpus Christi es la fiesta del Cuerpo y la Sangre de Cristo, de la presencia de Jesucristo en la Eucaristía.

Este día recordamos la institución de la Eucaristía que se llevó a cabo el Jueves Santo durante la Última Cena, al convertir Jesús el pan y el vino en su Cuerpo y en su Sangre.

Es una fiesta muy importante porque la Eucaristía es el regalo más grande que Dios nos ha hecho, movido por su querer quedarse con nosotros después de la Ascensión.

Origen de la fiesta:

Dios utilizó a santa Juliana de Mont Cornillon para propiciar esta fiesta. La santa nace en Retines cerca de Liège, Bélgica en 1193. Quedó huérfana muy pequeña y fue educada por las monjas Agustinas en Mont Cornillon. Cuando creció, hizo su profesión religiosa y más tarde fue superiora de su comunidad. Por diferentes intrigas tuvo que irse del convento. Murió el 5 de abril de 1258, en la casa de las monjas Cistercienses en Fosses y fue enterrada en Villiers.

Juliana, desde joven, tuvo una gran veneración al Santísimo Sacramento. Y siempre añoraba que se tuviera una fiesta especial en su honor. Este deseo se dice haberse intensificado por una visión que ella tuvo de la Iglesia bajo la apariencia de luna llena con una mancha negra, que significaba la ausencia de esta solemnidad.

Ella le hizo conocer sus ideas a Roberto de Thorete, el entonces obispos de Liège, también al docto Dominico Hugh, más tarde cardenal legado de los Países Bajos; a Jacques Pantaleón, en ese tiempo archidiácono de Liège, después obispo de Verdun, Patriarca de Jerusalén y finalmente al Papa Urbano IV. El obispo Roberto se impresionó favorablemente y como en ese tiempo los obispos tenían el derecho de ordenar fiestas para sus diócesis, invocó un sínodo en 1246 y ordenó que la celebración se tuviera el año entrante; también el Papa ordenó, que un monje de nombre Juan debía escribir el oficio para esa ocasión. El decreto está preservado en Binterim (Denkwürdigkeiten, V.I. 276), junto con algunas partes del oficio.

El obispo Roberto no vivió para ver la realización de su orden, ya que murió el 16 de octubre de 1246, pero la fiesta se celebró por primera vez por los cánones de San Martín en Liège. Jacques Pantaleón llegó a ser Papa el 29 de agosto de 1261. La ermitaña Eva, con quien Juliana había pasado un tiempo y quien también era ferviente adoradora de la Santa Eucaristía, le insistió a Enrique de Guelders, obispo de Liège, que pidiera al Papa que extendiera la celebración al mundo entero.

Urbano IV, siempre siendo admirador de esta fiesta, publicó la bula “Transiturus” el 8 de septiembre de 1264, en la cual, después de haber ensalzado el amor de nuestro Salvador expresado en la Santa Eucaristía, ordenó que se celebrara la solemnidad de “Corpus Christi” en el día jueves después del domingo de la Santísima Trinidad, al mismo tiempo otorgando muchas indulgencias a todos los fieles que asistieran a la santa misa y al oficio. Este oficio, compuesto por el doctor angélico, Santo Tomás de Aquino, por petición del Papa, es uno de los más hermosos en el breviario Romano y ha sido admirado aun por Protestantes.

La muerte del Papa Urbano IV (el 2 de octubre de 1264), un poco después de la publicación del decreto, obstaculizó que se difundiera la fiesta. Pero el Papa Clemente V tomó el asunto en sus manos y en el concilio general de Viena (1311), ordenó una vez más la adopción de esta fiesta. Publicó un nuevo decreto incorporando el de Urbano IV. Juan XXII, sucesor de Clemente V, instó su observancia.

Ninguno de los decretos habla de la procesión con el Santísimo como un aspecto de la celebración. Sin embargo estas procesiones fueron dotadas de indulgencias por los Papas Martín V y Eugenio IV y se hicieron bastante comunes en a partir del siglo XIV.

La fiesta fue aceptada en Cologne en 1306; en Worms la adoptaron en 1315; en Strasburg en 1316. En Inglaterra fue introducida de Bélgica entre 1320 y 1325. En los Estados Unidos y en otros países la solemnidad se celebra el domingo después del domingo de la Santísima Trinidad.

En la Iglesia griega la fiesta de Corpus Christi es conocida en los calendarios de los sirios, armenios, coptos, melquitas y los rutinios de Galicia, Calabria y Sicilia.

El Concilio de Trento declara que muy piadosa y religiosamente fue introducida en la Iglesia de Dios la costumbre, que todos los años, determinado día festivo, se celebre este excelso y venerable sacramento con singular veneración y solemnidad, y reverente y honoríficamente sea llevado en procesión por las calles y lugares públicos. En esto los cristianos atestiguan su gratitud y recuerdo por tan inefable y verdaderamente divino beneficio, por el que se hace nuevamente presente la victoria y triunfo de la muerte y resurección de Nuestro Señor Jesucristo.

El milagro de Bolsena

En el siglo XIII, el sacerdote alemán, Pedro de Praga, se detuvo en la ciudad italiana de Bolsena, mientras realizaba una peregrinación a Roma. Era un sacerdote piadoso, pero dudaba en ese momento de la presencia real de Cristo en la Hostia consagrada. Cuando estaba celebrando la Misa junto a la tumba de Santa Cristina, al pronunciar las palabras de la Consagración, comenzó a salir sangre de la Hostia consagrada y salpicó sus manos, el altar y el corporal.

El sacerdote estaba confundido. Quiso esconder la sangre, pero no pudo. Interrumpió la Misa y fue a Orvieto, lugar donde residía el Papa Urbano IV.

El Papa escuchó al sacerdote y mandó a unos emisarios a hacer una investigación. Ante la certeza del acontecimiento, el Papa ordenó al obispo de la diócesis llevar a Orvieto la Hostia y el corporal con las gotas de sangre.

Se organizó una procesión con los arzobispos, cardenales y algunas autoridades de la Iglesia. A esta procesión, se unió el Papa y puso la Hostia en la Catedral. Actualmente, el corporal con las manchas de sangre se exhibe con reverencia en la Catedral de Orvieto.

A partir de entonces, miles de peregrinos y turistas visitan la Iglesia de Santa Cristina para conocer donde ocurrió el milagro.

En Agosto de 1964, setecientos años después de la institución de la fiesta de Corpus Christi, el Papa Paulo VI celebró Misa en el altar de la Catedral de Orvieto. Doce años después, el mismo Papa visitó Bolsena y habló en televisión para el Congreso Eucarístico Internacional. Dijo que la Eucaristía era “un maravilloso e inacabable misterio”.

Diversas maneras de celebrar esta fiesta
Participar en la procesión con el Santísimo

La procesión con el Santísimo consiste en hacer un homenaje agradecido, público y multitudinario de la presencia real de Cristo en la Eucaristía. Se acostumbra sacar en procesión al Santísimo Sacramento por las calles y las plazas o dentro de la parroquia o Iglesia, para afirmar el misterio del Dios con nosotros en la Eucaristía.

Esta costumbre ayuda a que los valores fundamentales de la fe católica se acentúen con la presencia real y personal de Cristo en la Eucaristía.

La Hora Santa

Es una manera práctica y muy bella de adorar a Jesús Sacramentado. El Papa Juan Pablo II la celebra, al igual que la mayoría de las Parroquias de todo el mundo, los jueves al anochecer, para demostrar a Cristo Eucaristía amor y agradecimiento y reparar las actitudes de indiferencia y las faltas de respeto que recibe de uno mismo y de los demás hombres.

Consiste en realizar una pequeña reflexión evangélica, en presencia de Jesús Sacramentado y, al final, se rezan unas letanías especiales para demostrarle a Jesús nuestro amor.

Se puede celebrar de manera formal con el Santísimo Sacramento solemnemente expuesto en la custodia, con incienso y con cantos, o de manera informal con la Hostia dentro del Sagrario. Cualquiera de las dos maneras agrada a Jesús.

Se inicia con la exposición del Santísimo Sacramento o, en su defecto, con una oración inicial a Jesucristo estando todos arrodillados frente al Sagrario.

A continuación, se procede a la lectura de un pasaje del Evangelio y al comentario del mismo por parte de alguno de los participantes.

Luego, se reflexiona adorando a Jesús, Rey del Universo, en la Eucaristía.

Se termina con las invocaciones y las letanías correspondientes y, en el caso de que la Hora Eucarística se haya hecho delante del Santísimo solemnemente expuesto, el sacerdote da la bendición con el Santísimo; en caso contrario, se finaliza la Hora Santa con una plegaria conocida de agradecimiento.

Recordar en familia lo que es la Eucaristía
¿Qué es la Eucaristía?

La Eucaristía es uno de los siete Sacramentos. Nos recuerda el momento en el que el pan y el vino se convierten en el Cuerpo y en la Sangre de Cristo. Éste es el alimento del alma. Así como nuestro cuerpo necesita comer para vivir, nuestra alma necesita comulgar para estar sana. Cristo dijo: “El que come mi Carne y bebe mi Sangre, tiene vida eterna y yo lo resucitaré el último día.”

 ¿En qué nos ayuda la Eucaristía?

Todos queremos ser buenos, ser santos y nos damos cuenta de que el camino de la santidad no es fácil, que no bastan nuestras fuerzas humanas para lograrlo. Necesitamos fuerza divina, de Jesús. Esto sólo será posible con la Eucaristía. Al comulgar, nos podemos sentir otros, ya que Cristo va a vivir en nosotros. Podremos decir, con San Pablo: “Vivo yo, pero ya no soy yo, sino Cristo quien vive en mí.”

 ¿En qué parte de la Misa se realiza la Eucaristía?

Después de rezar el Credo, se llevan a cabo: el ofertorio, la consagración y la comunión.

Ofertorio: Es el momento en que el sacerdote ofrece a Dios el pan y el vino que serán convertidos en el Cuerpo y la Sangre de Cristo. Nosotros podemos ofrecer, con mucho amor, toda nuestra vida a Dios en esta parte de la Misa.

Consagración: Es el momento de la Misa en que Dios, a través del sacerdote, convierte el pan y el vino en el Cuerpo y en la Sangre de Cristo. En este momento nos arrodillamos como señal de amor y adoración a Jesús, Dios hecho hombre, que se hace presente en la Eucaristía.

Comunión: Es recibir a Cristo Eucaristía en nuestra alma, lo que produce ciertos efectos en nosotros:

  1. Nos une a Cristo y a su Iglesia,
  2. Une a los cristianos entre sí,
  3. Alimenta nuestra alma,
  4. Aumenta en nosotros la vida de gracia y la amistad con Dios,
  5. Perdona los pecados veniales,
  6. Nos fortalece para resistir la tentación y no cometer pecado mortal.
 ¿Qué condiciones pone la Iglesia para poder comulgar? La Iglesia nos pide dos condiciones para recibir la comunión:

Estar en gracia, con nuestra alma limpia todo pecado mortal.

Cumplir el ayuno eucarístico: no comer nada una hora antes de comulgar.

¿Cada cuánto puedo recibir la Comunión Sacramental?

La Iglesia recomienda recibir la Comunión siempre que vayamos a Misa. Es obligación recibir la Comunión, al menos, una vez al año en el tiempo de Pascua, que son los 50 días comprendidos entre el Domingo de Resurrección y el Domingo de Pentecostés.

¿Qué hacer después de comulgar?

Se recomienda aprovechar la oportunidad para platicarle a Dios, nuestro Señor, todo lo que queramos: lo que nos alegra, lo que nos preocupa; darle gracias por todo lo bueno que nos ha dado; decirle lo mucho que lo amamos y que queremos cumplir con su voluntad; pedirle que nos ayude a nosotros y a todos los hombres; ofrecerle cada acto que hagamos en nuestra vida.

 

Feliz Día Mundial del Medio Ambiente

El 5 de junio se celebra el Día Mundial del Medio ambiente. La selección de este día para instaurar esta celebración no es casualidad, y está determinada por la Asamblea General de Naciones Unidas. La Asamblea General estableció en 1972 que, a partir de 1973, todos los 5 de junio fueran el Día Mundial del Medio Ambiente como recuerdo a la Conferencia de Estocolmo, celebrada en 1972, cuyo principal tema de debate fue el medio Ambiente, y fue una de las primeras veces en las que los Estados debatieron sobre los problemas que causa la degradación ambiental y el cambio climático.

Mucho ha llovido desde aquella primera celebración en 1973 y, hoy en día, la mayoría de los países del mundo e instituciones han desarrollado conciencia medioambiental y trabajan de forma activa en la lucha contra el cambio climático, la desertización, la deforestación, o la destrucción de los fondos marinos y los océanos.

Los objetivos principales de esta celebración son varios, aunque cabe destacar la concienciación como elemento fundamental. Naturalmente, el objetivo no es que en un único día se realicen actividades encaminadas al respecto del medio. Sin embargo, estas actividades sí que tienen el poder de crear conciencia ciudadana y hacer que diferentes personas a lo largo del planeta adopten hábitos de vida responsable y sostenible, por lo que su labor va más allá del propio 5 de junio.

El Día Mundial del Medio Ambiente tiene cada año un país anfitrión diferente y, en 2017, ese país es Canadá. Se trata de uno de los países del planeta con una mayor riqueza natural, especialmente forestal, donde destacan sus parques naturales. Con el objetivo de promover el conocimiento y disfrute de estos espacios naturales, el país está llevando a cabo actos encaminados a concienciar y fomentar el respeto de esos santuarios naturales.

No en vano, el eslogan de este año es “Conectar a las personas con la naturaleza”, ya que se entiende que es necesario recuperar la conexión del ser humano con la naturaleza del mismo modo que se tenía en generaciones pasadas. Se trata, sin duda, de una buena iniciativa que, como todos los años, servirá para recordarnos, aunque solo sea una vez cada 5 de junio, la importancia del medio ambiente y de la naturaleza en nuestras vidas; para recordarnos que, por mucho que avance la ciencia y por mucho que avance la tecnología, sin la naturaleza y el medio ambiente, no tenemos nada.

Fuente: es.blastingnews.com

Día del niño: consejos sencillos para festejarlo

Los niños son el futuro de la humanidad y fue un 20 de noviembre de 1959 cuando la Asamblea de la Organización de la Naciones Unidas (ONU) recomendó establecer el Día Universal del Niño. Se instó a los países del mundo a que celebraran éste día en la fecha en que ellos consideraran conveniente. En México el 30 de Abril es el Día del Niño, en Colombia el último sábado de Abril, en Bolivia el 12 de Abril, en Paraguay el 31 de Mayo, en Venezuela el tercer domingo de Junio, en Argentina el segundo domingo de Agosto y en Uruguay el 9 de Agosto. Lo anterior se considera como la historia del Día del Niño.

Forma de celebrar el Día del niño

Sea cual fuere el día en que se celebre el Día del Niño generalmente se hace una conmemoración especial con fiestas y juegos, en México mucho depende del grado escolar y generalmente el festejo se limita hasta las 12 años.

Día del niño en preescolar

Cuando los niños tienen de 3 a 6 años, generalmente se encuentran cursando el Jardín de Niños o Preescolar y es cuando el Día del Niño se celebra a todo lo alto. En ocasiones la Institución no solo organiza un día de celebración, sino toda la semana, en dónde los chicos gozan de juegos y diversión.

Los juegos para el Día del Niño pueden ser: el lunes dedicarlo para hacer una pijamada en pleno día y en la escuela. Los pequeños asisten a la escuela vestidos con su pijama, pantunflas y bata. Si duermen con su juguete preferido, también él es bienvenido. Las maestras (porque casi siempre son mujeres, pero también hay maestros) acondicionan los salones para poner colchonetas, cojines, cobijas o colchones inflables en dónde los pequeños puedan acostarse. Normalmente cubren las ventanas para proporcionar una oscuridad y crear un ambiente propicio para contar cuentos, jugar a las escondidas o guerra con almohadas.

El martes puede organizarse una piscina, ahora todos los pequeños vestirán traje de baño, sandalias, bata y toalla. Si la escuela no cuenta con piscina propia, normalmente la Institución solicita a los padres de familia el préstamo de pequeñas piscinas inflables, en dónde los chicos pasarán el día nadando y jugando con agua.

El miércoles podría ser el día del circo, dónde los profesores creen un ambiente carnavalesco, se disfracen de diversos personajes y brinden una excelente función a los pequeños. Los actos podrían incluir a un cuenta cuentos, un mago, caminar en cuerda floja (aunque esta se encuentra a raz de piso) , domar al león (el felino puede ser un maestro disfrazado), un payasito, y un concurso de disfraces.

El jueves un evento deportivo. Carrera de sacos, pasos con obstáculos, competencias de salto en un pie, concursos de: quién come más fruta, quién encuentra la moneda en la harina, quién resuelve más adivinanzas, entre muchos otros juegos. Normalmente en estos eventos los chicos acuden en compañía de sus padres, quienes los ayudan en los concursos. Y como todos son ganadores, al final todos reciben una gran medalla de chocolate.

Y el viernes … el gran día! la fiesta del Día del Niño, con juegos como lotería, tómbola de regalos y una gran kermes con comida expresamente preparada para los chiquitines del festejo, y en un salón, un lugar para bailar las canciones que más les gustan, claro está, que también puede haber un concurso de karaoke. Los chicos disfrutan mucho que al final se les regale una bolsa con dulces.

Día del niño en primaria

Es cuando los niños se encuentran en la primaria, generalmente tienen de 6 a 12 años, y es lo que se conoce como educación básica.

En este nivel escolar la celebración del Día del Niño es diferente, los chicos ya son más grandes y no es posible dedicar una semana a juegos y diversión. Por lo anterior, las actividades para festejar el Día del Niño son más reducidas:

Normalmente se dedican dos días, el primero para organizar un Festival de Lectura: en dónde se hacen concursos para conocer al mejor lector; se presentan libros infantiles y didácticos, así como un espacio para la compra de material bibliográfico; o puede que la Institución contrate a un cuenta cuentos. También se puede organizar para este día una consulta infantil, en dónde los chicos propongan iniciativas para mejorar el lugar en el que viven o cómo mejorarían sus condiciones de vida.

El segundo día, es la fiesta para los niños: se prepara una kermes en dónde se ofrecen alimentos, se hacen concursos de baile (individuales o grupales). Se organiza una zona de artesanías (pintura de figuras de yeso o pintura en vidrio), una zona de eventos deportivos (juegos de futbol o baloncesto), una zona de juegos de mesa (lotería, turista, jenga, dominó o ajedrez) y hasta una zona electrónica (competencias en juegos Wii o Kinect). El objetivo es que todos los niños se diviertan.

Hay ocasiones en que la Institución determina que el festejo del Día del Niño se lleve a cabo por la tarde -para no perder clases-, los padres pueden acompañar a sus hijos, disfrutar con ellos el momento y hasta ser sus parejas en los juegos de competencia.

Cómo hacer una celebración infantil

Primero que nada se debe de conocer el número de niños y niñas que asistirán al evento, así como sus edades. Conociendo esta cantidad se establece el número de invitaciones y el tamaño del local.

Determinar el presupuesto con el que se cuenta para la celebración, hay lugares para festejos infantiles que ya proveen de todo (adornos, sillas, mesas, manteles, platos, vasos, música, juegos infantiles, juegos inflables y algunos, hasta alberca!).

Los lugares para festejo básico ofrecen el espacio, jardines, sillas, mesas, manteles y juegos infantiles (columpios, toboganes, sube y baja, algunas casitas o castillos).

Si se quieren juegos inflables, estos tienen un costo adicional. Dependiendo del tamaño, el precio.

Si se quiere música, también el costo es extra. Karaoke, rocolas o equipo de sonido.

Hay que determinar quién o quiénes serán los encargados de la decoración, para lo anterior se necesitan globos, papel de china, listones y carteles. En ocasiones, también se adornan las mesas, así que por cada una de ellas corresponde un centro de mesa.

También se debe de establecer un encargado para la organización de juegos tradicionales, en los cuales participen los niños y se diviertan durante la celebración.

En México es típico que en todo festejo infantil, se abra un tiempo para romper la piñata, la cual debe de estar llena de dulces.

Normalmente en esos sitios no existe una cocina, así que hay que prever en caso de que la comida a ofrecer tenga que estar caliente.

Con respecto a la comida hay que considerar dos menús, uno para los padres y otro para los niños. Las porciones son diferentes. No hay que perder de vista que los chicos están jugando y divirtiéndose, por lo cual, si se les ofrece una porción grande de igual manera será el  porcentaje de mermas; es mejor una porción chica y si tienen más hambre pidan otra.

Los chicos no perdonan una celebración sin pastel, así que hay que considerar rebanadas de aproximadamente 50 a 75 gramos para cada uno de ellos.

En ocasiones también se ofrecen gelatinas pequeñas, helado o paletas. Considerar una o dos por niño.

Es mejor llevar una vajilla no descartable (melamina o plástico) con la finalidad de no contaminar. Considerar el doble de invitados para este tipo de elementos. Los platos y vasos para los niños deben de ser pequeños.

En lo que respecta a las bebidas, hay que considerar agua fresca de frutas naturales, agua sin sabor y refrescos. La proporción de 2 a 1. En otras palabras, lo menos que hay que tener es refresco.

No está por demás tener a la mano un botiquín de primeros auxilios.

Al finalizar la fiesta, a los niños se les despide con una bolsa de dulces o algún regalo (cartuchera para guardar lápices, alcancía, pelota, etc.).

Los lugares para festejo generalmente se hacen cargo de la limpieza del local, pero en caso de que no, debe de considerar llevar escoba, recogedor, trapeador, limpiadores y muchas bolsas para levantar los residuos (preferentemente separar los orgánicos de los inorgánicos).

Organizar una fiesta infantil es un evento que necesita de planeación, organización y mucho control. Hay padres de familia que ahorran durante todo el año para llevarla a cabo. Lo mismo sucede con las instituciones educativas cuando es momento de llevar a cabo la fiesta del Día del Niño.

Fuente: Tecno Educación

El retorno de lo querido: celebración del Día de Muertos en México

A veces el colibrí, a veces el cuervo,
a veces el tecolote, nos dice cuándo hemos de irnos.
Pero nosotros los mexica no morimos,
sólo cambiamos de casa, de cuerpo.
Y cada año venimos aquí.

Como cada año en las diferentes regiones de México las comunidades celebran el regreso temporal de sus familiares y seres queridos difuntos: el Día de Muertos. Se trata de una festividad sincrética entre la cultura prehispánica y la religión católica que, dado el carácter pluricultural y pluriétnico del país, ha dado lugar a expresiones populares diversas, transmitidas de generación en generación y a las que, con el paso del tiempo, se han añadido diferentes significados y evocaciones de acuerdo con el pueblo indígena, comunidad o grupo que las llevan a cabo, en el campo o en la ciudad.

La UNESCO, único organismo especializado de las Naciones Unidas cuyo mandato trata específicamente de la cultura, se asocia a esta celebración recordando que las festividades indígenas por el Día de Muertos, como se le conoce popularmente, forman parte de la Lista del Patrimonio Cultural Inmaterial, al tiempo que enfatiza la importancia de su significado en tanto se trata de una expresión tradicional -contemporánea y viviente a un mismo tiempo-, integradora, representativa y comunitaria.

El Día de Muertos en la cosmovisión indígena implica el retorno transitorio de las ánimas de los difuntos, quienes regresan a casa, al mundo de los vivos, para convivir con los familiares y para nutrirse de la esencia del alimento que se les ofrece en los altares puestos en su honor. Su origen se ubica en el sincretismo entre la celebración de los rituales religiosos católicos traídos por los españoles y la conmemoración del día de muertos que los indígenas realizaban desde los tiempos prehispánicos; los antiguos mexicanos, o mexicas, mixtecas, texcocanos, zapotecas, tlaxcaltecas, totonacas y otros pueblos originarios de nuestro país, trasladaron la veneración de sus muertos al calendario cristiano, la cual coincidía con el final del ciclo agrícola del maíz, principal cultivo alimentario del país.

La celebración del Día de Muertos se lleva a cabo entre finales de octubre y los primeros días de noviembre, si bien popularmente se asocia principalmente a los días 1 y 2 de noviembre. Esto es así porque la celebración de los difuntos se divide en categorías y en un día específico de culto en función de la edad y causa del fallecimiento. De acuerdo con el calendario católico, el 1 de noviembre corresponde a Todos los Santos, día dedicado a los “muertos chiquitos” o niños, y el día 2 de noviembre a los Fieles Difuntos, es decir, a los adultos. En algunos lugares del país el 28 de octubre se destina a las personas que murieron a causa de un accidente o de manera trágica, y el día 30 se espera la llegada de las almas de los “limbos” o “limbitos”, los niños que murieron sin haber sido bautizados.

Foto tomada de UNESCO

Las festividades indígenas del Día de Muertos incluyen prácticas como el adorno de las tumbas o hacer altares sobre las lápidas, lo que tienen un gran significado para las familias porque se piensa que ayudan a conducir a las ánimas y a transitar por un buen camino tras la muerte. Para facilitar el retorno de las almas a la tierra, las familias esparcen pétalos de flores de cempasúchil, la flor tradicional de la festividad, y colocan velas y ofrendas a lo largo del camino que va desde la casa al cementerio. Se preparan minuciosamente los manjares favoritos del difunto y se colocan alrededor del altar familiar y de la tumba, en medio de las flores y de objetos artesanales, como las famosas siluetas de papel. Estos preparativos se realizan con particular esmero, pues existe la creencia de que un difunto puede traer la prosperidad (por ejemplo, una abundante cosecha de maíz) o la desdicha (enfermedad, accidentes, dificultades financieras, etc.) según le resulte o no satisfactorio el modo en que la familia haya cumplido con los ritos.

En la celebración del Día de Muertos, la muerte no remite a una ausencia sino a una presencia viva; la muerte es una metáfora de la vida que se materializa en el altar ofrecido: quienes hoy ofrendan a sus muertos serán en el futuro  invitados a la fiesta. En este sentido se trata de una celebración que conlleva una gran trascendencia popular en tanto comprende diversos ámbitos de significación, desde los filosóficos hasta los materiales.

Fuente: UNESCO

Tradicional día de los reyes magos

CELEBRACIÓN

Los Reyes Magos de Oriente (o simplemente Reyes Magos) es el nombre por el que la tradición denomina a los visitantes que, tras el nacimiento de Jesús de Nazaret, acudieron desde países extranjeros para rendirle homenaje y entregarle regalos de gran riqueza simbólica: oro, incienso y mirra.

En algunos países (normalmente hispanohablantes) existe la tradición de representar a los reyes trayendo los regalos que los niños les han pedido en sus cartas durante la noche anterior a la Epifanía.

Los Reyes Magos, por tradiciones de algunos países, forman parte del pesebre junto a José, el niño Jesús y María.La figura católica de los Reyes Magos tiene su origen en los relatos del nacimiento de Jesús, algunos, fueron integrados de los evangelios canónicos que hoy conforman el Nuevo testamento de la Biblia. Con respecto a los nombres de los reyes (Melchor, Gaspar y Baltasar) las primeras referencias parecen remontarse al siglo V a través de dos textos, el primero titulado Excerpta latina bárbari, en el que son llamados Melichior, Gathaspa y Bithisarea. y en otro evangelio apócrifo, el Evangelio armenio de la infancia, donde se les llama Balthazar, Melkon y Gaspard. Los nombres son además diferentes según la tradición siriaca.La tradición más difundida cuenta que vinieron de Oriente, en número de tres, y que iban guiándose por una estrella conocida como La estrella de Belén que les condujo hasta Belén. Allí buscaron al Niño Jesús recién nacido y le adoraron. El día 6 de enero es festivo en Cuba, España, México, Puerto Rico, República Dominicana, Paraguay, Uruguay, Colombia y Venezuela.